Para hacer un zumo de zanahorias es cierto que podéis simplemente licuarlas y largar a vuestro hijo - o a vosotros mismos - un zumo saludable pero falto de gusto y cuerpo. Para hacer zumos de hortalizas o verduras lo mejor es mezclarlos con otros de fruta o añadirles lácteos que potenciarán el sabor. Este que os propongo es un zumo muy nutritivo del cual os pedirán más, cosa que difícilmente ocurrirá si simplemente exprimís las zanahorias.
INGREDIENTES :
Medio kilo de zanahorias
2 litros de agua mineral
2 potes (120 gramos cada uno ) de yogur edulcorado con algún saborizante (melocotón, fresa etc)
1 cucharada de zumo de limón
Azúcar (a añadir con posterioridad, al gusto del comensal)
Pelamos y cocemos las zanahoria al vapor o bien en muy poco agua, y a ser posible enteras. Cuando están tiernas las pasamos por el pasapurés. El puré lo mezclamos con el agua y removemos bien. Si queréis un zumo libre de partículas lo filtráis con un colador fino. La vitamina C, al ser hidrosoluble, pasará al agua así que sólo perderéis fibra.
Vertemos el líquido filtrado en la batidora de vaso - o un bol grande si no tenéis batidora de vaso - y lo mezclamos con los yogures y la cucharada de zumo de limón. Batimos bien y directo a la nevera. Aguanta bien un par de días aunque lo mejor siempre es tomar los zumos acabados de hacer.
Pelamos las zanahorias y las cocemos enteras (para que conserven al máximo sus vitaminas) en justo de agua con sal para que las cubra. Con media hora debería ser suficiente, aunque es mejor ir comprobando el momento exacto en que se ponen tiernas.
Mientras cuecen separamos las yemas de las claras. Cuando las zanahorias se han cocido las escurrimos bien y las pasamos por el pasapurés. Mezclamos las yemas con el puré obtenido y reservamos.
Ahora vamos a hacer una bechamel. Para ello incorporamos un chorro generosos de aceite de oliva en una cazuela y cuando esté caliente espolvoreamos por encima una cucharada de harina de trigo bien tamizada. Cuando quede frita - se volverá marrón - se añade la leche (un vaso y algo será suficiente) , se mezcla bien, se añade un buen puñado de queso rallado y se rectifica de sal y pimienta. Debe quedar una bechamel ligeramente consistente, ni muy líquida pero tampoco espesa.
Mezclamos la bechamel con el puré de zanahorias y reservamos.
En un bol llevamos las claras a punto de nieve (para facilitar esta labor lo mejor es añadir una pizca de sal y unas gotas de zumo de limón). Luego con cuidado mezclamos con movimientos circulares de arriba hacia abajo las claras montadas con el puré de zanahorias hasta que queda homogénea.
Vertemos la mezcla en ramekines individuales (u otro tipo de recipiente individual que pueda aguantar el calor del horno y que queden "presentables" para llevarlos a la mesa). Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos durante 20 minutos.
Se sirven de inmediato y seguro que les sabe a poco.
La polenta es un alimento típico que se consume como gachas o acompañamiento y cuyo ingrediente principal es la harina de maíz. Es tipica del norte de Italia pero se consume también en Rumanía (la famosa mamaliga) y en gran parte de Suramérica. Aunque generalmente se uso es "en salado" existen algunas recetas dulces como el llamado Amor Polenta o Dulce de Varese por ser típico de dicha ciudad Lombarda.
INGREDIENTES :
100 gramos de harina de maíz
80 gramos de harina de trigo blanca
100 gramos de mantequilla
120 gramos de azúcar
70 gramos de almendras picadas muy finas
2 huevos
Medio vaso de ron*
1 cucharada de esencia de vainilla o 2 de azúcar vainillado
1 sobre de levadura química
Azúcar glas
* puede ser otro licor como brandy de Jerez, amaretto etc.
En primer lugar batimos en un bol la mantequilla fundida, los huevos y el azúcar hasta obtener una crema homogénea.
A continuación agregamos poco a poco y bien tamizada la harina de maíz y la blanca, la levadura química, la vainilla, las almendras picadas y el ron. Mezclamos bien hasta que vuelve a quedar una masa homogénea y sin grumos.
