De todas las bicas y bizcochos gallegos mi favorita es la Bica de Laza que solo lleva claras de huevo, nata y harina y aún así está tan esponjosa o más que cualquier bizcocho levado. Por los ingredientes que usa el color que adquiere es blanco, y de ahí el nombre. Os dejo a la imaginación cómo es su textura al paladar, pero es de lo más fino que podéis probar.
Se acerca el carnaval : Bica de Laza
Protegerse de los resfriados a través de la alimentación
1. Airear las habitaciones y mantenerlas en la medida de lo posible bien soleadas.
2. Mantener la boca cerrada y la nariz protegida cuando estén en la calle.
3. Acostumbrarse a no llevar la mano a los ojos, boca o nariz a menos de que esté bien limpia.
4. Lavarse las manos a menudo.
5. Evitar tocar objetos de la calle, especialmente pasamanos, pomos u objetos que sean tocados por otras personas de manera continuada.
6. Evitar que estén mucho rato en lugares cerrados o poco ventilados con mucha gente alrededor.
7. Evitar enfriamientos o sufrir bruscos cambios de temperatura
Higos en jarabe
Esta receta se realiza con higos secos, así que la podéis preparar en cualquier momento del año. Se tarda 15 minutos en realizarla, de manera que el tiempo – o la falta del mismo – tampoco es problema.
INGREDIENTES (4 personas) :
• Un vaso y medio de higos secos cortados en trozos
• Medio vaso de agua
• 2 cucharadas de azúcar
• Una cucharadita de extracto de vainilla
• Media cucharadita de canela en polvo
• Una cucharadita de ralladura de piel de naranja
• El zumo de una naranja pequeña
En una cazuela mezclamos el azúcar, el agua, el extracto de vainilla, la canela y la ralladura de la piel de naranja además del zumo. Llevamos a ebullición sin dejar de remover y cuando esto ocurra bajamos el fuego y agregamos los higos cortados en trozos. Cocinamos hasta que el jarabe espesa y los higos estén blandos.
Se sirven a temperatura ambiente o ligeramente fríos (colocar en la parte alta del frigorífico un máximo de dos horas y luego sacar cuando se empieza a comer para que a la hora del postre no esté demasiado frío).
Gofres belgas
- 700 gramos de harina de fuerza
- 2 vasos (400 ml) de leche entera
- 200 gramos de mantequilla sin sal
- 3 huevos grandes
- 1 cucharadita de azúcar vainillado o esencia de vainilla (opcional si vais a usarlos con crema, chocolate, nata, mermelada, miel etc que ya incorporan su propio sabor)
- 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
- Un pellizco de sal
Plum cake inglés
El plum cake es un bizcocho tradicional inglés con un relleno de fruta confitada y opcionalmente aromatizada con licor. Existen pasteles similares en infinidad de gastronomías y por eso es muy difícil determinar el origen exacto del mismo, es decir, si nació de forma autónoma o bien fue copiado de algún pastel anterior de la Europa continental.
- 250 gramos de harina de repostería
- 200 gramos de mantequilla sin sal
- 200 gramos de azúcar moreno
- 4 huevos grandes
- Levadura química (tipo Royal)
- 50 gramos de pasas corintias o sultanas (sin semillas)
- 50 gramos de frutas confitadas
- 50 gramos de nueces picadas
- 1 naranja
- 1 limón
- 100 ml de ron (opcional)
Bacalhau dourado
En Portugal las preparaciones de bacalao son muy populares, al igual que ocurre en España, Italia y sur de Francia. La razón reside en la dispensa papal que se otorgó al mismo durante la Edad Media para que se pudiera consumir durante Cuaresma, algo que estaba vedado para todo tipo de carne y pescado hasta la fecha. Eso hizo que se desatara una auténtica fiebre por la captura y comercio del bacalao que llevó a pescadores portugueses y vascos hasta la isla de Terranova, en la actual Canadá, donde fundaron factorías para salar el pescado, en una época donde no había casi ninguna otra forma de conservar los alimentos, y llevarlo a Europa al final de la campaña de pesca.
