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SÁBADO

DESAYUNO


Coc de Fraga con Café con Leche


ALMUERZO

ENTRANTE



PLATO PRINCIPAL



POSTRE

Fruta del Tiempo

Catanias


Las catanias son unos bombones muy populares en Cataluña, originarios de Villafranca del Panadés, y que consisten en una almendra caramelizada recubierta de una gruesa capa de praliné (de manera que quede redonda como un bombón) y finalmente rebozada en cacao en polvo. La receta pertenece a Bombones Cudié así que nadie, salvo ellos mismos,  la conoce. La receta que os presento es por tanto una aproximación en que he sustituido el praliné por una gianduia - como la que utilizan los Ferrero Rocher -. 

La ventaja es de no emplear praliné es que es muy sencilla de hacer.

INGREDIENTES (para obtener unas 20 catanias) :

Para la gianduia (la cobertura de la almendra)

Para la cobertura final
  • 2 cucharadas colmadas de cacao en polvo (con o sin azúcar, al gusto)

En primer lugar vamos a caramelizar, que no garrapiñar, las almendras.

En un cazo - a ser posible con un mango largo y que sea fácil de mover - a fuego medio-bajo vertemos el azúcar hasta que se convierte en caramelo. No metáis una cuchara ni nada para remover porque se pegaría y no interesa. 

Incorporamos las almendras tostadas y moviendo el cazo en círculos - nada de cuchara - vamos impregnando bien las almendras. 

Cuando se forma una masa oscura - que no quemada, atención con esto - la retiráis del fuego para verterla en un papel de los que se utilizan para hornear.  Hacedlo rápido y separad las almendras caramelizadas antes de que se enfríe o se convertirá en una tableta dura que tendréis que romper haciendo mucha fuerza. Ahora ya tenéis el "corazón" de cada catania.

Para hacer la gianduia que recubrirá la almendra caramelizada y que podremos moldear para dar una forma redonda, haced lo siguiente.

En primer lugar vamos a tostar las avellanas y además pelarlas.

En una sartén grande y a fuego medio incorporamos las avellanas. Las vamos removiendo hasta que se tuestan (con 15/20 minutos es más que suficiente). Al mismo ir removiendo la piel externa se irá desprendiendo. Si al final del proceso aún queda alguna con piel, bastará restregarla entre nuestros dedos para que pierda la piel.

Introducimos en un triturador las avellanas hasta reducirlas a harina. Las vertemos en un bol y les agregamos el azúcar glass, mezclando bien. Dejamos reposar.

En una cazuela al baño maría fundimos el chocolate blanco. Cuando esté bien líquido lo vertemos sobre la mezcla de azúcar y avellanas mezclándolo todo con fuerza.

Dejad reposar un poco y cuando ya está más frío pero es una pasta maleable separamos porciones y las redondeamos con las manos recubriendo las almendras caramelizadas hasta obtener una especie de bombón.

Dejáis enfriar las 20 catanias a temperatura ambiente - incluso metiéndolas un rato en el frigorífico - y luego vertéis en una superficie plana el cacao en polvo. Las hacéis rodar por encima y listas para consumir.

No hace falta guardarlas en frigorífico tras rebozarlas con cacao, aguantan muy bien a temperatura ambiente siempre que ésta no sea muy alta.

Están de vicio, para los muy amantes del chocolate.

Por cierto, el nombre no guarda relación alguna con la ciudad italiana de Catania. En realidad se refiere a la casa donde se realizaban al principio de su creación, denominada Cal Catani.



Sangría de cerezas

 


En breve las cerezas empezarán a poblar los mercados, con la llegada del buen tiempo.

¿Por qué hay más recetas con fresas que con cerezas? La razón es simple : es un engorro eliminar el hueso de la cereza, mientras que con las fresas el problema no existe. Un pastel de hojaldre cubierto de cerezas es una receta excelente pero una pesadilla a la hora de prepararlo. Así que antes de explicar cualquier receta os explico cómo quitar el hueso de la cereza de manera fácil y rápida. 

En primer lugar es importante que a la hora de manipular cerezas os pongáis un delantal. Contienen un colorante muy fuerte que si mancha los tejidos es realmente difícil de eliminar. Otra característica más peligrosa de las cerezas que mucha gente desconoce es que sus semillas contienen un veneno que en determinadas cantidades puede llegar a matar. La ingestión accidental de las semillas no supondría mayor problema porque nuestro organismo no puede destruir las mismas y por tanto el veneno no se esparce, pero otra cosa sería que las pudiéramos masticar o reducir a polvo. Claro que entonces el sabor sería tan amargo que probablemente nos provocaría el vómito. 

Hay varias maneras de quitar las semillas. La más simple consiste en aplastar el fruto usando un cuchillo de hoja ancha o bien la base de un plato. El fruto se aplasta y el piñón sale disparado. El inconveniente de este método es que la carne no presenta buen aspecto tras el impacto, así que no lo recomiendo a menos que la estética no importe.


El segundo método es más elaborado y requiere emplear un clip de los que se utilizan para juntar papeles. Se ha de desdoblar como se muestra en la imagen. Retiramos el rabo de las cerezas e introducimos el clip que, a modo de cucharilla diminuta, nos ayudará a retirar el piñón sin maltratar el aspecto del fruto. Es más limpio que el método anterior pero requiere más paciencia.


El tercer método es más profesional y requiere apenas unos segundos para eliminar el piñón. Se trata de una herramienta especial que no tiene un coste elevado y que por simple presión de un punzón elimina el hueso, aunque tiene un efecto que muchos no desean : dejar la cereza agujereada de parte a parte.

INGREDIENTES :

  • Una botella de vino tinto (750 ml)
  • Medio vaso (100 ml) de zumo de naranja
  • 2 melocotones grandes 
  • 300 gramos de cerezas
  • 1 copita de kirsch o cualquier otro aguardiente de cereza (opcional)
  • 1 limón

Deshuesamos las cerezas y separamos unos 50 gramos. El resto las incorporamos a una jarra. 

Pelamos los melocotones, los deshuesamos y los hacemos cuartos, añadiéndolos también a la jarra. 

Con la ayuda de un mortero machacamos las cerezas que hemos apartados y el jugo obtenido lo incorporamos. 

Finalmente añadimos el vino, el zumo de naranja y unas rodajas de limón. Introducimos en el frigorífico durante al menos tres o cuatro horas - mejor toda la noche si tenéis la suficiente paciencia - y lista para consumir bien fría. Si os gusta fuerte, añadid el licor de cerezas.

También se puede hacer sustituyendo el vino tinto por vino blanco o champagne.


Erizos de mar gratinados


Considerados una exquisitez en Francia, los erizos de mar también son populares en Galicia y Asturias. Del erizo se aprovecha su carne, presente en 5 gajos anaranjados llamados yemas.

Para acceder a la carne del erizo es preciso romper la parte inferior del mismo - donde se encuentra la boca, zona desprovista de pinchos - con la ayuda de unas tijeras de cocina mientras sujetamos el animal con un trapo para evitar pincharnos. La carne se desprende con la ayuda de una cuchara o la punta del cuchillo.

En los restaurantes encontraréis que la receta de gratinados se realiza utilizando el caparazón del erizo como contenedor. Prefiero por mi parte hacerlo en una tartaleta y así evitar manipular las dolorosas púas del erizo. Pero claro, si tenéis muchos cuñados a la mesa, ya es cuestión evaluar si merece la pena ahorrarles el sufrimiento.

