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jueves, 30 de noviembre de 2017

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Queso feta rebozado


El queso feta es extremadamente popular en Grecia donde forma parte de muchas recetas entre las cuales destaca la ensalada Horiatiki (la que en España solemos llamar ensalada griega). Es un queso blanco que se ha curado en salmuera lo que le confiere un toque salado. El tradicional se realiza con leche de oveja aunque en la actualidad también se confecciona con leche de vaca para abaratar costes. De hecho se encuentran sucedáneos bastante bien conseguidos realizados en Dinamarca donde así mismo se ha convertido en un queso muy habitual. 

Esta receta parece una fusión entre la cocina francesa, donde es habitual rebozar el camembert, y la oriental, si bien pertenece estrictamente a la tradición culinaria griega, concretamente a la isla de Cefalonia (Kefalonia en griego). En cualquier caso es una receta muy fácil de hacer y si te gusta el feta, te encantará. El toque de miel es opcional pero da un contraste muy fuerte entre lo dulce y lo salado. Rebozarlo con semillas de sésamo le dará un mordisco muy crujiente.

INGREDIENTES 

250 gramos de queso feta
2 huevos
Harina de trigo
100 gramos de semillas de sésamo tostadas
5 cucharadas de miel

En primer lugar indicar que hay gente a la que no le gusta el queso feta por ser demasiado salado (efecto de la salmuera). Una opción que suele solucionar el problema consiste en remojar el queso en leche. No por mucho tiempo (1 minuto es más que suficiente).

En primer lugar cortamos el queso feta en cubos de unos 2 cm de arista, o bien en el tamaño que consideréis adecuado (podéis hacer rectángulos de cualquier otra medida si os va mejor para el corte de queso que tengáis en ese momento)

A continuación se mojan los trozos de queso en el huevo batido y se pasan por harina para que queden bien cubiertos. De nuevo pasamos por huevo y por las semillas de sésamo tostado para que queden pegadas en la superficie.  El sésamo (también conocido como ajonjoli) se puede encontrar tostado o sin tostar. Si no está tostado lo pasaremos brevemente por la sartén hasta que se tueste, vigilando que no se queme (cuidado, es muy fácil pasarse).

Una vez tenemos el feta rebozado y recubierto de de semillas de sésamo lo vamos a freír en una sartén con medio dedo de aceite de oliva. Vigilamos que se dore por todos lados y extraemos, depositando sobre un papel absorbente.

Opcionalmente podemos calentar en el microondas la miel para que se torne líquida. La podemos verter en el fondo del plato o bien dejarla en un bol para que el comensal moje los pedazos de queso rebozado. 

Está buenísimo. Además es barato y fácil de hacer.

martes, 28 de noviembre de 2017

Involtini di vitello (rollitos de ternera)

No es cachopo ni cordon bleu, aunque se parece a ambos. En realidad es la solución fácil y sencilla de los italianos para rellenar un filete de ternera con queso y jamón serrano. Se hace exactamente en 20 minutos, así que no puede ser más fácil.

INGREDIENTES (4 personas)

4 filetes de ternera (de cadera, a ser posible)
100 gramos de queso scamorza ahumado en lonchas (se puede emplear mozzarella en sustitución)
100 gramos de prosciuto (o jamón serrano)
4 hojas de salvia
Un manojo de hierbas aromáticas (romero, tomillo, salvia etc)
Un vaso de caldo de carne (200 ml)
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a golpear con un mazo de cocina los filetes para que se ablanden - en caso de que sean de novillo o vaca y no de ternera - pero sobretodo para que tomen una forma suficiente para contener la loncha de jamón.

Salpimentamos ligeramente ambos lados del filete y colocamos encima una loncha de jamón (prosciuto o serrano, lo que tengáis).

A continuación colocamos encima lonchas de scamorza ahumado. Este queso tiene un sabor y textura parecido a la mozzarella cuando no está ahumado. Se encuentra loncheado o bien entero. Si lo encontráis antes de lonchear lo reconoceréis enseguida porque tiene forma de ocho. Es bastante raro.

Si no encontráis scamorza se puede utilizar mozzarella. Se cubre el jamón y sin más se procede a enrollar la carne sobre el relleno, de manera que éste quede completamente encerrado en el interior. Se asegura que quede bien sellado con dos palillos cerrando los extremos. 

En el centro de cada involtini (rollito) prendemos la hoja de salvia con un palillo.

En una cazuela ancha vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y a fuego medio pasamos los involtini hasta que quedan ligeramente tostados por todos lados,  intentando que no salga el queso fundido.

