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Portokalopita, un postre perfecto para la Navidad


El nombre griego de este bizcocho es Portokalopita, que se compone de Portokal, que significa naranja y de Pita, que significa pastel o también "plano". Si la palabra Portokal te suena a Portugal estás en lo correcto. Fue Portugal quien trajo la naranja dulce de la China a Europa y en algunos países, como Grecia, el país que hizo de intermediario dio nombre también al fruto. "La fruta de los portugueses" se convirtió, abreviando, en "portuguesa". España también conoció la naranja dulce a través de los portugueses, no de los árabe como se suele creer.  Nosotros no la llamamos "portokal" o algo parecido por otras razones.

El mito de que los árabes trajeron la naranja a España no es que sea falso, es que no corresponde al mismo tipo de fruto. Los árabes conocieron la naranja amarga de los persas y estos a su vez de los indios, donde dicha fruta se denominaba "narang" en sáncrito. Los árabes nos trajeron por tanto los frutos amargos cuyos árboles son decorativos y cuyos frutos sirven para hacer mermerlada. 

Cuando los portugueses importaron a España un fruto muy parecido pero de sabor dulce, la gente simplemente pasó a llamarlas "naranjas" como las amargas. En el siglo XVI los españoles eran muy conscientes de esto y también sabían el origen del fruto, por lo que era normal llamarlas "naranjas de la China". No siempre el origen del fruto está claro en la cultura popular. Mucha gente sigue creyendo que los kiwis proceden de Nueva Zelanda cuando no es en absoluto así, proceden de la China. El fruto fue rebautizado - y en cierto modo apropiado - cuando los neozelandeses lo vieron y les recordó a un ave de la isla, de nombre también "kiwi". La confusión fue aún mayor cuando fue esta nación de Oceanía la que inició la comercialización a nivel mundial del fruto. Todavía es normal que la gente hable de "Kiwis de Nueva Zelanda" cuando en realidad tienen un origen muy distinto.

Por cierto, las naranjas se siguen cultivando en la China pero su precio en origen es muy elevado. De hecho muchos chinos no las prueban hasta que viajan por el Mundo y la pueden adquirir a un precio más que económico.

La portokalopita es un pastel que se realiza con pasta filo, yogur, naranjas (por supuesto) y almíbar.

INGREDIENTES 

  • 400 gramos de yogur griego
  • 1 paquete de pasta filo (necesitamos al menos 8 capas o 250 gramos)
  • 100 gramos de azúcar
  • 100 gramos de aceite de oliva
  • 3 huevos
  • 1 naranja grande + 1 naranja para decorar (opcional)
  • 1 sobre (20 gramos) de levadura química (tipo Royal)

Para el almíbar

  • 1 vaso (200 ml) de agua
  • Medio vaso (100 ml) de azúcar
  • 1 naranja

Primero vamos a hacer el almíbar.

Rallamos la piel de la naranja y luego la exprimimos. Reservamos la ralladura y el zumo.

Vertemos el agua y el azúcar en una cazuela a fuego medio, removemos constantemente hasta que espesa. En ese momento añadimos el zumo y la ralladura de la piel. Reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar. A la crema resultante le añadimos el aceite y el yogur. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.

Obtenemos también la ralladura de una naranja y su zumo. Lo agregamos a la mezcla de yogur y también añadimos la levadura química.

Cortamos el paquete de pasta filo y lo cortamos en tiras de 1 cm de anchura, más o menos. Es como si hiciéramos papardelle (pasta ancha italiana) por poner un ejemplo.

En cuanto la cortamos llevamos a un bol (rápido porque se seca enseguida) y vertemos la mezcla de yogur con naranja y huevos. Mezclamos bien que las tiras de pasta filo queden bien impregnadas.

Vertemos todo esto en una fuente que pueda ir al horno, no muy alta, e introducimos en el mismo a 180 grados durante 45 minutos.

Si queréis decorarlo con láminas de naranja, cortamos una muy fina sin quitar la piel. A media cocción se colocan sobre el pastel.

Una vez horneado, extraemos y en caliente vertemos el almíbar por encima. No lo desmoldéis.

Dejáis enfriar a temperatura ambiente y entonces lo lleváis al frigorífico, para que el almíbar se empape bien.

Se extrae al día siguiente, se desmolda o corta de la fuente,  tomándose frío o bien del tiempo.

El sabor a naranja que tiene es increíble, siendo un postre perfecto para terminar una comida con categoría.

Menú de Navidad con platos asiáticos

 

Para los amantes de las nuevas comidas (que son en realidad tradicionales, pero en lugares remotos). 

Esta comida está pensada para unos 8 comensales. Atención que esta comida es pantagruélica, así que rebajad cantidades o limitad los platos si no queréis sentiros abrumados por tanta vianda.

Entrantes a compartir

Compuestos de Nigiri Sushi, Gyozas, Gambas en Tempura, Rollito de Primavera, Tofu Ayshe y Pakoras, todo ello con cuencos de salsa Chutney de Tomate, Salsa de Soja y Vinagre y Mahonesa de Wasabi

Nigiri Sushi

Receta de nigiri


Este es con diferencia el sushi más fácil de hacer. Como sabéis el nigiri es una bola de arroz recubierta de pescado crudo. En este caso aderezaremos con wasabi el arroz y remojaremos el nigiri en salsa de soja justo antes de llevarlo a la boca.

INGREDIENTES  :

  • Medio kilo de salmón de lomo de salmón fresco o congelado
  • Un vaso de arroz (200 ml) para hacer sushi (es fácil de encontrar incluso en comercios normales)
  • Wasabi o salsa de rábanos picantes (el sucedáneo del primero)
  • Salsa de soja
  • Sal

En primer lugar congelamos parcialmente el pescado si estaba fresco para facilitar el corte. Si estaba congelado, se descongela parcialmente.

Con un cuchillo fino hacemos láminas finas como si estuvieran destinadas a hacer carpaccio.

Mientras operamos con el pescado hervimos el arroz en agua con un poco de sal. Es un arroz especial que facilita hacer las bolas sin disgregarse.  Se escurre y deja enfriar.

Disponemos la lámina de salmón en una superficie lisa. Recogemos en la palma de la mano la cantidad de arroz cocido que cabe en una cucharada. Se trabaja hasta conseguir una especie de bola bastante compacta. Se deposita sobre la lámina y se aderaza con un poco de wasabi. A continuación plegamos la lámina de salmón hasta encerrar la bola de arroz. Se sirven tal cual acompañados de salsa de soja donde el comensal debe remojar el sushi antes de comerlo.

Gyozas


Hacer Gyoza supone dos partes : por un lado hacer la masa y por otra el relleno. Para lo primer recomiendo comprarlas ya hechas en comercios asiáticos (también las he visto en Makro, Carrefour etc). Se suelen vender con tal nombre "pasta para gyozas", "pasta dim sum" y similar. Van en un sobrecito y suelen contener unas 24 obleas, a menudo congeladas. 

Cuestan bastante poco (unos 3 euros, a precio de Noviembre 2021) y ahorran muchísimo trabajo. De todas maneras, si también queréis prepararlas, os daré la receta. Igualmente tendréis que ir a la tienda de productos orientales para comprar la "harina para empanadillas" o "dumpling flour" porque con harina normal no sale igual. Bueno, directamente no sale.

El relleno es mucho más simple de hacer.

