Busca tu receta

lunes, 29 de noviembre de 2010

Receta de Navidad a la Castellana

Este menú de Navidad bien podría ser el típico del Norte de Castilla. A pesar de lo aparatoso de los enunciados de cada receta en realidad es extremadamente sencillo de preparar.

Entrante
Pastel de Patata y Morcilla de Burgos con reducción de Vinagre de Módena
Plato principal
Lechazo al Horno con Ensalada Amarga
Postre
Helado de Queso de Burgos con Mermelada de Fresas
Turrones y otros dulces típicos de la Navidad
Bebidas 
Vino tinto (un Ribera de Duero, por ejemplo)

Entrante
Pastel de Patata y Morcilla de Burgos con reducción de Vinagre de Módena


INGREDIENTES (4 personas)
1 kg de patatas
2 morcillasde Burgos
Medio vaso de nata
Vinagre de Módena
Sal

En primer lugar ponemos agua en una cazuela grande, suficiente para cubrir las patatas, y la llevamos a hervir. Cuando esto ocurre, vertemos las patatas peladas y enteras. Cocemos hasta que clavando un cuchillo podemos llegar con facilidad al corazón del tubérculo. Llevamos entonces las patatas al pasapuré añadiendo la nata. Salamos ligeramente.
Mientras habremos frito las morcillas pinchándolas en una sartén con un poco de aceite de oliva. Las pelamos y con un tenedor mezclamos la carne con el puré. Ahora vamos a montar cada plato. Colocamos un aro sobre cada plato y lo rellenamos con la masa. Hay muchos tipos de aros. En las fotos podréis ver algunos tipos. Para decorar el plato utilizaremos vinagre de módena. Echamos una buena cantidad en una sartén y a fuego lento reducimos hasta que se vuelve denso como un jarabe (el vinagre de módena es dulce y por tanto contiene bastante fructosa en caso de ser original o azúcar si es una imitación. En ambos casos nos vale.) . A continuación hacemos un dibujo alrededor del pastel con el jarabe y si queremos podemos incluso echar una pequeña salpicadura sobre él.



Plato Principal
Lechazo al horno


El lechazo es un cordero que se sacrifica con 30 días y que sólo ha tomado leche de la madre. Para hacer este plato lo ideal es emplear lechazo castellano que por sus características es de los mejores corderos de nuestro país. Si esto no es posible podéis emplear lechazos de otras zonas. Lo que sí está claro es que esta receta tiene un sabor único e inolvidable, siendo un crimen complicar la receta enturbiándola con sabores que no sean los propios de la carne. Di cuenta de mi primer lechazo en Burgos en una taberna bastante cercana a la catedral. Recuerdo que lo tomé con una ensalada de escarola rematando el almuerzo con un corte de helado "comtessa". Es posiblemente el almuerzo más extraodinario de mi vida.
INGREDIENTES (4 personas)
Medio cordero lechal (para 8 personas, un cordero entero de 10 Kg)
Manteca de cerdo
Sal

Nos hacemos con una fuente de barro ovalada que quepa en el horno - a veces este "pequeño" detalle no se tiene en cuenta - y donde también quepa el lechazo. Si el lechazo es entero lo cortamos en 4 cuartos; si es medio, también en cuatro trozos que se corresponderán con las raciones para cada comensal. Untamos la fuente de barro con la manteca de cerdo. Hacemos lo mismo de forma más somera con la carne, tanto por dentro como por fuera. Salamos. 
Precalentamos el horno a 160 grados. Colocamos los trozos de cordero untados de manteca en la fuente con la parte interna - las costillas - hacia arriba. Luego añadimos 2 vasos de agua y ya puede ir directamente al horno. Como medida adicional se puede llenar con agua otro recipiente que también pueda ir al horno de manera que la humedad sea constante. El cordero estará hecho en una hora y media pero tendremos la precaución de darle la vuelta a la mitad de la cocción. Si entonces el agua de la bandeja ovalada se ha evaporado añadiremos un poco más. Lo mismo con el agua del recipiente extra. También es conveniente ir de tanto en tanto regando la carne con el mismo jugo que desprende.
Transcurrido el tiempo de cocción vamos a dorar la carne. Para ello subimos la temperatura a 180 grados y damos un cuarto de hora extra. De nuevo vamos a dividir el tiempo en dos partes, para cada uno de los lados de la carne. Listo. Se sirve tal cual sin más acompañamiento que una ensalada de escarola o amargos que a continuación explico.
Por cierto, algunas recetas suelen añadir ajos al lechazo pero creo que hecho al horno es totalmente innecesario.


Ensalada Amarga

El mejor acompañamiento para el lechazo es una ensalada bien fresca. Recomiendo las ensaladas hechas con hortalizas amargas. El sabor amargo en realidad corresponde a un protector digestivo de gran utilidad ante un contundente plato como el lechazo.

INGREDIENTES (4 personas)
4 endivias
1 escarola grande
1 lombarda
Sal
Vinagre de vino tinto
Aceite virgen extra de oliva

Si se quiere disminuir la amargura de esta ensalada es posible mantener en remojo las hortalizas aunque conviene no pasarse porque las vitaminas y minerales hidrosolubles se perderán irremisiblemente. 
Cortamos las hortalizas y las llevamos a una fuente. Aliñamos con el aceite y vinagre, una pizca de sal y ya está lista para servir.

Postre
Helado de Queso de Burgos con mermelada de fresas


Un helado muy sencillo de hacer y que guarda, por el tipo de queso a emplear, una profunda relación con todos los platos anteriores.
INGREDIENTES (4 personas)
200 gramos de queso de Burgos
150 gramos de azúcar glass
1 vaso y medio de nata líquida
Mermelada de fresa

Mezclamos el queso, el azúcar glass y los dos vasos de nata líquida con la ayuda de una batidora de vaso. Llevamos la mezcla al congelador y mantenemos durante dos horas. Sacamos y batimos de nuevo con objeto de romper los cristales de hielo. Volvemos a colocar en el congelador y de nuevo batimos al cabo de dos horas. Realizamos el proceso tantas veces como sea necesario hasta que el helado se vuelve cremoso y sin cristales de hielo aparentes. Se sirve en cortes o porciones individuales sobre una fina capa de mermelada de fresas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La UE prohíbe los biberones con bisfenol A

Como ya indiqué en una antigua entrada de este blog, El Halloween de los alimentos, cada año se retiran diversas substancias - conservantes, colorantes, componentes de los envases como el bisfenol A - a los que se les atribuye consecuencias perniciosas para la salud humana. Hasta ese día en que desaparecen de los procesos de industrialización de los alimentos se han venido utilizando con normalidad y es seguro que hayan provocado problemas de salud cuyo origen se ignoraba. 
No creo que nadie obre de mala fe en estos asuntos, ni que se trate de una conspiración maligna, pero cabe preguntarse si no es posible un análisis más riguroso y continuado de la posible toxicidad. La salud humana lo agradecería.

