Busca tu receta

Translate

domingo, 24 de enero de 2021

El Hambre

El mes de enero siempre ha sido duro por muchas razones. Una de ellas tiene que ver con el sufrimiento de ver que los kilos ganados con los excesos alimentarios navideños no desaparecían con la misma rapidez con que habían sido ganados. Tampoco es un problema de un mes concreto. Luego viene la operación bikini, o la vuelta de las vacaciones, o una festividad que se celebra a la mesa. Es como si el ser humano siempre tuviera, por defecto o por exceso, un problema con la comida.

Vamos a explicar un poco los mecanismos del hambre desde un punto de vista fisiológico. El aspecto psicológico, lo que sería el hambre emocional, es un tema mucho más complejo y siempre es preferible consultar con un especialista o acudir a páginas especializadas para informarse.

Comemos por una respuesta a la demanda de nuestro cuerpo para que cubramos sus necesidades. Esta demanda la podemos llamar "hambre" aunque culturalmente tendemos a utilizar esta palabra en situaciones límites o cuando queremos exagerar una necesidad de alimentarnos que en realidad no es perentoria. Necesitamos comer para mantener en funcionamiento nuestro cuerpo. Las necesidades básicas consisten en que todos nuestros órganos funcionen. El ser humano es incapaz, al contrario de lo que ocurre con otros animales, de entrar en letargo o modular su temperatura corporal para disminuir el gasto energético. A lo sumo puede caminar en lugar de correr. O sentarnos y hasta dormitar. Aún así no podemos pasar demasiado tiempo sin ingerir alimentos, siquiera por el hecho de estar durmiendo. La razón es que nuestro cuerpo funciona constantemente y para que esto ocurra necesita nutrientes que solo le llegan del exterior. Esto se mide por el índice de metabolismo basal que calcula cuántas calorías necesitamos para mantener las funciones básicas de nuestro organismo. En estado de reposo hay una fuerte similitud entre todos los individuos siempre que sean del mismo tamaño y sexo. Las diferencia empiezan a aparecer según la actividad física que se realice. Un individuo con un trabajo muy físico puede necesitar ingerir hasta el doble de calorías que otro que tenga una vida más sedentaria.

Hasta hace relativamente poco tiempo se desconocía con exactitud el mecanismo del hambre. En principio éste se activa cuando la glucosa en sangre desciende. Cuando nuestro cuerpo necesita nutrientes se libera un neurotransmisor denominado "neuropéptido Y" que se encarga de difundir por el cerebro un mensaje esencial : es hora de alimentarse. En la sangre se encuentra la hormona ghrelina, habitualmente conocida como hormona del hambre. Cuando tenemos hambre aumenta la cantidad de esta hormona - segregada fundamentalmente por el estómago - y cuando hemos terminado la ingesta, disminuye rápidamente.


Cuando tenemos la necesidad de comer se activa la producción de ghrelina y se dispara la acción del neuropétido Y. El cerebro, estimulado por esta actividad, nos genera la necesidad de consumir productos que aporten glucosa, que es su alimento principal. Por la noche, cuando dormimos, nuestro cuerpo continúa consumiendo energía por lo que se dispara de nuevo la ghrelina y la acción del NPY. Esto hace que al despertar tengamos hambre y necesitemos el desayuno, un acto fundamental de nuestra alimentación diaria que muchos obvian de forma muy equivocada.

En 1994 se descubrió una nueva hormona a la que se denominó leptina. Los niveles de leptina aumentaban tras la ingesta de comida favoreciendo la actuación de los péptido anoréxicos - aquellos que inhiben el hambre - . También se descubrió que cuando los adipocitos - células que almacenan grasa - pierden parte de esta grasa bajan la acción de la leptina favoreciendo que el individuo ingiera alimentos.  En resumen , que un individuo "normal" antes de comer tiene valores altos de ghrelina y bajos de leptina y a la inversa cuando se ha alimentado.

Para complicar aún más las cosas existe otra hormona , llamada CCK o colecistoquinina que se genera en el intestino y que afecta el apetito del individuo de forma parecida a las anteriores : cuando estamos llenos, dispara la acción de los transmisores neuronales que indican al cerebro que estamos saciados. Esta hormona está siendo estudiada a fondo porque existe la posibilidad que esté relacionada con diversos desórdenes alimentarios. Así aquellos que padecen bulimia - ingesta rápida y masiva de alimentos - tendrían bajos niveles de CCK - mientras que los anoréxicos - incapacidad para alimentarse, sensación inmediata de saciedad - generarían grandes cantidades de CCK con apenas la ingesta de unas pocas cucharadas de alimento. 

Se cree además que la generación de CCK puede verse afectada por el estado anímico del individuo y eso explicaría que la depresión genere anorexia (o que tal vez la anorexia sea una forma de depresión).

