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viernes, 23 de mayo de 2014

Pastel de queso y cerezas sin hornear

Las cerezas proceden originariamente de la zona comprendida entre el Mar Negro y el Caspio, en las actuales Turquía, Georgia y Azerbaiján. Es probable que las colonias griegas de la zona fueran las primeras en obtener variantes cultivables de los árboles salvajes de cerezas que crecían en la zona y a través de ellas las conocieron los romanos. Puesto que la ciudad griega de Kerassus era muy conocida por esta fruta, el nombre fue derivando hacia "cereza" en español, "cerise" en francés, "cherry" en inglés mientras que en griego se denomina kerasia (el nombre de la ciudad en la actualidad) y en turco es kiraz, ya que dicha ciudad pertenece ahora  a la Tracia turca.

El pastel de queso y cerezas que os propongo hoy no necesita horneado y se puede hacer con cerezas en almíbar o preparando vosotros mismos el almíbar con fruta fresca. Si optáis por la primera versión, no hará falta siquiera encender el fuego.

INGREDIENTES (4/6 personas) :

200 gramos de galletas maría o similar
250 gramos de cerezas en almíbar 
250 gramos de queso tipo crema (Filadelfia o similar)
400 gramos de leche condensada
4 cucharadas de zumo de limón
1 sobre (alrededor de 12 gramos) de esencia de vainilla
Mantequilla

En primer lugar necesitáis un molde de pastel de unos 22 cm de diámetro, de aluminio o silicona. En un bol desmenuzáis las galletas hasta reducirlas a polvo y entonces añadís un par de cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente, amasando hasta obtener una masa compacta.
Con la ayuda de una cuchara se distribuye la masa por el interior del molde subiendo por los laterales.

En otro bol batimos el queso fresco hasta que queda con la consistencia de la crema. Se añade entonces la leche condensada, batimos a su vez, para  incorporar a continuación la esencia de vainilla y el zumo de limón. Batid bien y verted en el molde que habíamos forrado con galleta. 

Podéis colocar en este momento sobre la tarta las cerezas o bien esperar a que cuaje para cubrirla en su totalidad (es preferible hacerlo así), dejando que el almibar chorree un poco. Para que cuaje se debe colocar en la nevera al menos un par de horas. 

Es de esas tartas que levantan exclamaciones al colocarla sobre la mesa y ya no comento al probarla.




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