Hay vida más allá del caro besugo y con unas doradas de piscifactoría podemos hacer un más que aceptable menú de Navidad donde el acompañamiento de patatas panaderas nos asegura que nadie se vaya con hambre.
INGREDIENTES
- 1 dorada mediana por comensal
- 6 tomates
- Una docena de filetes de anchoa
- 6 cucharadas de mantequilla
- 1 diente de ajo
- Albahaca
- Tomillo
- Perejil
- Sal
- Aceite virgen extra de oliva
En un mortero machacamos la mantequilla con media docena de hojas de albahaca, los filetes de anchoa, un poco de tomillo, el diente de ajo, un poco de perejil y un puñado de sal. Emulsionamos el resultado con medio vaso de aceite de oliva.
Limpiamos bien y desescamamos las doradas. Con parte de la salsa obtenida y la ayuda de una brocha "pintamos" el interior del pescado mientras que con el resto cubrimos el exterior.
Cortamos los tomates en rodajas y con ellos cubrimos el fondo de una cazuela que pueda ir al horno.
Colocamos sobre la cama de tomates las doradas y las cubrimos con el resto de las rodajas de tomates. Introducimos al horno precalentado durante 45 minutos a 180 grados ( o hasta que el pescado se observa bien hecho) . Se sirven sin el tomate, espolvoreadas de perejil.
Para las patatas panaderas de acompañamiento...
- Patatas (aprox 2 Kg)
- 1 cebolla grande
- Ajo (2 dientes)
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite virgen extra de oliva
Pelamos y cortamos las patatas en rodajas de medio dedo de anchura, más o menos. La cantidad de patatas a emplear varía según el número de comensales pero también depende del tamaño de fuente del cual disponemos para colocar en el horno. Recomiendo no hacer más de una capa de patatas para una fuente grande, lo que vendrían a ser un máximo de 2 Kg de patatas.
Cortamos la cebolla en aros y depositamos en la fuente. Luego colocamos las patatas. Picamos muy finos dos dientes de ajo sin el germen verde y los espolvoreamos. Salpimentamos al gusto.
Finalmente mojamos con aceite virgen de oliva y removemos para que los ingredientes unten bien las patatas. Precalentamos el horno a 180 grados y con cuarenta minutos debería ser suficiente. Podemos remover de vez en cuando para asegurarnos que las patatas se hacen de forma uniforme.
Este periodo puede ser más o menos largo puesto que el objetivo es conseguir que la patata quede frita o dorada de forma externa y blanda y cocida por dentro, lo cual dependerá del tipo de patata a emplear. Si clavamos la punta de un cuchillo y entra como en mantequilla, están listas.
Se sirven a un lado del pescado, todo bien caliente.