INGREDIENTES (6 personas, 2 tartaletas por persona) :

  • 12/16 tartaletas
  • 12 erizos de mar
  • Un vaso (200 ml) de nata para cocinar
  • 1 huevo
  • Sal
  • Pimienta

En primer lugar extraemos la carne de los erizos con sumo cuidado (los pinchazos son muy dolorosos). En un bol mezclamos la carne con la nata, el huevo batido salpimentando a continuación. Con la salsa resultante rellenamos las tartaletas y las llevamos al horno precalentado a 200 grados en modo gratinador. Cuando cuajan y se doran (unos 10 minutos), listas para comer. 

Schupfnudel, the german gnocchi

This type of pasta, locally called schupfnudel, is typical of southern Germany although it is consumed throughout the country, where it is very popular. It is known that in the past a similar pasta made only with wheat flour was consumed, but with the arrival of the potato it became the main ingredient.

The most traditional thing was to make it at home but nowadays it is possible to find it dried or in fresh format.

They are eaten as a starter, seasoned with cheese or larded with onion and bacon, but also as accompaniments to all kinds of dishes. Its flavor is reminiscent of Italian gnocchi.

This is the recipe for homemade schupfnudlen.

INGREDIENTS (4 servings) :

  • 500 grams (1.1 lbs) of potato (floury type)
  • 100 grams (3.5 oz) of white wheat flour
  • 50 grams (1.8 oz) of wheat semolina
  • 50 grams (1.8 oz) of unsalted butter
  • 1 egg yolk
  • 1 pinch of salt

The potatoes are boiled with skin and when they are soft they are removed. Let cool a bit, peel and then pass through a food mill.

In a bowl, mix the mashed potatoes with all the ingredients and the liquid butter. Knead well until a homogeneous mass remains.

Flour a flat surface and spread the dough on it. Form a thumb-thick cylinder and cut into 2 cm sections. They are given a shape like a chrysalis, that is, both ends end in a point.

In a pot, boil plenty of lightly salted water. In it we incorporate, without piling up, the made cylinders and when they float they can be removed (they take between 3 and 5 minutes). They are drained and ready to use just as gnocchi are used or with the usual additions used in Germany (sausages, onions, speck, bacon, cheese etc).

Cuarrécano jienense


A pesar del complicado nombre, se trata de una receta muy simple típica de la provincia de Jaén hecha con calabaza almizclera, que no es más que el tipo de calabaza de pulpa anaranjada con una forma de eso, de calabaza. No suele constituir un plato único si no más bien un acompañamiento de platos de carne o incluso se unta en tostadas de pan. Si queremos convertirlo en plato se puede añadir morcilla o picadillo de chorizo, que es lo que vamos a hacer en esta receta.

INGREDIENTES (4 personas) :

  • 1 calabaza almizclera de tamaño mediano
  • 4 morcillas o Picadillo de chorizos (al gusto)
  • 2 chiles guindillas rojas picantes
  • 1 pimiento seco
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 diente de ajo
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Aceite virgen extra de oliva

En una sartén con un chorro de aceite de oliva freímos las guindillas enteras, el pimiento y el diente de ajo sin el germen verde. Cuando están tostados los retiramos y reservamos.

También freímos las morcillas en el mismo aceite y una vez hechas retiramos y reservamos. Si preferimos el picadillo de chorizo lo freímos de igual manera. También retiramos una vez frito.

Pelamos la calabaza y la cortamos en dados pequeños. Incorporamos a la misma sartén los dados de calabaza con un chorro de agua. Vertemos por encima un majado que hemos hecho con el pimiento seco, las guindillas, el diente de ajo, un poco de sal y el orégano.

Vamos trabajando la calabaza hasta que se ve hecha, está blanda, y al mover la sartén se desprende de la misma. Antes de retirar rectificamos de sal y pimienta. Para que el mismo agua de la calabaza la vaya cociendo es necesario que la cubráis con la tapa mientras se hace, así se acortará el tiempo de realización.

Se sirve tal cual al plato, acompañada de la carne o bien untando una tosta grande de pan, coronada por la morcilla vaciada o el picadillo de chorizo. También se puede mezclar el relleno de las morcillas o el picadillo de chorizo con la calabaza para hacerla más apetecible. 

El resultado es una amalgama de sabores, entre el dulce de la calabaza y el picante de los saborizantes. Seguro que repetís más de una vez o al menos habréis encontrado una nueva forma de cocinar la calabaza, no solo en cremas o potajes.


La auténtica Mona de Pascua

El próximo lunes es Lunes de Pascua y como es tradición en muchos lugares de España los padrinos y madrinas regalarán la tradicional mona a sus ahijados. Aunque en la actualidad predominan los productos de pastelería con recargados adornos de chocolate, la mona tradicional se sigue haciendo y regalando aunque de forma bastante minoritaria. La mona tradicional consiste en un roscón o trenza dulce que llevaba incorporados huevos cocidos y es paradójicamente más fácil de hacer - y muchísimo más barata -  que la mona recargada a la que nos hemos acostumbrado en los últimos años.


INGREDIENTES
  • Medio kilo de harina de fuerza
  • Un vaso de leche entera (125 ml)
  • 125 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 2 huevos cocidos
  • 1 yema de huevo
  • Un cuarto de vaso de aceite de girasol (50 ml)
  • 25 gramos de levadura de panadería (fresca)
  • Canela en rama
  • Piel de limón

En primer lugar hervimos a fuego lento la leche con una rama de canela  y la piel de un limón (sin la parte blanca que amargaría). Retiramos del fuego y dejamos que temple, sacando los saborizantes. En ese momento añadimos el azúcar y los tres huevos batidos,  además de la levadura fresca, mezclando bien con las varillas.

A continuación incorporamos poco a poco la harina removiendo bien con una cuchara de madera. Es conveniente que tamicemos la harina antes de verterla. Se va añadiendo harina y el aceite hasta que se forma una masa elástica pero que se separa fácilmente de las paredes de la cazuela. En ese momento, aún cuando quede todavía harina por incorporar, dejamos de añadirla. En caso contrario la masa se convertiría en un "ladrillo" difícil de digerir. 

Ahora hay que dejar la masa que suba por acción de la levadura. Lo que suelo hacer es dejarla toda la noche en un sitio fresco, sin corriente de aire y cubierta por un paño de algodón, en oscuridad o semipenumbra. A la mañana siguiente habrá doblado como mínimo el tamaño (así que vigilad el tamaño del recipiente para que no desborde).

Una vez ha subido, hay que amasarla con contundencia un mínimo de media hora. a continuación algunos cocineros la dejan de nuevo que  fermente durante un par de horas, pero yo no lo suelo hacer.  Si os asusta que no quede esponjosa, hacedlo.

Alargo la masa y le doy forma de rosca grande. Cuezo los huevos duros (12 minutos) y los incrusto en la rosca cubriéndolos con un par de tiras finas de masa para que queden bien sujetos.

Precalentamos el horno a 180 grados, calor arriba y abajo. Pinto la superficie de la rosca con la yema de huevo para que quede dorada, introduzco en el horno y en principio estará hecha cuando quede subida y tostada (que no quemada !), lo cual suele tardar entre 20 y 30 minutos dependiendo del horno.

También se puede decorar con crema pastelera, fideos de colores, un glaseado o nata.

