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jueves, 24 de mayo de 2018

Lentejas caldosas con quinoa y chorizo


Vamos a estofar unas lentejas sustituyendo el clásico arroz con quinoa. Añadir arroz a las legumbres no era un capricho ni sirve esencialmente para espesar el caldo resultante, como algunos creen. De hecho los cereales sirven para complementar los aminoacidos esenciales que aportan las lentejas. Así éstas son deficitarias de metionina mientras que se encuentra sin problemas en los cereales. También, como en cualquier matrimonio bien avenido, los cereales se complementan a su vez con las legumbres ya que son pobres en aminoácido lisina. 

Incorporando quinoa a las lentejas vamos más allá, ya que este pseudo cereal aporta todos los aminoácidos esenciales para el organismo humano y además es rico en minerales como hierro, calcio y fósforo, entre otros. Tiene el doble de proteínas que los cereales y un alto contenido en ácido linoleico. La quinoa es tan nutritiva que se ha propuesto como uno de los alimentos a considerar en entornos cerrados como los que se podrían dar en viajes espaciales de larga duración. Y por si fuera poco, no contiene gluten y es por tanto perfectamente apta para celíacos siempre que no sufra contaminaciones cruzadas.

INGREDIENTES (4 personas) :

200 gramos de lentejas pardinas
150 gramos de quinoa
2 patatas grandes
100 gramos de chorizo para cocinar
1 cebolla grande
Medio vaso de tomate triturado
Aceite virgen extra de oliva
Sal

En una cazuela honda a fuego medio vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. Rallamos la cebolla y la incorporamos. Cuando transparente añadimos el tomate triturado y dejamos hacer hasta que el sofrito toma cuerpo.

A continuación añadimos entre 1.5 y 2 litros de agua (dependiendo de lo caldoso que queramos el cocido) y las patatas cortadas en trozos. Si empleamos lentejas de tipo pardina, las lavamos e incorporamos también. Si vais a utilizar lentejas cocidas se añaden más adelante.

Subimos el fuego hasta que el agua hierva y a continuación reducimos de manera que tapando la cazuela hierva de forma suave y al destapar cese la ebullición.  Dejamos hacer durante unos 20 minutos.

Seguidamente añadimos el chorizo cortado en trozos y comprobamos la dureza de las patatas. Si ya se empiezan a ablandar cogemos un trozo y lo trituramos con el tenedor. De esta manera el caldo resultante será más espeso y apetecible. Si las patatas no están blandas, dejamos 10 minutos adicionales.

Cuando las patatas están bastante blandas añadimos la quinoa previamente lavada con abundante agua. Esto es imprescindible para eliminar la saponina que la cubre y que resulta amarga. Si queréis emplear lentejas cocidas, este es el momento de añadirlas.

Dejamos cocer 15 minutos, rectificamos de sal,  y listo para consumir. Una receta clásica con un ingrediente nuevo para nuestra cocina pero muy saludable.

lunes, 14 de mayo de 2018

Comerás lentejas, lo quieras o no : humus de lentejas naranjas


Vivimos unos tiempos en que mucha gente se cuida practicando ejercicio y comiendo mucho más sano. La industria alimentaria, atenta a los cambios sociales, se ha lanzado a crear productos procesados nuevos bajo la supuesta etiqueta alimentaria de "saludables" a la vez que ha relanzado otros que re etiquetados como tales puede vender a precios muy por encima de lo que sería razonable. 

De forma periódica oímos sobre "nuevos" alimentos cuya supuestas bondades deberíamos incorporar a nuestra dieta de forma inmediata. ¿Quién no ha oído hablar durante los últimos años de las bayas de goji, el kale o el ghee? ¿O de términos como super alimentos o veganismo? La desinformación y el afán comercial ha hecho que una conocida cadena de supermercados españoles envase algunas hojas de col rizada de toda la vida en bolsas de plástico y la venda bajo el atrayante nombre de "kale", a un precio muy superior al que se podría conseguir en cualquier mercado italiano o alemán, incluso español,  bajo el nombre (menos atrayante) de col rizada. Pero claro, ¿quién se creería que la col rizada es un super alimento? La palabra kale suena mucho mejor por mucho que los nutricionistas intenten, en general con poco éxito, hacer pedagogía al respecto.Y si se vende a un precio elevado, la confianza del consumidor además crece (!?) puesto que las opciones baratas generan "desconfianza".