Así que en el hambre juegan un papel importante, que se sepa de momento, la ghrelina, la leptina, la CCK y la serotonina (un neurotransmisor también involucrado en el sueño, la sexualidad, el temperamento...). Decimos de momento porque las investigaciones continúan y a día de hoy muchas siguen activas.


Podría pensarse que sería fácil modificar los niveles de hormonas y neurotransmisores para conseguir que las personas siguieran dietas sin esfuerzo o incluso solucionar diversos desórdenes alimentarios. Nada más lejos de la realidad. Las hormonas descritas no sólo intervienen en los impulsos alimentarios, sino que están relacionadas con otros muchos procesos biológicos que perjudicaríamos de forma directa.  Por ejemplo, la ciproheptadina se emplea para estimular el apetito inhibiendo la acción de la serotonina. Pero la serotonina también nos mantiene despiertos, por lo que un desagradable efecto secundario de administrar ciproheptadina es que el individuo anoréxico en efecto pasa a tener apetito a costa de pasar el día  somnoliento.

Se sabe que la actividad hormonal que regula el apetito es controlada, al menos en parte, por el estómago y el tracto digestivo. Por regla general cuando la bolsa del estómago está llena se debería enviar al cerebro la orden de que parar la ingesta de comida. Esta señal de stop tardará más en aparecer si el estómago es grande. Aproximadamente cada 6 meses el estómago se renueva casi por completo. Al contener ácido clorhídrico, necesario para "desmenuzar" los alimentos, la presión química que padece es severa y necesita renovarse por completo para poder soportarla en condiciones. También se sabe que si hemos comido de forma copiosa el estómago se renueva con un tamaño mayor del que poseía anteriormente, con lo que tardará más tiempo en llenarse y por tanto enviará también con retraso la order de stop al cerebro. Así que si comemos en abundancia no solo nos estamos perjudicando en el presente, sino que también estamos modificando nuestro listón de saciedad en un futuro no muy lejano. En resumen, deberemos comer más para sentir idéntico nivel de saciedad. También se sabe que en algunos individuos este mecanismo no funciona. Viven para comer y no saben muy bien el por qué. 

La leptina es la razón por la cual aquellas personas aquejadas de obesidad mórbida suelen pasar un proceso quirúrgico que consiste en introducir un balón gástrico o bien una reducción directa de estómago. La explicación es sencilla : si el volumen del balón gástrico ocupa gran parte del estómago, la saciedad se presentará antes gracias a esta hormona y el cerebro ordenará que dejemos de alimentarnos.

Mucha gente que comete excesos durante la Navidad trata de paliar los mismos en Enero de diversas formas. Una de ellas consiste en someterse a dietas estrictas. Algunas que están de moda implican largos periodos de ayuno. No hace falta decir que las auto-dietas, sin planificación nutricional o psicológica, pueden ser tremendamente perjudiciales. Someterse a bajos niveles de ingesta de calorías provoca desajustes en los niveles de glucosa en sangre y carencias nutricionales, lo que a corto y medio plazo puede perjudicar nuestro rendimiento y salud en general. El ayuno prolongado, por la misma razón, debería descartarse por su enorme peligrosidad.


Otros prefieren acudir a gimnasios o correr unos kilómetros diarios. Con el ejercicio físico se consigue que muchas de las calorías se destinen a los músculos implicados en la actividad extra que desarrollemos e incluso que debamos echar mano de las reservas, con lo que al final se consigue adelgazar.

Una dieta controlada, vigilada por profesionales, además del ejercicio físico, pueden ser armas muy eficaces para bajar kilos pero conviene indicar que de nada sirven si una vez conseguida la meta se abandona la alimentación sana y además se vuelve a una vida sedentaria. Ahora se sabe que el cuerpo humano guarda memoria del peso que por haberlo sido durante mucho tiempo considera "normal". Así, cuando abandonemos las buenas costumbres alimenticias o de ejercicio físico, tenderemos a volver a la situación anterior. Si además hemos cometido algún exceso, incluso podemos subir de peso por encima de lo que una vez consideramos el límite admisible. Es lo que se llama efecto rebote que no solo tiene efectos nocivos para nuestra salud, sino también provoca problemas psicológicos dada la aparente inutilidad de emprender cualquier esfuerzo relacionado con la alimentación.

Algunos individuos pueden cometer excesos con la alimentación y bajar de peso con suma facilidad, casi sin hacer dieta o ejercicio físico. Esto, que en apariencia es una ventaja digna de envidia, no implica que no se deba tener cuidado con la alimentación. El hecho de que la grasa no se acumule en la cintura o los muslos no significa que no lo haga en las arterias, con funestas consecuencias porque, que se sepa, por muchas maratones que se corran esa grasa no desaparece. 


