Es posible hacer un bizcocho sin utilizar el horno para nada. Me diréis qué utilidad tiene eso pero la tiene y mucha. Por ejemplo queréis hacer un bizcocho pero vuestro horno está ocupado con otra comida o bien debéis encenderlo desde frío con lo que el consumo es enorme y si no vais a hacer más recetas al horno ese bizcocho que os parece tan barato en realidad sale caro. O bien estáis de vacaciones en una caravana o camper y no tenéis horno, disponiendo simplemente de un fuego de gas. Se me ocurren otra docena de razones para hacer un bizcocho sin horno pero no lo voy a hacer largo. Vamos a lo práctico. Os voy a enseñar a hacer un bizcocho con un resultado idéntico a que se obtendría usando un horno.
INGREDIENTES :
4 huevos
120 gramos azúcar glass (impalpable)
120 gramos harina de repostería
100 ml de mantequilla sin sal fundida
20 gramos de levadura química (tipo Royal)
1 cucharadita de esencia de vainilla (5 ml)
1 pellizco de sal
Vamos a hacer un bizcocho convencional pero con una advertencia : debe hacerse muy bien batido. Si disponéis de una batido eléctrica usadla ya que es importante que el bizcocho acumule mucho aire para así elevarse de forma correcta.
En primer lugar rompemos los huevos en un bol grande y los batimos. Añadimos el azúcar polvo y mezclamos bien. Conviene hacerlo un buen rato, al menos 20 minutos si es manual y 5 ó 6 minutos si es con batidora eléctrica.
Transcurrido el tiempo agregamos la harina de repostería y mezclamos bien hasta que no queda ni un grumo. Es el momento en que añadimos la mantequilla, de nuevo mezclando bien. Incorporamos la esencia de vainilla líquida - podéis usar agua de azahar, rosas o el saborizante líquido que os apetezca - y el pellizco de sal.
Al final de todo el proceso tendremos una masa de consistencia semilíquida que verteremos en un molde QUE DEBE SER OBLIGATORIAMENTE METÁLICO. Son fáciles de encontrar, así que no tendréis problemas. No se puede usar silicona ni aluminio, debe ser un molde metálico redondo de unos 15 cm de diámetro y que al verter la masa ésta ocupe algo menos de la mitad de la altura del mismo.
Antes de verter la masa pintad con mantequilla todo el molde, incluidos los lados, y espolvoread un poco de harina para que sea fácil de desmoldar.
Poned al fuego fuerte durante 5 minutos una cazuela lo suficientemente grande para que quepa el molde en el interior. Dicha cazuela debe tener alrededor de 1 centímetro de agua en el fondo. En dicho fondo debéis colocar algo metálico que separe el molde del fuego directo. Puede ser una base de las que usamos para llevar las fuentes de comida calientes a la mesa y que no se queme el mantel.
Colocamos encima el molde y bajamos el fuego al mínimo. Tapamos la cazuela y dejamos hacer durante unos 50 minutos. Pasado el tiempo veréis que la masa ha subido. Para comprobar que está bien hecho clavad un palillo en el centro y si sale seco todo perfecto. En caso contrario, dejadlo un poco más e id comprobando cada 5 minutos.
Dejad enfriar y desmoldar. Ya tenéis un bizcocho sin usar horno para nada. ¿Hay alguna diferencia con un bizcocho horneado? A nivel textura se nota que la parte superior - e inferior - no están tostadas. En cuanto a sabor no hay variación alguna, ni la consistencia varía. No sirve con todos los tipos de bizcocho, solo con los que tienen un textura de masa anterior a la cocción parecida a una mayonesa. Aparte de eso, todo es igual.

