- 13 oz condensed milk
- Milk according to condensed milk (I'll explain it later)
- 5 eggs
- 1 lemon
- Liquid caramel
Una receta rápida que se puede hacer con colas de rape congeladas a un precio muy asequible.
Durante la Navidad en Eslovenia se hornean gran cantidad de panes y bizcochos dulces rellenos de frutos y frutas secas. El más famoso es el Potica, una hoja de bizcocho en espiral con un relleno de frutos secos, pero hay otros muchos.
El que nos ocupa posee diversos nombres, aunque seguramente alguien me indicará que cada uno de ellos se refiere a un tipo de pan de frutos diferente. El Sadni kruh se podría traducir como Pan de Frutas mientras que de los otros nombres solo es parcialmente traducible, a mi entender, el Klecenbrot ya que "brot" es una palabra prestada del alemán que significa "pan".
La ausencia de huevos y lácteos de la receta nos indica que se trata de un antiguo pan endulzado por la acción de las frutas secas. De manera no intencionada es por tanto 100% vegano.
Existen bizcochos que sí incorporan leche y huevos, siendo la cantidad de fruta que incorporan en la masa mucho menor.
Por cierto, si no conocéis Eslovenia es una auténtica lástima. Es un país que a pesar de su pequeña extensión posee paisajes costeros y alpinos de una belleza inigualable, además de una arquitectura impresionante. Uno de lo lugares más mágicos de Europa.
INGREDIENTES :
En cuanto a la harina a emplear, es habitual que el resultado visual del pan sea el color oscuro, por lo cual se emplea casi siempre algún tipo de harina que oscurezca la masa. En principio la habitual era el trigo sarraceno pero también se puede emplear harina mezclada de centeno y trigo o harina integral.
Las frutas y frutos secos listados son meramente opcionales, podéis realizar la combinación que más os apetezca.
En primer lugar el día anterior debemos cortar las frutas secas en trozos pequeños, dejándolas en remojo en un bol con el licor, la canela y el clavo. Lo ideal es que pasen toda la noche de esta manera.
El día que vamos a hornear procedemos a mezclar la harina con la levadura, el pellizco de sal y las dos cucharadas de azúcar. Cuando los ingredientes secos están bien mezclados añadimos la fruta que ha estado en remojo y luego los frutos secos bien picados. Finalmente añadimos el agua tibia mezclamos bien. Si tenéis una panificadora o una amasadora es el momento de emplearla.
Cuando está bien amasado lo dejamos reposar en un lugar cálido y oscuro durante media hora.
Este pan se suele hornear en un molde rectangular largo y alto, parecido al que se emplea para hacer plum cake. Con 30 cm de largo y 10 de alto será suficiente.
Forramos el interior del molde con un papel de hornear para facilitar el desmolde. Vertemos la masa en su interior.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Introducimos el molde durante 45-60 minutos. Comprobaremos que está hecho introduciendo un palillo y comprobando que sale seco.
Se desmolda, deja enfriar y listo para comer servido en rebanadas. Veréis que es delicioso.
En un cazo a fuego medio incorporamos los 125 ml de agua, los 125 de leche, media cucharada de azúcar, el pellizco de sal, el palo de canela y la mantequilla a trozos.
Nochebuena es la gran noche para el besugo en Madrid. No se si el besugo tendrá la misma opinión - probablemente no desearía ser el protagonista - pero desde luego en la mesa tradicional de la capital no falta este pescado que alcanza en estas fechas precios astronómicos.
¿Buscando un entrante barato, de aspecto impactante y fácil de hacer para estas Navidades? Lo acabáis de encontrar.
This recipe is very popular in northern Italy, although crayfish are often removed and other marine crustaceans such as prawns or prawns are added. In any case, it is a very forceful stew and attractive enough to be part of our Christmas table.
INGREDIENTS (4/6 people):
First we cut the chicken into pieces if we have it whole. Cut it first in two halves lengthwise, then every half in another two parts. With thighs and wings we will have 6 pieces. We salt and pepper it, flour it and fry it in a pan with oil where we also fry the garlic clove.
When the chicken has browned, pour in one cup of wine and the chopped tomatoes without skin or seeds. We cover the casserole and let it cook for about ten minutes.
While we wash the mushrooms and slice them. After the aforementioned ten minutes we add them to the casserole and let the stew cook for a quarter of an hour.
In another casserole, pour the second cup of white wine with the salt and the crayfish (or prawns, shrimps, etc.) and boil it for about five minutes. We extract the crayfish and reserve them.
In another pan we fry the eggs and remove them carefully. Lightly toast the slices of bread on the same oil.
Now we are going to assemble the plate. We place a slice of bread and the egg on it. Next to it a piece of chicken is placed with the sauce and the crayfish on top. Sometimes the ingredients are also mounted one on top of the other.
At least you can't deny that the visual impact is considerable.
Legend tells that Marengo chicken was invented by Napoleon's cook. Bonaparte asked him for a quick meal after the battle of Marengo and in the absence of ingredients, he collected what he could. The emperor was so happy that from that moment on he made this recipe his favorite food.
The Montecristo Sandwich is the American variant of the French Croque Monsieur or the French Toast.
Si queréis impresionar a vuestros invitados desde el minuto cero de la comida o cena Navideña, esta es vuestra receta.
Este pastel es muy popular en Alemania, sobretodo en el sur, aunque se suele adquirir en confiterías antes que hacerlo en el hogar porque se considera demasiado complejo. Si vas invitado a comer a un hogar de Baviera o de la parte alemana de Suiza, lleva un Donauwelle y quedarás como el perfecto invitado.
La receta que sigue es una simplificación que permite confeccionarlo en casa con relativa facilidad.
