DESAYUNO
Huevos revueltos con zumo de naranja
+
Cafe con leche
A palavra "Şekerpare" significa "açucarado" (onde o "ş" é pronunciado como "x"). São biscoitos de sêmola, farinha e manteiga que, se não fosse por um detalhe final, seriam como qualquer outro. Esse detalhe especial consiste em um banho em calda de limão que, além de dar um sabor magnífico, os deixa macios e úmidos. De certa forma, eles são uma espécie de versão de baklava.
Eles são muito populares na Turquia e, se você os preparar, perceberá imediatamente o porquê.
INGREDIENTES
Para a calda de limão
É importante que liguemos o forno a 180 graus assim que começarmos a fazer este doce, pois ele deve estar na temperatura certa no momento do uso. Vai ser um cozimento cronometrado, então precisa estar exatamente a 180 graus.
Enquanto o forno está quente, prepare a calda.
Despeje a água e o açúcar em uma panela em fogo médio e mexa até que o último se dissolva. Quando a água ferver, adicione o suco de limão. Reduza o fogo e mexa por 15 minutos até a calda engrossar um pouco. Retire do fogo e deixe esfriar completamente.
No microondas derreta a manteiga.
Misture a farinha peneirada com a semolina e acrescente a manteiga, misturando vigorosamente.
Adicione os dois ovos batidos, a casca de limão ralada, duas colheres de azeite, o açúcar e o fermento químico. Misture bem e sove por cerca de 10 minutos. Se você tiver um mixer, é hora de usá-lo.
O resultado do amassamento deve ser uma massa elástica e úmida.
Deixe a massa descansar por meia hora em um local quente, escuro e sem correntes de ar para que ela aumente de volume.
Após o tempo de descanso, amassamos manualmente por cerca de 5 minutos e passamos a separar bolas do tamanho de uma bola de pingue-pongue. Com as medidas indicadas deverá obter mais ou menos 20-25 bolas. Para facilitar a forma, molhe as mãos em água fria ou um pouco de azeite.
Colocamo-los num tabuleiro largo e comprido, não muito alto, que aguente o forno onde colocamos um papel vegetal. Coloque as bolas de massa sobre ela, esmagando-as levemente e afastadas o suficiente para que não se toquem quando se expandirem. Pregamos a amêndoa, avelã ou pistache no centro.
Deixe crescer novamente por cerca de 10 minutos.
Introduzimos no forno exatamente 25 minutos - ou menos se começarem a dourar -. Retire do forno e IMEDIATAMENTE (isso é muito importante) despeje sobre toda a calda de limão.
Deixamo-los arrefecer absorvendo a calda - o fazem quase inteiramente em menos de 20 minutos - e saboreá-los com um café ou chá.
This recipe is very typical of the Italian capital although it is consumed throughout the country. It is extremely easy to do. In Italian butcher shops it is common to hear buyers requesting a cut of meat for saltimbocca. It is a fine cut, finer than usual, of veal meat, if possible free of nerve and fat. This type of cut is not usually found in other countries, which is why I use scallops or scallops that we will work to make it fine and large.
INGREDIENTS :
• Schnitzel, thin escalope (generally the portion is 2 or 3 units per person)
• Italian prosciuto, one slice per escalope
• Fresh sage leaves (again, one per slice of escalope)
• Salt
• Wheat flour
• Extra virgin olive oil or butter
• White wine (Marsala is generally used in Italy)
Regarding the sage leaves, it should be noted that they are the grace of the recipe and cannot be replaced by any other plant or herb.
First of all we are going to convert the normal escalopes into suitable for saltimbocca, unless you have an Italian butcher nearby and it can provide such cuts.
Otherwise we must flatten them. To do this, we put them in a fold of plastic wrap and crush them with something flat until their size is twice the current size. If they have nerves or fat, remove them or else when you fry it, it will contract taking a concave shape that will prevent the opposite side from cooking well.
