Mostrando entradas con la etiqueta marisco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marisco. Mostrar todas las entradas

Canelones de Marisco en Salsa de Langosta


Esta es una de esas recetas que solo se ven en restaurantes del Distrito IX de París, que es el lugar más elegante de la capital francesa, con su Palais Garnier y las galerías Lafayette, y donde es posible ver en las terrazas de los restaurantes a gente degustando pilas de marisco a las 12 de la noche. Es decir, que en una mesa navideña queda perfecta.

INGREDIENTES (4 personas)

Relleno de Mariscos:

  • 250 g de langosta cocida y desmenuzada.*
  • 200 g de langostinos o gambas pelados y picados.
  • 200 g de carne de cangrejo **
  • 2 dientes de ajo, picados, sin el germen verde central.
  • 1/4 vaso de perejil fresco, picado.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
* Venden colas de langostas congeladas, de procedencia caribeña o del sudeste asiático que no son de muy alta calidad pero para estos canelones son perfectas además de no ser muy caras. Claro que si queréis comprar langostas de más alta calidad no hay problema, va según presupuesto.

** No me refiero a las varitas de surimi, si no a carne de cangrejo auténtica. Generalmente se encuentra en latas y procede de cangrejos pescados en Alaska, donde alcanzan un tamaño que asusta. Se puede encontrar en comercios gourmet, pero bueno, que si no encontráis con las varitas de surimi podéis apañaros.

Salsa de Langosta:

  • 2 cucharadas de mantequilla.
  • 2 cucharadas de harina.
  • 1 vaso de caldo de langosta (se hace con las pinzas, patas ).
  • 1 vaso de leche.
  • 1/2 vaso de vino blanco seco.
  • 1/4 vaso de queso parmesano rallado.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Nuez moscada al gusto.

 Otros Ingredientes:

  • 12 láminas de canelones, precocidas según las instrucciones del paquete.
  • Queso rallado (opcional, para gratinar).

Primero vamos a hacer el relleno de marisco.

En una sartén grande, calentamos el aceite de oliva a fuego medio. Agregamos el ajo y saltea hasta que esté fragante.

Añadimos las gambas o langostinos y cocinamos hasta que estén rosados.

Agregamos la langosta y la carne de cangrejo. Cocinamos por unos minutos hasta que los mariscos estén bien mezclados.

Incorporamos el perejil y sazonamos con sal y pimienta al gusto. Retiramos del fuego y reservamos.  Esto que hemos relatado hasta este punto se debería hacer en menos de 5 minutos, el marisco no requiere más tiempo.

Ahora vamos a hacer la Salsa de Langosta.

Si la langosta tenía caparazón, cabeza etc la trituramos con una batidora de mano junto a la leche y el vino blando. Si no tenía pero podemos usar la cáscara de los langostinos o gambas, haced uso de ellos.  Y en el caso peor, usad caldo de pescado convencional. 

En una cacerola, derretimos la mantequilla a fuego medio. Agregamos la harina y mezclamos para formar un roux.

Vertemos gradualmente el caldo de langosta, la leche y el vino blanco, revolviendo constantemente con las varillas para evitar grumos.

Cocinamos la mezcla hasta que espese. En ese momento agregamos el queso parmesano y mezclamos hasta que se derrita.

Sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada al gusto. Retiramos y reservamos. Esto lleva unos 10 minutos.

Ahora vamos a rellenar los canelones.

Los primero es precalentar el horno a 180°C (350°F).

Extendemos una capa delgada de salsa de langosta en el fondo de una fuente que pueda ir al horno. 

Rellenamos cada lámina de canelón con la mezcla de mariscos y los colocamos en la fuente. Si os da pereza este proceso de cocer, rellenar y cerrar los canelones, podéis recurrir a los manicotti que es, lo que suelo llamar, los canelones rápidos.

por si nos os conociáis: aquí los Manicotti, aquí un lector

Vertemos la salsa de langosta restante sobre los canelones.

Opcionalmente, espolvoreamos queso rallado por encima.

Horneamos durante aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que estén dorados y burbujeantes. Si queréis una capa crujiente por encima, con conectar 5 minutos el gratinador será más que suficiente.

Se sirven ardiendo y están buenísimos.


Mariscos y verduras en Tempura


La tempura es una técnica japonesa de fritura en la que se logra un recubrimiento crujiente y ligero de los alimentos. Las combinaciones de mariscos y verduras casan muy bien. Si estáis buscando un entrante ligero que guste a todo el mundo, sean o no amantes de la cocina oriental, este es el plato perfecto.