El hambre se puede regular para evitar problemas de salud, desde los picos de glucosa en sangre hasta aquellos relacionados con la obesidad. Para lo primero, que produce atracones con las consiguientes subidas y bajadas vertiginosas, lo mejor es consumir alimentos cada pocas horas. Puede ser tan simple e inocuo como comer una manzana a media mañana. Otra acción positiva es ir reduciendo las raciones hasta adecuarlas al peso que pretendemos mantener, cuidando que las grasas consumidas sean bajas aunque sin eliminarlas del todo como abogan algunas dietas extremas. Decía un nutricionista muy famoso que debemos comer de todo pero en plato de postre, por aquello de que el tamaño del mismo condiciona la cantidad consumida. En tercer lugar, es importante realizar un ejercicio físico moderado pero constante. Prescindir del vehículo para hacer recados en lugares que estén a una distancia media puede ser más que suficiente. 

Finalmente, y lo más importante, es mantener una relación realista entre lo que pretendemos y lo que afecta a nuestra salud. Despertar una mañana de junio pensando que el mes que viene te vas de vacaciones y hay que dar buena imagen en bikini puede ser un propósito corto placista que tal vez consiga su propósito, pero a la larga nos perjudicará de forma irremediable. Lo que de verdad funciona, aunque nos cueste aceptarlo, no son soluciones milagrosas, sino la constancia.

viernes, 22 de enero de 2021

Sugerencia de menús para este fin de semana con recetas griegas

 



SÁBADO


Desayuno




Zumo de Naranja


------------------------------

Almuerzo


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

------------------------------

CENA


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

------------------------------

DOMINGO


Desayuno





------------------------------

ALMUERZO

Primer entrante


Segundo entrante



Plato principal



Postre



------------------------------

CENA


Plato único




Postre

Fruta del tiempo

martes, 19 de enero de 2021

Pastel de cerezas


Esta receta se puede hacer con cerezas frescas o bien con cerezas en almíbar (guindas), dependiendo de la estación en que se realice. Es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES :

200 gramos de pan (mejor si es duro)

300 ml de leche (un vaso y medio)

1 vaso de 200 ml lleno de guindas o cerezas frescas (el vaso de agua convencional)

2 huevos

50 gramos de mantequilla sin sal

3 cucharadas de azúcar

1 cucharadita de azúcar vainillado

1 pellizco de sal

unas gotas de zumo de limón

Azúcar glass

Si las cerezas son frescas lo primero que se ha de hacer es retirar el hueso. Como es un trabajo tedioso se puede adquirir un aparato que se asemeja al cascanueces y que hace esta tarea con rapidez. Si son guindas en almíbar esta paso no existe.

Escurre bien las cerezas en un colador si eran en almíbar.

Desmenuzamos el pan vertiéndole la leche por encima, dejándolo  reposar hasta que se absorba todo el líquido. 

Separamos las yemas de las claras. Vamos a montar estas última hasta el punto de nieve. Para ello empleamos las varillas, incorporando un pellizco de sal a las claras y una gotas de zumo de limón. Las claras estarán bien montadas cuando al darle la vuelta al bol éstas no se desprendan.  Reservamos.

En un bol mezclamos el pan mojado con la leche, las guindas, el azúcar y el azúcar vainillado además de la mantequilla al punto de pomada.

Cuando la masa está homogénea, añadimos con cuidado las claras montadas con un movimiento envolvente de arriba hacia abajo para no perder el aire. Mezclamos bien pero con cuidado.

Preclaentamos el horno a 200 grados.

Vertemos la masa en un molde que pueda ir al horno, previamente engrasado. Si el molde es de silicona podéis evitar este engrase con mantequilla. Introducimos y dejamos durante 30 minutos exactos.

Se extrae,  se desmolda y espolvorea por encima con azúcar glass, sirviéndose caliente (aunque no tanto como recién salido del horno, claro).

Mucha gente prefiere hacerlo sin triturar demasiado el pan, que se note que se ha hecho con el mismo y por tanto que parezca hecho a lo "grueso".

Un pastel que os encantará y que cuesta muy poco de hacer y económicamente hablando.

viernes, 15 de enero de 2021

Pastel Frisón


El pastel frisón se compone de una base de masa quebrada (que no sube), una capa de mermerlada de ciruelas cubierta de nata montada y una cubierta de hojaldre que se corta en triángulos marcando con precisión cada porción de tarta que corresponde al comensal. Esto, aparte de dar al pastel un aspecto muy curioso, tiene una explicación. Si cortáramos el hojaldre con un cuchillo para hacer el reparto en primer lugar éste se desmigaría y en segundo lugar deformaríamos la capa de nata. Por otro lado, el reparto se hace muy equitativo.

