- Medio kilo de membrillos
- 250 gramos de azúcar
- 1 rama de canela
Hay muchas manera de preparar boniatos pero la que mejor queda es el horneado directo. La razón es que el horneado permite que el azúcar propio del tubérculo caramelice muy bien, dejándolo con un sabor muy dulce y sabroso.
Lavamos el tubérculo pero no lo secamos, de manera que esté algo húmedo. Si tiene alguna raíz la retiramos. No se debe quitar la piel externa.
Hacemos dos o tres cortes profundos en lugares opuestos y distantes del boniato. Esto sirve para que el boniato pueda "respirar" y también para que podamos ver cuando empieza a sacar una sustancia oscura por los mismos. Esta sustancia oscura son los azúcares propios del boniato y cuando salen es que ya está casi cocido.
Precalentamos el horno a 190 grados. Introducimos los boniatos y dejamos hacer durante una hora. Una buena señal de que ya está hecho, o queda poco, es cuando empieza a rezumar azucar por los cortes realizados.
Si queremos comprobar si está hecho, deberemos clavar de nuevo un cuchillo que debería entrar en la carne como si esta fuera mantequilla. Y ya está, no hacen falta más florituras ni explicaciones.
Hacer boniatos al microondas no es especialmente difícil. El resultado será más o menos satisfactorio dependiendo de la dulzor de los tubérculos. Cuando se hacen al horno el azúcar del boniato se potencia, pero en el microondas (basado en la agitación de las moléculas del agua) esto no ocurre de forma tan evidente. De esta manera en el horno un "mal" boniato puede salir bastante comestible mientras que en el microondas saldrá igual de malo que entró precisamente por esta falta de potenciación del dulzor. Por otro lado hacer un boniato al microondas es mucho más rápido y se gasta muchísima menos energía que hacerlo al horno. En estos tiempos que corren, no es un tema poco importante.
Limpiad bien de tierra el boniato lavándolo con abundante agua. No los sequéis de manera que estén húmedos. No retiréis la piel externa.
Con un tenedor haced algunas incisiones QUE NO SEAN PROFUNDAS en la piel. Esto se hace para que el vapor que se generará en el interior no rasgue la piel provocando que el tubérculo explote.
Se envuelve cada boniato en papel de cocina absorbente. Puesto que está húmedo, el papel absorberá dicha humedad. Esto se hace para facilitar la cocción del boniato.
Se introduce el boniato en el microondas. A 700 watios se precisan 12 minutos , a 800 watios alrededor de 10 minutos y con 1000 watios unos 8 minutos.
Si se introduce más de un boniato se ha de incrementar el tiempo de microondas en un 50%. Esto es, con un horno microondas de 700 watios, que requiriría 12 minutos para un solo boniato, para dos precisaría 18 minutos, para tres 27 minutos y para cuatro 40 minutos (considerando mismo tamaño de los tubérculos y dependiendo claro está del tamaño de los mismos).
No se debe pasar el tiempo de forma continua. Es preciso hacerlo en saltos de 5 minutos con un tiempo de reposo entre medio de 1 minuto. Esto es, para dos boniatos a 700 watios se deberá hacer primero 5 minutos y dejar reposar 1 minuto. Luego otros 5 minutos con otro minuto de reposo. Luego otros 5, de nuevo 1 de reposo y finalmente 3 minutos. En cada intervalo presionaremos para comprobar si está blando (cuando lo esté por todos lados significará que está listo) y para darle la vuelta, de manera que favorezcamos que las radiaciones penetran por igual por todos lados.
Si seguís los pasos anteriores podréis disfrutar de boniatos de una manera muy fácil. Sobretodo precaución al manipularlos, que pueden llegar a estar muy calientes.
Eso sí, indicar que a pesar de que su consumo en España está muy limitado a las fechas que rodean el día de Todos los Santos, se trata de un tubérculo muy rico en fibra, carbohidratos, minerales y vitaminas, por lo que se debería consumir a lo largo de todo el otoño. Nuestra salud lo agradecería.
COCIDOS
Otra forma de preparar el boniato consiste en cocerlos. Es, después del microondas, la que menos energía consume y la más fácil de preparar. La caramelización del tubérculo es intermedia, peor que en el horno pero mejor que en el microondas. Cuanto más lenta sea la cocción, mejor caramelizará.
Lavamos el boniato y no le hacemos ningún corte o perforación.
Introducimos el boniato o boniatos en una cazuela con tapa, cubriendo con agua hasta un poco menos de la mitad del tubérculo. Colocamos a fuego bajo o muy bajo y dejamos hacer, con la tapa cubriendo la cazuela, hasta que se ablanden del todo. Si vemos que el agua se agota, añadimos un poco más sin rebasar el nivel indicado.
