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Tirópita


La tirópita es prima hermana del sambusak, del borek y de tantas otras especialidades de Oriente Medio y este de Europa. En resumen : empanadas rellenas. Son típicas de Grecia.

Para confeccionar tirópita se debe emplear pasta filo. La pasta filo es la tradicional de Oriente. Es fina y delicada, casi con aspecto "crudo". Cuesta bastante hacerla y aún más trabajarla ya que se seca muy rápidamente al contacto con el aire. Actualmente es relativamente fácil encontrarla en las grandes superficies sin tener que recurrir a las tiendas especializadas en comida orienta. Con la pasta filo se hace el borek turco, los baklava y la tirópita, entre otras muchas recetas.

La tirópita es muy sencilla y rápida de hacer.

INGREDIENTES :

Pasta filo 
200 gramos de queso feta
Orégano o perejil picado
Menta fresca
1 huevo

En un bol desmenuzáis el queso feta y adicionáis una cucharada de orégano o de perejil picado y otra de menta fresca casi en polvo. En otro bol o plato batís un huevo.

Extendéis la pasta filo y cortáis cuadrados de unos 12 centímetros de lado. Una hoja de pasta filo es demasiado fina e inconsistente, por lo cual es necesario que el cuadrado que cortéis se realice sobre 4 hojas superpuestas.

En el centro del cuadrado echáis un par de cucharadas generosas de queso con especias y doblais por la diagonal. Con un pincel o simplemente mojando la punta de los dedos en el huevo batido cerráis los lados con fuerza.

Usando un papel de horno o untando una plata para hornear colocáis encima los tirópita mojándolos con el resto del huevo para que queden brillantes. Se meten en el horno a unos 200 grados durante 10-15 minutos (o hasta que se vean dorados) y ya están listos para consumirse, en caliente o en frio.

Amygdaloto


En el anterior post hemos visto la tortilla Fourtalia de Andros y os había comentado sobre el extraño nombre de un postre también de la misma isla llamado Amygadaloto (a veces los encontraréis como Amygdalota). Lo vamos a hacer a modo de galletas y ya veréis lo sencillas que son.

El secreto de estas galletas es que son crujientes por fuera y algo gomosas por dentro, empleando exclusivamente harina de almendras para el cuerpo y fileteadas para el exterior.

INGREDIENTES :

350 gramos de harina de almendras
200 gramos de azúcar
100 gramos de almendras laminadas
3 claras de huevo (solo las claras, nada de yemas)
1 cucharada de agua de azahar
1 pellizco de sal (la punta de una cucharadita)

En un bol mezclamos la harina de almendras con el azúcar. Una vez están bien mezclados añadimos el pellizco de sal, el agua de azahar y las claras de huevo. Si no tenéis agua de azahar podéis rallar la corteza de una naranja.

Amasamos con la mano hasta que quede una pasta mojada.

A continuación cogemos porciones de masa que quepan en la palma de nuestra mano y les damos forma esférica. Con el tamaño de una pelota de ping pong será suficiente.

Rodamos estas esferas por encima de las almendras fileteadas procurando que queden bien pegadas a las mismas.

Precalentamos el horno a 180 grados. Colocamos las esferas sobre un papel para hornear y las dejamos entre 10 y 15 minutos o hasta que las almendras empiecen a dorarse.

Por efecto del calor tenderán a "aplastarse" pero es normal y hasta necesario, ya que tomarán la forma de una galleta.

Las extraemos, dejamos enfríar y listas para comer. Si crujen por fuera y están gomosas por dentro, perfecto ! Habéis hecho correctamente unas galletas de la isla de Andros. 


Fourtalia


La isla de Andros se encuentra relativamente cerca de Atenas y eso la hace muy popular como lugar de veraneo para los griegos de la capital. Además posee una rica gastronomía donde sobresalen el Lampriatis, la Kalsounia y además el Amygdaloto, que por su nombre más parece una enfermedad aunque en realidad se trata de un postre hecho con almendras (almendra en griego es αμύγδαλο , esto es, "amígdalo", de donde procede el nombre de las glándulas de nuestra garganta porque a los antiguos les parecía que tenían la forma de las almendras).



