Una receta de buñuelos para los muy amantes del sabor a limón.
INGREDIENTES:
- 250 g de harina
- 2 huevos
- 250 ml de leche
- 50 g de azúcar
- El zumo de medio limón
- La ralladura de la piel del limón (sin la parte blanca que amargaría)
- 1 cucharadita de levadura en polvo, de tipo química (Royal o similar)
- Una pizca de sal
- Aceite de girasol (para freír)
- Azúcar glas (para espolvorear)
En un bol grande, tamizamos la harina y la levadura en polvo. Agregamos una pizca de sal y mezclamos bien.
En otro bol, batimos los huevos y añadimos el azúcar. Mezclamos hasta que esté bien combinado.
Añadimos la leche a la mezcla de huevo y azúcar y sigue batiendo hasta obtener una masa homogénea.
Vertemos la mezcla líquida sobre la harina tamizada y mezclamos todo hasta que no queden grumos. La masa debe tener una consistencia similar a la de un batido espeso. Añadimos entonces el zumo de medio limón y la ralladura, mezclando bien.
Calentamos suficiente aceite de girasol en una sartén profunda a fuego medio-alto. Los buñuelos deben poder flotar en el aceite. Dejamos que el aceite se caliente bien, pero no dejes que humee.
Con una cuchara, tomamos porciones de masa y las sumergimos en el aceite caliente. Los buñuelos se fríen por lotes, asegurándonos de no sobrecargar la sartén para que tengan espacio para expandirse.
Se fríen los buñuelos hasta que estén dorados, aproximadamente unos 2-3 minutos. Utilizamos una espumadera para ir dándoles la vuelta con cuidado.
Retiramos los buñuelos que ya estén dorados del aceite y los colocamos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Espolvoreamos los buñuelos con azúcar glas antes de servir.
Se sirven calientes o del tiempo y es lo mismo que comerse un limón pero muy, muy dulce.