Truco : si la masa no os ha quedado demasiado esponjosa, lo mejor es cortar la rosca por la mitad para rellenarla con chocolate o cabello de ángel. Así el relleno disimulará las carencias de la masa.

Babka, la Semana Santa en Polonia

Los Babka son unos bizcochos típicos de la Pascua Ortodoxa muy tradicionales en Bielorrusia, Ucrania, Eslovaquia, Rusia Occidental (la parte más cercana a Polonia) y la misma Polonia. Tradicionalmente lo preparaban las mujeres de la familia el sábado para ser servido el Domingo de Pascua, como culminación de la Semana Santa ortodoxa que en el Este es más importante que la Navidad. 

El origen es incierto. Algunos indican que procederían de las comunidades judías de la región y que también se cocinaba para la Pascua, en este caso judía. De ahí pasó a las confesiones cristiano ortodoxas. Para otros el origen sería Polonia que posee un gran tradición dulcera y panadera.

Hay muchos babka diferentes pero la mayoría cumplen unas reglas muy básicas :

  1. Son más altos que anchos y son más estrechos en la cima que la base (son por tanto conos truncados)
  2. Se hacen exclusivamente con yemas de huevo y llevan además una cantidad importante de las mismas, con lo que la masa del bizcocho toma un color anaranjado.
  3. Incorporan fruta confitada.
  4. Se hornean en unos moldes especiales, generalmente llamados también babka, que suelen tener la mencionada forma cónica y además un agujero central para mejorar el horneado.
Si todo esto os suena un poco al gugelhupf alemán o los bundt, estáis en lo cierto, puesto que se considera que los babka son los antecedentes de ambos.

Vamos a ver a continuación la receta del Babka polaco. Ya veréis que es muy fácil de hacer.

INGREDIENTES

  • 500 gramos de harina
  • 200 gramos de mantequilla sin sal
  • 150 gramos de azúcar
  • 100 gramos de fruta confitada (cáscara de naranja, cerezas sin hueso etc)
  • 40 gramos de levadura de panadero
  • 8 yemas de huevo
  • 200 ml (1 vaso) de leche entera

En primer lugar mezclamos medio vaso de harina, la levadura, la leche y una cucharada de azúcar y la dejamos reposar en un lugar cálido, oscuro y fuera de correintes de aire durante al menos 1 hora.

Batimos con las varillas las yemas de huevo con el resto del azúcar hasta que se forma una especie de crema con el doble de volumen.

Agregamos a las yemas la mezcla que hemos levado al principio, añadiendo además el resto de harina bien tamizada. Mezclamos bien hasta que la masa está bien aireada. Si tenéis una amasadora es el momento de emplearla.

Incorporamos la fruta confitada poco a poco y la mantequilla a punto de pomada y vamos integrando a medida que lo hacemos hasta que queda una masa homogénea. Para que la fruta confitada no se vaya al fondo lo mejor es rebozarla primero en harina. El azúcar pegará la harina y ésta impedirá que se deslice hacia el fondo, quedando distribuida por toda la masa.

Engrasamos el molde babka - podéis emplear uno de bundt, metálico o silicona - y vertemos en el mismo la masa.

Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos durante media hora. Antes de retirar comprobamos que al clavar un palillo éste salga completamente seco.

Se desmolda en frío y se decora al gusto - con azúcar glass, cobertura de chocolate etc - o tal cual, está igual de bueno. 

Cordero a la Romana, tradicional en Semana Santa

 


El cordero que se emplea en esta receta es del tipo lechazo, es decir, una cría que solo ha tomado leche de su madre y no ha probado aún la hierba. Esta receta es típica de la ciudad de Roma y se toma tradicionalmente por la Semana Santa. En efecto, ni bacalao ni pescado, carne en la sede del Papa.

Aparte de este detalle, como curiosidad cabe decir que los antiguos romanos críaban ovejas solo para obtener lana y fue mucho más tarde que empezaron a degustar la carne de cordero.

INGREDIENTES (4/6 personas) :

  • 1 kg de cordero (lechazo)
  • 100 ml de vino blanco
  • 100 ml de vinagre blanco (manzana, vino blanco etc)
  • 4 ramitas de romero
  • 3 hojas de salvia
  • 2 dientes de ajo
  • 4 anchoas saladas (8 filetes)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite virgen extra de oliva

Para hacer Cordero a la Romana es conveniente dejar la carne del cordero, convenientemente troceada, marinada en una mezcla de aceite, vino blanco y romero durante 8 horas (una noche).

En una bandeja u olla de barro incorporamos un chorro generoso de aceite de oliva, la salvia, el diente de ajo, el romero, la sal y la pimienta negra además de los trozos de cordero. A fuego alto removemos bien para que la carne se impregne de los aromas y la carne se tueste.Vertemos los medios vasos de vino y de vinagre y dejamos que se evaporen. Esto se hace para añadir dichos sabores a la carne. Cuando ya no queda líquido, añadimos un vaso de agua hirviendo e inmediatamente cubrimos la cazuela de barro con papel de aluminio. 

Precalentamos el horno a 180 grados centígrados e introducimos el cordero durante 45 minutos. Revisaremos la cocción de vez en cuando. Si se queda demasiado seco añadimos más agua con mesura. Mientras el cordero se hace en el horno y preferiblemente a media cocción retiramos parte del caldo que exudará y en dicha grasa trituraremos los filetes de anchoa (preferiblemente los desaláis ligeramente bajo el agua del grifo).  Esta pasta de anchoas se retorna a la cazuelarociando con ella la carne. 

Como veis un plato contundente. 

Toña alicantina para el lunes de Pascua

  

La Toña alicantina es un bizcocho típico de la Semana Santa que tiene un aspecto peculiar : bien tostado port fuera pero suave y esponjoso por dentro. De hecho gran parte de su gracia es el contraste entre el exterior y el interior. 

Para conseguir un corazón esponjoso se debe seguir un proceso de fermentación alternado con el amasado. Aunque se puede hacer una toña de cierto tamaño si se hacen individuales es más fácil que salga bien a la primera. Luego ya, con la experiencia adquirida, se puede probar con hacer una más grande. La toña se puede comer tal cual o bien añadir un huevo y algo de decoración para hacer una mona de Pascua y como tal se regala sobretodo en Alicante y provincias limítrofes.

INGREDIENTES :

  • Medio kilo de harina de repostería
  • 150 ml de leche entera 
  • 100 gramos de azúcar (+100 gramos para espolvorear por fuera)
  • 4 huevos
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20 gramos de levadura fresca (la que se debe conservar en frigorífico)
  • Un pellizco de sal
  • 1 limón

En el microondas calentamos la leche para que quede tibia. Disolvemos en ella la levadura y reservamos para que crezca (en un lugar templado, sin luz, durante media hora).

En un bol grande mezclamos la harina tamizada con el azúcar y la ralladura de la piel del limón. Batimos los huevos y los incorporamos a la harina sin dejar de remover. Añadimos también el aceite de la misma manera y el pellizco de sal.

Vertemos entonces la leche a la que hemos añadido la levadura, mezclamos con una cuchara o con la manos y cuando está homogénea y algo pegajosa, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar 1 hora.

Transcurrido el tiempo espolvoreamos una superficie plana con harinas y amasamos con fuerza hasta que deje de estar pegajosa y se muestre homogénea.

De nuevo cubrimos para un segundo fermentado, esta vez durante 2 horas.