A continuación vertemos esta masa en un molde alargado de aluminio bien engrasado con mantequilla o bien de silicona. El Dulce de Varese se hace en un molde alargado con una acanalado típico, pero se puede hacer con cualquier otro, aunque si eres italiano y estás acostumbrado a ver el Dulce de Varese horneado en dicho molde te va a resultar extraño cualquier otro formato.
Se precalienta el horno a 180 grados e introducimos durante 40 minutos. Luego sacamos y espolvoreamos con azúcar glas. Un dulce muy fácil de hacer y que seguro que repetiréis.
Un pastel que se puede comer en caliente o en frío y que constituye una comida o cena completa acompañado de una buena ensalada.
INGREDIENTES (4 personas) :
1 docena de gambas o langostinos
200 gramos de espárragos verdes o blancos en conserva
100 gramos de salmón ahumado
150 gramos de harina blanca de trigo
3 huevos
2 cucharadas de aceite virgen extra de oliva
2 cucharadas de leche
50 gramos de queso cremoso rallado
1 sobre de levadura química
1 pellizco de sal
Mezclamos todos los ingredientes excepto las gambas, los espárragos y el salmón ahumado. Cuando tenemos una mezcla homogénea añadimos las gambas picadas, los espárragos hechos trozos y escurridos y el salmón picado no muy fino.
Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos este pan durante 45 minutos o hasta que al clavar un palillo en el centro salga completamente seco.
Una receta muy sencilla y fácil de hacer que seguro os sorprenderá.
INGREDIENTES (4 personas) :
8 lonchas de jamón serrano, a ser posible cortadas un poco gruesas
1 vaso (200 ml) de nata para cocinar
Medio vaso (50 ml) de concentrado de tomate
4 cucharadas de vino de Jerez
Sal
Pimienta
En un bol mezclamos la nata con el concentrado de tomate y el vino de Jerez. Sazonamos muy ligeramente con sal y pimienta.
Colocamos las lonchas de jamón en una fuente grande que pueda ir al horno. Vertemos por encima la salsa de nata, tomate y nata. Precalentamos el mismo a 220 grados y horneamos durante 15 minutos.
Se sirve bien caliente, acompañado de patatas o arroz cocido, o una buena ensalada.
Una receta árabe muy gustosa que sorprenderá a todos los miembros de vuestra familia.
INGREDIENTES (4 personas) :
1 pollo entero troceado como si fuera a prepararse al ajillo o bien muslos (2 por persona)
50 aceitunas sin hueso y sin relleno
1 cebolla morada grande tipo "Figueres"
2 dientes de ajo
Perejil fresco picado
Media cucharadita de pimienta
1 cucharadita de jengibre
1 pizca de azafrán
Limón
1 cucharadita de sal
Mantequilla clarificada o aceite virgen extra de oliva *
* La mantequilla clarificada o smen es tradicional en este preparado. Se consigue fundiendo la mantequilla de leche de cordero y recogiendo sólo la parte clarificada de la misma. Si no queréis emplearla - o no tenéis la oportunidad de conseguirla - el aceite de oliva tradicional será más que suficiente.
En una cazuela disponemos el smen o el aceite, la cebolla picada y el pollo. Añadimos la especias y los diente de ajo y pochamos. Cuando la cebolla transparenta añadimos medio litro de agua y tapamos la olla, dejando cocer durante media hora.
Mientras el pollo se hace vamos a preparar las aceitunas ya que no las podemos incorporar tal cual puesto que amargarían. Para evitarlo hervimos agua en una cazuela. La retiramos del fuego y añadimos dos o tres rodajas de limón y las aceitunas, manteniéndolas durante 15 minutos. Transcurrido el tiempo las retiramos y dejamos escurrir el exceso de agua.
Transcurrida la media hora de cocción del pollo añadimos las aceitunas ya escaldadas y lo dejamos hacer diez minutos más esta vez con la cazuela destapada. Rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.
A continuación disponemos el contenido de la cazuela en una bandeja que pueda ir al horno. Precalentamos el mismo a 180 grados y mantenemos la bandeja durante media hora o hasta que el pollo está bien dorado.
