- Medio kilo de espaghetti
- Medio vaso de queso parmesano rallado (o manchego curado, que tampoco es manco)
- Alrededor de 30-40 hojas frescas de albahaca
- 1 diente de ajo (sin el germen verde)
- 1 vaso de pistachos tostados
- Medio vaso de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
- Opcional : 1 cucharadita de pimienta negra molida
Spaghetti con pesto de pistachos
Lubina al horno o ¿hay vida más allá del Besugo?
La lubina es una buena alternativa al besugo que por estas fechas posee un precio descontrolado. De hecho hay muchas alternativas a este pescado que al final del post os listaré, tan buenas como el besugo pero menos demandadas.
INGREDIENTES (4/6 personas)
- La cantidad de pescado se calcula con una ración promedio de entre 200 y 300 gramos. Así que para 6 personas se necesitan alrededor de 2Kg de lubina, ya sea en una única pieza o en varias.
- 1 vaso (200 ml) de vino blanco
- 1 vaso de caldo de pescado
- 2 tomates maduros rojos
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 2 latas pequeñas de pimiento rojo morrón o escalivado
- Aceite virgen extra de oliva
- Pimentón dulce
- 2 Kg de patatas
- Sal
- Pimienta negra molida
Cortamos la lubina o lubinas en rodajas calculando que por comensal se suministre el peso indicado. Es decir, si habéis decidido 300 gramos por comensal, que cada rodaja tenga unos 150 gramos y así servís 2 por ración.
Picamos la cebolla, los ajos sin el germen verde (que repite y es indigesto), el tomate sin piel ni semillas y los pimientos rojos. Los vertemos en una sartén con un chorro de aceite de oliva y pochamos hasta que la cebolla transparente. Retiramos del fuego y añadimos entonces el pimentón dulce (una cucharadita). Removemos bien y reservamos.
Cortamos las patatas en rodajas gruesas y las hervimos. Una vez empiezan a ablandarse, las escurrimos bien y pasamos por la sartén para que se doren. Con las mismas forramos el fondo de una bandeja que pueda ir al horno.
Encima de las patatas colocamos con cuidado el pescado y luego vertemos el caldo de pescado y el vino. Salpimentamos.
Precalentamos el horno a 200 grados e introducimos la bandeja alrededor de media hora. 5 minutos antes del final del horneado, vertemos el sofrito que habíamos hecho con cebolla por encima de las rodajas.
Terminada la cocción, extraemos del horno y emplatamos, sirviendo el pescado, las patatas y una buena cantidad de salsa. Quedará una lubina muy gustosa.
Lo prometido es deuda. Aquí hay un listado de otros pescados que pueden suplir el besugo sin problemas:
El besugo es un pescado blanco de sabor delicado y textura firme. Lamentablemente, como se ha dicho al principio, el precio es increíble por estas fechas pero por suerte el mar y las piscifactorías nos ofrecen pescados tan sabrosos y aparentes como el besugo, incluso con sabores y texturas bastante parecidos.
1. Dorada: Las salvajes van caras o muy caras pero las de piscifactoria son asequibles.
2. Lubina: Otro pescado blanco con carne firme y un sabor delicado. Las salvajes van caras o muy caras pero las de piscifactoria son asequibles.
3. Corvina: Tiene una textura firme y un sabor suave y dulce. Es la niña bonita de los restauradores. Un restaurante de categoría que no ofrezca corvina ya no se encuentra.
4. Pargo: Pescado blanco con carne firme y un sabor agradable, excelente al horno. Una pieza de entre 30 y 40 centímetros y nadie echará en falta el besugo.
5. Rodaballo: Carne firme y sabor delicado, es considerado uno de los pescados más finos. Yo lo llamo el príncipe del mar. Es uno de los más exquisitos.
6. Mero: Tiene una textura firme y un sabor suave, similar al besugo pero más carnoso. Las piezas medianas caben en el horno y son muy sabrosas. Para las grandes necesitáis un horno industrial. Los amantes de la carne suelen gustar mucho de este pescado, también apodado "el cerdo del mar" porque se come todo lo que pilla. Se supone que en la variedad de la alimentación reside su magnífico sabor.
7. Róbalo: Similar a la lubina, con carne firme y sabor suave. No se si hay en piscifactoría pero el salvaje es más económico que la lubina.
8. Lenguado: Carne fina y firme con un sabor delicado. Admite muchas preparaciones con salsas, mantequillas etc. Gusta a todo el mundo.
9. Merluza: Pescado blanco con carne tierna y un sabor suave. El rey del pescado blanco. La de pincho, insuperable.
10. Abadejo: Textura firme y sabor suave, es versátil en la cocina. Sirve para todo. Hasta lo hacen pasar por atún, no digo más. Eso sí, a la plancha con ajo y perejil es de matrícula de horno.
11. Cherna: Un pescado de gran tamaño con carne de sabor intensa. Algunos lo prefieren al besugo.
12. Chopa: Textura con un punto de grasa, admite las mismas preparaciones que el besugo y en el norte de España, casi lo prefieren.
13. Pez de San Pedro: una de las estrellas de los restaurantes de pescado. Excelente al horno y para filetear, con carne compacta y sabrosa.
14. Palometa o Japuta (perdón, se llama también así) : es el pescado que debéis comprar si alguien de casa es reticente al pescado por su carnosidad (aquello que dicen..."si parece carne"). Pescados de hasta 50 cm, medid el horno antes de comprarlo.
Recuerda que la disponibilidad de estos pescados puede variar según la región y la temporada, así que siempre es bueno verificar primero con tu pescadería local. Muchas no traen según qué especies porque los clientes no las conocen y no las piden. Triste, pero real.
Merluza en caldeirada
La merluza en caldeirada es un plato típico gallego que puede servir tanto como plato de día a día como para festividades con solo que añadamos mariscos a la preparación. Es muy fácil de preparar y sobre todo, muy sabroso.
