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Ensalada Cobb


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Esta ensalada es una de las más famosas de la gastronomía norteamericana aunque, un poco como ocurre con la ensaladilla rusa, cada cual hace una versión que no se parece en nada a la original. Fue creada por Robert Howard Cobb, propietario del famoso restaurante The Brown Derby en Los Ángeles, California, en la década de 1930 y esta que os presento es la receta tal y como debe hacerse.

INGREDIENTES (4 personas)

  • 1 lechuga iceberg o lechuga romana, lavada y picada
  • 1 pechuga de pollo cocida y cortada en cubos (también se puede freír o hacer al horno)
  • 4 lonchas de bacon frito y cortado en trocitos
  • 2 huevos duros, cortados en rodajas
  • 4 tomates rojos no muy maduros (o tomate para ensalada, al gusto) cortados en cubos
  • 2 aguacates, cortados en cubos
  • 100 gramos de queso azul o queso roquefort, desmenuzado (también se puede usar queso feta)
  • Cebolla roja, picada muy fina
  • Aderezo a elección (generalmente se utiliza el aderezo "ranch" del cual os doy la receta a continuación)

Salsa Ranch

  • 100 ml (medio vaso) de mayonesa
  • 100 de crema agria (o yogur griego para una versión más ligera)
  • 100 ml de leche (se puede ajustar la cantidad según la consistencia deseada)
  • 2 cucharadas de vinagre blanco o de sidra de manzana
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 diente de ajo, picado muy finamente
  • 2 cucharadas de cebolla roja o cebolla en polvo
  • 2 cucharadas de perejil fresco, finamente picado (o 2 cucharaditas de perejil seco)
  • 1 cucharada de eneldo fresco, finamente picado (opcional, pero casi todo el mundo lo pone porque define muy bien el sabor)
  • 1 cucharadita de cebollino fresco, finamente picado (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto


Colocamos una cama de lechuga picada en una fuente o plato grande o, si a sí lo queréis, en los platos para raciones individualizadas.

Los ingrediente se colocan de manera ordenada en capas sobre la lechuga, sin mezclar con los otros (aunque a veces se colocan en segmentos horizontales para que se vea bien de qué se compone no es lo más recomendable porque de esa manera, que queda muy bien a nivel presentación, no se mezclan los sabores)

Se suele comenzar colocando las tiras de pollo sobre la cama de lechuga, seguido por el bacon desmenuzado, las rodajas de huevo duro, los cubos de tomate, el aguacate, el queso azul y la cebolla roja. Y recordad, nada de mezclar entre ellos.

Finalmente, se rocía con el aderezo que elijas por encima de la ensalada justo antes de servir. El aderezo ranch es muy popular, así que aquí va la receta. También se utiliza para aderezar alitas de pollo o carne a la barbacoa, así que es bueno tener la receta a mano.

En un bol mediano, mezclamos la mayonesa y la crema agria hasta que estén bien combinadas. Si no tenéis crema agria podéis hacerla comprando crema para cocinar (18% de materia grasa) y añadiéndole el zumo de medio limón. Lo dejáis reposar en un sitio fresco y al cabo de media hora ya tenéis la crema agria.

Agregamos la leche poco a poco, revolviendo bien después de cada adición, hasta que se obtenga la consistencia deseada (mejor si es un poco líquida, las versiones más espesas se suelen reservar para aderezar carnes).

Agregamos el vinagre y el jugo de limón, y mezclamos bien.

Incorporamos el ajo picado así como la cebolla roja o cebolla en polvo. Revolvemos para combinar todos los sabores.

Agrega el perejil, eneldo y cebollino picados (si los estás usando) y mezclamos de nuevo.

Probamos el aderezo ranch y ajustamos la cantidad de sal y pimienta según tu preferencia.

Dejamos reposar en el frigorífico media y hora y ya podemos emplear la salsa con la ensalada Cobb.

No hace falta decir que con la cantidad de proteína y vegetales que incorpora, puede ser un plato único sin problema.