Recomiendo leer este artículo aparecido en "El Mundo".


domingo, 21 de noviembre de 2010

Receta de Navidad muy económica

Como los tiempos están achuchados, veamos un menú para estas Navidades con un costo menos de cinco euros por comensal pero que es dignísimo y no abusa de las calorías, algo de agradecer.


Huevos rellenos con salsa rosa y atún (Huevos Isabel)
Guiso de rabo de toro
Panna cota con frutos rojos
Vino tinto (recomendado Sangre de Toro) o Rosado (recomendado Campanas), Cava
Turrones, alfajores y otros dulces típicos de la Navidad

ENTRANTE



Huevos rellenos con salsa rosa y atún

INGREDIENTES (4 personas) :

8 huevos (la ración típica es de dos huevos por comensal)
200 gramos de guisantes congelados
2 latas pequeñas de atún en aceite de oliva
16 espárragos blancos gruesos
2 cucharadas de tomate frito
1 pote grande mahonesa
Sal

Hervimos los huevos para dejarlos duros (10-12 minutos). Los pasamos por un chorro de agua fría del grifo,  pelamos y partimos por la mitad.
Sacamos las yemas con cuidado, salamos ligeramente y reservamos.
Escurrimos bien las dos latas de atún para eliminar el aceite. En un bol mezclamos medio pote de mahonesa con dos cucharadas de tomate frito y el atún. Cargamos la mezcla en una manga pastelera con la boquilla grande. Colocamos las mitades de los huevos con la parte que antes ocupaban las yemas vueltas hacia arriba. En cada concavidad depositamos la mezcla de salsa rosa y atún, de manera que sobresalga.
Mientras pondremos a hervir los guisantes unos cinco minutos. Dejamos enfriar y reservamos. Desmenuzamos las yemas. Ahora ya podemos montar el plato.
En una bandeja grande colocamos en el fondo los guisantes. Sobre ellos irán los huevos rellenos. Los cubrimos totalmente con las yemas desmenuzadas y encima, si queremos, ponemos más mahonesa. Los espárragos blancos se colocan encima haciendo algún dibujo "bonito". Se mete en el frigorífico la bandeja bien cubierta para que no coja sabores y cuando está bien frio se sirve.



PLATO PRINCIPAL


Guiso de Rabo de Toro

Esta receta es típica de Andalucía, como parte de la gastronomía que gira alrededor del toro de lidia. Probablemente si el lector ya come habitualmente guiso de rabo de toro incluir esta receta en un menú de Navidad no le resulte "festivo", pero para otros muchos puede suponer una inesperada sorpresa. Inesperada porque me atrevería a incluir este guiso en el rango de las delicatessen, que se consume más por la calidad del bocado que por la cantidad (algo a agradecer en Navidad donde el exceso de las raciones alcanza el sin sentido). El rabo de toro guisado tiene una textura inigualable, gelatinosa. La carne se funde en la boca y la salsa de verduras, fortalecida con la presencia del vino, ofrece un contraste rotundo al delicado sabor.  Para aquellos que no conozcan esta receta, decir que es una mezcla entre el sabor del jarrete (ossobuco) y la textura de los pies de cerdo.
Es más que probable que no podáis encontrar rabo de toro de lidia. Es un producto escaso y de calidad, porque el toro de lidia se cría en libertad pastando en la dehesa.  Y esa carne tan natural se paga cara. Podéis emplear rabo de buey o de vaca (añojo). El rabo tiene hueso y la carne es dura, por lo cual la cocción no es fácil. De media se tarda 4 horas en cocinar 2 kilogramos de rabo.

INGREDIENTES (4 comensales) :

1 rabo ó 2 que sumen 2 Kg o algo más
1 puerro grande
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
1 diente de ajo
1 pimiento rojo grande
2 zanahorias grandes
2 vasos de vino tinto de calidad (medio litro)
2 vasos de caldo de carne de ternera (medio litro)
1 hoja de laurel
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva
Harina blanca

En primer lugar debemos pedir al carnicero que nos trocee los rabos de toro en secciones de dos o tres dedos de ancho, más o menos. Probablemente ya tenga experiencia en este guiso, así que dejaros aconsejar.
Salpimentáis ligeramente los trozos y los pasáis por la harina blanca de trigo. En una cazuela grande con un buen chorro de aceite virgen extra de oliva freid los trozos de rabo por ambos lados. Cuando estén sofritos sacáis y reserváis.
En el mismo aceite donde hemos frito los trozos de rabo vamos a sofreir el puerro, la cebolla, las zanahorias y el pimiento rojo cortados en dados pequeños, así como el diente de ajo entero. Cuando las verduras vencen (se ablandan) añadimos de nuevo a la cazuela la carne vertiendo los dos vasos de vino y el caldo de ternera además de la hoja de laurel. La cantidad de caldo y vino es aproximada : siempre deben cubrir por completo la carne. De no ser así, añadimos más cantidad proporcionalmente. Tapamos la cazuela, llevamos a fuego fuerte y a continuación reducimos de manera que levantando la tapa la cocción cese. Mantenemos de esta manera durante 3 horas - rectificamos de sal y pimienta de vez en cuando -  o hasta que la carne se desprenda del hueso con facilidad y el caldo haya espesado. En efecto, tal y como ocurre con los pies de cerdo o con el quingombó, el rabo de toro gelatiniza levemente la salsa donde se ha cocido. Esto es comprensible porque las hojas de gelatina que venden se extraen mayoritariamente del tejido conjuntivo de cerdos y reses.
Ahora vamos a sacar el rabo de toro de la cazuela y lo  mantenemos en el horno para que no se enfríe (con ponerlo al mínimo será suficiente). Sacamos los vegetales, eliminamos la hoja de laurel y los pasamos por la batidora hasta que quede una salsa fina. Si la salsa no está demasiado espesa, con la carne ya fuera de la cazuela, subimos la potencia del fuego para evaporar líquido antes de pasar por la batidora.
Las tajadas de rabo se sirven en el plato regadas por un poco de esta salsa y el resto se pone en una salsera para que el comensal se sirva a su gusto. Creedme para los que no hayáis probado este guiso que es realmente delicioso, un manjar digno de la Navidad.
Si al final pensáis que va a ser poca cantidad de comida, el acompañamiento ideal es un cubilete de arroz hervido. La mezcla de arroz con salsa es muy agradable al paladar.


POSTRE

Pannacota con frutos rojos



NGREDIENTES (4 comensales)  :

Medio litro de nata líquida para cocinar
Un cuarto de litro de leche
125 gramos de azúcar
6 hojas de gelatina (9 gramos de gelatina en polvo)
1 vaina de vainilla
Un puñado de frutos rojos, preferiblemente sin semillas (fresas, frambuesas etc)
Canela en rama (opcional)

En primer lugar mezclamos la nata líquida, la lecha y el azúcar en una cazuela que calentamos hasta que hierva. Si nos gusta el sabor de la vainilla podemos hervir con una rama de canela. Removemos continuamente para evitar que el azúcar se pegue. Retiramos.

