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lunes, 20 de noviembre de 2017

Quinoa con verduras asadas (receta vegetariana)

La quinoa es un pseudo cereal que aporta a nuestra dieta nada más y nada menos que 8 aminoácidos esenciales.  Se le llamada pseudo cereal porque no es una gramínea pero su uso es parecido al que se da a los cereales : se puede hacer harina, consumir el grano craqueado - a modo de bulgur o cus-cus - y en general tiene los mismos usos que la harina de trigo u otros cereales salvo por un detalle importante : no contiene gluten. Puesto que el gluten es la proteína que permite al pan esponjarse, los panes hechos con harina de quinoa son más densos y pesados que los habituales de trigo o cebada.

Con harina de quinoa se puede hacer pasta, masa para pizzas, papillas para niños celíacos y otros muchos usos mientras que el grano se puede emplear para hacer ensaladas y cualquier plato que se os ocurra en sustitución del bulgur o el cus-cus.

Para preparar quinoa es preciso lavarla en primer lugar con abundante agua fría para eliminar la saponina, una toxina que le confiere un sabor amargo. Suele venir lavada pero si la compráis a granel no suele ser así. Siempre la lavo, empaquetada o no, por pura prevención. Para ello se coloca el grano en un recipiente - colador, escurridera - y lo lavamos bajo el grifo un par de veces. No la dejéis en remojo porque la saponina se depositaría en el fondo y no quedaría eliminada, dando a la quinoa un sabor amargo.

Para ablandar la quinoa es necesario cocerla en tres veces el volumen de grano en agua a fuego medio durante 15 minutos aproximadamente. Si no queréis cocerla, por aquello de que el agua diluye, también se puede vaporizar durante 20 minutos.

INGREDIENTES (4 personas) :

300 gramos de quinoa
1 pastilla de concentrado de caldo de verduras
1 calabacín
1 berenjena
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla

En una cazuela vertemos la quinoa ya lavada con el triple de agua a fuego medio. Para ello primero verted la quinoa en una jarra con escala de volumen y añadid el agua que corresponda. Mantenemos durante 15 minutos y mientras el agua hierve se añade una pastilla de concentrado de caldo de verduras (si no queréis emplear concentrado emplead caldo directamente). La pastilla de caldo da un mejor sabor a la quinoa. No hace falta añadir sal porque la pastilla suele ir bastante cargada.

Mientras la quinoa se hace cortamos las verduras y o bien las hacemos sobre una parrilla o bien al horno a 200 grados durante 10 minutos, con un pellizco de sal y un chorrito de aceite virgen extra de oliva.

Una vez la quinoa ya esté blanda dejamos reposar un poco para que absorba todo el líquido posible. A continuación distribuimos las verduras asadas en cada plato vertiendo encima una porción de quinoa.

Es una receta sencilla, fácil de preparar y que gusta tanto a todos los comensales, vegetarianos o no. Además es apto para celíacos siempre y cuando todos los ingredientes así lo expresen de manera clara (ojo con la pastilla de concentrado de caldo) y no haya contaminaciones cruzadas.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sugerencia de menús para este fin de semana (18-19 Noviembre 2017)

SÁBADO


Desayuno




Café con leche o leche chocolateada

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Almuerzo

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Entrante



Plato Principal

Chuletas de cerdo con salsa Blackwell


Postre

Fruta del tiempo

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DOMINGO


Desayuno



Zumo de naranja

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Almuerzo

Entrante



Plato principal




Postre



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Cena

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo


jueves, 16 de noviembre de 2017

Ponche Segoviano fácil

Foto : ABC Sevilla
A pesar del nombre no os presento una bebida sino un famoso pastel muy popular en la ciudad que le da nombre. Si habéis visitado la ciudad del acueducto seguro que al mirar el escaparate de alguna confitería habréis visto un vistoso pastel de forma cuadrada adornado en su parte superior con un enrejado de figuras romboidales realizado con hierro candente. Eso es un ponche segoviano y no sólo tiene un aspecto realmente llamativo sino que además está de vicio.

