Esta receta es muy típica de la Navidad y perfecta si tenéis mucha gente a la mesa.
INGREDIENTES (8 a 10 personas) :
- 1 pavo de 3 Kg como mínimo
- 2 cebollas moradas grandes
- Medio kilo de salchichas o longanizas sin piel
- 50 gramos de piñones
- 100 gramos de orejones (de melocotón o albaricoque)
- 1 vaso de vino tinto
- Manteca de cerdo
- Aceite virgen extra de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
En primer lugar vamos a hacer el relleno. En una sartén grande freímos las cebollas cortadas muy finas en aceite virgen de oliva hasta que se doren. Añadimos entonces las salchichas sin piel o las longanizas bien troceadas hasta que se hagan (suele tardar unos diez minutos). En una sartén aparte con una cucharada de aceite habremos dorado los piñones e inmediatamente incorporado a la sartén del relleno. Añadimos los orejones que le darán un sabor un tanto ácido. Finalmente incorporamos un vaso de vino tinto y cocinamos hasta que se consume. Incorporamos la sal y la pimienta negra y el relleno ya está listo.
Ahora vamos a preparar el pavo. Lo evisceramos y lavamos el interior. Con una cuchara vamos introduciendo el relleno apretando con fuerza. Cuando está bien relleno cerramos la abertura con palillos o bien cosiéndolo con un hilo fuerte. Salpimentamos el exterior frotando bien la piel con las manos y finalmente lo untamos con manteca de cerdo.
Vamos a colocarlo en una fuente que pueda ir al horno. Es importante que tenga un cierto fondo porque debe recoger los jugos que desprenda el ave durante el horneado que utilizaremos a su vez para remojarla por fuera. Si os gusta, podéis depositar en el fondo un manojo de hierbas provenzales para que sea más aromático.
El horneado se hace a 180 grados, en la zona media, durante dos horas y media. El tiempo de horneado depende del tamaño del pavo. Un pavo de cuatro kilos serían aproximadamente 3 horas. Es importante mojar al pavo con sus propios jugos cada media hora para evitar que se quede seco. Si disponéis de un termómetro de horno, el pavo estará hecho cuando en el centro del mismo se alcancen los 80 grados.
Es recomendable, a no ser que realmente seáis muchos a la mesa, comprar una pava (que son más pequeñas pero más jugosas) que un pavo.
Al servir se corta una tajada de pechuga, muslo o lo que toque, un par de cucharadas de relleno y se moja la carne, a ser posible, con un poco de jugo de cocción para que sea menos árida al paladar.
