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Rasgulla


Este dulce tradicional indio es tan popular en el país como el Gulab Jamun y al probarlo comprenderéis el por qué. Os ofrezco la receta simplificada, tal y como la especificó un dulcero de Calcula llamado Nobin Chandra Das a mediados del siglo XIX. La receta original procede del estado de Bengala, al este del país, y es bastante más complicado.

En realidad este rasgulla se debería denominar Rasgulla de Calcuta para diferenciarlo del resto de preparaciones. Se parece bastante al rasmalai también indio pero es aún más sencilla de hacer.

Consiste en realizar bolitas de queso fresco - requesón - que se cuecen en almíbar hasta conseguir una textura esponjosa (de hecho a menudo se les llama "esponjas"). Si utilizáis requesón comprado en la tienda es aún más fácil de hacer, pero si queréis crear el requesón vosotros mismos también os explico la manera.

INGREDIENTES :

  • 1 litro de leche entera*
  • 1 cucharada de jugo de limón*
* Si compráis requesón, no hace falta emplear leche.

Para el almíbar

  • 600 ml (3 vasos) de agua
  • 1 vaso y medio de azúcar
  • 4-5 vasos de agua adicional (1 litro)
  • 1 cucharadita de cardamomo en polvo
  • Almendras o pistachos picados para decorar

En primer lugar vamos a hacer el requesón si no lo habéis comprado.

En una cacerola grande, llevamos la leche a hervir a fuego medio-alto. Removemos constantemente para evitar que se pegue en el fondo.

Una vez que la leche esté hirviendo, apagamos el fuego y añadimos el jugo de limón. Removemos suavemente hasta que la leche se corte y se separe en cuajada (parte sólida) y suero (líquido claro).

Colocamos un colador forrado con una gasa o tela de queso sobre un recipiente para recoger el suero. Vertemose la leche cortada en el colador y enjuagamos suavemente bajo agua fría para eliminar cualquier sabor a limón.

Exprimimos suavemente la gasa para eliminar el exceso de suero y luego colgamos la gasa para que escurra durante unos 30 minutos para eliminar más suero.

Transcurrido el tiempo, colocamos la cuajada en una superficie plana y la amasamos suavemente durante unos 5-7 minutos hasta obtener una masa suave y sin grumos.

Dividimos la masa en pequeñas porciones y formamos bolitas redondas lisas y sin grietas. Es MUY IMPORTANTE que las bolitas no tengan grietas, ya que se expandirán durante la cocción y si las hubiera se romperían.

Si habéis comprado el requesón deberéis comprobar si está muy húmedo o bien seco. Generalmente está muy húmedo, así que lo deberemos escurrir igual que hemos hecho con el requesón obtenido a través de la leche.

Ahora vamos a preparar el almíbar.

En una olla grande, agregamos 3 vasos de agua y el azúcar. Llevamos a hervir a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente para disolver el azúcar.

Una vez que el azúcar se haya disuelto por completo y el agua esté hirviendo, añadimos las bolitas de cuajada una a una con cuidado. Cubrimos la olla y cocinamos a fuego medio durante unos 15-20 minutos.

Durante la cocción, las bolitas se expandirán y flotarán en el almíbar. De vez en cuando, voltearemos suavemente las bolitas para asegurarnos de que se cocinen uniformemente por todos los lados.

Después de 20 minutos, las Rasgullas deberían haberse duplicado de tamaño y estar esponjosas. Retiramos la olla del fuego y las dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Una vez que las Rasgullas estén completamente frías, las llevamos al frigorífico durante al menos 2 horas para que adquieran una textura más firme. El almíbar que no han absorbido se descarta.

Antes de servir, espolvoreamos las Rasgullas con un poco de cardamomo en polvo y las decoramos con almendras o pistachos picados.

El almíbar penetra en la masa esponjosa y cada bocado os sabrá a gloria.

El pastel de fango


El nombre traducido de Mississippi Mud Pie sería Tarta de Barro del Mississippi y esto se debe al color que toma por el chocolate y también por la textura fangosa del mismo. Esto a  los lugareños les recuerda al inmenso río que parte de norte a sur el país por el centro.  Una de las características de este río es su capacidad para anegar zonas próximas a sus márgenes dejando grandes barrizales tras encauzarse de nuevo.

Esta tarta es muy típica del sur de los Estados Unidos aunque no fue hasta hace unos 50 años que se popularizó por todo el país. Hay muchas variaciones que emplean licor o malvaviscos pero esta receta que os doy es la más simple y en cierta manera la original aunque como sabéis, todo es objeto de discusión y en las recetas que nadie sabe exactamente cuál es su origen ni posee creador definido, aún más.

La forma de realizarla es la habitual en las llamadas "pie" : una base de galletas trituradas, un relleno (en este caso de chocolate) y una capa final que en este caso es opcional pero que nunca falta, realizada con nata montada o con helado de vainilla.

INGREDIENTES

Para la base de galleta:

  • 2 vasos (400 ml) de galletas tipo Graham trituradas*
  • 1/2 vaso (100 ml) de mantequilla derretida
  • 1/4 vaso (50 ml)  de azúcar

Para la capa de chocolate:

Para la cobertura:

  • Nata montada (35% MG) o helado de vainilla (opcional)
  • Nueces picadas (opcional)

* Las galletas Graham se pueden sustituir por galletas Digestive o galletas de otro tipo, a ser posible integrales.

Es una tarta que requiere hornear previamente la base, así que lo mejor es primero precalentar el horno a 180°C (350°F). Así tendrá la temperatura adecuada cuando la introduzcamos.

En un bol, mezclamos las galletas trituradas, la mantequilla derretida y el azúcar hasta que se forme una masa. Presionamos la mezcla en el fondo de un molde para tarta o pastel de 22/23 cm (aprox 9 pulgadas). Nos aseguramos de cubrir uniformemente el fondo y los lados del molde. 

Horneamos durante 10 minutos y luego dejamos enfriar. Dejad conectado el horno, lo volveremos a necesitar en breve.

En otro bol, mezclamos el chocolate derretido, la mantequilla derretida, el azúcar, los huevos, el extracto de vainilla y el cacao en polvo. Mezcla bien hasta obtener una masa suave y homogénea. 