Bebidas refrescantes muy españolas para un verano tórrido


Aunque la mayoría de las bebidas para el verano son muy fáciles de preparar conviene darles un repaso porque a veces las recetas más sencillas, por harto sabidas, se preparan de forma incorrecta. A continuación hablaremos del tinto de verano, el calimocho, el agua de Valencia, la sangría, la horchata, el granizado, la clara de cerveza, el café con hielo, la leche con canela y limón y leche merengada.

Antes de empezar este repaso conviene indicar que las bebidas azucaradas no alivian la sed igual que aquellas que no los son, debido en gran parte a que para metabolizar el azúcar se necesita agua. Además tienen un alto poder calórico que puede eliminarse utilizando edulcorantes que el cuerpo no metabolice. Por otro lado las bebidas alcohólicas también tienen un alto poder calórico y presentan problemas adicionales a la hora de ponernos al volante o hacer trabajos peligrosos. Tenedlo en cuenta.

TINTO DE  VERANO :

Se confecciona con vino tinto y gaseosa, siendo muy típico de nuestro país. A pesar de que no es un hecho muy conocido, existen vinos sin alcohol por lo que se puede preparar una mezcla completamente "sin". Como también existen gaseosas endulzadas con edulcorantes el contenido calórico es muy bajo.

INGREDIENTES :

  • Igual proporción de vino que de gaseosa
  • Hielo

Se mezclan vino y gaseosa bien fríos con un par de cubitos de hielo.

CALIMOCHO :

El calimocho es la mezcla de vino con un refresco de cola. Parece ser que fue "inventado" a principios de los años setenta del pasado siglo para tapar los defectos de un vino picado con el dulzor de la cola. Desde entonces ha venido constituyendo la bebida barata sobretodo para la juventud. Parece ser que los expertos de este "cóctel" prefieren emplear vino barato antes que uno caro ya que sus virtudes quedan enmascaradas por el refresco. En cualquier caso se puede preparar una bebida aceptable con un vino algo superior. Igual que en  el caso del tinto de verano, se puede emplear un vino sin alcohol.

INGREDIENTES :

  • Igual proporción de vino tinto que de cola (preferiblemente coca-cola)
  • Hielo en abundancia
  • Licor de moras (opcional)

Se mezcla el vino con el refresco de cola y se añade, opcionalmente, un chorro de licor de moras. Se sirve muy frío con abundante hielo.


AGUA DE VALENCIA :

El agua de Valencia es una bebida refrescante muy típica del Levante español.

INGREDIENTES :

  • 1 litro de zumo de naranja (natural, no vale un sucedáneo)
  • 1 botella de cava (brut o semiseco)
  • 3 cucharadas de cointreau
  • 3 cucharaditas de azúcar

Se trata de mezclar todos los ingredientes en una jarra o cazuela. Si es una jarra de capacidad limitada (de 1 litro, por ejemplo), simplemente dividid por dos las cantidades. Se sirve fría o muy fría.

SANGRIA

Hay centenares de recetas de sangría. Algunas incluyen mezclas de bebidas refrescantes con gas, licores de alta graduación y hasta canela. Esta podría ser una de tantas.

INGREDIENTES :

  • 1 litro de vino tinto de calidad
  • dos naranjas de zumo
  • dos melocotones
  • azúcar o edulcorante líquido

Se mezclan en una jarra el vino y el zumo de las dos naranjas. Se cortan los melocotones en dados y se incorporan. Probamos la mezcla y añadimos azúcar hasta conseguir el sabor que nos agrade. Si tenemos dificultad en disolver el azúcar podemos emplear un edulcorante líquido. Guardamos en la nevera y mantenemos la maceración durante al menos 6 horas. 

