Esta receta procede de la Toscana italiana, una de tantas que emplea el arroz como base para la confección de tortas, pasteles y postres. La diferencia de la carrarina es que es la más fácil de hacer. Como su nombre indica, esta versión procede de Carrara, una ciudad de la costa toscana famosa desde la antigüedad por sus canteras de mármol.
Hay varias particularidades a reseñar. La primera es la ingente cantidad de huevos que emplea (10). Pues bien, hay algunas recetas que señalan que se debe emplear hasta 20 (!) huevos, así que seríamos conservadores en este aspecto. Como sabéis a más huevos se emplean más azúcar se debe disponer, por lo que las calorías se dispararían.
Otro tema importante es la forma de batir los huevos. Se debe hacer durante 20 minutos para que tomen el máximo de aire posible. Si no lo hacéis así el pastel quedará demasiado tosco y pesado. Suelo emplear una batidora de vaso a velocidad media o el utensilio de batir del robot para que no se haga una tarea tan pesada.
Otro tema importante es la manera de cocinar el arroz. A pesar de llevar leche y arroz, el segundo no se cuece en la primera - como si fuera arroz con leche - sino que se hace en agua. Esto es importante porque el almidón que desprende el arroz no se ingiere directamente en el pastel, sino que se descarta con el agua de cocción.
INGREDIENTES (4/6 personas) :
150 gramos de arroz
10 huevos grandes (mejor XL)
1 litro de leche (podéis optar por semidesnatada)
350 gramos de azúcar + 4 cucharadas de azúcar para hacer el caramelo
100 ml de sambuca *
La piel rallada de un limón (sin la parte blanca que amargaría)
Mantequilla
* El sambuca es un licor italiano que se obtiene del orujo de la uva. Es similar al pastís francés, el arak libanés, el ouzo griego o el raki turco. Si no podéis encontrar se puede emplear anís o algún licor dulce.
En primer lugar hervimos el arroz en abundante agua con un pellizco de sal. Cuando esté al dente lo retiramos, escurrimos y dejamos que se enfríe al menos mientras preparamos el resto de ingredientes.
Hervimos la leche a la que añadimos el medio vaso de licor, la piel rallada del limón y el azúcar. Removemos hasta que el azúcar se disuelve. Retiramos y dejamos reposar para que se ponga tibia.
Batimos los 10 huevos durante al menos 20 minutos para que tomen el máximo de aire posible. Dejamos reposar.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Ahora vamos a preparar el molde. Se suele emplear uno de tipo metálico. En el fondo vertemos las cuatro cucharadas de azúcar y unas gotas de zumo de limón. Ponemos sobre el fuego para que el azúcar se caramelice y a continuación, ya fuera del fuego, engrasamos con mantequilla las paredes internas para que sea fácil desmoldar.
A continuación vamos a montar el pastel.
En primer lugar colocamos sobre el fondo el arroz. Seguidamente vertemos la leche tibia con los saborizantes y después los huevos batidos. Removemos con una espátula para que se mezclen bien y directo al horno, donde deberá permaner alrededor de una hora y cuarto, más o menos (para comprobar que está hecho clavaréis un palillo en el centro y si sale seco, ya está listo).
Se extrae del horno, se desmolda cuando esté tibio y se enfría en el frigorífico ya que raramente se toma en caliente.
Esta receta típica de Nápoles admite dos variaciones : el vongole in bianco y el rosso (blanco y rojo respectivamente). Se prepara en menos de 15 minutos.
INGREDIENTES (4 personas) :
300 gramos de espagueti
300/400 gramos de almejas
1 diente de ajo
Perejil picado
Sal
Pimienta negra
Aceite virgen extra de oliva
En primer lugar debemos purgar las almejas introduciéndolas en un bol con abundante agua y un puñado de sal. Las debemos dejar al menos 3 ó 4 horas para que se abran y expulsen la arena que contienen.