INGREDIENTES (4 personas)

Para la Tempura:

  • 200 g de gambas, peladas y limpias.
  • 200 g de mejillones
  • 200 g de calamares, limpios y cortados en rodajas.
  • Verduras para tempura (pueden ser zanahorias, calabacines, cebollas etc) cortadas en tiras finas.

Para la Masa Tempura:

  • 1 vaso (120 g) de harina para tempura o harina común.
  • 1 vaso (200 ml) de agua muy fría.
  • 1 huevo (opcional).
  • Hielo (opcional).

Otros Ingredientes:

  • Aceite vegetal para freír.
  • Salsa de soja para acompañar.

En primer lugar limpiamos y pelamos las gambas, dejando el gajo de los mejillones sin cáscara (pero reservando las mismas) y cortando los calamares en rodajas.

Cortamos las verduras en tiras finas y reservamos.

En un bol, mezclamos la harina con agua muy fría. Si se prefiere, se puede añadir un huevo para obtener una masa más suave.

Aún mejor, si tienes hielo, puedes agregar algunos cubitos a la mezcla para mantenerla fría durante la preparación.

Calentamos suficiente aceite en una sartén profunda o en una freidora a unos 180-190°C. Cuanto más limpio y nuevo esté el aceite, mucho mejor.

Pasamos los mariscos y las verduras por la masa tempura, asegurándote de cubrirlos uniformemente pero evitando que haya demasiada masa, escurriendo el sobrante. Debe formar una película fina, no cubrir ocultando el ingrediente.

Freímos los ingredientes empanizados en lotes pequeños para evitar que se peguen. No hay que tocarlos, deben freírse en abundantes burbujeo y por todos lados, así que no debería hacer falta voltear.

Cocinamos hasta que estén dorados y crujientes, esto generalmente toma alrededor de 2-3 minutos.

Colocamos los ingredientes fritos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Si no vas a servirlos inmediatamente, puedes hacer dos cosas. La primera, es meterlos en el horno a 150 grados pero por un corto periodo de tiempo (menos de 10 minutos) o se resecarán. También puedes mantener el aceite caliente (esto es más fácil con una freidora) y volverlos a sumergir un solo minutos justo antes de servir.

Colocamos en cada plato las gambas, las anillas de calamar, las verduras y la carne de mejillo empanizada (a ser posible dentro de la cáscara para un mejor efecto estético) y listo para comer. La salsa de soja se sirve en un tarro  pequeño individual para cada comensal. Ah ! y no hemos puesto sal porque la soja lleva sal de sobra.

Otra idea, como la reflejada en la foto de abajo, consiste en combinar algunos ingredientes en tempura (como los calamares, las colas de gamba y los vegetales) con otros como los gambones o los mejillones que simplemente están cocidos. El impacto visual es realmente muy bueno.




Almejas a la tailandesa


Si estáis buscando para estas Navidades un entrante oriental con estas almejas acertaréis de lleno.

La salsa sriracha es típica de Thailandia. Debe su nombre a la ciudad homónina, donde fue creada. Tiene un sabor extraño, entre dulce y picante - más bien tirando a picante, para que engañarnos - que la ha hecho muy popular para confeccionar sopas orientales o aderezar marisco. Aunque en las tiendas especializadas en productos asiáticos se puede conseguir versiones industrializadas de esta salsa tampoco es difícil hacerla en casa. Aquí os dejo una receta para tomar "en frío" que seguro no se os olvida jamás una vez la degustéis.

INGREDIENTES (4 personas) :

Para la salsa

  • 200 gramos de guindillas rojas picantes
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 vaso (200 ml) de vinagre de manzana o arroz
  • 2 cucharada de azúcar

Para las almejas :

  • 1Kg de almejas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de perejil
  • El zumo de una lima o un limón
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite virgen extra de oliva

Para hacer la salsa :

En un bol colocamos todos los ingredientes excepto el azúcar. Lo tapamos con un papel film transparente y lo dejamos toda la noche. Con esta salmuera el picante de las guindillas se reduce bastante.