HORCHATA DE CHUFA :

La horchata de chufa se produce a partir de unos tubérculos subterráneos que se obtienen de una planta denominada juncia avellanada. El proceso implica un lavado concienzudo de la chufa, la trituración y finalmente la adición de agua y azúcar. Podemos comprar la horchata de chufa envasada o podemos hacerla nosotros mismos. Existe una gran diferencia entre ambas. Aparte de lo natural que resulta si lo hacemos nosotros el sabor cambia radicalmente. Para hacer horchata de chufa necesitaremos :

  • 500 gramos de chufas
  • 2 litros de agua embotellada
  • 250 gramos de azúcar

Las chufas se obtienen en lugares de venta de frutos secos.
En primer lugar deberemos mantener las chufas 24 horas en remojo para que eliminen toda la tierra que puedan llevar. Cambiaremos el agua a menudo. Una vez ya estamos seguros que están limpias las escurrimos a conciencia y las ponemos en una olla grande junto al agua y los 250 gramos de azúcar. En muchas recetas encontraréis que se debe incorporar más cantidad de azúcar pero soy de la opinión que siendo este ingrediente el "menos sano" de la horchata debe ser quien lo consuma quien modifique el dulzor a su gusto, tal y como haríamos con el café o el yogur.
















Pasamos la batidora para hacer una pasta con los tres ingredientes. Ahora deberemos filtrar. Para ello utilizaremos una tela (no sirve el colador, los orificios son demasiado grandes) e iremos traspasando el caldo de la olla donde hemos triturado hasta otro cazo donde ya deberíamos obtener una substancia parecida a la horchata que acostumbramos a ver. Es conveniente apretar la tela que nos ha servido como colador para que la máxima cantidad de nutrientes llegue al líquido final. Metemos en la nevera para consumir en un máximo de 24 horas ya que al ser un producto natural tiene una fecha de caducidad casi inmediata.

He hablado de lo buena que es la horchata y he aquí las razones. Una importante es que no incorpora ni lactosa, ni caseína ni gluten (¡ojo! hablo de la natural, las embotelladas conviene mirar la etiqueta detenidamente) y por tanto son aptas para las personas alérgicas a esos productos que por ejemplo incorpora la leche. Es muy rica en minerales como el calcio, el hierro, el magnesio y el fósforo y además en vitaminas C y E. Otro dato interesante es que aporta una serie de enzimas que facilitan la digestión. Como dato negativo es la cantidad de azúcar que incorpora y que en mi opinión se podría resolver como ya he comentado antes impulsando la costumbre de que cada uno añadiera el azúcar o edulcorante que quisiera.

GRANIZADO DE LIMÓN

El granizado es una bebida muy refrescante y propia del verano. Si bien existen muchos tipos de granizados - de horchata, de café, de melón etc - el de limón sigue siendo el más consumido. La forma correcta de realizar un granizado es siempre la misma : hacer un jarabe con el sabor escogido y mezclarlo con hielo.

INGREDIENTES (para preparar algo más de 1 litro de granizado)
  • 1 vaso de agua
  • 1 vaso de azúcar
  • 6 limones
  • 3 ó 4 vasos de agua helada

Hielo picado o bien disponer de una batidora de vaso que pueda picar hielo.
En una cazuela vertemos una vaso de agua y calentamos. Cuando está a punto de hervir incorporamos el azúcar y removemos hasta que se disuelve completamente. Sacamos del fuego y reservamos.
Exprimimos los 6 limones - que vienen a hacer un vaso de zumo, más o menos - y lo vertemos en una jarra grande. Incorporamos el jarabe que hemos preparado y agitamos bien. A continuación añadimos 3 ó 4 vasos de agua fría - según la acidez que deseemos para el granizado - y el hielo picado, mezclando bien a continuación. Se sirve de forma inmediata.
Si disponemos de una batidora de vaso que pique hielo lo mejor es utilizar la misma para picar el hielo a partir de cubito, utilizándola además como mezcladora.

CLARA DE CERVEZA

La clara de cerveza es la mezcla de cerveza rubia con una limonada, preferiblemente natural. Se puede emplear cerveza sin alcohol, si bien en este caso se debe añadir menos limonada. Si utilizáis una limonada artificial, ésta debe ser sin gas añadido.

INGREDIENTES :

  • Los mismos empleados para hacer la limonada del granizado.
  • Cerveza rubia

Hacemos un jarabe como el visto para el GRANIZADO DE LIMÓN y hacemos la limonada tal y como se ha descrito sin añadir hielo. Mezclamos con la cerveza a partes iguales si ésta tiene alcohol y en caso contrario tres cuartas partes de cerveza por una de limonada. La mezcla debe quedar de un color turbio amarillento. Se sirve lo más fría posible.


