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martes, 31 de marzo de 2020

Arroz a banda


El origen del arroz a banda es, como la fideuà e incluso la paella, muy humilde. Era un plato hecho por los marineros con el pescado que no se podía vender en la lonja, la morralla, por no ser popular o contar con demasiadas espinas. Con ese pescado, invendible pero muy gustoso, se hacía un caldo que servía para confeccionar hasta dos recetas : un caldo de patatas y pescado aderezado con alioli y un arroz "a banda" ("aparte" o "además", en valenciano y también en catalán).

El arroz a banda, bajo diferentes nombres, es muy popular en toda la costa mediterránea comprendida entre Murcia y Gerona. A veces se le conoce como arroz de caldero y en otros lugares se ha popularizado más el guiso con patatas, como ocurre en la costa de Gerona donde el plato se denomina cim i tomba. Todos ellos cuentan con el mismo origen humilde y marinero aunque se discute donde se originó con exactitud. Mientras que la fideuà nace en Gandía, el arroz a banda parece ser que nació en la costa alicantina y de allí fue expandiéndose por los puertos mediterráneos aunque, al no haber documentación, esto se discute con otros dos puntos posibles de creación como son la costa murciana y la valenciana.

En la actualidad el arroz a banda ha perdido ese carácter humilde y doble primigenio para constituir un plato de precio dependiendo del pescado que incorpore, que suele ser gambones, rape, mero, sepia etc. Lo que sí es importante es la calidad del pescado que se emplee para hacer el fumet o caldo de pescado. Cuanto más gustoso el fumet  mejor será el arroz a banda obtenido, algo que a veces se hace recaer en el pescado que se incorpora al arroz directamente y que no es suficiente para dar ese sabor potente que necesita esta preparación. 

INGREDIENTES (4 personas) :

Para el fumet :

1 Kg de morralla (pescado para hacer fumet, compuesto por ratas, arañas, corvinas, capellanes, cintas etc, es decir, pescado de roca y playa)
2 litros de agua embotellada o filtrada
1 puerro
1 rama de apio
1 cebolla
Sal

Para el arroz :

400 gramos de arroz tipo bomba
250 gramos de rape (u otro tipo de pescado blanco, no es un ingrediente crítico)
250 gramos de sepia
Medio vaso de tomate rojo maduro rallado
2 ñoras
2 dientes de ajo
3 ó 4 hebras de azafrán (o pimentón dulce, una cucharadita)
Sal
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a hacer el fumet con el pescado de roca y playa, hirviéndolo en 2 litros de agua y con las verduras que se detallan. El pescado debe quedar tan cocido que la carne se separe de las espinas, lo cual puede llevar entre 45 y 60 minutos, intentando que se pierda la menor cantidad de agua posible tapando la cazuela y bajando la potencia del fuego cuando el agua empieza a hervir. A continuación debemos filtrar el caldo resultante evitando que caiga alguna espina o escama. Algunos salan el fumet resultante mientras que otros lo prefieren tal cual. Si lo saláis recordad que lo habéis hecho porque si añadís sal de nuevo puede quedar excesivamente fuerte.

El caldo lo incorporáis a una cazuela y lo mantenéis caliente porque se ha de incorporar hirviendo sobre el arroz más adelante. 

En primer lugar hidratamos las ñoras en un bol de agua y a continuación las abrimos y raspamos la carne, que reservamos, descartando el rabo y las semillas además de la piel. También cortamos el pescado en dados y la sepia en cuadraditos. El arroz a banda se hace

En una paella o cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y en el mismo freímos los ajos partidos y la carne de las ñoras, hasta que los primeros se doren.

En ese momento retiramos y llevamos al mortero donde haremos con ellos la  picada (si la ñora no se puede retirar no pasa nada, hacéis la picada solo con los dientes de ajo).

En el mismo aceite con el fuego muy fuerte - cuidado con las salpicaduras - doramos los trozos de rape y de sepia. Cuando están dorados incorporamos los tomates sin piel ni semillas y muy picados. Dejamos que se haga un par de minutos y añadimos el arroz, salteándolo otro par de minutos, incorporando también la picada y si el fumet no lleva sal, añadidle una cucharadita más o menos. Transcurrido el tiempo es el momento de añadir el fumet.

Como 400 gramos son más o menos dos vasos de 200 ml, necesitaremos 1,2 Kg de fumet que son 6 vasos (la proporción para el arroz bomba es más o menos de 1:3).

Recordad que se debe añadir el fumet hirviendo y con el fuego a tope en la paella. Lo mantendremos así de fuerte, con mucha burbuja, durante 10 minutos y luego lo bajamos a fuego medio durante otros 10 minutos. A media cocción añadimos el azafrán o la cucharadita de pimentón.

Tras los 20 minutos de cocción procedemos a retirar del fuego dejándolo reposar unos 5 minutos. Esto es muy importante porque es el tiempo que necesita el arroz para coger todos los sabores y aposentarse.

Se sirve caliente acompañado si se quiere con una cucharada por plato de salsa alioli.

Nota : Si vais a poner gambas en el arroz, podéis hacer el fumet con sus cabezas y en ese caso no siquiera se necesita añadir verduras, sale un caldo muy bueno. El alioli que suele poner la gente en realidad corresponde al segundo plato que se puede hacer - el guiso de patatas - pero por costumbre se añade también. También es corriente servirlo acompañado de salmorreta en lugar de alioli.

lunes, 30 de marzo de 2020

Alfilada asturiana


La alfilada asturiana - también llamada Enfilada de Alves - es un dulce típico de la zona que se regalaba o compraba durante la Semana Santa. En la actualidad se puede comprar casi en cualquier época del año aunque continúa la tradición de Pascua.

Hay muchas recetas diferentes. Algunos lo son tanto que no parecen la misma cosa, y es que en Asturias hay casi una receta por cada familia. En lo único que se parecen es en la forma de trenza que se les da y que a veces la gente foránea confunde con trenzas de brioche sin serlo.