INGREDIENTES 

Para las obleas :

  • 4 vasos de harina de gyoza (es harina de trigo pero se le añade fécula para conseguir la adecuada elasticidad)
  • Un vaso de agua tibia
  • 2 cucharadas de aceite vegetal (de cualquier tipo, maíz, girasol, sésamo etc)

Para el relleno :

  • 400 gramos de carne de cerdo o mixta ternera/cerdo picada
  • 4 puerros grandes
  • 2 cucharadas de jengibre fresco rallado
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite vegetal *
  • 6 cucharadas de salsa de soja
  • Sal**
  • Pimienta negra molida

* suele ser aceite de sésamo, pero si no encontráis se puede emplear de canola, girasol o maíz

**cuidado al añadir sal, la soja ya es muy salada.

Para la salsa donde se mojan las gyozas :

  • 12 cucharadas de salsa de soja
  • 4 cucharadas de vinagre de arroz (o de vino blanco)


Para preparar la masa mezclamos la harina de gyoza con el agua tibia y el aceite. Amasamos hasta obtener una masa tersa y homogénea. Formamos una bola, tapamos con un paño de algodón y dejamos reposar durante media hora.

Mientras la masa reposa cocinaremos el relleno. 

Picamos los ajos sin el germen central. Picamos también los puerros (solo la parte blanca).

Incorporamos el aceite a una sartén e introducimos la carne, el puerro, los ajos y el jengibre fresco. Dejamos hacer hasta que la carne está visiblemente hecha. Añadimos entonces la pimienta negra molida (un par de vueltas de molinillo) y la salsa de soja. Removemos bien.

En este momento debemos probar cómo está la carne por si debemos sazonarla con un poco más de sal. 

Una vez tenemos la carne hecha es necesario reducirla a una pasta con ayuda de un procesado de comida, el triturador...lo que tengáis. Debería quedar una pasta bastante seca con los ingredientes indiscernibles. Reservamos.

Agarramos la masa que teníamos reservada.

La convertimos en un cilindro alargado de unos 3 cm de diámetro. Cortamos porciones de 1 cm de largo.

Cada una de estas secciones la vamos a convertir en una oblea de gyoza.

Extendemos un cilindro de 3x1 cm hasta conseguir un círculo de unos 10 cm de diámetro.

En el centro de cada círculo así obtenido colocamos una cantidad de la masa de carne con verduras. Cerramos para formar una gyoza con la forma habitual de las mismas, cerrando los bordes sobre sí mismos para que no se abra al cocinarla.

Si no habéis hecho la pasta vosotros mismos, proceded simplemente a descongelar las obleas para rellenarlas.

Ahora vamos a cocinarlas. La forma habitual consiste en marcarlas por ambos lados en una sartén y luego cocerlas.

Para ello vertemos un poco - apenas un cucharadita de aceite que extenderemos con una brocha - por las superficie de la sartén y la pondremos a fuego fuerte.

Colocamos las gyozas menos de un minuto por cada lado - veréis que se marca enseguida - y retiramos.

Llevamos a una cazuela las gyozas y la llenamos de agua hasta mitad de la altura (en ningún caso las sumerjáis del todo). Cubrimos la cazuela y llevamos el agua a ebullición. En cuanto hierva las retiramos. Listas para ser servidas.

La salsa en la que se mojas se hace mezclando salsa de soja con vinagre en una proporción de 3:1. Es decir, 3 cucharadas de soja por 1 de vinagre. Si queremos el doble, serán 6 de soja y 2 de vinagre y así sucesivamente.

Siempre se comen calientes y lo más razonable, para no pinchar el contenido y que se vierta, es emplear palillos. Nunca su uso estuvo más justificado.

Se pueden rellenar solo con verduras, con gambas, carne picada de pollo etc.

Gambas en Tempura



La tempura es una técnica japonesa que consiste en rebozar gambas en una mezcla de harina de trigo y maíz para luego freírlas en aceite. 

INGREDIENTES (8 personas) :

  • 32 gambas peladas (se quita la cabeza y la cáscara pero no la parte final de la cola)
  • 2 huevos
  • 100 gramos harina de trigo blanca
  • 100 gramos harina de maíz*
  • Levadura química o agua con gas
  • Sal (opcional)
  • Aceite girasol, canola o maíz
* La harina de maíz no es maizena. La maizena es un espesante puesto que es la fécula del maíz. La harina de maíz es simplemente maíz molido, y aunque lleva fécula, lo hace en menor cantidad y por tanto no es tan buen espesante. En cambio es aptar para hacer panes, bizcochos etc. Se encuentra en cualquier supermercado.

La forma más simple de preparar un rebozado de tempura es mezclar a partes iguales harina de trigo y de maíz con huevo y agua con gas muy fría (si no tenéis agua con gas, levadura química, un sobrecito)

Para ello tamizamos las harinas con un cedazo fino, echamos las yemas de los  huevos (solo las yemas) y un chorro de agua con gas. Debe quedar una mezcla homogénea ni muy líquida ni pastosa. Generalmente a la tempura no se le añade sal ya que el producto rebozado se suele sumergir antes de comerlo en una salsa a menudo picante. Si no lo vais a hacer así podeis echar sal sin problemas. También conviene indicar que cada vez es más frecuente encontrar en los comercios harinas de tempura, que no son mas que mezclas de harina de trigo fina y harina de maíz. A estas harinas sólo les falta añadir huevo y agua con gas o levadura química.

Sumergimos las gambas en la masa de tempura. Inmediatamente las llevamos a una sartén con un dedo de aceite (de manera que la gamba flote sin problemas) bien caliente. La dejamos hacer un minuto, lo justo para que se doren. Intentad que durante la fritura no se toquen.

Llevamos a una rejilla y papel absorbente para que no queden grasas. Recordad que si no queréis usar salsa de soja, se debe añadir sal a la tempura (como mucho media cucharadita)

Rollito de primavera de verduras


Este entrante, al igual que las gyozas, solo se puede comer pinzándolo con palillos orientales. De otro modo se desmenuzaría. Se puede mojar en cualquiera de las salsas descritas aunque la de soja y vinagre es la más adecuada.

INGREDIENTES (8 personas) :

  • 24 hojas de arroz para hacer rollitos de primavera (para freír)
  • 400 gramos de champiñones o setas orientales, al gusto
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de jengibre rallado
  • 1 puerro
  • 1 zanahoria
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • Aceite vegetal (girasol, maíz etc)

Las hojas que conforman los rollitos de primavera se realizan con harina de arroz. Es posible hacerlos en casa pero resulta más fácil encontrarlos en cualquier gran superficie o tienda especializada en comida oriental. Se suelen vender en paquetes de 10 ó 12 obleas que basta rehidratar según indique el fabricante para poder emplearlas. Fijaos siempre que la oblea a comprar se pueda freír ya que no siempre es así.

Vamos a hacer el relleno.

Lavamos y cortamos en láminas los champiñones, shiitake o mezcla de setas orientales. Lo que prefiráis. Picamos todas las verduras muy pequeñas. Del puerro emplead solo la parte más blanca.

En una sartén vertemos dos cucharadas de aceite y freímos las verduras hasta que pierden el agua. Sazonamos con la salsa de soj, removemos bien, y a continuación las colocamos en un colador para que pierdan el líquido y el aceite sobrante. Cuanto más seca quede la mezcla, mejor.

Una vez tenemos las hojas de papel de arroz las rehidratamos con agua y las extendemos. 

Colocamos un par de cucharadas de relleno en un extremo de la hoja de papel de arroz y lo enrollamos cuidando que los bordes queden bien cerrados. Para sellar totalmente las verduras en el interior de la hoja mojamos el extremos con un poco de mantequilla.

En una sartén o freídora vertemos una cantidad considerable de aceite vegetal de manera que los rollitos floten sin problemas en el mismo. Freímos hasta que quedan dorados.

Una vez fritos extraemos del aceite y los colocamos sobre un papel absorbente de cocina para que no queden aceitosos.