INGREDIENTES (4 personas)
- 8 rodajas de merluza
- 2 docenas de almejas en su concha
- 2 docenas de mejillones en su concha
- 8 gambas grades
- 4 patatas grandes
- 1 vaso de vino blanco (albariño, a ser posible)
- 1 cucharadita de harina
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante, al gusto
- 1 cucharadita de harina de trigo
- 1 cebolla morada (dulce)
- 2 dientes de ajo
- Sal
- 1 hoja de laurel (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra y sal
En primer lugar lavamos y limpiamos los mejillones, retirando cualquier adherencia que haya sobre las conchas y limpiando las barbas.
Las almejas las colocaremos en un bol con abundante agua salada para que vayan abriéndose y soltando arena. Con 2 ó 3 horas será más que suficiente. ¿Por qué no se hace lo mismo con los mejillones? Porque los mejillones no viven enterrados en la arena, como las almejas, si no aferrados a las rocas. En realidad el 99% de los mejillones que consumimos proceden de bateas, es decir, superficies flotantes de donde penden largas cuerdas donde se "cultivan" los mejillones (aunque no se puede considerar un tipo de piscifactoría).
Lo primero que haremos será cocer mejillones y almejas en una cazuela con un centímetro de agua y la tapa cerrada, a fuego medio. Con unos 7 minutos será ms suficiente. Apagamos el fuego y dejamos tal cual.
En otra cazuela cocemos las patatas peladas, también con muy poca agua y cubiertas. Cuando notamos que se ablandan (entre 15 y 20 minutos de cocción) pero aún están firmes, añadimos con cuidado las rodajas de merluza, dejando hacer 5 minutos justos. Al igual que hemos hecho con los mejillones y almejas, apagamos el fuego y reservamos tal cual, sin retirar del agua.
Ahora vamos a hacer el sofrito. Picamos finos los dientes de ajo (sin el germen verde) y la cebolla. Los freímos en un chorro de aceite de oliva y cuando la cebolla transparente añadimos el pimentón y la harina. Cuando añadamos el pimentón, fuego bajo para que no se queme. En caso de quemarse amargaría arruinándonos la comida. Removemos constantemente para que la harina ligue el sofrito y en 2 minutos listo.
Ahora vamos a colocar con cuidado las almejas y mejillones en la cazuela donde hemos hecho las patatas con la merluza. Vertemos también el líquido de la cocción. Seguidamente vertemos el sofrito, añadiendo además el vaso de vino y la sal (media cucharadita como mucho) y si queremos, la hoja de laurel.
Debe quedar todo medio cubierto de líquido.
Colocamos la cazuela a fuego medio durante unos 15 minutos y 5 minutos antes del final añadimos las gambas, limpias de bigotes. Nada de remover con un cuchara. Cuando se quiera remover hacemos cículos concéntricos con la olla sobre el fuego porque si lo hacéis con cuchara la merluza o las gambas se podrían romper y quedaría estéticamente mal. Emplatamos con cuidado y listo para comer.
Un plato alucinante de pescado y marisco que os encantará.
Rollitos de Navidad de Salmón y Aguacate
Si queréis una preparación sofisticada para cualquier comida de Navidad esta es vuestra receta. Un tronco de salmón relleno de aguacate que sorprenderá a vuestros invitados. Podéis hacer una presentación para cortar en porciones o bien montar un rollito por comensal.
- 500 g de salmón ahumado cortado en lonchas finas:
- 2 ó 3 aguacates (se precisan 300 gramos de carne)
- 9 gramos de gelatina en polvo (o 6 hojas de gelatina)
- 200 gramos de queso crema (tipo Filadelfia, Quark etc)
- 200 ml de nata líquida para cocinar
- 1 limón
- 6 gotas de tabasco
- Sal
- Eneldo picado
- Rodajas de limón para decorar
Volovanes como entrantes
Volován es la transcripción fonética al español de la palabra francesa vol-au-vent. Se trata de un apilamiento de capas de hojaldre con una base y un hueco central donde se pueden integrar diversas preparaciones. Son, por decirlo de una manera sencilla, pequeños pasteles. Como el hojaldre no es un tipo de masa dulce, el relleno puede ser tanto dulce como salado lo que los hace perfectos para empezar o terminar una comida.
Es muy fácil hacer volovanes comprando unas placas de hojaldre pero también se venden volovanes precocidos (ya montados) pero que requieren horno y otros ya horneados que se pueden rellenar directamente y sin necesidad de horno, salvando mucho tiempo al tener solo que pensar en los rellenos. Es el tipo que vamos a emplear en estas recetas.
Con los volovanoes se pueden hacer cosas muy imaginativas, así que esto es solo una pequeña muestra de lo que podéis llegar a hacer con los mismo.
En el mercado se suelen encontrar dos medidas: una es muy pequeña, tanto que se puede degustar de un solo bocado y otra mediana que es la que vamos a emplear en estas recetas. Las medidas que se ven a continuación están ajustadas a los mismos y se precisan para un total de 8 volovanes.
VOLOVANES DE CHAMPIÑONES Y QUESO
INGREDIENTES :
- 8 volovanes
- 200 gramos de champiñones picados
- 100 gramos queso crema (tipo filadelfia, quark etc)
- 1 cebolla picada
- 1 ajo picado (sin el germen verde)
- Perejil fresco o seco, ambos picados
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite virgen extra de oliva*
* Mucho cuidado con hacer los rellenos con demasiado aceite. Cuando más aceitosos sean los mismos, mayor cantidad penetrará en el hojaldre y éste quedará viscoso y poco apetecible.
Salteamos la cebolla y el ajo en un poco de aceite hasta que estén dorados.
Agregamos los champiñones y cocinamos hasta que estén tiernos y hayan soltado el agua. Dejamos escurrir la mezcla en un colador precisamente para eliminar el aceite.
