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viernes, 28 de febrero de 2014

Puré de brócoli

Supongo que todos ya habéis oído eso de que todos deberíamos comer bróccoli a menudo.  Esta verdura es rica en vitamina C y fibra alimentaria, además de poseer determinados compuestos químicos que son potentes anticancerígenos. Para aprovechar todas sus propiedades sería necesario tomarlo crudo y de hecho convenientemente aliñado se puede utilizar en ensaladas. Si no queremos llegar tan lejos podemos cocinarlo al vapor o bien cocerlo  brevemente en muy poca agua para luego integrarlo en un puré donde no se notará que está poco hecho.
Este puré de hecho es tan rico en vitamina C gracias no sólo al brócoli sino también a la patata que  de hecho suministra en una ración media toda la dosis mínima recomendada. Ahí es nada.

INGREDIENTES (4 personas) :

400 gramos de brócoli
4 patatas medianas
Medio vaso de nata para cocinar ligera
Queso para untar
Sal
Pimienta

En primer lugar desmenuzamos al máximo el brócoli de manera que queden ramitas muy pequeñas. De esta manera se cocerán más rápidamente.  Lo llevamos a una cazuela y llenamos de agua justo para que cubra. Hervimos hasta que se ablanda. Si disponéis del menaje necesario para cocer la verdura al vapor, empleadla. Cuando el brócoli está ligeramente cocido - no del todo - lo retiramos pero reservamos el agua de la cocción.

En otra cazuela hervimos las patatas peladas pero enteras. De esta manera conservan al máximo la vitamina C. Cuando están blandas las retiramos, reservando también el agua por si acaso queremos rebajar el puré.

Pasamos las patatas y el brócoli por el pasapurés. Bien pasados de manera que no se note que el brócoli esta medio crudo.  Añadimos la nata o leche y batimos. Si queremos que no quede tan espesa se vierte algo del agua de cocción del brócoli, y si queremos que quede más sabrosa podemos añadir con cuidado unas cuantas cucharadas de queso para untar. Removemos bien, rectificamos de sal y pimienta y listo para comer.

Gambas en leche de coco

Una sencilla receta oriental que si eres amante de ese tipo de cocina seguro que no te dejará indiferente.


INGREDIENTES (4 personas) :

1 Kg de gambas peladas (pueden ser congeladas sin problemas)
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
Un vaso de leche de coco (200 ml)
1 diente de ajo
1 cucharadita de curry
Media cucharadita de jengibre
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela o sartén freímos en un chorro abundante de aceite de oliva la cebolla y el ajo picado sin el germen (para que no repita).

Antes de que tomen color añadimos las gambas y removemos durante cinco minutos. A continuación añadimos el curry, el jengibre, la sal y la pimienta. Añadimos la leche de coco y revolvemos bien. Dejamos cocer cinco minutos y listas para comer. 

Más rápido y fácil imposible. Por cierto, se comen con cuchara. Lo comento porque la salsa se debe tomar, no sólo es para dar sabor a las gambas.

Bizcocho de Nutella

Una receta clásica que da al bizcocho un toque muy especial. Es el típico bizcocho que nunca falla y además es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES (bizcocho para 4 ó 6 personas) :

150 gramos de harina
150 gramos de azúcar
3 huevos
1 yogur natural sin azúcar
125 gramos de mantequilla o medio vaso de aceite de girasol
6 cucharadas de Nutella
1 sobre de levadura química

Si vais a utilizar mantequilla, ésta debe fundirse en el microondas hasta que quede totalmente líquida. También es recomendable fundir la nutella al baño maría o con el microondas.

La preparación es tan simple como mezclar todos los ingredientes hasta que quede una masa homogénea. La masa queda bastante líquida, lo advierto. Vertemos dicha masa en un molde que pueda ir al horno. Precalentamos a 190 grados y horneamos durante media hora. Al clavar un palillo éste debe salir completamente seco. Si no es así dadle un par de minutos más.

Tendréis un bizcocho con sabor a nutella que podréis decorar a vuestro gusto o comer tal cual porque quedará muy esponjoso y fresco.

Arroz a la zamorana

arroz a la zamorana
arroz a la zamorana, fuente : wikipedia
Este arroz es típico de Zamora, donde no falta en ningún restaurante que se precie. Conjuga un producto tan mediterráneo como el arroz con ingredientes de la matanza del cerdo como son el rabo, las manitas, la panceta.... Para hacer arroz a la zamorana empleo generalmente morro, careta y oreja pero también se pueden emplear costillas y panceta. En las partes del cerdo que se empleen este arroz es poco exigente pero siempre se debe emplear pimentón dulce para darle el color rojo intenso tan característico. Otro punto a tener en cuenta es que se suele preparar en una olla de barro.

INGREDIENTES (4 personas) :

Oreja, careta, morro, un chorizo y panceta de cerdo (también se puede añadir o substituir alguno de estos ingredientes por costillas, pies, manitas etc)
1 vaso de arroz (utilizo arroz tipo bomba)
2 vasos y medio de agua filtrada
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
3 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
Manteca o aceite virgen extra de oliva
Sal

En primer lugar debemos cocer la oreja, el morro, la panceta y lo que decidáis que lleve en los dos vasos y medio de agua. Si no son suficientes para cubrir la carne, utilizad más agua pero justo para que cubra. Tapamos la olla y dejamos hacer durante 1 hora aproximadamente. Transcurrido el tiempo extraemos la carne y la troceamos, pero reservando el agua. Con ella coceremos el arroz.

En la olla de barro donde vamos a presentar el arroz colocamos manteca de cerdo o aceite de oliva. Lo tradicional es la manteca, pero no pasa nada si utilizáis aceite.

En la manteca freímos la cebolla picada y los ajos sin pelar. Cuando la cebolla transparente añadimos la carne y el arroz, además de la cucharada de pimentón y la sal al gusto. Debemos remover constantemente mientras pochamos el arroz y no quitar el ojo de encima porque el pimentón se quema muy fácilmente y el sabor quedaría muy amargo.

Cuando el arroz comienza a tostarse añadimos dos vasos y medio de agua bien caliente, extraída de la cocción de la carne. Dejamos cocer a fuego muy vivo durante 15 minutos. Mientras encendemos el horno y precalentamos a 200 grados. Transcurrido el tiempo de cocción introducimos en el horno y mantenemos unos 10 minutos para que quede perfecto. Se sirve bien caliente pero dejándolo reposar unos 5 minutos antes de llevar a la mesa.

Seguro que si lo hacéis una vez repetiréis.


Batido de Nutella y Plátano

Ayer os enseñé la manera de preparar Nutella en casa (o algo parecido, está claro). Ahora vamos a utilizarla en varias recetas. Por supuesto, podéis emplear la Nutella que se vende comercialmente si hacerla en casa os parece complicado.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 plátanos
8 cucharadas de helado de vainilla
3 cucharadas de leche entera
4 cucharadas de helado de chocolate
2 cucharadas generosas de Nutella
12 cubitos de hielo

Decoración :

Nata montada a presión
Cacao en polvo

En una batidora de vaso o similar que pueda triturar el hielo introducimos todos los ingredientes excepto los empleados en la decoración.  Repartimos en copas de helado y damos un toque de nata montada y de cacao en polvo a cada uno. A tomar inmediatamente.

Myths and truths about orange juice

The quintessential juice of our breakfasts has lot of pseudo- scientific myths and mere urban legends. We will talk next about squeezed juice, which we call natural, and then make a brief review of packaged juices.