Mientras, remojamos en un plato hondo de sopa la gelatina en agua fria. Cuando la mezcla está tíbia incorporamos la gelatina y tenemos dos opciones : rellenar moldes individuales o bien llenar un molde largo e ir cortando porciones a medida que vayamos necesitando. A esto último la gelatina se presta bastante bien ya que la consistencia de la panna cotta es mayor que la del flan. Cortamos la fruta  en trozos pequeños y los mezclamos con la nata. Metemos el molde en la nevera y al día siguiente ya estará lista para ser consumida.

BEBIDAS

Vino tinto o rosado, cava

Turrones, alfajores y otros dulces típicos de la Navidad

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Receta de Navidad : Caldereta de Langosta a la Menorquina

Estamos ante la receta cumbre de la gastronomía menorquina y probablemente uno de los platos más sabrosos de nuestro país. La caldereta de langosta es fácil de preparar y aunque la mayor parte de los mortales nos debamos conformar con cocinar langostas que no proceden de la isla hasta las aproximaciones cocinadas con sucedáneos son excelentes.
Esta receta la suelo hacer a ojo, sin prestar mucha atención a la cantidad a emplear de cada ingrediente. Mi regla es utilizar el mismo peso de tomates, pimiento verde y rojo, y el doble de cebolla, dejando el ajo según el gusto del cocinero y los comensales. Se trata de una receta muy especial que quedará muy bien en cualquier cena o comida de las fiestas que se avecinan.

INGREDIENTES(4 personas) :

1 langosta de 4 a 5 Kg
500 gramos de cebolla picada
250 gramos de tomates sin piel ni semillas, cortados a dados pequeños
250 gramos de pimiento verde, cortado a dados pequeños
250 gramos de pimiento rojo, también cortados a dados pequeños
3 dientes de ajo
Un puñado de almendras tostadas y saladas
Pan frito (2 ó 3 rebanadas)
1 diente de ajo frito
Perejil fresco
Aceite virgen extra
Sal
Pimienta
Pimentón dulce
Agua

Es importante cocinar la langosta en una cazuela de barro grande.

En primer lugar cortamos la langosta de la siguiente manera : separamos la cabeza de la cola. Cortamos la cola en rodajas y la cabeza en cuatro partes. Vaciamos la cabeza de sangre y vísceras y reservamos. En la cazuela de barro sofreímos todos los trozos resultantes en abundante aceite de oliva.  Cuando los trozos están fritos - un poco, es sólo para que desprendan aroma - los sacamos y freímos el pan ligeramente. Ahora vertemos en el aceite caliente toda la verdura. Primero el ajo, luego los dos tipos de pimiento, luego la cebolla y cuando esta se dora, añadir el tomate. Hacemos a fuego lento hasta que el sofrito toma un color rojo oscuro. Entonces añadimos un poco de pimentón dulce y ya lo sacamos todo para pasarlo por el minipimer o por la batidora de vaso. Ahora vamos a poner de nuevo el sofrito ya convertido en "pasta" de vuelta a la cazuela de barro y le agregamos los trozos de langosta.  Echamos agua justo hasta cubrir. Dejamos a fuego medio durante media hora.
El siguiente paso es añadirle una picada. A la carne extraída de la cabeza de la langosta y que habíamos reservado le añadimos un diente de ajo frito, el pan, una ramita de perejil,  las almendras, lo pasamos por el minipimer y también lo añadimos a la cazuela transcurrido esa media hora. Ahora hemos de poner el fuego muy fuerte durante diez minutos. Rectificamos de sal y pimienta y ya está listo para servir.

martes, 16 de noviembre de 2010

Galaktoboureko (Grecia)

Este es uno de los postres griegos más populares. Si no lo he descrito con anterioridad ha sido debido a que, pese a no presentar dificultad en su realización, sí que resultaba problemático en cuanto a los ingredientes que empleaba. En España no siempre ha sido fácil encontrar pasta filo y semolina. Afortunadamente cada vez resulta más fácil encontrar ingredientes de la cocina oriental gracias a la presencia de inmigrantes y a la popularidad de la cocina del Este del Mediterráneo. Ahora es posible encontrar tanto pasta filo como semolina en cualquier gran superficie e incluso en supermercados urbanos, aparte de los comercios dedicados a suministrar productos importados a la comunidad inmigrante.
El nombre Galaktoboureko está compuesto de dos palabras : Gala (γάλα) y Boureko. La primera palabra es griega y significa "Leche". Dicho término es el origen del nombre griego para la Via Láctea y por ende para todas las lenguas cultas ha derivado en la forma de llamar a grandes agrupaciones de estrellas :  Galaxia (Γαλαξίας). La segunda palabra es turca y viene a significar torta, tarta o empanada. Es la misma palabra que se emplea en una receta tradicional turca denominada börek. Por tnato el Galaktoboureko es una empanada de leche. Concretamente es un empanada de crema.
La realización del Galaktoboureko se compone de tres partes :
  1. Preparación de la crema
  2. Construcción de la empanada y horneado
  3. Realización del jarabe o almíbar
INGREDIENTES CREMA :

80 gramos de semolina
80 gramos de azúcar
Medio litro de leche entera
3 huevos
Zumo de medio limón
1 vaina de vainilla



La semolina es un cus-cus fino o una harina "basta" realizada con trigo duro, como la pasta de calidad. Se puede encontrar en grandes superficies. Concretamente yo utilizo la sémola de trigo de Harinas el Molino, la del paquete naranja que indica en el envoltorio que se emplea para hacer migas. Bueno, pues también sirve para el Galaktoboureko. Si tenéis problemas en encontrar la semolina, podéis utilizar un cus-cus muy fino o bien, aunque no es aconsejable, harina de arroz.

INGREDIENTES EMPANADA :

250 gramos de pasta filo (entre 5 y 8 hojas)
Mantequilla





La pasta filo se vende congelada o bien fresca. Se suministra en paquetes alargados que contienen entre 5 y 8  hojas finas como el papel. Se debe trabajar con ella con suma rapidez, evitando exponerla al aire porque se reseca enseguida.



INGREDIENTES JARABE :

1/3 de un vaso de agua (aprox 80 ml)
100 gramos de azúcar
El zumo de medio limón

PREPARACION :
 
 En primer lugar vamos a hacer la crema. En una cazuela mediana incorporamos la semolina, el azúcar, la leche, los huevos y la vainilla. Vamos dando vueltas con una cuchara de madera para evitar que se pegue y cuando empieza a hervir reducimos el fuego y mantenemos durante diez minutos más agregando el zumo de medio limón. Transcurrido el tiempo retiramos y dejamos enfriar, quitando la vainilla. El resultado es una crema espesa.