A continuación dividimos la masa entre 6 y 8 porciones iguales, según vuestro criterio. Precalentamos el horno a 60 grados y las introducimos durante 1 hora. Con este paso conseguiremos una fermentación casi perfecta necesaria para asegurar que queda bien esponjoso.

A continuación las extraemos y sin dejar que se enfríen demasiado (las cubrís, por ejemplo) , precalentamos el horno a 200 grados. Espolvoreamos la toñas con abundante azúcar granulado y dejamos durante 20 minutos. Con eso quedarán bien torradas por fuera pero suaves y esponjosas por dentro.

Alfilada of Asturias, for the spanish Easter

The Asturian alfilada - also called Enfilada de Alves - is a typical cake from Asturias (northern Spain) that was given away or bought during Easter. Nowadays it can be bought almost at any time of the year, although the Easter tradition continues.


There are many different recipes. Some are so much that they do not seem the same thing, and in Asturias there is almost one recipe for each family. The only thing they resemble is in the form of braid that is given to them and that sometimes foreign people confuse with brioche braids when they are not.

INGREDIENTS :

  • 350 grams (12 oz)  of flour
  • 100 grams (3.5 oz)  of sugar
  • 100 grams (3.5 oz) of unsalted butter
  • 50ml (1/4 cup)  whole milk
  • 2 eggs (+1 yolk to brown the braid)
  • 1 tablespoon of Asturian pomace (anise or any other sweet liquor is also used)
  • 10 grams (2 tsps) of dry baker's yeast (if you have it fresh it would be 30 grams / 3 teaspoons)
  • 1 pinch of salt

First of all we are going to fatten up the yeast. As it consumes sugar (the lactose in milk is also good for them) and they emit carbon dioxide and alcohol, we put the 10 grams (2 teaspoons) in the warm milk and if we want them to get even fatter we also dissolve a teaspoon of sugar. If the yeast you have is dry, with this operation it will first hydrate and then begin to grow and activate. It is highly recommended that you do it this way, leaving it for at least half an hour.

In a bowl, add the eggs and sugar. We beat until they whiten (emulsify). Once this happens, we add the Asturian pomace.

We incorporate the ferment that we had activated with the milk and beat so that it is well integrated.

We add 1 pinch of salt - this only serves to enhance the sweetness of the dough - and the flour, little by little and without stopping beating, previously sifted to remove lumps.

We work the dough with a wooden spoon until it is difficult to do it. It is time to remove it from the bowl and place it on the previously floured kitchen marble, kneading it for half an hour.

Halfway through kneading, add the creamy butter - room temperature, still solid but very malleable - and work to integrate it well.

After half an hour of kneading, we proceed to leave it in a warm place, covered with a cotton cloth or a plastic film, so that it grows to double its volume. It will take about 2 hours.

After the time we remove from the bowl where it has been confined and knead for about 5 minutes. We divide the dough into three equal elongated cylinders to, as you already suppose, make a braid. Some people braid it as a hairstyle and others simply twist a continuous cylinder of dough back on itself.

We place the braid obtained on the oven tray covered with baking paper and covered with a cloth and let it grow again to double its volume. Again it will take about 2 hours and after that time you will see how it takes a very beautiful shape.

If you want it to be golden brown, paint it with the yolk of an egg.

We preheat the oven to 180 degrees (356 F) and bake it for 30 minutes, until it looks well inflated and golden.

Let cool and enjoy.

Mantecado de Avilés para el Lunes de Pascua

 


Supongo que a todos os pasa como a mi, que a menos que los ingredientes que lleva un bizcocho no guarden una relación precisa entre ellos es difícil acordarse de memoria de los mismos. Pues bien, con el mantecado de Avilés eso no os ocurrirá porque la proporción de los ingredientes principales (que son cuatro) es 1:1:1:1. Esto hace mucho más fácil hacer mantecados de Avilés de cualquier tamaño con solo recordar que el peso de la harina, los huevos, la mantequilla y el azúcar es el mismo. Si queréis hacer un mantecado de 1Kg, necesitaréis 250 gramos de cada ingrediente. Pero si queréis uno de 250 gramos, con 60 gramos de cada debería ser suficiente. El límite inferior estará marcado por el peso útil - sin las cáscara - de los huevos, así que no se debería ir por debajo de los 250 gramos de mantecado de Avilés puesto que un huevo de tamaño medio pesa más o menos eso.

Mantecado de Avilés tal y como se vende en Asturias, con el molde habitual (foto de El Comercio)

Otra de las características de este mantecado es que se suele realizar con forma de estrella de cuatro puntas cortas. No añade ni quita sabor, pero es la forma tradicional en que lo encontraréis en las confiterías de la ciudad. Para ello se venden moldes especiales, por si se quiere hacer en casa, los cuales por desgracia no encuentras más allá de la comunidad asturiana (aunque sí se venden por Internet). 

En caso de que los encontréis veréis que hay de diferentes medidas. La razón es que también es posible adquirir mantecados que se han apilado los unos sobre los otros y muy adornados. Esto se debe a que habitualmente son regalados el Domingo de Pascua por parte de los padrinos a los ahijados, al igual que se hace con la Mona el lunes siguiente en diversas zonas del este de España.

Después de todo este rollo, os explico la receta que os va a parecer mucho más sencilla que todo lo anteriormente dicho. No hace falta decir que no es necesario disponer del molde indicado, cualquiera servirá.

INGREDIENTES :

  • 5 huevos
  • 300-350 gramos de harina
  • 300-350 gramos de mantequilla
  • 300-350 gramos de azúcar
  • 1 limón
  • Un pellizco de sal

Para el glaseado :

  • Azúcar glass (impalpable)
  • Agua
  • Zumo de limón

Habréis notado que en la harina, mantequilla y azúcar se da un margen de peso. Esto se debe a la forma de hacer el mantecado. Lo entenderéis enseguida.

En primer lugar debemos cascar los huevos separando la clara de las yemas. Una vez separados los pesamos y el total de la suma imaginemos que da 323 gramos. Pues bien, a partir de este momento el peso de la harina será 323 gramos, el de la mantequilla 323 gramos y claro, el del azúcar igual.

En un bol mezclamos los huevos con la mantequilla a punto de pomada y cuando hace espuma añadimos las yemas una a una, batiendo con las varillas.

Una vez la mezcla está homogénea añadimos la harina tamizada poco a poco, hasta obtener una masa bien integrada. Como no hemos puesto ningún tipo de levadura, vamos a añadir aire montando las claras que hemos separado al principio al punto de nieve.

Para hacer las claras al punto de nieve las batimos con las varillas añadiendo 2 ó 3 gotas de zumo de limón y un pellizco de sal. Estarán listas cuando al dar la vuelta al bol donde las hemos batido no se desprendan.

Añadimos las claras batidas a la masa con movimientos envolventes usando una espátula. Si queréis se puede añadir la piel rallada del limón o incluso esencia de vainilla, pero no es imprescindible.

Vertemos la masa en un molde - el de estrella o cualquier otro - previamente engrasado con mantequilla y lo llevamos al horno precalentado a 180 grados durante 40-50 minutos. Transcurrido el tiempo clavamos un palillo y si sale seco, estará listo.

Extraemos del horno y cuando esté frío desmoldamos.