Para hacer ponche segoviano es necesario hacer bizcocho, crema pastelera, almíbar y mazapán. No es complicado pero requiere tiempo. Como este blog va principalmente de hacer recetas que no tomen más de media hora vamos a ir a lo práctico y sólo haremos el almíbar y el mazapán. Tanto el bizcocho como la crema pastelera la compraremos ya hecha. Nos saldrá un poco más caro pero ahorraremos casi una hora de preparación. Al final de este post tenéis enlaces para preparar bizcocho y crema por si no os convence eso de comprar cosas ya hechas.

INGREDIENTES :

Lo que se compra ya hecho :

500 ml de crema pastelera de Reny Picot (en tetrabrik) o bien 2 x 175 ml de preparación Royal. La primera es de uso inmediato y la segunda se ha de recomponer añadiendo leche.

1 bizcocho para tartas (se puede comprar la de marca Mildred en el DIA o bien la base para rellenar de MERCADONA, entre otras).

Para el almíbar :

Un vaso de agua
Azúcar
Limón

Para el mazapán :

200 gramos de almendra molida
200 gramos de azúcar glass
1 clara de huevo (mejor pasteurizada, por ejemplo la de marca PASCUAL)

Canela en polvo
Azúcar glass (otros 50 gramos adicionales)

En primer lugar vamos a preparar un almíbar a punto de hebra. Para hacer esto vertemos en un cazo el vaso de agua, calentamos a fuego medio, añadimos unas gotas de zumo de limón y vamos añadiendo el azúcar cucharada a cucharada. Cada vez que añadamos una cucharada de azúcar la disolvemos completamente removiendo continuamente. Levantamos la espátula y si no se forma una fina linea de almíbar entre esta y la superficie del líquido quiere decir que debemos seguir añadiendo azúcar. Cuando finalmente se forme la hebra, que no se rompa pero sea muy fina, ya tenemos el almíbar. Las gotas de limón que hemos añadido son para que el azúcar no cristalice. Reservamos.

Ahora vamos a hacer el mazapán. Es muy fácil. Mezclamos el azúcar glass con las almendras molidas y la clara de huevo equivalente a la que contiene un único huevo. Amasamos bien hasta que queda una bola homogénea y compacta. Es importante emplear azúcar glass (impalpable). Si fuera al horno no habría problema en emplear azúcar normal, pero al tomarse "en crudo" la textura granular sería desagradable al paladar. Por otro lado la clara pasteurizada nos evita problemas con la salmonela.

El ponche segoviano suele tener forma cuadrada pero no hay problema en utilizar bases de bizcocho circulares, el sabor será el mismo.

Si la base no está dividida previamente (la de MERCADONA lo está) hacemos dos o tres mitades no más altas que un dedo con la ayuda de un cuchillo grande y fino. Retiramos la capa tostada para facilitar que el almíbar penetre.

Colocamos una primera capa de bizcocho y lo pintamos con una brocha por la parte superior con el almíbar. A continuación extendemos una capa ancha y generosa de crema pastelera. Espolvoreamos por encima con un poco de canela molida.

A continuación volvemos a colocar sobre la crema pastelera otro bizcocho. Lo pintamos con almíbar y encima otra capa gruesa de crema pastelera. Si aún hay otra sección de bizcocho, repetid la operación. Si no es así esta operación consistente en acumular capas se da por finalizada. En este caso la cima del pastel siempre debe ser coronada por crema pastelera. Si os ha sobrado crema pastelera pintad los bordes de la tarta. Reservamos.

Coged la bola de mazapán y extendedla sobre el mármol con la ayuda de un rodillo. Debe quedar una capa fina y grande. Con cuidado la colocáis sobre el bizcocho de manera que lo cubra completamente. Lo que sobre por los bordes lo cortáis. Apretáis con suavidad la fina capa de mazapán para que se adapte a la forma del bizcocho que cubre.

Espolvoreáis por encima azúcar glass. Si disponéis de algún tipo de hierro de marcar podéis hacer la marca típica romboidal que los cubre. No cambia el sabor pero le da un toque de "veracidad".

Se guarda en el frigorífico o se consume de inmediato. Está realmente bueno.