Tofu Ayshe


INGREDIENTES :

  • 400 gramos de tofu blanco
  • 2 cucharaditas de hierbas provenzales picadas
  • 2 cucharaditas de orégano picados
  • 2 cucharaditas de perejil picado 
  • 2 cucharaditas de pimienta blanca molida (opcional)
  • 4 cucharadas de salsa de soja

Cortamos el tofu en cubos de 1 ó 2 cm de lado, vertiéndolos en un bol. No hace falta incorporar también el jugo que les suele acompañar.

Vertemos las dos cucharadas de salsa de soja y removemos hasta que tiñen todos los cubos. Añadimos entonces las hierbas picadas para que se adhieran al tofu.

Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos el tofu durante media hora o al menos hasta que se seca.

El resultado se puede mojar en cualquiera de las salsas que tenemos a nuestra disposición, aunque la salsa de soja y vinagre es la más adecuada.

Pakoras


Una receta muy original para los amantes de la comida india.

INGREDIENTES :

  • Un vaso (200 ml) de harina de garbanzos
  • 1 cebolla mediana morada rallada
  • 1 guindilla roja pequeña picada
  • 2 cucharadas de hojas de cilantro picadas 
  • Media cucharadita de jengibre picado
  • Un pellizco de sal
  • Media cucharadita de bicarbonato de sodio (o de levadura química)
  • Aceite de girasol o maíz (los indios utilizan aceite de palma o sésamo)

En un bol mezclamos todos los ingredientes excepto el aceite. Removemos bien y añadimos muy poco a poco agua embotellada hasta conseguir una pasta líquida pero muy espesa (no tanto como una mahonesa, más parecida a la consistencia del ketchup).

Llenamos una sartén con abundante aceite alcanzando al menos 1 centímetro de profundidad. Calentamos casi al punto de humear. 

Con una cuchara cogemos una cantidad colmada de pasta y la dejamos deslizar hasta que cae en el aceite. No hay que amasar ni hacer forma de bola, ya que el aceite caliente le dará forma. Inmediatamente se freirá en un abundante burbujeo. Cuando se dora se extrae del aceite y se deposita en un papel absorbente. Y así vamos haciendo hasta que tenemos listas todas las pakoras. 

Se sirven tal cual, mejor calientes y crujientes, y se suelen bañar en chutney aunque la salsa de soja también les va muy bien (o la mayonesa de wasabi, si os gustan picantes).

Salsas

Soja y Vinagre de arroz

Para remojar cualquiera de los entrantes descritos, pero sobretodo los nigiri sushi, las gyozas, el tofu ayshe y las gambas en tempura.

INGREDIENTES :

  • 200 ml (1 vaso) de salsa de soja
  • 70 ml (alrededor de 1/3 de vaso) de vinagre de arroz o de vino blanco/manzana
Meclamos bien ambos líquidos, sirviéndose a temperatura ambiente.

Mahonesa de Wasabi


Sirve para cualquiera de los entrantes vistos, aunque es lo mejor para las gambas en tempura y las pakoras.

INGREDIENTES :
  • 200 gramos de mahonesa
  • 2 cucharaditas de wasabi o sucedáneo

Mezclamos ambos ingredientes y lista para servir.

Chutney de Tomate


Esta salsa de origen indio es el dip habitual de las Pakoras pero con la misma se puede mojar igualmente los rollitos de primavera, las gambas en tempura y hasta las gyozas.

INGREDIENTES 

  • 6/8 tomates grandes maduros
  • 1 cebolla grande morada 
  • 1 pimiento rojo (escalivado)
  • Medio vaso de vinagre de manzana
  • Medio vaso de agua (opcional)
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Cardamomo
  • Canela en polvo
  • Azafrán
  • Clavo
  • Chili o ají picante (opcional)

Quitáis la piel y las semillas de los tomates. Escalivais el pimiento rojo - o lo compráis envasado. Picáis fina todas las hortalizas y las lleváis a una cazuela. Hay gente que prefiere hervir las verduras en su propio jugo. Si no lo véis claro, verted el medio vaso de agua además de todo el resto de ingredientes. Para las especias no hay una proporción exacta, pero nunca se utiliza más de media cucharadita de cada. Si queréis hacer un chatni picante, añadid chili, ají picante o tabasco, pero no es necesario. 

Se deja a fuego muy lento hasta que las hortalizas están cocidas y se formado una salsa espesa pero no seca. Hay que ir removiendo para evitar que el azúcar se pegue en la base de la cazuela.

La combinación de cardamomo, azafrán, clavo y canela es imprescindible para dotar a la receta de ese aroma inconfundiblemente indio.

Entrante individual

Poke de atún rojo


INGREDIENTES (8 personas) :
  • 400 gramos de atún rojo (o de otro tipo, si es demasiado caro) congelado
  • 2 vasos de arroz integral
  • 8 aguacates medianos
  • 400 gramos de edamame
  • 2 cebollas rojas o moradas (dulces)
  • 4 zanahorias ralladas
  • 400 gramos de mahonesa
  • Dos cucharaditas de wasabi
  • Varios cebollinos
  • Semillas de sésamo (ajonjolí)
Para marinar el pescado
  
  • Salsa de soja
  • Miel
  • Vinagre (no hace falta que sea de arroz)
  • Aceite (tampoco hace falta que sea de sésamo, con uno de oliva es más que suficiente)
Descongelamos el pescado pero antes de que esté blando del todo lo cortamos en cubos regulares de pequeño tamaño. Así será más fácil. 

Los llevamos a un bol y los sumergimos en una solución de salsa de soja, miel, vinagre y aceite. La proporción es 1:1:1 para la soja, el vinagre y el aceite pero de miel se disuelve una cucharadita. La norma no escrita dice que el marinado debe durar no más de 20 minutos, pero es preferible hacerlo durar al menos el tiempo que tarda en cocer el arroz y preparar el bol, que es de unos 60 minutos en total.

Hervimos el arroz integral en abundante agua (al menos proporción 1 a 3) con sal hasta que queda blando. Suele tardar unos 40 minutos (no es como el arroz blanco, éste lleva cáscara y es mucho más duro). Reservamos y o, bien dejamos enfriar, o bien mantenemos templado para hacer un poke "tibio".


Hervimos el edamame en abundante agua con sal. El edamame es la soja en vainas, igual que ocurre con los guisantes. En España, que yo sepa, solo llega edamame congelado. Es un producto delicado que se estropearía fácilmente si se distribuyera fresco. Se puede encontrar en casi cualquier supermercado (Mercadona tiene, por ejemplo). Para hervirlos metemos las vainas en abundante agua pero cuando ha empezado a hervir a borbotones, no antes. Se mantienen en el agua durante unos 4 minutos y ya están listas. Al extraerlas se llevan de inmediato a un bol con agua muy fría.

En los poke bowl se pueden usar las vainas o directamente la soja del interior, aunque lo más común es vaciar las vainas y dejar solo la semilla. En caso contrario obligamos al comensal a cogerlas con las manos y vaciarlas presionando la vaina, lo cual con el pescado y el marinado no es precisamente una tarea limpia.

Rallamos las zanahorias.

Cortamos en juliana la cebolla.

Picamos los cebollinos.

Pelamos los aguacates y los laminamos. Para que no se oxiden los bañamos en aceite o en zumo de limón.

Mezclamos la mahonesa con el wasabi, ya sea que lo tengamos en polvo o en una pasta.

Procedemos a montar los boles. 

Distribuimos en cada bol de forma equitativa el arroz hervido.

Sobre el mismo colocamos el pescado marinado, escurriendo previamente el marinado.

A continuación, sobre el pescado (o mezclado con él, va a gustos), la cebolla, la zanahoria rallada, el edamame (sin la vaina) y las láminas de aguacate. Finalmente depositamos una buena cantidad de mahonesa de wasabi espolvoreando por encima cebollino picado y ajonjolí.