Picamos las hierbas aromáticas frescas y las incorporamos espolvoreando por encima. Añadimos el vaso de caldo y dejamos hacer, con la cazuela tapada, alrededor de 10 minutos.

Antes de terminar la cocción salpimentamos de nuevo ligeramente y ya está listo para servir.

Goxua en vasito

Foto : wikipedia
El goxua es un postre típico del País Vasco que puede hacerse con elementos que podemos hacer en casa o comprar ya hechos ahorrando mucho tiempo. Si  es eso, el tiempo, lo que te interesa, esta es tu receta.

INGREDIENTES (4 personas) :

1 base de bizcocho fina
Nata para montar (500 ml)
Crema pastelera
Vino dulce
Azúcar granulado (o caramelo)
Canela en polvo

Necesitamos un vaso de paredes rectas y ancho, a ser posible transparente para que se vean las capas. Utilizando dicho vaso como molde, vamos presionando sobre el bizcochos para sacar círculos del mismo tamaño. Reservamos.

Montamos la nata hasta que quede espesa con ayuda de las varillas. No se puede emplear nata a presión ya que no tiene suficiente fuerza para aguantar el peso de las capas. Depositamos una primera capa en el fondo de 1 ó 2 dedos de espesor. Sobre dicha capa colocamos los discos de bizcocho previamente cortados y mojados (que no empapados) de vino dulce o si queréis algún tipo de licor.  Presionamos ligeramente para que no queden espacios entre la nata y el bizcocho.

A continuación, sobre el bizcocho, incorporamos crema pastelera también con 1 ó 2 dedos de grosor. Aplanamos. Encima vertemos azúcar granulado y quemamos para que quede una costra dura. Si no podéis quemar, comprad caramelo líquido. Espolvoreáis un poco de canela molida y directo al frigorífico. Con media hora ya estará listo para se degustado. 


lunes, 27 de noviembre de 2017

Bacalao con salsa de pimientos del piquillo

Una receta muy fácil de hacer.


INGREDIENTES (4 personas) :

800 gramos de bacalao salado *
1 lata de tomate frito de unos 400 gramos
10 pimientos del piquillo
100 gramos de almendras tostadas
2 dientes de ajo
Sal
Vinagre de vino
Aceite virgen extra de oliva

* utilizad la parte del lomo, con menos espinas.

En primer lugar desalamos el bacalao durante un mínimo de 8 horas cambiando el agua cada 2 horas. Tras el proceso lo escurrimos y pasamos a una cazuela grande con un chorro generoso de aceite de oliva a fuego medio. Marcamos por todos lados y reservamos. 

Ahora vamos a preparar la salsa de pimientos. Para ello majamos los dientes de ajo y las almendras con un pellizco de sal (cuidado, muy poca, el bacalao que luego añadiremos pese a estar desalado sigue estando muy salado).  Incorporamos el tomate y los pimientos del piquillo a un vaso y los trituramos  junto a la pasta del mortero, un chorrito de aceite y otro de vinagre.

En la misma cazuela donde hemos frito el bacalao incorporamos  la salsa de piquillos, desglasamos, y cuando está caliente añadimos el bacalao para que se haga unos 10 minutos. Probamos por si faltara sal y ya se puede servir. 

Está de vicio y la salsa todavía más, así que tened a mano una buena hogaza de pan.

Salsa ranchera

Hoy vamos a hacer la salsa ranchera, muy popular en los Estados Unidos, lugar donde se la conoce como Ranch Dressing. Se emplea sobretodo para bañar ensaladas pero también como dip para las alitas de pollo e incluso para las carnes hechas a la barbacoa. El hecho de que sea ligeramente ácida ayuda a su uso con múltiples recetas, siempre queda bien.

Hay muchas recetas de la salsa ranchera, algunas de las cuales emplean yogur en su composición. En realidad el yogur en esta receta es un sustituto de dos ingredientes habituales en las recetas norteamericanas : la buttermilk y la sour cream. El primero es el suero de la mantequilla, con un ligero sabor agrio y la sour cream se traduciría como leche agria. Así que si veis yogur en la receta seguramente se trate de una receta alternativa europea ya que el yogur no es demasiado popular en los Estados Unidos.

Para los curiosos cabe decir que el yogur existe en los Estados Unidos desde 1947 cuando Daniel Carasso fundó una empresa destinada a la fabricación y comercialización del mismo en el Bronx. Daniel Carasso era hijo de Isaac Carasso, un judío sefardí de Tesalónica que en 1919 fundó a su vez una fábrica de yogur en Barcelona. El yogur que fabricaba se llamó comercialmente "Danone", que significa "El pequeño Daniel", en honor al mismo hijo que luego haría las Américas. En Estados Unidos los "danones" que todos conocemos se rebautizaron con "dannon".