La Fourtalia es una tortilla muy fácil de hacer, también típica de Andros, hecha a base de salchichas, patatas y huevos. La receta original exige que se haga con la salchicha de cerdo típica de la isla cortada en rodajas, menta y manteca ahumada en lugar de aceite. Lo primero no lo vais a encontrar a menos que estéis en Grecia y cocinarla en manteca ahumada me parece un exceso de calorías muy poco saludable, así que vamos a suavizar la receta.

INGREDIENTES (4 personas) :

4 patatas grandes (alrededor de 1 Kg)
4 salchichas de cerdo
6 huevos grandes (L ó XL)
Orégano, menta o albahaca picadas (al gusto)
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En abundante aceite de oliva - las patatas deben "flotar" -  freímos las patatas y las salchichas cortadas en rodajas de un dedo de grosor. Salpimentamos.

Cuando están bien fritas retiramos el aceite sobrante. Batimos los huevos con la hierba aromática que hemos elegido y los vertemos sobre la fritura de patatas y salchichas.

En las tortillas griegas no se da la vuelta para hacer la cocción ya que quedan espacios grandes entre los ingredientes para que se cuele el huevo y se cuaje. Cuando esto ocurra la tortilla estará lista.

Si acompañáis esta tortilla con una ensalada puede constituir un plato único para una cena o comida sencilla.

Lajanodolmades (hojas de col rellenas de carne, Grecia)

Hacía tiempo que no presentaba una receta griega y aunque parecida a los dolma que sí habíamos tratado, las lajanodolmades difieren en que se suelen presentar bañados en una salsa de limón llamada avgolemono, muy empleada en la cocina de aquel país.
La palabra griega para repollo es λάχανο, pronunciada lájano en español, mientras que dolmades procede del turco y significa "relleno". Por tanto lajanodolmades significa hojas de repollo rellenas.





INGREDIENTES (6/8 personas)

Para los dolma de col : 

2 Kg de repollo / col
1 kg de carne picada (ternera, cerdo o mezcla de ambas)
100 gramos de arroz
1 cebolla grande morada
2 claras de huevo
1 cucharada de perejil picado
1 cucharada de eneldo picado
Aceite virgen extra de oliva
Pimienta negra molida
Sal

Para la salsa de limón

2 cucharadas de mantequilla
Media cucharada de harina blanca de trigo
El zumo de 1 limón
150 ml de leche
Pimienta negra molida
Sal

Lo primero que debemos hacer es preparar el repollo. Desecha las hojas externas de la col, abre cuidadosamente las hojas y lávelas bien. 

En una olla grande y profunda, agrega un poco de agua y llévala a ebullición. Toma algunas de las hojas de col y escáldalas en agua hirviendo brevemente. Si hacemos esta operación con las hojas de col las hará más suaves y más fáciles de enrollar. 

Retiramos las hojas de la olla y las colocamos sobre una superficie de trabajo limpia.  Una vez que se enfríen un poco, retira la veta interna gruesa de las hojas.

Prepara el relleno para los rollos de repollo relleno. En un tazón grande agregar la carne picada, el arroz, las cebollas picadas, el perejil, el eneldo, las claras de huevo, la pimienta picada y media cucharadita de sal. Amasamos bien la mezcla para que los sabores impregnen la carne. De momento todos los ingredientes, incluido el arroz, están en crudo.

Ahora vamos a rellenar las hojas de repollo.  Agarramos una hoja, la colocamos  sobre una superficie plana (si es demasiado grande, córtala en 2 o 3 piezas más pequeñas), agrega una cucharada del relleno en el centro con cuidado de no llenar demasiado los rollos, ya que el arroz se expandirá durante la cocción.