Los Huesos de Santo son un dulce típico del centro de España, equivalente a los Panellets del este del país. Se consumen para Todos los Santos es decir, de aquí a tres días, y su precio suele ser elevado porque en su mayor parte se realizan de forma artesanal en las confiterías.
El Hueso de Santo tradicional - huelga decir de dónde procede el nombre con sólo observar el aspecto que tienen - se confecciona con un cilindro de mazapán relleno de almíbar de yema, todo ello cubierto con una glasa. Actualmente el relleno se ha diversificado bastante siendo posible encontrar Huesos de cabello de ángel, mermelada o confitura, chocolate etc. Los que vamos a hacer los rellenaremos de cabello de ángel
INGREDIENTES
En un bol mezclamos los 200 gramos de harina de almendras con 200 gramos de azúcar impalpable (azúcar glas) y la clara de un huevo. Amasamos rotundamente hasta que queda una masa compacta y homogénea.
Echamos harina sobre el mármol de la cocina y con un rodillo extendemos la masa hasta quedar una lámina fina rectangular. Sobre ella extendemos el cabello de ángel y enrollamos con cuidado hasta formar un cilindro alargado que cortamos en secciones de unos 6 centímetros.
En un bol calentamos en el microondas unos 50 gramos de mantequilla hasta dejarlo a punto de pomada (unos 15 segundos serían suficientes). A continuación añadimos poco a poco los 100 gramos restantes de azúcar glas mezclándolos para que quede una masa homógena semi líquida (podemos incorporar una cucharadita de agua). Colocamos los Huesos sobre una bandeja que pueda ir al horno y los pintamos con la glasa.
Precalentamos el horno a 160 grados y dejamos unos tres minutos aproximadamente. Si no queremos usar tanta azúcar, podemos prescindir de la glasa y simplemente pintarlos con la yema del huevo con lo que además conseguiremos un atractivo color dorado.
Un dulce excelente con un sabor inigualable.
La Mliječna Pita es una tarta muy popular en Croacia y en general en todos los países que formaban antiguamente parte de la extinta Yugoslavia
"Mliječna" significa lácteo o leche en croata mientras que "pita" es una palabra que aparece en casi todos los idiomas de la zona, incluido el griego, y que puede significar tanto pan como tarta (como es en este caso).
Se realiza con una base que se rellena con una mezcla de sémola, huevos y sobretodo leche para al fina cubrirlo todo con una tapa hecha con la misma masa de la base.
Esta Tarta de Leche posee un sabor muy suave y en cuanto le clavas el diente te das cuenta de por qué es tan popular. Además es muy fácil de hacer. Si quieres hacerla de forma rápida puedes cambiar el forro por masa quebrada - la que no sube - aunque hay que advertir que no es igual, ya que la base y tapa de la Tarta de Leche lleva huevo, cosa que no hace ni el hojaldre ni la masa quebrada.
Os voy a dar la receta tanto con la base tradicional como usando masa quebrada.
INGREDIENTES :
Para la base (forro) y tapa:
Si no queréis perder tiempo, se pueden comprar 2 hojas de masa quebrada en sustitución de todos los ingredientes anteriores.
Para el relleno:
* La sémola mejor que sea fina. Como sabéis, la sémola es grano de trigo duro triturado. El trigo duro es el que se emplea para hacer pasta pero no para confeccionar panes, por ejemplo. Si la sémola la continuáramos moliendo se obtendría la misma harina con la que se hacen macarrones, spaghetti etc.
Preparación de la base y la tapa:
En un bol grande, mezclamos la harina, la mantequilla fría cortada en cubos, el huevo, el azúcar y una pizca de sal.
Amasamos la mezcla hasta obtener una masa suave y homogénea. Si tenéis amasadora o robot de cocina con esta función es el momento de emplearla.
Dividimos la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra.
Engrasamos un molde para tarta (22 cm diámetro, más o menos) con mantequilla y extendemos la masa más grande en el fondo del molde y a lo largo de los lados para formar el borde. Nos aseguramos de que la masa cubra todo el molde.
Lo dicho antes, si os queréis ahorra este proceso, comprad masa quebrada y solo tendréis que amoldarla a la base.
Preparación del relleno:
En una cazuela grande, calentamos la leche sin que hierva y agregamos la sémola de trigo, revolviendo constantemente para evitar grumos.
Cocinamos la sémola a fuego medio hasta que espese. Luego, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco.
En un bol aparte, batimos los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
Agregamos la ralladura de limón y las pasas (si las estás usando) a la mezcla de huevo.
Ahora vertemos la mezcla de sémola en el fondo de la masa que habíamos colocado en el molde.
Estiramos la masa más pequeña en un círculo y la colocamos sobre la parte superior del relleno.
Sellamos los bordes de la tarta, asegurándote de que la masa superior esté bien unida a la base.
Precalentamos el horno a 180°C.