Take the fillets obtained and spread them out in a dish or similar. On each of them you deposit a slice of prosciutto. It is customary that the shape of the ham adapts to that of the meat, for which you will cut off what is left over. And on top, as the last layer, a fresh sage leaf is placed. So that the set does not disassemble, it is punctured with a toothpick that crosses the three layers at a point and punctures again before the end of the sage leaf.
Generally they are not folded, nor are they made "rolls", although you can do it if you feel like it. I say this because there you will find some suggestions about it. The whole is floured. The original recipe calls for it to be fried in butter. Nothing happens if it is made with extra virgin olive oil, especially if you are scared of calories. Frying is fast, remember that the meat is now thin and the ham does not really need cooking. It should take color but not be blackened. Between 40 seconds and a minute and a half should be enough for each side. Salt lightly. Remove and reserve.
Then the usual practice is to thicken the oil or butter to make a kind of sauce. To thicken it, the fact of having used wheat flour for the batter will help. Add a glass of white wine and if you want butter (if you have used oil for frying). 50 grams of butter should suffice.
Heat is given until the liquid becomes somewhat pasty (flour thicken effect) and if this does not happen or we are going to consume all the liquid before it happens, we can gradually add new flour (cook this new flour well or the sauce will taste to raw flour). Do not make this sauce if the flour has burned in the pan before, which will surely happen if you have made many saltimboccas (unless the oil is changed regularly). The resulting sauce is used to bathe the saltimboccas, sometimes as a base or background and rarely in the sauce boat.
As it is a very good dish but it is not satiating, it must be accompanied by something forceful such as mushrooms, white rice, mashed potatoes, etc.
To finish, indicate that the term "saltimbocca" is Roman dialect and means jump in the mouth. I leave you the mystery of why it is called that…
Mucha gente piensa que los ingleses no tienen gastronomía y no es cierto : la tienen y en abundancia, otra cosa es que les de la gana cocinar, que suele ser que no.
Cuando visitas un piso a la venta en Londres (esto no es ninguna broma) y te dicen que la cocina está impoluta y que además es la original, significa que 1) la cocina existe , 2) que nunca se ha usado y 3) que nunca han sentido ninguna necesidad por reformarla dado el poco uso que se hace de la misma. Si sobre el mármol se murió Sherlock Holmes, seguro que allí sigue todavía ¿Que cómo resuelven el día a día? Pues a menos que tengas niños y por ello te veas obligado a un mínimo de cocina para que los servicios sociales no te hagan una desagradable visita y si además eres londinense, comes siempre fuera. Desayuno, almuerzo y cena, siendo el almuerzo por aquello que se hace mientras trabajas, el menos abundante y el más improvisado.
Dejando estos detalles etnográficos, el Crumble es una de esas recetas tradicionales cuya gracia es que queden mal hechas. Cuanto más irregular y desmigado está el horneado, mejor que mejor. Debe dar la impresión que la has hecho sin ganas pero debe saber a gloria bendita.
El Crumble (se pronuncia "crámbel", con la "a" larga) se hace con una base principal que se cubre un topping que suele estar compuesto de harina o pan triturado, mantequilla y azúcar (si el crumble es dulce, claro). Porque los crumble pueden ser también salados. Los dulces no obstante son los más populares. La base suele ser alguna fruta, siendo las más populares las manzanas, los frutos del bosque o las ciruelas. La verdad es que la receta es muy laxa y se puede hacer de muchas maneras, casi mejor a ojo que con medidas exactas.
INGREDIENTES
Para el "topping"
Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón y las hacemos en trozos no demasiado pequeños. Como ya he dicho antes, cuanto más "basto" se ve el crumble, mucho mejor.
Introducimos las manzanas en un bol rociándolas con un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Inmediatamente las rebozamos con azúcar glas (con un par de cucharadas debería ser más que suficiente) y un poco de canela molida. La manzana a emplear mejor que sea la verde ácida pero que esté madura (que no sea demasiado dura) o costará mucho que se ablande en el horno. Si veis que la que tenéis a vuestra disposición es dura, mejor hervirla brevemente en agua para que se ablande.