Las variaciones son infinitas y como no hay regla escrita, se puede hacer en teoría cualquier tipo de combinación que nos apetezca.

Plato Principal

Pollo Hyderabad


El pollo Hyderabad  es original de la ciudad homónima, localizada en el sureste de la India y capital de la región de Andrha Pradesh. Esta región siempre fue eminentemente agrícola si bien en los últimos años se ha ido orientando hacia la alta tecnología,  albergando en estos momentos el llamado Silicon Valley indio. Es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES (8 personas) :

  • 8 muslos de pollo
  • 2 cebollas grande morada dulce
  • 4 dientes de ajo
  • 2 cucharada de tomate concentrado
  • 1 cucharadita de sal
  • Mantequilla

Especias :

  • 1 cucharadita de cardamomo
  • 4 clavos de olor
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 2 cucharaditas de garam masala (una especia india muy popular, fácil de encontrar en grandes superficies)
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 2 cucharadas de coco rallado

Derretimos una cucharada colmada de mantequilla en una sartén y pochamos la cebolla bien picada y los diente de ajo sin el germen. Añadimos las especias y la sal y mezclamos bien.

Cuando la cebolla transparente incorporamos el coco, el concentrado de tomate, 2 vasos de agua (400 ml) , agitamos bien para que se mezcle y dejamos hervir a fuego vivo un par de minutos. Luego reducimos el fuego, añadimos el pollo y dejamos hacer, con la sartén tapada, durante 45 minutos.

Se sirve bien caliente acompañado de arroz cocido, a ser posible basmati.

Postre


Por si algún invitado no era muy amante de la comida asiática, haremos un postre que a todo el mundo gusta aprovechando además que en el lejano oriente no hay grandes postres.

Esta tarta es un clásico en el mundo anglosajón, casi al mismo nivel de la tarta de manzana. Hay concursos, se lleva a cumpleaños o para agasajar al anfitrión que te convida y hasta se compite en las redes sociales para ver quién tiene la mejor receta. Se trata de una base de pasta quebrada (la que no sube) rellena de una masa sabor limón, todo ello coronado por un merengue que le otorga de un gran atractivo, para que negarlo. Y ya se sabe que los postres se comen también con los ojos y esta tarta es aquella que elevas "ahs y ohs" entre los convidados, eso sin lugar a dudas.

INGREDIENTES :

Para la base y el relleno :

  • 1 pasta de masa quebrada (comprada en el supermercado)
  • 250 gramos de azúcar blanca granulada (la habitual)
  • 300 ml de agua
  • 2 limones
  • 3 cucharadas de maizena
  • 2 cucharada de harina
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 4 yemas de huevo (tranquilidad, las claras las utilizamos para el merengue)

Para el merengue :

  • 4 claras (lo veis, no se desperdicia nada)
  • 100 gramos de azúcar granulada
  • Un pellizco de sal
  • 2 ó 3 gotas de zumo de limón

Para hacer estar tarta necesitamos un molde, preferiblemente de silicona y si no es posible desechable o metálico previamente engrasado con mantequilla, de unos 22 cm de diámetro y con una altura de 2 ó 3 cm.

En dicho molde, previo engrase si es necesario, colocamos la hoja de masa quebrada y la subimos por los bordes, cortando el sobrante. Reservamos.

En una cazuela a fuego medio vertemos el agua, el azúcar, el harina, la maicena, el zumo de los dos limones y la ralladura de la piel de los mismos, además de la mantequilla. Los limones son todos más o menos del mismo tamaño, pero el zumo obtenido debe ser al menos medio vaso. Si falta zumo añadís el de otro limón.

Dejamos hacer, mezclando bien y sin dejar de remover, hasta que empieza a hervir. Retiramos y reservamos hasta que se enfríe lo suficiente para no cuajar el huevo. Cuando ha templado añadimos las yemas de huevo batido, mezclamos bien y vertemos sobre la pasta quebrada. Este relleno todavía debe estar bastante caliente, así que cuidado.

Ahora vamos a montar las claras a punto de nieve. Añadimos un pellizco de sal y 2 ó 3 gotas de zumo de limón para facilitar la tarea y con las varillas o las varillas eléctricas vamos montándolas. A medio montar añadimos el azúcar poco a poco. Cuando las claras están bien firmes (al dar la vuelta al bol no caen) las podemos incorporar sobre la base, encima del relleno de limón, hasta darle una forma de cono. Ahora viene la gracia del pastel, que son esos picos dorados del merengue. 

Para hacer los picos basta con usar una espátula de silicona o una cuchara de madera de manera que toquemos el merengue con la punta de los mismos para luego extraerla con rapidez. De esta forma se crearán los picos de una forma sencilla. Claro que si no los hacéis no pasa nada, el sabor no queda alterado en absoluto.

Ahora es el momento de precalentar el horno a 180 grados y hornear la tarta 15 minutos o hasta que los famosos "picos" se doran, señal de que el merengue ya está hecho.

Se saca del horno y se deja que enfríe a temperatura ambiente y además lo haga en el frigorífico, si así se precisa.

El limón y el merengue dan a esta tarta un sabor muy especial.

Bizcocho borracho

 


Aunque bien empapados de licor, los dulces o pasteles borrachos no llevan ni una gota de alcohol, evaporado prontamente por acción del horneado. Si lo queréis con un poco de alcohol, lo que se dice emborracharlo,  éste se añade tras el horneo.  Evidentemente, dejan entonces de ser aptos para menores y abstemios.

Los pasteles borrachos son muy fáciles de hacer como veréis a continuación.

INGREDIENTES :
  • 300 gramos de harina de repostería
  • 250 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • Un vaso  (200 ml) de brandy de Jerez, orujo, anís etc.
  • 3 cucharadas de levadura química

En primer lugar mezclamos los huevos y el azúcar hasta que ésta se disuelve.

Poco a poco incorporamos la harina tamizada sin dejar de remover con las varillas. Hacemos lo mismo con la levadura para finalmente, cuando estamos seguros de que no quedan grumos, añadir el brandy reservando un cuarto de vaso si lo queremos remojar.

Engrasamos con mantequilla un molde desechable - o bien empleamos uno de silicona - y horneamos a 180 grados media hora. 

Esperamos a que se enfríe, desmoldamos y ya tenemos nuestro borracho. El sabor lo tendrá a brandy pero no llevará alcohol. Si lo queremos 'alcoholizado' lo mejor es hacer un almíbar ligero con dos cucharadas de azúcar, medio vaso de agua y calentarlo en una cazuela hasta que espese. Luego añadimos el brandy con el almíbar templado y con esta mezcla remojamos el bizcocho por encima.

Cangrejos de río al estilo soriano

 


Los cangrejos de río son un buen sustituto de los mariscos de mar cuando estos no están disponibles por cualquier razón. Poseen prácticamente los mismos valores nutricionales y aunque actualmente proceden en su inmensa mayoría de piscifactoria, en el pasado los pueblos de interior se surtían en el río cangrejero de la zona con los que resultaban muy económicos (siguen siendo económicos, aunque haya que comprarlos en la pescadería).

Una de las mejores recetas que existen en España procede de Soria.

INGREDIENTES (4 personas) :

  • 1 Kg de cangrejos de río
  • 3 tomates muy maduros grandes
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cebolla morada (dulce) o fresca grande
  • 1 guindilla roja picante
  • 1 vaso (200 ml) de coñac
  • 2 hojas de laurel
  • Sal
  • Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela con 5 ó 6 litros de agua, una cucharada de sal y dos hojas de laurel hervimos los cangrejos hasta que toman un color rojo intenso. Desde el momento en que rompe a hervir el agua tardan en hacerse no más de 3 ó 4 minutos. Sobretodo vigilad el momento en que se ponen rojos para retirarlos de inmediato o la carne se volverá gomosa.