Se sirven espolvoreando la fuente con perejil picado. Una receta que seguro que repetiréis.
Aunque el caviar de berenjena se ha popularizado como una invención de la Nueva Cocina lo cierto es que tiene muchos siglos de existencia y su origen se encuentra en Oriente Medio. Se llama caviar de berenjena a la pulpa de la berenjena horneada y tratada con diversos saborizantes de manera que se apelmaza alrededor de las semillas tomando un aspecto similar al caviar y como éste se consume untándola en pequeños trozos de pan tostado. Así que si os gustan los entrantes orientales que se untan como el houmus o la taramosalata también os gustará y mucho el caviar de berenjena.
INGREDIENTES (para preparar 1 berenjena grande) :
1 berenjena morada grande
1 diente de ajo
Orégano picado
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva
Hay que ir un poco rápido en la preparación porque la pulpa de la berenjena se oxida muy rápidamente al contacto con el aire. Por ello lo primero que haremos será precalentar el horno a 200 grados.
Lavamos bien la berenjena y la cortamos longitudinalmente en dos mitades. La pulpa la frotamos con sal marina gorda y con el ajo sin el germen (para que no repita). Si queréis podéis espolvorear la pulpa con el diente de ajo muy picado. NO EMPLEÉIS EL LIMÓN PARA EVITAR LA OXIDACIÓN PORQUE LA BERENJENA AMARGARÍA AL HORNEARLA.
Hacemos una cuadrícula en la carne con la punta de un cuchillo y espolvoreamos con orégano. La llevamos rápidamente al horno y la mantenemos media hora (la piel se rajará por efecto del calor, lo cual querrá decir que la pulpa está hecha).
Con una cuchara retiramos la carne y la llevamos a un bol. Añadimos el zumo de medio limón, un pellizco de sal y un chorrito de aceite. Mezclamos bien hasta obtener una pasta cremosa. Y listo. Se toma caliente, templado o frío untando rebanadas de pan tostado. Seguro que repetiréis.
En Oriente Medio existen muchos tipos de pan, pero el primero que llegó a Occidente fue el pan pita, indispensable para confeccionar los famosos bocadillos de kebap o los gyros griegos. Pita es una palabra griega que significa pastel o pan. En Turquía el nombre del pan equivalente es pide.
Hace unos días os di la receta para hacer pita en la sartén. Aquí tenéis la receta original al horno que tampoco es demasiado complicada.
INGREDIENTES :
250 gramos de harina de fuerza
1 bolsita de levadura de panadero (según las indicaciones del fabricante para 250 gramos de harina)
Media cucharadita de azúcar
Media cucharadita de sal
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
150 ml de agua
En un bol mezclamos la levadura con 30 ml de agua tibia. Dejamos reposar unos 10 minutos.
En otro bol mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Damos forma de "volcán" a la mezcla y en el centro vertemos la levadura que habíamos puesto en remojo.
Amasamos hasta obtener una masa homogénea y un poco pegajosa. Si la notáis tan pegajosa que se prende entre los dedos y no hay manera de despegarla es mejor añadir un poco de harina.
Se cubre con un paño de algodón y se deja reposar en un lugar tibio hasta que dobla el volumen (1 hora aproximadamente). Transcurrido el tiempo volvemos a amasar unos minutos y dejamos de nuevo reposar otra media hora.
Precalentamos el horno a 240 grados. Hacemos 6 bolas de igual tamaño y las aplanamos hasta que toman el tamaño de un plato de postre. Colocamos en el horno y las "pintamos" con el aceite de oliva. Se deben hornear durante 8 minutos exactos. Transcurrido el tiempo conectamos el gratinador durante un par de minutos y ya las podemos extraer.
Sacamos, dejamos enfriar y ya se pueden emplear para pellizcar houmus o hacer deliciosos bocadillos de kebap.
Los beignets (literalmente buñuelos) son muy populares en Francia. Esta receta que os presento hoy es muy fácil de hacer.