Colocamos la manzana rebozada en una fuente que pueda ir al horno, mejor si es rectangular y de paredes no muy altas. Distribuid los trozos de manera regular y ya digo, que no os preocupe que sean de tamaño diferente. De hecho "crumble" significa "desmonoronarse", con eso queda dicho todo.
En un bol mezclamos el pan duro que hemos triturado con trozos de mantequilla y la panela. Lo mezcláis con las manos o, si os hace "cosa" quedar con las manos grasientas, emplead un procesador de comida.
Se distribuye esta mezcla de mantequilla por encima de los trozos de manzana como si fuera una bechamel (será menos líquida que esta, claro).
Precalentamos el horno a 180 grados e introducimos durante unos 30 minutos. Se formará un capa superior crujiente y dorada y la manzana quedará blanda (eso esperamos).
Como he dicho antes se puede usar en lugar de manzanas frutos del bosque, ciruelas o incluso higos (con higos queda realmente bueno).
Para servirlo se deja que se enfríe un poco - se come caliente o tibio, pero no frío - y se extrae de la fuente donde lo hemos horneado directamente, cortando una porción donde pillaremos manzana y la costra de azúcar que la cubre. A veces en lugar de colocar la fruta directamente sobre la base de la fuente se coloca un hoja de pasta brisa - la que no sube - y así los cortes quedan más tipo "tarta". Lo tradicional es hacer el crumble sin ninguna base. No queda bonito pero sigue estando realmente muy bueno.
Para hacerlo aún más bueno se añade una bola de helado, nata montada o incluso se baña en natillas. Para salir rodando.
Le 28 avril, c'est San Prudencio, qui ne vous dit rien sauf si vous venez d'Alava ou de Vitoria, au Pays basque espagnol. Saint Prudencio est le saint patron d'Álava et ses reliques se trouvent dans la basilique d'Armentia, un quartier de Vitoria mais qui était autrefois un village indépendant où le saint est né. Vous avez peut-être remarqué que j'ai dit "reliques", pas le corps du saint qui a servi comme évêque dans la ville de Tarazona. À sa mort, l'endroit où il devait être enterré n'était pas très clair et il y avait un différend entre l'endroit où il exerçait ses fonctions et sa ville natale. Selon la légende, pour dissiper tout doute, la seule chose qui leur vint à l'esprit fut de monter le corps sur le dos de leur cheval et de le pousser pour qu'il soit enterré partout où il s'arrêterait. Il semble qu'une telle chose se soit produite à Logroño.
Quoi qu'il en soit pour la date susmentionnée, un pèlerinage est célébré dans les environs de la Basilique et parmi beaucoup d'autres choses il y a un concours d'omelette de pommes de terre, en plus de déguster les fameux œufs brouillés perretxikos et bien sûr les escargots.
INGRÉDIENTS (4 personnes)
Tout d'abord, lavez les escargots à grande eau. Enfin on les laisse tremper avec une bonne poignée de sel pour les nettoyer complètement.
Une fois qu'ils ont enlevé la bave, nous les lavons à nouveau et les emmenons dans une casserole avec beaucoup d'eau, en les faisant cuire à feu doux avec la feuille de laurier jusqu'à ce qu'ils sortent tous de la coquille. Une fois que cela se produit, nous les faisons bouillir pendant 20 minutes à feu vif, avec de l'eau bouillonnante.
Pendant la cuisson des escargots, hachez finement l'oignon et les gousses d'ail sans le germe et versez-les dans une marmite, si possible en argile, avec un généreux filet d'huile d'olive.
Lorsque l'oignon est transparent, ajouter le jambon haché et le chorizo et les piments émincés. en ajoutant également la tomate. Nous assaisonnons.
En supposant que lorsque la sauce a pris forme, les escargots sont déjà cuits, ajoutez-les dans la poêle en remuant bien (pour que la sauce recouvre bien les escargots). Verser un verre de vin et laisser cuire à feu moyen-doux.