El chocolate derretido se puede obtener fundiendo una tableta de chocolate en la leche o bien empleando cacao en polvo. En este último caso no hace falta emplear el cacao en polvo adicional que se indica. En cualquier caso recordad que se necesita un vaso de chocolate fundido, así que si empleáis una tableta de chocolate calculad la leche necesaria para que al fundirlo no ocupe más allá de un vaso de 200 ml. Para el cacao en polvo necesitaréis simplemente un vaso de leche ya que no va a incrementar demasiado la capacidad.

Vertemos la mezcla de chocolate sobre la base de galleta enfriada que se encuentra en el molde.

Horneamos durante aproximadamente 30-35 minutos o hasta que el centro esté firme. Retiramos del horno y dejamos enfriar completamente.

Una vez que la tarta esté completamente fría, se puede extender una capa final con nata montada o helado de vainilla y nueces picadas, si así se desea. La nata montada la debéis montar en casa, no sirve la de los tubos a presión. Para ello comprad 200 ml de nata al 35 o 38% de materia grasa y con las varillas eléctricas o a mano - paciencia, esto último no es fácil - la montáis. A medio montar se añaden 2 ó 3 cucharadas de azúcar glass (según el dulzor que queráis) y se bate hasta que se integra. Con la ayuda de una espátula se cubre toda la tarta.

En el caso del helado de vainilla se debe batir con un batidora de mano o bien con una de vaso hasta que es lo suficientemente maleable. 

Refrigeramos el Mississippi Mud Pie durante al menos 2 horas antes de servir, para que se asienten los sabores y se endurezca un poco.

Es una tarta que os encantará y a los niños los vuelve locos. Además, al consumirse fría, resulta muy agradable durante los meses de verano.

Galletas Oreo caseras


¿Te encantan las galletas Oreo hasta el punto de que piensas en ellas cuando tienes hambre o quieres comer algo dulce? No eres una rareza. De hecho es la galleta más vendida del mundo, alrededor de la cual se ha creado una especie de sub cultura gastronómica que incluye helados con sabor "oreo", tartas con su aspecto e incluso batidos. Por establecer un símil, es a la galletas lo que la Coca Cola al mundo de los refrescos. 

Es muy fácil ir al supermercado y comprar un montón de ellas, pero también es muy gratificante preparar Oreos en casa. Eso sí, seguid estrictamente las medidas indicadas. Y si empleáis "vasos" en lugar de balanza, que sea siempre el mismo vaso.

INGREDIENTES:

Para las galletas:

  • 1 ¾ vasos (225 g) de harina común
  • ½  vaso (50 g) de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ¼ cucharadita de sal (un pellizco de sal)
  • 1 vaso (225 g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 1 ½ vasos (200 g) de azúcar granulada
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para el relleno:

  • ½ vaso (120 g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 2 vasos (240 g) de azúcar glas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

En un bol, tamizamos la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal. Mezclamos bien y reservamos.

En otro bol grande, batimos la mantequilla y el azúcar granulada hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. Agregamos el huevo y el extracto de vainilla, y continuamos batiendo hasta que estén bien incorporados.

Añadimos gradualmente la mezcla de harina a la mezcla de mantequilla. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Envolvemos la masa en papel film y refrigeramos durante al menos 1 hora.

Precalentamos el horno a 180°C. Forramos una bandeja de horno con papel de hornear.

Sacamos la masa del refrigerador y formamos bolitas del tamaño de nueces pequeñas. Las colocamos en la bandeja preparada, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán durante la cocción. Se deben aplanar ligeramente las bolitas con la palma de tu mano.

Horneamos las galletas en el horno precalentado durante aproximadamente 10-12 minutos, o hasta que estén ligeramente firmes al tacto. Las retiramosdel horno dejándolas enfriar por completo en la bandeja de horno.

Mientras tanto, preparamos el relleno. En un bol, batimos la mantequilla hasta que esté suave y cremosa. Agregamos el azúcar glas y el extracto de vainilla, y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla suave y esponjosa.

Una vez que las galletas estén completamente frías, colocamos una cucharadita de relleno en la parte inferior de una galleta y luego presionamos suavemente otra galleta encima para formar un sándwich.

Repetimos el proceso con las galletas restantes.

Es conveniente guardarlas en un recipiente hermético para mantenerlas frescas, preferiblemente de vidrio o metálico.

La galleta Oreo fue introducida por primera vez en los Estados Unidos por la National Biscuit Company (Nabisco) en 1912. La Oreo original consistía en dos obleas con sabor a chocolate y un relleno dulce de crema entre ellas. El diseño de la galleta, con sus bordes dentados distintivos, fue inspirado en la galleta Hydrox, que ya estaba en el mercado.

El origen exacto del nombre "Oreo" no está del todo claro, ya que hay diferentes teorías. Una teoría sugiere que el nombre se derivó de la palabra francesa "Or", que significa oro, para enfatizar el color dorado del empaque original de las Oreos. Otra teoría sugiere que el nombre fue una combinación del "re" de crema y la "o" de chocolate, formando "Oreo".

A lo largo de los años, las galletas Oreo se han vuelto inmensamente populares e icónicas en Estados Unidos y en todo el mundo. Se han comercializado con varios eslóganes y han experimentado numerosas variaciones e innovaciones de sabores. La Oreo clásica, con sus obleas de chocolate y su relleno cremoso, sigue siendo la versión más popular y reconocible.

Las Oreos se han convertido en algo más que una galleta; se han convertido en un fenómeno cultural. A menudo se disfrutan como un snack, se utilizan en postres e incluso se presentan en recetas y creaciones culinarias.

La marca Oreo ha seguido expandiéndose con diferentes líneas de productos, incluyendo las Oreos Double Stuf (con más relleno), las Oreos Golden (con obleas con sabor a vainilla) y sabores de edición limitada que se adaptan a diferentes gustos y tendencias.

Hoy en día, las Oreos son fabricadas por Mondelēz International, que adquirió Nabisco en 2000.  Aunque hay muchas imitaciones, las únicas auténticas son las que incorporan el grabado tan peculiar de la galleta. Por mucho que el sabor sea prácticamente el mismo, el grabado no se puede imitar en ninguna firma comercial que imite las Oreos porque está protegido por copyright.