The orange juice or other citrus fruits are the ones that contains more vitamin C

It is false . Strawberry fruit and gooseberry have more percentage of vitamin C for same amount of pulp, but who gets the record is parsley (4 times more than oranges ) or green pepper ( more than double) . Comparatively a glass of fresh spanish gazpacho with its rich vitamin C ingredients (cucumber , tomato , green and red pepper ) is more rich in C vitamin than orange juice.

Why has become popular orange juice ?

Was the impetus for the production of oranges in the United States who popularized the breakfast juice . Intense campaigns popularized breakfast consumption of orange juice in the United States in the 1950s and then fashion was exported to the rest of the World. If it became popular was of course because aside from having a very nice flavor gives the feeling that it's healthy for our body. This is correct in a way. The orange juice is rich in vitamins C and A, folic acid, fiber ( made ​​with pulp ) , potassium and other minerals but not a panacea cure-all , as that false idea was the one promoted to be accepted in all U.S. households .

The juice is taken immediately or vitamin C is lost

Vitamin C is oxidized relatively easily , and is sensitive to heat and sunlight. Therefore it is advisable to consume juice quickly after be squeezed.  This does not mean that vitamin C can die within minutes . There is a process of gradual loss. If we want to keep vitamin as long as possible is recommended squeezing oranges from the fridge , pour into an opaque glass  and then cover in order to minimize oxygen ingress . However the process of oxygen injected to squeezed juice starts very quickly and if we squeeze today to drink tomorrow , is more than possible that despite stored in refrigerator in opaque container we will only take 10% of vitamin C source unless we pack in air sealed container.

We get more orange juice putting them in the microwave for a few seconds

This is true but it is a bad practice. The microwave structures weakens the pulp and juicing becomes easier but in turn heats the orange by molecular agitation of water and vitamin C is diminished. Not recommended unless you simply like taste, not the vitamin content .

Orange juice can attack the tooth enamel

This is true but not overly so . Certain varieties of oranges , usually the most acidic ones, can attack the tooth enamel if taken fasting and not accompanied by other foods. Some associations of dentists recommend drinking the juice through a straw but hey, many other foods can attack enamel and do not take them with straw. The solution is simple: brush your teeth , take corrective gum ph or not drink orange juice while fasting .

Sweet oranges have less vitamin C

It is true . We have studied the correlation between the amount of fructose in orange - fructose is the type of carbohydrate that contain fruits - and vitamin. More fructose , less vitamin C. The orange growers in subtropical climates - Brazil , United States - get sweet oranges while acidic , richer in vitamin C are achieved in countries with climatic alternation ( Spain , Italy , Israel etc). The best orange is one that is collected during the cold months and are sun-ripened . Oranges  that you can buy off season contain less vitamin C.

We destroy vitamin C to add sugar to the juice ?

That's a false myth. All we adding sugar is to increase the caloric intake . Each orange provides 60 calories. In order to get a glass of orange juice we need two pieces of fruit at least , so we have a minimum of 120 calories. If we add 10 grams of sugar (one teaspoon ) we will have a total of 160-170 calories. Not much, but it would be better to mix sweet oranges  with acidic ones . Thus we would have a slightly acidic , rich in vitamin C and fructose content enough not to hit our palates.


The more vitamin C consume , the better

It is false . The human body has no stores of vitamin C , so what we do today does not help us tomorrow. This error comes from a scientist that recommended taking large amounts of vitamin C to cure all kinds of diseases. His works were disqualified long ago though that tendency to  take too much vitamins has remained rooted in people. Not only is not advisable to take supplements of vitamin C , but also it can cause health problems. Humans should take about 30 mg of vitamin C per day , which is covered with a simple orange and eat some vegetables (or two oranges) .

Vitamin C prevents and cures colds and flu

This is false . It comes from the erroneous findings of the scientist  of whom we had spoken before . It is true that helps the immune system but its effect on colds is rather kind of placebo . The best antidote for colds is a balanced diet - something much harder to get that to swallow a glass of orange juice and therefore less popular - . It is certain that the correct daily dose of vitamin C help to better cope with the symptoms . The juice is an antioxidant and therefore with beneficial effects in preventing cancer and heart disease , promotes the creation of collagen in our body decreases the "bad " cholesterol (LDL ) and lowers blood pressure. It helps , but beware, it is not a medicine.
However it is noted that despite being a subject under discussion since long , still has not made ​​a thorough investigation of the matter. There are some studies - all negative - but it is definitely needed a great study banish this myth.

Juice packaging never know like natural juice

Right. The food industry has a thorn stuck with orange juice . Although some juices are a good drink, do not resist the comparison with a glass of fresh juice at its side . This problem is due to the handling of commercial beverage that breaks the natural orange flavor (one of the deepest flavors on the palate and very complex ) . 

The packaged juice has less vitamins and nutritional properties as the natural juice

Again it is true , at least in part. Artificial vitamin C is easy to create and  add to the juice so is simple to have the same or more amount of this micronutrient in packaged juices . But the other nutrients - fiber, folic acid etc. - tend to be poorer in commercial juices. Unpasteurized juices , although noting that are obtained directly and not squeeze the fruit concentrate , have less vitamin precisely because the sterilization process . Another important issue is the packaging : clear bottles exposed to light and heat from the shelves of supermarkets , lose vitamin C very quickly.

The orange juice is an excellent vitamin supplement in addition to a delicious taste. No need to dress it with false rumours to enjoy it.

jueves, 27 de febrero de 2014

Nutella casera

La nutella es una ultra popular pasta cremosa de chocolate  que ha sido referencia obligada en muchas meriendas escolares, mezcla de chocolate, leche y avellanas. Si os apetece hacer una versión casera aquí tenéis la receta. Como ventaja la cantidad de avellanas a emplear, que puede ser tan grande como se quiera.

INGREDIENTES :

170 gramos de chocolate con leche (doy las medidas en gramos para evitar errores, ya que la cremosidad depende de la proporción de los ingredientes)
50 gramos de chocolate negro al 70% 
50 gramos de avellanas (hechas harina)
100 gramos de mantequilla
200 gramos de leche condensada


Introducimos todos los ingredientes en una cazuela - la mantequilla hecha a trozos - a fuego lento durante 5 minutos sin dejar de remover. Transcurridos los 5 minutos tendremos una crema espesa que podremos colocar en un pote de cristal y utilizarla cuando nos convenga. 

Es mejor guardarla en el frigorífico y sacarla un poco antes de utilizarla o calentarla un poco en el microondas para que pueda extenderse sobre el pan fácilmente.

Almejas con sriracha

La salsa sriracha es típica de Thailandia. Debe su nombre a la ciudad homónina, donde fue creada. Tiene un sabor extraño, entre dulce y picante - más bien tirando a picante, para que engañarnos - que la ha hecho muy popular para confeccionar sopas orientales o aderezar marisco. Aunque en las tiendas especializadas en productos asiáticos se puede conseguir versiones industrializadas de esta salsa tampoco es difícil hacerla en casa. Aquí os dejo una receta para tomar "en frío" que seguro no se os olvida jamás una vez la degustéis.

INGREDIENTES (4 personas) :

Para la salsa

200 gramos de guindillas rojas picantes
4 dientes de ajo
1 cucharadita de sal
1 vaso (200 ml) de vinagre de manzana o arroz
2 cucharada de azúcar

Para las almejas :

1Kg de almejas
1 vaso de vino blanco
1 cucharada de perejil
El zumo de una lima o un limón
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

Para hacer la salsa :

En un bol colocamos todos los ingredientes excepto el azúcar. Lo tapamos con un papel film transparente y lo dejamos toda la noche. Con esta salmuera el picante de las guindillas se reduce bastante.