Horneamos la tarta durante aproximadamente 40-45 minutos, o hasta que esté dorada en la parte superior (si queremos que quede muy dorada la pintamos con yema de huevo, pero no suele ser necesario).
Transcurrido el tiempo dejamos enfriar la tarta, espolvoreamos azúcar glas por encima si se desea y se cortan las porciones a servir.
Vais a alucinar con lo buena que está.
El nombre de esta receta se podría traducir como "Bocadillo de cerdo desmenuzado con salsa barbacoa". Es muy popular en los Estados Unidos y cada vez más se está imponiendo en otros lugares como alternativa a la clásica hamburguesa de carne de res, cada vez más cara e inaccesible.
La base del bocadillo es el pulled pork que no solo se emplea como relleno, si no también para otras recetas o incluso como plato principal. El pulled pork es muy tierno y fácil de comer, por lo que si te gusta la carne de cerdo no echarás en falta la carne picada de las hamburguesas.
Se hace de forma muy sencilla, calentando en el horno a baja temperatura una pieza de paletilla o jamón de cerdo hasta que queda muy blanda. A continuación se extraen hebras o hilos de manera que la carne queda completamente desmenuzada.
INGREDIENTES
* Si no queréis hacer mucha cantidad, podéis emplear filetes de pierna de cerdo (generalmente se venden como filetes de jamón).
** Es muy típico que el pulled pork se prepare a la barbacoa y tenga un cierto regusto ahumado. Como sería entonces una preparación muy larga y tediosa, se puede emplear pimentón ahumado o simplemente prescindir de dicho gusto.
En primer lugar prepararamos la paleta de cerdo (la paleta son las patas delanteras del cerdo). La lavamos y secamos bien con papel de cocina. Luego, mezclamos en un bol pequeño la sal, la pimienta negra, el ajo en polvo, la cebolla en polvo y el pimentón ahumado (si queréis) para hacer un condimento seco.
Frotamos la paleta de cerdo con el condimento seco por todos los lados, asegurándonos de que esté bien cubierta.
Dejamos que repose a temperatura ambiente durante unos 30 minutos para que los sabores se absorban.
Mientras tanto, precalentamos el horno a una temperatura de cocción baja y constante, alrededor de 110-120°C.
Colocamos la paleta de cerdo en el horno con el lado de la grasa hacia arriba. Horneamos durante unas 6-8 horas o hasta que la carne esté tierna y se pueda desmenuzar fácilmente con un tenedor. Es fácil comprobar tal cosa con solo que pinchemos la paleta con un tenedor.
Cuando la paleta de cerdo esté lista, la retiramos y la dejamos reposar durante unos 20-30 minutos. Luego se extrae Y EN CALIENTE, se emplean dos tenedores para desmenuzar la carne, separando la grasa y los huesos.
En un bol grande, mezclamos la carne desmenuzada con el caldo de pollo y la salsa barbacoa.
Añadimos la cantidad de salsa que se desee, según lo "mojado" que quieras el bocadillo.
Para servir, tostamos ligeramente los panecillos de hamburguesa o el pan de sándwich. Luego, colocamos una porción generosa de la mezcla de cerdo desmenuzado en la parte inferior del pan y agregamos acompañamientos como encurtidos, cebolla en rodajas y hojas de lechuga y/o lombarda.
Cubrimos con la otra mitad del pan y listo para comer, acompañado de patatas fritas o ensalada de col o kimchi, que le va muy bien.
Las Tater Tots son un delicioso aperitivo de patatas trituradas que se moldean en pequeñas croquetas y se hornean hasta que estén crujientes por fuera y suaves por dentro. Son muy populares en los Estados Unidos como acompañamiento de cualquier tipo de plato. Es la "patata frita" que suelen servir en las cafeterías y los comedores escolares. Además se puede encontrar en grandes bolsas congeladas en cualquier supermercado ya que son muy populares.
Son realmente fáciles de hacer. Aquí tenéis la receta tal y como se realiza en los Estados Unidos.
Ingredientes:
* se puede emplear otro queso si se quiere (manchego, emmental etc)
Nota: el vaso que se emplea es el típico de agua, de entre 200 y 250 ml de capacidad.
Primero hacemos puré de patatas hirviendo las patatas peladas hasta que estén tiernas. Luego las aplastamos con un tenedor o las pasamos por un pasapurés. Para llenar dos vasos necesitaremos entre 4 y 5 patatas.
En un bol grande, mezclamos el puré de patatas, el queso cheddar rallado, la harina, la sal, la pimienta, el ajo en polvo y la cebolla en polvo. Mezclamos todo hasta obtener una masa homogénea y libre de grumos (pasad la harina por un colador o cedazo para que sea más fácil la mezcla).
Tomamos pequeñas porciones de la mezcla y formamos pequeñas croquetas alargadas o cilíndricas. Deben tener el tamaño de un bocado. Si veis que la masa es demasiado fluida, añadir muy poco a poco algo más de harina pero con mucho cuidado.
