Con el marinado buscamos un sabor diferente y secundariamente ablandar la carne de ternera.
INGREDIENTES :
400 gramos de carne de ternera cortada en tacos
1 vaso de aceite virgen extra
Un tercio de vaso de vinagre de vino
2 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
1 cucharada albahaca picada
1 cucharada perejil picado
1 cucharadita pimienta negra en polvo
1 cucharadita de sal
1 pimiento verde grande
1 cebolla tierna blanca y grande
1 pimiento rojo
miércoles 21 de mayo de 2008
Pincho de carne marinada
El día anterior a la preparación marinaremos la carne. En un pote que se pueda cerrar herméticamente colocamos la carne y vertemos el aceite, el vinagre, el vinagre balsámico, la albahaca, el perejil, la pimienta y la sal. Removemos bien. Si hay parte de la carne que no queda cubierta por el marinado añadimos aceite. Metemos en la nevera un mínimo de 24 horas.
Cuando el marinado esté listo freiremos ligeramente en una sartén el pimiento verde y rojo, así como la cebolla, todos cortados con forma de cuadrado. Utilizando un pincho de madera o metálico pinchamos un trozo de carne, luego otro de pimiento rojo, verde y cebolla y así sucesivamente hasta hacer unos 100 gramos de carne por pincho. Colocamos a la parrilla y sazonamos al gusto. No hace falta tenerlo mucho tiempo porque el marinado en vinagre cocina, simplemente basta con marcar la parrilla por los cuatro lados.
Etiquetas:
Pincho de carne marinada
Pisto riojano (España)
El pisto riojano es primo hermano de la samfaina catalana y otros pistos como el manchego. La originalidad de la propuesta reside en la adición de huevos que hacen de esta receta un plato completo. Si además teneis la oportunidad de emplear verduras originales de la Rioja española puede ser una experiencia sin parangón. En realidad la práctica totalidad de la receta corresponde a la fritada riojana que es una salsa "gruesa" de vegetales que puede emplearse como acompañamiento de carnes.
INGREDIENTES (4 personas) :
1 kilo de tomates maduros
2 pimientos verdes medianos
1 cebolla morada tipo "Figueres"
1 diente de ajo
2 huevos
Aceite virgen extra de oliva
Sal
Picamos muy pequeños la cebolla, los ajos y los pimientos verdes incorporándolos a una sartén con abundante aceite. Freimos hasta que la cebolla se pone transparente añdiendo entonces los tomates pelados y sin semillas cortados en tacos pequeños. Mantenemos a fuego lento hasta que el sofrito se ponga homogéneo, rectificando de sal. Es importante que no quede demasiado seco. Ahora vamos a añadir los huevos. En esto hay dos opciones. La "ortodoxa" indica que los huevos se deben batir para luego incorporar a la sartén removiendo hasta que cuajen. Otra forma que suelo hacer es cascar los huevos sobre la sartén y remover. De esta manera tendremos el huevo cuajado en pequeños fragmentos anaranjados o blancos según corresponda a la yema o a la clara. Es muy sencillo de hacer, realmente nutritivo, rápido y completo.
Etiquetas:
fritada riojana,
Patatas a la Riojana,
pisto riojano
martes 20 de mayo de 2008
Leche frita
Ignoro la procedencia exacta de este postre pero parece prácticamente seguro que es autóctono de España. Es tan fácil de hacer como las famosas torrijas.
INGREDIENTES :
Medio litro de leche entera
1 rama de canela
Canela en polvo
1 peladura de piel de limón
75 gramos de maizena (harina de maíz)
100 gramos de azúcar
Azúcar glass
1 huevo
Harina de trigo
Aceite virgen extra de oliva
Separamos medio vaso de leche que reservamos. El resto de la leche la calentamos en una cazuela con la rama de canela, la peladura de limón y los 100 gramos de azúcar. Removemos constantemente hasta que hierve. Retiramos del fuego y reservamos.