Al día siguiente introducimos la mezcla que ha reposado toda la noche y la llevamos a una cazuela junto al azúcar. La llevamos a ebullición a temperatura alta y una vez conseguimos el primer hervor, sin dejar de remover, bajamos el fuego y mantenemos durante 5 minutos. Retiramos y dejamos enfríar a temperatura ambiente. Cuando está frío lo pasamos por la batidora hasta que quede una pasta muy fina. Luego la pasamos por el colador y ya tenemos sriracha. Se debe mantener dentro del frigorífico si queremos conservarla para más de un uso.

Para preparar las almejas :

Mientras en una cazuela con un chorro generoso de aceite de oliva pasamos las almejas hasta que empiezan a abrirse. Cuando esto ocurre añadimos un vaso de vino blanco, sal y pimienta y el perejil picado. Las dejamos hacer unos minutos hasta que se abren la mayoría. Las que no se abren las rechazamos (probablemente ya estaban muertas cuando las recogieron y no sería saludable comérselas).

Las sacamos de la cazuela, las colocamos en una bandeja y las bañamos con el jugo de la lima. A continuación las rociamos con la sriracha. Seguro que repites.







Tabouleh de quinoa

Todos sabemos que el ser humano necesita proteínas para sobrevivir. Las proteínas están formadas por aminoácidos de los cuales 20 son esenciales para el ser humano. Pues bien, la quinoa es un pseudo cereal que aporta nada más y nada menos que 8 de estos aminoácidos esenciales.  Procede de suramérica donde Bolivia es el principal productor mundial y su uso está documentado arqueológicamente en la zona desde hace milenios.

Se la adjetiva como pseudo cereal porque no es una gramínea pero su uso es parecido al que se da a los cereales : se puede hacer harina, consumir el grano craqueado - a modo de bulgur o cus-cus - y en general tiene los mismos usos que la harina de trigo u otros cereales salvo por un detalle importante : no contiene gluten. Puesto que el gluten es la proteína que permite al pan esponjarse, los panes hechos con harina de quinoa son más densos y pesados que los habituales de trigo o cebada.

Con harina de quinoa se puede hacer pasta, masa para pizzas, papillas para niños celíacos y otros muchos usos mientras que el grano se puede emplear para hacer ensaladas y cualquier plato que se os ocurra en sustitución del bulgur o el cus-cus.

Aunque su uso es habitual en cocina vegetariana es uno de esos alimentos que van a crecer de forma exponencial en los próximos años entre cualquier segmento de población por su altísimo valor nutricional.

Aunque adquiero de forma regular pasta hecha con harina de quinoa - casi indistinguible de la realizada con trigo duro -  también he empezado a trabajar el grano para substituir el cus-cus ya que, sin desmerecer este último, el cus-cus de quinoa es mucho más rico nutricionalmente hablando.

Preparar el grano de quinoa es diferente de la preparación que se da al cus-cus. En primer lugar se debe lavar con abundante agua fría para eliminar la saponina, una toxina que le confiere un sabor amargo. Si bien siempre he comprado quinoa ya lavada, no está de más repetir la operación en casa. Para ello se coloca el grano en un recipiente - colador, escurridera - y lo lavamos bajo el grifo un par de veces. No la dejéis en remojo.

Para ablandar la quinoa es necesario cocerla en tres veces el volumen de grano en agua a fuego medio durante 15 minutos aproximadamente. Si no queréis cocerla, por aquello de que el agua diluye, también se puede vaporizar durante 20 minutos aunque no puedo daros consejos puesto que de momento no lo he probado.

Uno de las primeras recetas que he realizado con grano de quinoa es la ensalada tabouleh árabe que ha quedado fantástica. 

INGREDIENTES (4 personas) :

1 vaso  de quinoa en grano
3 vasos de agua
4 tomates maduros (o un vaso de tomate triturado o incluso frito)
1 cebolla tierna
zumo de lima o limón
Aceite virgen extra de oliva
Ajos tiernos
Perejil
Sal
Pimienta
Lechuga

Lavamos la quinoa bajo el grifo.

Para reblandecer la quinoa la  herviremos en tres vasos de agua durante 15 minutos desde que se inicia el hervor o bien la haremos al vapor si disponéis del menaje adecuado. Retiramos, escurrimos y dejamos que enfríe.

Pelamos y quitamos las semillas de tres tomates maduros y hacemos una salsa de tomate cruda, simplemente pasándolos por la batidora.

Cuando la quinoa está fria le incorporaremos sal, pimienta, la salsa de tomate y un buen chorro de aceite de oliva. Con la mano amasaremos la mezcla trabajándola para que quede bien homogénea pero sin que quede "mazacote". Como en el caso de un buen arroz se aprecia que la quinoa quede "suelta". El resultado es un grano teñido de rojo por el tomate.

A continuación picamos muy finamente la cebolla tierna, los ajos tiernos (podemos prescindir si los sabores demasiado fuertes nos desagradan) y el perejil. Los incorporamos y amasamos de nuevo.

Finalmente aderezamos con al menos el zumo de un limón o de una lima y cortamos el cuarto tomate para adornar con las rodajas. Colocamos en el refrigerador.

Se sirve en un plato con hojas de lechuga que sirven para recoger la quinoa y llevársela a la boca. Además se debe disponer de limones adicionales o zumo de limón para que el comensal aderece a su gusto.

Os recomiendo que empecéis a emplear quinoa en cualquier formato, es un alimento con mucho futuro y más que saludable.

Sopa de kofte (Köfte Çorbasi, Turquía)

sopa kofte
Sopa kofte tradicional (como la descrita aquí)
Esta receta, un tanto reinterpretada para el gusto occidental, es muy popular en Turquía, sobretodo entre los niños. Consiste en realizar pequeñas albóndigas - kofte - y luego añadir caldo o agua para conseguir una sopa  - çorba, pronúnciese "chorba" - muy sabrosa y nutritiva. Hay muchos tipos de Sopa de Kofte. Algunas emplean yogur, otras añaden verduras y patatas. La imaginación no tiene límite, así que vosotros mismos.

INGREDIENTES (4 personas) :

200 gramos de carne picada de ternera
150 gramos de cus-cus
1 cebolla morada tipo "Figueres"
1 cucharada de concentrado de tomate
1 cucharadita de menta molida (opcional)
Agua o caldo (1 litro aproximadamente)
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a hacer los kofte. Mezclamos la carne picada con el bulgur, la cebolla rallada  y dos cucharadas de aceite de oliva. Con las manos vamos apretando para que compacte la mezcla y cuando esto ocurre empezamos a hacer pequeñas bolas, más o menos del tamaño de un huevo de codorniz. Para este menester suelo emplear la cantidad de carne que recoge una cucharilla de postre. Cuando las hemos hecho todas, las dejamos reposar unos diez minutos.

En una cazuela grande a fuego bajo vertemos un poco de aceite. Si queremos añadir menta picada (u otro saborizante como orégano, perejil etc) es el momento. Le damos un par de vuelta y añadimos la cucharada de concentrado de tomate. Removemos bien y añadimos los kofte. Dejamos hacer unos cinco minutos, sin dejar de remover pero cuidando que no se rompan o desmiguen y cuando se muestran ligeramente hecho añadimos el agua o el caldo de verduras. Dejamos hervir a fuego medio, con la cazuela tapada, durante 30 minutos y listos para ser servidos. 

Como he dicho podéis añadir verduras - judias verdes, guisantes etc -, patatas cortadas a trozos o incluso, para los más atrevidos, un poco de yogur tipo griego sin azúcar. En cualquier caso será un plato completo que gustará a todo el mundo pero especialmente a los niños.