Ahora vamos a hacer el glaseado. Simplemente mezclaremos alrededor de 200 gramos de azúcar glass con el zumo de un limón - del que ya hemos abusado para montar las claras y puede que para sacar la ralladura, por lo que consumaremos el limonicidio -  y batimos hasta que el azúcar queda disuelto (si el zumo no es suficiente, añadimos agua de cucharada en cucharada). Pintamos con esta mezcla la superficie del mantecado de Avilés, dejamos reposar un rato hasta que el glaseado endurezca y listo para comer, ¿a que es fácil?

Si no queréis montar las claras a punto de nieve por falta de tiempo, se puede emplear levadura química (tipo Royal). Con un sobrecito de 20 gramos bastará.

Leche frita, dulce típico de la Semana Santa

leche frita

Receta original probablemente del sur de España pero actualmente extendida por todo el territorio que tiene algunas réplicas en Italia y los Balcanes, clara demostración que a idénticos ingredientes diferentes gastronomías generan recetas similares. Una joya típica de la Semana Santa española.


INGREDIENTES :

  • Medio litro de leche entera
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo
  • 1 peladura de piel de limón
  • 75 gramos de maizena (harina de maíz)
  • 100 gramos de azúcar
  • Azúcar glass
  • 1 huevo
  • Harina de trigo
  • Aceite virgen extra de oliva

Separamos medio vaso de leche que reservamos. El resto de la leche la calentamos en una cazuela con la rama de canela, la peladura de limón y los 100 gramos de azúcar. Removemos constantemente hasta que hierve. Retiramos del fuego y reservamos.

En el vaso de leche que hemos separado disolvemos bien los 75 gramos de maizena y mezclamos con el resto de la leche. Colocamos de nuevo al fuego hasta que espese bastante, con una consistencia mayor que la mahonesa pero todavía líquida.

Cuando esto ocurra vertemos la mezcla en una cubeta cuadrada que permita obtener un grosor de leche de 1 centímetro, aproximadamente. Dejamos enfriar a temperatura ambiente para llevarlo al frigorífico a continuación. Al cabo de unas cuatro horas - dependiendo del frigorífico - tendremos una masa solidificada que podremos cortar en cuadrados de tres dedos de lado, más o menos. Cada una de las porciones se untan de harina de trigo y mojan en el huevo batido para freírlas a continuación en abundante aceite de oliva (con 1 minuto por cara será suficiente). Se ponen sobre un papel absorbente para eliminar el aceite sobrante y se espolvorean si se desea con canela en polvo y azúcar glass.

Se pueden servir calientes, frías o a temperatura ambiente.

Simit, das beliebteste türkische Brot


Wenn Sie in die Türkei gereist sind, werden Sie sie überall gesehen haben. Das sind diese mit Sesamkörnern bedeckten runden Brötchen, die an Straßenständen verkauft werden und die jeder in der Hand hält, wenn er morgens als erstes auf dem Weg zur Schule und zur Arbeit die Straße entlang geht. Tatsächlich beschweren sich viele Türken darüber, dass Simit an Wochentagen stärkere Frühstücke wie Menemen oder çilbir ersetzt haben. Aber natürlich mal sehen, wer Zeit hat, sich so ein Frühstück zuzubereiten, wenn man gegen die Uhr noch ein bisschen schlafen muss.



Simit ist im Grunde ein Brot, weder süß noch salzig, aber dank der Zugabe von Sesamsamen hat es einen Geschmack, der es perfekt macht, es so zu essen, ohne Füllungen oder andere Zusätze. In der Tat scheint es beim Probieren, wenn wir die Entfernungen sparen, dass wir etwas mit Nüssen essen. Es ist wirklich sehr gut und frisch zubereitet, knusprig und mit dem Aroma von geröstetem Sesam  ist es doppelt so lecker.

ZUTATEN

  • 2 Gläser mit 200 ml (die typischen für Wasser) Mehl *
  • 1 Glas warmes Wasser
  • 1 Teelöffel Salz
  • 1 Teelöffel Zucker
  • 1 Teelöffel Oliven- oder Sonnenblumenöl
  • 1 Päckchen Trockenhefe (20 Gramm)
  • 2 Esslöffel Rohrzuckersirup**
  • halbes Glas Tee
  • Sesamsamen (Sesam) in Hülle und Fülle

* Die Türken geben an, dass Simit-Mehl verwendet werden sollte, obwohl seine Eigenschaften praktisch die gleichen sind wie das Stärkemehl, das wir hier verwenden.

** Rohrhonig ist kein Bienenhonig. Es ist ein Nebenprodukt des Zuckerrohrs. Sie können Melasse oder sogar Honig verwenden.

Wir trennen etwa 50 ml warmes Wasser (1/4 Glas) und darin lösen wir den Zucker auf und mischen die trockene Bäckerhefe. An einem dunklen und warmen Ort etwa 15 Minuten einwirken lassen. Dies geschieht, damit die Hefe wachsen kann.

In eine große Schüssel das zuvor gesiebte Mehl geben – nicht aufhören – und zu einem Vulkan formen. In die Mitte gießen wir das Wasser mit der Hefe und dem Öl und mischen gut.

Wir gießen den Rest des warmen Wassers ein und mischen gleichzeitig. Fügen Sie den Teelöffel Salz hinzu und beenden Sie das Kneten (wenn Sie eine Knetmaschine haben, ist dies die Zeit, sie zu benutzen).

Den Teig eine Stunde ruhen lassen oder bis er sich verdoppelt hat.

Sobald der Teig fermentiert ist, trennen wir eine Kugel von der Größe einer Zitrone ab, mehr oder weniger. Wir legen es auf eine glatte Oberfläche und rollen es, bis es einen langen Zylinder bildet. Der Zylinder sollte ungefähr die Dicke eines Fingers haben.

Wir trennen eine andere Kugel mit der gleichen Größe und bauen einen weiteren gleichen Zylinder. Was türkische Bäcker tun, ist, beide Zylinder gleichzeitig zusammenzurollen, so dass sich einer in den anderen verwickelt und einen Zopf bildet. Da dies Übung erfordert, empfehle ich, einen engen Zopf auf traditionelle Weise zu machen.

Lassen Sie es eine halbe Stunde an einem dunklen und warmen Ort ruhen, damit es wieder wächst.

Während der Simit wächst, bereiten wir einen Tee zu und lösen darin zwei Esslöffel Rohrzuckersirup auf.

Bei diesem Tee malen wir den Simit überall hin und ziehen ihn dann durch reichlich Sesamsamen, damit er ihn so gut wie möglich bedeckt. Wenn die Samen vorher geröstet werden, besser als besser, aber es ist nicht unbedingt erforderlich.

Wir heizen den Ofen auf 190 Grad vor und geben den Simit für etwa 20 Minuten oder bis er sichtbar golden ist.

Sie können heiß oder gewürzt gegessen werden, aber besonders wenn sie knusprig sind. Sie werden feststellen, dass es nichts Besseres gibt, um einen Tee oder eine Mahlzeit zu begleiten, die Sie sich vorstellen. 

Hojuelas para la Semana Santa


Un dulce muy típico de Castilla-La Mancha que se consume en toda España y gran parte de Latinoamérica, sobretodo en Semana Santa. Corresponde a un tipo de dulces que heredamos de los romanos y que consisten en masas de harinas fritas y endulzadas con azúcar o, en su época, con miel (de ahí viene la expresión "miel sobre hojuelas"). Están presentes, con el mismo origen, desde Alemania pasando por Polonia hasta Grecia, Italia y desde luego España.

Aparte de la historia que aportan, además son muy fáciles de hacer.