Dans un mortier, hacher les amandes, la gousse d'ail sans germe et les tranches de pain frit et saupoudrer le haché sur le ragoût. Nous le laissons faire environ 20 minutes et prêt à être dégusté.
Une délicatesse authentique avec une touche épicée très agréable, mais si vous l'avez trouvé un peu laborieux, rien de mieux que d'aller à Vitoria, une belle ville, pour manger cette merveille. Et si c'est le jour de San Prudencio, mieux que mieux.
Imagino que más de un día al levantarte todavía con sueño, mientras mojas la magdalena en el café con leche, te preguntas antes que nada qué es lo que desayuna la gente que vive en Tahití. He aquí la respuesta.
Se llama Firi firi y es tan fácil de hacer con ingredientes tan comunes que los puede hacer en casa e imaginar que te encuentras en aquel paraíso.
Se trata de una especie de donuts que emplean la leche y el agua de coco en su composición. Los lugareños las consumen sobretodo para el desayuno - igual que nosotros hacemos con los churros - aunque la tendencia es cocinarlos sobretodo para el domingo, cuando no hay que ir a trabajar y se pueden hacer y degustar con mucha más calma.
Poseen una forma característica de ocho aunque también se encuentran como simple rosquillas e incluso con formatos cilíndrios alargados parecidos a los churros.
INGREDIENTES (para una docena de firi-firi)
En primer lugar recordad que la leche de coco no es lo mismo que el agua de coco. El agua de coco se encuentra en el interior de la baya y posee un aspecto similar al agua. Se suele tomar como refresco aunque con cuidado ya que es bastante laxante. En cambio la leche de coco se obtiene por extrusión de la pulpa y posee un color muy similar al de la leche.
| Te levantas por la mañana, te asomas a la ventana y ves "eso" comiendo tus Firi firi y ya la vida tiene otro color |
En primer lugar mezclamos la harina con el azúcar y la levadura seca de panadero.
A continuación vertemos la leche y el agua de coco hasta formar una pasta homogénea. Si disponéis de amasadora es el momento de emplearla.
Si os gusta encontraron con coco rallado a modo de tropezones, incorporad unos 50 gramos.
Dejamos en un lugar tibio, sin corriente de aire y oscuro para que la levadura crezca, durante al menos dos horas.
Transcurrido el tiempo amasamos con las manos levemente y luego separamos 12 porciones. Las bolas obtenidas se convierten en un cilindro alargado que se une por los extremos. Luego se hace un doblez por el centro para darle forma de ocho. Se dejan reposar unos 15 minutos.
En una sartén honda vertemos una buena cantidad de aceite. Calentamos a fuego medio y cuando el aceite está bien caliente incorporamos los firi firi uno a uno - o varios si la sartén es grande, pero evitando que se toquen - y los freímos durante 2 ó 3 minutos por cada lado o hasta que están bien dorados.
Se extraen de la sartén y se colocan sobre papel absorbente. Si os gusta más dulces, se pueden espolvorear con azúcar glas aunque no es tradicional.
Η πολέντα είναι ένα τυπικό φαγητό που καταναλώνεται ως χυλός ή συνοδευτικό και κύριο συστατικό του είναι το καλαμποκάλευρο. Είναι χαρακτηριστικό της βόρειας Ιταλίας, αλλά καταναλώνεται επίσης στη Ρουμανία (το περίφημο mamaliga) και σε μεγάλο μέρος της Νότιας Αμερικής. Είναι πολύ ευέλικτο, καθώς μπορεί να χρησιμοποιηθεί για την παρασκευή ψωμιού, ως συνοδευτικό (αντί για ζυμαρικά ή πατατάκια, για παράδειγμα) και ακόμη και για την παρασκευή γλυκών όπως αυτό, γνωστό ως Dolce Varese.