Al día siguiente introducimos la mezcla que ha reposado toda la noche y la llevamos a una cazuela junto al azúcar. La llevamos a ebullición a temperatura alta y una vez conseguimos el primer hervor, sin dejar de remover, bajamos el fuego y mantenemos durante 5 minutos. Retiramos y dejamos enfríar a temperatura ambiente. Cuando está frío lo pasamos por la batidora hasta que quede una pasta muy fina. Luego la pasamos por el colador y ya tenemos sriracha. Se debe mantener dentro del frigorífico si queremos conservarla para más de un uso.

Para preparar las almejas :

Mientras en una cazuela con un chorro generoso de aceite de oliva pasamos las almejas hasta que empiezan a abrirse. Cuando esto ocurre añadimos un vaso de vino blanco, sal y pimienta y el perejil picado. Las dejamos hacer unos minutos hasta que se abren la mayoría. Las que no se abren las rechazamos (probablemente ya estaban muertas cuando las recogieron y no sería saludable comérselas).

Las sacamos de la cazuela, las colocamos en una bandeja y las bañamos con el jugo de la lima. A continuación las rociamos con la sriracha. Seguro que repites.






Mariscada al ajillo


Si las mariscadas cocidas o al vapor de toda la vida te parecen sosas pero en cambio te gustan los sabores fuertes y además el pollo al ajilo, esta es tu mariscada. 

La mariscada al ajillo es un plato tradicional en la cocina española que combina los mariscos frescos y un sofrito de ajo y guindilla que le confiere un sabor intenso.

INGREDIENTES (4/6 personas)

  • 500 g de langostinos
  • 500 g de gambas
  • 500 g de mejillones
  • 500 g de almejas
  • 200 g de calamares, limpios y cortados en anillas
  • 50 ml (1/4 vaso) de aceite de oliva extra virgen
  • 8 dientes de ajo, finamente picados, sin el germen verde
  • 1 guindilla roja, picada (ajustar según el gusto)
  • 1/2 vaso (100 ml)  de vino blanco
  • Perejil fresco, picado
  • Sal y pimienta al gusto
  • Pan para acompañar (mucho)

Limpiamos y preparamos los mariscos. Pelamos los langostinos y las gambas, retirando las barbas de los mejillones, y lavamos bien las almejas (estas últimas sobretodo las dejaremos en agua fría con un buen puñado de sal un par de horas antes para que suelten la arena que pudieran llevar todavía).

En una sartén grande, calentamosa el aceite de oliva a fuego medio. Añadimos los ajos picados y la guindilla. Sofreímos hasta que los ajos estén dorados.

Agregamos los calamares y cocinamos por unos minutos hasta que estén tiernos. Cuidado con las salpicaduras.

Añadimos los langostinos, las gambas, los mejillones y las almejas a la sartén. Cocinamos por unos minutos hasta que los mariscos comiencen a abrirse. 

Vertemos el vino blanco sobre los mariscos. Cocinamos a fuego medio-alto hasta que el alcohol se evapore y los mariscos estén completamente cocidos. Las almejas y los mejillones que no se abran los desechamos.

Ajustamos la sal y pimienta al gusto. Espolvoreamos perejil fresco picado por encima y listo para servir inmediatamente.

Servimos la mariscada al ajillo bien caliente, acompañada de pan para mojar en la deliciosa salsa.


Sopa de Langosta


Si estás buscando un entrante de empaque para alguna comida elegante de estas Navidades, la Sopa de Langosta es una buena opción. A pesar de que se llame sopa de langosta no necesariamente debe hacerse con la carísima langosta. Dado que es una sopa, podemos emplear langostas o bogavantes congelados, la mayoría de los cuales proceden de aguas cálidas y que por tanto no tienen una carne muy gustosa.  Además, el peso indicado corresponde más o menos con una pieza de las que se suelen encontrar en tiendas de congelados. A pesar de ello, en la sopa quedarán perfectas. Si no encontráis ese tipo de langosta, la sopa se puede hacer con cigalas, gambas o langostinos.

La sopa de langosta tiene raíces en la cocina francesa popular de las regiones costeras. Se sirve comúnmente en restaurantes de alta cocina y durante eventos especiales. Variantes de esta sopa se encuentran en la cocina de Nueva Inglaterra en los Estados Unidos y en otras regiones con acceso a mariscos frescos.