En algunos casos el bizcocho se emborracha con algún licor o vino dulce, va al gusto.








miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pollo Kung Pao

El pollo Kung Pao es una especialidad de la provincia de Sichuan, en China. Sichuan se encuentra situada en el centro-sur del pais, relativamente próxima a la India y cuenta con una superficie de casi medio millón de kilómetros cuadrados para una población cercana a los 90 millones de personas. Además de por esta receta, es conocida por ser uno de los hábitats naturales del oso panda.

El pollo Kung Pao debe su nombre a un funcionario de alto rango del siglo XIX, aunque desconozco por qué mereció tan alto honor. Generalmente las recetas sólo reciben nombres de personajes que por su arte, su ciencia o su importancia han impresionado al chef. O porque éste ha querido impresionar al agasajado. Es lo que ocurrió con los melocotones Melba, la tarta Pavlova y la sopa Valerie Giscar d D'Estaing, entre otras.

El pollo Kung Pao tiene tantas recetas como cocinas donde se prepara. Es muy popular en los países anglosajones y eso ha provocado que se preparen pseudo recetas que harían temblar de horror a los cocineros sichuanesos.

Esta que os doy a continuación es la receta más aproximada a la real si bien algunos ingredientes, como los chiles típicos chinos o el vino y vinagre de arroz los he substituido por elementos más comunes en la cocina occidental (a menos que tengáis acceso a los mismos).

INGREDIENTES (4 personas) :

500 gramos de pechuga de pollo deshuesada, sin piel y cortada en dados grandes
100 gramos de cacahuetes
2 cucharadas de vino blanco (o de vino de arroz, si lo encontráis)
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de aceite de sésamo (o de girasol o maíz)
2 cucharadas de Maizena
1 cucharada de pasta de chili picante (o suave, al gusto)
1 cucharadita de vinagre de vino blanco (o de vino de arroz)
1 diente de ajo
1 cebolla fresca 
1 vaso de caldo de verdura (200 ml)

En primer lugar es necesario marinar el pollo (esto es, sumergirlo en un líquido con saborizantes sin que haya sido previamente cocinado).

Para hacer el marinado mezclamos 1 cucharada de vino, otra de salsa de soja, otra de aceite, una de maizena y otra de agua (donde hemos disuelto previamente la Maizena). Mezclamos bien e introducimos las piezas de pollo de manera que queden bien bañadas. Cubrimos el bol y lo llevamos al refrigerador durante al menos 2 horas.

Ahora vamos a hacer la salsa del Kung Pao. Para ello vertemos en una sartén a fuego medio-bajo una cucharada de vino, otra de soja, otra de aceite, una de Maizena mezclada con otra de agua, la pasta de chili y el vinagre. Incorporamos también el diente de ajo y la cebolla bien picadas, así como los cacahuetes y el vaso de caldo de verduras. Dejamos hacer hasta que la salsa liga y desprende aroma.

Mientras extraemos el pollo del marinado y sin escurrirlo lo salteamos en una sartén aparte  para que se dore ligeramente y quede relativamente seco. La salsa del marinado no se utiliza para nada, así que la podéis descartar.

Introducimos los trozos de pollo en la salsa de cacahuetes y dejáis hacer a fuego lento hasta que espese al gusto (hay gente que gusta de la misma muy líquida, otros casi seca).

Se suele servir sobre una base de arroz cocido. Hay cocineros que prefieren emplear chiles enteros - no la pasta - y lo cortan en rodajas y además añaden algunas verduras como pimientos verdes, apio etc. Va al gusto de cada uno.

martes, 14 de noviembre de 2017

Mejillones al curry

Una receta que une los deliciosos mejillones con una especia exótica. El resultado os sorprenderá...