Mezclamos los champiñones con el queso crema, perejil picado, sal y pimienta.
Rellenamos los volovanes con la mezcla y listos para comer. También se puede sustituir el queso crema por queso feta si os gustan los sabores más fuertes.
VOLOVANES DE POLLO CON SALSA BECHAMEL
INGREDIENTES:
- 8 Volovanes
- 1 Pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 200 ml (1 vaso) de salsa bechamel
- Guisantes cocidos
- Zanahorias cocidas y picadas
- Sal y pimienta al gusto
- Queso para gratinar
Mezclamos el pollo salpimentado y desmenuzado con la salsa bechamel, guisantes y zanahorias. Si esta mezcla está fría, le damos 1 minuto en el microondas a máxima potencia.
Rellenamos los volovanes con la mezcla y espolvoreamos queso por encima.
Gratinamos ligeramente (mucho cuidado con esto, ya que al gratinar el volovan se puede desinflar si nos pasamos de tiempo) hasta que el queso funda y listos para comer.
VOLOVANES DE HORIATIKI (ensalada griega)
INGREDIENTES :
- 8 Volovanes
- 50 g de aceitunas negras picadas
- 100 g queso feta desmenuzado
- 200 g tomate cherry cortado en trozos
- Albahaca picada
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Mezclamos las aceitunas, el queso feta, los tomates cherry y la albahaca.
Aliñamos la mezcla con aceite de oliva (lo justo para mojar los ingredientes), sal y pimienta
Rellenamos los volovanes y listos para servir.
VOLOVANES DE GAMBAS AL AJILLO
INGREDIENTES:
- 8 Volovanes
- 400 g de gambas peladas
- 1 ajo picado
- Perejil fresco picado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Salteamos las gambas con el diente de ajo en aceite de oliva hasta que estén cocidas.
Agregamos perejil fresco, sal y pimienta al gusto.
Dejamos escurrir la mezcla para que no esté aceitosa.
Rellenamos los volovanes con las gambas al ajillo y listos para servir.
VOLOVANES DE PURÉ DE QUESO MANCHEGO CON TORREZNOS
INGREDIENTES
- 8 Volovanes
- 2 patatas medianas
- 100 gramos de queso manchego semicurado rallado
- 50 gramos de torreznos
- Perejil fresco o cebollino picado
Cocemos las patatas sin piel y las pasamos por el pasapurés.
Estando calientes mezclamos el puré de patatas con los torreznos picados.
Vertemos la mezcla en cada uno de los volovanes y listos para comer.
Podemos decorar con unas hojas frescas de perejil o con cebollino picado.
Bartolillos madrileños
Uno de los dulces más representativos de Madrid son los bartolillos, documentados desde principios de siglo XIX. Suelen estar presentes en las confiterías de la capital durante todo el año pero tradicionalmente se han venidos consumiendo durante fiestas señaladas. Forman parte de los dulces que como los pestiños, los churros, los florones y tantos otros se realizan con una masa que luego se frie en aceite, endulzándose en la etapa final de realización. La diferencia con los otros fritos es que el interior del bartolillo - parecido a una empanadilla - se rellena de crema pastelera, por lo cual se ha de prestar especial atención al momento de la fritura para que el relleno no se salga.
INGREDIENTES
- 200 g. de harina
- 1 vaso (200 ml) de crema pastelera*
- 50 ml. de vino blanco
- 40 g. de manteca de cerdo
- 1 cucharada de azúcar
- Un pellizco de sal
- Azúcar glas (para cubrir)
- Aceite vegetal (girasol, maíz etc) para freír
* En cualquier supermercado venden crema pastelera en bricks o en formatos deshidratados para que la volváis a reconstituir con solo añadir leche. Como sabéis este blog trata de hacer comidas tradicionales pero a la mayor velocidad posible, así que el uso de crema pastelera ya confeccionada ahorra muchísimo tiempo.
En primer lugar vamos a reconstituir la crema - si la compráis deshidratada - según indique el fabricante. Si optáis por una opción en brick, no hay que hacer nada.
En una cazuela a fuego medio bajo mezclamos el vino, el azúcar y el pellizco de sal hasta que estos últimos se haya disuelto. Retiramos y tapamos la cazuela para que no se enfríe del todo.
En un bol grande mezclamos la harina tamizada con la manteca de cerdo al punto pomada. Si no está al punto pomada (blanda) la pasamos unos segundos por el microondas.
Añadimos la mezcla de vino y con una espátula o un tenedor lo vamos mezclando todo. Hacemos una bola con la masa y envolviéndola en papel film de cocina la dejamos reposar una hora, más o menos.
Transcurrido el tiempo sacamos del papel film, amasamos hasta convertir en un cilindro alargado que podemos dividir entre 6 y 12 unidades, según lo grandes que queráis los bartolillos.
Esos trozos en que hemos dividido el bartolillo los aplanamos en una superficie enharinada hasta obtener una especie de cuadrado. En el centro colocamos una cucharada generosa de crema pastelera y lo cerramos en triángulo, para que parezca una empanadilla, aunque también se puede hacer cuadrada. La forma no importa, lo importante es que los cerréis bien.
Para cerrarlo bien utilizad un tenedor y con el mismo vais marcando los bordes, así no se abrirá.
Vertemos abundante aceite y a temperatura media los freímos hasta que quedan dorados por fuera pero no ennegrecidos. Si vemos que alguno por accidente se abre, rápidamente lo retiramos antes de que la crema entre en el aceite y lo estropee.
Los sacamos y dejamos que escurran el aceite sobre papel absorbente.
Cuando están calientes - pero sin quemaros - los pasamos por azúcar glas para que estén bien dulces. Y a comerlos tibios, que fríos ya no son lo mismo.
Una auténtica delicia, ya veréis.