INGREDIENTES :

  • 250 gramos de harina de fuerza (preparar más cantidad por si acaso)
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de aceite de girasol (para la masa)
  • 1 cucharada y media de anís, orujo o aguardiente
  • Aceite de girasol para freír
  • Azúcar para espolvorear por encima

En un bol mezclamos la harina con el huevo, las tres cucharada de aceite de girasol y el anís. Amasamos bien hasta obtener una masa homogénea. Si la masa se pega a nuestros dedos vamos añadiendo más harina hasta que deje de hacerlo. Hacedlo poco a poco y parad de añadir en el justo instante en que la masa no enganche.

Amasad unos 10 minutos - cuanto más la trabajemos mejor quedarán las hojuelas - y luego con un rodillo extendéis la masa sobre una superficie plana.  Cuanto más fina quede, mejor. Cortáis con un molde que puede ser de cualquier tipo. Un vaso de los que que se emplean para beber agua vuelto del revés puede servir, pero igual sirve un molde para hacer galletas o simplemente emplear el cuchillo para marcar rectángulos o cuadrados. La forma que se de a la hojuela es lo de menos.

En una sartén honda vertéis una buena cantidad de aceite - debe hacer al menos 1 centímetro de profundidad - y cuando esté bien caliente incorporáis las hojuelas una a una evitando que se toquen. Deben freír burbujeando con fuerza. Cuando están doradas las sacáis y depositáis sobre un papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.

Se espolvorean con azúcar o si se quiere con miel. Se pueden comer calientes pero no hay problema en comerlas del tiempo. 

Colomba di Pasqua, la Semana Santa en Italia

La Colomba di Pasqua ("Paloma de Pascua") es el dulce típico italiano para degustar en Semana Santa, igual que lo es la Mona en Valencia y Cataluña, la Toña en Alicante y Murcia o el Mantecado de Avilés.

A pesar de que a menudo se sitúa su origen en la Alta Edad Media, lo cierto es que se trata de historias apócrifas que poco tienen que ver con la realidad. Lo cierto es que fue creada en los años 30 del siglo pasado por la misma gente que creó el Panettone con la única finalidad de que la gente dispusiera de un dulce típico para la Semana Santa, algo que ya habían conseguido con el primero.  Esta es la razón que la Colomba di Pasqua guarde un cierto parecido con el Panettone : un pan denso aromatizado y endulzado a conciencia.

La realización de la Colomba es compleja y requiere el empleo de harina de alto contenido en gluten (de fuerza extra), habitualmente denominada Harina de Manitoba porque suele proceder de ese territorio canadiense. Aparte de que los ingredientes son un tanto especiales, también requiere dobles fermentaciones de manera que el nivel de complejidad en su realización es alto, al nivel del Panettone, quizás incluso más.

Como sabéis este blog trata de simplificar las recetas sin que dejen de ser tradicionales y lo mismo hemos hecho con la Colomba. Os dejamos la receta simplificada tal y como se hace también en los hogares italianos. La compleja se suele dejar para las confiterías y se adquiere en las mismas, raramente se realiza en los hogares.

INGREDIENTES :

  • 350 gramos de harina de fuerza
  • 150 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 naranja
  • 1 limón
  • 150 ml de leche entera
  • 100 ml de aceite de girasol
  • 20 gramos de levadura química (Royal)
  • 1 cucharada de esencia de almendras
  • 50 gramos de azúcar (para decorar)
  • Una docena de almendras crudas (para decorar)
  • Opcional : perlas de chocolate, fruta escarchada troceada o pasas sin hueso


En primer lugar separamos las claras de las yemas.

Con un pellizco de sal y tres gotas de zumo de limón montamos las claras a punto de nieve. Si tenéis unas varillas eléctricas es el momento de usarlas. Estarán listas cuando al dar la vuelta al bol las claras no caigan. Reservamos.

En otro bol y también con la ayuda de las varillas batimos las yemas con 150 gramos de azúcar. Cuando hace espuma procedemos a rallar la piel de la naranja y del limón. Mezclamos bien.

Añadimos a la mezcla de yemas medio vaso de aceite de girasol (100 ml) y 3/4 de un vaso de leche entera (150 ml), además del aroma de almendras,  y batimos de nuevo con las mismas varillas de montar.

Cuando está todo bien mezclado añadimos 350 gramos de harina de fuerza poco a poco, sin dejar de batir, y sobretodo tamizada para que no haga grumos. 

Cuando tenemos la mezcla bien homogénea añadimos 20 gramos de levadura química (lo que es un sobre de levadura Royal). Batid bien para que quede bien distribuida.

Es el momento de añadirle los "tropezones" que también encontramos en el Panettone : pasas sin hueso, fruta escarchada o perlas de chocolate. Pero tampoco es raro dejarla tal cual.

Es el momento de añadir las claras que habíamos montado al principio. Las incorporamos y con movimientos envolventes de arriba hacia abajo las mezclamos con la masa de las yemas. Ya tenemos la masa de la Colomba.

Ahora es el momento de verterla en el molde. Este molde tradicionalmente tiene forma de cruz, con un brazo más largo que el otro, lo que vendría a ser la forma de una paloma (muy estilizada y con mucha imaginación, por supuesto). Se puede comprar por Internet, los hay de papel, silicona o metal,  o bien se puede prescindir del mismo y usar un molde redondo ya que el sabor por supuesto no se alterará.



Una vez tenemos la masa en el molde se cubre con azúcar espolvoreada y con almendras crudas enteras, generalmente sin pelar.

Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos la Colomba durante 40 minutos. Transcurrido el tiempo pinchamos con un palillo en el centro y si sale seco ya está lista.

Fried Flowers, spanish Easter sweets

They are found in a wide area of ​​Spain with different names (flower heads, flowers, fried flowers, La Mancha flowers, Extremadura flowers...) and in order not to specify either the location or a specific name, at least we will all agree that they represent flowers and that are fried


Fried Flowers are representatives of ancient sweets in which a flour dough is fried in fat or oil and then sweetened with honey. This type of sweets were already documented since the times of Rome. To this same group belong the current pestiños, churros and a good number of European sweets, from Italy to Poland.

Fried Flowers are found in Castilla La Mancha and Extremadura, although they have now spread to a large number of other communities. I have seen them in Andalusia and Galicia, although they can be found throughout Spain. They used to be eaten during Carnival or Easter, although once again they have lost their timeliness to be accessible almost at any time of the year.

The first time I saw them, they seemed very difficult to make, but once you learn the technique, they are extremely easy to cook. You do, however, need a special mold that can be purchased at any store or on Amazon. There are very different types but I recommend the simplest ones since those with complicated watermarks have a tendency to break the flower if the dough with which they are impregnated is not perfect.



The technique is simple. We make a dough in which we wet the mold and then take the mold to the hot oil until the flower detaches from it.

INGREDIENTS :

  • 300 grams (10 oz) of pastry flour
  • 150 ml (3/4 cup) of milk
  • 150 ml  (3/4 cup) of water
  • 6 eggs
  • 1 pinch of salt
  • 30 ml (1 tbsp + and a half) of anise, pomace or other liqueur to taste
  • 1 orange or star anise (to taste)
  • Icing sugar
  • ground cinnamon (optional)
  • Honey or syrup (optional)
  • 80% sunflower/corn/canola oil + 20% extra virgin olive oil

First, pour the milk, water, beaten eggs, flour, eggs, liquor and a pinch of salt into the blender glass and mix well. It is the fastest way to make the dough, which on the other hand will be quite liquid, like custard or clear mayonnaise.