INGREDIENTES :

350 gramos de harina de fuerza
100 gramos de azúcar
100 gramos de mantequilla sin sal
50 ml de leche entera
2 huevos (+1 yema para dorar la trenza)
1 cucharada de orujo asturiano (sirve también el anís o cualquier otro licor dulce)
10 gramos de levadura seca de panadería (si la tenéis fresca serían 30 gramos)
1 pellizco de sal

En primer lugar vamos a engordar los hongos de la levadura. Como consumen azúcar (también les viene bien la lactosa de la leche) y emiten dióxido de carbono y alcohol, metemos los 10 gramos (2 cucharaditas) en la leche templada y si queremos que engorden aún más disolvemos también una cucharadita de azúcar. Si la levadura que tenéis es la seca, con esta operación primero se hidratará y luego comenzará a crecer y activarse. Es muy recomendable que lo hagáis de esta manera, dejándola al menos durante media hora.

En un bol incorporamos los huevos y el azúcar. Batimos hasta que blanqueen (emulsionen). Una vez esto ocurra añadimos el orujo asturiano.

Incorporamos el fermento que habíamos hecho activar con la leche y batimos para que se integre bien.

Añadimos 1 pellizco de sal - esto solo sirve para potenciar el dulzor de la masa - y la harina, poco a poco y sin dejar de batir, previamente tamizada para eliminar grumos.

Trabajamos la masa con una cuchara de madera hasta que sea difícil hacerlo. Es el momento de sacarla del bol y colocarla sobre el mármol de la cocina previamente enharinado, amasándola durante media hora.

A mitad del amasado añadimos la mantequilla a punto pomada - temperatura ambiente, aún solida pero muy maleable - y trabajamos para que se integre bien.

Pasada la media hora de amasado procedemos a dejarla en un sitio cálido, tapada con un paño de algodón o un film de plástico, para que crezca al doble de su volumen. Tomará alrededor de 2 horas.

Transcurrido el tiempo sacamos del bol donde ha estado confinada y amasamos unos 5 minutos. Dividimos la masa en tres cilindros alargados iguales para, como ya suponéis, hacer una trenza. Alguna gente hace trenzas como si fuera un peinado y otros simplemente retuercen un cilindro continuo de masa sobre si mismo.

Depositamos la trenza obtenida en la bandeja del horno cubierta por un papel de hornear y cubierta por un paño la dejamos crecer de nuevo al doble de su volumen. De nuevo tardará unas 2 horas y al cabo de ese tiempo veréis como toma una forma muy bonita.

Si queréis que quede bien dorada la pintáis con la yema de un huevo.

Precalentamos el horno a 180 grados y la horneamos durante 30 minutos, hasta que se vea bien inflada y dorada.

Se deja enfriar y a disfrutar.

Colomba di Pasqua


La Colomba di Pasqua ("Paloma de Pascua") es el dulce típico italiano para degustar en Semana Santa, igual que lo es la Mona en Valencia y Cataluña, la Toña en Alicante y Murcia o el Mantecado de Avilés.

A pesar de que a menudo se sitúa su origen en la Alta Edad Media, lo cierto es que se trata de historias apócrifas que poco tienen que ver con la realidad. Lo cierto es que fue creada en los años 30 del siglo pasado por la misma gente que creó el Panettone con la única finalidad de que la gente dispusiera de un dulce típico para la Semana Santa, algo que ya habían conseguido con el primero.  Esta es la razón que la Colomba di Pasqua guarde un cierto parecido con el Panettone : un pan denso aromatizado y endulzado a conciencia.

La realización de la Colomba es compleja y requiere el empleo de harina de alto contenido en gluten (de fuerza extra), habitualmente denominada Harina de Manitoba porque suele proceder de ese territorio canadiense. Aparte de que los ingredientes son un tanto especiales, también requiere dobles fermentaciones de manera que el nivel de complejidad en su realización es alto, al nivel del Panettone, quizás incluso más.

Como sabéis este blog trata de simplificar las recetas sin que dejen de ser tradicionales y lo mismo hemos hecho con la Colomba. Os dejamos la receta simplificada tal y como se hace también en los hogares italianos. La compleja se suele dejar para las confiterías y se adquiere en las mismas, raramente se realiza en los hogares.

INGREDIENTES :

350 gramos de harina de fuerza
150 gramos de azúcar
3 huevos
1 naranja
1 limón
150 ml de leche entera
100 ml de aceite de girasol
20 gramos de levadura química (Royal)
1 cucharada de esencia de almendras
50 gramos de azúcar (para decorar)
Una docena de almendras crudas (para decorar)


Opcional : perlas de chocolate, fruta escarchada troceada o pasas sin hueso


En primer lugar separamos las claras de las yemas.

Con un pellizco de sal y tres gotas de zumo de limón montamos las claras a punto de nieve. Si tenéis unas varillas eléctricas es el momento de usarlas. Estarán listas cuando al dar la vuelta al bol las claras no caigan. Reservamos.

En otro bol y también con la ayuda de las varillas batimos las yemas con 150 gramos de azúcar. Cuando hace espuma procedemos a rallar la piel de la naranja y del limón. Mezclamos bien.

Añadimos a la mezcla de yemas medio vaso de aceite de girasol (100 ml) y 3/4 de un vaso de leche entera (150 ml), además del aroma de almendras,  y batimos de nuevo con las mismas varillas de montar.

Cuando está todo bien mezclado añadimos 350 gramos de harina de fuerza poco a poco, sin dejar de batir, y sobretodo tamizada para que no haga grumos. 

Cuando tenemos la mezcla bien homogénea añadimos 20 gramos de levadura química (lo que es un sobre de levadura Royal). Batid bien para que quede bien distribuida.

Es el momento de añadirle los "tropezones" que también encontramos en el Panettone : pasas sin hueso, fruta escarchada o perlas de chocolate. Pero tampoco es raro dejarla tal cual.

Es el momento de añadir las claras que habíamos montado al principio. Las incorporamos y con movimientos envolventes de arriba hacia abajo las mezclamos con la masa de las yemas. Ya tenemos la masa de la Colomba.

Ahora es el momento de verterla en el molde. Este molde tradicionalmente tiene forma de cruz, con un brazo más largo que el otro, lo que vendría a ser la forma de una paloma (muy estilizada y con mucha imaginación, por supuesto). Se puede comprar por Internet, los hay de papel, silicona o metal,  o bien se puede prescindir del mismo y usar un molde redondo ya que el sabor por supuesto no se alterará.



Una vez tenemos la masa en el molde se cubre con azúcar espolvoreada y con almendras crudas enteras, generalmente sin pelar.

Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos la Colomba durante 40 minutos. Transcurrido el tiempo pinchamos con un palillo en el centro y si sale seco ya está lista.

domingo, 29 de marzo de 2020

Caracoles a la madrileña


Un plato muy gustoso y sencillo de hacer siempre y cuando cuentes con caracoles ya cocidos, que se venden tal cual o bien congelados. Si optas por recolectar tu mismo los caracoles la cosa se pone más complicada porque hay que purgar los caracoles. Esto se debe hacer para limpiar sus estómagos de sustancias tóxicas que ellos ingieren a través de los vegetales que consumen sin que les afecte para nada pero a nosotros nos pueden resultar venenosas.

Si finalmente decides recolectar tu mismo los caracoles, esperando que sepas diferenciar las especies comestibles de las que no lo son, el proceso de purga lleva varios días y consiste en alimentar con harina de trigo y hierbas aromáticas - tomillo, romero - al bicho, además de darle agua, en un lugar húmedo y oscuro. Con esto se consigue que evacúen lo que llevaban en el estómago, engorden por efecto de las hierbas y la harina adquiriendo además un sabor agradable.

Una vez han transcurrido mínimo tres días, procedemos a sumergirlos en una solución de agua, sal y vinagre que les obliga a sacar las babas. Los extraemos, los lavamos, y ya para finalizar la preparación se deben cocer en agua dulce, partiendo de frío. Contamos 45 minutos desde el primer hervor y ya los tienes cocidos. 

Como ves el proceso de preparación no es sencillo ni rápido, por lo que la opción de comprarlos ya preparados simplifica mucho las cosas.

INGREDIENTES (4 personas ):

1.5 Kg de caracoles
150 gramos de jamón serrano en taquitos
150 gramos de chorizo (dulce o picante, al gusto)
1 cebolla grande morada (dulce) o fresca
1 vaso de tomate triturado
3 dientes de ajo
1 ó 2 guindillas picantes
Una cucharada de comino
Una cucharada de pimienta negra molida
Sal
Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela grande a fuego medio, a ser posible de barro, vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Picamos fina la cebolla, 2 ajos y la guindilla (o guindillas) sin semillas y dejamos pochar hasta que la cebolla empieza a transparentar. Es conveniente salar un poco para que la cebolla sude. 

Añadimos entonces los taquitos de jamón y el chorizo cortado también en trocitos. Antes de que se queme la cebolla añadimos el tomate, reducimos un poco el fuego y dejamos hacer hasta que el sofrito empieza a ligar.

Incorporamos entonces los caracoles ya cocidos y agua justo para cubrirlos. Si los habéis cocido vosotros, entonces usad agua de la cocción.

Una vez cubiertos con el agua hacemos un majado de comino, un diente de ajo y la pimienta negra molida que verteremos por encima. 

Dejamos hacer hasta que la salsa espesa, comprobamos de sal y picante y si todo está bien se sirven directamente o se rectifica antes de llevar a la mesa.


sábado, 28 de marzo de 2020

Pan de emergencia (sin amasar y con cuatro ingredientes)


Os voy a explicar cómo hacer un pan con ingredientes que tenéis siempre en vuestras despensas, e incluso con alternativas a los mismos, porque es bien sabido que cuando se predice una catástrofe ésta te suele encontrar con yogures caducados en lugar de con bricks de leche.

Vamos a emplear solo 4 ingredientes : harina (de cualquier tipo, con solo que tenga un poco de gluten), leche, sal y levadura química (Royal). No es necesario amasar ya que el amasado tiene por objeto desarrollar el gluten y con ello que quede más esponjoso. Sin embargo como se puede emplear harina con muy poco gluten el amasado serviría de muy poca cosa, así que mejor ahorrar fuerzas.

El pan resultante no está nada mal aunque no esperéis un pan tipo payés con la corteza dorada y la miga muy esponjosa. El resultado es un tanto pálido y la miga densa, pero aún así os aseguro que no está nada mal. El pan está más que probado y testado, así que no debéis tener problema al hacerlo, incluso en las peores condiciones y con los ingredientes menos adecuados.

INGREDIENTES :

500 gramos de harina (para rebozar, de fuerza, integral, la que sea, con tal de que no sea sin gluten)
300 ml de leche 
2 cucharaditas de levadura química 
1 cucharadita de sal

En primer lugar ponemos el horno a precalentar a 190 grados. Es importante que cuando metáis el pan se encuentre a la temperatura adecuada.

En un bol mezclamos los componentes secos (la harina, la levadura química y la cucharadita de sal). Es importante que quede todo bien mezclado.

Es el momento de añadir la leche poco a poco mezclando con una cuchara y cuando la masa sea demasiado densa, hacedlo con las manos. Es importante que la leche se distribuya bien. 

A continuación colocamos un papel para hornear o si no tenéis un poco de harina sobre la bandeja del horno. Vertemos la masa y la aplastáis de manera que la altura máxima de la masa no supere los 3 cm. Esto es extremadamente importante para que el calor llegue bien a todo el pan. Puede parecer contraproducente quitar aire al asunto, pero aquí que el calor llegue a todas partes es más importante. A continuación hacéis un corte en forma de cruz sobre la superficie, con el mismo propósito.

Introducís el pan en el horno y lo mantenéis durante 35 minutos. Estará hecho cuando al extraerlo le déis un golpes con una cuchara de madero o vuestra mano enfundada en un guante y suene a hueco.  Si no suena a hueco lo podéis meter de nuevo al horno pero no más de 40 minutos en total. 

Repito, no esperéis un pan dorado y sabroso a la vista, pero el resultado no es nada malo e incluso se puede decir que la miga es más que agradable al paladar.

ALGUNAS COSAS QUE OS PUEDEN OCURRIR (Y QUE SUELEN OCURRIR) :

1. "No tengo leche" :  en lugar de leche se puede emplear una mezcla de yogur y agua al 50%. Es decir, 150 ml de yogur (si es natural sin azúcar) y 150 ml de agua. Si tampoco se tiene yogur, es posible usar 300 ml de agua (un vaso y medio) con una cucharada de aceite de oliva o girasol, o incluso con una nuez de mantequilla a punto de pomada.

2. "Soy vegano" :  se puede emplear leche de soja o similar (que no sea muy dulce) en la misma cantidad descrita pero añadid también una cucharada de zumo de limón.