En un sartén a fuego lento con un chorro generoso de aceite de oliva freímos el diente de ajo. Cuando se dora lo retiramos y vertemos las almejas para que se acaben de abrir, cubriendo la sartén ahora a fuego algo más vivo. Las que no lo hagan las descartamos de inmediato ya que significa probablemente que estaban muertas cuando fueron recogidas.
Spaghetti alle vongole in rosso
Mientras cocemos los espaguetis según las indicaciones del fabricante para que estén al dente. Escurrimos la pasta y la vertemos en la sartén con las almejas. Damos un par de vueltas, espolvoreando con pimienta negra recién molida y el perejil picado.
Si queremos hacer spaghetti alle vongole in rosso, simplemente freímos un vaso de tomate crudo en al aceite donde se ha hecho el diente de ajo siendo el resto de la preparación idéntica.
Un plato sencillo y muy gustoso. Por cierto, lo tradicional es coger las almejas con las manos y vaciar el contenido directamente en la boca sin emplear el tenedor.
La filosofía de este blog es hacer cocina natural, tradicional y sobretodo rápida. Este postre se prepara en 5 minutos - y no exagero - y además os felicitarán.
INGREDIENTES (4 personas) :
3 yogures naturales sin azúcar en tarrito (de 120 gramos cada uno)
400 gramos de leche condensada
El zumo de tres limones y un cuarto limón para decorar
Mezclamos los 3 yogures con la leche condensada y el zumo de tres limones. Si tenéis una batidora de vaso o un mezclador, utilizadlo para que quede homogénea, al menos durante 3 minutos a velocidad baja. En caso contrario, varillas y a batir. Vertéis la mezcla en cuatro vasitos de cristal y directos al frigorífico.
Mientras la mezcla se hace, cortáis rodajas de limón finas que se utilizarán para decorar el vaso.
Las alergias alimentarias se han disparado en los últimos años, sobretodo entre los más jóvenes. La situación es realmente preocupante y hay muchos que deducen que este incremento se debe al hecho de que cada vez llevamos una vida más artificial. Sea cual sea la causa del notable aumento de las alergias alimentarias es necesario investigar para encontrar una solución ya que son potencialmente mortales.
En este interesante reportaje emitido en "La noche temática" de la 2 se plantea sino la curación, al menos una posible solución para evitar el temido shock anafiláctico. Aunque el reportaje hace hincapié en ello, es absolutamente imprescindible que el tratamiento lo suministre personal sanitario preparado y siempre bajo el más estricto control. Ni se os ocurra aplicar este tratamiento por vuestra cuenta.
Esta es una receta muy fácil de preparar y que admite ingerirla caliente o fría. Además, gracias a su aporte de carbohidratos y de proteínas puede constituir un plato único. En menos de media hora estará listo.
INGREDIENTES (4 personas) :
250 gramos de atún al natural o bien de lata bien escurrido
250 gramos de arroz blanco
150 gramos de queso mozzarella
1 cebolla morada mediana tipo "Figueres"
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra
En primer lugar cocemos el arroz en el triple de su volumen en seco (si ocupa un vaso de 200 ml, emplearemos 600 ml de agua). Añadimos un poco de sal y dejamos cocer hasta que está cocido pero al dente (el corazón del grano está un poco duro). Con 15-17 minutos será más que suficiente.
Mientras se cuece el arroz picamos la cebolla muy fina y la freímos en un par de cucharadas de aceite. Cuando empieza a transparentar añadimos el atún, removemos bien hasta que se cocina - si es en crudo - y luego añadimos el arroz y la mozzarella cortada en trozos, además de salmpimentar ligeramente. Cuando se forma una masa más o menos homogénea retiramos del fuego e incorporamos a moldes ya dispuestos sobre el plato del comensal.
Retiramos el molde y decoramos por encima con perejil picado, rúcula o similar. Si lo vamos a refrigerar no hace falta retirar el molde sino que lo introducimos en el frigorífico tal cual.
Ahora que empieza a apretar el calor no viene nada mal esta refrescante crema de aguacate. Además es muy fácil de preparar.