INGREDIENTES :
500gr de harina
150gr de azúcar
2 cucharaditas de azúcar vainillado
1 paquete de levadura química
30 g de mantequilla derretida
2 huevos
150 ml de leche
1 pizca de sal
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de canela
Azúcar glas (impalpable)
Aceite de girasol o maíz
En un bol batimos los huevos con el azúcar y la mantequilla derretida. Cuando están bien mezclados añadimos la leche, la harina, la levadura , la canela, la sal y la nuez moscada y batimos hasta que se forma una masa homogénea.
Enharinamos una superficie lisa de la cocina - el mármol, una tabla etc - y con la ayuda de un rodillo extendemos la masa hasta alcanzar un grosor de 1 cm. Con la ayuda de un vaso vuelto del revés, por ejemplo, cortamos círculos de unos 4 cm de diámetro.
Calentamos abundante aceite en una sartén y cuando está casi a punto de humear incorporamos los círculos que hemos cortado con el vaso invertido. Poned pocos a la vez , evitad que se toquen entre sí y sobretodo que haya abundante aceite. Los beignet se inflarán de inmediato, flotando en la superficie, y en unos pocos minutos quedarán dorados. Se retiran de inmediato y se colocan sobre papel absorbente.
Se sirven calientes o del tiempo espolvoreando por encima azúcar glas.
En Francia los encontraréis de muchas formas, esféricos como buñuelos, como donuts, rellenos de crema o chocolate o incluso de frutas. Todos están realmente buenos.
La muerte del primer presidente de la democracia española ha traído a primer plano una de las enfermedades más terribles : el Alzheimer. Como aquellos habitantes del Macondo de Gabriel García Márquez, los que sufren Alzheimer van olvidando poco a poco todo cuanto ha formado parte de sus vidas, hasta el punto de no recordarse ni a si mismos. Poco se conoce sobre las causas de esta enfermedad y menos aún sobre su cura pero el panorama desolador al que se enfrentan los pacientes y sus familiares no está exento de alguna luz. Hoy os traigo un tema que no tiene mucho que ver con la alimentación, pero sí con dar alimento a la esperanza que no es poco.
Es conocido desde hace cierto tiempo que la gente que es usuaria a largo plazo de los fármacos no esteroides anti-inflamatorios como la aspirina , el ibuprofeno el naproxeno (los llamados comunmente AINE) y otros tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer . La neurocientífica Katrin Andreasson publicó un estudio en Annals of Neurology sugiriendo la razón de este fenómeno.
Una cosa que todos los AINE hacen es inhibir una enzima que cataliza la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas. Hay un montón de diferentes variedades de prostaglandinas , pero un tipo en particular ( PGE2 ) actúa de varias maneras distintas, dependiendo de cuál de los cuatro receptores de la superficie celular diferentes se activa para vincularse a ellas . El estudio de Andreasson mostró que el bloqueo de la interacción entre PGE2 y un receptor en particular ( conocido como EP3 ) redujo diversos marcadores bioquímicos de la inflamación cuando los ratones fueron tratados con dosis de inductores de la inflamación de un péptido que se cree que juega un papel clave en la aparición de la enfermedad de Alzheimer .
Además, los ratones manipulados genéticamente que carecían del receptor EP2 eran menos vulnerables a la actividad inflamatoria en respuesta a la dosis de este péptido . Es importante destacar que los niveles del péptido en sí , por lo general en niveles altos en las personas con la enfermedad de Alzheimer , era mucho menor en los animales cuya unión PGE2/EP3 se veía afectada por diversos métodos .
La conclusión : La conexión PGE2/EP3 puede ser un importante componente de la maquinaria inflamatoria que produce la enfermedad de Alzheimer .
Para complicar las cosas , como Andreasson ha demostrado anteriormente , la PGE2 también hace cosas buenas cuando se une a un receptor diferente , EP4 , que se encuentra en las células nerviosas y las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos . Mejorar o estimular esta unión puede mejorar la recuperación de un accidente cerebrovascular , por lo que no sería adecuado interferir de forma general sobre la misma. Además, a pesar de todo el bien que hacen, los AINE suelen causar problemas estomacales ( o peores ) en personas susceptibles. Y ciertos medicamentos , tales como Vioxx , que preferentemente inhiben PGE2 , dejando la producción de algunas otras prostaglandinas relativamente ilesas , han demostrado causar problemas cardiovasculares a veces graves . Vioxx quedó retirado del mercado una vez que salió a la luz en 2004.