Mientras vamos a preparar el molde y la pasta filo. Es importante utilizar un recipiente de Pyrex. Es el que mejor resultado me ha dado. Lo embadurnamos bien de mantequilla y en el fondo depositamos entre 3 y 5 hojas de pasta filo, cada una de ellas bien pintadas de mantequilla. Para hacer esta operación separamos una hoja y mantenemos el resto cubiertas por un trapo de algodón ligeramente humedecido. Una vez tenemos preparada la base del galaktoboureki pasamos a cubrirla con la crema espesa. Ahora vamos a cubrir con otras 3 a 5 hojas de filo de nuevo pintadas con mantequilla. La capa más exterior  de la empanada no es necesario embadurnarla.

Hemos precalentado el horno a 180 grados. Colocamos la fuente de Pyrex en el centro y mantenemos durante una hora ( o hasta que la capa de encima se dora ). Mientras haremos el jarabe con el que se suele servir - aunque personalmente nunca lo hago -. Para el jarabe calentamos en una cazuela el agua y el azúcar hasta que la mezcla hierve. Luego bajamos el fuego y  añadimos el zumo de medio limón para evitar que cristalice. Mantenemos a fuego bajo durante diez minutos y ya está listo.

Transcurrida la hora de horneado sacamos la bandeja y dejamos enfriar. Con un cuchillo afilado cortamos la empanada en porciones rectangulares (no hace falta sacarlas de la fuente donde las hemos horneado). Si lo deseamos las cubrimos con el jarabe y guardamos en sitio fresco y seco durante 24 horas o en la nevera cubiertos por un papel de aluminio o similar. Al cabo de 24 horas están listas para ser degustadas con su máximo de sabor aunque si no podéis resistiros a la tentación se pueden comer recién hechas.

Es desde luego uno de los postres más increíbles de todos los que conozco. Realmente os animo a prepararlo.



domingo, 14 de noviembre de 2010

Manzanas al horno


Uno de los postres más sencillo de realizar y de los pocos que se puede comer tanto en frio como en caliente.

INGREDIENTES :
1 manzana por comensal, preferiblemente grande y de tipo golden
Mantequilla sin sal
Azúcar (opcional)

Vaciamos con un cuchillo o una herramienta apropiada el corazón de la manzana pero sin llegar al final. En el hueco resultante vertemos una cucharadita de  azúcar si así lo deseamos y una nuez de mantequilla. Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos las manzanas media hora o hasta que se atraviesan facilmente con un palillo. Generalmente es visible cómo la piel se cuartea y arruga.
Se pueden dejar enfriar y meter en el frigorífico o servirlas templadas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Tres buenos blogs de cocina : VACAPACA, COCINERASE y PETITA CUINA

He revisado los artículos de este blog y he descubierto con bochorno que a menudo empleo el pronombre personal "yo" o hablo de cosas que han pasado a menos de medio metro de mi. Digamos que soy un egocéntrico sin maldad (o al menos, eso espero).
Por eso voy a aprovechar para recomendar tres blogs que sigo de manera discontinúa - ya sabéis, el "yo" me impide ver el bosque - y que siempre me han parecido magníficos.
VACAPACA (http://mivacapaca.blogspot.com/ ) es un excelente blog de cocina documentado con unas fotografías que ya las quisiera para mi blog. Puedo decir sin exagerar que su receta del Solomillo de Cerdo Wellington es de lo mejor que he visto en la web en tiempo. ¡ Felicidades, Montse !
¡COCINERASE (http://cocinerase.blogspot.com/) es un blog cocinado por Carolina, una alicantina que tiene la suerte de vivir en Elche. Recetas realmente espectaculares llenas de creatividad (destaco por destacar algo las de cocina italiana). Un blog imprescindible para cocinar platos distintos muy impactantes.
PETITA CUINA (http://petitacuina.blogspot.com/) es un blog escrito en catalán que te deja con la boca abierta. Fotos muy buenas y recetas de concurso. Vamos, una de esas webs que te hacen sentir que todavía no sabes nada de cocina.

Salmorejo (Córdoba)

El salmorejo es una receta que últimamente ha ganado mucha popularidad por diversas razones. En primer lugar es muy sencilla de preparar. De hecho más sencilla que su primo-hermano el gazpacho ya que sólo utiliza tomate como hortaliza. En segundo lugar presenta una consistencia cremosa que la hace apta tanto para ser tomada sola, como base de complejos platos o como crema para untar ("dip", como suelen decir los angloparlantes). En tercer lugar tiene un sabor muy suave y al no llevar pepino la hace más adecuada para aquellos que reniegan del gazpacho precisamente por el sabor del pepino. Otro punto a favor del salmorejo es que los tomates se utilizan en crudo, lo cual la hace idónea como el gazpacho para ser tomada en cualquier época del año con aportes vitamínicos parecidos a los de la ensalada. Repito, es recomendable tomarla en cualquier época del año a pesar de que por ser tomada fría podría considerarse como receta de verano. Desde mi punto de vista, tanto el gazpacho como el salmorejo son "ensaladas" en formato de sopa y crema, respectivamente. Y las ensaladas las debemos tomar todo el año por muy frío que sea el día.
La preparación tradicional del salmorejo consiste en majar en un mortero grande los tomates, el pan duro y el ajo. Lamentablemente una preparación tan larga no encaja con el propósito de este blog. Se puede conseguir una preparación rápida y bastante fiel al original empleando una batidora de vaso.

INGREDIENTES :

Medio kilo de tomates maduros
100 gramos de pan duro
Medio vaso (125 ml) de aceite virgen extra de oliva
Sal
Vinagre de vino tinto
Ajo (opcional)
1 huevo por comensal (opcional)
Virutas de jamón ibérico (opcional)

Se puede preparar cualquier cantidad de salmorejo siempre que se respete lo siguiente :
El pan a agregar es una quinta parte del peso en tomates y por cada kilo de tomates se debe emplear un vaso de aceite. Supongamos que tenemos 3 Kg de tomates. Para esta cantidad de tomates necesitaríamos 3 vasos de aceite y 600 gramos de pan.
Pelamos y quitamos las semillas de los tomates maduros (cuanto más rojos y más maduros, mucho mejor). Agregamos a la batidora los tomates, el pan duro, el aceite, una cucharadita de sal y otra cucharada de vinagre de vino tinto. Si se quiere - no es imprescindible - se puede añadir medio diente de ajo o incluso menos cantidad. 
Batimos hasta que quede cremoso. Probamos y rectificamos de sal y vinagre, si fuera necesario. Para regular la densidad de la crema se pone más o menos pan. Lo que nunca se debe hacer es añadir agua para darle una apariencia más cercana a la sopa. Toda el agua que tiene el salmorejo proviene exclusivamente del tomate. Y tampoco añadáis aceite o el gusto será demasiado graso.
En Córdoba, origen de esta receta, se sirve cada plato cubierto de virutas de jamón ibérico y un huevo duro cortado en rodajas. De hecho, en algunas recetas, se añade a la mezcla la yema del huevo.
El salmorejo es uno de los platos estrella de la gastronomía española a pesar de su simplicidad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Menús de Navidad 2010 (I)