Frisia es una región histórica del norte de Europa, repartida actualmente entre Holanda y Alemania. Se trata de un pueblo germano que ha conservado su nombre y su lengua, con bastantes dificultades, desde el tiempo de los romanos que ya los conocían. Este mismo pastel ha pasado a Dinamarca, país con el que el territorio frisio hace frontera, pero empleando mazapán en su confección.

Esta tarta es una de las más populares de Alemania porque es muy fácil de hacer si se compra la masa quebrada y la de hojaldre.

INGREDIENTES (6 personas) :

1 hoja de masa quebrada

1 hoja de masa hojaldre

400 ml de nata para montar (35-38% de materia grasa)

150 gramos de mermelada de ciruelas

1 cucharada de canela molida

150 gramos de azúcar glass

1 yema de huevo

En primer lugar descongelamos la hoja de masa quebrada y la de hojaldre en el frigorífico, nunca a temperatura ambiente, a menos que las hayáis comprado frescas con lo que se pueden usar nada más sacar del envase.

En primer lugar extendemos la hoja de masa quebrada y con la ayuda de un molde redondo de unos 26 cm de diámetro - puede ser un plato dado la vuelta - separamos un círculo. Lo horneamos según las indicaciones del fabricante. Retiramos y reservamos.

Hacemos los mismo con la masa de hojaldre pero además de cortar el cículo con el mismo molde marcamos con el cuchillo, sin acabar de cortar, 6 triángulos de igual medida como si fueran porciones de un quesito. 

Horneamos el hojaldre de nuevo según las indicaciones del fabricante, pintando el lado superior con la yema de huevo para que quede dorada. Extraemos con cuidado y con aún más cuidado separamos los triángulos rompiendo por las líneas que habíamos marcado con anterioridad. Reservamos.

Colocamos el círculo de masa quebrada que hemos horneado sobre una bandeja o plato y la cubrimos con mermelada de ciruelas. Espolvoreamos con canela molida.

Montamos la nata con las varillas o cualquier máquina que dispongáis que pueda hacer la tarea. Deben quedar muy firmes, así que si la hacéis a mano será bastante duro. No sirve emplear nata a presión ya que es poco firme y al colocar encima el hojaldre se desmoronaría. Cuando tengáis la nata bastante firme se añade 100 gramos de azúcar glass y se acaba de montar, usando el mismo movimiento para mezclar el azúcar. Se puede usar un edulcorante en lugar de azúcar, incluso líquido como el ágave.

Una vez tenemos la nata bien firme, la colocamos sobre la capa de mermelada con la ayuda de una manga pastelera o bien simplemente con la ayuda de una cuchara.

Seguidamente colocamos los triángulos sobre la nata, tratando de reproducir el cículo completo de hojaldre que una vez fue, y hecho esto espolvoreamos con el resto de azúcar glass. Se suelen colocar inclinados para potenciar el aspecto extraño que tiene.

Se lleva a la mesa tal cual y se corta siguiendo el tamaño que hemos fijado en los triángulo.

También es habitual hacer pasteles de varias capas, es decir, una base que quebrada, mermelada, nata, de nuevo quebrada, otra vez mermelada, nata y finalmente hojaldre.

Más fácil no podía ser.


Sugerencia de menús para este fin de semana con recetas valencianas, murcianas y de Albacete

 

 SÁBADO


Desayuno




Café con leche



-----------------------

Almuerzo


Entrante




Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

-----------------------

Cena


Plato único




Postre

Fruta del tiempo

-----------------------
-----------------------

DOMINGO

Desayuno



Zumo de naranja o café con leche

-------------------

Almuerzo


Plato único





Bebida




Postre




---------------------------

Cena


Entrante




Plato Principal




Postre

Fruta del tiempo

martes, 12 de enero de 2021

Pastel de Zanahoría y Coco con glaseado de Queso


Este pastel es fácil de realizar, de esas recetas que podéis repetir a menudo porque no son caras y casi no montas lío en la cocina. Además es sano, ya que emplea poco azúcar - la zanahoria es un buen endulzante - y al realizarse con harina integral consigue que recibamos una buena dosis de fibra.

INGREDIENTES :

300 gramos de zanahoria rallada
300 gramos de coco rallado
2 huevos
100 gramos de azúcar de caña
100 gramos de harina integral
Una cucharada de bicarbonato sódico

Glaseado:

100 gramos de queso crema (tipo Filadelfia)
2 cucharadas de mantequilla fundida
2 cucharadas de leche
1 vaso de azúcar glass (impalpable)

Batimos los dos huevos en un bol y añadimos todos los ingredientes. La mezcla, bien homogénea, la vertemos en un recipiente de silicona o aluminio - este último bien engrasado con mantequilla y harina - que pueda ir al horno.

Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos el molde durante media hora. El pastel estará hecho cuando esté visiblemente dorado y al introducir un palillo salga completamente seco.

Mientras se hacía el bizcocho hemos hecho el glaseado simplemente mezclando con las varillas el queso crema, la mantequilla líquida, la leche y el azúcar glass.

En el momento en que sale del horno lo pintamos con el glaseado usando una espátula de silicona o un pincel de idem y listo para comer.

Más fácil no podía ser.

lunes, 11 de enero de 2021

Ensalada de Huevo


Esta ensalada es muy popular en los Estados Unidos, donde se toma como si fuera cualquier otro tipo de ensalada pero también como tentempié untando con ella tostadas de pan o usándola como relleno de bocadillos con jamón york, salmón ahumado etc. 

INGREDIENTES (4 personas) :

4 huevos grandes (tamaño XL)

2 cucharadas de mahonesa

2 cucharadas de crema agria

1 cucharada de vinagre

1 cucharada de mostaza fuerte

Sal

Pimienta negra


En una cazuela con abundante agua hervimos los huevos con una cucharada colmada de sal y un chorro de vinagre. Para que queden duros contamos 12 minutos desde el primer hervor.

Transcurrido el tiempo los pasamos por agua fría y pelamos, cortándolos a continuación en cubos pequeños. Salpimentamos al gusto. 

En un bol incorporamos la mahonesa, la crema agria, la mostaza y la cucharada de vinagre. Mezclamos bien.

Seguidamente incorporamos los huevos cortados y los mezclamos con la salsa. Introducimos en el frigorífico y dejamos reposar al menos una hora.

Si no tenemos crema agria es posible hacerla en casa con nata para cocinar (18% de materia grasa) a la que añadimos un chorrito de zumo de limón. Dejamos reposar una hora y ya tenemos un remedo aceptable de crema agria. 

viernes, 8 de enero de 2021

Sugerencia de menús para este fin de semana con recetas andaluzas

   

 SÁBADO


Desayuno



Mollete antequerano con aceite de oliva virgen extra y sal acompañado de café con leche o zumo

-----------------------

Almuerzo


Entrante




Plato Principal


Postre


Fruta del tiempo

-----------------------

Cena


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

-----------------------
-----------------------

DOMINGO

Desayuno


afé con Leche o Chocolate a la Taza con churros


-------------------

Almuerzo


Entrante


+
Ensalada verde

Plato Principal



Postre




---------------------------

Cena


Entrante


Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

lunes, 4 de enero de 2021

Berlinas



El nombre de las berlinas no es casual. Procede del alemán Berliner Pfannkuchen que se traduciría como "Crepes (o panqueques) de Berlin o berlinesas".  En efecto, es un dulce muy popular con origen en la capital alemana.

Consiste en un pequeño bollo relleno de mermerlada. Lo habitual es que la mermerlada sea de cerezas pero se puede rellenar con cualquier otra clase. Son bastante fáciles de hacer a pesar de que a primera vista, con el relleno, no lo parezcan. Además, para los que tengan alergia a los dulces hechos en horno, al igual que los donuts las berlinas se fríen en aceite.

INGREDIENTES :

500 gramos de harina de fuerza

200 gramos de mermelada de cerezas

150 ml de leche entera

100 gramos de mantequila sin sal

50 gramos de azúcar

40 gramos de levadura fresca

2 huevos

Media cucharadita de esencia de vainilla

Azucar glass (para espolvorear por encima)

1 pellizco de sal

Aceite para freír (preferiblemente de maìz, girasol o canola)


En primer lugar  calentamos en el microondas la leche para que se ponga tibia. En la misma desleímos la levadura fresca y la dejamos en un lugar oscuro y caliente para que comience a levar.

Mientras vertemos la harina en un bol habiéndola pasado previamente por un cedazo o tamiz para que no haga grumos.  Incorporamos la leche con la levadura, mezclamos bien y dejamos reposar media hora en un lugar templado con el bol cubierto por un paño.

Transcurrido el tiempo batimos los huevos con el azúcar, la mantequilla derretida, la esencia de vainilla y el pellizco de sal. Añadimos esta mezcla al bol que contiene la harina y amasamos bien hasta que la masa queda bien homogénea. Dejamos reposar otros 30 minutos.

Tras el tiempo de espera extraemos la masa y con un rodillo la aplanamos y luego la enrollamos hasta formar un cilindro grueso. Cortamos el cilindro en 12 partes iguales y con las manos le damos una forma esférica. De nuevo dejamos reposar 30 minutos estas bolitas - ya sabéis, lugar cálido, sin corriente de aire, con oscuridad - hasta que crecen.