Coca de San Juan tradicional

 
Comer coca de San Juan es tradicional en Cataluña durante la noche del 23 de Junio, preludio de la fiesta del mismo nombre. Durante esta noche se celebran las verbenas, se tiran petardos, se toma cava y otros licores - casi siempre en exceso - y se come este brioche.

No nos engañemos : es un dulce bastante difícil de hacer y que depara no pocos disgustos a aquellos que acometen la realización por primera vez. La mayoría de las veces el gran problema es que queda dura pero si os sirve de consuelo pensad que mojándola en café con leche o chocolate tendrá un pase.

El gran secreto es amasar y amasar. También tener cierta paciencia. Pero si podéis dedicarle tiempo - de media hora nada de nada - comer una coca hecha por vuestras manos os va a saber a gloria bendita. Si seguís las medidas e indicaciones de esta receta seguro que os sale a la primera.

INGREDIENTES  (10 personas aprox) :

  • Medio kilo (500 gr) de harina de fuerza
  • 300 gramos de mantequilla
  • 4 huevos grandes 
  • 3 cucharadas de azúcar (60 gramos)
  • Un cuarto de vaso de leche entera (50 ml)
  • Una cucharadita (5gramos) de sal
  • 20 gramos de levadura fresca de panadero
  • 1 naranja
  • 1 limón
  • 50 gramos de piñones
  • Fruta confitada (alrededor de 250 gramos de naranja, cerezas etc)

  1. En un bol grande incorporamos el azúcar y rallamos la piel de la naranja y el limón. Mezclamos bien.
  2. A continuación añadimos la harina de fuerza y los huevos bien batidos.
  3. Añadimos la cucharadita de sal. ¿Por qué sal? porque el contraste entre lo dulce y un poco de salado hace el brioche mucho más dulce. Mezclamos todos los ingredientes bien.
  4. En otro bol pequeño calentamos la leche en el microondas para que quede tibia. Le añadimos la levadura de panadero y dejamos reposar en un sitio oscuro durante una media hora.
  5. Transcurrida la media hora, vertemos la mezcla de levadura y leche en el bol grande de la harina.
  6. Si tenéis unas varillas eléctricas amasadoras o un robot de cocina con esta función, ahora es el momento de emplearlo. Si no lo tenéis, deberéis sudar un rato batiendo con una cuchara de madera.
  7. Imaginemos lo mejor y que tenéis el artilugio para amasar. Trabajáis la masa a velocidad media y añadís 150 gramos (la mitad de la mantequilla) hasta que se diluya. ES IMPORTANTE QUE LA MANTEQUILLA ESTÉ FRÍA (recién salida del frigorífico).
  8. Cuando la primera ración de mantequilla se halla integrado en la masa, añadimos el resto de los 300 gramos. Si la mezcla la veis muy seca se puede añadir un poco de agua (muy poco, un par de cucharadas a lo sumo).
  9. Cuando la masa parece homogénea podemos sacarla del bol donde la hemos batido y comprobar que tirando de ella un poco no se rompe. Eso significa que es consistente y está a su punto.
  10. Hacemos una bola con la masa y la envolvemos en papel film. La dejamos reposar en un lugar fresco y oscuro para que fermente.
  11. Transcurridas las dos horas sacamos la masa del bol y la amasamos con las manos sobre el mármol de la cocina. Cuanto más tiempo le dediquéis más aire cogerá y más esponjosa resultará. Diría que lo mínimo es media hora y lo máximo 1 hora y media.
  12. Habiendo finalizado el amasado, volvemos a recomponer la bola, la cubrimos con un poco de aceite de girasol y la envolvemos en papel film. Se deja reposar durante otra hora adicional.
  13. Ya estamos a punto de acabar. De nuevo extraemos la masa, mojamos con aceite de girasol el mármol, y con un rodillo le damos la forma y el grosor típico de la coca. ¿Qué ocurre si nos queda demasiado grande para el tamaño de nuestro horno? No hay problema, hacéis dos mitades y o bien tenéis dos cocas o bien una mitad constituirá el piso superior de una coca rellena de nata o crema, como queráis.
  14. Cuando hayáis dado la forma a la coca llega la última fermentación. Se deja reposar 2 horas - por ejemplo en interior del horno a temperatura ambiente -.
  15. Pasadas las dos horas la sacáis del horno, la pintáis con la yema de uno o dos huevos - para que quede brillante - y la decoramos con fruta confitada y piñones. También espolvoreamos azúcar por encima.
  16. Algunos cocineros dan otro tiempo extra de fermentación tras decorar, que suele ser de media hora, pero no suele ser necesario. Podéis pasar a hornearla directamente.
  17. Hay dos tipos de horneado : el rápido - apenas unos minutos a 200 grados - y el lento. Prefiero el lento, queda mejor. Precalentáis el horno a 180 grados y horneáis durante 15 minutos. Deberá quedar dorada e inflada, sobretodo por los bordes.
Se deja enfriar y aguantará sin problemas bien tierna al menos 2 ó 3 días.

Que la disfrutéis y feliz San Juan !

Pastel Tres Chocolates


Aunque se le suele llamar "pastel" en realidad estamos ante una gelatina compuesta por varias capas. Cada una de ellas se realiza con un tipo distinto de chocolate y en el orden y cantidad que quiera el cocinero. En este caso hemos hecho tres capas, de chocolate negro, con leche y chocolate blanco.

INGREDIENTES :

Para la base:

  • 200 g de galletas tipo Digestive o María
  • 80 g de mantequilla derretida

Para la capa de chocolate blanco:

  • 200 g de chocolate blanco
  • 200 ml de nata para montar (con un 35% de materia grasa)
  • 4 hojas de gelatina neutra
  • 200 ml de leche

Para la capa de chocolate con leche:

  • 200 g de chocolate con leche
  • 200 ml de nata para montar (con un 35% de materia grasa)
  • 4 hojas de gelatina neutra
  • 200 ml de leche

Para la capa de chocolate negro:

  • 200 g de chocolate negro
  • 200 ml de nata para montar (crema para batir)
  • 4 hojas de gelatina neutra
  • 200 ml de leche

Decoración (opcional):

  • Virutas de chocolate
  • Nata montada
  • Frutos del bosque (fresas, frambuesas, arándanos etc)

Trituramos las galletas hasta obtener migas finas. Mezclamos las migas con la mantequilla derretida y presionamos la mezcla en el fondo de un molde desmontable. Reservamos en el frigorífico mientras preparamos el resto.