3. "¿Se puede congelar?" : sí, no hay problema, al igual que cualquier tipo de pan.

4. "¿Se le puede dar un aspecto más atractivo?" : Si no tenéis problemas en cuanto a la disponibilidad de los mismos, pintad la superficie con un huevo batido y quedará más dorado.

5. "No tengo levadura ni nada que le parezca" : Si no tienes levadura química puedes sustituirla por los siguientes compuestos cuya misión es simplemente generar gas (para lo cual se emplea un ácido que reacciona con una solución carbonatada) :
  • 10 gramos de bicarbonato + 3 cucharadas de zumo de limón
  • 120 gramos de yogur + 10 gramos de bicarbonato
  • Usar simplemente bicarbonato (10 gramos) disueltos en la leche
  • Una cucharada de vinagre con una cucharadita de bicarbonato
  • Mezclar con la leche agua con gas, sin que la mezcla rebase los 300 ml en total.
6. "¿Es apto para celíacos?": No, este pan necesita un mínimo de gluten para funcionar. Sin gluten no funciona pero aún así los celíacos pueden consumir pan hecho con otro tipo de harinas como son la de maíz, arroz o incluso legumbres.

7. "¿Puedo usar cualquier tipo de harina?" : Sí, siempre que tenga algo de gluten. Es decir, vale la de fuerza, la de repostería, la panadera, la integral etc. No son aptas las de trigo sin gluten, las de maíz o arroz, quinoa etc.

8. "¿Se puede saborizar de alguna manera" : Sí, sin problemas. Se le puede añadir hierbas como el orégano o semillas de anís, al gusto.


viernes, 27 de marzo de 2020

Torreznos de Soria


Los torreznos de Soria son una tapa muy popular en toda España que se puede hacer en casa con los dos únicos ingredientes necesarios : la panceta adobada soriana y el aceite. Eso sí, hacerla tiene cierto truco ya que para que quede jugosa por dentro y crujiente por fuera es indispensable que se fría sobretodo con su propia grasa y se sigan los pasos que indico a continuación.

INGREDIENTES :

Panceta de Soria (medio kilo, aproximadamente)
Aceite virgen extra de oliva*

* En algunos recetarios indican aceite de girasol para que el sabor no interfiera en la receta. No os preocupéis, vamos a poner tan poco aceite que el uso de aceite de oliva, a no ser que se trate de un tema económico, es perfectamente viable.

En primer lugar es necesario airear la panceta. 

Como sabéis la panceta son las capas superficiales de grasa y carne que se encuentra en diversos cortes del cerdo pero principalmente en la parte ventral, incluyendo la piel. Cuando se corta en láminas finas y se ahuma se la denomina bacon. La panceta de Soria se suele vender en piezas enteras  adobadas y a menudo envasado en un plástico al vacío. Lo mejor es quitarle el plástico y colgarla en algún lugar de la cocina para que se seque. Si no podéis colgarla en ningún lado se puede colocar sobre una rejilla de manera que tenga aire por encima y por debajo. Estará lista cuando la piel se muestre muy dura al tacto.

Una vez tenéis la piel de la panceta muy dura se debe cortar en tiras de unos 2 centímetros de ancho. Para cortar la panceta no ataquéis la piel directamente porque es prácticamente imposible de cortar. La ponéis en vertical sobre el lado más largo y vais cortando las tiras hasta terminar con toda la pieza.

Una vez hecho el corte de la pieza, colocamos las tiras sobre una sartén con un chorro de aceite suficiente para cubrir el fondo. Nada más, no hagáis como dicen por ahí un dedo de fondo ni mucho menos. Cubrir la base y listo. Y sobretodo que las tiras se apoyen en el fondo de la sartén por el lado de la piel. Es muy importante que sea así.

Una vez tenéis las tiras colocadas en una sartén grande donde quepan todas las llevamos al fuego. Siempre se debe comenzar a freírlas desde aceite en frío, jamás en caliente, y a fuego muy bajo, casi mínimo. Al cabo de unos minutos el aceite comenzará a burbujear bajo las tiras de panceta y si levantáis una de ellas veréis que aparecen sobre la piel una burbujas indicativas de que se están haciendo correctamente.  Dejadlas el tiempo suficiente para que toda la piel quede con esas ampollas de la fritura. Esto puede llegar a tardar media hora, más o menos.

Una vez se ha frito la piel subimos el fuego a medio-bajo y hacemos los lados de los torreznos. Primero uno y luego el otro. Suele tardar unos 10 minutos por lado. El "cuarto" lado, el opuesto a la piel, no lo podéis freír porque el torrezno se habrá combado y resultará imposible que entre en contacto con la sartén. No os preocupéis, se está haciendo con el calor que le llega del resto de los lados. Tened en cuenta que a estas alturas ha aumentado la cantidad de aceite porque la grasa de la panceta se ha fundido ayudando a la fritura. Así os quedará como debe quedar : crujiente por fuera y jugosa por dentro.

Una vez fritas las tiras se llevan a un papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.

Se comen templadas y son un auténtico goce.


Sugerencia de menús para hoy y para el fin de semana

Viernes

Desayuno






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Almuerzo


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

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Cena


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

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Sábado


Desayuno





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Almuerzo


Entrante





Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Entrante





Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

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Domingo

Desayuno



Leche con café o chocolateada con brioche casero

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Almuerzo




Plato principal




Postre



Cena

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Entrante



Plato principal

Postre 



Fruta del tiempo

jueves, 26 de marzo de 2020

Pollo con garbanzos a la marroquí


Un guiso - algunos lo califican de potaje porque se puede servir con caldo, si bien carece de la cantidad de verdura necesaria para ser llamado así - muy popular en el Magreb cargado de la proteína animal procedente del pollo y de la vegetal de la legumbre. A pesar de su exótica procedencia no incorpora productos que sean difíciles de encontrar en nuestro país.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 pollo entero cortado como si fuera a hacerse al ajillo (es decir, partimos el pollo por la mitad longitudinal, de cada mitad hacemos dos mitades y luego del resultado otras dos mitades, es decir, 8 piezas en total)
250 gramos de garbanzos secos
2 puerros
2 cebollas moradas (dulces) o frescas
2 tomates rojos maduros
1 rama perejil
1 rama cilantro
1 palo de canela
1 limón
1 cucharada de maizena (opcional)
Una hebras de azafrán
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva


En primer lugar el día anterior ponemos los garbanzos en remojo para que se rehidraten.