Si tenéis freidora con termostato regulad a 180 grados. En caso contrario, calentad aceite en abundancia - al menos un dedo de profundidad - en un sartén a fuego medio. Cuando empiece a humear incorporamos las bolitas sin que se toquen. En 2 ó 3 minutos quedarán bien doradas en una fritura muy burbujeante.

Extraemos y dejamos enfriar sobre un papel absorbente para retirar el aceite sobrante. 

Cuando la berlina está fría, con la ayuda de una jeringa de cocina o una manga pastelera de boquilla fina inyectamos en cada bollo una buena cantidad de mermerlada. Al freír la berlina habrá quedado hueca por dentro y podréis rellenarla con facilidad sin que pierda la forma.

Se espolvorea azúcar glass por encima y listas para comer. Una auténtica delicia.

domingo, 3 de enero de 2021

Zwiebelkuchen



El impronunciable (para nosotros) nombre de esta receta se compone de dos palabras, Zwibel, que significa "cebolla" y Kuchen, que viene a ser pastel. Por tanto la cosa se simplifica bastante si lo llamamos Pastel de Cebollas y si quereís, Pastel de Cebolla a la alemana.

Este pastel, de sabor más suave de lo que pudiera parecer en principio, se suele comer como acompañante mientras se degusta vino jovén, una tradición muy popular en Alemania durante el otoño. Viene a ser el equivalente, con matices, el equivalente de la tortilla de bacalao en las sidrerías del norte de España. 

Básicamente se trata de una masa de pan que se corona con cebolla picada mezclada con panceta, tocino o spek y se baña en crema agria previo paso por el horneado. Es por tanto un pastel salado que por alguna razón marida muy bien con vinos blancos, a ser posible jóvenes. 

Los alemanes no lo suelen consumir como primer plato aunque es perfecto para acompañar recetas de carne o hacer una comida de plato único acompañándolo de salchichas.

INGREDIENTES (4/6 personas) :

Para la masa de la base :

500 gramos de harina de fuerza

1/4 litro de leche entera (algo más de un vaso)

1 huevo tamaño grande (XL)

50 gramos de mantequilla sin sal

25 gramos de levadura fresca

1 cucharadira rasa de sal


Para cubrir la base :

1.5 Kg de cebollas (recomiendo moradas, que son más dulces, o bien frescas)

250 gramos de tocino o panceta cortada a tiras o bien speck 

200 ml (un vaso) de nata agria *

3 huevos grandes (tipo XL)

1 cucharadita de semillas de alcaravea

Sal

Pimienta negra molida

Aceite de girasol

* si no tenéis nata agria, 200 ml de nata para cocinar y el zumo de un limón


De los ingredientes descritos  tres no son muy habituales por estos pagos. El primero es el speck, que es un tipo de jamón que se cura con sal y luego se ahuma. Es muy típico de la cocina centroeuropea aunque se puede reemplazar por jamón serrano o ibérico o como en esta receta, con tocino o panceta cortada a tiras. El segundo ingrediente "raro"  es la alcaravea, una especia que casi no se utiliza en España pero muy popular en toda centro y norte Europa, donde se utiliza para aromatizar panes, quesos y hasta licores. Se puede prescindir de la misma o reemplazarla por semillas de ajonjolí por ejemplo. La crema agria también es muy popular en toda Europa del norte donde se puede comprar en todos los supermercados. Aquí no es tan fácil de encontrar se puede preparar muy fácilmente con nata para cocinar (con un 18% de materia grasa) añadiéndole el zumo de un limón. Se deja reposar la nata durante media hora y transcurrido el tiempo ya tendréis nata agria.


En primer lugar calentamos la leche en el microondas para que quede tibia y en la misma desleimos la levadura. Dejamos 15 minutos en lugar oscuro y sin corriente de aire.

Mientras la levadura "engorda" mezlamos la harina con la sal. A continuación añadimos la mantequilla fundida, el huevo batido y la leche con la levadura. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea. Si tenéis una máquina de amasar empleadla hasta obtener una masa suave. Si no es así, lo de siempre, emplead vuestras manos.

Tras el amasado debemos cubrir la masa con un paño y dejarla en un lugar seco, oscuro y cálido para que fermente y crezca. Con 1 hora será más que suficiente. Mientras precalienta el horno a 200 grados, calor arriba y abajo. 

Para hacer la cobertura picamos las cebollas y las vertemos en una sartén con un chorrito de aceite de girasol. Salamos ligeramente para que escupan todo el agua. Añadimos inmediatamente el tocino para que la grasa ayude a cocinar la cebolla pero si empleamos speck este paso no es necesario. Vamos removiendo hasta que la cebolla transparente y entonces, si las tenemos, añadimos las semillas de alcaravea (o ajonjoli). Así la cebolla tomará el sabor de las especias. Cuando la cebolla ya está blanda incorporamos un poco de pimienta molida y ya podemos apartar del fuego.