Pelamos los tomates y les retiramos las semillas. Los trituramos con la ayuda de un tenedor. Reservamos.

Rallamos los dientes de ajo sin el germen verde (que es el responable que repita). Rallamos también la cebolla y picamos muy fina la guindilla sin las semillas del interior.

En una cazuela de barro con un chorro generoso de aceite y a fuego medio incorporamos la cebolla, el ajo, el tomate y la guindilla, así como un poco de sal. Cuando el sofrito toma cuerpo añadimos el vaso de coñac y dejamos hacer hasta que reduce a la mitad.

Cuando ha reducido el coñac añadimos los cangrejos, revolvemos bien evitando que las pinzas se desprendan del cuerpo, dejamos hacer durante cinco minutos y listos para comer.

No echaréis de menos ni las gambas ni las cigalas, seguro.

Menú de Navidad a la italiana

 La cocina italiana no es solo pasta y pizza. El país transalpino tiene platos más que suficientes para hacer todas las comidas de una vida sin probar precisamente ni la pizza ni la pasta.

Entrantes

Antipasti

Los antipasti suelen ser platos que se sirven generalmente fríos, independientemente de si han sido cocinados con anterioridad. En este caso podéis mezclar platos fríos con otros calientes, aunque en realidad todos se pueden servir fríos o al menos del tiempo.

Fiori du Zucca Ripieni,Vitello Tonnato, Prosciuto y Pecorino, Caponata, Baccalà mantecato (se sirven con Crostini y/o Grisini, es decir, tostadas y picos de pan)


Flor de Calabacín rellena

(Fiori di zucca ripieni)

Las flores ya rellenas y fritas

La flor del calabacín es una de las pocas flores que se pueden comer ya que la mayoría de las existentes son incomestibles o directamente venenosas. En Italia son extremadamente populares (fiori di zucca ripieni) hasta el extremo que se pueden comprar en puestos callejeros como si fueran pizza al taglio, sirviéndote unas cuantas unidades en un cucurucho de papel. También se pueden comprar en los supermercados, ya rellenas y congeladas, para freírlas en casa como en España hacemos con las croquetas o empanadillas. Vamos, que no se trata de una excentricidad o una rareza, si no algo bastante común. ¿A qué saben? Pues a calabacín, ni más ni menos.

Por si no os podéis imaginar por dónde salen las flores

En la mayoría de casos se suele hacer fritas pero la receta se puede hacer también usando el horno.

INGREDIENTES :

  • 12 flores de calabacín
  • 250 gramos de ricotta o queso blanco
  • 100 gramos de jamón cocido en taquitos
  • 50 gramos de queso parmesano o grana padano
  • 1 huevo
  • Harina de trigo
  • Aceite de girasol o maíz

En primer lugar lavamos las flores bajo el grifo y secamos bien. Esta parte es importante.

Otro paso importante es retirar el pistilo central. Es muy amargo, así que es imprescindible retirarlo. La mejor forma de hacerlo es retirar el tallo y arrastrar con el mismo el pistilo hacia fuera.

En un bol mezclamos el queso blanco, el jamón cocido en taquitos y el queso parmesano o grana. Hacemos doce porciones y rellenamos las flores.

En otro bol batimos el huevo con media cucharadita de sal y añadimos harina poco a poco hasta conseguir una papilla bastante líquida. Bañamos las flores rellenas en esta masa y las escurrimos bien.

Mientras calentamos aceite en abundancia en una sartén honda y cuando está bien caliente freímos las flores hasta que quedan doradas. Extraemos, retirando el aceite sobrante en un papel de cocina o sobre una rejilla. 

Se comen calientes pero tampoco es extraño comerlas frías. Están realmente buenas.

Vitello Tonnato


El Vitello Tonnato se podría traducir como "carne de ternera con salsa de atún". Su origen es el Piamonte y aparece descrito por primera vez a finales del siglo XIX en el libro "La sciencia in cucina" de Pellegrino Artusi aunque se le supone una mayor antigüedad. Pellegrino Artusi está considerado el padre de la moderna cocina italiana, tal y como Auguste Escoffier lo es de la francesa.

La elaboración de esta receta es muy simple y si bien en nuestro país el concepto de aperitivo es algo diferente del italiano el Vitello Tonnato se puede integrar en nuestros menús como plato frío principal para los meses de verano. Realmente os aconsejo probarlo si tenéis oportunidad de comer en un restaurante italiano que lo sirva o bien prepararlo en vuestros hogares porque de verdad que os encantará.

La preparación se  divide en dos partes : la cocción de la carne y la preparación de la salsa.

INGREDIENTES (4 personas)

Para la carne :

  • Una pieza de carne (solomillo o redondo de ternera ) entre 600 y 800 gramos 
  • 1 apio
  • 1 cebolla grande morada
  • 1 zanahoria
  • 1 ramita de romero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 2 clavos de olor
  • Caldo de carne
  • Vino blanco
  • Aceite virgen extra de oliva
  • Pimienta
  • Sal

Para la salsa :

  • Media docena de filetes de anchoa en aceite de oliva
  • 100 gramos de atún en aceite de oliva
  • 3 huevos
  • Aceite virgen extra de oliva
  • Jugo de la cocción de la carne
  • 1 docena de alcaparras (más otra docena para decorar)

 Opcional  : vinagre balsámico de Módena


En primer lugar vamos a cocinar la carne. En una cazuela donde quepa la carne, la depositamos en el centro rodeándola con la zanahoria cortada en dos mitades, la rama de apio cortada o dos o tres trozos, la cebolla partida, los dos dientes de ajo, las hojas de laurel, los clavos y la ramita de romero. Salpimentamos al gusto. A continuación vertemos medio litro de vino blanco y acabamos de cubrir con caldo de carne o incluso de verduras. Colocamos al fuego medio sin cubrir la cazuela durante una hora y media o dos horas (hasta que la carne esté hecha). Dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Seguidamente prepararemos la salsa de atún. En un bol grande desmenuzamos el atún y le añadimos los tres huevos que previamente hemos cocido para dejarlos duros (12 minutos) cortados en dados pequeños. Incorporamos las anchoas y la docena de alcaparras así como un chorrito de aceite de oliva y un cazo del caldo resultante de la cocción de la carne. Pasamos por el minipimer hasta que queda una salsa cuya consistencia debe ser como la mahonesa sólo que un poco más líquida. Si nos queda espesa basta con añadir más jugo de cocción.

Ahora cortaremos la carne ya fría en secciones finas, no tanto como el grosor que se precisaría para el carpaccio pero bastante menor que el de las raciones convencionales. Necesitaremos un cuchillo afilado o bien uno eléctrico. Los filetes obtenidos se disponen en una bandeja. Se pueden echar un poco de aceite balsámico de Módena en la base de la bandeja pero no es imprescindible.

La salsa de atún se reparte por la superficie de todas las rodajas de carne y se echan unas cuantas alcaparras para decorar. Ahora se introduce la bandeja, debidamente cubierta para que no coja olores, en la nevera durante al menos un par de horas. De esta manera la salsa impregnará la carne debidamente.

Prosciutto y Pecorino





Este sería un plato de lo que en España llamaríamos Jamón y Queso de Oveja, sin más, pero en este caso con productos típicos italianos. El Prosciutto se parece mucho al Jamón Serrano - no es de la misma calidad que el Jamón de Bellota - y el Queso de Oveja se come al corte pero en particular el Pecorino se emplea para el famoso Cacio e Peppe.