Sopa kofte con yogur



miércoles, 26 de febrero de 2014

Crema fina de pistachos

La crema de pistachos se puede hacer dulce o salada, esto es, a modo de postre o como entrante. En este caso voy a mostrar una crema de pistacho salada. No es una crema difícil de hacer aunque el hecho de que debamos pelar las semillas complica un poco el proceso.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 cebolla grande morada tipo "Figueres"
1 diente de ajo
1 patata mediana
250 gramos de pistachos
150 gramos de queso rallado cremoso (havarti, emmenthal, cheddar etc)
1 vaso de nata para cocinar (200 ml)
Agua o caldo de verduras (1 litro)
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar debemos pelar los pistachos. Para ello los colocamos en un bol y vertemos sobre ellos agua hirviendo de manera que los cubra con holgura. Los dejamos en remojo unos 20 minutos y luego vamos pelándolos hasta que queda la semilla verde sin rastro de piel. Es preferible entonces meterlos en el horno a 200 grados para que sequen, no más allá de unos 15 minutos.

En una cazuela grande vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Troceamos la cebolla, al igual que el diente de ajo sin el germen y los freímos hasta que la primera transparente. En ese momento incorporamos los pistachos y los cubrimos lo justo con agua o caldo de verduras. Los dejamos cocer hasta que se ablanden ligeramente.

En ese momento pasamos la batidora eléctrica hasta que queda un puré muy fino. Añadimos el resto del agua o caldo y llevamos a ebullición. Entonces añadimos el queso rallado y removemos hasta que se disuelva. Retiramos del fuego e incorporamos la nata. Probamos el sabor. Si todo ha ido bien sabrá a una mezcla de leche, queso pero sobretodo a pistachos. Rectificamos de sal y pimienta.

Para que quede fina pasamos la crema por un colador. Se sirve muy caliente y si se quiere con algunos pistachos troceados por encima a modo de decoración. 

Panna cotta de mascarpone al aroma de limón

La panna cotta es un postre italiano muy popular el cual hemos visto en este blog a menudo. Es barato, fácil de hacer y muy sabroso. Básicamente consiste en gelatinizar una mezcla aromatizada de nata y leche (o sólo nata, al gusto del cocinero). Se puede hacer con frutos rojos, con sabor a chocolate o endulzado con miel. Hoy lo vamos a preparar con queso mascarpone en lugar de nata y lo aromatizaremos con limón.

INGREDIENTES (4 personas) :

250 gramos de queso mascarpone
Medio vaso (100 ml) de leche entera
100 gramos de azúcar
6 hojas de gelatina
1 limón

En primer lugar metemos las hojas de gelatina en agua fría para que se ablanden.

Mientras, en una cazuela a fuego bajo introducimos el queso mascarpone, la leche y la piel de un limón sin la parte blanca - la cera - que amarga. Damos vueltas hasta que la leche está a punto de hervir.

Sacamos del fuego, retiramos el limón y añadimos el azúcar removiendo hasta que se disuelva bien. 

Seguidamente escurrimos bien de agua la gelatina, la introducimos es la mezcla y removemos hasta que se también se disuelve. A continuación vertemos la mezcla en copas de helado individuales - o vasitos, o lo que tengáis a mano - y directo a la nevera. Tendréis una sabrosa gelatina de panna cotta en 3 ó 4 horas.



Tarta de atún con queso feta

Una receta muy fácil de hacer que se puede tomar fría o caliente, al gusto. Con ella se puede arreglar, como plato único, una cena o incluso un almuerzo.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 hoja de masa quebrada (de la que no sube)
1 lata de atún en aceite (120 gramos aprox)
1 vaso de nata para cocinar (200 ml)
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
2 tomates maduros rojos
1 calabacín
1 huevo
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
100 gramos de queso Feta
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


En una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva freímos la cebolla rallada, los pimientos, el calabacín y los tomates sin piel ni semillas cortados en cuadraditos. Cuando la cebolla transparente sacamos todos los ingredientes (no importa si el resto de verduras aún no están hechas del todo). Escurrimos bien, incluso dejando encima de un papel de cocina para que se elimine todo el aceite sobrante.

En un bol mezclamos las verduras, el huevo, el atún bien escurrido y la nata. Cuando están bien mezclados salpimentamos al gusto (tampoco demasiado, el atún de lata lleva sal y el queso feta que después añadiremos, también).

Extendemos la hoja de masa quebrada sobre un molde de pastel de aluminio o silicona (de unos 22 cm de diámetro). La pinchamos con un tenedor en varios lado y sobre ella vertemos la masa que hemos hecho con las verduras.

Ahora cortamos el queso feta en láminas y las vamos colocando sobre la masa. Precalentamos el horno a 200 grados e introducimos la tarta.

Estará hecha cuando la masa se vea tostada y al introducir un palillo en el centro éste salga completamente seco. Esto puede tardar entre 20 y 30 minutos, dependiendo de vuestro horno.

Se sirve caliente, tibia o incluso fría. Está muy buena de cualquier manera.





martes, 25 de febrero de 2014

Flan de zanahorias (receta para niños)

¿Que los más pequeños no quieren comer verdura? Sed creativos. Una de las hortalizas que mejor se "cuelan" a los niños en cualquier plato, desde los entrantes hasta el postre gracias a su sabor dulce , es la zanahoria. Rica en nutrientes, puede ser vuestra salvación.

[ Find here the english translation : https://t.co/U53NT9hyvT ]

INGREDIENTES (4 flanes, 4 personas) :

300 gramos de zanahorias
2 huevos
100 gramos de queso para untar tipo Filadelfia, Mascarpone o similar
50 gramos de queso cremoso rallado (emmenthal, havarti etc)
1 cucharada de Maizena
1 cucharada de perejil fresco picado
Sal
Pimienta

En primer lugar hay que hervir las zanahorias enteras y peladas en agua con sal - lo justo para cubrirlas - hasta que estén blandas y puedan triturarse facilmente. Las pasamos bien escurridas por el chino o por la trituradora, lo que sea con tal de que queden hechas puré.

Batimos los huevos con el queso para untar, la Maizena, el queso rallado cremoso y el perejil. Incorporamos el puré de zanahorias. Salpimentamos ligeramente - ojo, el queso ya es salado - y con la pasta obtenida rellenamos moldes para hacer flanes.

Precalentamos el horno a 150 grados y en media hora estarán listos los flanes. Conviene desmoldar en caliente y servir directamente. Les van a sorprender y encantar.

Tartaletas de naranja a la canela

Vamos a hacer unas tartaletas en menos de 7 minutos utilizando el microondas y adquiriendo las tartaletas ya hechas. Con esta receta tendréis un postre rápido y con una presentación impactante.

INGREDIENTES (2 personas) :

Medio vaso de zumo de naranja natural
3 huevos
150 gramos de azúcar
1 cucharada de Maizena o almidón
La ralladura de la piel de la naranja
Canela el polvo
Tartaletas (comprad media docena de tamaño mediano)

En un bol que pueda ir al microondas mezclamos el zumo de naranja con los 3 huevos, la ralladura de la piel, media cucharadita de canela  y el azúcar. Cuando todo está bien mezclado y diluido añadimos la Maizena.

A máxima potencia - he empleado un microondas de 700 W - damos un minutos. Paramos el microondas y removemos bien la mezcla. Vuelta al microondas y otro minuto. De nuevo sacamos y removemos. Otra vuelta de 1 minuto y removemos. Si todo ha ido bien la crema habrá cuajado. Si no es así, seguimos haciendo cocciones de 1 minutos y removiendo hasta que espese (en cualquier caso no más de 5 ó 6 veces).

