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Tostadas vascas

La primera vez que comí este manjar fue en un hotel de Bilbao, allá por el año 1990. El camarero que servía mi mesa, un cachondo mental, me preguntó de dónde era y le dije que de Barcelona. Ante la respuesta exclamó : "ah, el lugar a las afueras de Bilbao donde se van a celebrar los Juegos Olímpicos. Aquí en el centro no las queremos, porque hay problemas de aparcamiento". Si habéis estado en Bilbao o conocéis el sentido del humor vizcaíno, sabréis que humoradas como estas las hay y muchas.
Lo cierto es que entre chiste y chiste me sirvió unas tostas "bilbaínas" que no se muy bien si eran de verdad de Bilbao o de otro lugar, pero estaban de vicio. Le pedí la receta y muy serio me la anotó en una servilleta según le había dictado el chef en la cocina.  Los vascos se toman muy en serio la comida y con todo se hace broma menos con eso.

INGREDIENTES :

Pan de payés o de pueblo, como queráis llamarlo, cortado en rebanadas anchas de 1 cm y con mucha corteza a ser posible.
Leche
Palo de Canela
Limón
Azúcar
Huevo
Aceite virgen extra
Azúcar glass (impalpable)
Canela molida

En una cazuela ponemos a calentar medio litro de leche con el palo de canela y la piel del limón sin la parte blanca.
Cuando empieza a hervir bajamos el fuego y dejamos unos minutos más para que los saborizantes hagan su efecto. Retiramos y disolvemos cuatro cucharadas de azúcar colmadas.
Mojamos el pan en la leche por ambos lados y de forma breve o se deshacerá. Se escurre el sobrante de leche y se pasa por el huevo batido.
Inmediatamente freímos por ambos lados en una sartén con un chorro generoso de aceite de oliva. La tosta se espolvorea con azúcar glass y un poco de canela molida y se sirve caliente. Lo dicho, está de vicio.