En el vaso de leche que hemos separado disolvemos bien los 75 gramos de maizena y mezclamos con el resto de la leche. Colocamos de nuevo al fuego hasta que espese bastante, con una consistencia mayor que la mahonesa pero todavía líquida.
Cuando esto ocurra vertemos la mezcla en una cubeta cuadrada que permita obtener un grosor de leche de 1 centímetro, aproximadamente. Dejamos enfriar a temperatura ambiente para llevarlo al frigorífico a continuación. Al cabo de unas cuatro horas - dependiendo del frigorífico - tendremos una masa solidificada que podremos cortar en cuadrados de tres dedos de lado, más o menos. Cada una de las porciones se untan de harina de trigo y mojan en el huevo batido para freirlas a continuación en abundante aceite de oliva (con 1 minuto por cara será suficiente). Se ponen sobre un papel absorbente para eliminar el aceite sobrante y se espolvorean si se desea con canela en polvo y azúcar glass. Se pueden servir calientes, frías o a temperatura ambiente.
Etiquetas:
Leche frita
sábado 17 de mayo de 2008
Mousse de chocolate
El concepto de mousse es obtener una crema ligera gracias a la adición de mucho aire. La manera de agregar aire es casi siempre con la ayuda de la clara de huevo – aunque no es la única -. La mousse de chocolate es un 'clásico' de este concepto.INGREDIENTES :
1 tableta de cacao al 70% (alrededor de 200 gramos)
4 huevos
100 gramos de azúcar
Limón
Separamos las claras de las yemas. Batimos el azúcar con las yemas y reservamos. Colocamos la tableta de cacao en un recipiente al baño maría y cuando esté completamente fundida retiraremos para añadir las yemas y el azúcar. Con la ayuda de una batidora de varillas vais mezclando constantemente en la misma dirección. Eso seguro que lo habeis visto en muchas películas : el cocinero que coge el bol prácticamente bajo su sobaco y le da a las varillas para dar volumen a la mousse. Se debe batir hasta que esté fría. Entonces llevamos a punto de nieve las claras con una gotas de limón. El limón sirve para que suban más rápido. También se puede hacer con unas gotas de vinagre y hasta con una pizca de sal. Para saber si las claras están bien montadas basta con separar una porción y reintegrarla a la masa : si se hunde o se cohesionan de nuevo es que aún no están listas. Cuando las claras están bien montadas esa porción que se separa y volvemos a unir no se homogeneiza de nuevo. Pues bien, incorporamos las claras montadas a la mezcla de cacao y yemas, batimos en el mismo sentido que habíamos seguido anteriormente y ya está lista. Basta con meter en la nevera unas tres horas y lista para consumir.
Etiquetas:
Mousse de chocolate
Torrijas
Las torrijas surgen del aprovechamiento del pan duro sobrante de días anteriores. Son muy sencillas de hacer, típicamente españolas, y realmente sabrosas. INGREDIENTES :
1 barra de pan duro (de dos o tres días por lo menos)
1 litro de leche
100 gramos de azúcar
Canela en rama
Canela en polvo
1 peladura de limón
Aceite virgen extra de oliva
Cortamos con un cuchillo muy afilado la barra de pan en rebanadas de un dedo de ancho aproximadamente. Mientras herviremos la leche con la rama de canela y la piel de limón. Se puede añadir el azúcar pero en ese caso no controlareis la dulzor y además se tendrá que remover constantemente para que no se pegue. Cuando la leche hierva apagamos el fuego y dejamos reposar retirando el limón y la rama de canela. En ese momento vamos añadiendo el azúcar cucharada a cucharada (100 gramos son unas 5 cucharadas) y probando hasta alcanzar el grado de dulzor que deseemos. Esto es importante porque cuanto más dulce sea la mezcla más pesadas y empalagosas resultan las torrijas. Cuando la leche esté tibia y ya tenga la cantidad de azúcar que deseamos cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en ella en un plato o fuente honda de manera que la rebanada “haga pie”. Esto es importante para que no se desmigue pero quede a la vez muy mojada. Una vez las rebanadas están suficientemente empapadas con la ayuda de una espátula las depositamos en una sartén con abundante aceite pero no demasiado caliente de manera que prácticamente no burbujee. Cuando consideramos que la cara inferior está frita le damos la vuelta con cuidado de no romper la rebanada. En cuestión de dos o tres minutos debería estar lista, obteniendo un color dorado que nunca muy oscuro. Absorbemos el aceite sobrante en un papel de cocina adecuado y espolvoreamos con azúcar y canela en polvo.