En un bol batimos los tres huevos junto a la crema agria. Cuando están bien batidos, añadimos la cebolla cocinada junto al tocino. Si empleamos speck, se añade entonces.

En un molde de silicona redondo de unos 20 cm de diámetro  - o desechable bien engrasado -  vertemos la masa de la base presionando para dejar un hueco y que suba por las paredes del molde. A continuación incorporamos por encima la mezcla de huevos, cebolla y tocino y la extendemos bien.

Introducimos en el horno durante unos 45 minutos o hasta que la superficie se dora, mostrándose firme y seca cuando introducirmos un palillo. 

 

sábado, 2 de enero de 2021

Roscón de Reyes tradicional

 

roscon de reyes

Esta es la receta tradiconal y auténtica para el Roscón de Reyes.  El secreto del roscón es el amasado, la fermentación - algunos utilizan doble fermentación, otros triple - y el horneado. Un fallo en cualquiera de estas fases y tendremos una especie de pan duro e incomestible. Por eso seguir exactamente los pasos que os indico y todo saldrá a la perfección.

INDREDIENTES (8 personas)

1 Kg de harina para bizcochos
250 gramos de azúcar
5 huevos grandes (tipo XL/A)
50 gramos de levadura fresca de panadero (se puede emplear del tipo seco, en este caso 15 gramos, pero advierto que la levadura fresca da un sabor especial y mejor que no tiene la seca)
200 gramos de mantequilla
1 cucharada de agua de azahar 
6 cucharadas de leche
2 cucharadas de agua
2 cucharadas de licor (ron, cazalla, orujo, aguardiante etc)
Un pellizco de sal

Para decorar :

frutas escarchadas variadas (corteza de naranja, de sandía, guindas etc) o almendras fileteadas
Azúcar glas
Yema de huevo

Para rellenar  (opcional) :

Nata montada
Crema pastelera
Trufa
Cabello de ángel
Mazapán etc...


  1. En primer lugar recomiendo disolver la levadura en las seis cucharadas de leche y las dos de agua que previamente habremos calentado ligeramente en el microondas en un bol grande. El líquido debe estar tibio pero no caliente o la levadura moriría. La disolvéis con vuestros dedos y la dejáis actuar durante 15 minutos.
  2. A continuación se añade poco a poco la harina, los huevos batidos, el agua de azahar, el licor y el pellizco de sal y se va amasando para que quede una masa compacta y sin grumos. Esta fase es importante porque un amasado contundente permitirá que el gluten se expanda correctamente y nos quede un rosco flexible y esponjoso. Si tenéis una máquina o robot con función de amasado utilizadlo.
  3. Cuando ya tenemos una masa homogénea añadimos poco a poco la mantequilla que hemos puesto al punto de pomada en el microondas. Es mejor hacerlo poco a poco y amasar hasta que desaparezca cada porción que hemos añadido. Una vez hecho esto, tapamos el bol con un trapo de algodón y lo dejamos en un lugar fresco, seco y en penumbra hasta que la masa triplica más o menos su tamaño inicial. Esto significa que la levadura está consumiendo los azúcares y genera el aire necesario para hinchar la masa. El proceso de fermentación puede durar unas 2 ó 3 horas, así que paciencia.
  4. Una vez tenemos la masa fermentada, se vuelve a amasar con contundencia y se le da forma de rosco. Lo que suelo hacer es un cilindro largo y grueso que luego uno por el extremo.
  5. Coloco el rosco en una bandeja que pueda ir al horno sobre un papel vegetal para hornear. Encima adorno con la fruta escarchada o las almendras  e introduzco una sorpresa. Cada año suele ser el mismo Rey Mago (Gaspar) que es una pieza cerámica de un centímetro de altura. Aguanta bien la temperatura, aunque me siento algo culpable por hornear siempre la misma figura. Tal vez sea la razón de que los Reyes no sean generosos conmigo.
  6. Antes de hornear dejamos reposar el rosco otro par de horas. El rosco volverá a fermentar y "crecer", por tanto haced el agujero interior lo suficientemente grande o se cerrará dando un aspecto de pan redondo más que de rosco. Pintadlo con la yema de huevo para que quede dorado.
  7. Precalentad el horno a 180 grados, calor arriba y abajo, posición media. El horneado debe durar aproximadamente 20 minutos o hasta que se dore. Si veis que se dora en exceso pero sigue blando en su interior porque al clavar un palillo sale mojado, entonces cubrid el rosco con una hoja de papel de aluminio y terminad de hornear durante algunos minutos más.


