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viernes, 26 de septiembre de 2014

Pollo Gaston Gerard

Una receta típica de la Borgoña francesa que nació por puro accidente. La primera esposa del político francés Gaston Gerard estaba preparando en 1930 pollo a la cazuela para sus invitados cuando por error vertió un pote entero de pimienta en el mismo. Para mitigar el evidente efecto picante que iba a tener el accidente añadió vino, queso rallado y nata para cocinar. El resultado fue mejor de lo esperado y desde entonces se viene preparando con diferentes recetas donde sin embargo nunca falta el vino, el queso y la nata que salvaron a esta buena señora.


INGREDIENTES (4 personas ) :

Un pollo entero cortado como si fuera a hacerse al ajillo (o muslos, patas etc según número de comensales)
2 cebollas moradas tipo "Figueres"
1 chalota
200 gramos de queso rallado  (se suele emplear queso comté, pero vale un Gruyere o similar)
2 vasos (400 ml) de nata para cocinar
1 vaso y medio (300 ml) de vino blanco seco
4 cucharadas de mostaza de Dijon fuerte
50 gramos de mantequilla
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


En una sartén grande u olla de barro vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y la mitad de la mantequilla. Doramos el pollo durante unos 15 minutos (en esta receta se retira siempre la piel).

Se retiran los trozos de pollo y en la misma grasa freímos la chalota y las cebollas picadas muy finas. La receta original dice que se debe utilizar mantequilla nueva y limpiar los restos anteriores, pero la única diferencia es que el caldo sale un poco más claro. Desde mi punto de vista es innecesario.

Cuando la cebolla comienza a transparentar añadimos el vino y volvemos a incorporar el pollo. Cocinamos durante unos diez minutos a fuego medio. A continuación añadimos la nata y dejamos hacer a fuego muy lento durante media hora, vigilando que la nata no hierva en ningún momento. Rectificamos de sal y pimienta.

Retiramos de nuevo las piezas de pollo y añadimos la mostaza. La disolvemos bien.

En una fuente para el horno metemos el base la mitad del queso rallado y a continuación el pollo y la salsa. A continuación cubrimos con el resto del queso rallado. 

Llevamos al horno y gratinamos hasta que se dora.  De hecho es muy habitual que esta receta se prepare el día anterior  y se gratine justo antes de servir, así los sabores se afianzan.

Una receta de pollo que encanta incluso a aquellos a quienes no les gusta el pollo y muy adecuada para celebrar un día señalado.


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