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domingo, 31 de mayo de 2015

Los arándanos y las infecciones urinarias

En este blog hemos hablado en muchas ocasiones de las posible propiedades beneficiosas de algunos alimentos con respecto a la salud humana. Digo posibles porque no siempre es fácil demostrar el beneficio y menos la curación. El caso de los arándanos es completamente diferente porque se sabe y se ha demostrado que impiden las infecciones urinarias. Al menos en un porcentaje significativo.

El arándano es el fruto de un tipo de arbusto que crece en gran parte del hemisferio norte. Se utiliza en repostería, para hacer mermeladas (puesto que contiene pectina) y zumos, aunque su fuerte sabor y la dificultad en la recolección impide que sea un fruto popular. El más común es el arándano azulado aunque también existe el fruto de color rojo.

Las infecciones del tracto urinario se suelen deber a la presencia de la bacteria e.coli. Hace ya mucho tiempo que se estableció una relación empírica entre el consumo de arándano y la incidencia de la infección del tracto urinario : a más arándanos consumidos, menor era la incidencia. Hasta que no se realizó un estudio en profundidad se pensaba que el arándano acidificaba la orina y por tanto la convertía en un lugar inhóspito para el desarrollo de las bacterias.

En la actualidad los científicos piensan que o bien los antioxidantes del arándano cambia algo en las bacterias que impide que se puedan fijar al tracto urinario o bien que alguna substancia de la fruta - todavía por determinar - crea una superficie antiadherente en el tracto urinario donde las bacterias encuentran complicado fijarse (lo que vendría a ser una variante de la primera suposición).

Tras diversos estudios realizados entre diferentes grupos se llegó a la conclusión que las mujeres en edad fértil que tomaban 50 ml (un cuarto de vaso) de zumo de arándano puro al día disminuían en un 20% la posibilidad de desarrollar infecciones urinarias. En otros grupos - hombres, niños, ancianos - los resultados eran menos espectaculares.

También se llegó a la conclusión de que el hecho de tomar zumo de arándanos no disminuía la cantidad de bacterias, si no que simplemente reducía su capacidad para adherirse al tracto urinario (lo cual no es poco). Tampoco curaba la infección, algo para lo que los antibióticos son insustituibles.¿Eso quiere decir que las mujeres en edad fértil deben tomar zumo de arándanos a diario o no?

Pues ni sí ni no. En primer lugar es un zumo bastante ácido y puede provocar problemas gástricos. Si tomamos zumos de arándanos rebajados o mezclados con otros zumos deberemos tener cuidado con la ingesta de azúcar y preferir siempre los zumos con edulcorantes. Hay que tener en cuenta que si tomamos medicación por problemas de coagulación puede ser un problema de la misma manera que si tenemos propensión a crear piedras en el riñon o la vegija el consumo de zumo de arándanos puede ser negativo. Por no hablar de lo caro que es. 

Pero si no tenemos problemas de estómago, somos una mujer en edad fértil que ha tenido repetidos episodios de infección urinaria y no hay interacciòn con otros medicamentos podemos tomar zumo de arándanos que nos ayudará a hacer la vida más difícil a las bacterias. Eso sí, pensando que no cura y que serán los antibióticos quienes liquiden a las bacterias.


sábado, 30 de mayo de 2015

Arroz al horno con mozzarella

Una receta muy fácil de hacer y que gusta a todo el mundo.

INGREDIENTES (4 personas) :

400 gramos de arroz
150 gramos de bacon cortado en trocitos
1 bola de mozarella fresca
1 vaso de pulpa de tomate
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
1 zanahoria
1 diente de ajo
Sal
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar hervimos el arroz con un puñado de sal hasta que queda al dente (15 minutos más o menos).

En una sartén freímos la cebolla y el ajo (sin el germen) muy picados. Cuando la cebolla transparenta añadimos una zanahoria rallada y el bacon. Incorporamos un poco de sal para que la cebolla sude. Añadimos entonces el vaso de tomate triturado y dejamos hacer un par de minutos.

Incorporamos el sofrito al arroz ya cocido y removemos bien. Colocamos la mezcla en una fuente que pueda ir al horno. Cortamos la bola de  mozzarella en rodajas  y las colocamos encima.

Precalentamos el horno a 180 grados y dejamos alrededor de 10 minutos, lo justo para que el queso se funda.

Se sirve bien caliente y seguro que os pedirán repetir. 


viernes, 29 de mayo de 2015

Sugerencia de menús para este fin de semana (30-31 mayo 2015)

Sábado


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo


Cena



Entrante





Plato principal




Postre

Yogur

Domingo


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre





Cena


Plato único




Postre

Fruta del tiempo



Pudding de manzana con leche sin lactosa y sirope de ágave

Esta receta es apta para aquellos que sufren de intolerancia a la lactosa o para aquellos que tienen problemas con el azúcar. Os daré la equivalencia de azúcar con respecto al sirope de ágave por si queréis substituir éste último. Es preciso que antes de explicaros la receta os de algunos detalles.