Con los tiempos de crisis que corren parece que hablar de los fastos y excesos superlativos que rodean la Navidad es un acto obsceno. La cercanía de fechas tan consumistas debe poner un nudo en la garganta a los moradores de esos hogares donde uno o todos los miembros de la familia  se encuentran desempleados. Pero el pasado 1 de Noviembre los centros comerciales ya colocaron su mercancía navideña en los anaqueles y decoraron - eso sí, con los mismos adornos desempolvados del año pasado - sus fachadas, como declarando que "la vida continúa", pase lo que pase. Si pensamos que de la campaña de Navidad penden muchos puestos de trabajo - regalo, alimentación, juguetes, restauración - conviene plantearse si somos un engranaje de una maquinaria imposible de desmontar o si pedimos un tiempo muerto para moderar el gasto inútil y superfluo. Aunque sólo sea como un acto de muda solidaridad.

ENTRANTE

SOPA DE RAPE CON MARISCO

INGREDIENTES  (4 personas)
1 cabeza de rape
1 cebolla morada mediana o una chalota
2 tomates maduros
100 gramos de carne de mejillón
100 gramos de gambas pequeñas peladas
1 litro y medio de agua
Sal
Aceite virgen extra de oliva
Perejil picado

En una cazuela de al menos dos litros vertemos un chorrito de aceite de oliva y calentamos. Rayamos la cebolla o chalota y la freímos. Cuando empieza a tomar colar incorporamos los dos tomates sin piel ni semillas cortados en dados pequeños. Cuando el sofrito está hecho apartamos del fuego y reservamos. En otra cazuela añadimos la cabeza de rape al litro y medio de agua. Llevamos a ebullición tras lo cual bajamos el fuego y tapamos. Al cabo de media hora filtramos el agua con un colador incorporándola a la cazuela del sofrito. Extraemos toda la carne que sea posible de la cabeza de rape - cuidando de que no entre piel ni espinas - y también la echamos en la cazuela del sofrito que calentamos a fuego medio incorporando las gambas y la carne de los mejillones. Rectificamos de sal. Al cabo de cinco minutos la sopa está lista. Se sirve cada plato espolvoreando por encima perejil picado.

PLATO PRINCIPAL



MAGRET DE PATO A LA NARANJA

 INGREDIENTES (4 personas) :

2 magrets de pato
6 naranjas
1/4 vaso de vinagre de vino (50 ml)
Medio litro de caldo de pollo 
50 gramos de mantequilla
1 cucharadita de Grand Marnier o Cointreau (opcional)
Cuatro cucharadas de azúcar
1 cucharada de zumo de limón
Agua
Sal 
Pimienta

El pato a la naranja es una receta francesa harto complicada. Se compone de tres partes : cocinar la pechuga de pato, realizar una salsa que cubra la carne y finalmente realizar un acompañamiento basado en la naranja. Esta que os presento es una variación que a pesar de poderse cocinar en media hora es bastante fiel a la receta original francesa.
1. Cocinar el magret de pato : el magret se vende suelto como parte de despiece del pato. El magret es la pechuga del pato deshuesada. Un lateral conserva la piel, con la grasa, y el otro lado es la carne desnuda. Para cocinar el magret es prioritario desengrasarlo. Para ello realizamos cortes en la piel y colocamos la pechuga por ese lado directamente en una sartén caliente sin ningún tipo de aceite o grasa.  Salpimentamos. Ponemos a fuego medio durante 15-20 minutos. Al cabo de ese tiempo la sartén estará llena de grasa - y suelta mucha, creedme - y la piel se mostrará dorada. Vaciamos de grasa la sartén y procedemos a dorar la otra cara, pero ahora sólo 3-5 minutos. Debemos reservar la carne pero SIEMPRE en caliente. Podemos meterla en el horno a baja temperatura (60-70 grados), por ejemplo.
2. Hacer la salsa :  En la misma sartén donde hemos hecho el magret habrá todavía un poco de grasa. La vamos a emplear. Vertemos el vinagre de vino y subimos la temperatura hasta que reduzca a la mitad. Entonces añadimos el medio litro de caldo de pollo. Lo ideal sería emplear caldo de pato, pero esto va a ser más difícil. Debéis emplear caldo de pollo a secas, es decir, sin ninguna verdura añadida. Lo mejor es simplemente hacer caldo con una carcasa de pollo.Seguimos con el fuego fuerte hasta que el caldo reduce a la mitad. A continuación exprimimos las naranjas que sean necesarias para hacer medio vaso de zumo. Incorporamos y de nuevo reducimos a la mitad. Ahora añadiremos LA MITAD de la mantequilla y ya a fuego lento ligamos la salsa rectificando de sal y pimienta si fuera necesario.
3. El acompañamiento : hay varios acompañamientos posibles. El que yo suelo hacer es un tipo de almibar que queda mejor si se hace con naranjas amargas, pero también se puede hacer con naranjas dulces convencionales. En una sartén grande a fuego medio fundimos la mantequilla y añadimos el azúcar con el zumo de limón (para que no cristalice). Incorporamos agua (medio litro será suficiente) y reducimos hasta que el almíbar espese. Cortamos las naranjas en rodajas finas y las incorporamos sin poner unas encima de otras. El almíbar las debe cubrir. Añadimos una cucharadita de licor de naranja (si así lo deseamos)y cocemos durante cinco minutos.

Ahora vamos a servir. Los magret de pato se cortan en lonchas (la parte central queda poco hecha, rosada, es normal) y se colocan en una fuente. Sobre las lonchas vertemos la salsa (no mucha, el resto se pone en una salsera para que el comensal se sirva a su gusto) y en un lateral las rodajas de naranja en almíbar.