Calentamos el aceite vegetal (girasol, canola, maíz) en una sartén grande a fuego medio-alto. Debe ser suficiente para sumergir las croquetas.
Cuando el aceite esté caliente, freímos las croquetas en lotes hasta que estén doradas y crujientes, aproximadamente de 3 a 5 minutos. Giramos las Tater Tots ocasionalmente para asegurarnos de que se cocinen de manera uniforme. Freíd pocas a la vez para que no se toquen entre sí.
Retiramos las Tater Tots del aceite caliente y las colocamos sobre toallas de papel para eliminar el exceso de aceite.
Servimos los Tater Tots caseros bien calientes y si se quiere acompañado con ketchup, mayonesa o mostaza. No se suelen espolvorear con sal pero muchos lo hacen para darles más sabor.
Las combinaciones de especias pueden variar mucho dependiendo de quién las prepare. En algunos casos emplean paprika picante o algunas hierbas aromáticas.
Por cierto, si os preguntáis que significa "Tater tots" que sepáis que es slang del inglés americano. "Tater" sería slang o dialectal para "patata" y "tot" significa "bebé" o "pequeño". En general "tot" se aplica a niños menores de 3 años. Así que "tater tot" significaría "patatas bebé".
La Zacuscă (se pronuncia tal cual se escribe) es un plato tradicional rumano que consiste en un puré de berenjenas, pimientos, tomates y otras verduras, a menudo sazonado con ajo y pimienta. De todas las verduras las más importantes son las berenjenas (vinete en rumano) por lo que a menudo se encuentra con el nombre compuesto de Zacuscă de vinete, lo cual lógicamente significa puré de berenjena.
Los rumanos suelen confeccionarlo en grandes cantidades para luego envasarlo en tarros de cristal e ir consumiéndolo a lo largo del tiempo de dos maneras principales : untado en el pan o bien como acompañamiento para platos de carne o pescado. Aparte de que la conserva les permite degustarlo durante bastante tiempo, además afirman que se debe comer cuando al menos ha transcurrido una semana desde la elaboración para que los sabores se hagan más potentes.
En este caso vamos a hacer una cantidad limitada por los problemas que se podrían dar al hacer conservas con el botulismo, por ejemplo. Obviamente en Rumanía es posible encontrarlo envasado industrialmente y con todas las garantías sanitarias, aparte de las confecciones familiares o tradicionales.
INGREDIENTES :
En primer lugar asamos las verduras. Para ello en primer lugar precalentamos el horno a 200°C (392°F).
Lava las berenjenas y los pimientos para secarlos a continuación.
Colocamos las berenjenas y pimientos en una bandeja para hornear y los asamos en el horno durante aproximadamente 40-45 minutos o hasta que estén tiernos y la piel esté arrugada y ligeramente carbonizada.
Después de asar, colocamos las verduras en un bol grande y lo cubrimos con un paño húmedo. Esto ayudará a que la piel se ablande y sean más fáciles de pelar.
Una vez que las verduras estén lo suficientemente frías para manipularlas, retiramos con cuidado la piel y quitamos las semillas de los pimientos.
Ya podemos preparar el puré propiamente dicho.
Trituramos las berenjenas, pimientos y tomates en un procesador de alimentos o licuadora hasta obtener un puré grueso. Si no tenéis ni lo primero ni lo segundo podéis emplear un tenedor y algo de paciencia. Los tomates crudos se deben pelar y añadir sin las semillas.
Ahora es preciso cocinar el puré. Para ello calentamos el aceite en una olla grande o sartén con bastante fondo. Agregamos las cebollas picadas y el ajo (sin el germen verde) y sofreímos hasta que estén dorados.
Incorporamos el puré de verduras y cocinamos a fuego bajo durante aproximadamente una hora o una hora y media, revolviendo ocasionalmente. La mezcla debe reducirse y espesarse por la pérdida de agua. Vigilad sobre todo que no se queme ni se pegue al fondo de la olla.
Diez minutos antes de finalizar sazonamos con sal, pimienta y pimentón al gusto.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego llevamos al frigorífico, en la parte alta que es la menos fría.
La Zacuscă se sirve como aperitivo sobre rebanadas de pan o como guarnición para platos principales. También se puede consumir como un dip, mojando trozos o palitos de pan.
Seguro que lo hacéis más de una vez, es una receta que crea adicción.
Esta ensalada es una de las más famosas de la gastronomía norteamericana aunque, un poco como ocurre con la ensaladilla rusa, cada cual hace una versión que no se parece en nada a la original. Fue creada por Robert Howard Cobb, propietario del famoso restaurante The Brown Derby en Los Ángeles, California, en la década de 1930 y esta que os presento es la receta tal y como debe hacerse.