Asado bávaro de cerdo ( Bayerischen Schweinbraten)
Bayerischen singifica "de Baviera", Schwein es cerdo, y Braten, asado. Fonéticamente en castellano suena bayerisken-xuein-braten.
En Alemania se hacen asados de cerdo por todas las regiones pero en este caso se ha incluido el término "de Baviera" porque la receta se realiza al estilo de este estado sureño, incluyendo la salsa de cerveza negra que lo diferencia del resto.
El cerdo asado es una preparación que se encuentra indistintamente en los hogares y los restaurantes. En los primeros es "comida de domingo" y en los segundos sería raro, sobretodo en Baviera, que faltara en la carta.
Se puede hacer con varias piezas de carne procedentes del cerdo. Las más habituales son la paleta (pata delantera), el lomo y el jamón (pata trasera). Se acostumbra a realizar un enrejado romboidal o de "cuadrados" para que la corteza quede más crujiente. Si es romboidal se hace para que rememoren la bandera bávara.
La bandera bávara tiene dos versiones. La menos habitual son dos franjas, una blanca y otra azul. La otra, más frecuente, está formada por losanges, es decir, diamantes blancos y azules alternados. El mismo motivo, algo más estilizado, se utiliza en la parte central del logo de los coches BMW que son el orgullo número uno de Baviera. No hay nada como ir al Oktoberfest y gritar en voz alta que los automóviles BMW son una "mi..." para que te pongan en órbita de una soberana paliza.
Si vais a Munich los losanges están por todos lados aunque no venga a cuento, siendo raro el souvenir que no lo incorpore.
Hay varias explicaciones poéticas sobre el significado de la bandera bávara, la mayoría encajadas con calzador. La más plausible alude a razones históricas ligadas con las familias que una vez reinaron en la zona.
INGREDIENTES (4/6 personas)
- Una paleta de cerdo de 1.5 Kg
- 250 ml de cerveza negra alemana (a ser posible)*
- 2 cebollas moradas grandes
- 1 zanahoria grande
- 1 apio nabo**
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de semillas de alcaravea molidas***
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de girasol
* se debe tener algo más de cerveza por si hiciera falta.
** el apio nabo no es la raíz del apio. Se trata de un tubérculo del cual solo se usa la raíz, no teniendo las hojas utilidad alguna.
Un ejemplar de apio nabo pesa alrededor de 1Kg y es muy popular en Alemania. Se utiliza de la misma manera que las patatas, aunque tiene un sabor bastante potente que se adueña de los guisos y asados. En Alemania no se consume el apio que conocemos en el sur de Europa, probablemente por una cuestión de adaptación de la planta a la dura climatología de la zona. Si no os resulta fácil de encontrar emplead un par de ramas de apio puesto que aquí se busca solamente su sabor.
*** Las semillas de alcaravea se usan a menudo en la cocina germana. Se pueden encontrar con relativa facilidad en herbolarios o tiendas de alimentación grandes o bien es posible sustituirla por orégano o tomillo, entre otras hierbas más "españolas".
El primer paso que se sigue para hacer este asado es cortar la piel con un cuchillo para confeccionar el entramado romboidal que antes hemos explicado. Esto lo podemos obviar porque no afecta al sabor del asado.
Frotamos la paleta con sal, pimienta y la alcaravea.
En una sartén grande a fuego fuerte con un poco de aceite doramos la paleta por todos lados pero sin que se llegue a hacer internamente. Es solo marcarla, no cocinarla. Retiramos y reservamos, evitando que se enfríe.
En una fuente, que pueda ir al horno y que además tenga el tamaño suficiente para que la paleta entre más que holgada, incorporamos las cebollas hechas trozos grandes, el apio nabo o el equivalente en patatas, el ajo sin el germen verde central hecho en trocitos y la zanahoria en rodajas.
Sobre las verduras colocamos la paleta e introducimos en el horno precalentado a 190 grados.
A los 20 minutos vertemos 250 ml de cerveza negra sobre las verduras. Es aconsejable calentar la cerveza antes de incorporarla.
Mantenemos el asado en el horno durante 3 horas. Cada media hora metemos un cazo en el líquido de la bandeja y vamos remojando la paleta para que no quede seca. Si falta líquido le añadimos algo de cerveza extra y si no tenéis, agua. Eso sí, siempre precalentada.
Cuando falten 20 minutos para que se cumplan las 3 horas encendemos el grill a 210 grados. Durante esos 20 minutos de grill no le quitamos el ojo de encima al asado, remojando si vemos que se oscurece demasiado.
Extraemos del horno y cubrimos para que no se enfríe.
Las verduras y el caldo se cuelan. El líquido resultante se sazona y se sirve con la carne.
Se pueden cocer patatas o hacer puré para acompañar el asado. Las verduras con la que lo hemos horneado solo sirven para dar sabor, no se sirven al comensal.
Es un asado realmente pantegruélico y alucinante para los amantes de la carne.
BAVIERA
► BAVIERA
El estado federal de Baviera es el más grande de Alemania (tiene fronteras con los estados de Sajonia, Hesse, Turingia y Baden-Wurtemberg, así como límites internacionales con Suiza, Austria, Liechtenstein y la República Checa) y es elmás conocido internacionalmente por varias razones. La primera es la famosa fiesta del Oktoberfest. La segunda es la marca de coches BMW, uno de los mayores orgullos de la industria de la zona. En tercer lugar por el wagneriano castillo de Neuschwanstein.
Claro que Baviera es mucho más que los tres hechos remarcables señalados. En el sur, en los Alpes Bávaros, encontramos dos lagos, a muy poca distancia entre ellos, el Kochelsee y el Walchensee. Desde la montaña Herzogstand es posible tener una increíble panorámica de ambos. Cuando visitas estos lagos profundos de aguas colorturquesa y curiosas playas de arena blanca entiendes por qué los bávaros no echan de menos el mar teniendo lo que ellos llaman un Caribe en miniatura. Claro que cuando metes el pie en el agua te acuerdas de dónde te hallas.