INGREDIENTES (4 personas) :
3 aguacates bien maduros
200 ml (un vaso) de nata para cocinar
400 ml (2 vasos) de caldo de pollo
2 cucharaditas de cebolletas en vinagre picadas
2 cucharadas de zumo de lima o de limón
Media cucharadita de sal
Pelamos y retiramos el hueso de los aguacates.
En una batidora de vaso o convencional mezclamos todos los ingredientes excepto las cebolletas picadas y batimos hasta que queda una crema suave. Rectificamos de sal y zumo de limón si es necesario. Si nos ha quedado demasiado espesa podemos añadir un poco de agua fresca. Dejamos enfriar en el frigorífico al menos un par de horas.
Servimos con un poco de cebolleta en vinagre picada por encima.
La primera vez que vi tulumba en una pastelería turca me recordaron a los churros madrileños. De hecho su forma es como si cortáramos los churros para hacer una versión mini de los mismos y los bañáramos en jarabe. Y la verdad es que los tulumba no son tan diferentes de los churros.
Como en el caso de los churros se hacen con una especie de pasta choux que se pasa por una manga pastelera para freírlos y luego bañarlos en almíbar tal y como se hace con los baklava. La pasta en si no es demasiado dulce, por no decir nada al igual que ocurre con los churros, pero el jarabe es lo más dulzón que hayáis probado jamás.
Podéis encontrar tulumba en muchos países del este de Europa pero sobretodo en Grecia y Turquía donde a veces se llama tulumba tatlisi (literalmente bombas dulces).
INGREDIENTES :
1. Para el almíbar :
3 vasos de azúcar blanca
2 vasos de agua
1 cucharadita de zumo de limón
2. Para la pasta :
400 gramos de harina de repostería
4 huevos
2 vasos de agua
1 vaso de leche
1/3 de vaso de aceite vegetal o mantequilla derretida
1 cucharada de azúcar
1 cucharada de extracto de vanilla (sí, habeís leído bien, una cucharada, son muy "vainillados")
1 cucharada de vinagre de vino blanco
1 pellizco de sal
Aceite de girasol o de maíz para freír (en cantidad suficiente para que se consiga tres dedos de profundidad en la sartén donde vayan a freírse los tulumba)
(cada vaso de al menos 200 ml)
En primer lugar se hace el almíbar. Para ello incorporamos dos vasos de agua en una olla y a fuego lento añadimos el azúcar y el zumo de limón para que no cristalice. Con una cuchara de madera vamos removiendo hasta que el azúcar se disuelve y el almíbar adquiere el punto de hebra (es decir, que el almíbar espesa y al levantar la cuchara se forma un hilo entre ésta y la superficie del almíbar). Retiramos del fuego y dejamos enfríar.
Ahora vamos a hacer la pasta. Para ello vertemos en una cazuela el agua, la leche, el aceite vegeta, y la cucharada de azúcar, además de la punta de sal, a fuego medio. Llevamos a ebullición sin dejar de remover. Tan pronto como hierve retiramos inmediatamente del fuego y añadimos de golpe toda la harina tamizada para evitar que se formen grumos (yo suelo emplear un colador fino).
Removéis bien para que se incorpore toda la harina - con un minuto será más que suficiente - y entonces devolvéis el cazo al fuego, esta vez bajo.
Con la cuchara removéis la masa procurando que no se queme. La razón de hacer esto es eliminar la humedad sobrante aunque no debés sobrepasar el minuto.
Seguidamente retiramos la cazuela del fuego y vertemos la masa en un cuenco y añadimos los 4 huevos y la cucharada de vinagre además de la vainilla. Lo recomendable es hacerlo con un mezclador - muchos robots lo incorporan - pero si no tenéis basta con trabajar la masa con la cuchara de madera hasta que los huevos se absorben.
Un libro de Media Hora para Cocinar
Lo siguiente ya es fácil ya que al no llevar levadura no hay que esperar un tiempo a que la masa suba. Incorporamos la misma a una manga pastelera con la boquilla típica para hacer churros. Calentamos al punto de humo el aceite vegetal y con cuidado vamos haciendo los pequeños tulumba (de 1 a dos 2 cm de longitud) directamente sobre el aceite, friéndolos hasta que se doran.