En una cazuela honda vertemos un chorro generoso de aceite y a fuego medio pochamos los puerros (solo la parte blanca) y las cebollas bien picadas. Cuando la cebolla transparenta añadimos los garbanzos y agua fría (las legumbres SIEMPRE se deben empezar a cocinar desde agua fría, nunca caliente). El agua fría debe cubrir lo justo los garbanzos y si se va perdiendo por evaporación vamos reponiendo con agua CALIENTE porque si es fría quedarán duros como piedras. Dependiendo del tipo de garbanzo se puede tardar entre una hora y media y dos horas y media en ablandar. 

En una sartén freímos el pollo salpimentado hasta que queda dorado. Retiramos y reservamos.

Pelamos los tomates, les quitamos las semillas, y cortamos en trozos. Picamos el cilantro y el perejil (solo las hojas, los tallos son indigestos) y todo esto lo añadimos a la olla de los garbanzos con el zumo de un limón y el palo de canela, espolvoreando además pimienta negra molida. Añadimos también media cucharadita de sal. Haced esto cuando ya veáis que a los garbanzos les queda poco para ablandarse del todo.

Añadimos a continuación el pollo y las hebras de azafrán, tapando la cazuela a continuación. Dejamos hacer durante 30 minutos y listo para comer, rectificando de sal y pimienta poco antes de servir, secos o acompañados de caldo, al gusto.

Algunos recetarios incluyen fideos de sopa u otra pasta (unos 100 gramos) que se añaden en el momento de incorporar el pollo, además de una cucharada de maizena para espesar. Es opcional aunque tiene una explicación : las legumbres son pobres en un aminoácido que sin embargo sí poseen los carbohidratos. Digamos que con pasta el plato es completo a nivel de aminoácidos.


El Menú de Hoy

ENTRANTE

BORRETA DE ALCOY


La borreta es un guiso muy típico del invierno en las zonas del interior de Alicante. Cada pueblo de la zona parece tener su receta, así que no es raro encontrar una receta de Borreta de tal pueblo o de tal otro. Si ampliáramos esta definición, tendríamos además una receta por cada hogar alicantino, así que esta que os ofrezco está basada en la habitual de Alcoy pero hecha a mi manera y por tanto una más a añadir al repertorio. 

Todas las Borretas, sea cual sea su procedencia, tienen trazos en común. El primero es que incorporan una verdura - puede ser acelga o espinacas -, el bacalao y un huevo pochado por comensal. En mi caso hago algunas variaciones. No incorporo la ñora tal cual, si no que la rehidrato para sacarles la carne y es esa pulpa la que incorporo al guiso. En segundo lugar pocho los huevos de forma externa y los añado al plato (en la receta original se suelen pochar siempre directamente en el caldo). Con estos dos pasos consigo en primer lugar aprovechar toda la carne de la ñora como si fuera un condimento y además me aseguro que el huevo quede pochado de manera perfecta sin tener que añadir vinagre al guiso ni temer que la burbuja de un hervor mal controlado me estropee el resultado.

INGREDIENTES (4 personas) :

500 grs de acelgas
500 grs de patatas
200 grs bacalao seco (en dados, migas etc, preferiblemente sin espinas)
4 huevos
2 dientes de ajo
2 ñoras
Pimentón dulce (opcional)
Aceite virgen extra de oliva
Sal

El día anterior ponemos el bacalao en remojo cambiando el agua cada 8 horas (por tanto 3 cambios de agua). 

Antes de realizar el guiso es necesario re hidratar las ñoras retirándoles el rabo y las semillas y sumergiéndolas en agua tibia durante al menos veinte minutos. Una vez transcurrido el tiempo se abren por la mitad y con una cucharita se raspa la carne del interior. Reservamos.

En una olla mediana vertemos medio litro de agua e incorporamos las patatas partidas y chascadas - es decir, que en lugar de seccionarlas por completo con el cuchillo, la parte final la rompemos con objeto de que la fécula espese el guiso - de manera que el agua quede justo por encima. Si vemos que sobra la retiramos. 

Colocamos la tapa a la cazuela y dejamos hacer a fuego medio hasta que empiecen a ablandarse (pero no del todo). En ese momento incorporamos las acelgas bien limpias y los dientes de ajo sin pelar - a lo sumo con un par de incisiones - para que den un poco de gusto.  Tapamos de nuevo y dejamos hacer unos 5 minutos. Transcurrido el tiempo incorporamos el balacao, la carne de las ñoras, una cucharada de aceite de oliva y si se quiere una cucharadita de pimentón dulce.

Dejamos cocer hasta que las patatas están blandas. Para que el caldo, que no será mucho, quede más espeso podemos triturar una patata cocida con un tenedor para disolverla en el mismo a continuación. Comprobamos de sal y rectificamos.

Mientras las patatas terminan de cocer vamos a preparar los cuatro huevos pochados. Para ello disponemos un cazo con agua hirviendo - pero sin burbujear - con un chorro de vinagre y sobre el mismo, medio hundido pero sin que el agua lo rebose, colocamos un huevo dentro de un cucharón de sopa. Antes de que la clara empiece a coagular le ponemos un pellizco de sal y mantenemos hasta que se ha vuelto blanco y traslúcido y la yema se mantiene líquida.

Emplatamos distribuyendo equitativamente las patatas y los trozos de bacalao, colocando encima los huevos pochados y retirando los dientes de ajo.

Supongo que no hace falta decir lo bueno que resulta este guiso tan sencillo.

PLATO PRINCIPAL

CARNE REBOZADA




INGREDIENTES (4 personas) :

400 gramos de carne de ternera (tapa, contra, tapilla) o de cerdo (lomo)
2 huevos
Harina de trigo
Pan rallado
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva

Lavamos la carne y la dejamos escurrir (si es preciso la secamos con papel de cocina). La salpimentamos al gusto. Si tiene grasa por el borde es mejor que hagáis algunos cortes o al freírse se contraerá impidiendo que quede bien frita toda la superficie de la carne.

Batimos los huevos en un bol.  Sobre un papel de cocinar depositamos harina de trigo y en otro papel pan rallado.