Dobla la sección inferior de la hoja sobre el relleno hacia el centro acercando los dos lados también hacia el centro y apriétalos para cerrar el rollo. Continúa con el resto de las hojas.

Ahora vamos a hervir los rollos. Para ello los colocamos en una cazuela grande y honda donde a ser posible puedan estar todos los rollos colocados en contacto con la base. Llenamos de agua hasta justo la altura de los rollos y encima colocamos un plato que pueda ir al fuego para evitar que se deshagan. Echamos un poco más de agua y llevamos a ebullición. Cuando el agua hierva bajamos el fuego al mínimo y dejamos hacer durante una hora.

Mientras los rollos se hacen vamos a preparar la salsa. Derretimos la mantequilla a fuego medio, agregamos la harina bien tamizada y batmos para formar una pasta. Vertemos a continuación el jugo de limón y cocinamos lentamente añadiendo la leche poco a poco sin dejar de batir (atención a esto, porque el limón puede cortar la leche si nos descuidamos). Removemos hasta que espese un poco - con el espesor de una crema de verduras, por poner un ejemplo -.

Extraemos los rollos de col, escurrimos bien el agua y se sirven cubiertos de la salsa de limón y espolvoreando por encima pimienta negra picada. Están muy buenos, os los recomiendo.

Tirópita (Cocina griega)

La tirópita es prima hermana del sambusak, del borek y de tantas otras especialidades de Oriente Medio y este de Europa. En resumen : empanadas rellenas.
Para confeccionar tirópita se debería emplear pasta filo. La pasta filo es la tradicional de Oriente. Es fina y delicada, casi con aspecto "crudo". Cuesta bastante hacerla y aún más trabajarla ya que se seca muy rápidamente al contacto con el aire. En Occidente es complicado encontrarla y en España, que yo sepa, sólo se halla en el Corte Inglés (sección gourmet), colmados especializados y tiendas de comida marroquí. Con la pasta filo se hace el borek turco, los baklava y la tirópita, entre otras muchas recetas.
Si no conoceis la pasta filo y teneis problema para encontrarla podeis utilizar pasta de hojaldre. El problema de la pasta de hojaldre es que una vez cocida adquiere demasiado volumen y se vuelve protagonista del sabor. Si la empanadilla es grande tienes la sensación de "mazacote", de estar comiendo un ladrillo con poco sabor. Una sensación completamente diferente de la obtenida si utilizais pasta filo.

La tirópita es muy sencilla y rápida de hacer.

INGREDIENTES :

Pasta filo u hojaldre
200 gramos de queso feta o blanco tipo burgos
Orégano o perejil picado
Menta fresca
1 huevo

En un bol desmenuzais el queso feta o blanco de burgos y adicionais una cucharada de orégano o de perejil picado y otra de menta fresca casi en polvo. En otro bol o plato batís un huevo.


Extendeis la pasta filo y cortais cuadrados de unos 12 centímetros de lado. Si se trata de pasta hojaldre que los cuadrados no sean mayores de 8 centímetros para evitar el desagradable efecto de "ladrillo" que comentamos antes.


En el centro del cuadrado echais un par de cucharadas generosas de queso con especias y doblais por la diagonal. Con un pincel o simplemente mojando la punta de los dedos en el huevo batido cerrais los lados con fuerza.


Usando un papel de horno o untando una plata para hornear colocais encima los tirópita mojándolos con el resto del huevo para que queden brillantes. Se meten en el horno a unos 200 grados durante 10-15 minutos (o hasta que se vean dorados) y ya están listos para consumirse, en caliente o en frio.