In a frying pan, heat the oil. You can only use sunflower oil but if you add olive oil the heating point will rise and you will be able to get a higher temperature before it smokes. That way it will be better.

In the oil we put a peel of orange peel - without the bitter part - or star anise. It is to give more flavor.

Now we must submerge the mold first in the hot oil.

Once the mold is hot, we submerge the mold in the dough that we have prepared but not completely, only three quarters of it. If we submerge it completely, the paste will adhere to the mold and it will be very difficult for it to come off.



Once the mold is already covered, we take it to the oil where we will submerge it. Quickly the frying will start bubbling and then, as if by magic, the batter will separate from the metal. It may do it slowly, let's be patient. If it's hard to come off, tapping the metal should suffice. Some will break, it's inevitable. It's one in five. If they are more, something is wrong with the pasta we have made.




Now the "free" flower will float on the oil and the bubbling will have decreased a lot. That means it's already fried. We collect with a slotted spoon or similar and leave on a rack to drain the excess oil, to finally transfer it to absorbent paper to remove as much oil as possible. The less oily, the better.

Finally, sprinkle with icing sugar and cinnamon powder (the latter is optional).

Also if you want they can be bathed in a light syrup or even in honey.

A sweet that you will repeat often, of that I am sure.

Torrijas de Leche para esta Semana Santa

Las torrijas surgen del aprovechamiento del pan duro sobrante de días anteriores. Son muy sencillas de hacer, típicamente españolas, y realmente sabrosas. Además son por derecho propio el dulce típico y más fácil de hacer de nuestra Semana Santa.


INGREDIENTES :

  • 1 barra de pan duro (en algunas panaderías o supermercados se venden por estas fechas panes destinados a hacer torrijas. Si no se dispone de los mismos se hace con una barra ancha)
  • 1 litro de leche
  • 3 ó 4 huevos
  • 100 gramos de azúcar
  • Canela en rama (1 ó 2)
  • Canela en polvo
  • 1 peladura de limón
  • Aceite virgen extra de oliva

Cortamos con un cuchillo muy afilado la barra de pan en rebanadas de un dedo de ancho aproximadamente. Es conveniente que el pan esté duro pero no seco ya que se desmigaría. Si lo compráis en la panadería le pedís que os la corten ellos con la máquina si pueden hacer el grosor requerido. Lo guardáis en un lugar cerrado y hasta el siguiente día.

Herviremos la leche con la rama de canela y la piel del limón sin la parte blanca ya que amarga (es decir, la piel extraída debe ser traslúcida). Se puede añadir el azúcar pero en ese caso se tendrá que remover constantemente para que no se pegue.

Cuando la leche hierva apagamos el fuego y dejamos reposar retirando el limón y la rama de canela. En ese momento vamos añadiendo la mitad del azúcar cucharada a cucharada (50 gramos son unas 2 cucharadas y media, más o menos). No pongáis todo el azúcar. Esto es importante porque cuanto más dulce sea la mezcla más pesadas y empalagosas resultan las torrijas. Removéis a conciencia y cuando la leche todavía esté bien caliente para que se disuelva bien.

Cuando la leche esté tibia o mejor fría cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en ella en un plato o fuente honda de manera que la rebanada “haga pie”. Esto es importante para que no se desmigue pero quede a la vez  mojada pero sin empaparse hasta el punto de que se desmigue o incluso rompa al manipularla.

Una vez las rebanadas están suficientemente empapadas las pasamos por el huevo batido por ambos lados y con la ayuda de una espátula las depositamos en una sartén con abundante aceite pero no demasiado caliente de manera que prácticamente no burbujee. Cuando consideramos que la cara inferior está frita le damos la vuelta con cuidado de no romper la rebanada. En cuestión de dos o tres minutos debería estar lista, obteniendo un color dorado que nunca muy oscuro. Retiramos el aceite sobrante con la ayuda de un papel de cocina y espolvoreamos con azúcar y canela en polvo.

Una receta sencilla que es imposible que no guste a todo el mundo.

Pestiños para esta Semana Santa

  


Los pestiños se consumen durante todo el año pero especialmente en Todos los Santos, Navidad y en estas fechas de Semana Santa. Son muy fáciles de hacer.

INGREDIENTES :

  • Medio kilo de harina blanca
  • Un vaso (200 ml) de vino blanco
  • Un vaso de agua
  • 1 cucharada de canela en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de anís
  • 1 cucharada de sésamo
  • La piel de una naranja (sin la parte blanca)
  • Azúcar glass, azúcar o un vaso de miel
  • Aceite virgen extra de oliva

En primer lugar vamos a aromatizar el aceite. Dispondremos en una sartén una buena cantidad de aceite, la suficiente para que una vez aromatizado extraigamos un vaso del mismo queden al menos un par de dedos para freír los pestiños.

En el aceite todavía frío vertemos la cucharada de anís, la de sésamo (o ajonjolí, como queráis llamarlo) y la piel de la naranja. Ponemos a fuego bajo y removemos los ingredientes durante unos diez minutos.

Transcurrido el tiempo retiramos del fuego y filtramos para retirar los aromatizantes. Dejamos enfriar separando un vaso (200 ml) del aceite.

En un bol mezclamos la harina con la canela y un pellizco de sal. A continuación añadimos el vino blanco y el vaso de aceite aromatizado que habíamos separado. Mezclamos bien hasta que tenemos una masa que no se pegue a los dedos. Si fuera necesario añadimos agua (hasta un vaso como máximo) para conseguir la consistencia adecuada.

Una vez la masa no se pegue a los dedos podemos pellizcar porciones a las que daremos forma de pequeñas tortas. Luego doblamos los lados para que se unan y tomen la forma que veis en la imagen. 

Calentamos el aceite que ha restado y en él freímos los pestiños hasta que están dorados. El aceite debe estar muy caliente, casi a punto para humear de manera que al introducir los pestiños estos se frían con un fuerte burbujeos. Deberemos así mismo introducir una cantidad muy pequeña cada vez para evitar que se toquen. Una vez están dorados los extraemos, dejamos que escurra el aceite y espolvoreamos con azúcar glass. Si queremos rebozarlos en azúcar, simplemente al sacarlos del aceite los dejamos escurrir brevemente y luego los  pasamos por un bol con azúcar.

Los pestiños a la miel requieren diluir la miel en agua utilizando una cazuela a bajo fuego de manera que se obtenga un líquido con la consistencia del almíbar. Se pasan los pestiños y se deja escurrir el sobrante.

Es ese tipo de dulce que os pedirán más de una vez.

Chuchos de crema

Este dulce consiste en una masa  rellena de crema pastelera que se fríe en abundante aceite y se reboza finalmente en azúcar. Fue creado en Gerona en los años veinte del siglo pasado, parece ser que derivado de un producto francés similar, y desde entonces es tradicional en la ciudad, al igual que en otras regiones españolas del Levante. En Cataluña se suele adquirir en la churrerías y muy raramente en confiterías porque es un producto perecedero que debe consumirse casi recién hechos o de lo contrario la pasta se ablanda y queda demasiado aceitoso, al igual que ocurre con los churros.


Os voy a dar la receta oficial, es decir, la que hacen las churrerías y luego la "no oficial" para tener chuchos en cuestión de minutos usando pasta de hojaldre.