Rebozamos la carne en harina, retirando el exceso de la misma, mojando a continuación los filetes en el huevo, dejando escurrir el sobrante. Seguidamente los pasamos por el pan rallado. Si queremos un rebozado muy potente, los volvemos a pasar por huevo y de nuevo por pan rallado. Con esto el empanado será el doble de grueso, mucho más crujiente, y podremos recalentarlo - en el horno por ejemplo - si no se va a comer inmediatamente a continuación de realizar la fritura.

En un sartén a fuego medio con al menos medio centímetro de aceite freímos los filetes hasta que se doran. Controlad muy bien la temperatura o el huevo del rebozado se quemará, haciendo necesario cambiar el aceite. También es conveniente salpimentar de nuevo sobre el rebozado.

Se sirven bien calientes y si habéis hecho el doble rebozado, se podrán recalentar en el horno - nunca en el microondas - para que estén tan crujientes como acabados de hacer.

POSTRE

FRUTA DEL TIEMPO

Manzanas, plátanos de Canarias, Naranjas, Mandarinas, Peras, Fresones etc

miércoles, 25 de marzo de 2020

Crema de calabacín



Una receta fácil de hacer para el día a día.

INGREDIENTES (4 personas) :

2 calabacines medianos
1 zanahoria grande
1 cebolla morada grande (o fresca)
1 patata grande
1 vaso de nata para cocinar (con 18% de MG)
Sal
Pimienta negra
2 litros de agua embotellada o filtrada

En primer lugar cortamos las puntas de los calabacines y sin quitar la piel verde los cortamos en 2 ó 3 trozos para luego incorporarlos en una olla con 2 litros de agua. La piel contiene muchos nutrientes y es importante conservarla. Eso sí, los tenéis que limpiar bien, frotando si hace falta.

Pelamos la zanahoria y también las cortamos en trozos grandes, al igual que la cebolla y la patata, incorporándolas a la cazuela.

Llevamos a ebullición y luego reducimos cubriendo con la tapa. En media hora las verduras estarán blandas (comprobadlo antes de continuar con el siguiente paso).

Pasamos las verduras con el brazo hasta que quede una crema muy fina. Añadimos entonces sal y pimienta al gusto. Es importante que el caldo resultante tenga buen gusto, si no la crema no quedará bien.

A continuación añadimos la nata, removiendo bien, y calentamos de nuevo al fuego pero sin que hierva ya que la nata se podría cortar. Al primer signo de hervor retiramos.

Se salpimienta antes de servir si ha quedado demasiado dulce. Si no tenéis nata no pasa nada, se puede usar leche entera.

Se sirve bien caliente con queso rallado por encima.

El Menú de Hoy

ENTRANTE

CALDO DE POLLO


En los duros días invernales lo mejor es disponer de caldo de pollo con el que enriquecer nuestros guisos y hacernos consomés o sopas bien calentitos. Os voy a explicar la manera de hacer un caldo de pollo muy fácil y simple que os servirá de base para sopas y otras preparaciones.

Como sabéis un caldo es tal cuando se parte de una serie de ingredientes sumergidos en agua fría que luego se va calentando con el propósito que las propiedades de dichos ingredientes pasen al agua. Si los mismos ingredientes se utilizaran en un líquido ya caliente estaríamos hablando de una sopa.

Con cuatro ingredientes vamos a hacer un caldo que os servirá para todo y además será  muy nutritivo y barato.

INGREDIENTES :

4 litros de agua filtrada o embotellada*
2 pechugas de pollo grandes y limpias (o cantidad similar de carne de otras partes del pollo)
1 rama grande de apio
1 cebolla grande fresca o bien morada (dulce)
2 zanahorias grandes

* Se puede emplear agua del grifo pero entonces es probable que se forme bastante espuma en la superficie del líquido de cocción. En ese caso debéis eliminar dicha espuma con una espumadera o retirándola con un cucharón de sopa. El emplear agua de grifo no es nada malo, solo ese inconveniente.

Llenamos una olla grande y honda con 4  litros de agua fría o a temperatura ambiente.

Incorporamos al agua la cebolla pelada y entera, al igual que la rama de apio y las dos zanahorias peladas sin partir. Añadimos las pechugas de pollo. Si queremos que sea "light" retiramos la piel. En caso contrario las dejamos.

Calentamos la olla tapada hasta que hierve. En ese momento bajamos el fuego y tapamos de manera que si levantamos la tapa la ebullición cesa en unos segundos.

Mantenemos de esa manera durante un mínimo de 2 horas. El gasto de gas o electricidad es mínimo porque tenemos el calor muy bajo, manteniéndose la cocción por el hecho de que la olla está tapada.

Una vez finaliza la cocción y con objeto de recuperar el máximo de nutrientes, pasamos todos los ingredientes por la batidora de brazo o de vaso hasta obtener un caldo fino. Si aún lo queremos más fino podemos pasarlo por un colador, aunque no suele ser necesario.

Dejamos enfriar y llevamos al frigorífico, hasta el momento de su utilización. De esta manera puede conservarse hasta 3 días.

Podéis hacer sopa, consomé, lentejas o cualquier comida en sustitución del agua. El caldo obtenido está realmente bueno y es mucho más denso y nutritivo que cualquier otro que podéis adquirir en el supermercado.

PLATO PRINCIPAL

TUMBET MALLORQUÍN CON SARDINAS EN ACEITE



El tumbet o tombet es una receta típica de Mallorca prima hermana de la samfaina catalana y el ratatouille francés. Encontraréis muchas recetas diferentes de tumbet. Esta que os presento es una de tantas aunque, por suprimir el calabacín, es probablemente la receta más ortodoxa. Añadirle las modestas sardinas en lata no es una barbaridad ya que en la isla es bastante común añadir al tumbet pescados muy simples o carne "menuda" (hígados de pollo, restos de cocido etc). El tumbet se debe preparar con 24 horas de antelación y se toma frío, nunca en caliente.