Una vez fritos - ojo, los doráis, no los queméis ! - se dejan sobre papel absorbente para recoger el aceite sobrante y luego se empapan en el almíbar.
Unos dulces deliciosos que te ponen de golpe de nuevo en Oriente.
El gluten es la proteína presente en la mayor parte de los cereales - excepto en el arroz - que permite que el pan o los bizcochos se esponjen. Hasta hace relativamente poco tiempo los alimentos sin gluten estaban destinados a los celíacos, personas para los que la presencia de esta proteína en los alimentos ocasiona graves problemas de salud.
En los últimos años ha aumentado el número de alimentos que se anuncian como bajos en gluten o carentes del mismo. Su crecimiento va asociado a una corriente que atribuye al gluten problemas relacionados con la digestión e incluso con problemas nerviosos. Estos nuevos productos "sin" no son suficientemente seguros para los celíacos - puesto que la existencia de trazas de gluten son igualmente peligrosas - y tampoco se ha demostrado que una persona sin intolerancia obtenga beneficio al eliminar la proteína de su dieta. Es más, se sabe que no tomar leche durante largos periodos de tiempo o ingerir leche sin lactosa puede provocar intolerancia a este sacárido y algo parecido podría ocurrir si hacemos lo mismo si eliminamos el gluten. Os recomiendo este artículo aparecido en "EL PAIS".
El ser humano es el mayor depredador que ha pisado este planeta en toda su historia, muy por encima de cualquier tipo de dinosaurio, por muy feroz que éste fuera. Como ser omnívoro ha devorado cualquier animal o planta que le aportara los nutrientes necesarios a lo largo de su existencia y gracias a ello ha evolucionado hasta la especie que hoy somos. Una especie que a falta de características físicas destacables se ha impuesto a las demás gracias a su inteligencia.
Uno de los órganos que más exigencias nutricionales presenta es el cerebro, al cual van destinadas la mayor parte de las calorías que consumimos. Sin el aporte de proteínas extra que supuso la entrada en nuestras dietas de la carne y el pescado no habría sido posible que el ser humano desarrollara las capacidades cognitivas que le han permitido destacar entre el resto de simios. También es curioso constatar que a medida que el ser humano evolucionaba se obstinaba en negar la inteligencia al resto de animales. De esta manera las sociedades que llamamos primitivas pasaron de ser animistas y por tanto otorgar un alma a animales, plantas y hasta cosas, a ser regidas por religiones donde los animales no sólo no eran inteligentes, sino que estaban al servicio de los humanos y desde luego no tenían cabida en la existencia más allá de la muerte, ni en el cielo o el infierno prometido.
En la actualidad la mayor parte de los científicos están de acuerdo en que muchos animales tienen capacidades cognitivas que están en un plano similar a la inteligencia humana. Es difícil que cualquiera que haya convivido con un gato o un perro no les otorgue cierta inteligencia. Tampoco nadie duda de la inteligencia de los primates, los elefantes, los cuervos o los delfines. Pero la cosa se vuelve más compleja cuando hablamos de animales que consumimos habitualmente. Es fácil hablar de delfines inteligentes porque nunca nos comemos uno, pero si hablamos de vacas, pollos o caballos la cosa cambia radicalmente. En el momento en que entra un animal en nuestra dieta a muchos les resulta difícil admitir que te estás comiendo un ser que tenía sentimientos, poseía sentido de la camaradería, ayudaba a sus semejantes o era capaz de resolver tareas complejas. Veamos el ranking de animales que nos comemos sin atender a su inteligencia.
1. El cerdo :
El cerdo es uno de los animales más inteligentes, no sólo dentro de la escala de animales "comestibles". Su inteligencia es similar a la de un niño de 3 años. Es capaz de aprender cosas fácilmente y ser entrenados para ser tan agresivos como los perros e igual de inteligentes. En su ambiente natural se adaptan fácilmente a cualquier entorno compitiendo con las especies autóctonas allí donde han sido introducidos. Poseen una personalidad tan flexible que se han convertido en las mascotas preferidas de muchas personas. De hecho la película "Babe, el cerdito valiente", no estaba tan lejos de la realidad.