Si se utiliza yogur en lugar de buttermilk y sour cream el sabor no es igual. Os voy a explicar cómo hacer un buen sustituto de la leche agria de forma muy sencilla.

INGREDIENTES :

200 ml de mahonesa
100 ml de nata para cocinar
1 cucharada de zumo de limón
1 diente de ajo
Perejil fresco (1 manojo)
Cebollino fresco (2 ó 3)
Una cucharada de eneldo picado
Una cucharada de cebolla picada
Un pellizco de sal
Pimienta negra molida

En primer lugar vamos a hacer la alternativa de la sour cream. Para ello mezclamos la nata para cocinar con la cucharada de zumo de limón. Removemos bien y dejamos reposar.

En un bol mezclamos la mahonesa con el diente de ajo bien picado (quitando el germen verde para que no repita), el perejil fresco bien picado (sólo las hojas), el cebollino fresco picado, la cucharada de cebolla picada, el pellizco de sal y la pimienta negra molida (un par de vueltas).

Removéis bien y añadís a continuación la nata, espolvoreando el eneldo por encima. Debe quedar una salsa espesa pero todavía líquida. Si queda demasiado espesa podéis añadir más nata con zumo de limón o bien un poco de agua.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Sugerencia de menús para este fin de semana (25-26 Noviembre 2017)

SÁBADO


Desayuno



Café con leche o leche con chocolate en polvo

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Almuerzo

Plato único



Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Entrante

sopa jardinera


Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

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DOMINGO


Desayuno



Zumo de naranja

Té o Café

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Almuerzo

Primer entrante



Segundo entrante



Plato principal



Postre



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Cena

Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

jueves, 23 de noviembre de 2017

Black friday a lo bestia : "5 rutas para conocer Estambul en 5 días" gratis del 24 al 26 de Noviembre

En Media Hora para Cocinar celebramos el Black Friday con el mejor precio posible : 0 euros. Mañana día 24, el sábado 25 y el domingo 26 puedes descargar desde Amazon y gratuitamente el libro "5 rutas para conocer Estambul en 5 días", una guía turística y gastronómica por Estambul. ¡No te lo pierdas!



Cocido de alubias con oreja de cerdo

Un guiso muy sencillo de preparar, muy barato, y que nos permite introducir en nuestra dieta las legumbres, esas grandes olvidadas.

INGREDIENTES (4 personas):

200 gramos de oreja de cerdo
250 gramos de alubia blanca
1 cebolla grande morada
1 zanahoria grande
1 pimiento verde para freír
Pimentón picante o dulce, al gusto
Sal
Aceite virgen extra de oliva

Para cocer las alubias es preciso hidratarlas previamente durante un mínimo de 8 horas. Con esta operación ganarán agua y será más fácil cocerlas. Nunca las remojéis con bicarbonato porque fulmina la vitamina B1. 

Las alubias, al igual que todas las legumbres secas, se cuecen partiendo de agua fría. Cuando el agua empieza a hervir se debe mantener la cocción tumultuosa con la cazuela destapada durante unos 10 ó 15 minutos transcurridos los cuales se deberá moderar el fuego siguiendo la cocción convencional. 

Una buena táctica para ablandar las legumbres es lo que popularmente se conoce como "asustar". Por asustar se entiende parar la cocción tumultuosa vertiendo agua fria. Esta técnica es adecuada para las lentejas y las alubias secas pero no se debe practicar con los garbanzos ya que quedarían duros como piedras. 

Es importante eliminar la espuma, ocasionadas por las impurezas del agua y por las mismas legumbres, de forma regular. Esta espuma de color blanquecino flota sobre el agua de cocción y se retira con la espumadera.

Puesto que las legumbres se hidratan aún más mientras se cuecen hemos de prever la cantidad de agua a añadir. En general para un resultado "seco" cada unidad de legumbres se hervirá en tres unidades de agua (es decir, un vaso de legumbres en tres vasos de agua) mientras que si se desea un resultado caldoso, como el que nos ocupa,  la proporción en 1 a 5.  Una medida habitual - varía con el tipo de alubia, su tamaño etc - es que 250 gramos de alubia seca equivalen a 300 ml de volumen. En este caso, para un resultado caldoso, necesitaremos 1,5 litros de agua.

Realización :

En una olla profunda vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. A fuego medio pochamos la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde, todo muy picado. Cuando la cebolla transparenta añadimos las alubias y el agua (1.5 litros).  Llevamos a ebullición y luego asustamos con un poco de agua fría. Tras un nuevo arranque de ebullición tumultuosa reducimos el fuego y cubrimos. Dejaremos hacer durante una hora y media.