La montaña más alta de Alemania la encontramos en Baviera. Se llama Zugspitze y no alcanza los 3000 metros por poco, lo cual es incluso solo promedio para las montañas que hay en España, pero es que a menudo olvidamos que tras Suiza nuestro país es el más montañoso de Europa. No hace falta ser alpinista para alcanzar la cumbre del Zugspitze ya que hay un cómodo teleférico todo acristalado que te lleva a la cumbre, una experiencia que recomiendofervientemente a todos aquellos que sufran de vértigo o tengan miedo a las alturas. Si sois de ese tipo de personas, recomiendo subir portando un palo que podáis morder o una bola de goma anti-stress.
Baviera posee parte de la costa del lago Constanza - muy pequeña si la comparamos con la que tiene Baden - pero en ella destaca por su tipismo la ciudad de Lindau.
Arriba: Marienplatz
Si no eres mucho de ver montañas, lagos y vacas pastando tranquilamente en inclinadas laderas, en claro desafío a lagravedad, lo mejor es hacer un tour urbano.
Lo primero Munich (München), partiendo siempre desde la famosa Marienplatz para callejear mientras visitas museos y los inmensos parques que la rodean, como el Jardín Inglés que debería ser delito no pasearlo.
Tampoco debe faltar una visita a Rothenburg, que según dicen ellos mismos es la ciudad que mejor ha conservado susedificios medievales. Lo cierto es que al pasear por sus calles te haces las preguntas filosóficas de siempre : ¿vive de verdad la gente en estas casas o son meros decorados? ¿la ciudad es así o la han hecho así para parecer una postal de Navidad y atraer a los turistas?
Otras ciudades a visitar son Nuremberg, con un impresionante casco antiguo. Por cierto, a 20 kilómetros de Nuremberg se encuentra Herzogenaurach, que no os sonará de nada, pero que alberga dos empresas de equipamiento deportivo de fama mundial : Adidas y Puma. Imaginad una familia de Herzogenaurach donde la madre trabaje en Puma y el padre en Adidas. La hija tiene que decidir en una noche de insomnio qué calzado va a llevar para jugar al fútbol. ¿Adidas como papá? ¿Puma como mamá? ¿Nike para expresar rebeldía adolescente, madura neutralidad...o traición a laindustria y al país que me da de comer? En fin, que no me gustaría estar en su piel y si de mi dependiera, preferiría tocar el piano como actividad extra escolar.
Y claro, ya que vas a Nuremberg, es cuestión de no perderse Bamberg. Abajo, una muestra.
Menú de Navidad hecho al 100% en el microondas (y nadie lo notaría) : risotto, gambas, pastel de carne y pudin de mango
¿Y si solo disponemos de microondas para cocinar la noche de Navidad? Si estás de Erasmus, en un piso de estudiantes, o en cualquier otro lugar donde las condiciones de elaboración de platos no son las adecuadas, este puede ser un menú perfecto y abundante sin tocar ni una sola sartén. Es un menú para 4 personas pero podéis ampliarlo con solo doblar o triplicar las cantidades.
ENTRANTE
RISOTTO DE CHAMPIÑONES
El risotto es una especialidad italiana que combina el arroz con diversos productos, donde no falta el vino blanco, la mantequilla, el queso parmesano y algún ingrediente que defina el sabor final. De esta manera hay risotto de champiñones, gambas, espárragos etc.
INGREDIENTES
- 1 vaso de arroz*
- 1 cebolla picada
- 2 dientes de ajo picados, sin el germen verde.
- 200 g de champiñones, laminados
- 600 ml de caldo caliente de verduras o pollo
- 50 ml de vino blanco (¼ de vaso)
- 2 cucharadas de mantequilla
- Medio vaso de queso parmesano rallado
- Sal
- Pimienta negra molida
- Perejil picado para decorar
* Es preferible utilizar un arroz con alto contenido de almidón – el tipo bomba, grano corto etc – que otro con menor cantidad como el jazmín o el basmati ya que se aprecia mejor el risotto con una textura ligeramente pegajosa.
En un recipiente apto para microondas, derretimos la mantequilla a máxima potencia durante unos segundos.
Agregamos la cebolla y el ajo picados, cocinándolos a si mismo a máxima potencia durante 2-3 minutos, hasta que estén tiernos.
Añadimos los champiñones laminados y revolvemos bien. Cocinamos en el microondas a máxima potencia durante otros 3-4 minutos, hasta que los champiñones estén tiernos y hayan soltado su líquido.
Agregamos el arroz al recipiente y mezclamos bien con los champiñones.
Añadimos el vino blanco y mezclamos nuevamente.
Vertemos el caldo caliente sobre la mezcla de arroz, champiñones y cebolla. Removemos bien y cubrimos el recipiente con una tapa apta para microondas.
Cocinamos el risotto en el microondas a media potencia – atención, es importante no hacerlo a la máxima - durante 10 minutos. Retiramos el recipiente, revolvemos bien y volvemos a introducir.
Cocinamos por otros 10 minutos a media potencia, revolviendo cada 5 minutos para asegurarnos de que el arroz se cocine de manera uniforme.
Una vez que el arroz esté al dente y haya absorbido la mayor parte del líquido, retiramos el recipiente del microondas.
Añadimos el queso parmesano rallado y mezclamos hasta que se derrita integrándose bien con el risotto. Sazonamos con sal y pimienta al gusto.
Cubrimos el recipiente con una tapa y dejamos reposar durante unos minutos para que el risotto se asiente y adquiera una textura cremosa.
Espolvoreamos con perejil picado para decorar, sirviéndose caliente.
PLATOS PRINCIPALES
1. GAMBAS AL AJILLO
INGREDIENTES
- 500 gramos de gambas peladas
- 4 dientes de ajo picados, sin el germen verde
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado (opcional, para decorar)
En un recipiente apto para microondas, mezclamos el aceite de oliva, los ajos picados, el jugo de limón, el pimentón dulce, la sal y la pimienta. Mezclamos bien.