El cerdo es el animal del cual se obtiene un mayor aprovechamiento comercial, principalmente para el consumo humano.
2. La oveja :
Se trata del animal que todos identificamos con la estupidez y sin embargo las pruebas científicas parecen desmentirlo. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Illinois indica que las ovejas están justo debajo de los cerdos en cuanto a inteligencia. Entre otras cosas son capaces de reconocer a las personas por su rostro y al igual que los perros aprenden sus propios nombres al llamado del cual acuden.
De la oveja se obtiene leche, lana y carne.
3. El caballo :
Aunque el caballo goza de una alta estima dentro de la conciencia de muchas personas en algunos países su consumo es habitual. Los caballos establecen fuertes lazos con la manada, son capaces de aprender gran cantidad de trucos e incluso se les reconoce un cierto sentido del humor al ser capaces de gastar bromas a sus congéneres o incluso a sus propietarios.
Del caballo se obtiene, además de transporte, carne.
4. Las palomas :
Las palomas son una de las aves más inteligentes sólo por detrás de los córvidos y algunos tipos de loro. A diferencia de cuervos y loros, las palomas ha formado parte de la dieta humana desde tiempos inmemoriales. La principal razón de esto es el alto contenido en hierro de su carne, la cual la convierte en ideal para personas que padecen anemia. De hecho gran cantidad del hierro de la paloma se concentra en el pico que se comporta como si fuera una brújula, haciendo que sea capaz de regresar a un punto simplemente recordando las variaciones del campo magnético de la Tierra. Por tanto una paloma puede retornar a su punto de origen pero no ser entrenada para que vuele a un lugar determinado. En la antigüedad, cuando los árabes empezaron a usarlas como mensajeras, era preciso tener palomas originarias de cada ciudad donde se deseaba enviar un mensaje.
Aparte de su capacidad de orientación, al igual que las ovejas son capaces de recordar gran cantidad de detalles visuales y reconocer a otros miembros de su especie a pesar de que lleven mucho tiempo sin verlo. Otro detalle interesante es que son capaces de reconocerse frente a un espejo, algo que sólo ocurre entre las aves con el loro gris africano y algunos córvidos.
5. El pulpo y la sepia :
Hasta ahora habíamos visto animales vertebrados pero la inteligencia no exclusiva de los mismos. Al mismo nivel se encuentran tanto el pulpo como la sepia. De hecho se considera que el pulpo posee una inteligencia similar a un niño de 3 años. La inteligencia de los pulpos es tan notoria que hay un considerable número de personas que lo han eliminado de sus dietas. Por ejemplo es sabido que son capaces de abrir tarros y botellas para alcanzar la presa que encierra su interior. Una vez aprenden la manera de acceder a la comida ya no lo olvidán jamás,
En el acuario de Mónaco se cuenta la anécdota de un pulpo que cada noche se escapaba de su estanque para acceder al contiguo y comerse alguno de los los suculentos peces que nadaban en el mismo. Para ello accedía a través de un estrecho conducto por el que parecía imposible que su cuerpo pudiera deslizarse. Sospechando de su conducta los cuidadores llegaron a tentarle colocando trozos de comida en el mismo tubo que utilizaba para sus tropelías nocturnas, a lo que el pulpo respondía ignorando el reclamo. Finalmente fue "pillado" gracias a una cámara donde su excursión noctura quedó plasmada.
Se sabe que los pulpos mienten (la simulación del pulpo del estanque de Mónaco sería una forma de "mentira"), que tienen personalidad (los hay tímidos, los hay osados) e incluso se sabe que algunos decoran las oquedades donde viven con conchas, sin más finalidad aparente que dar un "toque" de color a su casa. Incluso son capaces de utilizar herramientas para obtener alimento.