Mientras se cuecen las alubias vamos a cocer la oreja de cerdo. En otra olla con agua introducimos la oreja y llevamos a ebullición. Con media hora de hervor fuerte será suficiente (en olla de presión tarde alrededor de 10 minutos).

Una vez la oreja está blanda, la escurrimos y cortamos en tiras. En una sartén la freímos en un poco de aceite de oliva y añadimos un poco de pimentón (dulce o picante, al gusto). Cuidadín con esta operación que parece sencilla pero no lo es. Si el pimentón se quema la oreja adquirirá un gusto amargo, así que bajad el fuego al mínimo para evitarlo. 

El momento de añadir la oreja se produce cuando ya hemos servido las raciones en cada plato hondo.

Si queréis que sea un plato más completo a nivel aminoácidos se puede añadir arroz o simplemente comer pan para acompañarlo.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Filete de ternera con salsa de champiñones

Hoy vamos a ver una receta muy sencilla y fácil de hacer.

INGREDIENTES (4 personas) :

500 gramos de filete de ternera de la zona de la cadera
300 gramos de champiñones (frescos mejor)
1 cebolla morada grande
1 zanahoria mediana
Cebollino
1 vaso (200 ml) de caldo de carne
Medio vaso (100 ml) de vino blanco
Medio vaso de nata para cocinar (100 ml)
Harina blanca de trigo
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a freír los filetes. Los salpimentamos y rebozamos con una fina capa de harina de trigo. En una sartén con un generoso chorro de aceite de oliva los freímos a fuego fuerte hasta que quedan dorados por fuera, pero no excesivamente hechos por dentro. Retiramos y reservamos.

Lavamos los champiñones y los salteamos en el mismo aceite donde hemos frito la carne. Añadimos la cebolla y la zanahoria bien ralladas y cuando la cebolla transparente añadimos el vino para desglasar la sartén y a continuación el caldo de carne. Dejamos hacer alrededor de 10 minutos a fuego medio-bajo.

Transcurrido el tiempo de cocción pasamos por la batidora los champiñones hasta hacer una salsa muy fina. Reintegramos a la sartén y añadimos la nata removiendo bien. Incorporamos la carne y dejamos hacer a fuego muy bajo durante unos 15-20 minutos, sin dejar que hierva pues se podría cortar la nata.

Se sirve bien caliente con el cebollino cortado por encima o perejil, si no tenéis del primero.

Si se quiere se pueden incorporar algunos granos de pimienta negra entera. Es también costumbre no pasar todos los champiñones por la salsa, sino reservar algunos, filetearlos y añadirlos después. De esta manera se ve claramente de qué salsa se trata.

Está de vicio y la salsa es espectacular, la recomiendo.

martes, 21 de noviembre de 2017

Pierna de cordero rellena de bacon y ciruelas pasas (receta de Navidad)

Si  queréis satisfacer a todos los invitados, servir buenas raciones para al menos 6 personas y además hacer una receta simple la pierna de cordero rellena es vuestra primera opción. Si la acompañáis de patatas al horno o fritas el festín será pantagruélico, mientras que si queréis una guarnición más ligera casa muy bien con una ensalada ligeramente amarga.

INGREDIENTES (6 personas) :

1 pierna de cordero lechal o recental deshuesada que haga 1 Kg aproximadamente
6 lonchas de bacon
1 docena de ciruelas pasas
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar se debe pedir a vuestro carnicero que deshuese una pierna de cordero lechal o recental (el recental será más grande y servirá a más gente o bien las raciones serán mayores).

Se abre la pierna como si se fuera a hacer un librito y en el interior se colocan las tiras de bacon cubriendo toda la superficie. El bacon es indispensable porque al retirar el hueso el asado quedaría demasiado seco.

Sobre el bacon colocamos las ciruelas pasas (sin hueso), bien enteras (si no queréis demasiado contraste entre el dulce y salado) o partidas por la mitad.

Cerráis el "libro" con el objetivo de que la pierna recupere la forma original. Difícil pero no imposible. Luego la envolvéis en bastante papel film (papel transparente de cocina) muy apretado. Ponemos una olla grande donde quepa la pierna con agua y cuando hierva apagamos el fuego y mantenemos la pierna escaldándose durante 3 ó 4 minutos. Con esto evitaremos que la pierna se abra al asarse. Si el resultado no os convence podéis utilizar algunos palillos para afianzar aún más la carne.