INGREDIENTES (para la receta "oficial") :

Para la masa :

  • 1 Kg de harina de repostería
  • 300 ml (1 vaso y medio) de leche entera
  • 150 gramos de azúcar
  • 5 huevos
  • 200 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de levadura fresca (la que se debe guardar en el frigorífico)
  • Una cucharadita de sal  (5 gramos)
  • Aceite de girasol, maíz, canola etc

Para la crema pastelera del relleno :

  • Medio litro de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 100 gramos de azúcar
  • 40 gramos de maizena (fécula de maíz) o bien almidón, fécula u otro espesante

Para hacer la crema pastelera lo primero que tenemos que hacer es poner la leche a calentar a fuego muy bajo. Mientras batimos las yemas con el azúcar y la maizena hasta que queda bien homogéneo. A continuación vamos vertiendo la mezcla en la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta que espese. Retiramos y dejamos enfriar. Una vez la crema está fría la metemos en una manga pastelera.


Mezclamos y amasamos todos los ingredientes listados en la masa menos la mantequilla. Os recomiendo, si no tenéis amasadora o robot de cocina que primero mezcléis los líquidos y luego poco a poco vayáis adicionando la harina.

Una vez la masa está homogénea vertemos poco a poco la mantequilla a punto pomada (es decir, ni líquida ni sólida, muy blanda pero no fundida).

Cuando la masa está fina cubrimos con un papel film y dejamos reposar al menos 8 horas.

Transcurrido el tiempo cortamos una porción de la masa y la extendemos con el rodillo sobre una superficie plana enharinada. Antes de extenderla pesad la cantidad. Si es de 100 gramos deberemos disponer al menos 30 gramos de mantequilla o margarina. La mantequilla, todavía fría, la extendemos con el rodillo de manera que ocupe la mitad de la masa que hemos estirado previamente. La colocamos encima de la misma y doblamos la masa para que la encierre. Trabajamos con el rodillo esta especie de "emparedado" de manera que doblando y estirando vayamos integrando la mantequilla en la masa.

Dejamos reposar 1 hora y ya podemos retirar un cuadrado de 10 x 10 cm. Cortamos los lados de manera que quede con la forma de un triángulo.  En la base del triángulo ponemos la crema pastelera y con cuidado enrollamos para hacer un paquete cerrado por los lados. El pico del triángulo es el cierre y para que no se abra lo mojamos un poco en agua.

Los lados del cuadrado se retiran para que quede un triángulo. La crema se pone en la base.


Ahora se debe dejar reposar en lugar seco, cálido y sin luz para que el fermento lo haga crecer.

Transcurrida una hora freímos el chucho en abundante aceite de girasol - debe flotar en el mismo - hasta que queda bien dorado. Lo extraemos de la sartén, lo ponemos en una rejilla o papel absorbente, y rebozamos a continuación en azúcar granulada blanca.

INGREDIENTES (para la receta "fácil") :

  • 1 placa de hojaldre
  • 1 huevo
  • Crema pastelera (ver arriba)
  • Azúcar granulada blanca (la normal)
  • Aceite de girasol, maíz, canola etc

Cortamos cuadrados en la placa de hojaldre de unos 10 cm de lado.

Dentro del cuadrado dibujamos un triángulo equilátero y en la base del mismo disponemos crema pastelera.

Enrollamos el hojaldre y sellamos el pico del triángulo pintando con el huevo.

Freímos en abundante aceite y luego dejamos sobre papel absorbente. Rebozamos en azúcar y listo para comer, tibio o frío.

A estos últimos chuchos, hechos de la manera sencilla, se les suele llamar chuchos hojaldrados.

Reduce the risk of cancer by eating foods rich in antioxidants

 

According to several studies carried out, it is estimated that around 30% of human cancers are due to poor eating habits, while 60% of all cancers could be reduced or minimized by consuming certain foods that contain anti-cancer substances, mainly antioxidants. Antioxidants are substances that retard or prevent the oxidation of other molecules. Oxidation reactions, inherent to the functioning of all organisms, produce free radicals that eventually damage cell structures. The effects of this damage can be multiple, but some of them can lead to cancer.

Let's see which foods contain the most antioxidants and why we should consume them *:

* take this list as merely informative. This is not a therapy or a cure, but information on the latest discoveries in natural anticancer drugs.


1. Dark green leafy vegetables: spinach, kale, Swiss chard...

These vegetables contain lutein, a beneficial antioxidant in the fight against cancer, and kale also has indole-3-carbinol, an inhibitor of cancer cell growth.



2. Vegetables and fruits of red or orange color (tomatoes, purple grapes, apricots, etc.)

They contain lycopene, a pigment that gives the tomato its characteristic color as well as being a powerful antioxidant, protecting our cells from oxidative stress. It is effective in reducing the risk of lung, prostate and digestive cancer. Eating tomatoes in a salad, in gazpacho or as a sauce for pasta is the best and easiest way to consume a large amount of lycopene.

3. From the cauliflower family:

Cauliflower, broccoli, Brussels sprouts... contain powerful antioxidants and broccoli has diindolylmethane, which is beneficial in the fight not only against cancer, but also against infections caused by viruses or bacteria as it strengthens the immune response.

4. Red wine:

Without this serving to acquire "alcoholic" customs, the wine contains resveratrol, a product that the grape generates to defend itself against fungal attacks. In 2006, work began with this antioxidant - although it is not strictly such - and it was observed that it extended the life of various types of invertebrates. Although at first it was considered a "life extender", it is now known that it has practically no effect on healthy higher vertebrates. Resveratrol is also found in walnuts and peanuts, so there are versions of it for all audiences. A correct dose of resveratrol is considered to be one glass of wine per day for women and two for men, which can also be supplemented by must of black grapes.

5. Green tea:

Green tea contains polyphenols, compounds that ferment in our digestive system and have a beneficial influence on the circulatory system and cancer.


6. Nuts:

If you have noticed in the previous sections walnuts often appear. Well, it is one of the healthiest and most beneficial nuts for our body. Nutritionists say that eating a handful of nuts after a heavy meal practically erases from our body the bad consequences that the first one would have left in it. It is also healthy to eat almonds, hazelnuts or pistachios because they contain vitamin E, a powerful antioxidant (also present in extra virgin olive oil and sunflower oil, among others) with direct effects on cancer cells.

7. Garlic:

Garlic can be said to be a "broad spectrum" remedy. It has been shown to have positive effects in treating certain types of cancer, as well as fighting certain infections and lowering blood pressure. When garlic cloves are crushed or crushed, allicin is formed, a kind of natural antibiotic that unfortunately is lost when it is cooked.

8. Citrus:

Due to its high content of vitamin C - a powerful antioxidant - we should include tangerines, oranges and lemons in our diet. But not only citrus fruits contain large amounts of vitamin C. Strawberries, parsley or green peppers beat them by many bodies. Even potatoes, cooked whole, are an excellent source of vitamin C.

9. Should I buy antioxidants at herbalists or pharmacies or start buying products such as juices with antioxidants incorporated?

No way. First of all, there are few studies indicating the effects of taking antioxidants in large amounts. To my knowledge there is a pretty serious one that indicated that taking resveratrol in large amounts had detrimental effects on the kidney. You have to eat healthy and that is enough to take the necessary antioxidants. Products to which antioxidants have been added are usually innocuous except for their price, being useless as substitutes for natural antioxidants (remember that to ingest the omega-3 that a simple sardine contains, we should drink 6 liters of milk enriched with this element. ..which they also extract from a simple sardine).