INGREDIENTES (4 personas)

  • 2 langostas enteras (aproximadamente 500 g cada una)*
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 cebolla, picada
  • 2 zanahorias, picadas
  • 2 ramas de apio, picadas (limpiad bien de fibras externas)
  • 3 dientes de ajo, picados, sin el germen verde
  • 1 tomate grande, pelado y picado
  • 1/4 de taza de coñac o brandy
  • 1 litro de caldo de caldo de pescado
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo
  • 200 ml de nata para cocinar (18% de materia grasa)
  • Sal y pimienta al gusto
  • Perejil fresco picado para decorar

* La cantidad de carne útil se puede extraer de una langosta de 500 gramos dependerá de varios factores, como la especie de langosta, su edad y el método de cocción. Sin embargo, como una estimación general, se puede decir que alrededor del 25% al 30% del peso total de una langosta se considera carne comestible.

Entonces, para una langosta de 500 gramos, se podría obtener aproximadamente entre 125 gramos y 150 gramos de carne comestible.  Por tanto, si queréis substituirla por otro tipo de marisco, se necesitarían unos 600 gramos de gambas o langostinos o 2 bogavantes de unos 700-800 gramos cada uno etc.

En primer lugar vamos a preparar las langostas hirviéndolas en agua con sal durante unos 8-10 minutos.

Dejamos que se enfríen y luego les quitamos la carne de las colas y las pinzas. Reservamos la carne y todas las cáscaras.

En una olla grande, derretimos la mantequilla a fuego medio. Incorporamos la cebolla, zanahorias, apio y ajo. Cocina hasta que las verduras estén tiernas.

Agregamos las cáscaras de langosta y cocinamos durante unos minutos. Esto se hace para extraer más sabor.

Vertemos el coñac o brandy en la olla y la receta original dice que se debe flambear (es decir, prender fuego) para eliminar el alcohol y dar un sabor especial a la sopa. Para evitar un incendio tonto, mejor dejamos algunos minutos hasta que el licor reduzca a algo menos de la mitad.

Incorporamos el tomate, el caldo de pescado, hoja de laurel y tomillo. Cocinamos a fuego lento durante unos 30-40 minutos.

Transcurrido el tiempo retiramos la cazuela del fuego y con una batidora de mano trituramos las verduras y las cáscaras de la langosta.  Debe quedar una especie de crema suave.   Pasamos la mezcla por un colador fino para obtener un caldo limpio, desechando los sólidos.

Regresamos el caldo a la olla y agregamos la carne de langosta desmenuzada pero tampoco mucho.

Vertemos la nata, removemos con cuidado y calentamos la sopa sin que llegue a hervir. Si hirviera la nata se cortaría y todo se echaría a perder.

Sazonamos con sal y pimienta al gusto.

La sopa se sirve bien caliente, distribuyendo en cada plato los trozos de carne de forma equitativa y decorada con perejil fresco.

Vieiras al horno

Aquí tenéis otro entrante fácil de hacer y que queda muy elegante al presentarlo en la mesa, ideal para las fiestas navideñas.


INGREDIENTES (4 personas) :

  • 8 vieiras congeladas
  • 8 langostinos
  • 1 cebolla grande morada (dulce) o fresca
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria grande
  • Harina de trigo
  • Nuez moscada
  • Medio litro de leche
  • Medio vaso de vino blanco
  • Sal
  • Pimienta
  • Queso semicurado rallado
  • Aceite virgen extra de oliva

En una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva pasamos brevemente (2 minutos) los langostinos pelados y la carne de la vieira. Salpimentamos ligeramente y reservamos.

 En el mismo aceite donde hemos hecho el marisco pochamos la cebolla y el diente de ajo bien rallados. Cuando la cebolla transparente añadimos la zanahoria también rallada. Cuando el sofrito está bien hecho incorporamos el marisco muy picado y medio vaso de vino. Cuando el caldo se ha evaporado a la mitad retiramos.

En una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva freímos la harina de trigo tamizada hasta que se vuelve marrón. En ese momento añadimos la leche y no paramos de remover hasta que espesa. En ese momento añadimos un pellizco de nuez moscada y un poco de sal.

Ahora vamos a montar la vieira.

En la concha del molusco disponemos el relleno que hemos preparado y encima de él un golpe generoso de bechamel. Sobre todo el conjunto un puñado de queso rallado.

Introducimos las vieiras en el horno a gratinar hasta que el queso funde y oscurece (unos 5 ó 6 minutos). Listas para servir bien calientes.