CAFÉ CON HIELO

El café con hielo es una bebida muy socorrida por todos aquellos que no pueden renunciar a la cafeína. Dicen los expertos que el sabor amargo ayuda a combatir la sed mejor que el dulce de los refrescos.

INGREDIENTES 

  • un café muy cargado (el doble de lo normal)
  • azúcar o edulcorante
  • un par de cubitos de hielo

Hacemos un café lo más cargado posible, con el doble de grano de lo habitual para la misma cantidad de agua. Endulzamos al gusto y vertemos en un vaso con dos cubitos de hielo. En algunos bares se están sirviendo cubitos de hielo hechos con el mismo café, de manera que evitan que éste diluya su aroma a medida que los cubitos de hielo normal se van deshaciendo.

LECHE CON CANELA Y LIMÓN 

Esto es un refresco que se puede realizar de forma muy sencilla. Es recomendable emplear leche semidesnatada para que el sabor de la grasa no entorpezca el de la canela. Es un buen sustituto de la leche - aún siendo leche - para aquellos niños que no son muy afectos a la misma.

INGREDIENTES :

  • 1 litro de leche semidesnatada
  • 1 piel de limón
  • 1 rama de canela
  • azúcar (opcional)


Pelamos el limón para obtener una tira de cáscara cuidando de no coger la parte blanca de la misma ya que es amarga. Por tanto la peladura deberá ser ligeramente transparente.
Añadimos la piel y la canela en rama a 1 litro de leche y la ponemos a calentar sin dejar de remover hasta que hierva. Vigilaremos para que en ese momento el cazo no desborde e inmediatamente reduciremos el fuego. El hervor se realiza para que la canela y el limón cedan su sabor a la leche. A continuación reducimos el fuego y mantenemos la mezcla sin dejar de remover unos diez minutos.
Sacamos el fuego, retiramos la rama de canela y la peladura del limón, dejamos enfriar y luego colocamos en el frigorífico en una jarra lista para servir. Si se desea, es posible que cada comensal añada azúcar o edulcorante para reforzar el sabor de los saborizantes. Va a gustos.

 LECHE MERENGADA




















La leche merengada es un producto típico de heladería que sin embargo puede realizarse fácilmente en casa. Su nombre se debe a la presencia de las claras de huevo que son elemento indispensable en la realización de los merengues.

INGREDIENTES :

  • 1 litro de leche entera
  • 1 palo de canela o de vainilla
  • Cáscara de limón
  • Canela en polvo
  • 2 claras de huevo
  • 250 gramos de azúcar
  • una pizca de sal

En primer lugar hervimos la leche con el palo de canela (o de vainilla, según gustos) y la peladura del limón (sin la parte blanca que amarga). Colamos la leche para eliminar telos y otras aglomeraciones de grasa. Inmediatamente a continuación añadimos 200 gramos del azúcar removiendo hasta que se disuelve completamente. Podríamos haberlo añadido al principio pero prefiero hacerlo al final para evitar que en un descuido, si dejáramos de remover, se pegara. Dejamos enfriar, retiramos los aromatizantes y metemos en el congelador durante una hora aproximadamente.

Mientras se semi-congela vamos a levantar las claras con las varillas o la batidora. Para ello utilizo claras de huevo esterilizadas. Jamás, repito, absolutamente jamás utilicéis las claras separadas de huevos, comprad siempre envases con claras esterilizadas. Estos envases se encuentran en los refrigerados de los supermercados y suelen contener 10 ó 12 claras. El envase es traslúcido y contiene un medidor por lo cual se pueden dosificar las claras que sean necesarias. Recalco esta medida de higiene porque, aunque desde enero del 2009 está estrictamente prohibido comercializar huevos procedentes de gallinas con salmonelosis, el riesgo de infección por defectos en la manipulación sigue existiendo. Puesto que la leche merengada no cocina la clara - el calor elimina la salmonella - el riesgo de sufrir una intoxicación seria elevado.