Caponata


Para muchos el nombre de Caponata rememora a una gallina que aparecía en la versión española de Barrio Sésamo (el Sesame Street norteamericano). Pues bueno, también es el nombre de una receta típica siciliana (capunata) emparentada con el pisto, la samfaina o el ratatouille provenzal. A diferencia del resto de ensaladas cocinadas, la Caponata se come preferentemente fría y el uso de algunos ingredientes muy particulares como el apio y la alcaparra le confieren un sabor muy agradable. Es una samfaina de verano, por hablar claro, pero también muy típica de los antipasti en cualquier época del año.

La base de la Caponata es la berejena (melanzane en italiano) y de hecho el nombre completo de esta receta es Caponata di melanzane. Hay otros tipos, de pimiento, vegetales etc. 

La preparación es un poco extraña, ya que se trata de una receta agridulce. Así que el vinagre y el azúcar que se listan no son un error tipográfico, sino una forma de cocinar que llegó a Sicilia con la invasión árabe.

INGREDIENTES

  • 1 berenjena por comensal (se indica a continuación para 4 personas)
  • 2 cebollas moradas 
  • 2 ramas de apio
  • 4 tomates maduros
  • 100 gramos de alcaparras
  • 100 gramos de aceitunas verdes
  • 1 vaso de vinagre de vino blanco o manzana
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Aceite virgen extra de oliva
  • Sal

En primer lugar debemos cortar la berenjena en cubos medianos. Hay gente que le quita la piel morada, yo particularmente la dejo (es una opción personal). Ahora la vamos a colocar rápidamente en un bol cubierta con agua y abundante sal. Esto sirve para dos cosas. La primera es que el sabor amargo desaparezca y la segunda para que cuando se fría no absorba el aceite y quede blanda y sin forma. Con que la tengamos en agua una mañana será suficiente (o al menos tres horas).

Ahora vamos a preparar un sofrito con las dos cebollas, las alcaparras, las aceitunas y el apio todo bien picado. Cuando la cebolla vence añadimos los tomates sin piel ni semillas, también picados, al sofrito y dejamos a fuego lento durante unos veinte minutos.

En una cazuela separada freímos en abundante aceite los cubos de berenjenas bien escurridos hasta que están bien dorados. Luego los colocamos sobre papel absorbente y los incorporamos al sofrito añadiendo el vaso de vinagre y las dos cucharadas de azúcar. Dejamos hacer durante otros veinte minutos hasta que la caponata parece bien ligada. Enfriamos  - incluso en nevera si lo deseamos -  y ya está lista para servir.

Si os gusta el sabor de las alcaparras, de la berenjena y el agridulce, esta receta os encantará.
 
Baccalà mantecato


Esta receta veneciana obtiene una crema a base de bacalao que se unta en tostadas, los famosos crostini,  o se consume acompañado de polenta. Es por tanto lo que los americanos llaman “dip”.

INGREDIENTES :

  • 800 gramos de bacalao salado (dependiendo de la cantidad que queráis hacer, por supuesto)
  • 200 ml (un vaso) de aceite virgen extra de oliva
  • 200 ml (un vaso) de leche entera
  • 1 diente de ajo
  • 1 ramita de perejil
  • Sal
  • Pimienta negra molida

En primer lugar debemos desalar el bacalao sumergiéndolo en agua durante 24 horas y cambiando la misma cada 6. 

Una vez desalado lo llevamos a una sartén y lo cubrimos con la leche y agua si la primera no cubre por completo el pescado. Cocinamos el bacalao dentro de esta preparación durante 20 minutos o hasta que esté muy blando. Una vez cocido lo limpiamos, retirando las espinas y cualquier vestigio de piel. Debe quedar solo la carne blanca. La leche la desechamos.

Vertemos la carne en un vaso de batidora con el diente de ajo picado – sin el germen verde para que no repita - , el perejil picado y un pellizco de pimienta negra molida, además del aceite. Con la batidora eléctrica damos cuatro o cinco golpes como si estuviéramos haciendo una mahonesa.

Una vez hecha la masa – no la hagáis tampoco demasiado fina – la probamos para comprobar si es necesario añadir sal y pimienta.

Con esta pasta se suelen untar trozos de pan tostado o se sirve al plato acompañando la polenta. 

Entrante Caliente



Ribollita


La Ribollita es la sopa más conocida de la cocina toscana, muy requerida durante los días más fríos del año. Se caracteriza por la presencia de Cavolo Nero, lo que en España se denomina Berza, Col Gallega o Col Caballar. En España se emplea para realizar el Caldo Gallego y en Portugal es esencial en el Caldo Verde. 

La Toscana es una región localizada al oeste de la península itálica y que contiene poblaciones tan famosas e importantes como Florencia, Pisa, Livorno o Siena. 

INGREDIENTES (4 personas): 

  • 150 gramos de col gallega (cavolo nero) 
  • 100 gramos de col rizada 
  • 1 zanahoria 
  • 1 cebolla
  • 1 rama de apio 
  • 2 calabacines pequeños 
  • 250 gramos de patatas 
  • 250 gramos de alubias blancas cocidas 
  • 150 gramos de rebanadas de pan tostado 
  • 150 gramos de tomates 
  • 100 gramos de panceta 
  • 800 ml de caldo de verdura o agua 
  • 1 hoja de laurel 
  • 2 hojas de salvia 
  • 1 ramita de romero 
  • Sal 
  • Pimienta negra molida 
  • Aceite virgen extra de oliva 

Cortamos la cebolla, la zanahoria y el apio muy finos y los pochamos con un chorro de aceite de oliva. Añadimos también la panceta cortada y en el siguiente orden la col gallega, la rizada (ambas en cortadas en tiras), los calabacines en rodajas y con su piel así como la patatas cortadas en cubitos. 

Doramos las verduras ligeramente y a continuación añadimos el caldo de verduras o el agua, previamente calentado hasta el punto de ebullición, incorporando además el laurel, la salvia y el romero. 

Después de media hora de cocción eliminamos los saborizantes y agregamos las alubias, las rebanadas de pan tostado y los tomates sin piel ni semillas y bien triturados. Dejamos hacer durante unos diez minutos, rectificando de sal y pimienta. 

Se sirve bien caliente y a veces el pan tostado, en lugar de incluirse en la sopa, se coloca en el fondo de cada platopara verter el caldo encima, va a gustos.


Plato Principal

Cordero a la Romana

(Abbacchio alla Romana)


El cordero que se emplea en esta receta es del tipo lechazo,es decir, una cría que solo ha tomado leche de su madre y no ha probado aún la hierba. Esta receta es típica de la ciudad de Roma y se tomaba tradicionalmente por la Semana Santa. En cualquier caso es también muy adecuada para las fiestas navideñas. si sois de esas familias que son muy de cordero en Navidad.

Como curiosidad cabe decir que los antiguos romanos críaban ovejas solo para obtener lana y fue mucho más tarde que empezaron a degustar la carne de cordero. 

INGREDIENTES (4/6 personas) :

  • 1 kg de cordero (lechazo)
  • 100 ml de vino blanco
  • 100 ml de vinagre blanco (manzana, vino blanco etc)
  • 4 ramitas de romero
  • 3 hojas de salvia
  • 2 dientes de ajo
  • 4 anchoas saladas (8 filetes)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite virgen extra de oliva

Para hacer Cordero a la Romana es conveniento dejar la carne del cordero, convenientemente troceada, marinada en una mezcla de aceite, vino blanco y romero durante 8 horas (una noche).

En una bandeja u olla de barro incorporamos un chorro generoso de aceite de oliva, la salvia, el diente de ajo, el romero, la sal y la pimienta negra además de los trozos de cordero. A fuego alto removemos bien para que la carne se impregne de los aromas y la carne se tueste.Vertemos los medios vasos de vino y de vinagre y dejamos que se evaporen. Esto se hace para añadir dichos sabores a la carne. Cuando ya no queda líquido, añadimos un vaso de agua hirviendo e inmediatamente cubrimos la cazuela de barro con papel de aluminio. 