Cioppino, comida californiana que sabe muy mediterránea


Esta caldereta es, a pesar del nombre, uno de los platos cumbre de la cocina californiana. Creado por un inmigrante genovés radicado en  San Francisco se ha convertido en un suntuoso estofado de pescado, marisco, tomate y vino que nunca falta en los restaurantes de la costa oeste de los Estados Unidos.

INGREDIENTES (4/6 personas) :

  • 400 gramos de mejillones con su concha
  • 400 gramos de almejas
  • 400 gramos de langostinos
  • 400 gramos de pescado variado (preferiblemente supremas limpias de espinas como rape, merluza etc)
  • 1 lata de 800 gramos de tomates rojos pelados y enteros, en su jugo
  • 300 ml de vino blanco
  • 1 bulbo de hinojo grande
  • 1 cebolla morada grande
  • 4 dientes de ajo
  • 1 litro de caldo de pescado
  • 1 lata de pequeña de pimientos morrones
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
  • Aceite virgen extra de oliva
Antes de empezar a cocinar ponemos las almejas en remojo en agua con abundante sal para que saquen la arena.

Hacemos láminas finas del bulbo de hinojo.

Picamos muy fina la cebolla y los dientes de ajo, sin el germen verde.

Vertemos un chorro generoso de aceite en una cazuela honda y grande, a fuego medio. Vertemos el hinojo, la cebolla y los ajos picados. Dejamos hacer hasta que transparenta la cebolla. Añadimos el pescado y lo doramos. 

Cuando el pescado se ha dorado añadimos el concentrado de tomate y la lata de pimientos morrones picados muy finos. Pochamos unos 2 minutos y entonces añadimos la lata de tomates incluyendo el jugo a los que previamente hemos quitado las semillas.

Con un tenedor desmenuzamos los tomates, con cuidado de no dañar el pescado. Incorporamos entonces el vino, el caldo de pescado y la hoja de laurel.

Cubrimos la olla y la dejamos hacer de esta manera, a fuego medio, durante media hora.

Descubrimos la cazuela y añadimos las almejas y mejillones. Dejamos hacer unos 5 minutos hasta que se empiezan a abrir. Añadimos entonces los langostinos completamente pelados y dejamos hacer otros 5 minutos exactos. En ese momento retiramos los mejillones y almejas que no se han abierto.

Rectificamos de sal y procedemos a emplatar repartiendo el marisco y el pescado por los cuencos, además de un cucharón de la sopa.

Ya os podéis imaginar cómo sabe esta maravilla.

Langosta a la Naranja

 

La langosta a la naranja es un plato elegante que puede servirse tanto en caliente como en frío. Se puede emplear langosta fresca o colas congeladas, mucho más asequibles.

INGREDIENTES (2/4 raciones) :

  • 2 colas de langosta con su caparazón
  • 1 vaso de zumo de naranja natural
  • Un cuarto de vaso de vino blanco o cognac
  • 100 gramos de mantequilla
  • Sal 

En una cacerola honda fundimos a fuego medio la mantequilla. Cuando la mantequilla está líquida añadimos el zumo de naranja removiendo para que quede bien mezclado. A continuación incorporamos el vino y seguidamente las dos colas de langosta. Cubrimos la cacerola y mantenemos a fuego medio hasta que el caparazón adquiere un color rojo/anaranjado intenso y la carne, que se mostraba gelatinosa, ahora se haya vuelto opaca. Esta cocción dura entre 15 y 25 minutos, dependiendo del tamaño de la pieza. 

Sacamos las colas de la cacerola y con cuidado de no dañar la carne cortamos el caparazón longitudinalmente. Extraemos la carne y la cortamos en rodajas, espolvoreando un poco de sal. Se sirve a temperatura ambiente o fría cubierta de la salsa. Si la metéis en el frigorífico vigilad que la salsa se debe añadir a temperatura ambiente, no desde la nevera.

También es posible servirla sobre el caparazón abierto en dos mitades, como si fuera un libro. En algunos recetarios se recomienda hacer la langosta al grill pero mi experiencia es que si te pasas de tiempo la carne queda como el chicle.

La forma correcta de cocer bocas

 

Las bocas no son más que las pinzas del buey de mar. Mi recomendación es comerlas simplemente cocidas, sin ninguna salsa ni aditivo. Si las compráis frescas sólo hay que cocerlas pero eso hay que hacerlo bien o comeremos una especie de goma sintética en lugar de la deliciosa carne que esconden las pinzas.