INGREDIENTES :

1 patata mediana por comensal
1 berenjena pequeña por comensal
1 pimiento rojo por comensal
1 lata de 1 Kg de tomate triturado
Medio diente de ajo
Sal
Harina de trigo
Aceite virgen extra de oliva
1 fuente grande de barro
Moldes individuales para pasteles (aros)

El tumbet es muy fácil de preparar pero se trata de una "facilidad" engañosa. Si no se hace bien puede quedar aceitoso o amargo. En primer lugar vamos a cortar la berenjena en rodajas dejando la piel. Para eliminar la amargor la colocamos en un bol con agua salada (el agua debe cubrir las rodajas y con una cucharada de sal será suficiente). La dejaremos al menos una hora. Mientras pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de medio centímetro. A continuación las freímos en abundante aceite de oliva hasta que se quedan ligeramente doradas. En el mismo aceite freímos los pimientos rojos, de nuevo sin pelar y cortados en tiras hasta que doren. Finalmente extraemos las rodajas de berenjenas, las secamos y pasamos por un poco de harina. También las llevamos al aceite hasta que se doran. Es importante escurrir bien las verduras tras la fritura. Podemos utilizar una rejilla o mejor un papel absorbente de cocina, pero es importante eliminar el exceso de aceite o el resultado puede ser demasiado graso.

Ahora vamos a freír el tomate de lata con sal y medio diente de ajo. Si el tomate es muy ácido conviene añadir una cucharadita de azúcar. Pasamos el tomate por el chino sin quitar el ajo. Ahora ya podemos montar la fuente que irá al horno. Tradicionalmente se ha venido empleando en Mallorca una fuente cuadrada de barro pero podéis emplear cualquier otro tipo. Precalentáis el horno a 150 grados. En el fondo de la fuente vertéis un poco de tomate frito y a continuación una capa de patatas, otra de berenjena y luego otra de pimientos. Así sucesivamente hasta que se acaben las verduras, coronando con otro poco de tomate frito. Se lleva al horno por espacio de media hora. Se deja enfriar y se lleva al frigorífico para que repose al menos 3 horas.

Tras el reposo en frigorífico vamos a montar el plato. Sacamos la fuente de la nevera media hora antes para que se ponga a temperatura ambiente. Con la ayuda de los moldes de repostería "marcamos" las porciones individuales y las extraemos con cuidado con un cuchillo o una pala para llevarla a cada plato de los comensales. Sobre las raciones individuales colocamos mitades de sardinas de lata limpias de espinas y ya está listo para servir.

POSTRE

TORTA DE PLÁTANOS



Un postre muy sencillo de hacer y que, si no me equivoco, es originario de Canarias si bien hay uno muy similar de procedencia venezolana. Se hace en diez minutos y gusta mucho a los niños.

INGREDIENTES :

1 plátano por comensal
2 cucharadas de azúcar
2 huevos
2 cucharadas de harina de trigo
Canela en polvo
Aceite virgen de oliva

Las medidas anteriores nos servirían para cocinar unos cuatro plátanos.

Pelamos los plátanos y les quitamos las hebras longitudinales. Los ponemos en una cazuela y vertemos sobre ellos agua hirviendo de manera que queden cubiertos. Los mantenemos así durante unos cinco minutos. Entonces los cogemos, los vertemos en un bol con el azúcar, los huevos, la harina y media cucharadita de canela en polvo y trabajamos la masa con un tenedor, por ejemplo, hasta que todo quede triturado (no hace falta que quede una masa muy fina y homogénea). Con la masa podemos hacer cuatro tortas pequeñas o bien un par grande, siempre teniendo en cuenta que ahora los tenemos que freir y cuanto más pequeños sean más fáciles serán de freír. Se fríen en abundante aceite de oliva hasta que quedan dorados, sirviéndose fríos o calientes, al gusto.

martes, 24 de marzo de 2020

Lomo de cerdo con tomate y pimientos


Vamos a hacer esta carne con el máximo de productos enlatados. Ya veréis que es un plato muy rápido de hacer y muy gustoso. Acompañado de unas patatas o arroz cocido hace una comida completa.

INGREDIENTES (4 personas)

400 gramos de lomo de cerdo, cortado en filetes
1 bote de tomates pelados enteros o triturado, natural (400 gramos mínimo)
1 bote de pimientos del piquillo o pimientos morrones (alrededor de 200 gramos)
1 cebolla morada grande (dulce) o fresca
2 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco o tinto
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva

En una sartén grande con un par de cucharadas de aceite a medio fuego doramos la carne. Añadimos  a la vez la cebolla cortada fina (en juliana) y los ajos fileteados (y si no queréis que repitan sin en el germen verde del interior). Salpimentáis.

Cuando la carne ya está bien dorada por ambos lados y la verdura bastante pochada, incorporamos el vaso de vino y dejamos hacer hasta que se evapora la mitad del líquido, más o menos.

Añadimos entonces el tomate entero y lo trituramos también con la ayuda de un tenedor, "a grosso modo". Cortamos los pimientos en tiras y los añadimos, removiendo todo bien.

Dejamos hacer hasta que todo queda bien ligado y con el nivel de caldo que nos guste, salpimentando hacia el final si es necesario.

Preparad pan que la receta lo merece.

Menú de hoy

ENTRANTE

ARROZ CON GUISANTES Y JAMÓN


Receta muy fácil de hacer y que te puede salvar una comida o cena que por falta de tiempo no se haya planificado convenientemente. Si empleas arroz vaporizado se puede guardar y consumir sin que se pase.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 vaso de arroz (vaso de 200 ml)
2 vasos y medio de caldo vegetal, de pollo o carne (medio litro) o agua, si tenemos caldo
200 gramos de guisantes congelados
100  gramos de taquitos de jamón
1 cebolla grande morada  o fresca
Medio vaso (100 ml) de tomate frito
Medio diente de ajo
Aceite virgen extra de oliva
Sal

En una sartén o paella hacemos un sofrito de cebolla, ajo y el medio vaso de tomate frito. Cuando el sofrito está bien ligado añadimos los tacos de jamón y a continuación rehogamos el arroz durante unos cinco minutos. Salamos ligeramente porque el jamón ya es suficientemente salado.

Incorporamos el caldo vegetal o de pollo (si queremos un plato contundente utilizamos caldo de carne) previamente calentado en un cazo aparte o en el microondas. También podemos emplear agua.

Puesto que empleamos guisantes congelados, con incorporarlos al añadir el caldo ya habrá suficiente para que se ablanden.

Dejamos a fuego lento, rectificando de sal si es preciso, hasta que el arroz absorbe el agua. Se deja reposar diez minutos fuera del fuego y ya está listo para comer.