La palabra super alimento se emplea a menudo con suma frivolidad. Para algunos son super alimentos aquellos que aportan todos los nutrientes necesarios para el ser humano. Para otros, los alimentos que tienen características tan especiales que pueden considerarse pseudo medicinas. No hace falta decir que tales alimentos, ni por una ni por otra causa, existen. Los seres humanos necesitamos ingerir un elevado número de alimentos diferentes para conseguir todos los nutrientes que nuestro metabolismo necesita y si bien hay compuestos en la comida que poseen valor terapéutico no hay ninguno que se pueda recetar para conseguir una sanación cuando la enfermedad ya se ha declarado puesto que las concentraciones del compuesto "medicinal" son infinitamente inferiores a las conseguidas con las medicinas. Las substancias beneficiosas que contienen los alimentos actúan a la larga, más como protectoras que como sanadoras.

Las lentejas

La lenteja es una planta humilde y de escasa talla que genera vainas con dos o tres semillas en su interior. Su origen se sitúa en Oriente Medio, donde todavía se encuentra en estado salvaje. Hay indicios que los seres humanos la consumen desde hace más de 13.000 años.

Todas las legumbres son muy ricas en proteínas y la lenteja no se queda atrás, con un 26%. Sólo la soja y el cacahuete la superan con un 38%. De hecho esta riqueza en sustancias nitrogenadas, lo que son a fin de cuentas las proteínas, han sido utilizadas históricamente por el ser humano para alimentar al ganado y también para fijar el nitrógeno en suelos pobres en los que alternaba los cultivos tradicionales con los de leguminosas. El nitrógeno que contiene el aire no puede ser utilizado por la planta, pero gracias a una curiosa asociación con una bacteria, crea unos nódulos en las raíces con alto contenido de este elemento lo que le ayuda a sobrevivir. Por decirlo de alguna manera simple, la lenteja se crea su propio abono. Cuando la planta muere, estos nódulos ceden el nitrógeno al suelo con lo que queda enriquecido y dispuesto para albergar nuevas cosechas de lentejas o más habitualmente, si hay alternancia de cultivos, de cereales.

Las proteínas de las lentejas son de alto nivel nutricional si bien son pobres en aminoácido metionina, lo cual se puede suplir de forma sencilla añadiendo un cereal (los cuales son a su vez pobres en lisina). Esta es la razón de la existencia de una receta tan simple como las lentejas con arroz, donde ambos alimentos se complementan.

El 60% del contenido de las semillas se encuentra en forma de carbohidratos, tanto de tipo complejo como el almidón o simple como la glucosa, fructosa, rafinosa etc. También son ricas en fibra por lo que son imprescindibles para prevenir el estreñimiento o ralentizar la digestión, algo necesario en los diabéticos para evitar los picos de glucemia.

Las lentejas poseen buenas cantidades de micronutrientes, destacando el cobre, hierro, calcio así como la vitamina B1, B3 y B9. No obstante prácticamente carecen de vitamina C excepto cuando están verdes.

También es notable la cantidad de mineral selenio que aportan a nuestra dieta. El selenio impide la aparición de radicales libres en las células, fruto de la oxidación, por lo cual se dice que protegen del cáncer.

Como con el resto de leguminosas existe la creencia que generan gases. Ello es debido a la rafinosa, un oligosacárido que puede fermentar en el intestino generando los molestos gases. Las legumbres más propensas a producir gases son las alubias, la soja y las habas. Las que menos los guisantes, lentejas y garbanzos. Sin embargo estos gases se producen o bien porque no se han preparado correctamente antes de la cocción o porque el sujeto no las come a menudo.  Cuando la flora intestinal se acostumbra a las legumbres, los gases desaparecen y su efecto es muy positivo ya que son alimentos de lenta absorción. 

Respecto a la preparación habéis de tener en cuenta  que  mientras algunos productos como el pescado y la carne ceden agua cuando se les cuece, otros como los cereales y las legumbres la ganan (se hidratan). Además para cocer las legumbres secas es preciso hidratarlas durante un mínimo de 8 horas. Con esta operación ganarán agua y será más fácil cocerlas. Nunca remojéis las legumbres con bicarbonato porque fulmina la vitamina B1. En principio las lentejas, debido a su pequeño tamaño, no se deben remojar si bien algunos tipos como las castellanas lo necesitan  (algo que en cambio no es necesario con las pardinas o las de tipo naranja).