En primer lugar la leche sin lactosa sólo deberían tomarla las personas que carecen de la enzima lactasa y que por tanto son intolerantes a la leche convencional. La lactosa es el "azúcar" de la leche, por decirlo de una forma simple y la enzima lactasa la que acelera la digestión de la misma. Las personas intolerantes son aquellas que o bien nunca han tenido dicha enzima o bien la han perdido por alguna razón. Una de las posibles razones de perder la enzima lactasa, un hecho que ocurre de forma natural a gran parte de la humanidad como a los orientales que no consumen leche mas que en su infancia, es dejar de tomar productos lácteos durante largos periodos de tiempo. Existe por tanto el peligro de que si consumimos leche sin lactosa por simple moda o pensando de forma errónea que nos facilitará la digestión nos volvamos realmente intolerantes a la misma.

El sirope de ágave es menos dulce que el azúcar y aporta menos calorías, lo cual no quiere decir que no las aporte. Esto significa que no se trata una receta baja en calorías.

El ágave es menos dulce que el azúcar pero la leche sin lactosa es más dulce, con lo que el dulzor queda compensado. El agregado de manzana proporciona un extra de fructosa que acaba de arreglar el asunto.

Otro problema viene dado por el carácter líquido del sirope de ágave. Para compensar este efecto aumentaremos la cantidad de pan a integrar en el pudding de manera que absorba el exceso de humedad.

INGREDIENTES (4 personas) :

Medio litro de leche sin lactosa (si queréis emplear leche normal emplead la misma cantidad)
2 manzanas
7 rebanadas de pan de barra
100 gramos de sirope de ágave (125 gramos si empleáis leche convencional)
2 huevos
1 palo de canela
La piel de un limón
Harina blanca de trigo

En primer lugar hervimos la leche con el palo de canela y la piel del limón pero sin la parte blanca que daría un gusto amargo. Cuando la leche empieza a subir retiramos del fuego, quitando la canela y el limón.

Añadimos de forma inmediata las rebanadas de pan aplastándolas con la ayuda del tenedor. No es preciso que quede un puré homogéneo ya que queda mejor una masa un tanto "basta". La pasta resultante debe quedar con poco o ningún líquido.

Añadimos entonces el sirope de ágave y los dos huevos. Removemos bien. Veréis que con la adición de tanto líquido - el que aporta los huevos y el ágave - ahora la masa es más bien líquida, lo cual ya es correcto.

 Pelamos las manzanas y las cortamos en cubos que añadimos a la masa, sin triturar ni remover. Si no queréis que los trozos de fruta se hundan al fondo lo mejor es enharinarlos. Vertemos la masa en un molde de silicona o aluminio - este último engrasado con mantequilla y enharinado - que pueda ir al horno.

Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos el molde durante media hora exacta. El pudding subirá y cuajará, así que escoged un molde que permita alojar la masa sin desbordarse.

El pudding estará listo cuando clavemos un palillo en el centro y salga seco. Retiramos del horno y dejamos enfríar. Como no lleva levadura, bajará de volumen lo cual es normal. Una vez frío introducimos en el frigorífico. Al cabo de un par de horas ya estará listo para comer.

Un pudding muy sabroso que nadie notará que se ha hecho sin azúcar ni leche convencional a no ser por el hecho de que queda de un color más oscuro debido al uso de ágave.


jueves, 28 de mayo de 2015

Polo (receta Uigur)

Esta receta es original de la etnia uigur. Los uigures habitan el oeste de China y pertenecen a una rama de la raza túrquica. Si bien los árabes los denominaban "chinos musulmanes" su aspecto no es el predominante entre los miembros de la etnia han china, sino que denota una mezcla de razas donde no es infrecuente la aparición de ojos claros y cabellos rubios. La mayoría profesa la religión musulmana y escriben en la variante persa del alifato. Como sabéis el alfabeto árabe está bien adaptado a la lengua semítica de la cual proviene pero se defiende mal con las lenguas altaicas o indoeuropeas como son el turco y el persa, así que en el primer caso con la reforma de Atatürk se adoptó el alfabeto latino y en el segundo algunos caracteres diacríticos como apoyo a las vocales (que no existen en árabe, por ejemplo).

Los uigures son una minoría reconocida por China. No obstante existen algunas facciones violentas que propugnan la independencia ante el temor de ser absorbidos por la cultura han china lo que ha llevado a que dichas facciones sean catalogadas como organizaciones terroristas.

Bandera Uigur
Cualquiera que sean los problemas políticos, al menos en cuanto a comida todos se ponen de acuerdo. El Polo es el plato nacional uigur. Es sabroso, fácil de hacer y muy nutritivo.







INGREDIENTES (4 personas):

Medio kilo de carne de cordero sin hueso
Medio kilo de arroz
Medio kilo de zanahorias 
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
100 gramos de pasas sin hueso (sultanas o corintas)
Una cucharadita de comino
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Picamos la cebolla  y la vertemos. Dejamos freír hasta que transparenta.