Dificulta : Baja
Etiquetas:
Torrijas
miércoles 14 de mayo de 2008
Arak (Líbano)
El arak es una bebida anisada destilada muy popular en el Líbano. Las bebidas alcohólicas se producen por fermentación (como el vino) o por destilación (como el whisky, el orujo o el arak). La fermentación fue el primer proceso conocido por el hombre mientras que la destilación fue perfeccionada por Abu Musa Jābir ibn Hayyān un alquimista árabe - tal vez persa - en el siglo VIII de nuestra era gracias a su invención del alambique. La destilación consiste en separar diversos productos, general
mente líquidos, atendiendo a su diferente temperatura de evaporación. Así para destilar vino y extraer su alcohol basta con calentar el líquido a 80 grados (temperatura de evaporación del alcohol) y nunca llegar a los 100 grados (temperatura de evaporación del agua) de manera que el vapor de alcohol se separe para luego condensarlo con ayuda del alambique. De esta manera podemos obtener una mayor concentración del mismo. Con la destilación es posible obtener graduaciones mucho más altas que empleando la simple fermentación. 
El arak se realiza con mosto fermentado y por doble destilación. En una primera pasada se separa el alcohol del agua y en la segunda se mezcla con semillas de anís para obtener el arak propiamente dicho. La segunda destilación es extremadamente lenta ya que se hace a muy baja temperatura. El resultado es una bebida alcohólica transparente, de muy alta graduación alcohólica que raramente se toma sola. Es norma común añadir agua fresca o del tiempo de manera que el arak toma un particular color blanco lechoso. En los calurosos meses de verano es también común añadir hielo aunque nunca debe hacerse antes de echar el agua ya que se forma una lámina en la superficie debido a la solidificación de diversas substancias del licor. Contrariamente a las bebidas alcohólicas en Occidente, en el Líbano nunca o raramente se sirve arak fuera de las comidas y sólo se suele hacer durante el mezze (una especie de entrantes que se sirven inmediatamente antes de la comida propiamente dicha). Si pedimos arak en el Líbano nos servirán una botella, agua y varios vasos por cada comensal. Lo normal es diluir un tercio de arak en dos tercios de agua y emplear nuevos vasos cada vez que agotemos el anterior. No obstante conviene indicar que la bebida más 'convencional' para los mezze suele ser el laban, el agua o los refrescos azucarados. Hay que saber en qué restaurantes y en qué barriadas es posible pedir arak o no debido a las leyes islámicas. En un barrio cristiano pedir arak no comportaría mayor problema pero hacerlo en una zona chiíta probablemente nos devolvería una mirada reprobatoria por parte del camarero y de los parroquianos. Mi recomendación es siempre mirar las otras mesas y hacer lo que veamos.
El arak adquiere diversos nombres en los países de la zona. En Turquia se denomina raki (pronúnciese rake, siendo la última vocal un intermedio entre la 'a' y la 'e'), en Grecia se llama ouzo, en Bulgaria es mastika e incluso lo encontramos en la cuenca occidental del Mediterráneo: pastis en Francia, sambuca en Italia etc. En todos estos licores puede variar el producto base del cual se extrae el alcohol. En Irak se hace de dátiles, por ejemplo. Todos ellos, sin embargo, incorporan el anís como aromatizante si bien hay algunas variantes en Persia y España donde no utiliza en favor de otras semillas como es el caso del Patxarán.