Es esta la razón por la que Canadá, finalmente colonizada por franceses e ingleses, esté plagada de toponímicos portugueses y vascos. Por ejemplo la península del Labrador se denomina así por el navegante y explorador portugués Joao Fernandes Lavrador, aunque en realidad dicho nombre se lo otorgó él mismo a Groenlandia y no al territorio que finalmente fue denominado de tal manera por una de esas extrañas carambolas de la Historia.
- 300 gramos de bacalao en migas
- 3 ó 4 patatas medianas
- 4 huevos
- Sal
- Aceite de girasol
Huevo a la escocesa
Muy populares en el Reino Unido, son la típica comida que se hace para desayunar pero sobretodo para llevar de picnic, en esos raros días en que luce el sol en la campiña de las islas británicas. Consiste en un huevo duro recubierto de carne picada y todo ello rebozado. El huevo se puede hacer con la yema todavía blanda o bien duro, al gusto del comensal.
Así que ya sabéis, si este domingo no se os ocurre qué desayunar, esta puede ser una solución.
- 4 huevos
- 3 salchichas grandes (butifarras) de unos 150 gramos cada una
- Harina de trigo blanca
- Pan rallado (o panko japonés)
- 1 huevo extra (para rebozar)
- Aceite de girasol, maíz o canola
Pollo rebozado a la japonesa con panko
Los japoneses comen poca carne y por eso sus recetas con este ingrediente tienen una clara influencia occidental. El Tonkatsu es una de ella. Se trata de carne rebozada en panko (el pan rallado típico japonés) y bañado (o mojando) en la salsa homónima. Se trata de un plato oriental que nadie rechazaría, por mucho que no fuera afecto a ese tipo de gastronomía.
INGREDIENTES (4 personas) :
Para la carne :
- Lomo de cerdo cortado en filetes gruesos (en total unos 600 gramos)
- 1 huevo
- Panko*
- Harina blanca de trig
- Pimienta negra molida
- Sal
- Aceite de maíz, girasol o canola
Para la salsa tonkatsu :
- 3 cucharadas de salsa Worcestershire
- 2 cucharadas de ketchup
- 2 cucharadas de salsa de ostras *
- 1 cucharadita de azúcar blanco
- 10 rebanadas de pan de molde
Lángos
El lángos a veces se llama la pizza húngara y de hecho se le parece bastante, aunque con sutiles diferencias. Pertenece al conjunto de panes con rellenos o toppings que abundan en Europa como el Lamadjun armenio, la Coca de Recapte leridana o la Flammkuchen alsaciana (aparte de la pizza napolitana, claro).
En principio el lángos se horneaba pero más tarde se empezó a freír en aceite, al igual que ocurre con algunos tipos de pizza napolitana. Los lángos se suelen hacer de varios tipos : rellenos, con cobertura (lo cual no excluye que además estén rellenos), salados y dulces.
El relleno se cocina en ocasiones directamente con la fritura de la masa (en este caso la mayoría de las veces es queso) mientras que en otras se cocina aparte (y suele ser calabaza).
La cobertura también se cocina aparte, si así lo precisa, depositándose sobre la masa una vez frita. Si la cobertura es dulce - nutella y mermelada son muy habituales - se coloca con el lángos caliente o ya a temperatura ambiente.
La verdad es que no hay una receta única sobre rellenos y coberturas. Ocurre un poco como con la pizza italiana, lo cual no quiere decir que un lángos con piña y pollo no sea mirada con recelo por un húngaro.
Como he dicho los rellenos más tradicionales son queso y calabaza. Para las coberturas son habituales el queso, la carne, una mezcla de queso con paprika (picante o dulce) y la nata agria. de
Esta es la típica comida húngara que se vende en puestos callejeros. También la podéis encontrar en Austria, Eslovaquia, Serbia y Rumania. No porque sea muy popular y por ello haya traspasado fronteras, si no porque en un tiempo no muy remoto todos los países que he nombrado formaban parte del Imperio Húngaro.
En la Edad Media Hungría constituyó un potente reino al cual debemos que los turcos no invadieran Europa. De hecho durante siglos fueron los únicos que plantaron cara a los Otomanos en el este del continente. En aquella época dominaban un área mucho mayor que la actual. La zona de Transilvania era húngara, así como el norte de la actual Serbia (de hecho Belgrado es una ciudad fundada por los húngaros), así como partes de Eslovaquia y la misma Austria, cuando aún no podía suponer que se convertiría en un Imperio durante el siglo XVIII. La impronta de Hungría en la Europa Oriental es de enorme importancia.
