La focaccia es un pan plano aderezado con hierbas aromáticas directamente relacionado con la pizza pero que a diferencia de ésta integra en la masa los saborizantes y raramente incorpora tomate. Se puede comer como el pan que normalmente acompaña a las comidas pero también como un tentempié ya que es mucho más gustoso que los panes corrientes.
La focaccia se considera un producto típico de Liguria si bien su origen se puede remontar a la época romana e incluso etrusca. Panes con nombres similares se nombran en textos de la antigüedad clásica. Actualmente se ha popularizado en muchos lugares del Mundo, principalmente de Sudamérica y también en España.
La confección de focaccia no es difícil si se siguen estrictamente las medidas que indico a continuación. Para evitar imprecisiones con las medidas de volumen, indicotodos los ingredientes, tanto secos como líquidos, en gramos. Por esta razón antes de acometer la preparación debéis disponer de una balanza de cocina de calidad.
INGREDIENTES :
450 gramos de harina de fuerza
5 gramos de levadura seca de panadería
220 gramos de agua filtrada
15 gramos de azúcar
50 gramos de aceite virgen extra
120 gramos de leche entera
12 gramos de flor de sal
Algunas escamas de sal Maldon
Ramita de romero
Opcional : aceitunas negras filetedas
En primer lugar en un bol verteremos la levadura con el agua tibia y el azúcar. De esta manera vamos a “alimentar” la levadura para que inicie su trabajo. Dejamos reposar una hora cubierto por un paño en un lugar tibio y poco iluminado de la cocina.
Transcurrida la hora vamos a mezclar la levadura con la harina, la leche entera y el aceite. La masa la podemos trabajar sin problemas con la batidora eléctrica de varillas.
Cuando ha quedado homogénea añadimos la sal (12 gramos) y la amasamos sobre el mármol de la cocina previamente enharinado y con nuestras manos mojadas en aceite para que no se pegue. El amasado debe durar entre 15 y 30 minutos.
Tras el amasado depositamos la masa en una bandeja rectangular que pueda ir al horno, previamente pintada con aceite. Cubrimos con papel film y dejamos reposar en unlugar tibio y en penumbra el tiempo necesario para que la masa aumente el doble su tamaño.
Transcurrido el tiempo retiramos el papel film y pinchamos toda la superficie de la masa con la ayuda de un tenedor. Esto evitará que al hornear suba demasiado y quede deformada.
Es el momento de decorar con el romero y si se quiere con las aceitunas fileteadas. También se pueden añadir las escamas de sal.
La focaccia se hornea durante 40 minutos a 180 grados centígrados. El aroma que desprende durante el horneado es realmente embriagador.