Todas las legumbres secas se cuecen partiendo de agua fría. Cuando el agua empieza a hervir se debe mantener la cocción tumultuosa con la cazuela destapada durante unos 10 ó 15 minutos transcurridos los cuales se deberá moderar el fuego siguiendo la cocción convencional. Con la soja este periodo se incrementa hasta la hora. Una buena táctica para ablandar las legumbres es lo que popularmente se conoce como "asustar". Por asustar se entiende parar la cocción tumultuosa vertiendo agua fria. Esta técnica es adecuada para las lentejas y las judias secas pero no se debe practicar con los garbanzos ya que quedarían duros como piedras. El tiempo de cocción varía con cada tipo de legumbre y aún con las distintas variedades de una misma clase. Generalmente es de 90 minutos para las variedades pequeñas y hasta dos horas para las más grandes. Este tiempo se acorta sustancialmente empleando una olla a presión.

Es importante eliminar la espuma, ocasionadas por las impurezas del agua y por las mismas legumbres, de forma regular. Puesto que las legumbres se hidratan hemos de prever la cantidad de agua a añadir. En general para un resultado "seco" cada unidad de legumbres se hervirá en tres unidades de agua (es decir, un vaso de legumbres en tres vasos de agua) mientras que si se desea un resultado caldoso la proporción es de 1 a 5. Todo ello teniendo en cuenta la previa hidratación de 8 horas, que puede obviarse como se ha dicho con algunos tipos de lentejas.

Las lentejas constituyen por tanto un excelente aporte de proteínas de origen vegetal, de energía a través de los carbohidratos y de fibra, con lo que deberían ser consumidas entre 2 y 3 veces por semana. De esta manera podremos reducir el consumo de proteína animal y además de ganar en salud contribuiremos a ahorrar dinero.

¿Es la lenteja un super alimento? Ya sabemos que no hay tal cosa, pero si tuvieras que llevarte  un tipo de semilla a una isla desierta y vivir de ella, la lenteja debería estar entre tus prioridades.

Pero no todo es de color de rosa. Como todo alimento que contiene proteína debe vigilarse su ingesta ya que pueden producir alergia (principalmente la lenteja, guisante, cacahuete, soja y altramuz) mientras que la que menos problemas provoca es la alubia. Si eres alérgico a las lentejas se pueden tener también problemas con aditivos que se obtienen de las mismas (espesantes y estabilizantes) como son la goma arábiga, el traganto,  el guar y el garrofín. Las lentejas no contienen gluten pero pueden estar contaminadas por cereales que sí lo posean, ya sea porque la planta de envasado maneje cereales o bien porque forme parte de un cultivo rotacional. Lo mejor es lavar a conciencia las semillas antes de ingerirlas si eres celíacos o bien comprar semillas con el sello distintivo.

¿Por qué decíamos que comeremos lentejas, lo quieras o no?

No se trata de una amenaza hecha a niños díscolos, ni porque la receta que se expone a continuación sea atrayente, se trata de una realidad incontestable. A diferencia de otras leguminosas, la lenteja prospera en terrenos semi desérticos. De hecho le sienta fatal el exceso de humedad. Teniendo en cuenta que el cambio climático va convirtiendo sabanas en desiertos y regadíos en sabana, es de prever que en menos de 50 años se sitúe como la legumbre más consumida del planeta porque será el único cultivo viable en extensas zonas de nuestro querido Planeta. Así que si no te gustan la lentejas ahora y las dejas, en un futuro esa opción no será posible. Si además quieres comer sano y por poco dinero, esta será tu super alimento...

INGREDIENTES (4 personas)

1 vaso de 200 ml (el típico de agua) lleno de lentejas naranjas/egipcias
2 vasos de agua (400 ml)
1 diente de ajo (opcional)
Medio vaso de zumo de limón
3 cucharadas de salsa tahini *
5 cucharadas de aceite virgen extra de oliva
Media cucharadita de sal
Un pellizco de pimienta negra


En Oriente Medio el tipo habitual de lenteja es una de fuerte coloración anaranjada y bastante más pequeña que las variedades españolas. Se venden secas pero no requieren ni lavado - tal vez uno "preventivo" - ni remojo previo ya que reblandecen rápidamente y carecen de piel. Se pueden utilizar en cocidos si bien suelen estar listas en diez minutos así que se han de añadir al final de la cocción. Debido a la ausencia de pellejo y a su suavidad se emplean en la confección de sopas y como no, de humus. Las lentejas naranjas las podemos encontrar en España en comercios que vendan productos magrebíes, a veces con la denominación inexacta de "lentejas egipcias". 