INGREDIENTES
- 500 gramos de harina de fuerza
- 1 vaso (200 ml) de leche
- Medio vaso (100 ml) de agua tibia
- 30 gramos de levadura fresca
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 pellizco de sal
- Aceite para freír (girasol, canola, maíz etc)
Para la cobertura
- 400 gramos de queso rallado
- 1 cucharadita de paprika picante (pimentón picante)
Ponemos tibia la leche con unos 30 segundos al microondas. Desleímos la levadura y disolvemos el azúcar. Dejamos en un lugar oscuro y cálido para que la levadura crezca. Con media hora será suficiente.
En un bol grande vertemos la harina tamizada - para que no haga grumos - y le añadimos las dos cucharadas de aceite, una cucharada de agua tibia y la levadura ya crecida. Mezclamos bien y amasamos hasta que queda suave y homogénea (si tenemos una amasadora es el momento de emplearla).
Dejamos reposar la masa durante 1 hora o hasta que duplique el tamaño (en un lugar cálido y oscuro).
Separamos 5 bolas de la masa y las aplanamos, dejando los bordes un poco más gruesos. Los panes plantos deberán tener alrededor de 15 cm de diámetro (más o menos), pero adaptadlos al tamaño de la sartén.
Dejamos reposar 30 minutos para que aumenten de tamaño.
Disponemos en una sartén de abundante aceite vegetal y a fuego medio freímos los lángos por ambos lados hasta que queda dorados. Luego los escurrimos en una rejilla o sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
En una sartén antiadherente con un poco de aceite fundimos el queso y lo vamos depositando en cada pan. A continuación espolvoreamos un poco de pimentón picante (antes de que el queso endurezca) y listo para comer. A veces, con suerte, si depositáis el queso directamente sobre el lángos recién salido de la sartén se funde y no hace falta hacerlo aparte.
Con una ensalada - que podéis montar encima, no hay problema - ya tenéis una cena lista.
Quesillo
El Quesillo es uno de los postres más populares entre los canarios. Se trata de un flan realizado en gran parte con leche condensada y no lleva nada de queso, así que no se muy bien por qué del nombre. He consultado varias fuentes pero ninguna me han asegurado al cien por cien que tengan razón en los argumentos que defienden (que si es por el aspecto amarillento, que si es porque antiguamente llevaba queso...) por lo que me abstengo de asegurar nada. Lo que sí os puedo afirmar que se trata de un postre que crea adicción.
- 1 lata de leche condensada La Lechera (no es por publicidad, es la que uso como medida, son unos 380 gramos de leche condensada)
- Leche según la lata de la Lechera (luego lo explico)
- 5 huevos
- 1 limón
- Caramelo líquido
En Burdeos no solo hay buen vino
La palabra canelé procede del dialecto gascón hablado en la región de Burdeos y significa "canalón" o "acanalado". El nombre se debe al curioso estriado de estos dulces obtenido por medio de moldes específicos de forma cilíndrica y lados muy verticales. Los canelés son sin lugar a dudas uno de los dulces más populares de Francia y desde luego de la ciudad de Burdeos. Su exterior oscuro es debido a un proceso de caramelización que sin embargo no lo hace crujiente, mientras que el interior es blando y de consistencia gomosa. El sabor que poseen es espectacular, combinación del ron y la vanilla que llegaban al puerto de la ciudad desde las colonias.
- 500 ml de leche entera (medio litro)
- 250 gramos de azúcar
- 100 gramos de harina (de repostería o de fuerza)
- 2 huevos + 2 yemas
- 50 gramos de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de ron (40 ml)
- 1 vaina de vainilla (o 20 gramos de azúcar vainillado si no tenéis vaina)
Para hacer este dulce sería preciso disponer de moldes de silicona específicos, pero si no los tenéis podéis emplear moldes para hacer flanes o magdalenas.
Lentejas tradicionales
Cocido típico de Castilla y en general en toda España el cual posee algunas características remarcables. La primera el empleo de lentejas, que es la legumbre del futuro porque fructifica en condiciones muy duras que no soportan otras plantas y ni siquiera otras leguminosas. Cuando los terrenos se agotan lo mejor es plantar leguminosas porque fijan el nitrógeno en el suelo pero si quieres además obtener una buena cosecha, la lenteja produce en condiciones de extrema pobreza del suelo.
- 1 vaso de lentejas secas (un vaso de los de agua, de un 200 ml, lleno hasta arriba)
- 2 patatas grandes
- 1 cebolla morada (dulce) grande
- 4 morcillas (con arroz o sin eĺ, al gusto)
- 1 chorizo dulce para cocinar
- 1 hueso de jamón o una punta de jamón
- 1 hoja de laurel
- 1 diente de ajo
- Medio vaso de tomate maduro rojo rallado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal
- Aceite virgen extra de oliva
- Opcional : un cuarto de vaso de arroz , dos zanahorias
Pastitsio griego
El pastitsio es una receta muy popular en Grecia cuyo origen se sitúa en los pasticcio italianos esto es, pasteles horneados con capas de pasta y ragú. Estos platos derivan igualmente de recetas ya conocidas por los romanos y que se llamaban pasticium, los cuales se difundieron con rapidez por todo el Mediterráneo. Aparte de los pasticcio italianos, encontramos la timpana maltesa y esta receta griega que hoy nos ocupa. Aunque esta es la teoría aceptada otros en cambio indican que el origen de estos platos es la misma Grecia y por tanto la lasagna italiana sería descendiente de un primitivo pastitsio.
El pastitsio consiste en una capa de pasta que se cubre de carne picada, todo ello rematado por una bechamel con queso kefalotyri. Como veis, muy parecido a la lasaña italiana.
En Grecia se emplea para comidas familiares con muchos comensales, de fin de semana ("sábatokiriákos", literalmente sábado-domingo), porque es fácil de hacer, saciante y además bastante barata.
La pasta que se emplea suele vender como "pasta para pastitsio", tubular, recta y de longitud media, pero también se puede emplear bucatini (una especie de spaghetti tubular, es decir, con agujero central), macaroni o penne. La pasta para pastitsio os será difícil encontrarla fuera de comercios especializados en comida griega.
INGREDIENTES (6/8 comensales)
Para la pasta
- 500 gramos de pasta tubular (por ejemplo macaroni o bucatini)
- Medio vaso de queso rallado (los griegos emplean kefalotyri pero podéis emplear cualquier otro semi graso que encontréis)
Para el ragú de carne
- 800 gramos de carne picada de ternera (o mecla ternera/cerdo)
- 500 gramos de tomate triturado
- 2 cebollas moradas (dulces)
- 1 zanahoria grande
- 2 dientes de ajo
- Medio vaso de coñac
- 1 rama de canela
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite virgen extra de oliva
Para la bechamel
- 100 gramos de mantequilla
- 100 gramos de harina blanca
- 1 litro de leche
- 1 pizca de nuez moscada
- sal
En primer lugar vamos a prepara el ragú de carne.
En una sartén con un chorro generoso de aceite freímos las cebollas bien picadas y los dientes de ajo sin el germen verde también muy picados. Añadimos también la zanahoria rallada. Cuando la cebolla transparenta, añadimos la carne, salpimentando.
Dejamos hacer hasta que la carne está visiblemente hecha. En ese momento añadimos el medio vaso de coñac y la rama de canela. Esperamos hasta que el licor se ha evaporado casi al completo.
En ese momento retiramos la rama de canela y añadimos el tomate triturado. Dejamos hacer a fuego bajo hasta que queda bastante seco (cuanto más seco, mejor). Rectificamos de sal y pimienta y reservamos. Por cierto, el uso de canela es bastante habitual en contextos fuera de los dulces. De hecho uno de sus primeros usos fue aromatizar guisos de carne, mucho antes de su empleo en repostería.
Cocemos la pasta según las indicaciones del fabricante para obtenerla al dente pero considerando que como luego se va a hornear, restamos dos o tres minutos. Por ejemplo, si el fabricante dice que se obtiene al dente a los 8 minutos, la cocemos solo 5. Tras la cocción la retiramos del fuego vertiéndola en un escurridor. Luego la llevamos a un bol y la removemos con una cucharada generosa de mantequilla cuando aún esté caliente. Así impregnará la pasta y quedará suelta.