INGREDIENTES (4 personas)
Salsa Ranch
Los ingrediente se colocan de manera ordenada en capas sobre la lechuga, sin mezclar con los otros (aunque a veces se colocan en segmentos horizontales para que se vea bien de qué se compone no es lo más recomendable porque de esa manera, que queda muy bien a nivel presentación, no se mezclan los sabores)
Se suele comenzar colocando las tiras de pollo sobre la cama de lechuga, seguido por el bacon desmenuzado, las rodajas de huevo duro, los cubos de tomate, el aguacate, el queso azul y la cebolla roja. Y recordad, nada de mezclar entre ellos.
Finalmente, se rocía con el aderezo que elijas por encima de la ensalada justo antes de servir. El aderezo ranch es muy popular, así que aquí va la receta. También se utiliza para aderezar alitas de pollo o carne a la barbacoa, así que es bueno tener la receta a mano.
En un bol mediano, mezclamos la mayonesa y la crema agria hasta que estén bien combinadas. Si no tenéis crema agria podéis hacerla comprando crema para cocinar (18% de materia grasa) y añadiéndole el zumo de medio limón. Lo dejáis reposar en un sitio fresco y al cabo de media hora ya tenéis la crema agria.
Agregamos la leche poco a poco, revolviendo bien después de cada adición, hasta que se obtenga la consistencia deseada (mejor si es un poco líquida, las versiones más espesas se suelen reservar para aderezar carnes).
Agregamos el vinagre y el jugo de limón, y mezclamos bien.
Incorporamos el ajo picado así como la cebolla roja o cebolla en polvo. Revolvemos para combinar todos los sabores.
Agrega el perejil, eneldo y cebollino picados (si los estás usando) y mezclamos de nuevo.
Probamos el aderezo ranch y ajustamos la cantidad de sal y pimienta según tu preferencia.
Dejamos reposar en el frigorífico media y hora y ya podemos emplear la salsa con la ensalada Cobb.
No hace falta decir que con la cantidad de proteína y vegetales que incorpora, puede ser un plato único sin problema.

La gastronomía húngara es una de las más desconocidas de Europa, a excepción del goulash que es lo menos sofisticado que poseen. Es una lástima porque tiene recetas que realmente merece la pena conocer. A los húngaros les gusta mucho el dulce y dicha afición la heredaron pueblos cercanos que durante mucho tiempo estuvieron bajo el dominio o influencia de los húngaros, principalmente austriacos y rumanos.
Hay dulces húngaros convencionales, como los kremes, pero otros como la Tarta Dobos o la impronunciable Kürtőskalács son bien curiosas.
Kürtő significa chimenea y Kalács es pastel (aquí más bien tendría el significado de dulce). El nombre procede tanto de la forma - un cilindro hueco - como de la forma en que se realizaba, generalmente sobre las brasas de la chimenea o de una barbacoa a la que los húngaron son muy aficionados. Es decir, cuando habían consumido la carne que habían asado, aprovechaban los rescoldos de la madera o el carbón para cocinar los Kürtőskalács de la manera como veis en la imagen inferior colgándolos sobre las mismas.
El Kürtőskalács es el antecesor de muchos otros dulces huecos que se encuentran en Alemania, Polonia, Chequia, guardando parecido con las espectaculares tartas-árbol que sin embargo requiren mucha más habilidad para ser confeccionadas.
INGREDIENTES
En un bol grande, disolvemos la levadura seca en la leche tibia. Agregamos una cucharadita de azúcar y mezclamos bien. Dejamos reposar durante unos minutos hasta que la levadura se active y comience a formar espuma en la superficie.
En otro bol grande, mezclamos la harina, el azúcar y la sal (los ingredientes secos).
Agregamos la mantequilla derretida a la mezcla de levadura activada y revolvemos.
Añadimos gradualmente la mezcla de harina a la mezcla líquida, amasando bien hasta obtener una masa suave y elástica. Se puede hacer a mano o utilizando una batidora de pie con el accesorio de gancho para amasar.
Cubrimos el bol con un paño limpio y dejamos que la masa repose en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su tamaño.
Preparamos una superficie de trabajo limpia y la espolvoreamos con harina. Dividimos la masa en porciones más pequeñas y extendemos cada porción en una tira larga y delgada.
Espolvoreamos generosamente cada tira de masa con azúcar granulada y canela en polvo.
Ahora viene "la magia" de la preparación.
Enrollamos la tira de masa alrededor de un cono* de metal o madera, comenzando desde un extremo y girando para formar una espiral. Nos aseguramos de que las capas se superpongan ligeramente mientras se enrollan.
* Por ejemplo yo empleo un rodillo de amasar.
Colocamos los conos enrollados en una bandeja para hornear forrada con papel de hornear.
Precalentamos el horno a 180°C.
Horneamos los Kürtőskalács en el horno precalentado durante aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes en el exterior.
