Busca tu receta

sábado, 7 de diciembre de 2013

Hacer leche condensada en casa

hacer leche condensada en casa
Ayer estaba preparando un pastel cuando me indicaron si era posible rellenarlo de dulce de leche en lugar de crema. Al final propuse hacer el relleno con leche condensada - entre otras cosas porque no disponía del bicarbonato sódico para hacer dulce de leche - y la propuesta fue recibida con entusiasmo. Los que ya tenemos cierta edad recordamos la leche condensada de un tiempo en la niñez en que nos daban rebanadas de pan untadas con la misma y sabían a Gloria Bendita.

Este es uno de los múltiples usos que se le puede dar a la leche condensada, y aunque la gran mayoría la utiliza para endulzar sus cafés cortados con ella se pueden hacer infinidad de recetas de pudin, flanes, pasteles etc.

La leche condensada es un concentrado de leche, esto es, a la que se le ha eliminado gran cantidad del agua que incorpora. Fue inventada por Nicolas Appert si bien el añadido de azúcar es posterior. No suelo hacer leche condensada a menos que tenga que hacer rellenos pasteleros, así que aproveché para refrescar la receta. El secreto consiste en mantener la cocción un tiempo muy breve y así evitar que tome el color oscuro del caramelo o el dulce de leche.

INGREDIENTES :
  • 250 g de leche desnatada
  • 200 gramos de azúcar glass o impalpable (se puede hacer con azúcar normal pero prefiero no estar pendiente de que se disuelva correctamente)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla en polvo (si no tenéis reservad unos 20 gramos de azúcar de la cantidad anterior e incluir azúcar vainillado en la misma proporción)
  • 35 g de mantequilla (para dar la "untuosidad" requerida al resultado y tomar un poco de color amarillento)

En una cacerola de fondo grueso incorporamos el azúcar, la vainilla , la leche y la mantequilla. Cubrimos.

A fuego muy lento - pero lento de verdad - llevar a ebullición  y tan pronto como empiece a hervir se deben contar 15 minutos exactos en que sin dejar de remover debe llegar a la consistencia de un jarabe. En ese instante retiramos del fuego. Si además adquiere un ligero tono amarillento entonces ya os aseguro que tendrá un sabor increible.

Dejamos reposar para que tome la temperatura ambiente y directa al frigorífico. No aguanta demasiado a menos que se meta en un envase esteril y al vacío, a lo sumo dos o tres días...pero qué dos o tres días de Gloria Bendita !!!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario