Las Medenki son unas galletas de miel muy populares en Bulgaria. El nombre "Medenki" proviene de la palabra búlgara "мед" (med), que significa miel. Estas galletas son una parte integral de las celebraciones navideñas aunque actualmente se disfrutan durante todo el año.
Los búlgaros son un pueblo eslavo meridional cuyo idioma indoeuropeo - como el inglés o el español - se escribe en cirílico al igual que el ruso o el serbio. La religión predominante en el país es el cristianismo ortodoxo aunque hay una importante comunidad musulmana alrededor de la ciudad de Varna, generalmente de origen turco.
No obstante el origen de los búlgaros no es eslavo. Parece ser que su origen se situaría en la zona de las estepas del Mar Negro o tal vez en la actual Kazajistán, algo que no está claro dado su por entonces carácter nómada. El nombre no está tampoco claro ya que la teoría de que "búlgaro" se relacionaba con el nombre del río "Volga" ha tendido a desaparecer con el tiempo. Es posible que los búlgaros tuvieran relación directa con los hunos, ya sea como aliados o desplazados de sus tierras por los mismos, y que en un principio su aspecto físico fuera el de cualquier pueblo túrquico, es decir, con ojos predominantemente rasgados y genomas mezcla de Oriente y Occidente.
Lo que si se sabe con certeza es que aparecen en los libros de Historia alrededor del siglo V como tribus nómadas que asolaban el Imperio Romano Oriental, lo que más tarde se llamó Bizancio.
Durante los siguientes siglos abandonaron el nomadismo para fundar un Imperio en los Balcanes que llegó a poner en serios aprietos al Imperio Bizantino. Durante esos siglos se produjo la progresiva eslavización de los invasores los cuales abandonaron su idioma original - emparentado con el húngaro - para hablar lo que luego se llamaría búlgaro. Algo más tarde fueron convertidos a la fe cristiana desde Bizancio, con lo que tomaron el alfabeto cirílico y se integraron definitivamente en el mundo occidental.
A pesar del origen cultural asiático, actualmente es casi imposible ver a ningún búlgaro con aspecto asiático, siendo la mayoría indistinguibles de otros eslavos meridionales como serbios o croatas.
Al igual que en otros países cristiano ortodoxos, la Navidad es una gran festividad pero ligeramente menos importante que la Pascua.
INGREDIENTES:
- 200 g de miel
- 100 g de azúcar
- 100 g de manteca de cerdo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 huevo
- 1 kg de harina (aproximadamente)
- Especias molidas al gusto (clavo, canela, nuez moscada, aunque se suele poner solo canela de forma habitual)
En una cacerola, calentamos la miel, el azúcar y la manteca hasta que se derritan y la mezcla esté suave, sin dejar de remover en ningún momento. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Agregamos el bicarbonato de sodio a la mezcla de miel. Luego, añadimos el huevo y las especias al gusto. Mezclamos bien.
Incorpora la harina tamizada gradualmente hasta obtener una masa que no se pegue a las manos. La cantidad de harina puede variar, así que se incorpora poco a poco hasta que ya no admite más.
Precalentamos el horno a 180°C.
Extendemos la masa en una superficie enharinada, con una anchura de medio centímetro más o menos, y usamos moldes para cortar las galletas en diferentes formas.
Colocamos las galletas en una bandeja para hornear las horneamos durante unos 10-12 minutos o hasta que estén doradas. Esto puede variar según el grosor que se les haya dado.
Dejamos enfriar antes de servir. Están realmente muy buenas.
En Bulgaria se venden en cualquier tahona, tienda o supermercado, algunas bañadas en chocolate o con frutos secos, así que hay disponibilidad todo el año.