Una vez tenemos la crema de naranja a la canela la utilizamos para rellenar las tartaletas, ya sea utilizando una manga pastelera o bien una simple cuchara. Se introducen en el frigorífico y en un par de horas listas para consumir. Si se quiere se sirven espolvoreando otro poco de canela por encima, virutas de chocolate, mermelada de naranja etc, etc.



Organizar y mantener el frigorífico

Aunque pueda parecer una tontería no todas las personas organizan adecuadamente el frigorífico de su hogar. Ello da lugar a que los alimentos duren menos de lo que debieran, entre otros problemas. He aquí algunos consejos que os pueden ser útiles.

En primer lugar el frigorífico cuenta con un termostato que permite una regulación de la temperatura. La temperatura la deberemos regular a la baja durante el mes de verano y al alza en invierno. Si aparece escarcha en algún alimento, sobretodo las verduras, rápidamente subiremos la temperatura sin que deje de estar en el rango "frío", evidentemente. También deberemos bajar la temperatura si está muy lleno.

El aire frío pesa más y por tanto en la parte baja de la nevera deberemos guardar los productos más perecederos (fruta, verdura, carne y pescado).  Otra parte que también está muy fría es el fondo de la nevera, por lo que allí guardaremos otros productos perecederos o sensibles a la temperatura (la leche, el queso fresco, la nata ... por ejemplo). 

La parte alta y media es la de temperatura más constante. En ella almacenaremos los huevos, la mantequilla,  los quesos para untar, las conservas y otros productos abiertos y que se deben consumir en menos de 24/48 horas etc.

Aunque la mayoría de las neveras disponen de un espacio destinado a almacenar los huevos, mi recomendación es siempre guardarlos en la huevera original. Suele ser hermética mientras que la huevera de la nevera no lo es y ello evita que los huevos adquieran olores extraños (los huevos son muy porosos y se contaminan fácilmente con olores ajenos).

Si vuestro frigorífico dispone de cajones específicos para guardar las frutas y las verduras, utilizadlos. Los frigoríficos de calidad incluso disponen de cajones separados para frutas y verduras. No es un capricho. El cajón de la verdura es más húmedo que el de la fruta para evitar que se reseque. Es mejor conservar la verdura en su embalaje original o en una bolsa de plástico un poco abierta - o con un nudo suelto -. La fruta también se debe conservar en bolsas de plástico un poco abiertas excepto los cítricos que es mejor conservarlos en bolsas de rejilla.

No debéis lavar ningún alimento que vaya al frigorífico. Eso es válido para los huevos, las frutas, las verduras, la carne etc. Al lavarlos estáis favoreciendo la proliferación de bacterias, así que no lo hagáis.

Algunos alimentos no necesitan frío para su conservación. Fijaos de que estante los recogéis en el supermercado y si este no está refrigerado podéis dejarlo fuera de la nevera EXCEPTO EN EL CASO DE LOS HUEVOS. Si bien en España los huevos se venden sin refrigeración fuera de la nevera envejecen mucho más rápido. De hecho en Francia no los veréis jamás en los supermercados sin refrigeración.

El yogur se puede almacenar fuera de la nevera pero sólo si están sin abrir y se trata de yogur puro. Si contiene algunas substáncia láctea - leche en polvo, nata o similar - no se puede dejar fuera. Si el envase indica "fermento lácteo" y no "yogur", tampoco se puede dejar fuera.

Las patatas, las cebollas secas, los ajos y los plátanos es mejor dejarlos fuera. Si queréis meter los plátanos dentro de la nevera para alargar su tiempo de conservación lo mejor es envolverlos uno a uno en papel de periódico o de lo contrario se ennegrecerán rápidamente.

La puerta del frigorífico es la parte menos fría del mismo. Allí podéis colocar los zumos, las salsas, los alimentos en vinagre o salmuera y en general aquellos productos que aunque estén abiertos contienen suficientes conservantes para garantizar que no se estropearán.

Todos los alimentos es conveniente que los coloquéis con la etiqueta donde se muestra la caducidad mirando hacia la puerta, así los tendréis controlados. Los alimentos más cercanos a la puerta serán aquellos que utilicéis más habitualmente, y los del fondo, los que menos.

Si os sobra comida y la guardáis en la nevera emplead siempre contenedores de plástico con tapa hermética. Cuando los vayáis a consumir - y siempre en un plazo no superior a las 48 horas - hervid el alimento al fuego, no los calentéis simplemente con el microondas. Si el alimento no dispone de agua, consumidlo en menos de 24 horas.

Si alguna fruta, verdura u otro producto se estropea eliminadla de inmediato porque podría contaminar el resto. Algunos hongos generan esporas que pueden llegar no sólo a productos de su mismo tipo, sino a cualquier alimento de su vecindad. 

Limpiad a menudo los estantes de la nevera. De esta manera eliminaréis posibles bacterias y hongos. Pero no utilicéis productos químicos fuertes porque podrían impregnar a los alimentos. Lo mejor es emplear una gamuza mojada en agua con bicarbonato sódico. El bicarbonato elimina los olores dejando un aroma neutro, que es lo que interesa.

Otro día os explico la manera de organizar el congelador.


Mejillones en salsa Roquefort


Mejillones en salsa Roquefort
Para los amantes de los mejillones, de la cocina francesa y de los sabores fuertes..

INGREDIENTES (4 personas) :

1 Kg de mejillones
Medio vaso de vino blanco
1 vaso de nata para cocinar (200 ml)
1 cebolla grande morada tipo "Figueres"
1 diente de ajo
200 gramos de queso Roquefort
Perejil picado
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


Cocemos los mejillones en una cazuela con el vino hasta que se abren. Las conchas que no se abren se desechan. Salpimentamos ligeramente - con cuidado, el Roquefort lleva bastante sal - y retiramos, reservando el jugo de la cocción.

En una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva pochamos la cebolla y el ajo bien picados. Cuando la cebolla transparente bajamos el fuego y añadimos el queso cortado en trozos pequeños y la nata. Removemos hasta que el queso se funda completamente, evitando en todo momento que la nata hierva puesto que se cortaría. Añadimos el juego de la cocción de los mejillones, mezclamos bien y vertemos la salsa sobre los mejillones.

Se toman bien calientes, espolvoreando por encima el perejil picado y acompañados de arroz o patatas fritas y una buena cerveza.


lunes, 24 de febrero de 2014

Pollo Hyderabad

El pollo Hyderabad  es original de la ciudad homónima, localizada en el sureste de la India y capital de la región de Andrha Pradesh. Esta región siempre fue eminentemente agrícola si bien en los últimos años se ha ido orientando hacia la alta tecnología,  albergando en estos momentos el llamado Silicon Valley indio. Como se que os gustan las recetas exóticas, ahi va una muy fácil de hacer.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 muslos de pollo
1 cebolla grande morada tipo "Figueres"
2 dientes de ajo
1 cucharada de tomate concentrado
Media cucharadita de sal
Mantequilla

Especias :

1 cucharadita de cardamomo
4 clavos de olor
1 cucharadita de canela en polvo
2 cucharaditas de garam masala (una especia india muy popular, fácil de encontrar en grandes superficies)
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de pimentón
2 cucharadas de coco rallado

Derretimos una cucharada colmada de mantequilla en una sartén y pochamos la cebolla bien picada y los diente de ajo sin el germen. Añadimos las especias y la sal y mezclamos bien.

