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lunes, 22 de junio de 2020

Patata asada a la americana


El nombre en inglés "norteamericano" es baked loaded potatoe , que se traduciría como "patata cargada asada". Lo de "cargada" se refiere a todo lo que se añade a la patata una vez asada y que le añade como 3000 calorías, por lo menos. 

En los Estados Unidos las barbacoas suelen ir acompañadas de ensaladas y de estas patatas que se esperan aunque nadie las haya anunciado, es decir, son una añadido que todos esperan. 

La forma de asarlas suele ser al grill, en la misma barbacoa donde se hace la carne, aunque en este caso se suele tapar la misma para alcanzar la temperatura adecuada que consiga reblandecer la enormes patatas que se emplean.  Esta forma de cocinar la patata es compleja y lenta, por lo que recurriremos al horno convencional.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 patatas muy grandes*
4 lonchas de bacon
Una docena de cebollinos
1 cebolla fresca grande
250 ml de crema agria**
200 gramos de queso cheddar
60 gramos de mantequilla
Sal
Pimienta negra molida

* Las patatas que se emplean en los Estados Unidos son las llamadas Russet. Son grandes, de piel rugosa y de pulpa fácil de hornear. En España podemos emplear las llamadas patatas nuevas aunque tendremos problemas para encontrar una bien grande. Escoged las de mayor tamaño y que sean todas iguales, así el tiempo de horneado será similar.

** Podéis encontrar crema agria aunque os será más fácil hacerla en casa con ingredientes más comunes. Para hacer crema agria basta con disponer de unos 250 ml de nata para cocinar (MG del 18% aproximadamente) y añadirle el jugo de un limón. Se deja reposar durante una hora y ya tenéis la crema agria.

En primer lugar lavamos a conciencia las patatas porque se asan con la piel. Deben de quedar bien limpias, sin rastro de polvo o tierra.

A continuación las envolvemos una a una en papel de aluminio de manera que la parte brillante quede hacia dentro, hacia la patata, y la parte sin brillo del aluminio hacia fuera. Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos. El tiempo de horneado variará según el tamaño de la patata. Una patata grande pero de medidas normales se puede hornear en 40 minutos mientras que una extra-grande puede tardar hasta una hora y media. Con un palillo ir pinchando de vez en cuando y cuando se clave hasta el centro de la patata con facilidad, ya estará lista.ç

Mientras se hacen las patatas freímos el bacon con una cucharadita de aceite hasta que queda crujiente (también se puede hacer en el mismo horno en que estamos asando las patatas). Cortamos el bacon en trocitos, al igual que hacemos con los cebollinos.

Una vez esto ocurra se recogen las patatas del horno (no lo apaguéis) y con la mano enfundada en un guante de protección, rebanamos la piel de un lado largo de la patata y con una cucharilla procedemos a vaciarla dejando al menos medio centímetro de pulpa pegada a la piel. Es imposible hacer esto si la patata está fría, así que lo mejor es hacerlo con sumo cuidado de no quemarse.

La pulpa extraída la troceamos simplemente con un tenedor y mezclamos con los trozos de bacon (reservamos unos cuantos que usaremos para decorar), el cebollino (lo mismo que con el bacon, dejamos unos pocos para decorar), la cebolla bien picada, la crema agria, la mantequilla fundida y el queso cheddar rallado, del cual dejaremos también un poco para coronar las patatas. Además se añade sal (media cucharadita por patata debería ser suficiente) y pimienta negra molida al gusto.

Mezclamos bien hasta obtener una especie de pasta con la que iremos rellenando cada patata. Una vez rellenas, esparcimos por encima un poco del bacon sobrante, los cebollinos y un puñado de queso rallado.

Volvemos a introducir las patatas en el horno, dejamos unos 10 minutos y listas para comer.

Se sirven al comensal bien calientes, aún envueltas en el papel de aluminio y se comen con la piel.

Si se quiere y estáis haciendo carne o pescado al grill, una vez horneadas se dejan sobre el mismo unos minutos para que queden marcadas.

Un acompañante que a menudo está más bueno que la carne a la que acompaña.


jueves, 11 de junio de 2020

Brochetas de pollo con salsa tzatziki



La salsa tzatziki, hecha con yogur y pepino, casa muy bien con todo tipo de platos y especialmente con los de carne. Adornando las brochetas de pollo con esta salsa conseguiréis que el más carnívoro de vuestro hogar - ese que retira la ensalada de acompañamiento como si fuera mala hierba que oculta su bistec - consuma una buena cantidad de hortalizas.

INGREDIENTES (4 personas) :

Para las brochetas :

500 gramos de carne de pollo (preferentemente muslo deshuesado)
1 cebolla morada o tierna grande
1 pimiento verde grande
Sal
Pimienta negra molida
Brochetas metálicas o de madera

Para la salsa tzatziki :

250 gramos de yogur tipo griego
1 pepino grande
1 diente de ajo
Sal
Aceite virgen extra de oliva
Eneldo (opcional)

En primer lugar vamos a preparar la salsa tzatziki porque es conveniente que repose un rato antes de ser degustada.

Pelamos el pepino y lo picamos muy fino. Hacemos lo mismo con el diente de ajo - quitando el germen verde del interior para que no repita - y lo mezclamos con el pepino picado en un bol. Añadimos a continuación el yogur griego y revolvemos bien para que el pepino quede impregnado. Si os gusta algo líquido podéis añadir más yogur o bien un poco de agua. 

Se incorpora al yogur una cucharada de aceite virgen extra, media cucharadita de sal y si queréis un poco de eneldo picado. 

Cubrimos con un papel film y lo dejamos reposar al menos una hora en el frigorífico.

Para hacer las brochetas cortamos la carne de muslo de pollo en tacos de tamaño regular. Así mismo cortamos la cebolla y el pimiento verde en cuadrados que iremos colocando en el pincho entre los tacos de pollo. Es decir, atrevesamos un trozo de pollo, a continuación otro de pimiento verde y otro de cebolla y así sucesivamente hasta que la brocheta esté completa. A continuación salpimentamos.

En un grill o sartén muy caliente con un poco de aceite, hacemos las brochetas hasta que quedan bien doradas y hechas por todos lados.

Se sirven bien calientes acompañadas por la salsa tzatziki a temperatura ambiente. Se come mojando la carne en esta salsa gruesa y seguro que os piden repetir la receta a menudo.

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