Retiramos los conos del horno y los dejamos enfriar ligeramente antes de deslizarlos cuidadosamente de los conos.
Los Kürtőskalács se sirven calientes y se comen mientras aún estén crujientes por fuera y suaves por dentro. Es muy común ver a la gente comiendo estas espirales por las calles de Budapest o cualquier otra ciudad magyar. Tienen el aspecto de un bocadillo pero cuando te acercas te das cuenta que de bocadillos nada de nada.
El Kürtőskalács se puede disfrutar tal cual o agregarle coberturas adicionales, como chocolate derretido, nueces picadas o azúcar glas. Si viajas a Hungría este verano no dejes de degustarlos aunque realmente cuando son más populares es durante el largo y duro invierno.
Ya ha llegado el verano y como siempre, el gazpacho y el salmorejo no faltarán en muchas meses. Son refrescantes, nutritivos e hidratantes. Pero en el Mundo hay otras muchas sopas frías muy sabrosas como la Okroshka.
La Okroshka es una sopa fría tradicional de la cocina rusa que se consume ampliamente en los meses de verano para combatir el calor. Su origen exacto es incierto, pero se cree que se remonta al siglo XVIII. La base de la Okroshka suele ser kéfir o a veces se utiliza agua con vinagre añadido (las menos de las veces). Además, los ingredientes principales suelen incluir patatas cocidas, pepinos frescos, cebolla, huevos duros y eneldo fresco. Estos ingredientes se cortan en cubos pequeños, lo que le da a la sopa su nombre, ya que "okroshka" significa "picado" o "troceado".
Aunque la Okroshka se consume en toda Rusia, puede haber algunas variaciones regionales en los ingredientes y la preparación. Por ejemplo, en algunas regiones se añade salchicha o carne hervida a la sopa, mientras que en otras se utiliza kvass (una bebida fermentada de pan de centeno) en lugar de kéfir como base líquida.
A diferencia del gazpacho o el salmorejo, donde los ingredientes siempre están crudos, en la Okroshka parte de los ingredientes se deben cocinar previamente, como las patatas o los huevos duros.
INGREDIENTES (4 personas) :
En un bol grande, mezclamos el kéfir o yogur líquido con el agua fría. Ajustamos la cantidad de agua según la consistencia deseada de la sopa.
Agregamos las patatas, el pepino, la cebolla roja, los huevos duros y el eneldo picado al bol. Mezclamos suavemente para combinar todos los ingredientes.
Probamos la sopa y sazonamos con sal y pimienta al gusto, ajustando los condimentos según prefieras.
Refrigeramos la sopa durante al menos 1 hora para que se enfríe y los sabores se mezclen.
Antes de servir, removemos la sopa y ajustamos la consistencia si es necesario agregando más agua o kéfir.
Se sirve la Okroshka en cuencos individuales y decora con hojas adicionales de eneldo fresco.
Se suele acompañar la sopa con pan de centeno.
La combinación de ingredientes frescos y el sabor refrescante del kéfir hacen de esta sopa una opción deliciosa y nutritiva.
Este dulce tradicional indio es tan popular en el país como el Gulab Jamun y al probarlo comprenderéis el por qué. Os ofrezco la receta simplificada, tal y como la especificó un dulcero de Calcula llamado Nobin Chandra Das a mediados del siglo XIX. La receta original procede del estado de Bengala, al este del país, y es bastante más complicado.
En realidad este rasgulla se debería denominar Rasgulla de Calcuta para diferenciarlo del resto de preparaciones. Se parece bastante al rasmalai también indio pero es aún más sencilla de hacer.
Consiste en realizar bolitas de queso fresco - requesón - que se cuecen en almíbar hasta conseguir una textura esponjosa (de hecho a menudo se les llama "esponjas"). Si utilizáis requesón comprado en la tienda es aún más fácil de hacer, pero si queréis crear el requesón vosotros mismos también os explico la manera.
INGREDIENTES :
Para el almíbar
En primer lugar vamos a hacer el requesón si no lo habéis comprado.
En una cacerola grande, llevamos la leche a hervir a fuego medio-alto. Removemos constantemente para evitar que se pegue en el fondo.
Una vez que la leche esté hirviendo, apagamos el fuego y añadimos el jugo de limón. Removemos suavemente hasta que la leche se corte y se separe en cuajada (parte sólida) y suero (líquido claro).
Colocamos un colador forrado con una gasa o tela de queso sobre un recipiente para recoger el suero. Vertemose la leche cortada en el colador y enjuagamos suavemente bajo agua fría para eliminar cualquier sabor a limón.
Exprimimos suavemente la gasa para eliminar el exceso de suero y luego colgamos la gasa para que escurra durante unos 30 minutos para eliminar más suero.