En ese momento añadimos la carne salpimentada cortada en trozos (no debe llevar hueso y los pedazos han de caber en la boca). La doramos bien por todas partes. Sin retirarla añadimos las zanahorias picadas o ralladas. Removemos bien durante dos o tres minutos y entonces añadimos medio litro de agua (2 vasos y medio, más o menos). Cuando el agua hierve dejamos unos tres minutos y entonces retiramos la carne. Entonces añadimos el arroz y bajamos el fuego a medio. Incorporamos las pasas y el comino. Cuando el arroz ha absorbido la mitad del agua, más o menos, colocamos de nuevo la carne encima - sin mezclar - y bajamos el fuego al mínimo cubriendo la cacerola. Así lo mantendremos durante 15 minutos vigilando que no se queme.

Se sirve caliente y está de vicio.


lunes, 25 de mayo de 2015

La enfermedad de Parkinson : ¿leche o café?

La enfermedad de Parkinson es un tipo de trastorno neurológico degenerativo que aparece como consecuencia de la destrucción de las neuronas de la sustancia negra. Dicha sustancia negra es la responsable de los movimientos del cuerpo y su destrucción acarrea parálisis, falta de coordinación y problemas en la función cognitiva. El síntoma más visible es el temblor de las extremidades, la falta de expresividad y la rigidez en los movimientos. 

Es una enfermedad crónica de la cual se desconoce la causa exacta de su aparición y que carece de cura efectiva, si bien hasta la aparición de la levodopa la esperanza de vida de un enfermo de Parkinson se limitaba a unos pocos años mientras que en la actualidad ésta puede ser de más de dos décadas.

Si bien se desconoce la causa que motiva la aparición de la enfermedad de Parkinson algunos estudios apuntan a la presencia de contaminantes metálicos (por ejemplo se sabe que el manganeso es un factor que favorece la aparición de la enfermedad), el uso de pesticidas o la propensión genética. Se sabe que la incidencia es mucho mayor en individuos de piel clara, varones y de países como Estados Unidos, Albania o Egipto. 

Respecto a si existe una causa relacionada con la alimentación bastantes estudios (1) apuntan a que el consumo de leche y derivados puede ser causa de Parkinson. Se han estudiado los componentes de la leche uno a uno y se sabe que el calcio que ésta contiene, la vitamina D o la grasa no son causas directas del Parkinson puesto que suministradas de forma independiente no provocan la aparición de la enfermedad. Se ha pensado que la presencia de pesticidas u otras toxinas en la leche, aunque fueran a niveles casi indetectables, se acumularían en el cerebro provocando la muerte de las neuronas. No obstante se sabe que los individuos que consumen leche desnatada han desarrollado también Parkinson, lo que hace difícil que se cumpla la hipótesis de las toxinas ya que éstas tienden a acumularse en la grasa. Algunos escépticos indican que culpabilizar a los productos lácteos sin atender a otros factores de la vida del individuo es como achacar la enfermedad al hecho de que un porcentaje importante de los enfermos tuviera por costumbre entrar a los ascensores adelantando el pie derecho : mera estadística mal aplicada. No obstante el consumo de lácteos podría explicar la razón por la cual la enfermedad tiene una alta prevalencia entre los amish - grandes consumidores de lácteos - , toda vez que se ha descartado una causa genética entre los mismos.

Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que el café, más concretamente la cafeína, tiene un efecto positivo tanto para prevenir la enfermedad como para aliviar los síntomas una vez aparecen. La acción de la cafeína es la de bloquear el receptor adenosina A2A, directamente implicada en el Parkinson. Diversos estudios (2) han indicado que con dos dosis diarias de cafeína de entre 100 y 200 mg (el equivalente a dos tazas bien cargadas) es posible mejorar sensiblemente los síntomas de la enfermedad. La cafeína puede obtenerse tanto del café como de bebidas o refrescos que la incorporen. Algunos detractores de estos estudios señalan que el consumo superior a una dosis efectiva - cuyo valor aún se desconoce - provoca efectos colaterales como son el aumento del nerviosismo o incluso un temblor aún más acusado. También se ha constatado que los estudios estadísticos no son todo lo amplios y representativos que cabría esperar para emitir una hipótesis positiva hacia el consumo de café. Máxime cuando también se ha especulado con que el tabaco tiene un efecto beneficioso en los síntomas de la enfermedad...y a nadie se le ha ocurrido recomendar a los enfermos ponerse a fumar.



1 : http://www.neurology.org/content/64/6/1047.abstract
2 : http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3370885/

Gazpacho manchego

El gazpacho manchego no tiene nada que ver con el gazpacho andaluz. Éste último se podría definir como una ensalada licuada donde los ingredientes no están cocinados y no hay proteína de origen animal mientras que el primero es un guiso donde hay presencia tanto de verdura como de carnes.

Para hacer guiso manchego es preciso disponer de pan ácimo, sin levadura, que en la zona se conoce como torta cenceña. Si no disponéis del mismo podéis emplear algún tipo de pan sin levadura. En mi caso empleo a veces pan pita, que no es lo mismo pero para salir del paso ya me vale.

Las carnes que se suelen emplear son el conejo y el pollo aunque lo tradicional es añadir también codornices o incluso perdices.

Hay infinidad de recetas diferentes de gazpacho manchego dependiendo de la zona donde se realice. No es lo mismo un gazpacho manchego del interior de Alicante que otro de Albacete. La receta que os proporciono es un gazpacho manchego tal y como lo hago y que suele estar listo en media hora o tres cuartos a lo sumo.

