Estos panecillos dulces rellenos de queso probablemente sean una interpretación de panes similares existentes en centroeuropeo que llegaron a Rumanía cuando partes de esta eran parte del imperio austrohúngaro. Son muy fáciles de hacer y están muy buenos.
INGREDIENTES (para unos 10/12 panecillos)
Para la masa:
- 700 g harina
- 400 ml de leche
- 100 g de mantequilla
- 50 gramos de azúcar
- 3 yemas de huevo
- 10 g de levadura seca (levadura de panadero)
- 1 sobre de azúcar vainillado
- La piel de limón rallada
- Una pizca de sal
Para el relleno
- 500 g de requesón
- 200 gramos de azúcar
- 100 g de sémola
- 100 gramos de pasas (corintias o sultanas, sin hueso)
- 1 huevo
- 2 sobres de azúcar vainillado
- 2 cucharaditas de piel de limón rallada
- Una pizca de sal
- Opcional : 1 huevo batido para pintar externamente y azúcar glas
Para hacer la masa, mezclamos el azúcar con la levadura y la leche tibia. Luego añadimos poco a poco las yemas de huevo, la mantequilla a temperatura ambiente, la piel de limón rallada y la vainilla y mezclamos con un poco de harina. Luego añadimos la sal y el resto de la harina y amasamos alrededor de 150minutos. La dejaremos crecer hasta que doble el volumen (ya sabéis, en un lugar cálido, oscuro y lejos de corriente de aire).
Mientras sube la masa prepararemos el relleno.
Dejamos escurrir el requesón para eliminar el exceso de agua, mezclando a continuación con el resto de ingredientes excepto las pasas y en último lugar añadimos la sémola.
La cantidad de sémola varía según lo aguado que esté el requeson. Si se ve aún bastante húmedo, se añade más de la indicada. En caso contrario, si estuviera muy seco, se puede prescindir de poner sémola.
Finalmente se añaden las pasas. Las pasas no se deben remojar porque se hincharían al hornearse al absorber el exceso de suero del queso y también por eso se colocan al final, para que no tomen agua de los ingredientes.
Ahora vamos a montar los Brânzoaice. Antes de nada, vamos a precalentar el horno a 180ºC.
Una vez estirada la masa con un rodillos se corta en 10 ó 12 cuadrados iguales. Colocamos la mezcla de queso en el centro de cada cuadrado con una cuchara.
La masa se cierro como un sobre. Colocamos la primera esquina sobre el relleno y la pintamos con huevo batido. Levantamos la esquina opuesta y también la pintamos con huevo, y luego las otras dos de la misma forma. El huevo batido sirve para dar brillo al panecillo pero también a modo de pegamento. Si las esquinas no se pintan con huevo, los quesos se desharán durante el horneado.
Colocamos los panecillos rellenos sobre la bandeja del horno (sobre papel o silpat) y los pintamos bien con huevo batido si los queremos brillantes.
Se hornean durante 10 minutos a 180° y otros 10 minutos a 160°. Hay que calentar bien el horno antes de hornearlos, no los introduzcáis si la temperatura de 180 no se ha alcanzado.
Una vez horneados y bien dorados, se extraen y dejan enfriar. Opcionalmente se pueden espolvorear con azúcar glas.
Se consumen a temperatura ambiente, nada de guardarlos en la nevera.
Su sabor os recordará mucho al briox pero con un corazón de queso muy dulce. Están de vicio.