Transcurrido el tiempo, colocamos la cuajada en una superficie plana y la amasamos suavemente durante unos 5-7 minutos hasta obtener una masa suave y sin grumos.
Dividimos la masa en pequeñas porciones y formamos bolitas redondas lisas y sin grietas. Es MUY IMPORTANTE que las bolitas no tengan grietas, ya que se expandirán durante la cocción y si las hubiera se romperían.
Si habéis comprado el requesón deberéis comprobar si está muy húmedo o bien seco. Generalmente está muy húmedo, así que lo deberemos escurrir igual que hemos hecho con el requesón obtenido a través de la leche.
Ahora vamos a preparar el almíbar.
En una olla grande, agregamos 3 vasos de agua y el azúcar. Llevamos a hervir a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente para disolver el azúcar.
Una vez que el azúcar se haya disuelto por completo y el agua esté hirviendo, añadimos las bolitas de cuajada una a una con cuidado. Cubrimos la olla y cocinamos a fuego medio durante unos 15-20 minutos.
Durante la cocción, las bolitas se expandirán y flotarán en el almíbar. De vez en cuando, voltearemos suavemente las bolitas para asegurarnos de que se cocinen uniformemente por todos los lados.
Después de 20 minutos, las Rasgullas deberían haberse duplicado de tamaño y estar esponjosas. Retiramos la olla del fuego y las dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Una vez que las Rasgullas estén completamente frías, las llevamos al frigorífico durante al menos 2 horas para que adquieran una textura más firme. El almíbar que no han absorbido se descarta.
Antes de servir, espolvoreamos las Rasgullas con un poco de cardamomo en polvo y las decoramos con almendras o pistachos picados.
El almíbar penetra en la masa esponjosa y cada bocado os sabrá a gloria.
El nombre traducido de Mississippi Mud Pie sería Tarta de Barro del Mississippi y esto se debe al color que toma por el chocolate y también por la textura fangosa del mismo. Esto a los lugareños les recuerda al inmenso río que parte de norte a sur el país por el centro. Una de las características de este río es su capacidad para anegar zonas próximas a sus márgenes dejando grandes barrizales tras encauzarse de nuevo.
Esta tarta es muy típica del sur de los Estados Unidos aunque no fue hasta hace unos 50 años que se popularizó por todo el país. Hay muchas variaciones que emplean licor o malvaviscos pero esta receta que os doy es la más simple y en cierta manera la original aunque como sabéis, todo es objeto de discusión y en las recetas que nadie sabe exactamente cuál es su origen ni posee creador definido, aún más.
La forma de realizarla es la habitual en las llamadas "pie" : una base de galletas trituradas, un relleno (en este caso de chocolate) y una capa final que en este caso es opcional pero que nunca falta, realizada con nata montada o con helado de vainilla.
INGREDIENTES
Para la base de galleta:
Para la capa de chocolate:
Para la cobertura:
* Las galletas Graham se pueden sustituir por galletas Digestive o galletas de otro tipo, a ser posible integrales.
Es una tarta que requiere hornear previamente la base, así que lo mejor es primero precalentar el horno a 180°C (350°F). Así tendrá la temperatura adecuada cuando la introduzcamos.
En un bol, mezclamos las galletas trituradas, la mantequilla derretida y el azúcar hasta que se forme una masa. Presionamos la mezcla en el fondo de un molde para tarta o pastel de 22/23 cm (aprox 9 pulgadas). Nos aseguramos de cubrir uniformemente el fondo y los lados del molde.
Horneamos durante 10 minutos y luego dejamos enfriar. Dejad conectado el horno, lo volveremos a necesitar en breve.
En otro bol, mezclamos el chocolate derretido, la mantequilla derretida, el azúcar, los huevos, el extracto de vainilla y el cacao en polvo. Mezcla bien hasta obtener una masa suave y homogénea.
El chocolate derretido se puede obtener fundiendo una tableta de chocolate en la leche o bien empleando cacao en polvo. En este último caso no hace falta emplear el cacao en polvo adicional que se indica. En cualquier caso recordad que se necesita un vaso de chocolate fundido, así que si empleáis una tableta de chocolate calculad la leche necesaria para que al fundirlo no ocupe más allá de un vaso de 200 ml. Para el cacao en polvo necesitaréis simplemente un vaso de leche ya que no va a incrementar demasiado la capacidad.
Vertemos la mezcla de chocolate sobre la base de galleta enfriada que se encuentra en el molde.
Horneamos durante aproximadamente 30-35 minutos o hasta que el centro esté firme. Retiramos del horno y dejamos enfriar completamente.
Una vez que la tarta esté completamente fría, se puede extender una capa final con nata montada o helado de vainilla y nueces picadas, si así se desea. La nata montada la debéis montar en casa, no sirve la de los tubos a presión. Para ello comprad 200 ml de nata al 35 o 38% de materia grasa y con las varillas eléctricas o a mano - paciencia, esto último no es fácil - la montáis. A medio montar se añaden 2 ó 3 cucharadas de azúcar glass (según el dulzor que queráis) y se bate hasta que se integra. Con la ayuda de una espátula se cubre toda la tarta.