Para subir las claras empleo una pizca de sal y unas gotas de limón. A medio subir añado los 50 gramos de azúcar restantes.

Saco la leche del congelador. Supongo que estará a medio congelar con cristales. Para disolver los cristales empleo las varillas o aún mejor la batidora. Manejo la leche hasta que adquiere la cremosidad que preciso. Entonces añado las claras suavemente para que no se bajen, con un movimiento circular de arriba a abajo. Cuando está bien mezclado meto en la nevera - nevera, no congelador - durante 15-20 minutos y ya está listo para servir, generalmente con un poco de canela espolvoreada por encima. Hay personas que gustan más la leche merengada casi como helado, aunque yo la prefiero como batido frío. Va a gustos.
Es una receta muy nutritiva y deliciosa pero, como habéis visto, hay que limitar su ingestión por la gran cantidad de azúcar que contiene

Puedes encontrar estas y otras muchas bebidas en nuestro libro Recetas Esenciales de Bebidas, disponible en Amazon 


Kürtőskalács, el Dulce Chimenea húngaro


La gastronomía húngara es una de las más desconocidas de Europa, a excepción del goulash que es lo menos sofisticado que poseen. Es una lástima porque tiene recetas que realmente merece la pena conocer. A los húngaros les gusta mucho el dulce y dicha afición la heredaron pueblos cercanos que durante mucho tiempo estuvieron bajo el dominio o influencia de los húngaros, principalmente austriacos y rumanos.

Hay dulces húngaros convencionales, como los kremes, pero otros como la Tarta Dobos o la impronunciable Kürtőskalács son bien curiosas.

Kürtő significa chimenea y Kalács es pastel (aquí más bien tendría el significado de dulce). El nombre procede tanto de la forma - un cilindro hueco - como de la forma en que se realizaba, generalmente sobre las brasas de la chimenea o de una barbacoa a la que los húngaron son muy aficionados. Es decir, cuando habían consumido la carne que habían asado, aprovechaban los rescoldos de la madera o el carbón para cocinar los Kürtőskalács de la manera como veis en la imagen inferior colgándolos sobre las mismas.


En la actualidad se sigue haciendo de esta manera pero también se usa el horno - que es como lo vamos a hacer nosotros - y hasta existen aparatos especiales que, para que os hagáis una idea, son parecidos a las estufas que se emplean en el döner kebap solo que a una escala mucho menor y en horizontal.

El Kürtőskalács es el antecesor de muchos otros dulces huecos que se encuentran en Alemania, Polonia, Chequia, guardando parecido con las espectaculares tartas-árbol que sin embargo requiren mucha más habilidad para ser confeccionadas.

INGREDIENTES

  • 500 gramos de harina
  • 250 ml de leche tibia
  • 50 gramos de azúcar
  • 10 gramos de levadura de panadero (seca)
  • 50 gramos de mantequilla derretida
  • 1 pellizco de sal
  • Azúcar granulada y canela en polvo (para el recubrimiento)

En un bol grande, disolvemos la levadura seca en la leche tibia. Agregamos una cucharadita de azúcar y mezclamos bien. Dejamos reposar durante unos minutos hasta que la levadura se active y comience a formar espuma en la superficie.

En otro bol grande, mezclamos la harina, el azúcar y la sal (los ingredientes secos).

Agregamos la mantequilla derretida a la mezcla de levadura activada y revolvemos.

Añadimos gradualmente la mezcla de harina a la mezcla líquida, amasando bien hasta obtener una masa suave y elástica. Se puede hacer a mano o utilizando una batidora de pie con el accesorio de gancho para amasar.

Cubrimos el bol con un paño limpio y dejamos que la masa repose en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su tamaño.

Preparamos una superficie de trabajo limpia y la espolvoreamos con harina. Dividimos la masa en porciones más pequeñas y extendemos cada porción en una tira larga y delgada.

Espolvoreamos generosamente cada tira de masa con azúcar granulada y canela en polvo.

Ahora viene "la magia" de la preparación.