Agregamos las gambas peladas al recipiente y las mezclamos con cuidado para que se impregnen con la mezcla de ajos y especias.
Cubrimos el recipiente con una tapa apta para microondas o utilizamos papel film con algunos agujeros para permitir que el vapor escape durante la cocción.
Cocinamos en el microondas a máxima potencia durante 3-4 minutos, o hasta que las gambas estén rosadas y cocidas. El tiempo de cocción puede variar según la potencia del microondas y el tamaño de las gambas.
Retiramos con cuidado el recipiente del microondas (estará caliente) y espolvoreamos perejil fresco picado sobre las gambas para decorar.
Dejamos reposar las gambas al ajillo durante unos minutos antes de servir, para que se asienten los sabores.
Servimos las gambas al ajillo como aperitivo o como plato principal, acompañadas de pan para mojar en el delicioso aceite de ajillo que resulta de la cocción.
2. PASTEL DE CARNE
Un auténtico manjar que se puede acompañar de una salsa o una ensalada, fácil de servir en porciones y que nunca defrauda.
Se puede terminar mejor si el microondas dispone de grill pero no es imprescindible.
INGREDIENTES
- 500 gramos de carne triturada (puede ser de res, cerdo o una mezcla)
- 1 cebolla picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 zanahoria rallada
- 1/2 pimiento rojo picado
- 1 huevo
- 1/2 vaso de pan rallado
- 1/4 vaso de leche
- 2 cucharadas de concentrado o pasta de tomate
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta
- 1/2 cucharadita de orégano
- 1/2 cucharadita de tomillo
- Queso rallado (opcional, para gratinar)
En un recipiente apto para microondas, mezclamos la carne, la cebolla, el ajo, la zanahoria rallada, el pimiento rojo, el huevo, el pan rallado, la leche, el concentrado de tomate, la sal, la pimienta, el orégano y el tomillo. Mezclamos bien todos los ingredientes.
Cubrimos el recipiente con una tapa apta para microondas o utilizamos papel film con algunos agujeros para permitir que el vapor escape durante la cocción.
Cocinamos en el microondas a máxima potencia durante 8-10 minutos. Nos aseguramos de revisar el pastel de carne durante la cocción para garantizar que esté completamente cocido. El tiempo de cocción puede variar según la potencia de tu microondas.
Una vez que el pastel de carne esté cocido, lo retiramos del microondas dejándolo reposar durante unos minutos.
Opcionalmente se puede espolvorear queso rallado sobre el pastel y con el grill gratinarlo.
Si has realizado el pastel con carnes de asado sobrante (de pavo, res etc) el tiempo de cocción será menor, simplemente el necesario para que el huevo cuaje.
Se sirve caliente acompañado de puré de patatas, ensalada etc.
POSTRES
PUDIN DE MANGO
INGREDIENTES
- 2 mangos maduros
- 4 rebanadas de pan (preferiblemente pan de baguette), desmenuzadas.
- 100 gramos de azúcar
- 400 ml de leche
- 3 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Un pellizco de sal
En un recipiente apto para microondas, colocamos los mangos pelados y sin hueso. Los trituramos hasta obtener un puré suave.
Agregamos al puré obtenido el azúcar, la leche, los huevos, el extracto de vainilla y la sal. Mezclamos bien todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.
Añadimos las rebanadas de pan al recipiente con la mezcla líquida. Removemos suavemente para asegurarnos de que todas las piezas de pan queden bien empapadas.
Cubrimos el recipiente con una tapa apta para microondas o utilizando papel film, dejando una pequeña abertura para que escape el vapor.
Cocinamos en el microondas a temperatura media-alta durante 6-8 minutos, o hasta que el pudin esté firme y haya adquirido una consistencia similar a la de un flan.
Retiramos el recipiente del microondas con cuidado, ya que estará muy caliente. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Llevamos al frigorífico y lo dejamos al menos durante unas cuatro horas.
Opcionalmente se puede servir con un poco de coco rallado.
OTROS POSTRES
Polvorones, Roscos de Vino, turrones etc
VINOS Y BEBIDAS
Tinto (para el pastel de carne): un vino de Aragón, el Borsao Tres Picos Garnacha
Blanco (para Risotto y Gambas) : otro vino gallego, un Martín Códax Albariño
Refrescos
Café y licor Amaretto o Pacharán
Puro para los que fuman y pa' casa, que estaréis a reventar.
Menú de Navidad a la Castellana : Cangrejos de Río a la Soriana, Lechazo de Burgos y Sopa de Almendras
Un menú que cualquiera firmaría por tener el día de Navidad o en cualquier fecha festiva. Para salir rodando.
ENTRANTE
Los cangrejos de río son un buen sustituto de los mariscos de mar cuando estos no están disponibles por cualquier razón. Poseen prácticamente los mismos valores nutricionales y aunque actualmente proceden en su inmensa mayoría de piscifactoria, en el pasado los pueblos de interior se surtían en el río cangrejero de la zona con los que resultaban muy económicos (siguen siendo económicos, aunque haya que comprarlos en la pescadería).
Una de las mejores recetas que existen en España procede de Soria.
INGREDIENTES (4 personas) :
- 1 Kg de cangrejos de río
- 3 tomates muy maduros grandes
- 3 dientes de ajo
- 1 cebolla morada (dulce) o fresca grande
- 1 guindilla roja picante
- 1 vaso (200 ml) de coñac
- 2 hojas de laurel
- Sal
- Aceite virgen extra de oliva
PLATO PRINCIPAL
LECHAZO DE BURGOS
El lechazo se refiere a la cría de cordero que aún se alimenta exclusivamente de leche materna. Es carne de primerísima calidad y como tal se debe cocinar sin mucho artificio que enmascare el sabor.