Lo siguiente es hacer la bechamel.
En una cazuela a fuego medio vertemos la mantequilla y en ella freímos la harina previamente tamizada. Cuando toma un color marrón, añadimos la leche sin dejar de remover hasta que espesa. Se añade media cucharadita de sal y un pellizco de nuez moscada y ya podemos montar la fuente donde hornearemos el pastitsio.
Pintamos de aceite o mantequilla fundida la fuente.
Colocamos en el fondo la pasta hervida.
Sobre la pasta espolvoreamos parte del queso rallado.
Cubrimos lo anterior con la carne.
Colocamos sobre la carne la bechamel, espolvoreando generosamente con más queso rallado.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Introducimos durante 20 minutos, dando otros 5 minutos de gratinador para que la superficie se dore.
Servimos caliente cortando directamente las raciones de la fuente. Con una buena ensalada, tenéis una comida más que completa.
Se trata de una comida bastante calórica por lo que es perfecta para el invierno.
Fricasé de pechuga de pavo
La técnica del fricasé consiste en saltear o cocer carne blanca - pollo, pavo, cerdo, conejo o ternera blanca - para añadirle verduras y luego espesarla con harina o nata. El resultado es un estofado realizado en una salsa blanca.
Es una forma original de preparar un tipo de carne que no siempre se presta bien al estofado.
INGREDIENTES (4 personas)
- 1.5 Kg de pechuga de pavo
- 300 gramos de zanahorias
- 300 gramos de champiñones
- 300 gramos de espárragos blancos frescos (se pueden usar espárragos blancos en conserva si no hay de los primeros)
- 50 gramos de guisantes
- 1 puerro
- 150 ml de vino blanco
- 100 ml de nata para cocinar (18% MG)
- 3 cucharadas de mantequilla sin sal
- 3 cucharadas de harina de trigo
- 1 hoja de laurel
- 2 clavos de olor
- 5 ó 6 granos de pimienta
- Sal
- Pimienta negra
Limpiamos bien la pechuga de pavo, troceándola a continuación. La colocamos en una cacerola grande cubriéndolo de agua fría. Incorporamos la hoja de laurel, los clavos de olor, los granos de pimienta y una cucharadita de sal.
Llevamos a ebullición para luego bajar el fuego a medio-bajo, manteniéndolo durante una media hora aproximadamente. Si se forma espuma la vamos retirando con la espumadera.
Transcurrido el tiempo comprobamos si el pavo está blando. Si la carne se desmiga con facilidad podemos apagar el fuego y sacarla, reservando también el caldo.
Cortamos las zanahorias, los champiñones frescos, el puerro y los espárragos en trozos no demasiado pequeños y los incorporamos a la cazuela donde hemos cocido el pollo junto a los guisantes.
Llevamos a ebullición hasta que las verduras se ablandan (entre 8 y 10 minutos). Retiramos y reservamos.
En una cazuela a fuego medio incorporamos la mantequilla. Añadimos la harina tamizada y la freímos hasta que se tuesta. En ese momento incorporamos el vino. Cuando reduce a la mitad incoporamos solo 1 litro del caldo donde hemos cocido primero el pavo y luego las verduras (es importante colar el caldo, no debe caer ninguna especia o saborizante). Añadimos entonces la carne de pavo y las verduras y dejamos hacer hasta que espesa.
Reducimos el fuego y añadimos la nata. Dejamos hacer 5 minutos - evitando que hierva puesto que de hacerlo la nata se cortaría -. Salpimentamos y listo para servir, habitualmente acompañado de arroz cocido.
Bizcocho mármol
Supongo que alguna vez habéis comido un bizcocho con vetas de chocolate. La forma de hacerlo es muy sencilla y se trata de hacer dos masas, una blanca y otra de chocolate y luego unirlas pero sin mezclar.
Las vetas en que parte del chocolate entra en la masa de bizcocho blanco se consiguen haciendo incisiones con una espátula o un pequeño cuchillo. Como ambas masas tienen diferente densidad, al hornearse seguirán separadas pero haciendo un bonito dibujo.