La sepia también posee una alta inteligencia, sólo ligeramente por debajo de la mostrada por el pulpo. Se sabe que tiene un amplio repertorio comunicativo y que incluso, en presencia de submarinistas, cambian su aspecto de forma muy peculiar. De hecho adquieren diversas tonalidades y modifican su cuerpo de acuerdo al posible depredador en cuya cercanía se hallen. Recientes descubrimientos han indicado que el cerebro de este cefalópodo, uno de los mayores del reino animal en proporción a su tamaño, funciona de manera muy similar a la del ser humano.
Muchos estudios realizados en las última décadas empiezan a desvelar comportamientos animales inteligentes y dotados de sentimientos, aspectos que hasta la fecha parecían reservados a los seres humanos. Esta revisión de nuestra creencias nos obliga a meditar sobre el trato que damos a los animales antes de convertirse en nuestra comida. Si otorgamos una "licencia de vida" a animales salvajes por su inteligencia, cabe pensar qué trato deberíamos dar a otros animales a los que hemos desposeído de forma interesada de una inteligencia y unos sentimientos que en realidad sí poseen. Granjas inadecuadas, hacinamiento y sobretodo técnicas de sacrificio por los que pasan unos seres que como mínimo tienen la inteligencia de un niño de tres años.
Los michirones son un plato típico de la cocina murciana - y por extensión de la levantina - que se suele servir como una tapa pero que no hay ningún problema en convertirla en un primer plato. Para su elaboración se emplean habas secas. No es recomendable emplear habas frescas ya que se cocerían demasiado deprisa estropeando la presentación. Es tradicional servirlas con un punto picante pero si queréis limitar o eliminar el picante no hay problema.
INGREDIENTES (4 personas) :
1 Kg de habas secas
200 gramos de chorizo para cocinar (picante o dulce, al gusto)
100 gramos de panceta o tocino
1 hueso de jamón
Pimentón dulce
2 guindillas
1 hoja de laurel
Pimienta negra molida
Sal
En primer lugar vamos a rehidratar las habas durante al menos 24 horas. Las metemos en un bol con abundante agua que cambiaremos cada 6 horas.
Transcurrido el tiempo descartamos el agua y vertemos las habas en una cazuela acompañadas del hueso de jamón, el laurel y las guindillas enteras. Cubrimos de agua hasta dos dedos por encima de las habas. Ponemos al fuego fuerte hasta que el agua empiece a hervir y luego reducimos, tapando de manera que al destapar la ebullición cese. De esta manera ahorraremos gas o electricidad consiguiendo que las habas se ablanden entre una y dos horas (en olla a presión con media hora será más que suficiente) sin que se despellejen (importante para dar una buena presentación).
La diferencia del tiempo de cocción depende del tiempo que hayáis tenido las habas en remojo y de la calidad de las mismas, así que lo mejor es ir probando la dureza de vez en cuando.
Una vez las habas están cocidas, retiramos el laurel y las guindillas, añadiendo el chorizo cortado en rodajas, la panceta, una cucharadita de pimentón, otra cucharadita de pimienta negra recién molida y la sal. Si falta agua podemos añadir agua nueva pero nunca que rebase más de dos dedos por encima de las legumbres. Dejamos cocer a fuego lento hasta que todos los ingredientes están blandos.
Los michirones no deben quedar ni con caldo ni completamente secos. Lo mejor es un intermedio que se puede corregir, si hay demasiada agua, levantando la tapa de la cazuela o añadiendo un poco de caldo si está seco.
Pasadas las fiestas llegan los duros meses invernales y con ellos, si no nos ha visitado ya, los molestos resfriados. De media pasamos dos resfriados al año, si bien hay gente que presume de ser inmune a esta enfermedad y otros que de octubre a primavera conectan uno tras otro.
No hay soluciones mágicas para prevenir esta molesta enfermedad, que suele ser provocada por múltiples causas y diferentes clases de virus. Podemos luchar contra el contagio con una buena higiene e impidiendo que nuestro cuerpo pierda calor pero una vez el virus ha entrado en nuestro cuerpo lo único que podremos hacer es mitigar sus efectos. Veamos algunos alimentos que nos pueden ayudar.