INGREDIENTES (4 personas) :

Medio conejo troceado
Medio pollo troceado
3 tomates rojos muy maduros
1 pimiento verde para freír
1 pimiento rojo
1 calabacín
1 cebolla morada tipo "Figueres"
1 cabeza de ajo
1 hoja de laurel
Albahaca (opcional)
2 ó 3 tortas cenceñas o pan pita
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva


En primer lugar disponemos en una cazuela con un chorro generoso de aceite de oliva, la cabeza de ajos y la hoja de laurel, los trozos de carne bien salpimentados y si se quiere aromatizados con albaca. Los doramos a fuego vivo hasta que quedan ligeramente dorados. Cubrimos de agua lo justo para que se vayan haciendo a fuego medio.

En una sartén aparte freímos la cebolla bien picada y cuando transparenta añadimos los pimientos, los tomates sin piel ni semillas y el calabacín sin piel, todos bien picados. Cuando el sofrito ha ligado lo vertemos en la cazuela de las carnes, de donde previamente hemos retirado las carnes. Incoporamos el pan ácimo hecho a trozos y removemos constantemente hasta que absorbe el caldo (por eso hemos retirado las carnes que se desmigarían sin removiéramos la cazuela con ellas dentro). 

Cuando el pan está deshecho dejamos de remover, incorporamos las carnes para que se calienten de nuevo y directo a la mesa, retirando previamente la hoja de laurel y la cabeza de ajos.

Un plato completo que repetiréis sin lugar a dudas.

viernes, 22 de mayo de 2015

Sugerencia de menús para este fin de semana (23-24 Mayo 2015)

Sábado


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

Cena


Entrante




Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

Domingo


Almuerzo


Entrante




Plato principal




Postre





Cena


Plato único




Postre

Fruta del tiempo


Edulcorantes en lugar de azúcar (miel, ágave y stevia)

Aunque a menudo los fabricantes de edulcorantes proporcionan equivalencias de la cantidad a emplear para obtener el mismo dulzor que con el azúcar el asunto ya puestos en cocina no es tan simple. La verdad es que me he llevado más de un fracaso al intentar substituir el azúcar por su equivalencia en gramos del edulcorante en cuestión. Puede ser cierto que al paladar el dulzor sea similar, pero en el contexto de una receta la cosa cambia. Y mucho.

En primer lugar jamás empleo en substitución del azúcar ningún edulcorante artificial. No hay estudios que demuestren que son capaces de soportar las temperaturas del horno o del fuego sin deteriorarse o convertirse en algún producto no deseado y en cambio sí los hay que dicen lo contrario. Ante la duda empleo siempre productos edulcorantes naturales.

A partir de esa premisa hay que tener en cuenta algo fundamental : si cocinamos para gente con diabetes u otros problemas relacionados con el azúcar o bien por el simple deseo de reducir el número de calorías. No todos los edulcorantes son aptos para todos los tipos de diabetes, así que en este punto conviene siempre consultar con el médico.

Por otro lado es necesario saber que a menudos los edulcorantes se presentan en formatos húmedos que no son los secos y granulados del azúcar con que se crearon las recetas. Eso genera diferencias de volumen y sabor pero sobretodo si el edulcorante es líquido deberemos reducir los ingredientes líquidos de la receta. Así que no se os ocurra substituir el azúcar alegremente por un edulcorante si no estáis concienciados que ese bizcocho o ese pastel que siempre os salía bien probablemente sea incomestible.

Cuando reemplazo el azúcar suelo utilizar miel, sirope de ágave o stevia. Me gustaría emplear siempre stevia porque es el edulcorante ideal : con muy poca cantidad podemos obtener el mismo dulzor que con azúcar, es apto para diabéticos y tiene cero calorías. El problema es que es muy complicado de dosificar y casi imposible en su versión granulada. Jamás he conseguido que un postre con stevia granulada quede bien, así que suelo optar por la versión líquida.

MIEL, EL DOBLE DE DULCE QUE EL AZÚCAR

La miel es mucho más dulce que el azúcar. Así que si en una receta necesitamos dos cucharadas de azúcar granulada, con miel sólo necesitaremos una. Aún así es posible que notemos que el pastel que hemos hecho es menos dulce. Os recomiendo no emplear más miel porque entonces el resultado sea demasiado húmedo. En este caso es preferible añadir un poco de stevia líquida o bien fruta o incluso coco rallado. La dulzor de la miel procede de la fructosa, algo a tener en cuenta para las personas diabéticas.

SIROPE DE ÁGAVE, MENOS DULCE QUE EL AZÚCAR

El sirope de ágave es menos dulce que el azúcar de manera que deberemos multiplicar la cantidad de azúcar granulado empleado en una receta por 1.25. Es decir, si en una receta empleamos un vaso de azúcar, el equivalente es un vaso y cuarto de sirope de ágave. Esto supone que la receta va a ser bastante húmeda por lo que es conveniente reducir otros ingredientes líquidos de la misma. Si la receta lleva leche, por cada medio vaso de sirope de ágave es conveniene reducir dos cucharadas de la misma. Si no hay otro ingrediente líquido lo mejor es añadir una cucharada de almidón por cada medio vaso de sirope. De esta manera el exceso de humedad se absorberá.