Colocamos el agua a hervir y cuando lo hace añadimos las lentejas bajando el fuego a medio-bajo. Mientras hierven preparamos una pasta compuesta por tahini, aceite de oliva, sal, pimienta negra, el zumo de limón y el diente de ajo sin el germen verde. La pasta tahini se hace con sésamo (ajonjoli). Si no tenéis podéis prescindir de la misma o bien hacerla vosotros mismos con la ayuda de un puñado de semillas que pasaréis por el mortero. También podéis prescindir del ajo si queréis.

Cuando las lentejas han absorbido todo el agua de cocción retiramos y dejamos enfriar. Cuando está frías se pasan por la trituradora hasta que quede fina y homogénea. Se añade entonces la pasta que hemos realizado y mezclamos bien.

Se sirve vertiendo encima un chorro generoso de aceite de oliva o se espolvorea un poco de pimentón dulce, comiéndose con palitos de pan o pan plano árabe (tipo saaj, injera o similar). Está de vicio.


sábado, 12 de mayo de 2018

"Inapetencia infantil" ya disponible en papel


460 páginas donde no sólo se trata sobre los niños que no comen sin causa aparente, sino también sobre la mejor forma de alimentarlos, las enfermedades causadas por la alimentación, además de recetas y apuntes nutricionales. Un libro imprescindible para los que tienen hijos y se preocupan por su alimentación. Ya disponible en papel y también en Ebook.


viernes, 4 de mayo de 2018

Sugerencia de menús para este fin de semana (5-6 Mayo 2018)

SÁBADO

DESAYUNO


Cereales con leche

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ALMUERZO


Entrante




Plato principal




Postre

Fruta del tiempo

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CENA


Entrante





Plato Principal




Postre

Fruta del tiempo

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DOMINGO

DESAYUNO

receta gofres

Gofres con mermelada o miel

Zumo de naranja

Café con leche

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ALMUERZO


Entrante




Plato Principal




Postre




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CENA


Plato único




Postre

Fruta del tiempo



martes, 1 de mayo de 2018

Pez espada a la siciliana


Este plato pertenece a la tradición culinaria de la isla de Sicilia y concretamente de la ciudad de Messina, la más cercana a la Italia continental. 

En italiano la receta se denomina Pesce spada all'aghiotta. La "ghiotta" es una salsa muy popular en Sicilia que se realiza con cebolla, apio, tomate, alcaparras y aceitunas verdes que se utiliza así mismo para hacer la caponata de berenjenas y otros pescados como el bacalao o el atún. Es ese tipo de salsa que la pongas sobre lo que la pongas, tus comensales se van a comer la carne, verdura o pescado que hay debajo aunque no les guste.

INGREDIENTES (4 personas)

1 kg de pez espada
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
Perejil picado (una rama)
Una rama de apio
Medio kilo de pulpa de tomate
1 puñado de alcaparras
1 puñado de aceitunas verdes sin hueso
1 vaso de vino blanco
Harina blanca de trigo
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra molida
Sal

Picamos la cebolla y la salteamos con un chorro generoso de aceite de oliva. Añadimos el apio (retirad las fibras exteriores más duras) bien picado para a continuación añadir el diente de ajo triturado sin el germen verde del interior. Si os parece que 2 dientes son demasiados, emplead sólo uno, va a gustos.

Cuando la cebolla transparente añadimos la pulpa de tomate, las alcaparras, las aceitunas verdes cortadas en rodajas y una pizca de sal y otra de pimienta. Dejamos cocinar a fuego medio durante 10 minutos y con la sartén destapada, para que el agua de los tomates desaparezca y la salsa espese.

Mientras, retiramos la piel del pescado y lo cortamos en rodajas (a menos que ya lo hayáis comprado así en la pescadería). Se sala levemente y enharina para freír a continuación en una sartén con abundante aceite. Cuando se dora retiramos y dejamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Cuando ha escurrido llevamos a la sartén de la salsa "ghiotta" y removemos para que lo cubra. Luego añadimos un vaso de vino blanco y dejamos hacer, a fuego medio, durante 15 minutos. Para que no se pegue movemos la sartén de vez en cuando, evitando utilizar cuchara de madera u otro utensilio, ya que la gracia es que las rodajas de pescado no se rompan.