1. El caldo de pollo : se ha comprobado que la ingesta de caldo de pollo permite que las mucosidades nasales o de pecho sean más claras, facilitando su expulsión. Es además un buen hidratante, un alimento completo si añadimos verduras y pasta y además aporta mucha proteína esencial para el sistema inmunológico.
2. Vitamina C : parece descartado que la vitamina C impida el desarrollo de los virus implicados en el resfriado común y la gripe; no obstante parece ser que tomar alimentos ricos en esta vitamina ayuda a aliviar los síntomas y acortar la duración de la enfermedad. Es importante consumir naranjas, mandarinas, fresas etc en forma de zumo o fruta. También el perejil o el pimiento verde son muy ricos en esta substancia por lo que se recomienda emplearlos en ensaladas (cocinados pierden gran parte de la vitamina C).
3. Ajo : cuando el ajo es cortado o machacado se genera una substancia denominada alicina que tiene cierto poder antibiótico. Hay estudios realizados con adultos que indican que la alicina puede prevenir los resfriados o acortar sensiblemente su duración. Se debe consumir crudo ya que cocinado se pierde esta propiedad, lo que hace difícil su consumo.Como la alicina es muy inestable los efectos preventivos son mayores cuando se consume en forma de cápsulas. La ventaja de las cápsulas es su concentración y que no nos convertirán en "parias sociales" cuando abramos la boca.
4. Comer carne : consumir carne tiene una sencilla explicación ya que en ella hay abundante hierro y zinc. Ambos minerales tienen un efecto positivo en el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. Las carnes rojas y aquellas procedentes de aves de corral son las más adecuadas.
Hay algunos sprays con zinc que se comercializan para que aplicados en las fosas nasales descongestionen las vías nasales. No es recomendable su uso con niños asi como tampoco proporcionar suplementos minerales ya que podrían ser perjudiciales. En adultos no hay problema.
5. Miel : La miel es un buen remedio para aquellos resfriados que afectan nuestra garganta. No se debe proporcionar miel a menores de dos años ya que se podrían dar casos de botulismo infantil, un trastorno que puede llegar a ser mortal.
6. Cebolla : cuando cortamos una cebolla ésta emite una substancia de autodefensa que irrita nuestros ojos a través de las fosas nasales. Esta misma substancia tiene un efecto broncodilatador, por lo que si tosemos durante la noche - especialmente en caso de tos seca - basta con cortar una cebolla y colocarla en la habitación para que la tos se alivie considerablemente.
7. Agua : ingerir agua, estar bien hidratado, facilita la expulsión de la mucosidad al clarificarla.
Otras medidas a tomar cuando nuestro hijo se resfría, o para prevenir la enfermedad, son :
1. Airear las habitaciones y mantenerlas en la medida de lo posible bien soleadas. De esta manera la luz solar actuará como bactericida.
2. Mantener la boca cerrada y la nariz protegida cuando estén en la calle. Si la temperatura de nuestras fosas nasales es baja los rinovirus se multiplican con mayor facilidad.
3. Acostumbrarse a no llevar la mano a los ojos, boca o nariz a menos de que esté bien limpia. Este es un tic a menudo difícil de evitar. Según algunos estudios tocamos con nuestras manos la cara al menos medio centenar de veces al día sin que seamos conscientes de ello.
4. Lavarse las manos a menudo.
5. Evitar tocar objetos de la calle, especialmente pasamanos, pomos u objetos que sean tocados por otras personas de manera continuada.
6. Evitar estar mucho rato en lugares cerrados o poco ventilados con mucha gente alrededor.
7. Evitar enfriarnos o sufrir bruscos cambios de temperatura, adecuando la ropa a la temperatura ambiente.
Esta es la receta clásica del roscón de Reyes pero sin la dificultad de la receta tradicional. El secreto del roscón es el amasado, la fermentación - algunos utilizan doble fermentación, otros triple - y el horneado. Un fallo en cualquiera de estas fases y tendremos una especie de pan duro e incomestible. Por eso seguid exactamente los pasos que os indico y todo saldrá a la perfección.