Ahora vamos a preparar cada una de las capas de chocolate de la siguiente manera (podemos hacerlo simultáneamente o bien uno a uno, empezando por aquel chocolate que hemos decidido que vaya al fondo y terminando por el de la capa superior).

Para cada capa, hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos.

Calentamos la leche en una cacerola hasta que esté caliente pero no hirviendo. Retiramos del fuego y agregamos el chocolate de cada capa (blanco, con leche y negro) troceado en la leche caliente. Removemos hasta que se derrita completamente.

Escurrimos bien las hojas de gelatina hidratadas y las añadimos a cada mezcla de chocolate caliente. Removemos hasta que la gelatina se disuelva por completo.

Montamos la nata para cada capa por separado hasta obtener una consistencia firme, pero sin llegar a estar completamente montada. Para facilitar la tarea lo mejor es introducir la nata en el congelador 20 minutos antes de batirla con las varillas manuales o eléctricas.

Añadimos la nata montada a cada mezcla de chocolate (blanco, con leche y negro) y mezclamos suavemente hasta obtener una textura homogénea. Esto es básicamente lo que se llama ganache.

Vertemos la capa de chocolate blanco (o el que hayas elegido) sobre la base de galleta en el molde y se extiende de manera uniforme. Dejamos enfriar en el frigorífico durante aproximadamente 15-20 minutos, o hasta que la capa se haya solidificado ligeramente.

Extraemos del frigorífico y vertemos encima la capa de chocolate con leche, extendiéndola suavemente. Volvemos a refrigerar durante otros 15-20 minutos.

Finalmente, añadimos la capa de chocolate negro y volvemos a refrigerar la tarta durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que las capas se asienten completamente.

Antes de servir, decoramos la tarta con virutas de chocolate, frutos del bosque  y/o nata montada si lo deseas.

Esta tarta o gelatina también admite se preparada en vasitos individuales. Por supuesto el número de capas y su alternancia es indiferente, elige la que más te guste.

El origen de esta preparación es incierta, aunque todo apunta que se originó en Italia como una variación de la famosa panacotta.

Tarta de Nueces Pecanas


La Tarta de Nueces Pecanas (Pecan Pie) es la tarta reina de la cocina sureña de los Estados Unidos. Se trata de lo que los americanos llaman "pie" (empanada) en contraposición al "cake" (bizcocho). El "pie" es una base de pasta (hojaldre, quebrada etc) que se rellena con diversos ingredientes y que puede llevar o no una tapa de pasta (generalmente no lleva).  En España el equivalente sería una tarta forrada, como por ejemplo la Tarta de Santiago. En cambio el "cake" es un bizcocho donde no existe una masa envolvente y que nosotros llamamos indistintamente bizcocho, pastel o tarta porque en español existe poca diferenciación entre preparaciones que culturalmente nos llegaron relativamente tarde. Las "pie" americanas más famosas son Apple Pie (tarta de manzana) y esta que nos ocupa.

Las nueces pecanas proceden de un árbol originario de los Estados Unidos, concretamente de la cuenca del Mississipi pero que también se halla en el norte de México. Produce unos frutos alargados encerrados en una cáscara que recuerda más a las almendras que a las nueces. Los colonos americanos aprendieron de los indios su uso y las emplearon en sustitución de los frutos secos habituales en la Europa de aquel tiempo.

INGREDIENTES 

Ingredientes para la base:

  • 1 hoja de masa quebrada  (la que no sube)

Para el relleno :

  • Un vaso y medio  (de los que se emplean para beber agua) lleno de nueces pecanas enteras*
  • 3 huevos
  • 200 gramos de azúcar moreno
  • 150 ml de jarabe de maíz **
  • 50 ml de mantequilla derretida
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Un pellizco de sal

* Se pueden encontrar en cualquier supermercado. Yo las he encontrado en el Mercadona.

** luego os explico alternativas al jarabe de maíz o la forma de hacerlo en casa.

Se trata de un pastel de realización muy rápida, así que lo mejor es precalentar el horno a 180 °C en cuanto nos pongamos a cocinar. Así tendrá la temperatura correcta cuando vayamos a hornear la tarta.

En un bol, mezclamos los huevos, el azúcar moreno, el jarabe de maíz, la mantequilla derretida, el extracto de vainilla y la sal. Batimos bien hasta obtener una mezcla suave.

Agregamos las nueces pecanas enteras a la mezcla y las revolvemos suavemente hasta que estén bien cubiertas.

Si la masa quebrada estaba congelada, la descongelamos en el interior del frigorífico durante toda la noche anterior (jamás en el exterior). Si no lo estaba, simplemente la extraemos del envoltorio y la extendemos con cuidado sobre una base para pasteles de unos 22 cm de diámetro y no muy alto. Ajustamos la masa para que tome la forma y recortamos lo que sobre. Como medida de precaución, aunque no suele subir casi nada, podemos pinchar la base con un tenedor en diversos puntos.

Vertemos la mezcla de nueces pecanas sobre la masa en el molde y con una espátula la extendemos de manera uniforme.

Horneamos el pastel en el horno precalentado durante aproximadamente 50-60 minutos, o hasta que el relleno esté firme y dorado. Si el borde de la masa se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo con papel de aluminio durante los últimos minutos de cocción.

Retiramos el pastel del horno y lo dejamos enfriar completamente antes de servir. Se sirve del tiempo generalmente acompañado por un poco de nata.

En España, el jarabe de maíz puede ser un poco difícil de encontrar en los supermercados convencionales. Sin embargo, existen alternativas que se pueden utilizar como sustitutos:

Miel de maíz: La miel de maíz es un producto similar al jarabe de maíz y puede ser utilizado como sustituto en recetas de Pecan Pie. Puedes encontrarla en algunas tiendas especializadas en productos internacionales o tiendas de alimentos saludables pero vamos, tampoco es fácil ni barata.

Sirope de arce: El sirope de arce es una opción popular para sustituir el jarabe de maíz en recetas. Aunque tiene un sabor distinto al jarabe de maíz, puede funcionar bien en el Pecan Pie, ya que también proporciona dulzor y una textura similar. El sirope de arce es más fácil de encontrar en supermercados y tiendas especializadas.