Se sirve bien caliente cubierto por un poco de perejil fresco. Está para chuparse los dedos.

lunes, 30 de abril de 2018

"Recetas esenciales de bebidas", gratis del 1 al 3 de Mayo


A partir de mañana el libro "Recetas esenciales de bebidas" estará disponible completamente gratis en formato digital. Pulsa aquí para descargar.

"Recetas esenciales de bebidas" reúne las recetas de las bebidas más populares a nivel mundial clasificadas como lácteas, refrescos, estimulantes y alcohólicas. El mejor recetario para iniciarse en el fascinante mundo de las bebidas, el viejo arte que los humanos inventaron para cambiar el sabor del agua.

Aam panna (India)  
Affogato (Italia)
Agua de Jamaica (México)  
Agua de Valencia (España)  
Anijsmelk (Paises Bajos)  
Apfelschorle (Alemania)  
Arak (Líbano)  
Ayran (Turquía)  
Batido de helado de yogur con fresas  
Batido de kiwi y melón  
Bebida isotónica  
Bellini (Italia)  
Bicerin (Italia)  
Bloody Mary  (Francia)   
Boza (Turquía)  
Café (Etiopía/Yemen)  
Café americano (Estados Unidos)  
Café árabe  (Arabia Saudita)  
Café Bombón (España)  
Café capuchino (Italia)  
Café con hielo (España)  
Café con leche (Francia) 
Café crème (Francia) 
Café espreso (Italia)  
Café frappé (Grecia)  
Café griego (Grecia)  
Café irlandés (Irlanda) 
Café su va nuc daa (Vietnam)  
Caipiriña (Brasil)  
Calimocho (España)  
Carajillo (España)  
Carajillo cremat (España)  
Chocolate a la taza (España)  
Chocolate con malvaviscos (Estados Unidos)  
Cóctel de champagne (Francia)   
Cortado internacional (Todo el Mundo)  
Crema de Whiskey (Irlanda)  
Daiquiri (Cuba)  
Dry martini (Estados Unidos)  
Dug (Irán)  
EggnogPonche de Huevo (Estados Unidos) 
Es Kelapa Muda (Indonesia)  
Gin Tonic (Gran Bretaña)  
Glögi (Finlandia)  
Granizado (España)  
Horchata con café (España)  
Horchata de arroz (México)  
Horchata de chufa (España)  
Infusión fría de café   
Kéfir (Caúcaso)  
Kompot (Rusia)  
Leche con canela y limón ( España)  
Leche con cardamomo (Oriente Medio)  
Leche merengada (España)  
Limonada (Estados Unidos)  
Limonada brasileña (Brasil)  
Mango Lassi (India)  
Margarita  (México)  
Masala Chai (India)  
Mate (Argentina Paraguay Uruguay Chile y sur de Brasil)  
Mimosa (Francia)  
Mojito (Cuba)  
Pepitada (Bebida greco-judía)  
Piña Colada (Puerto Rico)  
Ryazhenka (Rusia) 
Sahlab / Salep (Oriente Medio)  
Sangría (España)  
Sangría de pepino y Prosecco  
Sharbat-e Khakshir (Irán)  
Smothie de frutos rojos del bosque con leche de soja  
Soda Sữa Hột Gà , Soda de Huevo (Vietnam)
Spezi (Alemania)  
Suizo (España)  
Sujeonggwa ponche coreano Corea 
Terciopelo negro (Gran Bretaña) 
Té árabe (Oriente Medio)  
Té helado tailandés (Tailandia)  
Zumo de naranja y granada (Palestina)  
Zurra (España)  

jueves, 26 de abril de 2018

Mango lassi (India)


Si tenéis mucha sed y no sabéis cómo saciarla basta con mirar el recetario indio para encontrar un surtido de bebidas que cumplen tal función a las mil maravillas. El mango lassi (o lassi de mango, como prefiráis) es la preferida por los indios cuando de verdad aprieta la calor por dos razones fundamentales : refresca y es nutricionalmente bastante completa, además de poseer un sabor extraodinario. Es tan nutritiva que a veces sustituyen una comida - generalmente la cena - por la ingesta de mango lassi. Ya sabéis, una de esas noches de calor insoportable cuando no apetece comer nada. También es algo isotónica si preparan una variante que agrega como ingrediente un pellizco de sal, algo comprensible si se trata de reponer los electrolitos perdidos por el cuerpo en condiciones de alta sudoración.