El dulzor del ágave también procede de la fructosa.

STEVIA, MUCHO MÁS DULCE QUE EL AZÚCAR

Sólo empleo stevia líquida porque nunca me ha salido nada bien con la granulada. Para que os déis cuenta de su dulzor basta una cucharadita de stevia para emular el dulzor de un vaso de azúcar. Como la forma líquida se puede dosificar en gotas, conviene indicar que 6 gotas de stevia equivalen a una cucharada de azúcar.

Cuando empleamos stevia perdemos volumen de la receta. Y se nota mucho. Para evitarlo suelo añadir el equivalente en volumen de azúcar de otro elemento dulce de sabor neutro. Por ejemplo, si necesitaba un vaso de azúcar y lo he substituido por una cucharadita de stevia, el resto del vaso lo lleno de puré de manzana o calabaza. Es preferible además añadir la stevia cuando la masa ya esté homogénea - en el caso de pasteles - para que se distribuya correctamente.


jueves, 21 de mayo de 2015

Macaroni and cheese (United States of America)

This recipe is very typical for an American kitchen, and although it is usually aimed at children many adults feel trapped by the taste, ease of preparation and especially for the huge quantity of calories it provides. It is for this reason that consumption should be moderate.

Ingredients (4 people):

14 oz / 400 grams of macaroni 
14 oz / 400 grams of cheddar cheese (or other semi-fat cheese that you can find)
2 cups of whole milk
Butter
Salt
Pepper

Boil the macaroni in plenty of water (1 gallon / 4 liters in this case since it is a liter of water /4 cups for every 3.5 oz / 100 grams of pasta) with a handful of salt. We let them al dente, so follow the manufacturer's instructions on the matter.

Once cooked pasta, remove from heat, drain them and set aside.

Greased with butter a deep dish that can go to the fire and put a first layer of macaroni in the bottom. We salt and pepper slightly and the cover macaroni with  thin slices of cheddar and some butter.

We extend again another layer of macaroni and back covered with cheddar cheese and some butter and until the ingredients are exhausted but finish top of the stack with cheese (remember seasoning each layer lightly).

Pour the milk over all layers.

Preheat oven to 375 F / 190 degrees and enter the dish. It must be baked for one hour. It will be ready when you show lightly browned on top. 

A simple and spectacular recipe but with many calories, so take it carefully !

Espinacas con huevos y queso feta

Una receta rápida y completa que puede arreglar sin problemas una cena.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 ó 2 huevos por persona
400 gramos de espinacas frescas o congeladas
300 gramos de queso feta
Sal
Pîmienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

Lo primero y más importante es disponer de fuentes individuales que puedan ir al horno - ramekines, de pyrex o barro - para disponer los ingredientes que se servirán directamente del horno al plato del comensal. Deben tener suficiente tamaño para acomodar 100 gramos de espinacas y un par de huevos.

En primer lugar lavamos las espinacas para cocerlas en muy poca agua durante 3 ó 4 minutos. Luego las escurrimos bien para que liberen la mayor cantidad de agua posible.

Repartimos las espinacas por las fuentes individuales de manera que queden bien distribuidas por el fondo. Una vez hecho esto las salpimentamos muy ligeramente. A continuación cascamos los dos huevos sobre cada una de las fuentes - o la cantidad que deseéis y quepan - y los salpimentamos. Seguidamente deshacemos con las manos el queso feta que se reparte por encima para que al fundir forme una capa. No se debe poner queso encima de las yemas, que sazonaremos al gusto. El queso feta es bastante salado, así que no os paséis. Se vierte un poco de aceite de oliva y listo.

Precalentáis el horno a 190 grados e introducís las cazuelas entre 15 y 20 minutos. Los que quieran la yema blanda lo harán menos tiempo, los que la quieran dura lo tendrán los 20 minutos (el tiempo dependerá del horno, claro está).





miércoles, 20 de mayo de 2015

Tortitas de leche de coco

Estas tortitas son típicas de algunos países caribeños. Se consumen sobre todo durante el desayuno acompañadas de viandas saladas o bien regadas con miel o mermelada. Se pueden hacer dulces aunque lo más habitual es confeccionarl de sabor neutro para que el comensal elija cómo las quiere acompañar.

INGREDIENTES (4 personas) :

2 vasos de harina blanca de trigo (se puede emplear también harina integral)
Un vaso de leche de coco*
2 cucharaditas de levadura química (tipo Royal o similar)
Un pellizco de sal
Una cucharadita de azúcar (sólo si vais a regarlas con miel u otro dulce)
Aceite de girasol o maíz 

* Se puede comprar en cualquier supermercado grande o bien en tiendas especializadas en comida internacional

En un bol grande mezclamos la harina blanca tamizada con la leche de coco, la levadura química y el pellizco de sal (y azúcar, si va destinada a un desayuno dulce).

Amasamos unos minutos para que quede una pasta homogénea.

Dividimos la masa en 6 porciones de igual tamaño y las rodamos para que queden como esferas. Con un rodillo las aplanamos (no demasiado, deben quedan de medio centímetro de grosor) hasta que formen un círculo. 