Retiráis el papel film, usáis palillos si queréis, y lleváis la pierna a una bandeja que pueda ir al horno. Precalentáis el horno a 190 grados C, salpimentáis la pierna además de bañarla ligeramente en aceite de oliva. Si queréis patatas al horno es el momento de introducirlas, también convenientemente salpimentadas.

Cada media hora dais la vuelta a la pierna para que se dore bien por todas partes y la mantenéis en el horno aproximadamente 1 hora y media.

Se extrae del horno y se deja enfriar para poder filetearla (si lo hacéis en caliente se deshará). Los jugos que ha dejado sobre la bandeja se desglasan con un poco de vino y se vierten por encima de los filetes. Antes de servir se debe volver a calentar con otro golpe de horno o bien en el microondas.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Quinoa con verduras asadas (receta vegetariana)

La quinoa es un pseudo cereal que aporta a nuestra dieta nada más y nada menos que 8 aminoácidos esenciales.  Se le llamada pseudo cereal porque no es una gramínea pero su uso es parecido al que se da a los cereales : se puede hacer harina, consumir el grano craqueado - a modo de bulgur o cus-cus - y en general tiene los mismos usos que la harina de trigo u otros cereales salvo por un detalle importante : no contiene gluten. Puesto que el gluten es la proteína que permite al pan esponjarse, los panes hechos con harina de quinoa son más densos y pesados que los habituales de trigo o cebada.

Con harina de quinoa se puede hacer pasta, masa para pizzas, papillas para niños celíacos y otros muchos usos mientras que el grano se puede emplear para hacer ensaladas y cualquier plato que se os ocurra en sustitución del bulgur o el cus-cus.

Para preparar quinoa es preciso lavarla en primer lugar con abundante agua fría para eliminar la saponina, una toxina que le confiere un sabor amargo. Suele venir lavada pero si la compráis a granel no suele ser así. Siempre la lavo, empaquetada o no, por pura prevención. Para ello se coloca el grano en un recipiente - colador, escurridera - y lo lavamos bajo el grifo un par de veces. No la dejéis en remojo porque la saponina se depositaría en el fondo y no quedaría eliminada, dando a la quinoa un sabor amargo.

Para ablandar la quinoa es necesario cocerla en tres veces el volumen de grano en agua a fuego medio durante 15 minutos aproximadamente. Si no queréis cocerla, por aquello de que el agua diluye, también se puede vaporizar durante 20 minutos.

INGREDIENTES (4 personas) :

300 gramos de quinoa
1 pastilla de concentrado de caldo de verduras
1 calabacín
1 berenjena
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla

En una cazuela vertemos la quinoa ya lavada con el triple de agua a fuego medio. Para ello primero verted la quinoa en una jarra con escala de volumen y añadid el agua que corresponda. Mantenemos durante 15 minutos y mientras el agua hierve se añade una pastilla de concentrado de caldo de verduras (si no queréis emplear concentrado emplead caldo directamente). La pastilla de caldo da un mejor sabor a la quinoa. No hace falta añadir sal porque la pastilla suele ir bastante cargada.

Mientras la quinoa se hace cortamos las verduras y o bien las hacemos sobre una parrilla o bien al horno a 200 grados durante 10 minutos, con un pellizco de sal y un chorrito de aceite virgen extra de oliva.

Una vez la quinoa ya esté blanda dejamos reposar un poco para que absorba todo el líquido posible. A continuación distribuimos las verduras asadas en cada plato vertiendo encima una porción de quinoa.

Es una receta sencilla, fácil de preparar y que gusta tanto a todos los comensales, vegetarianos o no. Además es apto para celíacos siempre y cuando todos los ingredientes así lo expresen de manera clara (ojo con la pastilla de concentrado de caldo) y no haya contaminaciones cruzadas.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sugerencia de menús para este fin de semana (18-19 Noviembre 2017)

SÁBADO


Desayuno




Café con leche o leche chocolateada

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Almuerzo

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Entrante



Plato Principal

Chuletas de cerdo con salsa Blackwell


Postre

Fruta del tiempo

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DOMINGO


Desayuno



Zumo de naranja

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Almuerzo

Entrante



Plato principal




Postre



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Cena

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo


jueves, 16 de noviembre de 2017

Ponche Segoviano fácil


A pesar del nombre no os presento una bebida sino un famoso pastel muy popular en la ciudad que le da nombre. Si habéis visitado la ciudad del acueducto seguro que al mirar el escaparate de alguna confitería habréis visto un vistoso pastel de forma cuadrada adornado en su parte superior con un enrejado de figuras romboidales realizado con hierro candente. Eso es un ponche segoviano y no sólo tiene un aspecto realmente llamativo sino que además está de vicio.