INGREDIENTES (4/6 personas) :

2 kg. de mejillones frescos
1 cebolla grande morada
200 ml de nata para cocinar
300 ml de caldo de pescado
1 cucharada de curry en polvo
1 cucharada de harina
Vino blanco
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a cocer los mejillones que habremos lavado previamente a conciencia. Para ello vamos a utilizar una cazuela lo suficientemente honda como para que quepan los 2 Kg. Vertemos un chorro de aceite de oliva a fuego medio e incorporamos los mejillones. Cerramos con la tapa y mantenemos durante 1 minuto. Abrimos la tapa y vertemos un puñado de sal y medio vaso de vino blanco. Dejamos hacer durante 3 ó 4 minutos y los mejillones ya estarán cocidos. Algunos se habrán abierto y otros no. Los que no se hayan abierto deben ser desechados ya que significa que cuando se recolectaron estaban muertos y podrían no ser muy saludables. ¡ Ni se os ocurra abrirlos a la fuerza !

A continuación extraéis la carne de las conchas y reserváis sin dejar que se enfríen.

En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva a fuego medio y en el mismo incorporamos la cebolla picada muy fina. Cuando empieza a transparentar agregamos una cucharada de harina de trigo blanca pasada por el colador y trabajamos con la cuchara de madera para que no se formen grumos. Cuando la harina se torna marrón añadimos el caldo de pescado y ya con las varillas removemos para que no se apelmace. Es el momento de incorporar la cucharada de curry y cuando todo esté bien disuelto, se añade la nata, media cucharadita de sal y un poco de pimienta negra. 

Añadimos a continuación la carne de los mejillones y está listo para servir. Cuidado con que al añadir la nata al caldo no hierva ya que se podría cortar.

Como se trata de una receta ligera, lo mejor es acompañarla de arroz cocido o puré de patatas.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Lajanodolmades (hojas de col rellenas de carne, Grecia)

Hacía tiempo que no presentaba una receta griega y aunque parecida a los dolma que sí habíamos tratado, las lajanodolmades difieren en que se suelen presentar bañados en una salsa de limón llamada avgolemono, muy empleada en la cocina de aquel país.
La palabra griega para repollo es λάχανο, pronunciada lájano en español, mientras que dolmades procede del turco y significa "relleno". Por tanto lajanodolmades significa hojas de repollo rellenas.





INGREDIENTES (6/8 personas)

Para los dolma de col : 

2 Kg de repollo / col
1 kg de carne picada (ternera, cerdo o mezcla de ambas)
100 gramos de arroz
1 cebolla grande morada
2 claras de huevo
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de eneldo picado
Aceite virgen extra de oliva
Pimienta negra molida
Sal

Para la salsa de limón

2 cucharadas de mantequilla
Media cucharada de harina blanca de trigo
El zumo de 1 limón
150 ml de leche
Pimienta negra molida
Sal

Lo primero que debemos hacer es preparar el repollo. Desecha las hojas externas de la col, abre cuidadosamente las hojas y lávelas bien. 

En una olla grande y profunda, agrega un poco de agua y llévala a ebullición. Toma algunas de las hojas de col y escáldalas en agua hirviendo brevemente. Si hacemos esta operación con las hojas de col las hará más suaves y más fáciles de enrollar. 

Retiramos las hojas de la olla y las colocamos sobre una superficie de trabajo limpia.  Una vez que se enfríen un poco, retira la veta interna gruesa de las hojas.

Prepara el relleno para los rollos de repollo relleno. En un tazón grande agregar la carne picada, el arroz, las cebollas picadas, el perejil, el eneldo, las claras de huevo, la pimienta picada y media cucharadita de sal. Amasamos bien la mezcla para que los sabores impregnen la carne. De momento todos los ingredientes, incluido el arroz, están en crudo.

Ahora vamos a rellenar las hojas de repollo.  Agarramos una hoja, la colocamos  sobre una superficie plana (si es demasiado grande, córtala en 2 o 3 piezas más pequeñas), agrega una cucharada del relleno en el centro con cuidado de no llenar demasiado los rollos, ya que el arroz se expandirá durante la cocción.

Dobla la sección inferior de la hoja sobre el relleno hacia el centro acercando los dos lados también hacia el centro y apriétalos para cerrar el rollo. Continúa con el resto de las hojas.

Ahora vamos a hervir los rollos. Para ello los colocamos en una cazuela grande y honda donde a ser posible puedan estar todos los rollos colocados en contacto con la base. Llenamos de agua hasta justo la altura de los rollos y encima colocamos un plato que pueda ir al fuego para evitar que se deshagan. Echamos un poco más de agua y llevamos a ebullición. Cuando el agua hierva bajamos el fuego al mínimo y dejamos hacer durante una hora.

