La receta del tradicional flan de toda la vida.INGREDIENTES :
Medio litro de leche
1 rama de canela
1 raspadura de piel de limón (o rama de vainilla)
4 huevos
200 gramos de azúcar
La receta del tradicional flan de toda la vida.
No es la primera vez que hablamos de la gastronomía ibicenca. En ella podemos encontrar excelentes postres como la greixonera, el flaó, les orelletes, recetas de pescado como la borrida y contundentes platos de carne como el que nos ocupa hoy. El sofrit pagès es un plato hipercalórico que no parece casar demasiado bien con una isla de ambiente casi africano como es Ibiza donde nunca hace excesivo frio. Después de la conquista de Ibiza por parte del rey Jaume I el Conqueridor se realizó una repoblación de la diezmada isla con catalanes procedentes del Baix Empordà y es posible que importaran algún tipo de cocido confeccionado con el resultado de la matanza de corral. No obstante no he encontrado en la comarca catalana de donde proceden los actuales ibicencos ningún plato similar y la receta más próxima se encuentra en Mallorca donde sí creo que puede estar el auténtico origen. La receta que introduzco no es exactamente la original pero en compensación se puede preparar de manera más rápida.
El vinagre es un ingrediente con más de 7.000 años de historia imprescindible en cualquier gastronomía. Su uso abarca desde la confección de encurtidos hasta el aderezo de ensaladas sin bien no ha sido hasta muy recientemente que se han empezado a revalorizar en la confección misma de las recetas.
Siguiendo un poco con esta serie de recetas dedicadas al uso del requesón os presento una bastante popular en Italia. Rellenar diversas hortalizas como la berenjena, el pimiento o el calabacín con carne, arroz o queso es una constante en la mayoría de gastronomías. El calabacín tiene un sabor bastante neutro y por eso, desde mi punto de vista, es preferible porque interfiere poco con el relleno. Esto lo hace ideal para sabores suaves como el aportado por el requesón.
El Boureki es una receta muy fácil de preparar aunque requiere un tiempo de horneado largo (os daré un truco para acortar dicho tiempo). Hay varias formas de prepararlo aunque la que os presento es la más sencilla y exactamente igual a como se prepara en la zona de Hania de la isla de Creta, de dónde es original.
El mató es un tipo de requesón muy habitual en Cataluña. Se puede confeccionar con diversos tipos de leche pero lo habitual es emplear leche de vaca. Tiene un sabor muy delicado que casa bien con dulce y salado. De hecho la llamada "mel i mató" (miel y requesón) es muy común en Cataluña pero también se puede utilizar en la tirópita griega y en determinados pasteles tipo babka. Los que tengais más edad recordareis que hace bastantes años la leche que comprábamos se debía hervir antes de ser consumida. A veces ocurría que la leche se cortaba y no era apta para el consumo. Pues bien, el mató es leche que cortamos de forma controlada y no por el efecto de bacteria alguna sino empleando vinagre, cuajo e incluso algún tipo de planta. Es tan fácil de hacer que lo podemos hacer en casa. Para ello emplearemos leche entera, con toda la grasa, y a ser posible fresca. La leche fresca empezó a aparecer en los supermercados hace algunos años y es lo más próximo que podemos conseguir a la leche tal y como se ordeña de la vaca aunque no os descubro nada si os digo que entre la leche recién ordeñada y la que bebeis, por muy fresca que sea, media un Mundo. Lo que ocurre es que bebemos una leche a la que se le han extraido muchos ingredientes para hacer derivados de la leche y "nos dejan" un líquido blanquecino con un poquito de grasa y vitaminas. Eso sí, sin riesgo de coger fiebres de malta y muy higiénica.
Este es un plato típico de los mezze (entrantes) de Oriente Próximo. Se sirve como una pasta que se debe tomar untando pan pita o similar. Su origen es incierto. Algunos aseguran que es sirio-libanés, otros turco pero lo único cierto es que es tan ubicuo como el hoummus si bien bastante más desconocido. Como el hoummus y otras salsas orientales se puede encontrar envasado en tiendas de comida árabe. Lo que me atrae de esta salsa/pasta es que todos sus ingredientes pertenecen a la cultura gastronómica mediterránea más pura.
La idea de este plato es combinar el sabor del pollo con la del queso derretido provolone. El resultado es una pechuga rebozada crujiente por fuera y blanda por dentro.