Dividimos el círculo en dos mitades con forma de media luna y en el centro de cada una hacemos un corte que la atraviese para facilitar la fritura.

En una sartén honda vertemos aceite vegetal (2 ó 3 cm de altura) y cuando está bien caliente incorporamos las medias lunas. Es mejor poner pocas y que no se toquen. El aceite debe burbujear cubriendo la media luna que se inflará por efecto del calor. Con 3 ó 4 minutos, o hasta que la tortita quede dorada, será más que suficiente.

Las retiráis del aceite, colocándolas sobre papel absorbente y se comen templadas o frías, cubiertas de miel, mermelada o acompañando queso, jamón york etc. Están de vicio.



martes, 19 de mayo de 2015

Macaroni and cheese (macarrones con queso, Estados Unidos)

Esta receta es muy típica de la cocina norteamerica, y aunque generalmente está destinada al público infantil muchos adultos también se sienten atrapados por el sabor, la facilidad de preparación y sobretodo por la bomba calórica que suponen. Es por esta razón que su consumo debe ser moderado.

Los macaroni and cheese se podrían traducir como Macarrones con queso. Sería necesario indicar que en España llamamos de forma incorrecta "macarrones" a lo que en realidad es penne. El macarrón al que se refiere la receta es el maccheroni italiano, un tubo recto o ligeramente curvado, a veces con estrías, cuyos extremos están cortados rectos a diferencia del penne, que se cortan en ángulo.
Estos son macarrones "verdaderos" 
Estos son los mal llamados "macarrones" en España, en realidad "penne"










INGREDIENTES  (4 personas) :

400 gramos de maccheroni ( o penne si no encontráis de los primeros)
400 gramos de queso cheddar (u otro queso semigraso que encontréis)
400 ml (2 vasos) de leche entera
Mantequilla
Sal
Pimienta

Hervimos los maccheroni en abundante agua (4 litros en este caso puesto que es un litro de agua por cada 100 gramos de pasta) con un puñado de sal. Hay que dejarlos al dente, así que seguid las instrucciones del fabricante al respecto.

Una vez cocida la pasta, la retiramos del fuego, escurrimos y reservamos.

Engrasamos con mantequilla una fuente honda que pueda ir al fuego y colocamos una primera capa de maccheroni en el fondo. Salpimentamos ligeramente y sobre la misma depositamos láminas finas de queso cheddar y un par de nueces de mantequilla. 

Volvemos a extender otra capa de maccheroni y vuelta a cubrir con queso cheddar y nueces de mantequilla, así hasta que se agotan los ingredientes pero siempre acabado la pila de ingredientes con queso (recordad salpimentar cada capa ligeramente).

Vertemos la leche por encima de todas las capas. 

Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos la fuente. Debe hornearse durante una hora. Estará listo cuando se muestre ligeramente dorado por encima. Si queréis potenciar la capa dorada lo podéis gratinar durante 10 minutos antes de retirarlo.

Lo dicho, un plato sencillo y espectacular pero que aportar como 2 millones de calorías, así que sólo de vez en  cuando.


lunes, 18 de mayo de 2015

Pastel de queso blanco, frutos rojos y chocolate blanco

Si queréis dejar a vuestros comensales con la boca abierta este es el pastel que necesitáis. Además de sabroso es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES  (4/6 porciones) :

500 gramos de queso blanco (tipo Burgos, requesón o similar, sin sal)
300 gramos de frambuesas frescas o congeladas, o de fresones cortados a trozos
100 gramos de chocolate blanco (una tableta, más o menos)
100 gramos de azúcar 
2 cucharadas de azúcar vainillado
2 huevos grandes (XL)
3 cucharadas de harina de maíz (maizena), a utilizar como espesante
Zumo de medio limón
Mantequilla
Un poco de harina blanca de trigo
Un pellizco de sal

En primer lugar vamos a hacer pepitas con el chocolate blanco simplemente  machacando brevemente la tableta en un mortero. No debe hacerse "harina" sino simplemente romperse en trocitos.

A continuación separamos las yemas de las claras, reservando estas últimas.

En un bol mezclamos el queso blanco, las yemas, el azúcar, la harina de maíz (o almidón, lo que sea más facil de encontrar) y el jugo de medio limón. Batimos bien con las varillas y reservamos.

Ahora vamos a poner al punto de nieve las claras en un bol aparte. Para ello vertemos un pellizco de sal y unas gotas de limón. Batimos con fuerza hasta que las claras se monten fuertes - es decir, que al girar el bol no caigan.

Rebozamos ligeramente las frambuesas o fresas en un poco de harina de trigo. Esto es un truco para evitar que se vayan al fondo del pastel.

Añadimos a mezcla de yemas y queso blanco la fruta y las piezas de chocolate, removiendo bien. Finalmente añadimos las claras montadas mezclando suavemente para que no se pierda el aire.

Engrasamos con matequilla el interior de un molde de pastel de 22 cm de diámetro y luego espolvoreamos un poco de harina de trigo para que resulte fácil desmoldar.