Precalentamos el horno a 180 grados centígrados e introducimos el cordero durante 45 minutos. Revisaremos la cocción de vez en cuando. Si se queda demasiado seco añadimos más agua con mesura. Mientras el cordero se hace en el horno y preferiblemente a media cocción retiramos parte del caldo que exudará y en dicha grasa trituraremos los filetes de anchoa (preferiblemente los desaláis ligeramente bajo el agua del grifo).  Esta pasta de anchoas se retorna a la cazuelarociando con ella la carne. 

Como veis un plato contundente.

Postre

Dulce Varese


La polenta es un alimento típico que se consume como gachas o acompañamiento y cuyo ingrediente principal es la harina de maíz. Es tipica del norte de Italia pero se consume también en Rumanía (la famosa mamaliga) y en gran parte de Suramérica. Aunque generalmente se uso es "en salado" existen algunas recetas dulces como el llamado Amor Polenta o Dulce de Varese por ser típico de dicha ciudad Lombarda.

INGREDIENTES :

  • 100 gramos de harina de maíz 
  • 80 gramos de harina de trigo blanca
  • 100 gramos de mantequilla
  • 120 gramos de azúcar
  • 70 gramos de almendras picadas muy finas
  • 2 huevos
  • Medio vaso de ron*
  • 1 cucharada de esencia de vainilla o 2 de azúcar vainillado
  • 1 sobre de levadura química
  • Azúcar glas

* puede ser otro licor como brandy de Jerez, amaretto etc.

En primer lugar batimos en un bol la mantequilla fundida, los huevos y el azúcar hasta obtener una crema homogénea.

A continuación agregamos poco a poco y bien tamizada la harina de maíz y la blanca, la levadura química, la vainilla, las almendras picadas y el ron. Mezclamos bien hasta que vuelve a quedar una masa homogénea y sin grumos.

A continuación vertemos esta masa en un molde alargado de aluminio bien engrasado con mantequilla o bien de silicona. El Dulce de Varese se hace en un molde alargado con una acanalado típico, pero se puede hacer con cualquier otro, aunque si eres italiano y estás acostumbrado a ver el Dulce de Varese horneado en dicho molde te va a resultar extraño cualquier otro formato.

Se precalienta el horno a 180 grados e introducimos durante 40 minutos. Luego sacamos y espolvoreamos con azúcar glas. Un dulce muy fácil de hacer y que seguro que repetiréis.

Otros Dulces

Panettone, Pandoro

Bebidas

Prosecco
Vino Blanco
Café Espresso

Licores

Amaretto
Limoncello
Grappa


Sonhos de Navidad

 

En la Navidad portuguesa no suelen faltar los Sonhos (literalmente "sueños"). Se trata de unos buñuelos de pasta choux muy fáciles de hacer que una vez fritos se rebozan en azúcar glass y canela en polvo. 

INGREDIENTES :
  • 125 ml de agua 
  • 125 ml de leche
  • 125 gramos de harina
  • 100 gramos de mantequilla
  • 4 huevos grandes
  • 1 palo de canela*
  • 10 gramos de azúcar
  • Un pellizco de sal
  • Azúcar glass
  • Canela en polvo
  • Aceite vegetal para freír (canola, girasol, maíz)
* El palo de canela no está en la receta original pero da un mejor sabor a la pasta que, a fin de cuentas, será luego rebozada en canela en polvo.

En un cazo a fuego medio incorporamos los 125 ml de agua, los 125 de leche, media cucharada de azúcar, el pellizco de sal, el palo de canela y la mantequilla a trozos.

Cuando la mantequilla se ha fundido del todo, retiramos en primer lugar el palo de canela e incorporamos de golpe los 125 gramos de harina (es recomendable pasarlos antes por el colador para evitar grumos).

Removemos vigorosamente con una cuchara de madera  a fuego medio-bajo hasta que la masa se desprende de las paredes de la cazuela.

Es el momento de incorporar los huevos.

Lo vamos haciendo de uno en uno, removiendo bien para que se integre con la masa. No pondremos un nuevo huevo hasta que el anterior no se haya integrado bien. 

Una vez tenemos la pasta choux preparada, vamos a freír los Sonhos. 

En una sartén disponemos una importante cantidad de aceite, de manera que haya al menos un dedo de profundidad. Calentamos a temperatura media. Bajo ningún concepto dejéis que el aceite se caliente mucho o llegue a humear o los buñuelos se quemarían por fuera y quedarían duros por dentro.

Con una cuchara cogemos una cantidad de pasta choux y con otra la deslizamos con cuidado hacia el aceite caliente. Se fríen solo unos pocos cada vez, evitando que se toquen. Se freirán con un burbujeo medio y además se inflarán. 

Les vamos dando vueltas hasta que toman un bonito color dorado. En ese momento se retiran dejándose escurrir el aceite sobrante sobre una rejilla o un papel absorbente.

Cuando los hemos frito todos y están al menos a temperatura ambiente, los hacemos rodar sobre un plato donde hemos dispuesto una mezcla de azúcar glass y canela en polvo.

Ya veréis la delicia que son.

Ceviche de Vieiras

El ceviche es un plato típico de la gastronomía latinoamericana, especialmente asociado con países como Perú y Ecuador cuya gastronomía está últimamente en auge. 

Se caracteriza por utilizar pescado o mariscos crudos que se marinan en jugo de limón u otros cítricos, lo que los "cocina" en ácido. Es decir, al igual que ocurre con los alimentos que se bañan en vinagre, no se puede decir que no sufran una transformación y por tanto una especie de cocinado.

El Ceviche de Vieiras es una variante refinada que utiliza vieiras frescas en lugar de pescado. Las vieiras son moluscos de sabor delicado y textura tierna. Las vieiras se venden tanto frescas como congeladas e incluso solo la carne, lo que facilita mucho realizar determinadas recetas como los carpaccios o este que nos ocupa.

El ceviche es un entrante muy original para cualquier tipo de comida navideña. Es muy fácil de realizar, dejándonos tiempo para dedicarnos a otras elaboraciones que requieran más tiempo.

INGREDIENTES*

  • Vieiras frescas o la carne congelada de las mismas, limpias y en cortadas rodajas finas
  • Zumo de limón
  • Limones adicionales para decorar
  • Cilantro fresco picado
  • Cebolla morada finamente picada
  • Chile (opcional, según preferencia de picante)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aguacate en cubos (opcional, para servir)
* Las cantidades de partida para un único comensal serían 3 ó 4 vieiras en rodajas, el zumo de medio limón, otro medio para decorar, un poco de cilantro fresco, media cebolla morada, medio chile (si se quiere picante) y medio aguacate grande. A partir de ahí, multiplicad por el número de invitados.

En un bol, colocamos las rodajas de vieira. Puede ser un bol individual para servir directamente al comensal.

Exprimimos suficiente zumo de limón para cubrir las vieiras sumergiéndolas completamente. El ácido del limón cocinará ligeramente las vieiras.

Agregamos cilantro fresco picado y cebolla morada finamente picada al bol. Si prefieres un ceviche más picante, puedes añadir chile al gusto.

Sazonamos con sal y pimienta al gusto. Mezclamos bien todos los ingredientes.

Cubrimos el tazón con film transparente y dejamos marinar en el refrigerador durante al menos 30 minutos o hasta que las vieiras estén opacas y firmes.

Servimos el ceviche en platos individuales si habéis hecho un bol colectivo. Se puede decorar con más cilantro fresco, rodajas de limón y, si se desea, aguacate en cubos.