Mientras los rollos se hacen vamos a preparar la salsa. Derretimos la mantequilla a fuego medio, agregamos la harina bien tamizada y batmos para formar una pasta. Vertemos a continuación el jugo de limón y cocinamos lentamente añadiendo la leche poco a poco sin dejar de batir (atención a esto, porque el limón puede cortar la leche si nos descuidamos). Removemos hasta que espese un poco - con el espesor de una crema de verduras, por poner un ejemplo -.

Extraemos los rollos de col, escurrimos bien el agua y se sirven cubiertos de la salsa de limón y espolvoreando por encima pimienta negra picada. Están muy buenos, os los recomiendo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Sugerencia de menús de fin de semana (11-12 Nov 2017)

SÁBADO


Desayuno

receta gofres




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Almuerzo

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Plato único



Postre



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DOMINGO


Desayuno




Zumo de Naranja

Café

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Almuerzo

Entrante



Plato Principal


Rosbif acompañado de patatas duquesa

Postre



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Cena

Plato único



Postre

Fruta del tiempo

jueves, 9 de noviembre de 2017

Risoles de parmesano y mozzarella

Hoy vamos a aprender a hacer risoles, una receta que a menudo se confunde con las croquetas. Mientras que la croqueta es una bechamel espesa que adereza un ingrediente básico - carne picada, jamón etc -,  luego cubierta de harina y huevo que se fríe en aceite, el risole es una masa rellena de un ingrediente cualquiera que así mismo se fríe, pero donde resulta más importante el envolvente que el contenido. Por decirlo más simplemente, el risole sería una croqueta con una 'costra' bien gruesa. Si dicha costra no tiene buen sabor, el risole no vale nada.

Por la razón indicada anteriormente, el proceso de realizar un risole consistirá en hacer una masa y luego adicionarle el relleno. Se pueden rellenar de carne, pescado, patata o queso, pero si el producto requiere cocinado (carne, pescado o patata) se requerirá cocinarlo previamente ya que la fritura no es suficiente para hacerlo por si sola.

En esta receta que a continuación os indico empleo queso como relleno porque es uno de los pocos que no requieren cocinado previo y por tanto para empezar os resultará más sencillo. Empleo dos tipos de queso : uno barato como la mozzarella y otro más caro pero de sabor fuerte como el parmesano. No hay problema en hacer los risole sólo con mozzarella o emplear otro queso adicional que no sea parmesano como el manchego, el cheddar etc.

INGREDIENTES (para 6 comensales aprox) :

Para la masa

400 gramos de harina de trigo blanca
400 ml de leche entera
200 ml de agua
3 cucharadas de mantequilla o margarina (al gusto)
1 cucharadita de sal *
1 pastilla de concentrado de caldo de ave o de carne (al gusto)

* atención ! a menudo las pastillas de concentrado de caldo son muy saladas, así que tal vez deberéis hacer sólo una cucharadita rasa o incluso media de sal.

Para el relleno

400 gramos de queso mozzarella
200 gramos de queso parmesano (manchego también vale)

Para la fritura : 

aceite de girasol y aceite de oliva
leche
pan rallado

En una cazuela grande a fuego medio vamos a verter la leche, el agua, la mantequilla, la cucharadita de sal y la pastilla de concentrado de carne. Lo llevamos a hervir, vigilando que todo quede bien disuelto.

Cuando la leche ya ha hervido bajamos el fuego al mínimo y añadimos la harina bien tamizada para que no forme grumos. Con una espátula de madera removemos bien hasta que se forma una masa que ha absorbido la totalidad del líquido y prácticamente se separa de las paredes de la cazuela (os daréis cuenta que está hecha cuando al presionar con el dedo le cuesta retomar la forma inicial que tenía).

Se saca la masa de la cazuela, se deposita sobre la tabla de madera y se amasa hasta que queda elástica y homogénea.

En otro bol preparamos la mezcla de ambos quesos bien rallados. 