Hay muchas recetas de mango lassi pero esta que os presento es una de las más ortodoxas

INGREDIENTES (1 servicio) 

200 gramos de pulpa de mango muy maduro o un mango de tamaño regular por cada vaso
125 de yogur natural sin azúcar muy frío
Un poco de agua o leche muy fría para hacer más líquido el resultado
Media cucharadita de azúcar moreno
Cubitos de hielo
Opcional : un poco de zumo de lima
Opcional : un poco de cardamomo en polvo
Opcional : un pellizco de sal (si la queréis algo isotónica)

Hay muchas variedades de mango, algunas de las cuales tienen demasiada fibra o poco zumo para ser empleadas para el mango lassi. Si contáis con un mango de este tipo – que por desgracia son los más habituales en España – deberéis dejar que se ponga muy maduro para emplearlo.



Trituráis el mango preferiblemente con la batidora eléctrica o similar. Se añade el yogur y se mezcla bien. Si el resultado es poco líquido, añadid un poco de agua fría o bien leche hasta obtener la consistencia deseada.

Se incorpora el azúcar, se remueve bien, los cubitos de hielo y si se quiere unas gotas de zumo de lima y de cardamomo en polvo (da un sabor más exótico pero no es imprescindible).

Extraído del libro "Recetas esenciales de bebidas", disponible en Amazon


martes, 24 de abril de 2018

Sepia a la plancha


La sepia a la plancha es una de esas recetas que aparentemente no necesitan explicación por su sencillez, pero como todo lo que es fácil de hacer se suelen cometer errores. El principal es pasarse en el tiempo de plancha o hacerlo partiendo de una plancha fría. Así la sepia se come a menudo con la textura del chicle con lo que desmerece el precio que se ha pagado por la misma, que no suele ser pequeño. Hay que recordar que el cuerpo de la sepia está formado en gran parte por agua, al igual que ocurre con el pescado, por lo que no necesita cocciones demasiado prolongadas.

Otro problema reside en la presentación. Algunos argumentan que se debe trocear antes de pasar por la plancha para que el calor alcance a todos lados por igual. Otros en cambio prefieren presentarla entera y por eso como mucho hacen cortes en los laterales para "aplanar" la sepia y obtener una cocción parecida por delante y por detrás. Esta última es la opción que utilizaremos en la receta.

INGREDIENTES (1 persona) :

1 sepia limpia
Medio diente de ajo
Unas hojas de perejil
Aceite virgen extra de oliva
Sal

Si tenemos una sepia fresca con piel, la retiramos, quitamos la concha central y lavamos bien. Hay que recordar que el gusano anisakis es especialmente omnipresente en los cefalópodos - sepia, calamar y pulpo - por lo que debemos extremar las precauciones. Si la sepia es o ha sido congelada en principio estaremos libre de este parásito.

En un mortero picamos el medio diente de ajo sin el germen verde central, las hojas de perejil y un poco de sal. Cuando está todo picado añadimos un par de cucharadas de aceite de oliva, mezclamos, y con la mitad de este aliño pintamos tanto el cuerpo como los tentáculos del animal (hay cocineros que prefieren retirar los dos tentáculos más grandes que son los que utiliza la sepia para cazar prologándolos como si fueran la lengua de un camaleón). Hacemos dos cortes en los laterales de la sepia para aplanarla.

Colocamos la plancha sobre el fuego - o si es eléctrica la encendemos  máxima potencia - y cuando está muy caliente depositamos la sepia. Inmediatamente empezará a soltar agua. Cuando haya dejado de sacar agua le damos la vuelta y la pintamos de nuevo con el resto de la mezcla de la picada. Con un par de minutos a fuego muy fuerte estará hecha.

Si se quiere se adorna con perejil fresco e incluso con un poco de zumo de limón.

Por cierto, la sepia junto al pulpo se consideran los invertebrados más inteligentes que existen (equivalentes al cerebro de un gato, aproximadamente). Son capaces de resolver problemas complejos, memorizan situaciones e incluso son capaces de engañar a las presas o a los cuidadores humanos de los acuarios para su propio beneficio.