Para hacer ponche segoviano es necesario hacer bizcocho, crema pastelera, almíbar y mazapán. No es complicado pero requiere tiempo. Como este blog va principalmente de hacer recetas que no tomen más de media hora vamos a ir a lo práctico y sólo haremos el almíbar y el mazapán. Tanto el bizcocho como la crema pastelera la compraremos ya hecha. Nos saldrá un poco más caro pero ahorraremos casi una hora de preparación. Al final de este post tenéis enlaces para preparar bizcocho y crema por si no os convence eso de comprar cosas ya hechas.

INGREDIENTES :

Lo que se compra ya hecho :

500 ml de crema pastelera de Reny Picot (en tetrabrik) o bien 2 x 175 ml de preparación Royal. La primera es de uso inmediato y la segunda se ha de recomponer añadiendo leche.

1 bizcocho para tartas (se puede comprar la de marca Mildred en el DIA o bien la base para rellenar de MERCADONA, entre otras).

Para el almíbar :

Un vaso de agua
Azúcar
Limón

Para el mazapán :

200 gramos de almendra molida
200 gramos de azúcar glass
1 clara de huevo (mejor pasteurizada, por ejemplo la de marca PASCUAL)

Canela en polvo
Azúcar glass (otros 50 gramos adicionales)

En primer lugar vamos a preparar un almíbar a punto de hebra. Para hacer esto vertemos en un cazo el vaso de agua, calentamos a fuego medio, añadimos unas gotas de zumo de limón y vamos añadiendo el azúcar cucharada a cucharada. Cada vez que añadamos una cucharada de azúcar la disolvemos completamente removiendo continuamente. Levantamos la espátula y si no se forma una fina linea de almíbar entre esta y la superficie del líquido quiere decir que debemos seguir añadiendo azúcar. Cuando finalmente se forme la hebra, que no se rompa pero sea muy fina, ya tenemos el almíbar. Las gotas de limón que hemos añadido son para que el azúcar no cristalice. Reservamos.

Ahora vamos a hacer el mazapán. Es muy fácil. Mezclamos el azúcar glass con las almendras molidas y la clara de huevo equivalente a la que contiene un único huevo. Amasamos bien hasta que queda una bola homogénea y compacta. Es importante emplear azúcar glass (impalpable). Si fuera al horno no habría problema en emplear azúcar normal, pero al tomarse "en crudo" la textura granular sería desagradable al paladar. Por otro lado la clara pasteurizada nos evita problemas con la salmonela.

El ponche segoviano suele tener forma cuadrada pero no hay problema en utilizar bases de bizcocho circulares, el sabor será el mismo.

Si la base no está dividida previamente (la de MERCADONA lo está) hacemos dos o tres mitades no más altas que un dedo con la ayuda de un cuchillo grande y fino. Retiramos la capa tostada para facilitar que el almíbar penetre.

Colocamos una primera capa de bizcocho y lo pintamos con una brocha por la parte superior con el almíbar. A continuación extendemos una capa ancha y generosa de crema pastelera. Espolvoreamos por encima con un poco de canela molida.

A continuación volvemos a colocar sobre la crema pastelera otro bizcocho. Lo pintamos con almíbar y encima otra capa gruesa de crema pastelera. Si aún hay otra sección de bizcocho, repetid la operación. Si no es así esta operación consistente en acumular capas se da por finalizada. En este caso la cima del pastel siempre debe ser coronada por crema pastelera. Si os ha sobrado crema pastelera pintad los bordes de la tarta. Reservamos.

Coged la bola de mazapán y extendedla sobre el mármol con la ayuda de un rodillo. Debe quedar una capa fina y grande. Con cuidado la colocáis sobre el bizcocho de manera que lo cubra completamente. Lo que sobre por los bordes lo cortáis. Apretáis con suavidad la fina capa de mazapán para que se adapte a la forma del bizcocho que cubre.

Espolvoreáis por encima azúcar glass. Si disponéis de algún tipo de hierro de marcar podéis hacer la marca típica romboidal que los cubre. No cambia el sabor pero le da un toque de "veracidad".

Se guarda en el frigorífico o se consume de inmediato. Está realmente bueno.

En algunos casos el bizcocho se emborracha con algún licor o vino dulce, va al gusto.








miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pollo Kung Pao

El pollo Kung Pao es una especialidad de la provincia de Sichuan, en China. Sichuan se encuentra situada en el centro-sur del pais, relativamente próxima a la India y cuenta con una superficie de casi medio millón de kilómetros cuadrados para una población cercana a los 90 millones de personas. Además de por esta receta, es conocida por ser uno de los hábitats naturales del oso panda.