Miel o melaza: Si no puedes encontrar jarabe de maíz ni sirope de arce, puedes utilizar miel o melaza como sustitutos en el Pecan Pie. La miel, aunque fácil de encontrar. debería ser el último recurso a emplear ya que el sabor es bastante diferente al del pastel original.

Afortunadamente  y si tienes tiempo preparar jarabe de maíz en casa puede ser un proceso sencillo empleando maicena (pero no harina de maíz ya que no se disuelve)

INGREDIENTES :

  • 200 gramos de azúcar
  • 50 ml de agua
  • 2 cucharadas de maicena
  • 200 ml de agua adicional
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

En una olla mediana, mezclamos el azúcar y el agua.

Llevamos la mezcla a fuego medio-alto y revolvemos constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo.

En un bol aparte, mezcla la maicena con una taza de agua adicional, asegurándonos de que no queden grumos.

Agregamos la mezcla de maicena a la olla y revolvemos bien.

Cocinamos a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que la mezcla espese y adquiera la consistencia de un jarabe.

Retiramos la olla del fuego y, si se desea, agregamos el extracto de vainilla y mezclamos.

Dejamos que el jarabe de maíz casero se enfríe antes de usarlo. Se puede mantener bien en un recipiente herméticamente cerrado por varios días, así que no hace falta esperar al día en que hagamos la Tarta de Nueces Pecanas para cocinarlo.

Batida de coco


En unos días estaremos iniciando el verano que se prevé bastante caluroso, así que hay que estar preparado con un arsenal de bebidas refrescantes. En Brasil saben mucho de calor tropical y para combatirlo saben que hay nada mejor que la Batida de Coco. Esta bebida es muy popular en el país, empleando además leche condensada que es uno de los dulces favoritos de los brasileños.

INGREDIENTES (2 servicios)

  • 200 ml (un vaso) de leche de coco*
  • 100 ml (medio vaso) de leche condensada
  • 50 ml (1/4 de vaso) de agua
  • Medio vaso de hielo picado
  • 2 cucharadas de azúcar**
  • Coco rallado para decorar (opcional)

* La leche de coco no es agua de coco. La leche de coco se obtiene prensando la pulpa blanquecina del interior del coco y posee un aspecto parecido a la leche. El agua de coco es de aspecto parecido al agua corriente y se encuentra en el interior de la baya, no siendo la que se emplea en esta receta.

** Esto da un dulzor medio. Conviene ajustar luego, una vez batida la bebida, así que emplead cucharadas rasas porque hay peligro de que si vertéis demasiado azúcar quede una bebida empalagosa.

En una licuadora, agregamos la leche de coco, la leche condensada, el agua, el hielo y el azúcar. También podemos utilizar una batidora de vaso o una batidora manual de brazo, siempre y cuando puedan lidiar con el hielo, aunque al estar picado, no suelen necesitar el empleo de cuchillas especiales.

Batimos todos los ingredientes a alta velocidad hasta obtener una mezcla suave y cremosa.

Probamos la mezcla y ajustamos el nivel de dulzor agregando más azúcar si fuera necesario.

Vertemos la batida de coco en vasos.

Si se desea se puede espolvorear un poco de coco rallado en la parte superior de cada vaso como decoración.

Es lo mejor para combatir la sed. En muchos lugares turísticos de Brasil se suele servir dentro de un coco vaciado pero esto es más eso, algo turístico, que un aporte al sabor de la bebida.

Papanași


Las papanași (se pronuncian papanásh) son unos dulces muy populares en Rumanía los cuales no faltan en la carta de postres de cualquier restaurante. Tienen un aspecto muy curioso que seguro que si habéis visitado el país os ha llamado la atención. 

Se trata de una especie de rosquilla confeccionada con harina y queso cuyo centro se corona con una bolita de masa. El conjunto se fríe o cuece - actualmente más lo primero que lo segundo por una cuestión de rapidez - y luego se baña en crema agria (concretamente en smetana) y en mermelada bastante líquida, sirviéndose caliente o tibia. 

Aparte de que no pasa desapercibida por su curioso aspecto, al probarla comprenderéis de inmediato por qué es tan querida y famosa en Rumanía.

INGREDIENTES (4 a 6 papanași, según tamaño)

  • 250 gramos de queso blanco, tipo burgos, cottage o ricotta*
  • 200 gramos de harina**
  • 2 huevos
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura química o bicarbonato sódico (mejor la primera)
  • 1 pizca de sal
  • Aceite vegetal para freír
  • Mermelada o sirope de frutos rojos (en Rumanía también se emplea mermelada de cerezas agrias)
  • 200 ml crema agria (luego explico cómo se hace)
  • Azúcar glas para espolvorear

* El queso blanco que se emplea en Rumanía siempre procede de vaca y tiene menor contenido de agua que el habitual en España. Así que lo recomendable es verterlo en un colador, sobre un bol, y dejarlo escurrir al menos un par de horas antes de emplearlo. Cuando más agua saque, mejor será el resultado.

** Con estas medidas vamos a obtener una masa de aproximadamente 500 gramos pero, esto es importante, si queréis unas papanași más sabrosas, podéis modificar la proporción. Así podéis emplear 300 gramos de queso y 150 de harina, e incluso 400 de queso y 100 de harina. Es decir, la harina abarata y sirve para "secar" la masa, pero no es necesario emplear grandes cantidades.

En un bol grande, mezclamos el queso blanco o ricotta con 2 cucharadas de azúcar hasta obtener una mezcla suave.

Agregamos los huevos batidos y mezclamos bien.

En otro bol, combinamos la harina pasada por un cedazo (para que no haga grumos) con las otras 2 cucharadas de azúcar, la levadura química y la pizca de sal.

Agregamos gradualmente la mezcla de harina a la mezcla de queso, y amasamos hasta obtener una masa suave y elástica. Si queda muy líquida, añadid harina cucharada a cucharada, y no volváis a añadir hasta integrar la anterior.

Cubrimos la masa con un paño y la dejamos reposar durante unos 15-20 minutos.

A continuación formamos pequeñas bolas con la masa, del tamaño de una pelota de golf, más o menos. Hacemos un agujero en el centro y con la masa que retiramos para hacer la rosquilla confeccionamos una pequeña bola que colocaremos en la parte superior, como si cerrásemos el hueco que acabamos de crear.