Por si queréis saber más sobre ellos, ved este interesante documental.




sábado, 21 de abril de 2018

Feliz Día del Libro

En Media Hora para Cocinar te ofrecemos los mejores libros para comprar y/o regalar por sólo 0.99 €, en formato electrónico o papel. Celebra el Día del Libro sin arruinarte.






















miércoles, 18 de abril de 2018

Krumiri (Italia)

Probablemente esta receta no os suene de nada a menos que seáis italianos. Los krumiri son un tipo de galleta cuyo aspecto nos recuerda a los churros, al igual que lo hacían los tulumba turcos. Se comen tal cual o bien mojados en sabayón o chocolate espeso. Son inconfundibles por su aspecto y su fuerte aroma a vainilla. Los krumiri fueron creados en 1878 en Casale Monferrato, una ciudad del Piamonte. Si bien la receta se considera patrimonio piamontés, al estar protegida por un copyright a menos que los adquiráis en la pastelería donde se originaron el resto son solo aproximaciones.

INGREDIENTES (para obtener algo más de dos docenas de krumiri)

350 gramos de harina para repostería
100 gramos de mantequilla sin sal
100 gramos de azúcar glas (impalpable)
1 huevo entero
2 yemas de huevo
1 cucharada de miel
1 cucharadita de levadura de panadero (levadura seca)
1 cucharadita de esencia de vainilla
Un pellizco de sal


En primer lugar dejamos la mantequilla a punto de pomada con unos 3 ó 4 segundos en el microondas. La vertemos en un bol y agregamos el azúcar glas, la miel y la esencia de vainilla, además del pellizco de sal. Trabajamos con las varillas hasta que quede una mezcla homogénea.

En otro bol batimos el huevo y las dos yemas, incorporándolas al bol de la mantequilla y mezclando bien.

Incorporamos la levadura a la harina y así mismo la mezclamos con el resto de ingredientes, a ser posible a través de un cedazo para que no se formen grumos. Mezclamos a conciencia y llevamos al frigorífico, parte alta, para que repose durante 20 minutos.

Precalentamos el horno a 170 grados centígrados. Forramos con papel de hornear la bandeja y con la ayuda de una manga pastelera, boca ancha y estriada (como si fuéramos a hacer churros, efectivamente) vamos creando krumiri de un palmo de longitud y con un peso total de unos 10-15 gramos aproximadamente (lo que sería un churro pequeño).

Se hornean durante 15 minutos o hasta que se doran. Al hornearse se suelen arquear un poco, no es mayor problema. Se dejan enfriar y listos para comer. Lo mejor, en mi opinión, es comerlos mojando con ellos chocolate espeso. El aroma a vainilla que desprenden y el propio del cacao es embriagador.

sábado, 14 de abril de 2018

Café Bicerin (Italia)


El bicerin (literalmente “vasito” en dialecto piamontés) es una bebida típica de la ciudad de Turín y precursora del famoso capuchino. La receta original se desconoce ya que se guarda celosamente en el Caffè Confetteria Al Bicerin de la ciudad donde se creó en 1764 si bien existen aproximaciones muy dignas que se encuentran en muchas cafeterías italianas y que incluso se pueden preparar en casa sin desmerecer el original. 

INGREDIENTES (1 servicio) 

Nata montada (no sirve la de presión) 
1 café espresso (30 ml) 
30 gramos de chocolate amargo (una onza) 
Azúcar al gusto 
Leche (opcional) 

En primer lugar montamos la nata con un poco de azúcar. Guardamos en el frigorífico. A continuación hacemos un café espresso y lo endulzamos al gusto. Fundimos la onza de chocolate al baño maría o en el microondas y si lo queremos no muy fuerte podemos añadir una cucharada de leche. 

Ahora vamos a montar el bicerin. Colocamos en el fondo el chocolate. Vertemos por encima el café espresso y coronamos con la nata montada (un dedo). Algunas personas mezclan el café y el chocolate antes de colocar la nata, si bien la forma ortodoxa es servir con las capas sin mezclar.



viernes, 13 de abril de 2018

Sugerencia de menús para este fin de semana (14-15 Abril 2018)

SÁBADO

Desayuno



Bacon con huevos fritos

Zumo de naranja

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Almuerzo

Plato único



Postre

Fruta del tiempo

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CENA

Entrante



Plato principal


Postre

Fruta del tiempo

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DOMINGO

Desayuno


Churros con chocolate

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Almuerzo


Entrante


Plato principal


Postre



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CENA


Entrante



Plato principal



Postre

Fruta del tiempo

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