El Lechazo de Burgos cuenta con la Denominación de Origen (DO) "Lechazo de Castilla y León". La DO garantiza la calidad y autenticidad del producto, asegurando que cumple con los estándares locales. Esto lo comento porque no siempre lo que se vende es lechazo auténtico, si no más bien ternasco, es decir, un cordero que ha alternado el consumo de leche materna con hierba. Está igual de bueno, pero no te pueden cobrar por el mismo el precio de lechazo.
El lechazo de Burgos se cocina comúnmente en horno de leña, lo que añade un aroma ahumado característico. Es la forma habitual como se prepara en los restaurantes de la zona. Por eso, si habéis probado el cordero de esa manera encontraréis alguna diferencia con el horneado en vuestro hogar.
Esta es una receta que bien vale una comidad de Navidad.
INGREDIENTES (4 personas) :
- Se calcula entre 300 y 500 gramos de lechazo por comensal. En este caso, al ser 4, necesitaremos 2 Kg de lechazo*
- Manteca de cerdo (200 gramos, aproximadamente)
- Sal
* Cuanto menos carne, más contundente debe ser el acompañamiento. Con mucha carne unos pimientos fritos o una ensalada de hojas amargas ya son suficiente. Con menos carne, ya vamos a por las patatas fritas al modo rústico.
En primer lugar fundimos la manteca en el microondas y con ella pintamos la superficie de la carne sin descuidar ni un centímetro. A continuación lo salamos al gusto. Hay gente que le frota un ajo o le mete hierbas, personalmente lo prefiero sin nada, creo que se saborea mejor. Colocamos la carne en una fuente de barro alargada (las hay ovaladas y algo profundas, que son las mejores para este menester) y vertemos un vaso de agua o vino blanco, para que la carne no se seque.
Precalentamos el horno a 220 grados e introducimos la carne hasta que se dora por encima. Cuando esto ocurre se le da la vuelta y repetimos el proceso. Depende del corte de carne, pero el lechazo puede estar listo entre una hora y media y las dos horas como máximo. Si tenéis termómetro, cuando alcance en el centro los 70 grados será el punto óptimo.
Se sirve tal cual, troceándolo en la mesa. Como veis no tiene ninguna dificultad, salvo vigilar de vez en cuando que no se quede sin agua y que esté bien untado de manteca.
POSTRES
SOPA DE ALMENDRAS

Hay muchas recetas diferentes de la sopa de almendras, tanto en Castilla como en Andalucía y Extremadura. Lo que suele ser coincidente en todas ellas es que es un postre que se realiza tradicionalmente en Navidad y que al poderse preparar con antelación, alivia de trabajo al anfitrión durante el día en que le corresponde preparar la comida navideña.
INGREDIENTES (4 personas)
- 200 g de almendras crudas
- 100 g de azúcar
- 1 litro de leche
- La cáscara de medio limón (sin la parte blanca que amarga)
- 1 rama de canela
- 3 cucharadas de maicena
- 3 yemas de huevo
- Canela en polvo (para espolvorear al final)
En primer lugar vamos a blanquear las almendras (es decir, retirarles la piel).
Hervimos agua en una cacerola y sumergimos las almendras en ella durante unos minutos.
Luego, escurrimos las almendras y las pelamos. Este proceso hará que sea muy fácil desprenderles la piel interna por muy pegada que estuviera al fruto.
Trituramos las almendras blanqueadas hasta obtener una pasta fina.
En una cacerola grande, calentamos la leche con la cáscara de limón y la rama de canela. Llevamos a fuego medio y removemos ocasionalmente.
En un bol aparte, mezclamos las almendras trituradas con el azúcar y la maicena. Agregamos esta mezcla a la leche caliente, removiendo constantemente para evitar grumos.
Cocinamos la mezcla a fuego lento hasta que espese, asegurándonos de remover continuamente para evitar que el azúcar se pegue al fondo de la cacerola.
En otro bol batimos las yemas de huevo. Añadimos gradualmente una pequeña cantidad de la mezcla caliente de almendras a las yemas mientras seguimos batiendo Esto se llama "temperar" y sirve para que la sopa no se corte. Luego, vertemos esta mezcla de nuevo en la cacerola, removiendo bien.
Cocinamos la sopa durante unos minutos más hasta que alcance la consistencia deseada.
Retiramos entonces la cáscara de limón y la rama de canela. Vertemos la sopa en cuencos individuales y dejamos enfriar antes de refrigerar, al menos durante 4 horas.
Se sirve espolvoreando con canela en polvo y está buenísima, siendo además muy ligera, perfecta para acabar sin sensación de "voy a explotar" tras una comida navideña abundante.
OTROS DULCES
Los típicos de la Navidad : turrón, alfajores, polvorones etc.
BEBIDAS
Vino blanco (para beber con los cangrejos) : Belondrade y Lurton Verdejo (D.O. Rueda)
Vino tinto (para el lechazo) : Protos Roble (D.O. Ribera del Duero)
Refrescos
Café y algún chupito de licor
Huesillos Extremeños o de San Expedito
Aunque se suele decir que este dulce tiene una procedencia conventual, es probable que su origen se remonte a mucho más atrás. La tradición española de freír masas para luego edulzarlas es un legado de los romanos que la llevaron a todos los confines de su Imperio. En aquel momento las masas de trigo se freían en aceite o grasa y se endulzaban con miel. Encontramos dulces similares incluso en Alemania, donde en las zonas que dominaron los romanos (riberas del río Rhin) se confeccionan por Carnaval los Mutzen (sombreros) que son parecidos a los pestiños.
Los Huesillos deben su nombre a la forma alargada que poseen y al hecho de que al freírse se abren ligeramente, dejando entrever la masa del centro. Poseen un fuerte sabor a anís y son perfectos para mojar en el café con leche pero sobretodo con chocolate espeso. Son típicos de Carnaval, Semana Santa y Todos los Santos, pero si tenéis tiempo estas vacaciones podéis dedicarles media hora que es lo que se tarda en hacerlos y no os arrepentiréis.