El estudio de Andreasson señala el camino hacia , quizás , la cosecha de efectos beneficiosos AINE evitando al mismo tiempo algunos de los inconvenientes , por ejemplo , la búsqueda de compuestos que bloquean específicamente sólo la interacción PGE2/EP3 al tiempo que permite la producción de prostaglandina normal y la interacción con otros numerosos receptores para proceder irreprochable .
Para dar una visión más simple, aquí os proponemos un vídeo que si se ignora el contenido sensacionalista del mismo que viene a decir que existe una especie de complot de las farmacéuticas para evitar una solución del problema "tan sencilla", explica de forma amena la conexión entre Alzheimer e inflamación. Juzgad vosotros mismos.
Texto traducido del inglés del artículo original "Untangling the inflammation/Alzheimer’s connection" de Bruce Goldman, 2012, aparecido en el blog SCOPE de la Universidad de Standford
El Pastel Dobos o Tarta Dobos (Dobostorta en magyar) fue la invención de un pastelero húngaro a mediados del siglo XIX llamado Dobos Josef (en Hungria y en general en el este de Europa el apellido precede al nombre). En nuestro país no es tan popular como la Sachertorte (de procedencia vienesa) pero en el resto de Europa es una creación que no suele faltar en las confiterías. Como detalle curioso indicar que el Sr Dobos al retirarse legó la receta al gremio de pasteleros de Budapest, mientras que el Hotel Sache sigue manteniendo la receta de la Sachertorte en secreto.
La tarta Dobos se compone de capas de bizcocho alternadas con otras de chocolate para cubrirse luego con una de caramelo. Se puede confeccionar esta tarta de dos formas : la sencilla y la complicada. La sencilla consiste en comprar el bizcocho ya hecho y simplemente hacer el relleno y la cobertura. La complicada - pero tampoco mucho - consiste en hacer el bizcocho vosotros mismos. El bizcocho que se emplea es bastante fino, así que tampoco es fácil encontrarlo siempre. Os voy a dar ambas recetas y vosotros decidís cuál es la que más os conviene.
En algunos recetarios la llaman "tarta de 7 capas" porque ese es el número de capas de bizcocho, chocolate y caramelo que se deben alternar, así que os podéis imaginar que las capas de bizcocho son extremadamente delgadas.
BIZCOCHO 'FÁCIL' :
El bizcocho fácil es aquel que se adquiere y que para esta receta debe ser muy fino. Simplemente calculad la cantidad necesaria para obtener 4 circunferencias de 22 cm aproximadamente (tendréis entonces 4 capas de bizcochos, 3 de chocolate y una final de caramelo).
BIZCOCHO 'DIFÍCIL' :
100 gramos de harina de fuerza
130 gramos de azúcar
5 huevos
1 cucharada de levadura química
1 cucharada de miel
1 cucharada de azúcar vainillado
1 pellizco de sal
En primer lugar vamos a separar las yemas de las claras. Reservamos estas últimas.
En un bol grande mezclamos la mitad del azúcar con las yemas, el azúcar vainillado, la levaduras y la cucharada de miel. Debe quedar muy bien mezclado.
Mientras vamos a montar las claras con un pellizco de sal y la mitad que restaba del azúcar. Las claras deben quedar bien montadas y firmes.
Ahora debemos mezclar las yemas con las claras montadas con cuidado. Vertemos las yemas batidas en el bol de las claras montadas y con un movimiento de espátula de arriba hacia abajo las mezclamos con cuidado de no perder el aire de las claras.
Cuando están bien mezcladas es el momento de añadir la harina. Echad la harina sobre la mezcla a través de un cedazo para que quede bien suelta. La mezcláis bien y ya está hecha la masa del bizcocho.
A continuación utilizáis un papel vegetal que tenga el tamaño de la bandeja del horno aproximadamente. Extendéis sobre él la masa de manera que quede con una altura de medio centímetro más o menos.
Precalentáis el horno a 130 grados e introducís la placa a posición media calor arriba y abajo. Estará lista cuando se muestre tostada (unos 10-12 minutos).