En el caso del helado de vainilla se debe batir con un batidora de mano o bien con una de vaso hasta que es lo suficientemente maleable.
Refrigeramos el Mississippi Mud Pie durante al menos 2 horas antes de servir, para que se asienten los sabores y se endurezca un poco.
Es una tarta que os encantará y a los niños los vuelve locos. Además, al consumirse fría, resulta muy agradable durante los meses de verano.
¿Te encantan las galletas Oreo hasta el punto de que piensas en ellas cuando tienes hambre o quieres comer algo dulce? No eres una rareza. De hecho es la galleta más vendida del mundo, alrededor de la cual se ha creado una especie de sub cultura gastronómica que incluye helados con sabor "oreo", tartas con su aspecto e incluso batidos. Por establecer un símil, es a la galletas lo que la Coca Cola al mundo de los refrescos.
Es muy fácil ir al supermercado y comprar un montón de ellas, pero también es muy gratificante preparar Oreos en casa. Eso sí, seguid estrictamente las medidas indicadas. Y si empleáis "vasos" en lugar de balanza, que sea siempre el mismo vaso.
INGREDIENTES:
Para las galletas:
Para el relleno:
En un bol, tamizamos la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal. Mezclamos bien y reservamos.
En otro bol grande, batimos la mantequilla y el azúcar granulada hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. Agregamos el huevo y el extracto de vainilla, y continuamos batiendo hasta que estén bien incorporados.
Añadimos gradualmente la mezcla de harina a la mezcla de mantequilla. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Envolvemos la masa en papel film y refrigeramos durante al menos 1 hora.
Precalentamos el horno a 180°C. Forramos una bandeja de horno con papel de hornear.
Sacamos la masa del refrigerador y formamos bolitas del tamaño de nueces pequeñas. Las colocamos en la bandeja preparada, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán durante la cocción. Se deben aplanar ligeramente las bolitas con la palma de tu mano.
Horneamos las galletas en el horno precalentado durante aproximadamente 10-12 minutos, o hasta que estén ligeramente firmes al tacto. Las retiramosdel horno dejándolas enfriar por completo en la bandeja de horno.
Mientras tanto, preparamos el relleno. En un bol, batimos la mantequilla hasta que esté suave y cremosa. Agregamos el azúcar glas y el extracto de vainilla, y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla suave y esponjosa.
Una vez que las galletas estén completamente frías, colocamos una cucharadita de relleno en la parte inferior de una galleta y luego presionamos suavemente otra galleta encima para formar un sándwich.
Repetimos el proceso con las galletas restantes.
Es conveniente guardarlas en un recipiente hermético para mantenerlas frescas, preferiblemente de vidrio o metálico.
La galleta Oreo fue introducida por primera vez en los Estados Unidos por la National Biscuit Company (Nabisco) en 1912. La Oreo original consistía en dos obleas con sabor a chocolate y un relleno dulce de crema entre ellas. El diseño de la galleta, con sus bordes dentados distintivos, fue inspirado en la galleta Hydrox, que ya estaba en el mercado.
El origen exacto del nombre "Oreo" no está del todo claro, ya que hay diferentes teorías. Una teoría sugiere que el nombre se derivó de la palabra francesa "Or", que significa oro, para enfatizar el color dorado del empaque original de las Oreos. Otra teoría sugiere que el nombre fue una combinación del "re" de crema y la "o" de chocolate, formando "Oreo".
A lo largo de los años, las galletas Oreo se han vuelto inmensamente populares e icónicas en Estados Unidos y en todo el mundo. Se han comercializado con varios eslóganes y han experimentado numerosas variaciones e innovaciones de sabores. La Oreo clásica, con sus obleas de chocolate y su relleno cremoso, sigue siendo la versión más popular y reconocible.
Las Oreos se han convertido en algo más que una galleta; se han convertido en un fenómeno cultural. A menudo se disfrutan como un snack, se utilizan en postres e incluso se presentan en recetas y creaciones culinarias.
La marca Oreo ha seguido expandiéndose con diferentes líneas de productos, incluyendo las Oreos Double Stuf (con más relleno), las Oreos Golden (con obleas con sabor a vainilla) y sabores de edición limitada que se adaptan a diferentes gustos y tendencias.
Hoy en día, las Oreos son fabricadas por Mondelēz International, que adquirió Nabisco en 2000. Aunque hay muchas imitaciones, las únicas auténticas son las que incorporan el grabado tan peculiar de la galleta. Por mucho que el sabor sea prácticamente el mismo, el grabado no se puede imitar en ninguna firma comercial que imite las Oreos porque está protegido por copyright.