El nombre "Donauwelle" significa Ola del Danubio y hace referencia al efecto ondulado que causan las cerezas cuando al hornearse se hunden al fondo del pastel 'arrastrando' la capa de bizcocho chocoloteado, colocado en la parte superior, creando de esta manera el efecto de olas del Danubio.
El Donauwelle también se conoce como "Blancanieves" porque los colores del mismo, rojo, blanco y negro, lo eran también del personaje descrito por los hermanos Grimm. Lo encontraréis escrito como "Schneewittchen Kuchen", literalmente Pastel (Kuchen) de Blancanieves. Que, por cierto, por muy extraño que parezca, la tal Blancanieves existió (no se llamaba así, si no Sofía) y hasta es posible visitar en un castillo de Hessen (estado donde se encuentra la ciudad de Frankfurt) el famoso Espejo Mágico que perteneció de verdad a la susodicha, un personaje real del siglo XVIII.
Para hacer el pastel hay que tener claros los pasos.
En primer lugar se trata de hacer una masa de bizcocho la mitad de la cual colocamos en el fondo de una bandeja que pueda ir al horno, habitualmente de forma rectangular (aunque puede ser circular si se quiere).
La otra mitad de la masa la mezclamos con cacao en polvo para que tome un color oscuro. Con cuidado la extendemos sobre la anterior, evitando que se mezcle. Es el momento de ir colocando, con suavidad, sin que penetren, las guindas sobre la capa de bizcocho de chocolate.
Seguidamente hacemos una crema de vainilla para lo cual empleamos un sobre de preparado para hacer natillas. Es como lo hacen en Alemania y se ahorra muchísimo tiempo. Con esta crema cubrimos las cerezas y ya solo queda colocar arriba del todo una capa de chocolate. Y listo. Como veis es sencillo. Ahora, el detalle.
INGREDIENTES :
Para las capas de bizcocho
* Si queréis hacer pasteles donauwelle de otro tamaño pensad que siempre la relación entre azúcar, leche y aceite, en peso, es 1:1 mientras que la harina es la suma de los ingredientes húmedos (leche y aceite). Así un pastel de mayor tamaño podría estar hecho con 1000 gramos de harina, 500 de aceite, 500 de leche y 500 de azúcar.
Para la crema de vainilla
* Los preparados suelen indicar 1 sobre para medio litro de leche. Como debe quedar espesa, conviene hacer algo menos de cantidad.
Para la cobertura de chocolate
Hay que disponer de una bandeja que pueda ir al horno de unos 30 x 40 cm. También se puede emplear un molde de unos 30 cm de diámetro que tenga la base desmontable (lo cual facilita bastante la tarea del desmoldado).
Si se emplea una bandeja rectangular el primer paso es engrasarla con mantequilla y colocar un papel de hornear que quede bien pegado. Reservamos.
A continuación debemos preparar las natillas tal y como indique el fabricante con la cantidad de leche que hemos especificado en la receta. Generalmente se debe mezclar el preparado con un poco de leche y llevar el resto a ebullición, momento en que se añade la pre-mezcla y tras unos minutos, sin dejar de remover, se da por finalizada. Se deja enfriar completamente - jamás en el frigorífico - cubriéndola con un papel film para que no se formen burbujas. Reservamos.
Vamos a hacer la masa de bizcocho.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que haga espuma y luego añadimos poco a poco el aceite. Finalmente añadimos la harina tamizada que habremos mezclado previamente con la levadura química.
Dividimos la masa en dos mitades. Una de ella la extenderemos por el fondo del molde, dejándola bien lisa con la espátula. La segunda la mezclaremos con las dos cuchardas de cacao en polvo, procediendo a extenderla sobre la anterior capa de bizcocho procurando que no se mezclen.
Ahora distribuimos las cerezas en almíbar, que previamente habremos escurrido, sobre la masa de bizcocho de chocolate, hundiéndo cada fruta muy poco simplemente para que no se muevan. Hay que dejar una cierta distancia entre ellas e intentar que queden al menos a un par de dedos de distancia de los bordes.
Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos el bizcocho durante unos 30 minutos, hasta que es bizcocho está visiblemente hecho. Veréis al extraerlo que las cerezas se han hundido, formando las famosas "olas" que dan nombre al pastel.
Ahora vamos a hacer la crema de vainilla. Para ello habremos ablandado la mantequilla unos segundos en el microondas a temperatura de descongelación - baja potencia - hasta que quede pomada (no líquida).
Batimos la mantequilla y cucharada a cucharada la vamos mezclando con las natillas que habíamos hecho al principio. A continuación la extendemos sobre el bizcocho.
Seguidamente fundimos el chocolate al baño maría y le agregamos la nutella y el aceite, removiendo bien. Extendemos el chocolate sobre la crema de vainilla, alisando con una espátula de silicona, si tenéis. Se deja reposar en el frigorífico al menos unas 4 horas y luego ya se puede desmoldar.
Uno de esos pasteles que dejan a los comensales alucinados.
El Danubio nace en la Selva Negra y discurre por el sur de Alemania a lo largo de casi 1000 km hasta adentrarse en Austria. A pesar de tan prolongado recorrido, es en este último país donde parece que el río alcanza su mayor fama. Todo el mundo sabe que por Viena pasa el Danubio, algunos que también lo hace por Budapest y pocos que discurre por Ulm, lugar de nacimiento de Eintein, o Belgrado, por citar otra capital. Y eso que por Austria apenas tiene 350 km de su recorrido. Debe ser por el waltz que le dedicaron. O porque los austriacos saben vender muy bien su país, su cultura y sus tradiciones, algo que los alemanes no hacen tan bien.