Skordalia (Grecia)

Esta es una de esas cremas orientales que se untan en el pan y que empiezas tomando con timidez y acabas rebañando el plato con los codos. 
Skordalia es una palabra compuesta de skordos (ajo en griego) y agliata (también ajo, en italiano). Es decir, es una palabra redundante que traducida al español sonaría como "ajo ajo". Es lo que se llama pleonasmo, admitido en Grecia porque se forma con una palabra extranjera y no parece una estúpida repetición. El por qué una palabra italiana entra en el idioma griego tiene que ver con la Historia de la nación helena. Grecia fue conquistada por el Imperio Romano pero más bien fue la cultura griega quien conquistó a los romanos. Estos admitían que la cultura griega era superior a la suya e incorporaron su ciencia, religión y técnica a su propio Imperio. Cuando el Imperio Romano se hundió en Occidente continuó en Oriente durante otros mil años pero con un tinte completamente griego. De hecho desde el siglo VII el latin fue completamente sustituido en la Administración y el vulgo por el idioma griego. Podemos decir que el primer contacto entre latinos y griegos no fue nada inamistoso, aunque de por medio hubiera una conquista. Nadie tampoco se atrevería a decir que la conquista romana de Hispania fue horrenda para los íberos.
Siglos más tarde, cuando los latinos volvieron convertidos en italianos a un decadente Imperio Romano de Oriente (el Imperio Bizantino) la relación fue bastante peor. Los venecianos ayudaron activamente a destruir Bizancio y luego se les unieron alegremente los genoveses. Los italianos se hicieron con partes del Imperio y llevaron a cabo sangrientas represiones, obligando a los griegos a adherirse a la variante occidental (católica) del cristianismo abjurando de la oriental (ortodoxa) a la que pertenecían desde el siglo XI. Además los italianos se destacaron como rapaces recaudadores de impuestos. Así que desde el siglo XI se reanudaron los contactos entre latinos y griegos pero con horribles resultados. Tanto es así que los griegos prefirieron, cuando llegó el momento, estar bajo el dominio otomano que bajo el control de las repúblicas italianas. Y aún hoy en día en Grecia existe un cierto resentimiento hacia los transalpinos que no existe con otros pueblos mediterráneos como los españoles o los portugueses  (de hecho el intervencionismo italiano en el país helénico no cesó hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando devolvió las islas del Dodecaneso).
En cualquier caso, de forma amistosa o a lo "bruto", algo de osmosis hubo entre ambos pueblos y por eso hoy en día hablamos de Lepanto o de península de Morea (nombres latinos para la geografía griega) y también disfrutamos de este extraño pleonasmo llamado skordalia.
La skordalia consiste en una mezcla o emulsión suave de ajo con puré de patatas o pan con aceite de oliva, aunque también se que se hace con frutos secos (que nunca he probado). En algunos casos se añade huevo como agente emulsionante, pero en este caso se parece más al alioli que a la auténtica skordalia
Hay muchas manera de hacer esta crema pero los griegos la suelen hacer siempre a mano y utilizando un mortero. 
A mí me enseñó a preparar skordalia una novia griega que tuve. Al final me casé con una turca en uno de los cambios de nacionalidad de novia más erróneos de mi vida (antes de la griega tuve una húngara y otra serbia de las que sí guardo excelentes recuerdos)* pero en fin, esa es otra historia que algún día os explicaré.
*...porque pasé muchos años por el Este de Europa y Oriente Medio, no porque tuviera un especial interés en liarme con mujeres extranjeras.
Aliki (Alicia en griego) me preparaba skordalia con pan mojado en aceite de oliva pero lamentablemente no me fijaba mucho en la preparación de la receta por razones obvias - ojos y melena negra como el azabache - , así que  os proporciono la que se prepara con patatas cuando se quiere hacer en grandes cantidades. Si alguna vez me encuentro de nuevo con Aliki, cuando deje de tirarme objetos a la cabeza, le pediré la receta con pan.