The Pão de Deus is a sweet or pastry product, whatever you want to call it, very popular in Portugal. It is a brioche on which a grated coconut coating is placed, which makes it very tasty.
The Pão de Deus is consumed in Portugal especially for breakfast and is also linked to the Pão por Deus, a deeply rooted tradition that resembles the "trick or treat" of Halloween. , but quite earlier (it is more or less documented since at least the 18th century).
As in the North American tradition, children go around the houses during the celebration of All Saints (November 1) asking for sweets, carrying a cloth bag reminiscent of the bread bags. The more successful the child, the fuller the bag goes. In exchange, the children recite some poetry or formal phrases.
It seems that the custom began in 1755. Precisely that year, on November 1, a terrible earthquake accompanied by a devastating tsunami destroyed much of Lisbon (as well as the coast of Cadiz and many other places as far away as Algiers). The coincidence with the feast of All Saints was tragic, since many people had candles lit in their homes in memory of the dead. The tremor and the gigantic waves that devastated the docks and the center, apart from going up the Tagus River, caused many of these sails to fall, causing a terrifying fire that ended up destroying what little was left standing. In fact, most of the Lisbon we all know is no older than the fateful 1755, according to the reconstruction led by the Marquis of Pombal.
Although the earthquake was a tremendous catastrophe, something good came out of it. Thanks to Pombal's action, the first earthquake-resistant buildings were built and the study of the phenomenon began, that is, seismology, largely thanks to a survey that the Marquis sent to all the parishes asking questions as important as the duration of it and the effects it had on people and belongings.
Many people were affected and from that moment on, the custom of placing bread at the entrance of the house in memory of the disappeared began, replacing the candles, but also so that the most needy could feed themselves. From that simple and humble bread the Pão de Deus emerged.
INGREDIENTS
For the topping cream:
First we are going to prepare the dough.
Heat the milk so that it is lukewarm (a few seconds in the microwave will suffice), adding the baker's yeast and the butter. Let stand at least 15 minutes.
Place the dry ingredients (flour and sugar) in a large bowl and mix well. Reserve at least 100 grams of flour (3.5 oz) for later use. We make a volcano and in the center we pour the beaten eggs, the vanilla essence and the milk with the yeast.
Knead well and when the dough is homogeneous, place it on a flat floured surface. Add flour so that it comes off the fingers.
When the dough is no longer sticky, let it rest again until it increases in size (an hour will be more than enough).
Once it has risen, we separate a dozen balls of the same size and flatten them to be able to place the cream on them and not spill.
To make the cream we simply mix the grated coconut, the sugar, the softened butter, and the two beaten eggs. If you see that it is very thick, add the water, and if not, do not use it.
With the yolk we paint the masses and in the hole at the top we pour a little of the cream. Place them on a tray that can go in the oven on baking paper.
Preheat the oven to 190 degrees (375 F) and let them cook for about 20 minutes or until they are visibly golden and when you stick a toothpick in, it comes out completely dry.
Once removed from the oven let cool and sprinkle with icing sugar.
A really delicious sweet that makes you forget its tragic birth as soon as you take the first bite.
Las hamburguesas descienden de diversas preparaciones cárnicas típicas de Alemania. Estas recetas, parecidas a los llamados "bistec rusos" que consumimos en España, llegaron a los Estados Unidos a principios del siglo XIX donde se servían como "filetes al estilo de Hamburgo". Ese "estilo" se refería a que se trataba de carne picada, algo que permitía añadir a una misma pieza carne magra con otras partes más grasas e incluso añadir especias y cortes más baratos que permitía ofrecer el producto a un precio más asequible. Además se llamaba de "Hamburgo" porque en aquella época era el mayor puerto europeo y la mayoría de los emigrantes alemanes que arribaron a los Estados Unidos lo hacían partiendo del mismo.
Aunque en la actualidad se tiende más en los Estados Unidos a llamar a una preparación de carne picada "burger", la palabra hamburguesa sigue siendo ampliamente utilizada en el resto del Mundo, aunque muchos no sepan la razón exacta. Y menos lo sabrían si visitaran Hamburgo.