Ahora es el momento de formar el risole. Agarramos una bola pequeña de masa y la aplanamos sobre la palma de la mano.  El tamaño correcto es ese, la extensión de la palma de la mano sin ser demasiado gruesa, lo que se llama una "galleta".

En el interior depositamos un poco de queso y cerramos la masa sobre el mismo, dándole la forma de media luna (es la forma habitual de los risoles, pero si queréis les dais la forma cilíndrica de las croquetas).

En una sartén vertemos dos dedos de aceite de girasol y un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra. Con esta mezcla hacemos que el aceite de girasol tarde más en quemarse.

Mojamos los risoles en leche y luego los pasamos por pan rallado (suena raro pero se hacen así, no se emplea huevo).

A fuego no muy fuerte freímos los risoles hasta que se doran ligeramente. Cuando estén bien hechos la prueba será que al abrirlos, tal y como muestra la foto que acompaña a este artículo, la costra será crujiente y el interior se habrá semi fundido. 

Están de vicio, os los recomiendo ya sean de queso o con cualquier otro relleno. Acompañados de ensalada  hacen una cena completa.


miércoles, 8 de noviembre de 2017

Oferta para la novela "Istanblues"

La novela "Istanblues" ya está disponible desde hoy hasta el día 14 de Noviembre en formato ebook por sólo 0,99 €.

Tras este periodo de oferta el libro volverá a su  precio habitual de 4,99 €. Que no se te escape este precio tan especial !

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Listas que corren de alimentos producidos en Cataluña

El conflicto catalán ha llevado a una profunda polarización de la sociedad en la comunidad autónoma pero también en el resto de España. Hace unos días publicábamos una encuesta para saber si los lectores de MHPC han realizado boicot sobre alimentos por el simple hecho de estar producidos en Cataluña. Aunque es pronto para obtener conclusiones, de momento un 62% de los encuestados declaran que así ha sido por el tema de la independencia. Corren por Internet listados de productos que han sido producidos en Cataluña (como el que a continuación se muestra) y que utilizan ambos "bandos" para apoyar sus productos o bien para boicotearlos. 

Es curioso constatar como en la Historia pueblos que se han odiado a muerte han compartido sin problemas la gastronomía, como si fuera un desliz perdonable. Hoy en día los turcos comen kebap y los griegos lo llaman gyros, que es en esencia lo mismo, a pesar de que el recelo entre ambos pueblos no haya mermado.

Aceites 

Les Garrigues, Siurana, Aceite de la Terra Alta, Aceite del Baix Ebre-Montsià y Aceite del Empordà, Borges.


Bebidas

Café Nescafé, Bonka, Marcilla

Okey

Infusiones Hornimans

Agua Fontvella, Aquarel, Viladrau, Lanjarón

Cava Codorniu, Freixenet, Segura Viudas, Castellblanch, Delapierre, Rondel

Vichy Catalán

Cerveza Damm


Dulces/pan/repostería

Repostería Martínez

Donuts, Donetes, Bollycao, Phoskitos

Productos Kinder.

Panrico, Brooks American Sandwich.

Galletas Lu, Príncipe, Fontaneda, Artiach.

Dietéticos Gerble, Santiveri, Biocentury

Chupachups, Caramelos Solano

Colacao

Postres Royal

Paladín instantáneo

Nocilla, Nutella

Miel de la Granja San Francisco

Cereales Nestlé

Lácteos/Salsas

Quesos Hotchland

Salsas Calvé, Hellmann’s, Ligeresa

Tomate frito Solis, Apis

 Flora, Tulipán, Ligeresa

Precocinados

 Gallina Blanca

 Knorr

 Caldos Aneto

Carnes y embutidos

 Embutidos Casa Tarradellas/Casademont/Noel/Argal (embutidos, charcutería y pizzas de Hacendado)

 Patés La Piara, Casa Tarradellas

 Fuet Empuña

Envasados y congelados

 Helados Frigo

 Ultracongelados La Sirena, Maheso

 Conservas Dani

Pasta y pizzas

 Pastas Gallo, El Pavo, Buitoni, (Pasta Hacendado que son Pastas Gallo)

 Pizzas Casa Tarradellas