En primer lugar hay que cocer las bocas en agua con sal. Lo ideal es cocerlo en agua marina pero si no tenéis se imita con agua de bidón - no del grifo - añadiendo sal marina. Para 2 litros de agua - los precisos para  cocer 1 Kg de bocas -  se precisa medio kilo de sal.

Preparad también un cubo con agua y cubitos de hielo. Cuando transcurre el tiempo de cocción se debe sumergir el crustáceo en agua helada de manera que la carne se desprenda del caparazón con facilidad.

Muchos cocineros añaden al agua también un par de hojas de laurel e incluso unas bolas de pimienta.

Cuando el agua rompe a hervir incorporamos las bocas. En ese momento romperemos la ebullición y hay que contar 4 minutos desde el momento en que el agua vuelve a hervir.

Transcurrido los 4 minutos se llevan las pinzas al agua con hielo y luego o bien se sirve a la mesa o bien se guardan en el frigorífico cubiertas con un paño para que no se resequen.

Para comerlas es preciso romper el caparazón con la ayuda de unas pinzas especiales parecidas a los cascanueces. Como veis es muy sencillo, pero como siempre suele ocurrir, con las cosas en apariencia sencillas se cometen muchos errores.

Tinolang Tahong (Sopa filipina de mejillones)



Se acerca la época donde más reina el marisco y en ella el mejillón queda un poco olvidado porque siempre se ha considerado que no tiene el suficiente valor para ocupar un lugar de honor en las mesas navideñas.  Nada más lejos de la verdad. A diferencia de otros moluscos, el mejillón admite innumerables preparaciones, desde la simple cocción hasta elaborados estofados marinos.

Para aquellos que gusten de la cocina asiática y del mejillón, aquí tenéis una receta simple, barata y que además de ser fácil de hacer se prepara en menos de media hora. Procede de Filipinas, un país insular donde el consumo de pescado y marisco es casi la única fuente de proteínas baratas y saludables. En tagalo la palabra que designa al mejillón es "tahong".

INGREDIENTES (4 personas) :

  • 400-500 gramos de mejillones con concha, a ser posible frescos
  • 200 gramos de espinacas
  • 4-5 guindillas vascas o 2  pimientos verdes medianos
  • Un trozo de jengibre (del tamaño de un pulgar)
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Sal 
  • Pimienta negra molida
  • Aceite virgen extra de oliva


Lavamos bien los mejillones frescos y los abrimos.

En una cazuela grande vertemos un chorro generoso de aceite de oliva y en el mismo freímos a fuego medio la cebolla bien picada, los ajos también picados (sin el germen verde) y el jengibre laminado.  Dejamos hacer hasta que la cebolla empieza a transparentar y entonces añadimos los mejillones, sazonando. 

Contamos un minuto desde que hemos incorporado los mejillones y entonces añadimos un litro de agua filtrada o embotellada. Dejamos hacer a fuego medio-alto durante 15 minutos y entonces incorporamos  las espinacas bien lavadas y las guindillas (o bien el pimiento verde cortado en tiras) y lo dejamos hacer durante unos 7 ó 8 minutos. Unos minutos antes de servir comprobamos el punto de sal y pimienta y rectificamos si es necesario.

Si el jengibre no os parece lo suficientemente orientalizante, se puede añadir algo konbu en lugar de espinacas. También, si os apetece, se puede incluir guindillas u otro tipo de pimiento picante.

Un plato fácil que combina las verduras y los mejillones para los amantes de la cocina asiática.

Receta de Navidad : Caldereta de Langosta


Estamos ante la receta cumbre de la gastronomía menorquina y probablemente uno de los platos más sabrosos de nuestro país. La caldereta de langosta es fácil de preparar y aunque la mayor parte de los mortales nos debamos conformar con cocinar langostas que no proceden de la isla hasta las aproximaciones cocinadas con sucedáneos son excelentes.
Esta receta la suelo hacer a ojo, sin prestar mucha atención a la cantidad a emplear de cada ingrediente. Mi regla es utilizar el mismo peso de tomates, pimiento verde y rojo, y el doble de cebolla, dejando el ajo según el gusto del cocinero y los comensales. Se trata de una receta muy especial que quedará muy bien en cualquier cena o comida de las fiestas que se avecinan.