PLATO PRINCIPAL

FLAMENQUINES

Flamenquines
Una receta andaluza, concretamente típica de Córdoba, que puede ser entrante o constituir plato único si la acompañamos con pisto o una buena ensalada. Si vais a cocinarlos para niños, os recomiendo hacer los flamenquines con esta receta, que siempre mucho mejores que los preparados congelados y además más baratos.

INGREDIENTES (4 personas) :

8 filetes extra finos de lomo de cerdo
8 lonchas finas de jamón serrano
8 lonchas finas de queso tierno o semicurado
3 huevos
Pan rallado
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva


Se trata de hacer rollitos donde un filete de lomo de cerdo envuelva uno de jamón y finalmente encierre el queso. El queso, al fundirse, unirá los tres ingredientes. Esa es al menos la teoría.

En primer lugar aplastamos con un mazo o con la ayuda de un rodillo los filetes para que queden lo más anchos y largos que se pueda. Los salpimentamos ligeramente.

A continuación colocamos encima una loncha de jamón que sea más pequeña que el lomo y seguidamente una loncha de queso. Hacemos un rollo y lo cerramos con un palillo para que no se abra. Salpimentamos también ligeramente por el exterior.

Bañamos el flamenquín en huevo y a continuación lo pasamos por el pan rallado para que quede bien cubierto, vigilando sobre todo los extremos puesto que con la consiguiente fritura si quedaran abiertos el queso se podría perder.

Freímos el flamenquín en abundante aceite y a baja temperatura para que se dore sin quemarse. Se extraen, se colocan sobre papel absorbente y a devorarlos.

POSTRE

AROS DE MANZANA


Este es un postre que crea adicción. Se pueden servir con nata, azúcar glass, sirope de fresas o chocolate, miel o caramelo.



INGREDIENTES :

4 manzanas muy grandes
1 huevo
1 cucharada y media rasa de harina de trigo
2 cucharadas de azúcar
Una cucharadita de levadura química (alrededor de 5 gramos)
Canela en polvo
Agua con gas
Aceite virgen extra de oliva


En un bol mezclamos el huevo con la harina, la levadura química y una cucharadita de canela en polvo. Utilizamos la batidora de varillas para eliminar los posibles grumos. La mezcla probablemente ha quedado algo espesa. La rebajamos con agua con gas - o agua normal, si no tenéis - hasta que quede con la consistencia de una papilla más bien líquida.

Pelamos las manzanas y les quitamos el corazón. A continuación las cortamos en rodajas no muy gruesas que inmediatamente rebozamos en harina para después llevarlas al bol de la "papilla". Hay que hacerlo rápido para que las rodajas de manzana no se oxiden.

Una vez los aros de manzana están bien empapados de la papilla las escurrimos bien antes de meterlos en una sartén con dos dedos de aceite bien caliente. La fritura debe ser burbujeante siendo innecesario dar la vuelta al aro de manzana si hemos tenido la precaución de llenar suficientemente la sartén con el aceite. También es preciso evitar que los aros se toquen entre sí. En menos de un minuto la manzana estará dorada e inflada.

Retiramos las manzanas a medida que las vamos haciendo y las colocamos sobre un papel absorbente. Se pueden servir tal cual o espolvoreando por encima canela o azúcar glass, o bien bañándolas en miel, sirope de cualquier sabor o caramelo.

Es uno de esos postres que no se olvidan.

lunes, 23 de marzo de 2020

Arroz de Avilés


A veces se le conoce como arroz de Miranda - un barrio de Avilés donde cada verano se hace una arrozada popular con esta receta - y otras como arroz a la asturiana. Se le distingue por emplear longaniza de Avilés, un embutido muy popular en la zona que sirve igual para un cocido que para un arroz como el que nos ocupa. Que el arroz es popular en toda España, y no solo en el Levante, es testimonio este arroz y otros muchos populares en Andalucía, Aragón, Cataluña, Murcia y Castilla.

INGREDIENTES (4 personas)

1 vaso (200 ml) de arroz
250 gramos de longaniza de Avilés
200 gramos de costilla de cerdo cortada en tacos (mejor sin el hueso)
200 gramos de pollo troceado (de nuevo sin hueso), mejor contramuslo
150 gramos de guisantes congelados
1 pimiento rojo para freír
1 pimiento verde para freír
1 cebolla morada (dulce) o fresca
1 diente de ajo
2 ó 3 hebras de azafrán
Sal
Aceite virgen extra de oliva
Opcional : caldo de pollo o carne, 3 vasos (y si no hay pues agua)

Las carnes a poner son un poco al gusto. Algunos solo ponen la longaniza - que nunca falta - y otros echan todo lo que tienen. Al ser un arroz sin huesos que limpiar, ni marisco al que quitar la chapa, entra muy bien y rápido por lo que a veces se añade más arroz para llenar más si no hay suficiente carne.

En una cazuela de barro, a ser posible, a fuego medio incorporamos un chorro generoso de aceite y en la misma doramos las carnes de pollo y cerdo troceadas y la longaniza en rodajas. Este arroz entra mejor si las carnes se dejan limpias de hueso.

Una vez hemos dorado las carnes, la retiramos y reservamos. Picamos entonces la cebolla y el diente de ajo - sin el germen verde - y dejamos hacer hasta que la cebolla empieza a transparentar, añadiendo sal para que sude mejor Entonces añadimos los pimientos cortados en cuadraditos o en trozos grandes, al gusto, y el arroz. Trabajamos el arroz como si lo estuviéramos pochando en el aceite, al menos durante 2 ó 3 minutos. De esta manera cogerá bien el sabor y será más fácil que se cocine. También es conveniente salarlo en este momento. Con media cucharadita de sal debería se suficiente de momento.

Calentamos 3 vasos de caldo o de agua - lo que tengáis - en el microondas o en otro cazo. Lo vertemos sobre el arroz y luego volvemos a añadir las carnes. Dejamos hacer durante 20 minutos o hasta que el arroz quede seco, lo que llegue primero. Al principio con hervor fuerte y luego más pausado, que será el momento en que añadiremos las hebras de azafrán.

Vamos rectificando de sal a medida que el arroz se vaya haciendo. Se sirve con todo el líquido ya desaparecido y con la carne bien distribuida entre los comensales. Volará de los platos, ya lo veréis.

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