El pollo Kung Pao debe su nombre a un funcionario de alto rango del siglo XIX, aunque desconozco por qué mereció tan alto honor. Generalmente las recetas sólo reciben nombres de personajes que por su arte, su ciencia o su importancia han impresionado al chef. O porque éste ha querido impresionar al agasajado. Es lo que ocurrió con los melocotones Melba, la tarta Pavlova y la sopa Valerie Giscar d D'Estaing, entre otras.

El pollo Kung Pao tiene tantas recetas como cocinas donde se prepara. Es muy popular en los países anglosajones y eso ha provocado que se preparen pseudo recetas que harían temblar de horror a los cocineros sichuanesos.

Esta que os doy a continuación es la receta más aproximada a la real si bien algunos ingredientes, como los chiles típicos chinos o el vino y vinagre de arroz los he substituido por elementos más comunes en la cocina occidental (a menos que tengáis acceso a los mismos).

INGREDIENTES (4 personas) :

500 gramos de pechuga de pollo deshuesada, sin piel y cortada en dados grandes
100 gramos de cacahuetes
2 cucharadas de vino blanco (o de vino de arroz, si lo encontráis)
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de aceite de sésamo (o de girasol o maíz)
2 cucharadas de Maizena
1 cucharada de pasta de chili picante (o suave, al gusto)
1 cucharadita de vinagre de vino blanco (o de vino de arroz)
1 diente de ajo
1 cebolla fresca 
1 vaso de caldo de verdura (200 ml)

En primer lugar es necesario marinar el pollo (esto es, sumergirlo en un líquido con saborizantes sin que haya sido previamente cocinado).

Para hacer el marinado mezclamos 1 cucharada de vino, otra de salsa de soja, otra de aceite, una de maizena y otra de agua (donde hemos disuelto previamente la Maizena). Mezclamos bien e introducimos las piezas de pollo de manera que queden bien bañadas. Cubrimos el bol y lo llevamos al refrigerador durante al menos 2 horas.

Ahora vamos a hacer la salsa del Kung Pao. Para ello vertemos en una sartén a fuego medio-bajo una cucharada de vino, otra de soja, otra de aceite, una de Maizena mezclada con otra de agua, la pasta de chili y el vinagre. Incorporamos también el diente de ajo y la cebolla bien picadas, así como los cacahuetes y el vaso de caldo de verduras. Dejamos hacer hasta que la salsa liga y desprende aroma.

Mientras extraemos el pollo del marinado y sin escurrirlo lo salteamos en una sartén aparte  para que se dore ligeramente y quede relativamente seco. La salsa del marinado no se utiliza para nada, así que la podéis descartar.

Introducimos los trozos de pollo en la salsa de cacahuetes y dejáis hacer a fuego lento hasta que espese al gusto (hay gente que gusta de la misma muy líquida, otros casi seca).

Se suele servir sobre una base de arroz cocido. Hay cocineros que prefieren emplear chiles enteros - no la pasta - y lo cortan en rodajas y además añaden algunas verduras como pimientos verdes, apio etc. Va al gusto de cada uno.

martes, 14 de noviembre de 2017

Mejillones al curry

Una receta que une los deliciosos mejillones con una especia exótica. El resultado os sorprenderá...

INGREDIENTES (4/6 personas) :

2 kg. de mejillones frescos
1 cebolla grande morada
200 ml de nata para cocinar
300 ml de caldo de pescado
1 cucharada de curry en polvo
1 cucharada de harina
Vino blanco
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a cocer los mejillones que habremos lavado previamente a conciencia. Para ello vamos a utilizar una cazuela lo suficientemente honda como para que quepan los 2 Kg. Vertemos un chorro de aceite de oliva a fuego medio e incorporamos los mejillones. Cerramos con la tapa y mantenemos durante 1 minuto. Abrimos la tapa y vertemos un puñado de sal y medio vaso de vino blanco. Dejamos hacer durante 3 ó 4 minutos y los mejillones ya estarán cocidos. Algunos se habrán abierto y otros no. Los que no se hayan abierto deben ser desechados ya que significa que cuando se recolectaron estaban muertos y podrían no ser muy saludables. ¡ Ni se os ocurra abrirlos a la fuerza !

A continuación extraéis la carne de las conchas y reserváis sin dejar que se enfríen.