INGREDIENTES

400 gramos de patatas
4/6 dientes de ajo
Medio vaso (100 ml) de aceite virgen extra de oliva
1 cucharadita de sal
2 cucharadas de zumo de limón

En primer lugar vamos a hervir las patatas sin piel y enteras. Cuando estén blandas las ponemos a escurrir el sobrante de agua.
Mientras vamos a incorporar los dientes de ajo, el aceite y la cucharadita de sal en un mortero y empezaremos a majarlos hasta conseguir una pasta homogénea (si nos gusta mucho, pero que mucho, el gusto a ajo utilizaremos 6 dientes, en caso contrario 4).
A continuación pasamos las patatas por el pasapuré y lentamente incorporamos la mezcla obtenida en el mortero. Mezclamos bien con la ayuda de una cuchara añadiendo el zumo de limón. Probamos para rectificar de sal y limón y ya está lista para servir, bien provistos de una enorme hogaza de pan.
La skordalia también es un gran acompañante de platos de pescado. Por ejemplo una receta muy popular en Grecia es el Bacalao Skordalia.


Papara (Grecia)

La diversidad etnográfica del Este de Europa es realmente compleja. ¿Cuántos de vosotros habéis oido hablar jamás de los Sarakatsani ? Pocos, imagino. Hace bastantes años visité a un cliente en una ciudad del Noreste de Grecia. Mientras comíamos me hizo saber que era griego de etnia sarakatsani. No entendí. Para mi los griegos eran homogéneos. Podía haber macedonios, epirotas o áticos, de la misma manera que hay gallegos, catalanes o murcianos. La misma raza aunque con particularidades culturales. Me hizo saber que eran nómadas que se dedicaban al pastoreo en las montañas. De hecho su abuelo había sido el primero que se había sedentarizado. Eso sí, me aclaró contundentemente que era griego y no gitano. Lo hizo con cierta vehemencia. Supongo que alguna vez le habían tildado de tal. A mi me era igual que fuera o no gitano, me fascinaba el hecho de que aún existieran nómadas en alguna parte de Europa de los cuales nunca hubiera oído ni una palabra.
Eso fue muy al principio de comenzar mis viajes por el Este de Europa y por Oriente Medio. En Occidente estamos acostumbrados a una cierta homogeneidad en las poblaciones. Podemos ser vascos, bretones, castellanos, catalanes, bávaros, suabos o normandos, pero todos más o menos vivimos de igual forma y no tenemos un sentido "racial" de nuestra procedencia. Allí todo es diferente. En las sociedades orientales reconoces un regusto por recrearse en la fragmentación, en lo que ellos llaman "minorías". Viven juntos pero no revueltos. Hay "minorias" que son mas bien naciones sin patria, como los kurdos, o entidades religiosas como los alevís, o minorías casi extintas como los latinos de Chipre. Para algunos estudiosos los sarakatsani no son más que el nombre que toman los arrumanos en el norte de Grecia. En este caso existirían nómadas de etnia rumana (los arrumanos), de lengua eslava (vlachs o valacos) y de lengua griega (sarakatsani). De esta manera para los griegos los sarakatsani serían el pueblo griego más antiguo, lo que quedaría demostrado por el hecho de que utilizan un griego arcaico.
Para los macedonios (me refiero a la ex-república yugoslava) los sarakatsani son simplemente nómadas valacos - una etnia latina - que utilizan el griego en Grecia mientras que en Macedonia emplean el eslavo. Para los búlgaros, la otra nación aparte de Grecia donde todavía existe una comunidad de sarakatsani, se trata de nómadas que hablan eslavo y griego. Para otros se trata de elementos autóctonos, los originales habitantes de Tracia y por tanto difícilmente podrían haber sido considerados como griegos por los griegos clásicos, de la misma manera que los macedonios utilizaban el griego pero eran considerados como bárbaros. Más aún. Se han hecho estudios antropológicos y del ADN mitocondrial, llegándose a la conclusión que se trata de un pueblo mediterráneo con características propias debidas a su aislamiento en las montañas. Pero algunos han ido más allá. Un estudioso llamado Poulouris ha llegado a decir que son... el origen de todos los indoeuropeos. Es decir, que