Cuando la cebolla transparente incorporamos el coco, el concentrado de tomate, 2 vasos de agua (400 ml) , agitamos bien para que se mezcle y dejamos hervir a fuego vivo un par de minutos. Luego reducimos el fuego, añadimos el pollo y dejamos hacer, con la sartén tapada, durante 45 minutos.

Se sirve bien caliente acompañado de arroz cocido, a ser posible basmati.

Filloa de Carnaval

Filloa
Con el carnaval a la vuelta de la esquina es buen momento de recordar algunas recetas típicas de estas fechas. Las filloas gallegas son parecidas a las crepes bretonas, aunque no son exactamente iguales. Mientras que las crepes se hacen con leche y mantequilla, las filloas pueden emplear leche, agua, caldo o incluso sangre.

Las filloas se comen durante todo el año pero es tras la matanza del cerdo y en Carnaval cuando son más tradicionales. Las hay saladas y dulces aunque en los últimos años, probablemente por influencia de las crepes bretonas, las dulces se van imponiendo.

INGREDIENTES :

Medio litro de leche
5 huevos
Harina blanca de trigo
Tocino
Miel

En primer lugar se baten los huevos y se les añade la leche. Cuando están bien mezclados se añade la harina bien tamizada para que no se formen grumos y muy poco a poco, removiendo continuamente con unas varillas. 

Se deja de añadir harina cuando la mezcla toma la consistencia de unas natillas.

Ahora colocamos sobre el fuego fuerte una sartén antiadherente y lo más grande posible. Cuando está bien caliente pasamos el tocino para que la grasa impregne la superficie. Retiramos y con un cazo de los que se emplean para servir sopa vertemos una cantidad en el centro de la sartén. Hacemos un movimiento circular para que la masa ocupe toda la superficie y así obtener una lámina muy fina - cuanto más fina sea la filloa, mejor - que cuajará rápidamente. Cuando los bordes empiecen a oscurecer, le damos la vuelta y en unos 20 segundos estará lista.

Para hacer la siguiente filloa hacemos lo mismo, volviendo a embadurnar con tocino la superficie.

Lo tradicional es comerlar untando un poco de miel en el centro y enrrollándolas como si fueran un puro.

Trucos para reconocer la calidad de los alimentos

Cuando estábamos realizando los listados de marcas blancas de las diferentes superficies comerciales siempre nos asaltaba la misma duda : ¿tenían los productos de marca blanca la misma calidad que los productos originales? La percepción de la calidad es algo subjetivo. Los individuos que se encuentran sugestionados por su rechazo hacia las marcas blancas tienden a despreciarlas alegando precisamente su falta de calidad. No obstante, cuando realizábamos catas ciegas, era obvio que no resultaba tan fácil distinguir calidades : la misma persona que rechazaba totalmente las marcas blancas luego era incapaz de distinguir las muestras que se le ofrecían.

A la búsqueda de la cata "perfecta", aquella que no se encuentra sugestionada por ningún prejuicio, llegamos a contactar con catadores profesionales. Los hay de todo tipo : catadores de leche, de aceite, de embutidos... Suelen trabajar en los departamentos de I+D o de Calidad de empresas del ramo de alimentación y su función es tanto de análisis sensorial del producto como de mejora del mismo. Estos profesionales nos indicaban que existen aparatos sofisticados que miden la calidad de los alimentos - la cantidad de carne que contiene una salchicha o la proporción de agua de la leche - proporcionando valores absolutos e incustionables pero que las industrias siguen confiando en los catadores para obtener una respuesta ante su producto más cercana a la del consumidor.

Para nuestra sorpresa los catadores con que contactábamos para que analizaran algún alimento solían otorgar los veredictos más demoledores a aquellos productos que dábamos por sentado que tenían poco margen para el engaño. En lo alto de los análisis más inquietantes encontrábamos siempre la leche, seguida del pan, del aceite y la pasta. Análisis muy negativos que no sólo afectaban a los productos de marca blanca, sino a todos los productos de la misma clase fuera cual fuera la marca que la respaldara. He aquí algunos datos que nos proporcionaron los catadores profesionales y que fluctúan entre lo que es picaresca hasta el más puro fraude. Además, gracias a ellos - muchos de los cuales han preferido permanecer en el anonimato - hemos descubierto la manera de distinguir un buen producto de otro malo con sencillas pruebas que cualquiera puede hacer en su hogar.



ACEITE :

El aceite más adulterado es el aceite de oliva y en particular el extra virgen. La adulteración más común consiste en mezclar el aceite de primera prensada con otros refinados también de oliva pero de menor calidad. Esto se hace para reducir la acidez debido a que a menudo la aceituna se recoge del suelo con lo que el aceite extraído resulta ser más ácido.  La aceituna que no se deja que contacte con el suelo produce un aceite menos ácido. De esta manera la acidez se reduce y el resultado se aproxima en este sentido al aceite virgen extra pero en realidad se trataría como mucho de aceite virgen.

También suelen ser etiquetados de manera engañosa. Así el término "primera prensada" suele ser un anacronismo ya que prácticamente ningún aceite virgen se extrae en la actualidad utilizando prensas mecánicas. En su lugar se emplean centrifugadoras que rinden más. No es malo emplear cengrifugadoras, pero seguir empleando la palabra "prensado" es menos inquietante para el cliente que el término "centrifugado".

Otra práctica que no se puede calificar de fraudulenta pero sí de engañosa es el etiquetaje como "aceite sabor intenso" que suele ser un aceite más oscuro y de sabor más fuerte que el refinado y que se vende como una imitación encubierta de la coloración y el sabor del extra virgen (con el cual no tiene nada que ver). De hecho el color del virgen extra puede ser tan claro como el refinado sin dejar de ser virgen extra, mientras que el sabor fuerte en realidad es un cierto regusto amargo.

También existen aceites que se comercializan como virgen extra pero en realidad son "lampantes", esto es, sin refinado alguno. Este refinado primario es imprescindible para hacer el aceite apto para el consumo.

También es importante saber que el aceite virgen extra va deteriorándose en las estanterías y más rápidamente si se encuentra expuesto a la luz solar. Es importante localizar en la botella la fecha de envasado y por supuesto que ésta sea lo más próxima posible a la de compra. Tampoco os extrañe si no encontráis dicha fecha por ningún lado, ya que los fabricantes suelen omitirla al no estar obligados por Ley.

Algunos catadores también nos han indicado que el sabor de los aceite existen trazas de otros aceite vegetales refinados que no proceden de la aceituna. El más común es el aceite de girasol pero también se ha detectado aceite de canola, lo que antiguamente se llamaba aceite de colza, que si bien es apto para el consumo tiene connotaciones muy siniestras para los consumidores españoles.

Otro defecto detectado es el reenvasado del aceite. En algunos casos un aceite de aparente origen español en realidad procede de dos y hasta tres países diferentes. Esto no es un gran problema pero cada reenvasado o trasvase entre cubas, además del transporte en sí, añade un cierto grado de oxidación que en el caso del aceite perjudica su calidad. Así que, ¿cómo podemos saber si un aceite es bueno si no tenemos la pericia del catador profesional ni disponemos de aparatos de laboratorio?

Hay varias maneras de hacerlo, aunque sólo os vamos a dar la manera de verificar la calidad de un virgen extra.