El islam y el alcohol :
¿Cómo es posible que se perfeccionara el método de la destilación en los paises árabes y que se produzca alcohol en ellos? La respuesta es extremadamente compleja y requeriría no ya libros sino tomos para explicarlo. El islam es tajante con respecto al alcohol : está terminantemente prohibido en todos los casos. Sin excepción. Aún así muchos paises musulmanes producen vino, cerveza y aún licores de alta graduación como el arak.
La palabra alcohol procede del árabe y está formada por el artículo 'al' y la palabra 'khol'. El khol es una substancia antiquísima que se utilizaba en el Mundo Antiguo y aún se emplea en India y Pakistán para prevenir enfermedades oculares. Se realiza a partir de antimonio y se aplica sobre los párpados y como línea de ojos. De hecho los estilizados ojos egipcios de la antigüedad se conseguían al aplicar khol y no por motivos estéticos, como muchos piensan. En el devenir de los siglos el término khol se fue utilizando para referir 'esencia' gracias en parte a que se llegó a producir empleando el método de la destilación.Contra lo que muchos piensan en Occidente los paises musulmanes no son una masa homogénea formada por fanáticos radicales. Los egipcios son muy conscientes de su herencia cultural y para ellos sus antepasados son Ramsés y Tutmosis. Lo mismo ocurre con los persas o los libaneses, que frecuentemente se autodenominan jocosamente como fenicios. De igual modo el grado de islamización de la sociedad es variable. Existen infinidad de sectas mucho menos conocidas que las dos variantes conocidas como suní y chií. Algunas, como los alevis, tienen una filosofía que parece entroncar con las formulaciones marxistas. Los ismaelitas tienen al Aga Kha, un millonario y playboy, como lider espiritual y los drusos del Líbano hasta hace relativamente poco tiempo ni siquiera eran considerados como musulmanes por sus propios correligionarios. La expansión del islam hizo entrar a los árabes en contacto con muchas culturas e Imperios donde el consumo de alcohol era habitual. A pesar de las prohibiciones el cultivo de la viña continuó y el consumo también. Los turcos islamizados se hicieron con el poder en el siglo XI y los cronistas árabes, resentidos por este hecho, solían acusar a sus dirigentes de borrachos y pendencieros. Evidentemente la islamización de los turcos fue en algunos casos muy superficial lo que daba a pie a que se saltaran a la torera los preceptos del Corán. Aún hoy Turquía es la mezcla de la más extrema radicalidad tanto en lo que concierne a la occidentalización como al seguimiento de los preceptos islámicos más ortodoxos. Mientras que toda la sociedad musulmana ha aceptado algunos preceptos de forma total - es imposible encontrar carne de cerdo, por ejemplo - con el alcohol no ha sido así. Turquía produce vino y cerveza de calidad, al igual que muchos paises de su entorno, aunque prácticamente es el único país que lo publicita aunque sea de forma sutil. El equipo de baloncesto Efes Pilsen en realidad está totalmente sponsorizado por una marca de cerveza muy popular en el pais. De todas maneras el consumo no es completamente abierto y no está bien visto a nivel doméstico. Por así decirlo, el consumo no está exento de culpa. Incluso aquellos que beben habitualmente se abstienen en fechas señaladas como las que marca el Ramadán. Los musulmanes ortodoxos presionan constantemente a los productores de uva sospechando que desvían - con razón - parte de la cosecha para la producción de alcohol. Las tiendas de licores son atacadas de forma regular según los vaivenes políticos y los restaurantes pierden o ganan licencias para distribuir alcohol según la caprichosa administración. En Dubai, por ejemplo, un local puede verse arruinado antes de abrir si no le otorgan la licencia, y eso que en esa ciudad corren literalmente ríos de alcohol. En cambio en el vecino emirato de Sharjah el simple transporte de una lata de cerveza olvidada en el coche te puede acarrear pasar unos días en el calabozo.