la práctica totalidad de los europeos (excepto fineses y húngaros) y toda américa descendería de los sarakatsani. Su idioma no sería un griego arcaico, sino el proto-europeo, el idioma del cual descenderían todos los idiomas indoeuropeos, desde el inglés hasta el sánscrito. Para sustentar su teoría Poulouris sostiene que diversos hallazgos arqueológicos hallados en el norte de Grecia, con una antigüedad de 700.000 años serían los primeros asentamientos de los sarakatsáns. La teoría del Sr Poulouris es bastante fantástica pero un ejemplo de la polémica que envuelve a las minorías en el Este cuando se mezclan con la política.
Lo que importa es qué piensan los propios sarakatsani de si mismos. Se consideran griegos puros, la raza griega más antigua. Su dialecto griego está salpicado de términos arcaizantes que ya no se emplean en el griego moderno. No les gusta que se les confunda con otros pueblos nómadas con los que han compartido tierras : los vlachs y los arrumanos. Los vlachs son latinos mientras que los arrumanos están fuertemente emparentados con los rumanos. Los saraktsani siempre han defendido el estado griego, cosa que no se puede decir de vlachs y arrumanos. Para la mayoría de estudiosos "serios" se trata de una raza autóctona cuyo verdadero nombre se ha perdido. El término "sarakasani" puede tener dos orígenes. El más aceptado es que procede del turco por composición de las palabras "kara" y "kaçan". Kara significa negro y kaçan (pronúnciese kachan), fugitivo. Los turcos les llamaban "fugitivos negros" porque eran contrarios a la presencia otomana en sus zonas y por el color de su indumentaria. Otra teoría es que su apelativo procede del arrumano y vendría a significar "hombre pobre", en referencia a su aislamiento en montañas sin más recursos que los procedentes del ganado. Actualmente hay unos 80.000 sarakatsani. La mayoría viven en Grecia, donde se han sedentarizado y asimilado con la población griega "estandard" y unos pocos miles en Bulgaria. Han desaparecido de Macedonia y Albania por la limpieza étnica que han practicado los respectivos gobiernos desde principios del siglo XX. Los sarakatsani vivían del pastoreo en las montañas, sin centros urbanos, totalmente aislados del resto de la población y muy reacios a aceptar el dominio otomano que duró más de 500 años. Son de religión cristiano ortodoxa pero su aislamiento ha impedido la existencia de una estructura eclesial jerarquizada. A pesar de que se han instalado en las ciudades, ya desde hace varias generaciones, son conscientes de su origen que exhiben con orgullo : son los primeros griegos, nada menos. Eso sí, también encontré en mis viajes a varios cretenses que presumían de lo mismo. Es lo que tiene la primacia, que todos se la disputan. Aunque poseen en la actualidad diversas villas de referencia en los montes Pindos y otras zonas del norte y centro de Grecia es una asignación que se inició alrededor de 1960 al obligarles a empadronarse en una determinada población y no se trata por tanto de villas históricas - que nunca poseyeron -.
La cocina karatsani posee un plato sencillo muy "pastoral" y realmente delicioso que recomiendo fervientemente. Se denomina "papara" aunque también se puede encontrar con el nombre "popara" en Serbia o panada en otros lugares y que se puede cocinar en diez minutos. O menos . Desde luego menos tiempo del empleado en leer este post.

INGREDIENTES :

6 rebanadas de pan de tipo baguette
1 vaso y medio de leche entera (375 ml)
El mismo peso del pan en queso feta
3 cucharadas de mantequilla sin sal
Pimentón picante

En una cazuela grande a medio fuego fundimos la mantequilla. Incorporamos el pan desmenuzado y los pasamos hasta que absorbe la mantequilla. Intentad que no quede torrado. Vamos entonces añadiendo lentamente la leche mientra batimos con las varillas. Cuando empiece a hervir, incorporamos el queso feta desmigado y seguimos con las varillas y el fuego medio hasta que espese. Se sirve templado con un poco de pimentón picante espolvoreado por encima.