Parece difícil pero en realidad es bastante sencillo.
Este tipo de bizcochos o pasteles empezaron a aparecer en Alemania a finales del siglo XVII. En aquellos tiempos el uso de chocolate no estaba extendido así que el efecto del veteado oscuro se conseguía principalmente con jarabes obtenidos de las frutas.
INGREDIENTES :
- 270 gramos de harina blanca para repostería
- Medio vaso de leche (100 ml)
- 150 gramos de azúcar
- 100 gramos de mantequilla sin sal
- 50 gramos de cacao en polvo
- Levadura química (un sobrecito de algo menos de 20 gramos)
- 3 huevos tamaño XL
En un bol grande mezclamos la mantequilla a punto pomada con el azúcar, la leche y los huevos.
Cuando la mezcla es homogénea añadimos la harina tamizada poco a poco y la levadura.
En un molde de silicona o de aluminio bien engrasado con mantequilla vertemos la mitad de la masa que hemos preparado. En el resto de la masa incorporamos el cacao en polvo. Mezclamos bien y lo incorporamos, sin mezclar, sobre la masa anterior. Ahora viene lo "mágico".
Con una espátula o un cuchillo hacemos marcas profundas hasta el fondo del molde.
Por ejemplo, dos cruces. Esto hará que parte de la masa con chocolate penetre en la masa que no lo tiene consiguiendo una veta como ocurre con el mármol.
Horneamos a 180 grados durante 40 minutos o hasta que al clavar un palillo éste salga completamente seco. Cuando cortéis el pastel veréis el efecto del marmoleado.
Seguro que los comensales os preguntan cómo habéis conseguido un resultado tan espectacular.
Empanadillas indias
- 12 hojas de pasta filo
- 2 pechugas de pollo deshuesadas
- 1 puerro
- 1 pimiento verde
- Medio vaso de tomate frito
- Sal
- Pimienta negra
- Aceite de girasol
- Mantequilla
- Semillas de amapola (opcional)
- Curry (opcional)
Pollo al estilo gaditano
El pollo a la canilla es una especialidad gaditana creada hace relativamente poco en un restaurante local. Fue tal su éxito que se ha convertido en una comida muy popular tanto en Cádiz como en el resto de España.
INGREDIENTES (4 personas ) :
- 1 Kg de pollo cortado como si fuera a hacer al ajillo. Lo mejor es emplear contramuslo con la piel, aunque también se puede hacer con trozos de pechugas, siempre pequeños
- Vino de Jerez amontillado (no se puede hacer con otro tipo)
- 1 cabeza de ajos
- 2 guindillas
- 2 ó 3 hojas de laurel
- Sal
- Aceite virgen extra de oliva
Sopas de Ajo
- 200 gramos de pan rústico duro (del día anterior como mínimo)
- 4 dientes de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante (al gusto)
- Sal
- Aceite virgen extra de oliva
- 1 litro de agua embotellada o filtrada, de calidad
- 1 huevo (opcional) o 4 (para servir un huevo para cada comensal)
Bizcocho de zanahoria con glaseado de queso
Este pastel es fácil de realizar, de esas recetas que podéis repetir a menudo porque no son caras y casi no montas lío en la cocina. Además es sano, ya que emplea poco azúcar para lo que es una receta de pastelería - la zanahoria es un buen endulzante - y al realizarse con harina integral consigue que recibamos una buena dosis de fibra.
- 300 gramos de zanahoria rallada
- 300 gramos de coco rallado
- 2 huevos
- 100 gramos de azúcar de caña
- 100 gramos de harina integral
- Una cucharada de bicarbonato sódico
- 100 gramos de queso crema (tipo Filadelfia)
- 2 cucharadas de mantequilla fundida
- 2 cucharadas de leche
- 1 vaso de azúcar glass (impalpable)
Mientras se hacía el bizcocho hemos hecho el glaseado simplemente mezclando con las varillas el queso crema, la mantequilla líquida, la leche y el azúcar glass.
En el momento en que sale del horno lo pintamos con el glaseado usando una espátula de silicona o un pincel de idem y listo para comer.
Pollo al ajillo
Esta es una receta que a todo el mundo gusta pero que muchos evitan porque suele tener un efecto secundario del todo evitable : es una de esas comidas que se toman en un vuelo y repiten durante el resto del día.