En la radical Arabia Saudita muchos hombres adinerados pagan enormes fortunas para obtener licor a través de las Embajadas Occidentales e incluso alguien me aseguró que en el norte del país se produce vino.
Las comunidades agrícolas más aisladas de Jordania, Irak, Siria y Líbano fueron las primeras en producir arak y por tanto escapaban del control de las autoridades religiosas. Al menos en parte. La producción de arak requiere esfuerzo colectivo y eso hace que todavía hoy la destilación del en el Líbano se celebre como una fiesta comparable a la vendimia en España, Francia o Italia. Es posible que los vaivenes políticos hagan variar el consumo pero es difícil que lo erradiquen de forma total. Si no ha sido posible en trece siglos...
Etiquetas:
Arak (Líbano)
martes 13 de mayo de 2008
Avgolemono (Grecia)
La gastronomía griega tiene platos universales y otros que difícilmente atravesarán las fronteras helenas. El avgolemono (pronúnciese afgolemono) es uno de estos últimos. Afgó (αυγό) significa huevo mientra que lemono (λεμονιού) es limón, claro está. El concepto de una sopa de limón y huevo es tal vez demasiado 'duro' para un occidental. Evidentemente ello no quiere decir que estemos ante una receta menor ni mucho menos. De hecho al avgolemono forma parte de una familia de sopas o salsas extremadamente populares en el Mediterráneo oriental y donde quedarían englobadas las tarbiya-terbiye árabo-turcas y otras especialidades armenias. La consideración como salsa o sopa varía según la densidad de la mezcla. En Armenia se habla siempre de una salsa compuesta por limón y huevo mientras que en Grecia se trata como una sopa. En cualquier caso lo importante es que la salsa, al entrar en contacto con la sopa, no se corte. En esto difiere con una salsa parecida utilizada en China y donde se busca precisamente el corte de la misma. Ante el avgolemono sólo tengo una recomendación : hacerlo y probarlo. Puede que os guste o que cause el mayor de los rechazos, algo que también ocurre a veces con el caldo verde portugués. Eso sí, indiferencia no os causará.El avgolemono es muy fácil de preparar. Se trata de hacer un caldo de pollo y luego añadirle la salsa de limón-huevo sin que se corte.
INGREDIENTES :
1 litro de caldo de pollo
Medio vaso de pasta orzo *
Zumo de un limón
3 huevos
Sal
Pimienta negra en polvo
agua embotellada o filtrada
La pasta orzo es típica de Grecia y es parecida a lo que aquí llamamos piñones. Se hace con semolina empleándose sólo en sopas. Si no la encontrais podeis utilizar la pasta de estrellas.

En una cazuela calentamos el caldo de pollo hasta llevarlo al hervor. Retiramos del fuego y reservamos. En un cazo separado batimos los huevos hasta que espumeen y entonces añadimos el zumo del limón y una cucharada de agua fria. Del cazo donde hemos calentado el caldo de pollo separamos una taza y la dejamos para que baje la temperatura. Entonces añadimos muy lentamente el huevo-limón removiendo sin batir para que se mezcle bien. Si se hace demasiado deprisa se cortará. Cuando obtenemos una mezcla homogénea incorporamos a la cazuela general, de nuevo lentamente, removemos hasta que 'engorde' y rectificamos de sal y pimienta, sirviéndose inmediatamente. En algunos recetarios se indica que se debe añadir un espesante tipo maizena o similar pero desde mi punto de vista no es necesario. También indicar que la consistencia de las tarbiya varía desde la textura del consomé hasta la salsa lo cual da pie a un sinfín de recetas diferentes. Es bastante común que se sirva con rodajas de limón sobre la superficie o que el caldo de pollo contenga trozos de carne.
Etiquetas:
Avgolemono (Grecia)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
