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domingo, 19 de enero de 2014

Paleodieta : ¿útil o inútil?

La paleodieta también se suele denominar "dieta del hombre de las cavernas". No es una broma. De hecho se trata de ingerir lo mismo que comían los seres humanos antes del advenimiento de la agricultura. La teoría sobre la que se basa la paleodieta (de paleo que en griego significa "antiguo") es que en aquellos remotos tiempos no existía la diabetes, ni la obesidad, ni las enfermedades cardiovasculares, la mayoría de ellas enfermedades directamente relacionadas con la dieta que consumimos.

Antes de la agricultura el ser humano era básicamente una mezcla de recolector y cazador. A través de la recolección conseguían frutas, semillas y verduras, esto es, carbohidratos, minerales, vitaminas y fibra. Con la caza conseguían, entre otras cosas, proteínas. De esta manera la pirámide de los nutrientes que recibían los seres humanos era muy diferente a la actual. Así consumían más proteínas que carbohidratos, a la vez que la aportación de fruta y verdura era superior a la actual. Tampoco existían especias, ni sal, ni azúcar. Ni siquiera muchas clases de frutas y verduras que actualmente consumimos existían en la antigüedad. 

De esta manera quien sigue la paleodieta prácticamente no consume carbohidratos (ni cereales, ni azúcar), tampoco legumbres ni en general ningún grupo de alimentos que no existiera antes de la aparición de la agricultura. La sal y el azúcar están prohibidos, al igual que las especias o, en los casos más extremos, los alimentos que han sufrido la selección humana y están genéticamente más alejados de sus orígenes naturales.

A favor de esta dieta se encuentra  el hecho de incrementar el consumo de fruta y verdura, así como disminuir dos potenciadores del sabor tan perjudiciales como la sal y el azúcar. En contra la práctica desaparición de los carbohidratos y el aumento excesivo en el consumo de proteínas, con lo que la paleodieta se tiende a aproximar a la dieta Dukan. Otro punto negativo es la desaparición de las legumbres - nada de soja, garbanzos, lentejas etc - con lo que se elimina drásticamente el aporte de proteínas de origen vegetal.

Otro punto en contra de la paleodieta es que supone determinadas condiciones de salud de los hombres primitivos que ellos probablemente no apreciaban en demasía. Es cierto que no solían padecer de diabetes ni de colesterol, pero se morían al llegar a los 20 años. Hasta que no apareció la agricultura la ausencia de enfermedades que derivaban de la alimentación era más bien debido a la penuria que a una selección premeditada de los alimentos. Los hombres prosperaron porque eran omnívoros oportunistas que comían lo que podían, no por el hecho de que despreciaran los carbohidratos o las leguminosas. Simplemente, no podían hacerse con las mismas tanto como quisieran.

La mayoría de las enfermedades que derivan de los malos hábitos alimenticios lo son por una ingesta excesiva, no porque pertenezcan a un grupo nutricional determinado. Si alguien padece algún problema como la obesidad es seguro que disminuya de peso si comienza una paleodieta, pero a la larga también es seguro que tendrá problemas derivados de la falta de nutrientes esenciales. Por no mencionar  un dato que es muy importante : la paleodieta es muy restrictiva y poco agradable al paladar y eso hace que el número de abandonos sea muy alto, generándose un efecto rebote (aumento de peso por encima del inicial cuando se abandona la dieta). Las dietas han de ser llevaderas puesto que han de ser "de por vida".

A día de hoy sólo dos dietas han demostrado ser eficaces para combatir los problemas derivados de la alimentación : la dieta mediterránea y la japonesa. O una tercera aún más sencilla : comer menos y más sano, pero de todo.

Así que desde el punto de vista de "Media Hora...", la paleodieta no sirve de nada...a no ser que te vaya la vida cavernaria. A los cavernarios, seguro que no les iba nada de nada.

1 comentario:

  1. Hay una cosa que aclarar, no es hay una única paleodieta, ya que a lo largo del Paleolítico hay una enorme variedad de medio ambientes y por lo tanto, de alimentos disponibles: los humanos que pintaron Altamira tenían una variedad de vegetales más amplia que los humanos que vivían en la Meseta, por poner un ejemplo cercano.
    La razón son las alternancias climáticas conocidas como glaciaciones y, en aquellas regiones en las que la incidencia de los glaciares fue más potente, la disponibilidad vegetal era cercana al 0%, algo parecido a lo que algunas poblaciones actuales (los Sami de Laponia o grupos de Alaska) pueden obtener sin acudir al comercio.
    En cambio, las poblaciones de zonas privilegiadas, como el Próximo Oriente, disponían de una variedad vegetal muchísimo mayor. Por otra parte, de la cantidad de vegetales que ahora disponemos, cuyos antecedentes no domesticados eran los que estaban al alcance de los paleolíticos, muchos no eran comestibles debido a su composición molecular y es el proceso de domesticación (o neolitización) el que los convierte en útiles para la alimentación.
    Útil desde luego debió ser, ya que permitió sobrevivir a los humanos durante casi 2 millones de años...

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