Calentamos aceite vegetal (maíz, canola o girasol) en una sartén a fuego medio-alto. Debéis conseguir al menos unos 2 dedos de profundidad, de manera que la rosquilla no toque el fondo.

Colocamos las rosquillas en el aceite caliente y freímos hasta que estén doradas y crujientes por todos los lados. Asegúrate de girarlas para que se cocinen de manera pareja. La fritura será bastante tumultuosa al principio para luego dejar de burbujear, señal de que ya está hecha. No coloquéis más de 2 rosquillas cada vez y evitad en todo momento que se toquen.

Una vez fritas, retiramos las papanași del aceite y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Antes, a la vez que escurrimos el queso, podemos hacer smetana muy básica. Para ello compramos un brick de 200 ml de nata para montar (a ser posible con un 38% de materia grasa) y le añadimos el jugo de medio limón. Lo dejamos a temperatura ambiente y al cabo de las 2 horas tendremos la crema agria.

Un vez fritas las rosquillas, cuando estén tibias, es el momento de componer el plato. Colocamos la rosquilla en el centro del mismo y por encima vertemos una o dos cucharadas generosas de smetana.

A continuación vertemos también por encima mermelada algo líquida (se puede hacer añadiendo a la habitual una cucharada de agua) de arándanos, fresas o frambuesas, aunque también se puede hacer con sirope de fresas. Finalmente se espolvorea azúcar glas por encima.

Nunca se comen fríos, así que a degustarlos de inmediato. Seguro que no los olvidáis !

Es un postre muy popular en Rumania formando parte de la cocina tradicional del país. Se cree que su origen se remonta a la época medieval. Originalmente, las papanași eran una especie de albóndigas de queso que se cocían al vapor, pero con el tiempo se transformaron en una versión frita más moderna. El nombre "papanași" sería equivalente a donut o rosquilla.

Dhokla indio


Aunque en algunos recetarios se le denomina Pastel Dhokla y de que lleva azúcar, no es un postre.  En realidad es un plato que se consume como aperitivo e incluso como fast-food callejero.

El Dhokla es un plato tradicional de la cocina de la India, originario del estado occidental de Gujarat. Se ha convertido en un aperitivo popular y una parte integral de la cocina india en general, así que es posible encontrarlo en casi todo el país.

El Dhokla tiene una larga historia y se ha consumido en Gujarat durante siglos. Se cree que su origen se remonta a los tiempos antiguos, donde se utilizaba como una comida rápida y nutritiva para satisfacer el hambre de los viajeros y comerciantes.

El proceso de fermentación utilizado en la preparación del Dhokla es una técnica antigua que se ha transmitido de generación en generación. La fermentación de la harina de gramo (harina de chana) en combinación con el yogur y especias, le da al Dhokla su textura esponjosa y su sabor distintivo.

A lo largo de los años, el Dhokla ha evolucionado y se ha adaptado a diferentes variaciones y estilos en toda la India. Además del Dhokla tradicional al vapor, también hay otras versiones como el Dhokla de arroz (Khatta Dhokla), el Dhokla de sémola (Rava Dhokla) y el Dhokla de maíz (Makai Dhokla), entre otros.

Para hacer Dhokla se necesita un vaporizador, que puede ser tanto un aparato especializado o bien simplemente un cacerola con un soporte (que es el método que emplearemos aquí).

INGREDIENTES :

Para la masa:

  • 130 gramos de harina de chana*
  • 1/2 vaso de yogur (curd)**
  • 1/4 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita de jugo de limón
  • 1 cucharadita de jengibre rallado
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • Sal al gusto
  • 1/2 vaso de agua (100 ml aproximadamente)
* la harina de chana es similar a la harina de garbanzos aunque no exactamente igual. O bien la compráis en tiendas especializadas en alimentación india o bien usáis harina de garbanzos o de lentejas.
** se trata de yogur natural sin azúcar. En India este tipo de yogur se denomina "curd".

Para el aderezo:

  • 2 cucharadas de aceite vegetal*
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza
  • 1 cucharadita de semillas de comino
  • 1 cucharadita de ajwain (opcional)**
  • 1 cucharadita de pasta de chiles verdes
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1/2 vaso de agua.
* En India se emplea aceite de palma y sésamo, entre otros. Podemos emplear aceite de girasol o maíz.
** El ajwain es muy común en la cocina india y se corresponde con la ajedrea.

Para decorar:

  • Hojas de cilantro fresco picado
  • Hojas de curry (opcional)
  • Coco rallado (opcional)

En un bol grande, combinamos la harina de gramo, el yogur, la cúrcuma en polvo, el jugo de limón, el jengibre rallado, el azúcar y la sal. Agregamos agua gradualmente y mezclamos bien hasta obtener una masa suave y sin grumos. La consistencia debe ser similar a la de las crepes.

Dejamos reposar la masa durante 15-20 minutos para permitir que fermente un poco.

Mientras tanto, preparamos el vaporizador. Llenamos una olla grande con agua y colocamos un soporte o rejilla en el fondo. Nos aseguramos de que el agua no toque el fondo de los recipientes de Dhokla.

Untamos un molde o bandeja para vapor con un poco de aceite para evitar que la masa se pegue. También se puede cubrir con papel pergamino.

Justo antes de colocar la masa en el molde, agregamos 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio y mezclamos suavemente para incorporarlo. La masa se volverá un poco más espumosa.

Vertemos la masa en el molde preparado lo colocamos en el vaporizador. Nos debemos asegurar de que el vaporizador esté caliente antes de colocar el molde.

Cocemos al vapor durante aproximadamente 15-20 minutos o hasta que un palillo insertado en el Dhokla salga limpio. No cocines en exceso para evitar que el Dhokla se vuelva duro.

Mientras se cuece al vapor el Dhokla, preparamos el aderezo. Calentamosa el aceite en una sartén pequeña a fuego medio. Agregamos mostaza, semillas de comino y ajwain (ajedrea). Cocinamos hasta que las semillas comiencen a crujir y liberar su aroma.

Agregamos la pasta de chiles verdes, azúcar y agua al aderezo. Cocinamos a fuego lento durante unos minutos hasta que el azúcar se disuelva

Una vez que el Dhokla esté cocido al vapor, lo retiramos del vaporizador y dejamos que se enfríe un poco.

Con un cuchillo, cortamos el Dhokla en porciones cuadradas o en la forma deseada.