POSTRE 



LECHE MERENGADA CON HELADO DE CAFE

INGREDIENTES (4 personas):
Medio litro de helado de café
1 litro de leche entera
1 palo de canela o de vainilla
Cáscara de limón
Canela en polvo
2 claras de huevo
250 gramos de azúcar
una pizca de sal
En primer lugar hervimos la leche con el palo de canela (o de vainilla, según gustos) y la peladura del limón (sin la parte blanca que amarga). Colamos la leche para eliminar telos y otras aglomeraciones de grasa. Inmediatamente a continuación añadimos 200 gramos del azúcar removiendo hasta que se disuelve completamente. Podríamos haberlo añadido al principio pero prefiero hacerlo al final para evitar que en un descuido, si dejáramos de remover, se pegara. Dejamos enfriar, retiramos los aromatizantes y metemos en el congelador durante una hora aproximadamente.
Mientras se semi-congela vamos a levantar las claras con las varillas o la batidora. Para ello utilizo claras de huevo esterilizadas. Jamás, repito, absolutamente jamás utilicéis las claras separadas de huevos, comprad siempre envases con claras esterilizadas. Estos envases se encuentran en los refrigerados de los supermercados y suelen contener 10 ó 12 claras. El envase es traslúcido y contiene un medidor por lo cual se pueden dosificar las claras que sean necesarias. Recalco esta medida de higiene porque, aunque desde enero del 2009 está estrictamente prohibido comercializar huevos procedentes de gallinas con salmonelosis, el riesgo de infección por defectos en la manipulación sigue existiendo. Puesto que la leche merengada no cocina la clara - el calor elimina la salmonella - el riesgo de sufrir una intoxicación seria elevado.
Para subir las claras empleo una pizca de sal y unas gotas de limón. A medio subir añado los 50 gramos de azúcar restantes.
Saco la leche del congelador. Supongo que estará a medio congelar con cristales. Para disolver los cristales empleo las varillas o aún mejor la batidora. Manejo la leche hasta que adquiere la cremosidad que preciso. Entonces añado las claras suavemente para que no se bajen, con un movimiento circular de arriba a abajo. Cuando está bien mezclado meto en la nevera - nevera, no congelador - durante 15-20 minutos y ya está listo para servir, generalmente con un poco de canela espolvoreada por encima. Hay personas que gustan más la leche merengada casi como helado, aunque yo la prefiero como batido frío. Va a gustos.
Del helado de café que hemos adquirido sacamos una bola y con cuidado la depositamos en el centro del vaso o copa donde hemos servido la leche merengada. De esta manera tenmos un "café con leche" helado muy original.
BEBIDAS 
   
Vino blanco para la sopa de pescado
Vino tinto para el pato
o sólo
Agua de Valencia 
o sólo
Sangría de cava para entrantes, plato principal y turrones :
INGREDIENTES :
1 botella de cava brut
1 melocotón troceado
1 naranja troceada sin partes blancas ni piel
1/2 cucharadita de Cointreau (opcional)
Medio vaso de zumo de naranja sin pulpa
1/4 vaso de zumo de limón sin pulpa
Mezclamos los ingredientes sin agitar, colocando la jarra en un recipiente con hielo. No se debe poner azúcar ni hielo dentro.
Finalizamos la comida con los tradicionales turrones, alfajores etc.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Nueva encuesta : las 10 mejores recetas de la gastronomía tradicional española

En el lateral izquierdo de este blog he incluido una encuesta para que elijáis las que consideréis 10 mejores recetas de la cocina tradicional española. He seleccionado un total de 100 recetas atendiendo a varios criterios : popularidad, distribución geográfica, popularidad internacional. De todas ellas sólo 10 serán consideradas como las mejores de todas tras vuestra votación que finalizará el próximo 31 de Diciembre.

viernes, 5 de noviembre de 2010

La urraca, la embarazada, vampiros y el restaurante de buffet libre .:. The magpie, the pregnant, vampires and the buffet restaurant (english translation below)

Gracias a este blog  pude contactar hace algo más de un año con un individuo que se ha dedicado al negocio de la restauración durante muchos años. En concreto su especialidad, si puede llamarse de esta manera, era abrir restaurantes de buffet libre. 
De entre todos los negocios de restauración posibles, el que se basa en el buffet libre siempre me ha parecido el más arriesgado. El cliente de este tipo de locales suele tener el ojo más grande que el estómago y mucha de la comida que se pone en el plato nunca va a pasar por su boca. Es como cocinar directamente para el cubo de basura. Así se lo expresé a aquel hombre y para mi sorpresa se mostró muy extrañado de mis dudas. 
Había abierto un total de siete buffets libres en algo más de treinta años y todos ellos funcionaban con relativa prosperidad. Era cierto que un porcentaje de la comida se desperdiciaba pero no tanta como pudiera parecer. Luego le comenté que me parecía enormemente difícil organizar las compras y elegir las recetas sin saber a ciencia cierta qué cantidades ni que platos serían elegidos por los clientes.Y ante su respuesta mi sorpresa fue mayúscula. Afirmó que el cliente habitual de buffets libres a la larga tiene tendencia a comer de forma equilibrada. Que tal vez en las primeras visitas se harta de carne pero poco a poco pasa a consumir en comparación mucha más verdura, ensaladas y frutas. Daba igual que el buffet diera servicio a camioneros o a alumnos de una escuela, a la larga y por orden decreciente, los productos más consumidos eran los carbohidratos, legumbres, verduras, lácteos, frutas y carnes. Vamos, que era relativamente fácil organizar suministros y recetas. Estaba claro que los camioneros no podían sobrevivir comiendo sólo lechuga pero eso no significaba que no comieran lechuga. Y mucha. Y no se trataba de estar convencido de la necesidad de alimentarse de forma sana, ni siquiera que el buffet hubiera hecho algún tipo de pedagogía al respecto. Mi amigo tenía una sorprendente teoría al respecto : nuestro cuerpo sabe qué alimentos debe ingerir para conseguir los nutrientes necesarios. Expresado de un modo más contundente : el cuerpo necesita un determinado nutriente y nuestro cerebro nos "ordena" que consigamos un alimento en concreto porque sabe que contiene ese nutriente. Para afirmar tal aseveración el hombre me preguntaba si no había sentido en algún momento de mi vida la imperiosa necesidad de consumir un alimento que tal vez no era habitual en mi dieta. En efecto, tal cosa había ocurrido. A veces he necesitado comer carne roja o frutos secos lo cual, según este hombre, respondería a una necesidad muy concreta de mi cuerpo. Probablemente si se me hubiera hecho una análisis del "antes" y el "después" se habría manifestado la carencia de un nutriente y como se subsanaba con la ingesta. 
La verdad es que no volví a pensar en el tema durante mucho tiempo, seguramente porque me parecía muy fuerte afirmar que nuestro cuerpo es capaz de determinar que le falta cinc, selenio, vitamina b6 ... transmitir la alarma al cerebro y que este nos lo traduzca en el deseo de comer un determinado alimento.
Hasta que un día,  viendo "La semilla del diablo" de Roman Polanski, me llamó la atención una escena en la que Mia Farrow, embarazada del Príncipe de las Tinieblas, asaltaba la nevera para engullir carne cruda. La intención de la escena era remarcar el carácter tan monstruoso del fruto de su vientre que era necesario darle carne cruda para calmar el ansia. Pues bien, un "antojo" tal cual manifestaba la protagonista es perfectamente posible en las embarazadas. La razón auténtica que se esconde tras los llamados antojos de embarazada son todavía poco claros. Para la mayoría de ginecólogos se trata de incrementar la cantidad de calorías ingeridas y así "responder" a las necesidades de la madre y del feto. Esto no explicaría por qué a veces las embarazadas desean comidas poco calóricas. Y tampoco explicaría por qué se trata de alimentos concretos, a menudo inusuales o incluso indeseables en su dieta, que se vuelven a aborrecer una vez el cuerpo parece satisfecho. En determinados casos algunos médicos admiten la posibilidad de que con la ingesta se trate de paliar deficiencias vitamínicas o de minerales del cuerpo de la embarazada y por lógica del feto. Si la embarazada manifiesta un claro deseo de comer carnes rojas o embutidos confeccionados con sangre (morcilla, chorizo...)  es probable que tenga deficiencia de hierro. Si en cambio desea determinadas frutas o verduras es casi seguro que trata de solucionar un problema vitamínico o mineral. Todo esto cogido con pinzas porque como he dicho muchos expertos no ven nada clara la relación causa-efecto.
Claro que la cosa se complica cuando la embarazada se dedica a comer tierra, chupa tizas o traga monedas hasta hacer de la guarrada de Mia Farrow pecata minuta.
La urraca es un pájaro de color negro y blanco muy común en nuestro país. Su nombre latín es Pica pica, algo que hace referencia a su interés por engullir piedras y objetos en principio no comestibles y que utiliza principalmente en situaciones de cortejo y apareamiento. Pues bien, si un individuo engulle de forma incontrolable substancias en principio no comestibles estamos ante un síndrome de Pica o simplemente Pica. Se puede dar en cualquier persona pero es más habitual entre embarazadas y niños de corta edad.  La variedad de no-alimentos que pueden ingerir es muy larga. Omitiré la mayoría porque no me parece apropiado herir sensibilidades. La ingesta de tierra, por ejemplo, se puede dar cuando el individuo presenta una carencia de cinc. De hecho algunos Pica se han solucionado proporcionando dosis de cinc u otros minerales. Otros casos, como los individuos que tragan monedas o jabón en polvo de lavadora, son más difíciles de comprender. Es difícil saber por qué el cerebro emite la orden compulsiva de comer substancias no alimenticias, incluso aún a sabiendas que no podrá extraer de ellas el nutriente del que carece el cuerpo. No es un comportamiento exclusivo de la especie humana : muchos animales proceden de la misma forma, aunque es cierto que ninguno llega a las situaciones extremas del ser humano, capaz de llenarse el estómago de cabellos o alfileres.
La necesidad de tomar substancias aparentemente extrañas también está relacionada con determinadas enfermedades. Se cree que los vampiros representan la mitificación de enfermos de porfiria. Los enfermos de porfiria presentan algunas características que asociamos a los vampiros (palidez, sensibilidad a la luz). Parece ser que algunos enfermos de porfiria recurrían  a beber sangre de animales o de otros humanos para tratar en vano de curar su enfermedad. Esto es particularmente curioso si se piensa que hoy en dia el tratamiento es a través de infusiones venosas.
A pesar de que existe un posible campo de investigación sobre la capacidad del cerebro para controlar de manera inteligente qué ingerimos, la verdad es que encuentro poca bibliografía al respecto. La hay sobre el síndrome de Pica :
 