Vertemos la masa e introducimos en un horno precalentado a 180 grados. Dejamos durante 45 minutos exactos (comprobáis antes de sacar que al hundir un palillo sale completamente seco).

Se deja enfriar a temperatura ambiente y luego directo al frigorífico.

Si queréis hacerlo todavía más simple, batid los huevos tal cual sin separar yemas de claras. Quedará un tanto más compacto pero igual de sabroso.

Un pastel de los que no se olvidan.










viernes, 15 de mayo de 2015

Sugerencias de menú para este fin de semana (16-17 Mayo 2015)

Sábado


Almuerzo


Entrante

Ensalada alemana de patatas



Plato principal

Croquetas de berenjena



Postre

Fruta del tiempo

Cena


Plato único

Fajitas de pollo rebozado con guacamole



Postre

Flan de coco



Domingo


Almuerzo


Entrante

Endibias gratinadas con jamón y bechamel



Plato principal

Solomillo de cerdo a la cerveza



Postre

Manzanas merengadas



Cena


Entrante

Gazpacho



Plato principal

Pulpitos a la catalana



Postre

Fruta del tiempo

martes, 12 de mayo de 2015

Pastel de arroz alla carrarina (Italia)

Esta receta procede de la Toscana italiana, una de tantas que emplea el arroz como base para la confección de tortas, pasteles y postres. La diferencia de la carrarina es que es la más fácil de hacer. Como su nombre indica, esta versión procede de Carrara, una ciudad de la costa toscana famosa desde la antigüedad por sus canteras de mármol. 

Hay varias particularidades a reseñar. La primera es la ingente cantidad de huevos que emplea (10). Pues bien, hay algunas recetas que señalan que se debe emplear hasta 20 (!) huevos, así que seríamos conservadores en este aspecto. Como sabéis a más huevos se emplean más azúcar se debe disponer, por lo que las calorías se dispararían. 

Otro tema importante es la forma de batir los huevos. Se debe hacer durante 20 minutos para que tomen el máximo de aire posible. Si no lo hacéis así el pastel quedará demasiado tosco y pesado. Suelo emplear una batidora de vaso a velocidad media o el utensilio de batir del robot para que no se haga una tarea tan pesada.

Otro tema importante es la manera de cocinar el arroz. A pesar de llevar leche y arroz, el segundo no se cuece en la primera - como si fuera arroz con leche - sino que se hace en agua. Esto es importante porque el almidón que desprende el arroz no se ingiere directamente en el pastel, sino que se descarta con el agua de cocción.

INGREDIENTES (4/6 personas) :

150 gramos de arroz
10 huevos grandes (mejor XL)
1 litro de leche (podéis optar por semidesnatada)
350 gramos de azúcar + 4 cucharadas de azúcar para hacer el caramelo
100 ml de sambuca *
La piel rallada de un limón (sin la parte blanca que amargaría)
Mantequilla

* El sambuca es un licor italiano que se obtiene del orujo de la uva. Es similar al pastís francés, el arak libanés, el ouzo griego o el raki turco. Si no podéis encontrar se puede emplear anís o algún licor dulce.

En primer lugar hervimos el arroz en abundante agua con un pellizco de sal. Cuando esté al dente lo retiramos, escurrimos y dejamos que se enfríe al menos mientras preparamos el resto de ingredientes.

Hervimos la leche a la que añadimos el medio vaso de licor, la piel rallada del limón y el azúcar. Removemos hasta que el azúcar se disuelve. Retiramos y dejamos reposar para que se ponga tibia.

Batimos los 10 huevos durante al menos 20 minutos para que tomen el máximo de aire posible. Dejamos reposar.

Precalentamos el horno a 180 grados.

Ahora vamos a preparar el molde. Se suele emplear uno de tipo metálico. En el fondo vertemos las cuatro cucharadas de azúcar y unas gotas de zumo de limón. Ponemos sobre el fuego para que el azúcar se caramelice y a continuación, ya fuera del fuego, engrasamos con mantequilla las paredes internas para que sea fácil desmoldar.

A continuación vamos a montar el pastel.

En primer lugar colocamos sobre el fondo el arroz. Seguidamente vertemos la leche tibia con los saborizantes y  después los huevos batidos. Removemos con una espátula para que se mezclen bien y directo al horno, donde deberá permaner alrededor de una hora y cuarto, más o menos (para comprobar que está hecho clavaréis un palillo en el centro y si sale seco, ya está listo).

Se extrae del horno, se desmolda cuando esté tibio y se enfría en el frigorífico ya que raramente se toma en caliente.

Está para chuparse los dedos.

lunes, 11 de mayo de 2015

Spaghetti alle vongole (espagueti con almejas)

Spaghetti alle vongole in bianco
Esta receta típica de Nápoles admite dos variaciones : el vongole in bianco y el rosso (blanco y rojo respectivamente). Se prepara en menos de 15 minutos.

INGREDIENTES (4 personas) :

300 gramos de espagueti
300/400 gramos de almejas
1 diente de ajo
Perejil picado
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar debemos purgar las almejas introduciéndolas en un bol con abundante agua y un puñado de sal. Las debemos dejar al menos 3 ó 4 horas para que se abran y expulsen la arena que contienen.