Vertemos el aderezo caliente sobre los trozos de Dhokla cubriendo uniformemente todos los trozos.

Dejamos que el Dhokla repose durante unos minutos para que absorba el aderezo.

Antes de servir, podemos decorar el Dhokla con hojas de cilantro picado, hojas de curry y coco rallado.

Se sirve el Dhokla caliente o a temperatura ambiente. Puedes disfrutarlo tal cual o acompañarlo con chutney de tamarindo, chutney de cilantro o salsa de yogur.

Para los muy amantes de la buena cocina india.

Plăcintă cu prune (tarta de ciruelas rumana)


Que el nombre no os asuste. Simplemente significa Pastel de Ciruelas. Se trata de un postre tradicional y muy popular de la cocina rumana que se consume durante el verano y principios de otoño, cuando las ciruelas están en temporada.

Se puede emplear cualquier tipo de ciruela de piel negra aunque la más habitual es la que posee la pulpa amarilla, pero también funciona con ciruelas de pulpa oscura. Eso sí, cualquier que se emplee siempre ha de ser fresca y madura pero no demasiado blanda.

Rumanía es uno de los principales productores de ciruelas el Mundo. En el país se consumen frescas, en pasteles, mermeladas y con las mismas se hace también un licor muy famoso denominado Tuică (en este caso con frutas muy maduras para que no haga falta añadir azúcar).

Este pastel o tarta es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES

  • 500 gramos de harina blanca de trigo
  • 250 gramos de mantequilla sin sal
  • 200 ml de agua tibia (un vaso de los habituales de agua)
  • 1 pizca de sal

Para hacer el relleno:

  • Ciruelas frescas (cantidad suficiente para cubrir la masa)
  • Azúcar (al gusto)
  • Canela en polvo (opcional)
  • Azúcar glas

En un bol grande, mezclamos la harina y el pellizco de sal. Agregamos la mantequilla fría en cubos y mezclamos con las manos hasta obtener una textura arenosa.

Añadimos poco a poco el agua tibia amasando hasta formar una masa suave y elástica. Cubrimos la masa con un paño y la dejamos reposar durante aproximadamente 30 minutos.

Mientras tanto, lavamos y deshuesamos las ciruelas (raramente se les quita la piel). Se cortan por la mitad o en cuartos. Una buena medida es probar la fruta. Si vemos que no es muy dulce es previsible que debamos espolvorear con una buena cantidad de azúcar glas. Si la fruta es dulce o muy dulce, en principio esto sería opcional.

Precalentamos el horno a 180 grados.

Dividimos la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra. Estiramos la parte más grande con un rodillo hasta obtener una capa fina y la colocamos en un molde para tarta previamente engrasado.

Espolvoreamos azúcar sobre la masa y colocamos las ciruelas deshuesadas encima, distribuyéndolas de manera uniforme. Se puede espolvorear canela en polvo sobre las ciruelas si se desea.

Estiramos la otra parte de la masa con el rodillo y la colocamos encima de las ciruelas. Sellamos los bordes presionando con los dedos o usando un tenedor.

Hacemos pequeños cortes en la parte superior de la masa para permitir que escape el vapor durante la cocción. Esto se suele hacer también para que la fruta "asome" y tenga un aspecto más apetitoso.

Horneamos  la Plăcintă cu prune durante aproximadamente 45 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente. Clavamos un palillo en el centro y si sale seco, estará hecha.

Retiramos del horno y dejamos enfriar por completo antes de servir. Podemos espolvorear azúcar glas por encima antes de servir si como hemos dicho la fruta no es muy dulce o simplemente porque así se desee.

Una auténtica gozada de tarta que como veis es facilísima de hacer, ahora que las ciruelas empiezan a aparecer en los mercados.




Buffalo Wings


Las Buffalo Wings son un plato icónico de la gastronomía estadounidense que consiste en alitas de pollo fritas y cubiertas con una salsa picante a base de mantequilla y salsa de pimiento picante. Son conocidas por su sabor fuerte y picante. Suelen servirse con aderezo de queso azul y apio fresco cortado en trozos.

La historia de las Buffalo Wings se remonta a la década de 1960 en Buffalo, Nueva York. Se dice que fueron inventadas por Teressa Bellissimo (menudo apellido), propietaria del Anchor Bar junto a su esposo Frank. La historia cuenta que en 1964, Teressa recibió una entrega de alitas de pollo en lugar de las partes habituales del pollo que solía usar para hacer una sopa. En lugar de desperdiciarlas, decidió freírlas y agregarles una salsa picante.

Teressa utilizó una combinación de mantequilla derretida y salsa de pimiento picante, creando así la primera salsa de Buffalo Wings. Las sirvió con apio y aderezo de queso azul para calmar el picante. Las alas se hicieron populares rápidamente y comenzaron a atraer a los clientes locales del bar.

Desde entonces, las Buffalo Wings han ganado popularidad en todo Estados Unidos y en diferentes partes del mundo. Se han convertido en un elemento básico en los menús de muchos bares, restaurantes y cadenas de comida rápida de los Estados Unidos. Las variaciones de la receta original incluyen diferentes niveles de picante y se han desarrollado múltiples sabores de salsa.

INGREDIENTES (4 comensales)

  • Alitas de pollo (aproximadamente 1 kg)
  • Aceite vegetal para freír (girasol o maíz)
  • 1 vaso de salsa picante (como salsa Tabasco o similar)*
  • 100 ml de mantequilla
  • Aderezo de queso azul **
  • Apio fresco

* La salsa picante puede ser de cualquier tipo pero siempre vigilando que seamos capaces de ingerirla. Por ejemplo, un vaso de salsa picante Tabasco, si no estás acostumbrado, puede ser demasiado salvaje.

** El aderezo de queso azul se puede hacer en casa pero lo venden en casi todos los supermercados, así que si queréis rapidez, lo podéis comprar. Sirve también para aderezar ensaladas y pasta, así que tiene múltiples usos.

Precalentamos el aceite vegetal en una freidora o en una sartén grande a una temperatura de 180°C.

Lavamos y secamos las alitas de pollo.