pero poco o nada sobre algún estudio amplio hecho sobre la selección de alimentos en restaurantes de buffet (aunque creo que hay un estudio realizado en Inglaterra que lamentablemente no he podido encontrar). Si esto fuera cierto abriría nuevas posibilidades sobre el potencial de nuestro cerebro para diagnosticar las necesidades de nuestro cuerpo y, por qué no, sobre las enfermedades que nos atacan. 

En efecto, digo enfermedad porque no es la primera vez que un sueño - un producto de nuestro cerebro - ha alertado a un individuo sobre una enfermedad que padecía sin saberlo. 
David Janssen fue un actor muy popular de la televisión, especialmente por haber interpretado al doctor Kimble en la serie "El fugitivo". Mientras rodaba una película tuvo un sueño muy extraño. Soñó que estaba dentro de un ataúd y a su alrededor se desarrollaba su propio funeral. Pudo escuchar la conversación entre dos de los presentes. Uno de ellos explicaba al otro que había muerto de un ataque al corazón. Al despertar Janssen sospechó que se trataba de un aviso que le enviaba su mente ante un problema cardiaco que hasta ese momento no se había manifestado. Acudió al hospital y le hicieron un chequeo a fondo. No detectaron nada. Al cabo de veinticuatro horas el actor falleció  víctima de un ataque al corazón.
Así que si el "cuerpo" os pide unos pies de cerdo con nata y fresas, por algo será...

==========================================================

The magpie, the pregnant, vampires and the buffet restaurant

Through this blog I contacted a little over a year with a guy who is dedicated to the restoration business for many years. In particular his specialty, if you can call it in this way, was to open buffet restaurants.
Of all the possible restoration business, the one based on the buffet has always seemed to me the most risky. The ambition of the client is usually larger than its stomach and much of the food they put on their plate is never going to go through their mouth. It's like cooking directly for the trash can.  I explained him  my doubts about this kind of restaurant and to my surprise he was very surprised in turn at my misgivings. 