  1. El aceite virgen extra "pica" al paladar.  Este picor es ligeramente desagradable y se produce en la parte posterior de la garganta, siendo exclusivo del aceite virgen extra. El picor se debe a la presencia de oleocanthal, un compuesto con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. No obstante este picor puede estar presente en otros aceites refinados procedentes de la aceituna, por lo que es recomendable adquirir un aceite virgen extra de alta calidad y comparar el picor que produce con otro del tipo que adquiriréis normalmente. El picor debido al oleocanthal debería obligar a toser o al menos carraspear.
  2. El aceite virgen extra se expande rápidamente por la sartén al aplicar calor, a mucha mayor velocidad que otros aceites refinados. Los refinados tienen un coeficiente de dilatación menor. De la misma manera se solidifican a mayor velocidad si los introducimos en el frigorífico.
  3. No debe tener sabor a aceitunas. Aunque sea una paradoja, si un aceite virgen extra tiene dicho sabor indica que en su realización se emplearon aceitunas "viejas" y por tanto oxidadas


PAN : 

Podemos decir sin problemas que en España poca gente come pan como Dios manda. De hecho es algo inaudito que comamos pan de una calidad tan ínfima.  

El buen pan se nota por el olor. ¿Cuántas veces hemos pasado por delante de una tahona que olía a todo menos a pan? Y es que hacer buen pan es un arte que lamentablemente se está perdiendo. Si hace 100 años le hubiéramos dicho a alguien que el pan comprado por la mañana estaba duro por la tarde, o convertido en chicle, no nos hubiera creído.

En primer lugar no es lo mismo hacer pan de una harina buena que de otra mala. Para que el pan se esponje debe hacerse con una harina rica en gluten. Para que el gluten "aflore" es preciso que el pan se amase "con ganas" y que la fermentación sea la adecuada. La levadura debe ser fresca y dejar que actúe un tiempo adecuado. Además la levadura es responsable de gran parte del sabor del pan. El amasado y la fermentación son procesos que requieren tiempo y dicho tiempo, es una pena,  parece ser incompatible con la producción industrializada. 

El horneado es la segunda parte en la confección del pan. Su misión es cocinar la harina para hacerla comestible. El calor genera una corteza que debe ser densa para evitar que la humedad escape de la miga, de manera que se mantenga fresca y tierna la mayor cantidad de tiempo posible.

Así que un buen pan debe ser aquel que se muestre esponjoso, tenga un sabor atrayente, disponga de una corteza suficientemente gruesa para asegurar que el interior está tierno al menos un par de días y que huela bien. Y desde luego que no contenga ni conservantes ni ningún otro ingrediente que no sea harina, agua, levadura y un pellizco de sal.

De las catas realizadas se puede decir que prácticamente ningún pan pasa los mínimos exigidos, ni siquiera los confeccionados en tahonas de barriada. En la mayoría de ellos se perciben las trazas de los conservantes - en algunas barras analizadas hay de hecho un exceso de ellos - , se endurecen en menos de 12 horas, presentan cortezas fragmentadas - y por tanto inútiles para preservar la humedad interior - y no presentan la fragante olor del pan recién hecho.

Uno de los trucos de los proveedores es hornear pocas cantidades de manera que se suministren barras calientes o tibias, único momento en que existe un atisbo de lo que debería ser un buen pan. Lo correcto es analizar el pan una vez frío y a ser posible al día siguiente a su adquisición : si está tierno y fragante, ese es un buen pan.




PASTA : 

La pasta - espagueti, fusilli, macarrones etc - se debería hacer de trigo duro. Pues bien, no siempre es así. En España hubo una larga tradición de hacer la pasta con trigo blando o una mezcla de duro y blando. Los fabricantes sabían que la pasta se cocinaba hasta ablandarla y no como ocurría en Italia para hacerla "al dente", de manera que era igual la dureza del trigo.

En la actualidad la mayoría de los fabricantes ya promocionan la cocción al dente, pero en sus formulaciones siguen introduciendo trigo blando. Para saber si una pasta es buena o mala basta con contemplar el agua tras cocer en ella pasta : si es transparente o casi estamos ante trigo duro. Si el agua es blanca desde luego estamos frente a una pasta que se ha hecho total o parcialmente con trigo blando y es por tanto de menor calidad.


LECHE :

Una de las "revelaciones" que más nos sorprendieron al tratar con los catadores fue averiguar que uno de los productos más adulterados es la leche. Las anomalías son varias. La más conocida, hasta por nuestras bisabuelas, consiste en añadir agua para aumentar el volumen. Se puede hacer vertiendo directamente agua o bien haciendo pasar sed a las vacas de manera que beban más agua de la necesaria. Este "truco" tiende a desaparecer puesto que las embotelladoras miden la densidad de la leche antes de cargarla en el camión cuba que la llevaran a la planta : si detectan que la leche es demasiado líquida no la recogerán.

Para compara la cantidad de agua que contienen dos tipos de leche, basta con hacer resbalar una gota por una superficie vertical muy limpia, a ser posible el vidrio de una ventana. La leche más pura será aquella que deje un trazo más visible.

Otra adulteración que nos dejó estupefactos fue saber que algunas marcas de leche se realizan, al menos parcialmente, reconstituyendo leche en polvo.  Así parte de la leche que consumimos es la ordeñada a la vaca y la otra parte la obtenida añadiendo agua a leche en polvo. Para detectar esta anomalía hemos realizado el siguiente test : calentamos unos 200 ml de leche - un vaso - en un cazo al fuego. Cuando el líquido se evapora completamente, vigilando que no se queme, lo retiramos del fuego y dejamos reposar durante un par de horas. Si al cabo de ese tiempo aparece en el fondo del cazo una especie de mancha oleosa, estamos ante leche legítima. Si no aparece, es probable que se trate de leche reconstituida.

Otras marcas de leche aplican procesos tan agresivos para eliminar las posibles bacterias - como por ejemplo calentar la leche mucho tiempo - que acaban destruyendo las vitaminas y alterando el sabor final del producto.


Como veis, sorpresa tras sorpresa.

domingo, 23 de febrero de 2014

Tarta de queso mascarpone, yogur y miel

El mascarpone es ideal para confeccionar postres como esta tarta de queso que os sabrá a gloria bendita. Nada que ver con otras tartas de queso fresco

INGREDIENTES :

750 gramos de mascarpone
100 gramos de galletas maría o similar
250 ml (un vaso y un cuarto) de yogur griego sin azúcar
250 ml de miel (si es de azahar mejor)
100 gramos de almendras tostadas
100 gramos de mantequilla derretida
2 huevos
Ralladura de la piel de un limón
Ralladura de la piel de una naranja


En primer lugar vamos a hacer una base para la tarta con las galletas. Colocamos las galletas y las almendras - reservamos algunas para decorar - en una trituradora y las reducimos a harina. Mezclamos esta harina con la mantequilla líquida - con un minuto al microondas será más que suficiente - y finalmente extendemos la mezcla en el fondo de un molde que pueda ir al horno.

Precalentamos el horno a 160 grados y horneamos durante 10 minutos o hasta que la base solidifique y se muestre crujiente. Retiramos del horno y reservamos.

Mientras la base se hace, mezclamos el yogur con el queso mascarpone y los huevos. Añadimos las ralladuras de la piel del limón y la naranja. Removemos bien y cuando la mezcla es homogénea añadimos la miel reservando unas tres cucharadas. 

Distribuimos la mezcla sobre la base recién horneada y volvemos a llevar al horno que evidentemente no habremos apagado. Es preferible cubrir el molde con papel de aluminio.

Horneamos durante 1 hora. Transcurrido el tiempo quitamos el papel de aluminio y damos otros 15 minutos de horno hasta que la parte superior de la tarta queda dorada. 

Sacamos del horno, dejamos enfriar y llevamos a la nevera. Se sirve con las cucharadas de miel que habíamos reservado cubriendo la tarta y las almendras fileteadas.