Los Huesillos son extremeños pero en Sevilla también son muy populares en Semana Santa y allí se conocen como Huesos de San Expedito, pero básicamente son lo mismo.
INGREDIENTES
Para la masa
- 250 g de harina de trigo
- 60 g de azúcar granulada blanca (la normal)
- 50 ml (1/4 vaso) de aceite de oliva virgen
- 50 ml (1/4 vaso) de leche entera
- 1 huevo
- 1 limón
- 1 cucharadita de anís en grano molido
- 1 cucharadita de levadura química en polvo (Royal o similar)
Para la fritura
- La piel de un limón y de una naranja
- 1 estrella de anís o un palo de canela o nada (opcional)
- Aceite de girasol para freír o mezcla al 50% con aceite de oliva
- Azúcar blanca granulada (la normal) para rebozar
En primer lugar vertemos en una sartén o cazuela grande una cantidad tal de aceite que quede al menos 1 dedo de profundidad. A fuego medio freímos la piel de un limón y de una naranja, así como una estrella de anís (si la tenéis) para que dejen el sabor. Podéis usar un palo de canela, pero el problema es que desprenden trocitos que luego son muy difíciles de retirar.
Cuando están fritos (2 minutos es más que suficiente) los saborizantes los retiramos y dejamos que el aceite se entibie.
En un bol grande mezclamos los huevos, el aceite, la leche, el azúcar y el anís en polvo. Si no encontraís anís en polvo (molido) lo tendréis que hacer vosotros mismos con granos de anís. majándolos en el mortero y luego colándolos para que no queden residuos grueso. Los granos de anís a los que me refiero son redondos, no utilicéis para este propósito el anís estrellado (que en este caso sólo empleamos para dar sabor al aceite).
Batimos bien hasta que queda una especie de crema.
Añadimos la harina tamizada, la levadura y la ralladura de la piel de un limón (sin la parte blanca que amargaría). Mezclamos bien con la ayuda de una cuchara de madera o paleta de silicona hasta que se forma una masa.
Vertemos la masa en una superficie lisa para amasar o utilizamos una amasadora o robot de cocina con esa función. Debe quedar una masa homogénea y elástica.
Una vez la masa esté preparada, pasamos a formar bolas de un peso aproximado a 40 gramos (o bien hacéis una pelota de ping pong, más o menos).
Estiráis las bolas para formar un cilindro de unos 12 cm de largo.
Calentáis el aceite a temperatura media - nunca a temperatura alta - para que los huesillos queden dorados y crujientes por fuera pero blandos por dentro.
Introducís los huesillos evitando que se toquen y cuando se doran se retiran y colocan sobre papel de cocina absorbente para que escurran el aceite sobrante. Finalmente se les hace rodar en un plato con azúcar granulada para que se impregnen bien y listos para comer, generalmente recién hecho pero no pasa nada si se comen del tiempo, no se ponen duros ni son menos buenos.
Al mojar en chocolate espeso y sentir la mezcla con los aromas de naranja, limón y anís es una auténtica gozada. Algunas variaciones, para reducir la carga de azúcar si lo vamos a emplear para mojar en chocolate espeso por ejemplo, es hacerlos rodar por coco rallado. Te sientes menos culpable, pero bueno, es más auto exculpación psicológica que verdadera.
Borrachuelos por Navidad
Si ayer vimos los borrachinos, hoy toca el turno a los borrachuelos. Se diría que vamos de mal en peor, pero no es así. Estamos ante una de las cumbres de la repostería.
INGREDIENTES :
- Medio kilogramo de harina
- 250 gramos de cabello de ángel
- 100 ml de vino blanco seco
- 100 ml de vino dulce
- 100 ml de anís
- 2 naranjas
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra (además de aceite para freír)
- 1 cucharada de ajonjolí
- Azúcar blanca granulada (la habitual) para rebozar
En primer lugar incorporamos la harina en un bol grande tras haberla tamizado previamente.
A continuación añadimos 50 ml de aceite (un cuarto de vaso), el vino blanco, el seco y el anís además de la ralladura de la piel de una naranja. También incorporamos a la harina la mitad de la cucharada de ajonjolí. Mezclamos bien.
Una vez la mezcla está homogénea, añadimos el zumo de las dos naranjas. De una de ellas ya hemos aprovechado la ralladura de la piel además del zumo y de la otra, además del zumo, separaremos una tira de la piel sin la parte blanca.
Cuando hayamos integrado el zumo en la masa la dejaremos reposar durante al menos media hora.
Una vez tenemos la masa ya reposada - esto se hace para que los saborizantes impregnen bien - procedemos a verter aceite en una sartén hasta que alcance 1 cm de profundidad. Se puede usar aceite de oliva o mezclarlo con aceite de girasol para que resulte más económico. En ese aceite incorporamos la piel de la naranja y la otra mitad de ajonjolí para que den buen gusto al aceite. De momento dejamos la sartén fuera del fuego pero con los saborizantes dentro.
Agarramos puñados de masa del tamaño de una pelota de ping pong y dándoles forma de media luna, como si fueran empanadillas, abrimos por la mitad como si fueran un libro para introducir en el centro un poco de cabello de ángel. Cerramos bien los bordes para que no se abran al freír.
Calentamos el aceite a fuego medio e introducimos los borrachuelos hasta que se doren bien. Es conveniente no poner muchos a la vez para que el aceite no se enfríe. La piel de naranja y el ajonjolí dejadlos dentro del aceite mientras freís los dulces.
Una vez fritos los dulces los depositamos en un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y tras esto los rebozamos en azúcar granulada.
Listos para ser comidos y disfrutados.