He had opened a total of seven free buffets during last  thirty years and they all worked in relative prosperity. It was true that a percentage of the food was wasted but not so much as it seems. Then I commented that it seemed to me extremely difficult to arrange the purchase and choose the recipes without knowing exactly how much food would be choosen by the clientes. Once again he surprised me. He said that the free buffets regular customer, in the long run, use to tend to eat a balanced diet. Maybe in the first visits they abused of meat and fat,  but gradually client consumes many more vegetables, salads and fruits. Never mind that the buffet would serve truckers or students of a school, cause in decreasing order, the products most consumed were carbohydrates, legumes, vegetables, dairy, fruits and meats. Indeed it was relatively easy to organize supplies and recipes. There was no need to make any educational effort to convince anyone. Healthy meals were more common than we use to think. My friend had a surprising theory about it: our body knows what foods to eat to get the necessary nutrients. Expressed in a more blunt: the body needs a certain nutrient and our brain "orders" that we get a particular food because it knows that contains that nutrient. To assert such a strange theory the man asked me if I had not felt at some point in my life the urgent need to consume a food that might not be regular in my diet. It was true. Such a thing had happened. Sometimes I need red meat or nuts - both I do not like -  which, according to this man, would respond to a very specific need in my body.Probably if I had done an analysis of "before" and "after" would have found the lack of a nutrient and how it was corrected by eating an specific food.
The truth is that I did not think about this theory  for a long time, probably because it seemed too strong to say that our body is able to determine that lacks zinc, selenium, vitamin, b6, whatever and then transmit the alarm to the brain that result in us the desire to eat a particular food.
Until one day, watching "Rosemary's Baby" by Roman Polanski, I was struck by a scene in which Mia Farrow, pregnant with the Prince of Darkness, assaulted the fridge to devour raw meat. The intent of the scene was to highlight the monstruous character of the fruit of her womb that was necessary to give raw meat to relieve anxiety. Well, a "craving" as is manifested by the character is perfectly possible in pregnant women. The real reason lies behind the so-called pregnant cravings are still unclear. For most gynecologists is to increase the amount of calories and thus "respond" to the needs of the mother and fetus. This does not explain why pregnant women often want little calorie meals. And do not explain neither why pregnants need particular foods, often undesirable or even unusual in their diet, which once again are hated once the body seems satisfied. In certain cases some doctors admit the possibility that the intake concerned to alleviate vitamin deficiencies or minerals in the body of the pregnant woman and fetus. If a pregnant woman expresses a clear desire to eat red meat or sausages made with blood  is likely to have iron deficiency. If instead they want some fruit or vegetables is almost certainly to solve a problem about vitamin or mineral. All this taken carefully because as I said many experts see no clear cause and effect.
Of course things get complicated when the pregnant wants to eat dirt, suck chalk or swallow. Things are not really edible.
The magpie is a bird of black and white feather, very common in Europe, Asia and West North America. Its Latin name is Pica pica, which refers to its interest in stones, golden and silver things and indeed in swallowing inedible objects used in situations of courtship and mating. Well, if a person swallows inedible substances this is a syndrome of Pica. It can occur to anyone but is most common among pregnant women and young children. The variety of non-foods you can eat is long. I will omit most of them not to hurt sensibilities. The ingestion of soil, for example, can occur when the individual has a zinc deficiency. In fact some have been fixed Pica syndrom  providing doses of zinc or other minerals. Other cases, like individuals who swallow coins or washing machine detergent, are harder to understand. It's hard to know why the brain sends the order to compulsive eating nonfood substances, even knowing that you can not extract from them the nutrient that the body lacks. This behavior is not unique to the human species: many animals do in the same way, although it is true that no one goes to the extremes of the human being, capable of filling the stomach with hair pins until cause death.
The need to take seemingly strange substances is also related to certain diseases.Vampires are believed to represent the myth of patients with porphyria. Sufferers of porphyria have some characteristics that we associate with vampires (pallor, sensitivity to light). It seems that some porphyria patients resorted to drink the blood of other animals or humans to try in vain to cure their disease. This is particularly interesting when one considers that the treatment today is through venous infusions.
Although there is a potential field of research on the brain's ability to control what we eat wisely, the truth is that I find little literature on it. Find the next article about Pica in Wikipedia:
 

but little or nothing about a comprehensive study done on the selection of buffet food restaurants (although I think there is a study in England which unfortunately I could find).If this were true it would open new possibilities for the potential of our brain to diagnose the needs of our body and why not, on the diseases that plague us.

Indeed, I say disease because it is not the first time that a dream - a product of our brains - have been alerted about an individual suffering from a disease without knowing it.
David Janssen was a popular actor of television, especially for interpreting Dr. Kimble in the series "The Fugitive". While filming a movie he had a strange dream. He dreamt he was in a coffin and around it developed its own funeral. He could hear the conversation between two of those present. One of them explained to someone that he had died of a heart attack. When waking up Janssen suspected that the dream was a warning sent by his mind about a heart problem that so far had not been revealed. He went to the hospital and did a check.  Doctors did not detect anything. Twenty-four hours later the actor died of a heart attack.
So if your "body" asks you meat with cream and strawberries, pay it attention ...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Panellets sin boniato ni patata

Los panellets se consumen en Valencia, Baleares y Cataluña durante la fiesta de Todos los Santos, juntamente con frutos secos, castañas asadas, boniatos y vino dulce. Se suelen hacer mezclando patata o boniato con almendra y azúcar, aunque la presencia de los dos primeros ingredientes sólo se justifica por una razón de ahorro (aunque algunos prefieren en cualquier caso poner boniato o patata para hacer un dulce más liviano). El auténtico panellet sólo lleva azúcar, almendra molida, huevo, agua y un saborizante, que puede ser café, limón, jarabe de grosella, chocolate, frutos secos...lo que sea. Son bastante sencillos de hacer, sobretodo si no elegís cubrirlos de piñones o almendra ya que la cobertura puede llevar bastante tiempo.

INGREDIENTES :

250 gramos de almendra molida
250 gramos de azúcar
2 huevos
la piel rallada de un limón
Agua
Saborizantes : piñones, almendras, chocolate, jarabe de grosella, café

En un bol mezclamos el azúcar y las almendras molidas. Separamos las claras de la yemas de los huevos y reservamos estas últimas. Vertemos las claras en la mezcla de azúcar y almendras y empezamos a amasar. Es una masa bastante seca, por lo que deberemos trabajarla y mucho. Debe quedar homogénea y compacta. Si queremos hacer panellets con cubierta de almendras o piñones es recomendable aromatizar la masa con la ralladura de una piel de limón (sin la parte blanca que amarga). Si el panellet es de chocolate añadiremos 50 gramos de una tableta al 70% también rallada. Para el panellet de café añadiremos una taza de café negro (100 ml) y para el panellet de grosella medio vaso (100 ml) de jarabe de grosella. Si al final la masa, por mucho que la trabajemos, queda demasiado seca y se resquebraja con facilidad, la iremos salpicando con agua poco a poco hasta quedar suficientemente elástica.
Una vez tenemos la masa lista, separamos una cierta cantidad para crear cilindros alargados de unos veinte centimetros de largo y  un centímetro de diámetro. Cortamos los cilindros cada dos centímetros y situando cada trozo entre las palmas de la mano le damos una forma redondeada. De esta manera estamos seguros que todos tendrán el mismo tamaño.
Los panellets de chocolate, café y grosella se pueden hornear directamente a 180 grados colocándolos sobre un papel de hornear o la rejilla del horno. Con 15-20 minutos será más que suficiente (o cuando el exterior se empiece a dorar).
Los panellets cubiertos de almendras o piñones son más complicados. Hay que rodar las esferas de masa sobre los piñones enteros o almendras parcialmente troceadas. En teoría los frutos secos se deberán pegar a la masa pero en la práctica esto dependerá de viscosidad de la superficie, así que lo más probable es que debáis hacerlo uno a uno, sobretodo en el caso de los panellets de piñones, los más apreciados.  Cuando consigáis una buena cobertura, debéis pintar la superficie con las yemas de huevo que habéis separado al principio. Recordad, esto sólo en el caso de cubierta con frutos secos para que el panellet quede brillante. Como en el resto de panellets, con hornear a 180 grados durante 15-20 será más que suficiente.
Con las cantidades referidas es posible hacer dos docenas de panellets.