No existe ninguna receta alemana que se llame "hamburger". Ni en Hamburgo ni en ninguna parte de Alemania. Lo más parecido es una receta que se realiza en todo el norte del país que se denomina indistintamente frikadelle o buletten, según se emplee una palabra escandinava o francesa para nombrarla. Pues bien, son estas preparaciones cárnicas las precursoras de todas las hamburguesas que conocemos.
La palabra buletten o bouletten es un preśtamo del francés. Boulette significa "pequeña bola" en idioma galo.
INGREDIENTES (4 personas) :
Desmenuzamos el pan duro vertiendo por encima la leche para que lo empape y ablande.
Picamos muy fina la cebolla y la añadimos junto al perejil a una sartén con un par de cucharadas de mantequilla. Pochamos hasta que transparente.
Añadimos la cebolla y el perejil al pan junto a la carne, la cucharadita de sal, la pimienta negra y la cucharada de mostaza. Amasamos bien hasta obtener una masa sólida y homogénea. Si vemos que queda demasiado líquida podemos añadir un poco más de pan.
Hacemos 4 bolas del mismo tamaño y los aplastamos ligeramente. Podemos hacer si queremos el doble de bolas para raciones más parcas.
Incorporamos mantequilla - a ser posible clarificada - en una sartén y freímos la carne 10 minutos por cada lado, evitando que se quemen pero cerciorándonos que queden bien hechas en el centro.
Se sirven generalmente al plato con sauerkraut o ensalada de patatas, mucho más raramente en un panecillo.
Es muy parecido al brownie porque como éste no lleva ningún tipo de levadura. Casi nunca se sirve caliente, siempre frío, acompañado de nata montada o de alguna compota de frutos del bosque. Además se hace rápido y requiere muy pocos ingredientes.
INGREDIENTES
En primer precalentamos el horno a 200 grados. Mejor si no se emplea un horno por convección de aire porque entonces el pastel tiende a secarse demasiado. Si es lo que tenéis, reducid la temperatura a 180 grados.
En primer lugar batimos con las varillas la mantequilla fundida con los huevos, hasta que se forma una crema. Si tenéis esencia de vainilla líquida, se añade ahora. Si es azúcar vainillado, esperad.
A continuación añadimos los componentes secos (harina, cacao, sal, azúcar y azúcar vainillado, si es el caso) convenientemente tamizados. Mezclamos bien y batimos para conseguir una pasta homogénea.
Vertemos la masa en un molde de unos 22 cm de diámetro para pasteles (de paredes bajas). No utilicéis uno que sea hondo o de tipo rectangular porque no queda bien. Debe hornearse por igual y con muy poco grosor, como mucho 2 cm de alto. Engrasad el molde - a no ser que sea de silicona - con mantequilla.
Se hornear exactamente 15 minutos y listo.
Se deja enfriar, se desmolda y luego se lleva al refrigerados y al cabo de un par de horas listo para ser consumido. Casi siempre se sirve con nata montada o compota de arándanos o frambuesas, también con vainilla.
Más fácil no podía ser.
Por cierto, "kaka" significa pastel el sueco. El chocolate es choklad y en general el término "kladdkaka" significa pastel de chocolate aunque sea de cualquier otro tipo aunque la receta que os he dado pertenece al kladdkaka tradicional.
"Choco" is the usual way of calling cuttlefish in Andalusia and many other areas of Spain. This recipe seems to be that it was born in Cadiz but now it is found throughout the country.
It is about making a traditional chickpea broth but using cuttlefish that withstands cooking very well without losing its flavor or shape.
INGREDIENTS (4 people)
First of all, the day before, we must soak the chickpeas so that they soften. We will keep them like this until the moment of starting the preparation.