INDREDIENTES (8 personas)
1 Kg de harina para bizcochos
250 gramos de azúcar
5 huevos grandes (tipo XL/A)
50 gramos de levadura fresca de panadero (se puede emplear del tipo seco, en este caso 15 gramos, pero advierto que la levadura fresca da un sabor especial y mejor que no tiene la seca)
200 gramos de mantequilla
1 cucharada de agua de azahar (para alimentación, no compréis la homónima que se vende en las secciones de cosmética de los supermercados...)
6 cucharadas de leche
2 cucharadas de agua
2 cucharadas de licor (ron, cazalla, orujo, aguardiante etc)
Un pellizco de sal
Para decorar :
frutas escarchadas variadas (corteza de naranja, de sandía, guindas etc) o almendras fileteadas
Azúcar glas
Yema de huevo
Para rellenar (opcional) :
Nata montada
Crema pastelera
Trufa
Cabello de ángel
Mazapán etc...
En primer lugar recomiendo disolver la levadura en las seis cucharadas de leche y las dos de agua que previamente habremos calentado ligeramente en el microondas en un bol grande. El líquido debe estar tibio pero no caliente o la levadura moriría. La disolvéis con vuestros dedos y la dejáis actuar durante 15 minutos.
A continuación se añade poco a poco la harina, los huevos batidos, el agua de azahar, el licor y el pellizco de sal y se va amasando para que quede una masa compacta y sin grumos. Esta fase es importante porque un amasado contundente permitirá que el gluten se expanda correctamente y nos quede un rosco flexible y esponjoso. Si tenéis una máquina o robot con función de amasado utilizadlo.
Cuando ya tenemos una masa homogénea añadimos poco a poco la mantequilla que hemos puesto al punto de pomada en el microondas. Es mejor hacerlo poco a poco y amasar hasta que desaparezca cada porción que hemos añadido. Una vez hecho esto, tapamos el bol con un trapo de algodón y lo dejamos en un lugar fresco, seco y en penumbra hasta que la masa triplica más o menos su tamaño inicial. Esto significa que la levadura está consumiendo los azúcares y genera el aire necesario para hinchar la masa. El proceso de fermentación puede durar unas 2 ó 3 horas, así que paciencia.
Una vez tenemos la masa fermentada, se vuelve a amasar con contundencia y se le da forma de rosco. Lo que suelo hacer es un cilindro largo y grueso que luego uno por el extremo.
Coloco el rosco en una bandeja que pueda ir al horno sobre un papel vegetal para hornear. Encima adorno con la fruta escarchada o las almendras e introduzco una sorpresa. Cada año suele ser el mismo Rey Mago (Gaspar) que es una pieza cerámica de un centímetro de altura. Aguanta bien la temperatura, aunque me siento algo culpable por hornear siempre la misma figura. Tal vez sea la razón de que los Reyes no sean generosos conmigo.
Antes de hornear dejamos reposar el rosco otro par de horas. El rosco volverá a fermentar y "crecer", por tanto haced el agujero interior lo suficientemente grande o se cerrará dando un aspecto de pan redondo más que de rosco. Pintadlo con la yema de huevo para que quede dorado.
Precalentad el horno a 180 grados, calor arriba y abajo, posición media. El horneado debe durar aproximadamente 20 minutos o hasta que se dore. Si veis que se dora en exceso pero sigue blando en su interior porque al clavar un palillo sale mojado, entonces cubrid el rosco con una hoja de papel de aluminio y terminad de hornear durante algunos minutos más.
Si lo queréis rellenar, simplemente lo partís por la mitad y agregáis el relleno de vuestro gusto. Finalmente se deja enfriar y se espolvorea con azúcar glass.
Aunque parezca mentira, después de más de medio siglo transcurrido desde que en la portada de "Time" se anatemizara el consumo de grasa saturada, ahora resulta que no es tan mala - o incluso beneficiosa -. Vivir para ver. Sacad vuestras propias conclusiones de esta noticia aparecida en "Libertad Digital".