En un sartén a fuego lento con un chorro generoso de aceite de oliva freímos el diente de ajo. Cuando se dora lo retiramos y vertemos las almejas para que se acaben de abrir, cubriendo la sartén ahora a fuego algo más vivo. Las que no lo hagan las descartamos de inmediato ya que significa probablemente que estaban muertas cuando fueron recogidas. 

Spaghetti alle vongole in rosso
Mientras cocemos los espaguetis según las indicaciones del fabricante para que estén al dente. Escurrimos la pasta y la vertemos en la sartén con las almejas. Damos un par de vueltas, espolvoreando con pimienta negra recién molida y el perejil picado.

Si queremos hacer spaghetti alle vongole in rosso, simplemente freímos un vaso de tomate crudo en al aceite donde se ha hecho el diente de ajo siendo el resto de la preparación idéntica.

Un plato sencillo y muy gustoso. Por cierto, lo tradicional es coger las almejas con las manos y vaciar el contenido directamente en la boca sin emplear el tenedor.



domingo, 10 de mayo de 2015

Crema de limón ultra-rápida

La filosofía de este blog es hacer cocina natural, tradicional y sobretodo rápida. Este postre se prepara en 5 minutos - y no exagero - y además os felicitarán.

INGREDIENTES (4 personas) :

3 yogures naturales sin azúcar en tarrito (de 120 gramos cada uno)
400 gramos de leche condensada
El zumo de tres limones y un cuarto limón para decorar

Mezclamos los 3 yogures con la leche condensada y el zumo de tres limones. Si tenéis una batidora de vaso o un mezclador, utilizadlo para que quede homogénea, al menos durante 3 minutos a velocidad baja. En caso contrario, varillas y a batir. Vertéis la mezcla en cuatro vasitos de cristal y directos al frigorífico.

Mientras la mezcla se hace, cortáis rodajas de limón finas que se utilizarán para decorar el vaso.

Us postre delicioso si os gusta el limón.

sábado, 9 de mayo de 2015

La cura de la alergia alimentaria



Las alergias alimentarias se han disparado en los últimos años, sobretodo entre los más jóvenes. La situación es realmente preocupante y hay muchos que deducen que este incremento se debe al hecho de que cada vez llevamos una vida más artificial. Sea cual sea la causa del notable aumento de las alergias alimentarias es necesario investigar para encontrar una solución ya que son potencialmente mortales.

En este interesante reportaje emitido en "La noche temática" de la 2 se plantea sino la curación, al menos una posible solución para evitar el temido shock anafiláctico. Aunque el reportaje hace hincapié en ello, es absolutamente imprescindible que el tratamiento lo suministre personal sanitario preparado y siempre bajo el más estricto control. Ni se os ocurra aplicar este tratamiento por vuestra cuenta.

viernes, 8 de mayo de 2015

Timbal de atún con arroz

Esta es una receta muy fácil de preparar y que admite ingerirla caliente o fría. Además, gracias a su aporte de carbohidratos y de proteínas puede constituir un plato único. En menos de media hora estará listo.

INGREDIENTES (4 personas) :

250 gramos de atún al natural o bien de lata bien escurrido
250 gramos de arroz blanco
150 gramos de queso mozzarella
1 cebolla morada mediana tipo "Figueres"
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra

En primer lugar cocemos el arroz en el triple de su volumen en seco (si ocupa un vaso de 200 ml, emplearemos 600 ml de agua). Añadimos un poco de sal y dejamos cocer hasta que está cocido pero al dente (el corazón del grano está un poco duro). Con 15-17 minutos será más que suficiente.

Mientras se cuece el arroz picamos la cebolla muy fina y la freímos en un par de cucharadas de aceite. Cuando empieza a transparentar añadimos el atún, removemos bien hasta que se cocina - si es en crudo - y luego añadimos el arroz y la mozzarella cortada en trozos, además de salmpimentar ligeramente. Cuando se forma una masa más o menos homogénea retiramos del fuego e incorporamos a moldes ya dispuestos sobre el plato del comensal.

Retiramos el molde y decoramos por encima con perejil picado, rúcula o similar. Si lo vamos a refrigerar no hace falta retirar el molde sino que lo introducimos en el frigorífico tal cual.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Crema de aguacate

Ahora que empieza a apretar el calor no viene nada mal esta refrescante crema de aguacate. Además es muy fácil de preparar.

INGREDIENTES (4 personas) :

3 aguacates bien maduros
200 ml (un vaso) de nata para cocinar
400 ml (2 vasos) de caldo de pollo
2 cucharaditas de cebolletas en vinagre picadas
2 cucharadas de zumo de lima o de limón
Media cucharadita de sal

Pelamos y retiramos el hueso de los aguacates.
En una batidora de vaso o convencional mezclamos todos los ingredientes excepto las cebolletas picadas y batimos hasta que queda una crema suave. Rectificamos de sal y zumo de limón si es necesario. Si nos ha quedado demasiado espesa podemos añadir un poco de agua fresca. Dejamos enfriar en el frigorífico al menos un par de horas.

Servimos con un poco de cebolleta en vinagre picada por encima.