Cronuts fáciles

Cronuts
Si no conoces ahora la palabra "cronut" no eres un bicho raro, pero es probable que en los próximo años este nombre se popularice tanto como los cupcakes o los macarons, tan de moda últimamente. Entonces sí que serás un bicho raro.

La palabra cronut fue inventada por su creador, el chef Dominique Ansel. Es un acrónimo de croissant y donought, esto es, una mezcla de ambos productos. Este buen señor regenta una pastelería en el Soho de Nueva York y un día tuvo la ocurrencia de hacer un pastelillo con capas de hojaldre pero con la forma de un donut. Tuvo tanto éxito que registró el nombre y desde entonces se está hinchando a ganar dinero con su invención que pronto se ha popularizado en todo el Mundo. En estos momentos la pastelería del señor Ansel realiza unos 300 cronuts al día los cuales vende a 5 dólares. La producción es tan exigua porque son complicadísimos de realizar. De hecho se puede decir que de los ingredientes básicos hasta la puesta en venta transcurren 12 horas, lo que convierte a los cronuts en uno de los productos de pastelería de más larga realización.

Por Internet corren algunas pseudo-recetas de cronuts. He realizado algunas de ellas y la verdad es que son extremadamente complicadas, con el añadido que el creador nunca ha publicado receta alguna, y por tanto son sólo aproximaciones (algo que también ocurre con la Sacher Torte, entre otras recetas ocultas).

Esta que os presento es mi versión del cronut y la verdad es que resiste la comparación con las pseudo recetas. Con esta receta obtendréis fácilmente cronuts, o rosquillas hojaldradas, en un poco más de media hora.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 hojas de pasta hojaldrada
Azúcar glass (impalpable)
Aceite de girasol
Opcional de rellenos : crema pastelera, mermelada, sirope de chocolate o fresa etc

Extendéis el hojaldre y con un molde de forma redonda vais cortando círculos. Los cubrís con azúcar glass y los vais apilando uno encima del otro hasta que alcancen la altura de un donut convencional (entre 5 y 8 capas). Si queréis añadir un relleno podéis hacerlo en cada capa o bien sólo en algunas. Lo que sí recomiendo es hacer sólo una fina línea de relleno para evitar que al freír la rosquilla se desborde. Para hacer el agujero central necesitáis un molde circular más pequeño o bien un vaso pequeño de los que se utilizan para servir licor.

Debéis llevar estos apilamientos de hojaldre al frigorífico y dejarlos reposar durante media hora.

A continuación debéis freír la rosquilla. Para ello disponed en una freidora una buena cantidad de aceite de girasol y cuando esté caliente sumergís el cronut hasta que se dore. Una vez frito se saca, se coloca sobre papel absorbente y se espolvorea de nuevo con azúcar glass. 

Nunca he comido un cronut original pero creo que el sabor no debe diferir mucho. Y por cierto, si vais a New York no os sintáis defraudados si no podéis adquirirlos. De hecho se producen tan pocos y la demanda es tan alta que sólo se pueden adquirir dos por cliente. Así como suena.


Raviolata (Italia)

Podemos encontrar ravioli en multitud de cocinas diferentes, desde la China hasta Argentina. Se han hecho muy populares las versiones enlatadas a las que sólo basta añadir salsa de tomate para obtener un suculento plato, si bien esto ha permitido una cierta banalización de esta pasta al asociarla con soluciones rápidas y baratas.

Lo cierto es que tanto los tortellini como los ravioli, así como otros tipos de pasta rellena, permiten confeccionar recetas que pueden constituir un plato único al incorporar cereales, verduras y proteínas.

La raviolata es uno de estos platos. Se realiza de forma muy rápida y está realmente sabrosa. No dejéis de hacerla si tenéis oportunidad y vuestra idea sobre los ravioli cambiará radicalmente.

INGREDIENTES (4 personas) :

400 gramos de ravioli rellenos de ricotta
100 gramos de salchicha de pollo o cerdo
400 gramos de tomate triturado
1 cebolla morada grande
1 calabacín grande
1 zanahoria grande
250 gramos de queso rallado cremo (emmenthal, mozzarella etc)
100 gramos de parmesano rallado
Sal
Pimienta
Mantequilla
Albahaca picada
Aceite virgen extra de oliva

Hervimos los ravioli según las indicaciones del fabricante. Retiramos y reservamos.

En una sartén con un chorro generoso de aceite pochamos la cebolla cortada en juliana, el calabacín cortado en cubos pequeños, la salchicha cortada en rodajas y la zanahoria rallada. Cuando las verduras ablandan añadimos el tomate triturado y dejamos hacer a fuego lento 10 minutos, salpimentando al final.

Ahora vamos a montar la bandeja honda que irá al horno. En primer lugar engrasamos la bandeja con mantequilla. A continuación cubrimos la base con la salsa de tomate que hemos preparado. Sobre ella colocamos los ravioli que quepan. Encima de ellos otra capa fina de salsa y un buen puñado de queso rallado.

Seguidamente colocamos otra capa de tomate, una de ravioli y de queso. Así hasta finalizar los ingredientes. La última capa deberá ser de tomate, de queso parmesano y algunas nueces de mantequilla. 

Precalentamos a 180 grados el horno y horneamos durante 20 minutos o hasta que la capa superior esté dorada. Se sirve bien caliente espolvoreando albahaca picada.




sábado, 22 de febrero de 2014

Cazuela de huevos nevados

Huevos nevados
Una forma curiosa de presentar los huevos. Para prepararlos se necesitan cazuelitas de barro o ramekines.

INGREDIENTES (1 persona) :

1 huevo
2 cucharadas de mantequilla
1 cucharada de salsa de tomate frito
1 cucharada de parmesano rallado
Sal
Pimienta
Limón

Separamos la clara de la yema, reservando la segunda.

Batimos la clara al punto de nieve con un poco de sal y unas gotas de zumo de limón. Debe quedar bien espesa que manera que al girar el bol donde la hemos batido no se desprenda. 

Untamos de mantequilla una cazuela de barro o un ramekin e introducimos la clara montada, alisando la superficie. En en centro abrimos un pequeño hueco y en él depositamos la yema que habíamos reservado, vigilando para que no se rompa.

Salpimentamos la clara y la yema. Sobre esta última colocamos la cucharada de salsa de tomate. Espolvoreamos con el queso la superficie de la cazuela y colocamos algunas virutas de mantequilla. 

Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos la cazuela durante 12 minutos. Se sirven recién salidos del horno, dentro de la cazuela. Seguro que os pedirán que repitáis la receta.

Bogavante a la nata

Una receta muy simple que realza el sabor del bogavante. Y si éste no es de la mejor calidad - como suele ser por desgracia habitual en los congelados que encontramos a precio asequible - el sabor se mejora considerablemente.

INGREDIENTES (2 personas) :

1 bogavante congelado o fresco de tamaño medio
1 cucharada de mostaza francesa fuerte
1 cucharada de nata para cocinar
Perejil picado
1 limón
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

Con un cuchillo afilado cortamos longitudinalmente por la mitad el bogavante, separándolo en dos mitades. Salpimentamos ligeramente la carne que queda descubierta.

Calentamos una sartén tipo parrilla con un poco de aceite y asamos las mitadas, apoyándolas sobre la parte de la carne. Cuando la parrilla se marca muy ligeramente las sacamos de la sartén y las pintamos con la mezcla de la nata y la mostaza. Las volvemos a colocar sobre la parrilla y dejamos hacer un par de minutos.

Retiramos definitivamente del fuego, las rociamos con el zumo de limón espolvoreándolas a continuación con el perejil picado. Se sirven inmediatamente y a disfrutar.