Enrollamos la tira de masa alrededor de un cono* de metal o madera, comenzando desde un extremo y girando para formar una espiral. Nos aseguramos de que las capas se superpongan ligeramente mientras se enrollan.

* Por ejemplo yo empleo un rodillo de amasar.


Colocamos los conos enrollados en una bandeja para hornear forrada con papel de hornear.

Precalentamos el horno a 180°C.

Horneamos los Kürtőskalács en el horno precalentado durante aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes en el exterior.

Retiramos los conos del horno y los dejamos enfriar ligeramente antes de deslizarlos cuidadosamente de los conos.

Los Kürtőskalács se sirven calientes y se comen mientras aún estén crujientes por fuera y suaves por dentro. Es muy común ver a la gente comiendo estas espirales por las calles de Budapest o cualquier otra ciudad magyar. Tienen el aspecto de un bocadillo pero cuando te acercas te das cuenta que de bocadillos nada de nada.


El Kürtőskalács se puede disfrutar tal cual o agregarle coberturas adicionales, como chocolate derretido, nueces picadas o azúcar glas. Si viajas a Hungría este verano no dejes de degustarlos aunque realmente cuando son más populares es durante el largo y duro invierno.

Okroshka


Ya ha llegado el verano y como siempre, el gazpacho y el salmorejo no faltarán en muchas meses. Son refrescantes, nutritivos e hidratantes. Pero en el Mundo hay otras muchas sopas frías muy sabrosas  como la Okroshka.

La Okroshka es una sopa fría tradicional de la cocina rusa que se consume ampliamente en los meses de verano para combatir el calor. Su origen exacto es incierto, pero se cree que se remonta al siglo XVIII.  La base de la Okroshka suele ser kéfir o a veces se utiliza agua con vinagre añadido (las menos de las veces). Además, los ingredientes principales suelen incluir patatas cocidas, pepinos frescos, cebolla, huevos duros y eneldo fresco. Estos ingredientes se cortan en cubos pequeños, lo que le da a la sopa su nombre, ya que "okroshka" significa "picado" o "troceado".

Aunque la Okroshka se consume en toda Rusia, puede haber algunas variaciones regionales en los ingredientes y la preparación. Por ejemplo, en algunas regiones se añade salchicha o carne hervida a la sopa, mientras que en otras se utiliza kvass (una bebida fermentada de pan de centeno) en lugar de kéfir como base líquida.

A diferencia del gazpacho o el salmorejo, donde los ingredientes siempre están crudos, en la Okroshka parte de los ingredientes se deben cocinar previamente, como las patatas o los huevos duros.

INGREDIENTES (4 personas) :

  • 500 ml (4 vasos) de kéfir o yogur líquido sin azúcar o edulcorantes (preferiblemente kéfir)
  • 400 ml (2 vasos) de agua muy fría
  • 2 patatas grandes, cocidas y cortadas en cubos o rodajas
  • 1 pepino fresco, pelado y cortado en cubos
  • Media cebolla roja o morada, finamente picada
  • 2 huevos duros, picados en trozos pequeños + 1 huevo duro para hacer en rodajas a modo de decoración
  • 2 cucharadas de eneldo fresco picado
  • Sal y pimienta al gusto

En un bol  grande, mezclamos el kéfir o yogur líquido con el agua fría. Ajustamos la cantidad de agua según la consistencia deseada de la sopa.

Agregamos las patatas, el pepino, la cebolla roja, los huevos duros y el eneldo picado al bol. Mezclamos suavemente para combinar todos los ingredientes.

Probamos la sopa y sazonamos con sal y pimienta al gusto, ajustando los condimentos según prefieras.

Refrigeramos  la sopa durante al menos 1 hora para que se enfríe y los sabores se mezclen.

Antes de servir, removemos la sopa y ajustamos la consistencia si es necesario agregando más agua o kéfir.

Se sirve la Okroshka en cuencos individuales y decora con hojas adicionales de eneldo fresco.

Se suele acompañar la sopa con pan de centeno.

La combinación de ingredientes frescos y el sabor refrescante del kéfir hacen de esta sopa una opción deliciosa y nutritiva.