Una receta para el día a día que es muy útil porque constituye un plato único completo - carne, verduras y carbohidratos - y que se puede hacer en grandes cantidades para congelar porciones y comer cuando no hay tiempo para cocinar otra cosa. Una receta de batalla.
INGREDIENTES (4 personas) :
Para las albóndigas :
400 gramos de carne picada
1 huevo de gallina
1 cucharadita de sal
Media cucharadita de pimienta negra picada
1 cucharadita de perejil picado
1 diente de ajo picado (sin el germen verde central)
Pan rallado
Harina blanca de trigo
Para el estofado:
250 gramos de coles de Bruselas
4 patatas grandes
2 zanahorias grandes
12 huevos de codorniz (opcional)
1 cebolla morada (dulce) grande
Medio vaso de tomate triturado
100 gramos de taquitos de jamón
2 hojas de laurel
Sal
Aceite virgen extra de oliva
En primer lugar vamos a hacer las albóndiga. Para ello disponemos la carne en un bol. Sobre la misma vertemos un huevo batido, la sal, la pimienta y el perejil picado. Amasamos con la mano y como quedará demasiado liquido para hacer una bola, añadimos pan rallado poco a poco hasta que la masa adquiera consistencia, repartiendo bien. Hacemos bolas pequeñas - como pelotas de ping pong - y las enharinamos.
Vertemos un chorro generoso de aceite en una cazuela grande y honda y en ella freímos las albóndigas hasta que se doren. No hace falta que se hagan totalmente ya que terminarán de cocinarse dentro del estofado. Retiramos y reservamos.
En el mismo aceite donde hemos frito la carne, procedemos a incorporar la cebolla bien picada, a fuego medio. Cuando empieza a transparentar - va bien poner un pellizco de sal para que la cebolla sude - incorporamos el tomate triturado y los taquitos de jamón, dejando hacer hasta que el sofrito liga.
Una vez el sofrito está hecho incorporamos las patatas chasqueadas y la zanahoria cortada en rodajas. Vertemos dos vasos de agua (o lo justo para cubrir la verdura) y dos hojas de laurel, dejando hacer hasta que las verduras empiezan a ablandarse. En ese momento volvemos a meter las albóndigas y las coles de Bruselas, bajando el fuego a medio-bajo.
Dejamos hacer en total unos 40-50 minutos, dependiendo de la dureza de las patatas, rectificando de sal y pimienta minutos antes de terminar la cocción. Mientras el estofado se hace podemos hervir huevos de codorniz y añadirlos para darle un plus de proteínas, pero no es imprescindible.
Como todo estofado, está siempre más bueno de un día para otro, pero si te lo comes nada más hacerlo también está de impresión.
Una receta como la de nuestras abuelas y super nutritiva.