Que el ajo repita se debe a la presencia de una substancia denominada alicina. La alicina se libera cuando cortamos, majamos o ingerimos directamente el ajo sin haberlo cocinado previamente. Es decir, que dicha substancia no existe en el ajo hasta que lo manipulamos. La alicina es un antibiótico natural que sin embargo es poco aprovechable ya que es muy inestable. Si cocinamos el ajo por encima de los 60 grados se destruye. Por esta razón se suelen aprovechar únicamente sus cualidades terapéuticas cuando se suministra en forma de comprimidos o bien cuando se ingieren ajos crudos.
Para evitar que el ajo repita hay varias cosas que se pueden hacer de forma alternativa. La primera es quitar el germen verde del ajo con la ayuda de un cuchillo. La segunda es meterlo en el microondas en posición de descongelación durante unos segundos y finalmente cocinarlo. Siguiendo estos pasos no perderéis sabor pero sí la molesta "repetición".
Eso sí, si vais de asociales, atendéis en un mostrador a un público al que odiáis, deseáis crear un espacio cómodo a vuestro alrededor cuando viajáis en metro (el aroma a ajo brota de nuestra boca pero también con nuestro sudor), o bien os gusta repeler a vuestro pariente/parienta que os espera emboscado con libinidosas intenciones cuando regresáis a casa, un buen pollo al ajillo preparado con muchos ajos majados y poco cocinados os asegura la soledad de Simeón el Estilita.
INGREDIENTES
- Un pollo entero
- 4 dientes de ajo
- 1 limón
- 1 vaso de vino blanco
- Perejil fresco
- 1 hoja de laurel (opcional)
- Sal
- Pimienta
- Aceite virgen extra de oliva
Cortamos el pollo en pedazos pequeños y regulares. Lo normal es cortar cuatro cuartos y de cada cuarto hacer cuatro trozos. Lo más rápido no obstante es comprar pollos cortados de esta manera que se suelen vender en bandejas que ya indican "cortes para pollo al ajillo".
En una cazuela - mejor si es de barro - freímos un diente de ajo en un buen chorro de aceite de oliva. Cuando empieza a ennegrecer lo retiramos. A continuación doramos los trozos de pollo previamente salpimentados. Si no os preocupa la grasa, es mejor hacerlo sin quitarles la piel.
Mientras se dora la carne, hacemos una picada con el perejil fresco y el resto de los dientes, vigilando de quitar el germen y si se quiere pasándolo por el microondas. Cuando el pollo está bien frito, añadimos el vaso de vino blanco y la hoja de laurel, si os gusta el sabor que proporciona, aunque no es imprescindible. Dejamos reducir un poco y añadimos el zumo de un limón. Seguidamente espolvoreamos la picada de ajos y perejil.
Mantenemos a fuego bajo unos veinte minutos - o hasta que el caldo reduzca considerablemente - y ya está listo para servir.
Una receta muy española, además de muy sana y sabrosa.
Strudel de Manzana
En la película "Malditos bastardos" ("Bastardos sin gloria" en Hispanoamérica) hay una escena en la cual Hans Landa, un SS psicópata interpretado magistralmente por Christoph Waltz, recomienda a la actriz francesa Mélanie Laurent que pruebe el Apfelstrudel. La escena gira en gran medida sobre este postre, uno de los mejores de la Europa Central.
- Pasta filo (un paquete, que suele contener entre 4 y 8 hojas de pasta)
- Medio Kg de manzanas granny (ácidas, aunque no excesivamente)
- Medio vaso de azúcar
- Medio vaso de uvas pasas
- 1 limón
- Medio vaso de mantequilla derretida
- Medio vaso de leche entera
- Canela en polvo
- Pan seco
- Ron (opcional)
Cochifrito de Cordero
- Al menos 1 Kg de cordero troceado
- 100 gramos de manteca de cerdo
- 1 cebolla grande
- 2 cucharadas de perejil picado
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de pimentón
- 1 vaso de vino blanco
- Sal
- Pimienta
Un plato que merece la pena ser degustado con un buen vino.



