INGREDIENTES Y PREPARACION DE LA CREMA DE CHOCOLATE :
150 gramos de chocolate al 70%
Medio litro de nata para cocinar
Calentamos la nata sin que hierva en ningún momento y en ella fundimos el chocolate. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y después llevamos al frigorífico, donde deberá reposar al menos 4 horas.
INGREDIENTES Y PREPARACION DEL CARAMELO :
100 gramos de azúcar
150 ml de nata para cocinar
1 cucharadita de zumo de limón
Calentamos el azúcar con el jugo de limón - para que el azúcar no cristalice - hasta que obtenemos un caramelo dorado. Añadimos entonce la nata para cocinar y removemos para que se mezcle bien. Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Ahora vamos a montar la tarta. Cortamos las bases de bizcocho. Colocamos una de ellas en la base y encima extendemos una capa de crema de chocolate. Encima otro bizcocho, de nuevo chocolate y así hasta que acabamos las bases de bizcocho. Encima de la última capa de bizcocho extendemos el caramelo. Llevamos al frigorífico y en un par de horas lista para comer. Seguro que os encanta.
Las tradicionales natillas para la festividad de San José que se vive hoy, también de la cremà de las Fallas, pero sobretodo el Día del Padre.
INGREDIENTES (4 personas) :
2 vasos de leche (400 ml)
3 huevos
1/4 de vaso con azúcar (el mismo vaso de la leche)
Media cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharada de almidón alimentario
Canela en polvo
En un recipiente que pueda ir al microondas - mejor con tapa - calentamos la leche a máxima potencia durante 3 minutos. La tapa es por si desborda, así que vigilad este proceso.
Mientra batimos los huevos, el azúcar, el almidón (para que espese) y la vainilla hasta que se mezclen bien. Cuando la mezcla es homogénea, añadimos la leche poco a poco sin dejar de batir.
Llevamos al microondas y en este caso al 50% de la potencia (puede indicar "media" ) calentamos la mezcla durante 4 minutos. Pasado el tiempo sacamos del microondas, batimos las natillas con fuerza, y de nuevo adentro del micro a media potencia durante otros cinco minutos.
Dejamos reposar 5 minutos y comprobamos si tiene la firmeza que deseamos. Si no fuera así, batimos de nuevo y vamos dando golpes de micro de 2 minutos hasta que cuaje como queremos.
Se deja enfriar a temperatura ambiente, se lleva al frigorífico y cuando estén bien frías a devorarlas espolvoreadas con canela en polvo.
Algo importante ! Las acabo de preparar con un microondas de 700 W, así que si tenéis otras potencias ajustad los tiempos. Si tenéis uno de 1200 W, lo mejor es bajar la potencia hasta aproximarla a los 700 watios.
¿Cuántas recetas de tarta de queso se han dado en este blog? Una burrada. ¿Y cuántas recetas debe haber en el Mundo Mundial de este postre tan entrañable? Infinitas más una, que dirían en matemáticas. Y ya no digamos de tarta de manzana, de bizcochos o de pasta. Pues ahí va una más con un regusto de limón y fácil de hacer...
INGREDIENTES :
Medio kilo de crema de queso (Filadelfia o similar=
150 gramos de azúcar
2 cucharadas de harina de trigo blanca
3 huevos
Un vaso (200 ml) de nata para cocinar
1 cucharadita de zumo de limón
En un bol mezclamos todos los ingredientes y mezclamos suavemente. Recordad que la harina se debe tamizar antes de añadirla - pasarla por un colador ya nos vale - para evitar que se hagan grumos. Cuando la mezcla está homogénea se vierte en un molde de silicona o de aluminio bien engrasado de mantequilla.
Precalentamos el horno a 180 grados y con 20 minutos debería ser suficiente (o hasta que la parte superior ha tomado color).
Se deja enfriar a temperatura ambiente, luego se lleva a la nevera y a las 2 horas se puede desmoldar. Si no queréis que tenga gusto a limón podéis utilizar otro saborizante (canela, menta etc).
Ah, y por cierto, aunque la foto que ilustra este artículo muestre una tarta con una base de galleta, en este caso no lo necesita y queda más bien como un flan sólido.