En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva a fuego medio y en el mismo incorporamos la cebolla picada muy fina. Cuando empieza a transparentar agregamos una cucharada de harina de trigo blanca pasada por el colador y trabajamos con la cuchara de madera para que no se formen grumos. Cuando la harina se torna marrón añadimos el caldo de pescado y ya con las varillas removemos para que no se apelmace. Es el momento de incorporar la cucharada de curry y cuando todo esté bien disuelto, se añade la nata, media cucharadita de sal y un poco de pimienta negra. 

Añadimos a continuación la carne de los mejillones y está listo para servir. Cuidado con que al añadir la nata al caldo no hierva ya que se podría cortar.

Como se trata de una receta ligera, lo mejor es acompañarla de arroz cocido o puré de patatas.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Lajanodolmades (hojas de col rellenas de carne, Grecia)

Hacía tiempo que no presentaba una receta griega y aunque parecida a los dolma que sí habíamos tratado, las lajanodolmades difieren en que se suelen presentar bañados en una salsa de limón llamada avgolemono, muy empleada en la cocina de aquel país.
La palabra griega para repollo es λάχανο, pronunciada lájano en español, mientras que dolmades procede del turco y significa "relleno". Por tanto lajanodolmades significa hojas de repollo rellenas.





INGREDIENTES (6/8 personas)

Para los dolma de col : 

2 Kg de repollo / col
1 kg de carne picada (ternera, cerdo o mezcla de ambas)
100 gramos de arroz
1 cebolla grande morada
2 claras de huevo
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de eneldo picado
Aceite virgen extra de oliva
Pimienta negra molida
Sal

Para la salsa de limón

2 cucharadas de mantequilla
Media cucharada de harina blanca de trigo
El zumo de 1 limón
150 ml de leche
Pimienta negra molida
Sal

Lo primero que debemos hacer es preparar el repollo. Desecha las hojas externas de la col, abre cuidadosamente las hojas y lávelas bien. 

En una olla grande y profunda, agrega un poco de agua y llévala a ebullición. Toma algunas de las hojas de col y escáldalas en agua hirviendo brevemente. Si hacemos esta operación con las hojas de col las hará más suaves y más fáciles de enrollar. 

Retiramos las hojas de la olla y las colocamos sobre una superficie de trabajo limpia.  Una vez que se enfríen un poco, retira la veta interna gruesa de las hojas.

Prepara el relleno para los rollos de repollo relleno. En un tazón grande agregar la carne picada, el arroz, las cebollas picadas, el perejil, el eneldo, las claras de huevo, la pimienta picada y media cucharadita de sal. Amasamos bien la mezcla para que los sabores impregnen la carne. De momento todos los ingredientes, incluido el arroz, están en crudo.

Ahora vamos a rellenar las hojas de repollo.  Agarramos una hoja, la colocamos  sobre una superficie plana (si es demasiado grande, córtala en 2 o 3 piezas más pequeñas), agrega una cucharada del relleno en el centro con cuidado de no llenar demasiado los rollos, ya que el arroz se expandirá durante la cocción.

Dobla la sección inferior de la hoja sobre el relleno hacia el centro acercando los dos lados también hacia el centro y apriétalos para cerrar el rollo. Continúa con el resto de las hojas.

Ahora vamos a hervir los rollos. Para ello los colocamos en una cazuela grande y honda donde a ser posible puedan estar todos los rollos colocados en contacto con la base. Llenamos de agua hasta justo la altura de los rollos y encima colocamos un plato que pueda ir al fuego para evitar que se deshagan. Echamos un poco más de agua y llevamos a ebullición. Cuando el agua hierva bajamos el fuego al mínimo y dejamos hacer durante una hora.

Mientras los rollos se hacen vamos a preparar la salsa. Derretimos la mantequilla a fuego medio, agregamos la harina bien tamizada y batmos para formar una pasta. Vertemos a continuación el jugo de limón y cocinamos lentamente añadiendo la leche poco a poco sin dejar de batir (atención a esto, porque el limón puede cortar la leche si nos descuidamos). Removemos hasta que espese un poco - con el espesor de una crema de verduras, por poner un ejemplo -.

Extraemos los rollos de col, escurrimos bien el agua y se sirven cubiertos de la salsa de limón y espolvoreando por encima pimienta negra picada. Están muy buenos, os los recomiendo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Sugerencia de menús de fin de semana (11-12 Nov 2017)

SÁBADO


Desayuno

receta gofres




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Almuerzo

Entrante



Plato Principal



Postre

Fruta del tiempo

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Cena

Plato único



Postre



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DOMINGO


Desayuno




Zumo de Naranja

Café

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Almuerzo

Entrante



Plato Principal


Rosbif acompañado de patatas duquesa

Postre



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Cena

Plato único



Postre

Fruta del tiempo

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