Esta es una de las pocas recetas bosnias que conozco y si en muchos paises de los Balcanes es harto difícil conocer la procedencia de una especialidad gastronómica en Bosnia es casi imposible. Bosnia es un complicado rompecabezas de etnias y religiones que desembocaron en una lamentable guerra mediados los noventa de la cual más vale olvidarse, así que mejor no liar más la cosa con inoportunas averiguaciones gastronómicas. La Tufahija es un postre confeccionado con manzanas y frutos secos de muy sencilla realización.
En este blog he hablado mucho del yogur ya que es un ingrediente imprescindible de la gastronomía de Oriente Medio pero hasta la fecha no os había explicado en detalle cómo podeis hacer yogur en casa. Es muy sencillo.Ahora imaginemos que lo quereis tipo griego. La forma habitual de hacer yogur cremoso en los Balcanes y Oriente Medio es coger el bloque de yogur y meterlo en una tela tipo sábana. Se returce con fuerzas como haciendo una trenza para eliminar el suero y el agua. En algunos paises simplemente se tiene una especie de saquito de tela fina donde se mete el yogur y se deja que escurra libremente a lo largo de las horas. Luego se coge el yogur y se bate con fuerza para darle el aspecto cremoso deseado. Si esto os parece muy tedioso podeis añadir al yogur obtenido nata o crema de leche y tendreis un sucedáneo aceptable de yogur griego pero todavía mejor que el que podeis comprar en el supermercado.
INGREDIENTES :
Ignoro el origen de esta receta que me ha llegado por terceras vías. En cualquier caso es original obteniéndose un sabor muy especial gracias a la mostaza. Y además rápida de realizar.
Los baklava son una de las cumbres gastronómicas del Oriente y posiblemente de todo el Planeta. Se los puede encontrar en los Balcanes, en Turquía, Oriente Medio e India, bajo diferentes nombres y recetas pero esencialmente iguales : pasta filo alternada con frutos secos. Actualmente se los puede encontrar en cualquier pais gracias a la acción de los emigrantes o simplemente porque se han empezado a producir localmente. Su origen es objeto de discusión. La teoría clásica situa su origen en la cocina árabe - de hecho el nombre es árabe - pero otra corriente que cobra últimamente gran fuerza indica un origen turco. Lo cierto es que no se trata de una receta compleja que bien podría haber surgido es muchos lugares de forma simultánea. Desde mi punto de vista el origen debe ir ligado al trascendental uso de la pasta filo en substitución de otras masas que se venían utilizando desde hace siglos. Sospecho que este cambio se produjo en la cocina judía, concretamente a los judios residentes en el norte de Grecia ; que dicho cambio pasó a la cocina griego-bizantina y de ahí se expandió gracias al imperio turco por los Balcanes y Oriente Medio. Tal vez esté equivocado, pero los ingredientes y la forma de realizar los baklava me evocan un pasado inequivocamente judío.
Se llama casquería a los subproductos de la matanza que no siguen el modo normal de despiece. Dentro de la casquería se engloban el rabo, el morro, las orejas, las vísceras internas - hígado, corazón etc -, las patas, pezuñas etc. También se conocen como menudos y en el caso de los subproductos de las aves de corral, menudillos. En los últimos cuarenta años - los que tiene quien escribe este artículo - la casquería ha sufrido muchos altibajos. Cuando era joven y acompañaba a mi abuela a comprar al mercado sentía una fascinación morbosa por las paradas de despojos con su exhibición de cabezas de cordero, corazones de vaca y mantos de callos. Dentro del mercado había dos paradas muy surtidas y muy solicitadas y de vez en cuando aparecía una tercera tiendecilla de quita y pon que suministraba productos de la lidia del toro. La clientela habitual estaba formada por gente de mediana edad o directamente anciana que obtenían del despojo la única proteína barata que se podían permitir. A principios de los ochenta empezó un serio declinar en el comercio de la casquería en gran parte motivado por los grandes escándalos alimentarios que sacudieron España. La adulteración del aceite de colza, así como el uso de clembuterol y antibioticos para el engorde sembraron serias dudas entre los consumidores que relegaron a las siempre más sensibles vísceras fuera de las dietas. La verdad es que en mi infancia no faltaron nunca ni los hígados de pollo o ternera para luego desaparecer por completo, sin duda por el miedo de mi madre. Otros productos provocaban directamente la repulsión entre una infancia y juventud que preferían tomar proteínas procedentes del bistec antes que consumir mollejas o corazón de ternera.
En estos días vacacionales se multiplican los viajes a destinos cada vez más o menos exóticos. Pero hay que tener mucho cuidado con lo que se bebe o se come si no queremos convertir lo que iban a ser unos días de relax en una auténtica pesadilla. Naturalmente las recomendaciones son muy diferentes si nuestro destino es la India o Francia.