INGREDIENTES(4 personas) :

1 langosta de 4 a 5 Kg (o varias hasta alcanzar el peso)
500 gramos de cebolla picada
250 gramos de tomates sin piel ni semillas, cortados a dados pequeños
250 gramos de pimiento verde, cortado a dados pequeños
250 gramos de pimiento rojo, también cortados a dados pequeños
3 dientes de ajo
Un puñado de almendras tostadas y saladas
Pan frito (2 ó 3 rebanadas)
1 diente de ajo frito
Perejil fresco
Aceite virgen extra
Sal
Pimienta
Pimentón dulce
Agua

Es importante cocinar la langosta en una cazuela de barro grande.

En primer lugar cortamos la langosta de la siguiente manera : separamos la cabeza de la cola. Cortamos la cola en rodajas y la cabeza en cuatro partes. Vaciamos la cabeza de sangre y vísceras y reservamos. En la cazuela de barro sofreímos todos los trozos resultantes en abundante aceite de oliva.  Cuando los trozos están fritos - un poco, es sólo para que desprendan aroma - los sacamos y freímos el pan ligeramente. Ahora vertemos en el aceite caliente toda la verdura. Primero el ajo, luego los dos tipos de pimiento, luego la cebolla y cuando esta se dora, añadir el tomate. Hacemos a fuego lento hasta que el sofrito toma un color rojo oscuro. Entonces añadimos un poco de pimentón dulce y ya lo sacamos todo para pasarlo por el minipimer o por la batidora de vaso. Ahora vamos a poner de nuevo el sofrito ya convertido en "pasta" de vuelta a la cazuela de barro y le agregamos los trozos de langosta.  Echamos agua justo hasta cubrir. Dejamos a fuego medio durante media hora.
El siguiente paso es añadirle una picada. A la carne extraída de la cabeza de la langosta y que habíamos reservado le añadimos un diente de ajo frito, el pan, una ramita de perejil,  las almendras, lo pasamos por el minipimer y también lo añadimos a la cazuela transcurrido esa media hora. Ahora hemos de poner el fuego muy fuerte durante diez minutos. Rectificamos de sal y pimienta y ya está listo para servir.

Zarzuela y Ópera

La Zarzuela o la Ópera son dos géneros musicales que en el siglo XIX tuvieron su replica homónima en los restaurantes de nuestro país. La Zarzuela, a veces mal llamada "género chico", se realizaba con pescados y marisco de bajo coste mientras que la Ópera era muy similar sólo que incorporando pescados más suntuosos y siempre langosta o bogavante. La Ópera era considerada un "género mayor".
Poco a poco estas recetas han ido desapareciendo de los restaurantes por diversas razones, la mayoría de las veces porque la moda impone otras. He leído cartas de restaurantes españoles, franceses y americanos de los siglos XIX y principios del XX y el ochenta por ciento de las recetas me son completamente desconocidas.
Aquí os presento una receta que se sigue haciendo a nivel doméstico - y seguramente en más de un restaurante - en las grandes celebraciones y que viene a ser un híbrido entre la Zarzuela y la Ópera, signo de que la primera, tal y como reconocen los entendidos, no difiere en mucho de la segunda. Digamos que Turandot le da la mano a La Verbena de la Paloma.

INGREDIENTES (4/6 personas)

1 langosta de 1 Kg
4 colas de rape
8 langostinos
8 gambas
8 cigalas
Una docena de mejillones
1 vaso de caldo de pescado (200ml)
2 cebollas
1 Kg de tomates
1 diente de ajo
1 copa de cognac o brandy
Harina de trigo
Sal
Pimienta negra molida
Aceite virgen extra de oliva

En una cazuela grande, a ser posible de barro, vertéis un chorro generoso de aceite de oliva y en él freís las colas de rape y el marisco. La langosta debe ser cortada en trozos de manera que calculad el tamaño para que cada comensal tenga uno o dos trozos de la misma.
Cuando el pescado se haya dorado (que no hecho), lo sacáis junto al marisco y reserváis. En el mismo aceite se frie la cebolla y el ajo rallado hasta que vencen (empiezan a tomar color). Añadid entonces una cucharada de harina para que espese y cuando esté bien frita - se ponga de color marrón - incorporad la copa de brandy.
Cuando el líquido a disminuido a la mitad, incorporad los tomates pelados y sin semillas y bien rallados además del vaso de caldo de pescado. Es el momento de añadir el pescado y el marisco. Dejar cocer unos treinta minutos a fuego lento con la cazuela destapada, rectificad de sal y pimienta y ya está listo para servir.
Os recomiendo hacer acopio de pan, la salsa está de muerte.