Más sencillo y elegante no podía ser.

Ternera Orloff

   


¿No os suena la ternera Orloff?  Se trata de una receta francesa que debe su nombre al nombre del embajador ruso en París el cual fue agasajado por su cocinero con esta pantagruélica creación. Porque si habéis pensado alguna vez en un asado "a lo bestia", aquí lo tenéis. Se trata de una carne - la original es redondo de ternera, pero por cuestiones de ahorro se puede hacer con lomo de cerdo - que se hace medallones entre los cuales se inserta puré de champiñones y bacon o jamón ahumado, y luego se riega con una salsa bechamel con queso derretido. Vamos, que cada bocado son 10.000 calorías por lo menos. Eso sí, está de vicio.


Aquí os presento la manera en que yo realizo el redondo de ternerna orloff que no es exactamente igual que la receta original pero el resultado es igual de brutal. 

INGREDIENTES (4 personas) :

  • Un redondo de ternera de 1 Kg o bien lomo de cerdo, misma cantidad
  • 100 gramos de champiñones
  • 1 cebolla grande
  • Jamón ahumado o bacon
  • Mantequilla
  • Sal
  • Pimienta

Para la bechamel :

  • Leche
  • Harina
  • Nuez moscada
  • Sal
  • Pimienta
  • Queso rallado (50 gramos)
  • Aceite virgen extra de oliva

Estiramos el redondo de ternera y hacemos rebanadas del mismo sin llegar a cortar completamente el medallón (esto es, queda agarrado por un extremo, no separéis los medallones). Cada rebanada de un dedo de ancho, más o menos. Salpimentamos.

En una sartén con una cucharada de mantequilla salteamos los champiñones ligeramente. Salpimentamos. Retiramos y pasamos por la trituradora hasta conseguir una pasta (no importa si queda gruesa).

Esta pasta la vamos repartiendo por los espacios entre los medallones de carne. También en cada espacio insertamos una loncha - o una parte -  de jamón ahumado o de bacon.

Hacemos una bechamel a continuación. En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Cuando se caliente vertemos un par de cucharadas de harina de trigo. Cuando la harina quede frita - se vuelve marrón - añadimos un vaso de leche y un poco de nuez moscada. Removemos la salsa para que se disuelva la harina y añadimos el queso cremoso rallado. Salpimentamos y dejamos que espese y vertemos sobre la carne.

Precalentamos el horno a 180 grados. Metemos la carne durante 45 minutos y los últimos 15 minutos a 200 grados para se se dore (conectando también el gratinador).




Se sirve en rodajas, ahora si cortadas totalmente, con el relleno y la salsa.

Supongo que no hace falta decir que este asado está de muerte.

Filete Chateubriand con Salsa Bearnesa

 

El filete Chateaubriand es una creación francesa que se suele cocinar bastante mal. La idea es emplear la parte alta del lomo (mejor buey que ternera) que es la más ancha. Se cocina brevemente para dorar el exterior dejando el interior de color rosa. Se sirve con salsa chateaubriand, que es propia de la receta o bien, que es lo que hacen todos los restaurantes en la actualidad, se le añade salsa bearnesa. Como acompañamiento he visto desde patatas fritas hasta patatas duquesa.

El corte que se sirve al comensal es grueso de hasta 3 ó 4 cm.

En las recetas que he visto hay varias cosas que se hacen mal :

  1. Lo hacen al horno : ni hablar, siempre al grill, parrilla, sartén o similar.
  2. No se ata el trozo de lomo : se debe atar SIEMPRE para que se haga por igual por todos lados.
  3. No se monitoriza la cocción : debemos de poder mirar algún lado para que no perdamos el color rosado que lo caracteriza. Luego explico cómo se hace esto.
El nombre probablemente proceda del diplomático y escritor francés de mismo nombre aunque, como es lógico, sería una creación de su cocinero que por desgracia no ha pasado a la posteridad.

INGREDIENTES (4 personas) 

Para la carne

  • Lomo alto de buey (o ternera, si no hay de lo primero), unos 800 gramos
  • Sal
  • Mantequilla sin sal
  • Hilo para atar
  • 2 filetes de buey (ahora explico la razón)

Para la salsa bearnesa (que haremos al microondas) 

  • 50 ml de mantequilla sin sal (un cuarto de vaso)
  • 2 yemas de huevo
  • 2 cucharadas de nata para cocinar *
  • 1 cucharada de vinagre de vino blanco
  • 1 cucharadita y media de zumo de limón *
  • 1 cucharadita de estragón seco
  • 1 cucharadita de perejil fresco picado *
  • 1 cucharadita de cebolla rallada
  • Un cuarto de cucharadita de sal (algo más de 1 gramo)
  • 1 pizca de mostaza fuerte, tipo francés *
  • 1 pizca de pimienta de cayena *

estos ingredientes son opcionales. Si prescindís de los mismos la salsa sigue siendo bearnesa pero por la forma de realización se podría notar algo que no se ha hecho de la forma tradicional. La adición de zumo de limón aumenta la acidez, la mostaza y la cayena realzan el sabor a nivel nasal y la nata aumenta la amplitud de los sabores grasos de la mantequilla.

Extraemos la carne del frigorífico al menos 2 horas antes de cocinarla, en un lugar fresco pero a temperatura ambiente. Cubrimos la pieza con sal gruesa (mejor escamas de sal tipo Maldon) y dejamos reposar. Si hace mucho calor es mejor dejarla en el interior del frigorífico pero en la parte alta, la menos fría.

Vamos a realizar en primer lugar la bearnesa. Así cuando la carne esté hecha podremos servirla de inmediato.

En primer lugar colocamos la mantequilla en un bol y la fundimos en el microondas a máxima potencia (30 segundos será tiempo más que suficiente).

Sacamos el bol e incorporamos todos los ingredientes. Batimos bien con las varillas.

Regresamos el bol al microondas y cocinamos durante 90 segundos a máxima potencia (750-850 W) parando cada 30 segundos para batir bien. Si no se bate 3 veces antes de finalizar los 90 segundos el resultado es malo no a nivel de sabor sino visual (el huevo no emulsiona con la mantequilla). Durante las paradas batid bien pero rápido ya que la salsa debe mantenerse a la misma temperatura durante todo el proceso. Reservamos manteniendo caliente.

Ahora vamos a hacer la carne.

Retiramos toda la sal de la superficie de la carne (esto es, la que no haya absorbido la carne)

Cortamos la punta del extremo del lomo (el otro extremo será plano, logicamente).

Colocamos en ambos extremos los dos filetes de buey.

Atamos la carne de manera que forme un paquete rectangular, aprisionando con el hilo los dos filetes que hemos añadido en los extremos.

Vertemos en una sartén grande un par de cucharada de mantequilla que fundimos a fuego medio-fuerte.

Doramos la carne por cada lado y, atención a esto, al darle la vuelta no la pinchamos, lo hacemos con ayuda de unas cucharas de madera o unas pinzas. Separando un poco los filetes "añadidos" controlaremos que la carne del centro continua rosada. En principio deberíamos dorar todos los lados del rectángulo aproximadamente 10 minutos cada uno, como ya he dicho vigilando que no se pierda el rosado.

Cuando los lados están dorados, se retira del fuego dejando que repose 10 minutos evitando que se enfríe. Así los jugos de la carne quedan bien distribuidos.

Cortamos el hilo y desechamos los filetes de buey añadidos.

Con un cuchillo afilado hacemos 4 porciones (en efecto, 200 gramos de carne por comensal) y servimos de inmediato, cubriendo parcialmente con salsa bearnesa o añadiendo un pequeño bol con la misma para que el comensal se sirva a su gusto.

Una receta realmente impresionante para grandes celebraciones.