Si lo queréis rellenar, simplemente lo partís por la mitad y agregáis el relleno de vuestro gusto. Finalmente se deja enfriar y se espolvorea con azúcar glass.

viernes, 1 de enero de 2021

Vasilopita

 

Este pastel se suele confeccionar en Grecia y en otras partes de los Balcanes durante el Año Nuevo. El nombre significa "El pastel de Basilio" ya que el 1 de Enero se celebra dicha festividad según el ritual de la Iglesia Ortodoxa Griega. Es habitual esconder una moneda en la masa que dará suerte a quien la encuentre. 

Es bastante fácil de hacer aunque en Grecia también es habitual encontrarlo en los supermercados y tahonas.

Doy las medidas en vasos de 200 ml -  los vasos habituales de agua - que es tal y como a mi me llegó y ya sabéis, si la repostería sale bien, no cambiéis nada de la receta.

INGREDIENTES ;

3 vasos de harina de trigo de fuerza
1 vaso de mantequilla o margarina
3/4 de vaso de azúcar
Medio vaso de almendras fileteadas
5 huevos
2 cucharadas de semillas de sésamo (ajonjoli)
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 cucharadita de levadura química


En primer lugar precalentamos el horno a 170 grados.

En un bol mezclamos la mantequilla o margarina con el azúcar con la ayuda de las varillas. Separamos las claras de las yemas a 3 huevos e incorporamos estas últimas al bol. Los dos huevos restantes se añaden tanto con clara como con yema.

Cuando hemos batido bien, añadimos la harina y la levadura previamente tamizadas para evitar grumos. A continuación añadimos el extracto de vainilla. Batimos bien hasta que la masa queda homogénea.

Vertemos la masa en un molde circular y ocultamos una moneda bien limpia envuelta en papel de plata. En la parte superior espolvoreamos la almendra fileteada y el sésamo. Llevamos al horno y lo mantenemos durante 80 minutos o hasta que al clavar un mondadientes éste aparece completamente seco al retirarlo.

Se deja enfriar a temperatura ambiente y listo para comer.

¡ Feliz 2021 !

Galette de Rois

 


Si en España consumimos tortel de Reyes en Francia y Bélgica tienen su Galette des Rois. La tradición es muy similar a la española :  se consume el 6 de Enero y en su interior se oculta un haba de manera que quien la encuentre se debe colocar la corona de cartón que suele acompañarla (si la adquirimos en una "boulangerie", claro está).
La Galette des Rois es mucho más fácil de hacer que el tortel de Reyes español ya que consiste en un hojaldre relleno de crema de almendras. No hay levadura ni por tanto tiempo de espera para que la masa suba. En apenas una hora - de la cual media es horneado - la puedes tener lista.  La realización se compone de tres fases :
  1.  Hacer la crema de almendras
  2.  Hacer una crema pastelera convencional
  3. Mezclar ambas cremas, componer el pastel y hornear


INGREDIENTES  (4/6 personas) :

2 hojas de hojaldre para hacer la base y la "tapa" de la tarta
1 huevo para dorar la tarta

Para la crema de almendras :

100 gramos de harina de almendras
100 gramos de azúcar
50 gramos de mantequilla sin sal
1 huevo

Para la crema pastelera:

Medio vaso (100 ml) de leche
1 yema de huevo
Una cucharada de azúcar
Una cucharada de harina o maizena

En primer lugar vamos a hacer la crema pastelera. Hervimos la leche y cuando empieza a subir, bajamos el fuego al mínimo. En un bol batimos la yema de huevo con el azúcar y añadimos la harina de trigo o la maizena. Incorporamos esta mezcla a la leche y sin dejar de remover con las varillas dejamos el tiempo suficiente para que espese (con 3 minutos debería ser suficiente). Retiramos y reservamos (no dejéis que se enfríe, cubridla con un paño o mantened en un sitio cálido).

En segundo lugar vamos a hacer la crema de almendras. Se funde la mantequilla y se mezcla con el azúcar. A continuación se añade el huevo y la harina de almendras, batiendo bien. 

El siguiente paso es mezclar la crema de almendras con la crema pastelera. Extendemos un hojaldre como base en un molde para tartas y encima extendemos la masa. No os olvidéis introducir un haba seca para "coronar" al Rey de la jornada. Seguidamente cubrimos con el otro hojaldre sellando los bordes con la hoja inferior. Pintamos por encima con el huevo restante de manera que al hornear quede brillante y dorado.



Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos durante 30 minutos exactos. Se retirar, se deja enfriar y lista para comer. Está deliciosa.

¡ Feliz 2021 !


 



Lo más visto de los últimos 30 días

Entrada destacada

Tres recetas con Jamón Ibérico

Ni el gazpacho, ni la paella, ni ninguna otra receta o producto español impresiona más en el extranjero que el jamón ibérico. Cualquier coci...