Esta salsa se utiliza en Grecia para marinar las carnes antes de pasarlas por la parrilla o asarlas. En Grecia la carne asada se come muy hecha. Los naturales del país tienen mucha aprensión hacia las carnes de color rosado o rojas y no digamos las sangrantes. Eso hace que a veces, para hacer el interior de cualquier pieza de carne de cierto grosor, casi "quemen" el exterior de la misma. Para evitar que quede seca y quemada los griegos recurren al marinado que acondiciona la carne de tal manera que precisa menos tiempo para su cocinado. Además le da un sabor muy particular.
INGREDIENTES :
3 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de orégano picado
Media cucharada de aceite virgen extra de oliva
2 cucharadas de zumo de limón
1 cucharada de cebolla picada
1 cucharadita de ajo picado
1 cucharadita de mostaza fuerte
1 cucharada de caldo de pollo
Media cucharadita de sal
Pimienta al gusto
Mezclamos todos los ingredientes y con la pasta obtenida untamos la pieza de carne a asar. La dejamos reposar al fresco - o en nevera si hace calor, en la parte más alta de la misma - durante 4 horas como mínimo. Luego retiramos el sobrante (sin exagerar, es decir, lo que podamos rebañar de la superficie con una cuchara pero sin dejar la pieza completamente limpia) y directa a la parrilla o a la barbacoa.
Supongo que más de uno habéis pensado que sería estupendo hacer crema de lentejas si no fuera por las molestas pieles. Es cierto que las podéis triturar pero siempre quedan restos que hacen algo más complicado hacerlas pasar como una crema "fina". También las podéis pasar por un colador, pero entonces más que una crema parece una sopa si estáis acostumbrados a las cremas espesas.
Para evitar estos problemas suelo emplear lentejas sin piel. Si estáis cerca de un comercio que tenga productos árabes, basta con adquirir lentejas egipcias o naranjas. También he encontrado lentejas sin piel - rojas o amarillas - en la firma "La Salmantina" que son de excelente calidad.
La lenteja sin piel no requiere remojo previo y con media hora de cocción se ablandan sin problemas. Si tenéis problemas para digerir las legumbres las lentejas sin piel son perfectas para hacer vuestras digestiones más llevaderas.
INGREDIENTE (4 personas) :
Un vaso de lentejas sin piel
Un vaso de nata para cocinar
Una cebolla
Una zanahoria
Un diente de ajo
Una hoja de laurel
100 gramos de queso rallado
Sal
Pimienta
Aceite virgen extra de oliva
En una cazuela vertemos un chorro generoso de aceite de oliva. En él freímos la cebolla y el diente de ajo rallados (el último sin el germen) y cuando empiezan a dorarse añadimos la zanahoria cortada en trozos y agua justo para cubrirla.
Cuando la zanahoria se ablande añadimos la hoja de laurel y aproximadamente 1.5 litros de agua. Dejamos que hierva y entonces añadimos las lentejas sin piel. Dejamos hacer durante media hora.
Añadimos el queso rallado, dejamos que se deshaga bien y rectificamos de sal y pimienta.
A continuación retiramos del fuego, quitamos la hoja de laurel, y pasamos por el brazo triturador hasta que queda un puré muy fino. Añadimos la nata y removemos bien, rectificando de sal y pimienta al gusto.
Si os gusta el brioche, tanto para rellenos de dulces como salados, esta es vuestra receta. Se prepara en cinco minutos sin contar el tiempo de horneado.
INGREDIENTES :
180 gramos de harina de trigo
180 gramos de queso fresco blanco
1 huevo + 1 yema
30 gramos de azúcar
1 pizca de sal
1 sobre de levadura química (aproximadamente 7 gramos)
En bol incorporamos todos los ingredientes (excepto la yema de huevo extra) y batimos bien. Se puede añadir algún saborizante como esencia de vainilla o agua de rosas, pero si lo queréis neutro - para salado o dulce -mejor que no.
Colocamos la masa en un molde de silicona o similar. Si queremos que el brioche tenga una superficie dorada lo pintamos por encima con la yema de huevo.
Precalentamos el horno a 140 grados y metemos la masa durante 40 minutos o hasta que al clavar un palillo éste salga seco (lo mejor es empezar a comprobarlo a los 30 minutos).