Los Huevos a la Florentina son una variación de los Huevos Benedict, es decir huevos pochados con salsa holandesa sobre una tostada de pan. La variación es que los florentinos añaden espinacas entre el huevo y la tostada.
Como la salsa holandesa es un poco complicada de hacer, vamos a preparar los huevos a la florentina con bechamel. Si aún lo queréis hacer todo más fácil, podéis cocer duros los huevos (12 minutos), cortarlos por mitades y cubrirlos con bechamel, incluso gratinándolos si así lo queréis. De esta manera tendréis un primer plato económico y muy gustoso.
INGREDIENTES (4 personas)
- 8 huevos
- 1 paquete de espinacas frescas o congeladas (300 g aproximadamente)
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 1 taza de leche
- Queso parmesano rallado
- Sal y pimienta al gusto
- Pan tostado (opcional, como base de los huevos para servir individualmente)
Si usas espinacas frescas, las lavamos para quitar polvo y suciedad y las escurrimos bien. Si son congeladas, simplemente las descongelamos en la parte baja del frigorífico.
En una sartén grande, derretimos 1 cucharada de mantequilla a fuego medio. Agregamos los ajos picados sin el germen verde central y los salteamos hasta que estén fragantes.
Añadimos las espinacas a la sartén y cocinamos hasta que suelten el agua. Retiramos del fuego y reservamos.
A continuación vamos a hacer la salsa bechamel:
En una cazuela, derretimos 1 cucharada de mantequilla a fuego medio. Agregamos la harina tamizada y revolvemos para hacer un roux.
Vertemos la leche poco a poco, sin dejar de revolver para evitar grumos. Cocinamos hasta que la mezcla espese y tenga una consistencia suave.
Incorporamos sal, pimienta y queso parmesano rallado al gusto, mezclando bien. Reservamos.
Pochamos los huevos en agua caliente con un poco de vinagre hasta que las claras estén cocidas pero las yemas sigan líquidas. Esto tarda unos 4 minutos. Se consigue cascando el huevo en un cazo de servir sopa y colocando el mismo sobre agua hirviendo, evitando que el agua salte al interior. En unos minutos el huevo se tornará traslúcido y transcurrido el tiempo indicado ya estará listo. Se puede salpimentar ligeramente.
Ahora ya podemos montar los platos individuales.
Colocamos una porción de espinacas en cada plato (si se quiere sobre un par de tostadas). Encima, colocamos un huevo pochado. Vertemos entonces la salsa bechamel sobre los huevos y espinacas, espolvoreaando con más queso parmesano rallado.
También se puede gratinar la preparación en el horno durante unos minutos para que se dore el queso.
Si queremos simplificar aún más la preparación, simplemente hervimos los huevos hasta que estén duros (12 minutos) en agua con abundante sal y vinagre.
Pelamos y partimos los huevos por mitades y los disponemos en una bandeja sobre la que hemos puesto, a modo de cama, las espinacas preparadas como se ha visto anteriormente. Preparamos la bechamel y la vertemos sobre los huevos, espolvoreando queso parmesano para luego pasarlos unos minutos por el gratinador.