Freímos las alitas de pollo en lotes, asegurándonos de no sobrecargar la freidora o sartén. Cocinamos las alitas hasta que estén doradas y crujientes, aproximadamente de 10 a 12 minutos. Las retiramos y colócamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Mientras las alitas se están friendo, preparamos la salsa. En una cacerola pequeña, derretimos la mantequilla a fuego bajo. Luego, agregamos la salsa picante y mezclamos bien.

Colocamos las alitas de pollo fritas en un bol grande y vertemos la salsa sobre ellas. Mezclamos hasta que las alitas estén bien cubiertas con la salsa.

Se sirven calientes junto con apio y aderezo de queso azul, para contrarrestar el picor. Más fácil no podía ser, ¿verdad?


Pollo con piña hecho en el microondas


El microondas sirve para mucho más que para recalentar comida o descongelar. De hecho es muy eficaz y rápido cocinando recetas completas, siempre y cuando se sepan reinterpretar las mismas según su modo de funcionamiento. Si vas con prisas o no quieres ensuciar la cocina, el microondas es tu mejor aliado.

Una receta que queda perfecta cocinada en el microondas es el Pollo con piña, lista en menos de media hora.

INGREDIENTES (2 personas)

    • 4 filetes de pechuga de pollo

    • 1 lata de rodajas de piña en su jugo*

    • 2 cucharadas de salsa de soja

    • 2 cucharadas de azúcar moreno

    • 1 cucharada de vinagre de arroz

    • 1 cucharadita de jengibre rallado

    • 2 dientes de ajo picados, sin el germen verde

    • Sal

    • Pimienta negra molida

    • Aceite de oliva virgen extra

* En su propio jugo, no en almíbar

En un recipiente apto para microondas (es decir, bien indicado expresamente para su uso en microondas, bien de porcelana o cristal, nunca plástico) mezclamos la salsa de soja, el azúcar moreno, el vinagre de arroz, el jengibre rallado, el ajo picado, sal y pimienta. Removemos bien para que los ingredientes se integren.

Añadimos los filetes de pollo a la mezcla y nos aseguramos de que estén bien cubiertos por la salsa. Dejamos marinar durante al menos 15 minutos para que absorban los sabores.

Mientras tanto, escurrimos las rodajas de piña y reservamos el jugo.

En un plato apto para microondas, añadimos un poco de aceite de oliva y colocamos los filetes de pollo marinados. Vertemos un poco del jugo de piña reservado sobre los filetes y colocamos las rodajas de piña encima de cada filete.

Cubrimos el plato con una tapa apta para microondas o utilizamos papel film para cubrirlo.

Cocinamos en el microondas a máxima potencia durante aproximadamente 6-8 minutos, o hasta que el pollo esté cocido por completo. Volteamos los filetes a la mitad del tiempo de cocción para que se cocinen de manera uniforme.

Una vez que el pollo esté cocido, lo retiramos del microondas dejándolo reposar durante unos minutos.

Servimos con arroz blanco u otra guarnición. 

Nuevo libro de MHPC : "Recetario completo para el horno de microondas"

Acabamos de lanzar el libro "Recetario completo para el horno de microondas". Con el mismo pretendemos mostrar un recetario completo realizado exclusivamente empleando el horno de microondas. Casi 100 recetas que se distribuyen en Desayunos, Entrantes, Acompañamientos, Plato principales, Postres y Salsas, todas ellas adaptadas, comprobadas y ampliamente explicadas para asegurar un 100% de éxito en la realización. 

Cuenta con una amplia introducción donde se explica la manera correcta de cocinar con este electrodoméstico, todo aquello que debemos saber para dominar un aparato que nos permite ahorrar tiempo y comer mucho más sano. Encontraréis recetas muy simples y otras muy sofisticadas, incluso algunas que jamás pensantéis que se pudieran hacer en el microondas. Un libro sorprendente pero sobretodo práctico.

Ya disponible en AMAZON, en formato ebook y papel. Consíguelo aquí

DESAYUNOS

Huevos revueltos

Tostadas de queso

Magdalenas pag

Tarta de queso en taza

Huevos cocidos

Galletas de avena

Tortitas americanas

Pastel de chocolate en taza

Pudin de chía

Tortitas de avena

ENTRANTES Y ACOMPAÑAMIENTOS

Patatas asadas

Sopa de tomate

Arroz cocido

Patatas fritas

Pasta

Verduras al vapor

Puré de patatas

Espárragos con jamón

Patatas gratinadas

Risotto de champiñones

Soufflé de queso

Pan de ajo

Macarrones con queso al estilo americano

Espinacas con queso pçág

Frittata de verduras

Crema de brócoli

Arroz Basmati

Brócoli con vinagreta de ajo

Escalivada

Sopa de lentejas naranjas

Fideos con verduras

Quiche de espinacas

Pisto

Judías verdes cocidas con patatas

Sopa campesina

Menestra de verduras

Sopa de pollo y fideos

Maíz en mazorca

Lentejas con verduras

Boniatos

Pan de molde

PLATOS PRINCIPALES

Pollo al limón

Salmón al vapor

Pollo con glaseado de miel y limón

Pastel de carne

Gambas al ajillo

Pollo con salsa teriyaki

Pollo al curry

Pimientos rellenos

Pollo a la provenzal

Tortilla de patatas

Pollo con piña

Empanadas de carne

Tortilla francesa

Pavo al microondas

Pollo con salsa de cacahuete

Filete de Pescado

Guiso de Ternera

Calabacines rellenos

Pollo a la diabla

Cerdo agridulce

Pollo con arroz

Caldo japonés de carne

Pollo a la naranja

Albóndigas en salsa de tomate

Pastel de carne y patata

Canelones de carne

Pechuga de pollo al Oporto

Pollo al ajillo

Frittata de jamón y queso

CAPRICHOS

Pizza rápida

Nachos con queso

Palomitas de maíz

Alitas de pollo “a la barbacoa”

Quesadillas de pollo

POSTRES

Pudin de chocolate.

Flan de leche condensada

Tarta de manzana

Pastel de queso

Pudin de pan

Bizcocho de plátano

Pan de calabaza

Pudin de mango

Pastel de zanahoria con frosting de queso crema

Mousse de fresa

Castañas

Natillas

Tarta de limón

Bizcocho saboyano

Fondant

Manzanas "al horno"

Crema pastelera

Arroz con leche

Pastel de pera y almendra

Pastel de nueces

SALSAS

Salsa de queso

Salsa Bearnesa