First, pour them into a casserole and cover with the cold fish broth. We add the sliced potato (the mission of which is basically to thicken the broth) and the bay leaf. We clean the cuttlefish, removing the bone and inserting it also whole. If you don't have fish broth you can use water and a cup of white wine.
Season with salt and pepper, place over medium heat and cover the pot. We will keep like this until the chickpeas soften.
While we are going to make a sauce, chopping the onion, the two peppers and the garlic clove. All very fine and direct to a frying pan with a generous jet of olive oil. When the onion is transparent, add the crushed tomato. Let it reduce a bit and add it to the pot.
Halfway through cooking, add the saffron (a few strands or a crushed pinch) or the paprika, which can be sweet or spicy according to our tastes (a level teaspoon in the first case, half a teaspoon in the second). We crush a piece of potato so that the broth thickens and we extract the cuttlefish to cut it into strips. Once cut, it is returned to the casserole.
When the chickpeas are very soft (they can be crushed easily by simply pressing them with your index finger and thumb) we can serve them very hot, adjusting salt and pepper.
One of those stews that have become very popular for obvious reasons.
La palabra "Şekerpare" significa "azucarado" (donde la "ş" se pronuncia como "sh"). Se trata de unas galletas de semolina, harina y mantequilla que de no ser por un detalle final serían como cualquier otra. Ese detalle especial consiste en un baño en jarabe de limón que aparte de darles un sabor magnífico las vuelve blandas y húmedas. En cierta manera son una especie de versión de los baklava.
Son muy populares en Turquía y si las preparáis os daréis cuenta de la razón de inmediato.
INGREDIENTES
Para el jarabe de limón
Es importante que conectemos el horno a 180 grados nada más empezar la confección de este dulce porque debe estar a la temperatura adecuada en el momento de emplearlo. Se va a hacer un horneado medido en el tiempo, así que deben ser a 180 grados exactos.
Mientras el horno caliente preparamos el jarabe.
Vertemos en una cazuela a fuego medio el agua y el azúcar y removemos hasta que el segundo se disuelve. Cuando el agua hierva añadimos el zumo del limón. Reducimos el fuego y removemos durante 15 minutos hasta que el jarabe se espesa ligeramente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar del todo.
En el horno microondas fundimos la mantequilla.
Mezclamos la harina tamizada con la semolina y le añadimos la mantequilla, mezclando vigorosamente.
Añadimos los dos huevos batidos, la piel rallada del limón, dos cucharadas de aceite de oliva, el azúcar y la levadura química. Mezclamos bien y amasamos durante unos 10 minutos. Si disponéis de amasadora es el momento de emplearla.
El resultado del amasado debe ser una masa elástica y húmeda.
Dejamos reposar la masa durante media hora en un lugar tibio, oscuro y sin corriente de aire para que aumente de volumen.
Transcurrido el tiempo de descanso, amasamos manualmente durante unos 5 minutos y procedemos a separar bolas del tamaño de una bola de ping pong. Con las medidas indicadas deberéis obtener más o menos 20-25 bolas. Para facilitar dar la forma mojad las manos en agua fría o en un poco de aceite de oliva.
Las colocamos en una bandeja ancha y larga, no muy alta, que pueda aguantar el horno sobre la que hemos colocado un papel de hornear. Colocamos sobre ella las bolas de masa aplastándolas ligeramente y suficientemente separadas para que el expandirse no se toquen. Clavamos en el centro la almendra, avellana o pistacho.
Dejamos levar de nuevo unos 10 minutos.
Introducimos en el horno exactamente 25 minutos - o menos si se empiezan a dorar -. Extraemos del horno e INMEDIATAMENTE (esto es importantísimo) vertemos por encima todo el jarabe de limón.
Dejamos que se enfrién absorbiendo el jarabe - lo harán en su práctica totalidad en menos de 20 minutos - y a degustarlas acompañando un café o un té.
Os sabrán a gloria, os lo prometo.
In France, cod brandade is usually served au gratin in a clay pot or similar and is not part of any filling, although sometimes it is more of a side dish than a main course or starter.