Una amplia selección para que no te quedes siempre con la misma receta.
Pierna de Cordero rellena de Bacon y Ciruelas Pasas
Pierna de Cordero asada a la manera árabe
Estofado de Cordero a la árabe
Una amplia selección para que no te quedes siempre con la misma receta.
Pierna de Cordero rellena de Bacon y Ciruelas Pasas
Pierna de Cordero asada a la manera árabe
Estofado de Cordero a la árabe
El Cougnou o Pan de Jesús es una especie de brioche que se da tradicionalmente a los niños en Bélgica durante la Navidad. Debe su nombre a la forma que toma, parecido a una cuna/pesebre en donde se supone pasó Jesucristo sus primeros días, aunque también puede representar el bebé en sí. A veces estos panes llevan una figura del niño Jesús y en otros casos un huevo duro. La preparación no es difícil y el resultado es un pan delicioso que no hace falta ser niño para degustar.
Si estás buscando un entrante de empaque para alguna comida elegante de estas Navidades, la Sopa de Langosta es una buena opción. A pesar de que se llame sopa de langosta no necesariamente debe hacerse con la carísima langosta. Dado que es una sopa, podemos emplear langostas o bogavantes congelados, la mayoría de los cuales proceden de aguas cálidas y que por tanto no tienen una carne muy gustosa. Además, el peso indicado corresponde más o menos con una pieza de las que se suelen encontrar en tiendas de congelados. A pesar de ello, en la sopa quedarán perfectas. Si no encontráis ese tipo de langosta, la sopa se puede hacer con cigalas, gambas o langostinos.
La sopa de langosta tiene raíces en la cocina francesa popular de las regiones costeras. Se sirve comúnmente en restaurantes de alta cocina y durante eventos especiales. Variantes de esta sopa se encuentran en la cocina de Nueva Inglaterra en los Estados Unidos y en otras regiones con acceso a mariscos frescos.
INGREDIENTES (4 personas)
* La cantidad de carne útil se puede extraer de una langosta de 500 gramos dependerá de varios factores, como la especie de langosta, su edad y el método de cocción. Sin embargo, como una estimación general, se puede decir que alrededor del 25% al 30% del peso total de una langosta se considera carne comestible.
Entonces, para una langosta de 500 gramos, se podría obtener aproximadamente entre 125 gramos y 150 gramos de carne comestible. Por tanto, si queréis substituirla por otro tipo de marisco, se necesitarían unos 600 gramos de gambas o langostinos o 2 bogavantes de unos 700-800 gramos cada uno etc.
En primer lugar vamos a preparar las langostas hirviéndolas en agua con sal durante unos 8-10 minutos.
Dejamos que se enfríen y luego les quitamos la carne de las colas y las pinzas. Reservamos la carne y todas las cáscaras.
En una olla grande, derretimos la mantequilla a fuego medio. Incorporamos la cebolla, zanahorias, apio y ajo. Cocina hasta que las verduras estén tiernas.
Agregamos las cáscaras de langosta y cocinamos durante unos minutos. Esto se hace para extraer más sabor.
Vertemos el coñac o brandy en la olla y la receta original dice que se debe flambear (es decir, prender fuego) para eliminar el alcohol y dar un sabor especial a la sopa. Para evitar un incendio tonto, mejor dejamos algunos minutos hasta que el licor reduzca a algo menos de la mitad.
Incorporamos el tomate, el caldo de pescado, hoja de laurel y tomillo. Cocinamos a fuego lento durante unos 30-40 minutos.
Transcurrido el tiempo retiramos la cazuela del fuego y con una batidora de mano trituramos las verduras y las cáscaras de la langosta. Debe quedar una especie de crema suave. Pasamos la mezcla por un colador fino para obtener un caldo limpio, desechando los sólidos.
Regresamos el caldo a la olla y agregamos la carne de langosta desmenuzada pero tampoco mucho.
Vertemos la nata, removemos con cuidado y calentamos la sopa sin que llegue a hervir. Si hirviera la nata se cortaría y todo se echaría a perder.
Sazonamos con sal y pimienta al gusto.
La sopa se sirve bien caliente, distribuyendo en cada plato los trozos de carne de forma equitativa y decorada con perejil fresco.
Una moda muy en auge consiste en servir entrantes o incluso cenas informales en pequeñas cucharas de degustación. Me explicaré. Sobre una cuchara se deposita una cierta cantidad de comida que en otro tiempo se habría colocado sobre un canapé, un blinis, una bruscheta o un biscote de pan. Así que el comensal sólo tiene que llevarse la cuchara a la boca para despachar un bocado único - a menos que repita - de determinada delicatessen.
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| Cucharas de porcelana para aperitivos |
Quedan 5 días para la Navidad y prever las compras para ese día tan señalado nos puede hacer ahorrar mucho dinero. Si en vuestra mesa navideña no falta cada año un ave, seguramente optaréis por capón, pato, pollo, pavo u oca. La pularda no obstante va ganando adeptos dado que la generosidad de su carne no está reñida con una mayor economía si la comparamos con el capón, por ejemplo. Y si compráis un ejemplar en noviembre, el ahorro puede ser aún mayor.
La Porchetta es un plato tradicional italiano - y muy contundente - que consiste en una pieza de panceta cerdo aromatizada con una mezcla de hierbas y especias, que se asa lentamente en el horno hasta que queda crujiente por fuera y jugosa por dentro.
Esta deliciosa especialidad italiana tiene sus raíces en la región de Lazio, en el centro de Italia y donde se asienta Roma, y es una de las comidas más populares del país. La porchetta se come típicamente en cualquier ocasión especial que requiera una celebración gastronómica. Aunque de marcado carácter dominical, últimamente también constituye una receta central de las festividades de la temporada de Navidad y Año Nuevo en Italia.
INGREDIENTES (6/8 personas)
Hay varias maneras de cocinar la porchetta. Lo principal es hacerse con una pieza grande de panceta, sin que falte la piel, que podamos enrollar para obtener una especie de redondo de carne. Se puede hacer rápida, es decir, aromatizarla y hornearla el mismo dia, o bien dejar un tiempo de reposo para que la carne de empape bien de las especias. La manera "lenta" obtiene mejores resultados pero tampoco pasa nada si hacemos la manera rápida. Os explicaré las dos.
Colocamos la panceta en una tabla de cortar con la piel hacia abajo. En la parte de la carne vista - nunca en la piel - hacemos unos cortes no muy profundos.
Mezclamos la sal, la pimienta, el ajo, el romero, la salvia y el perejil en un bol.
Frotamos esta mezcla de hierbas y especias por toda la superficie de la panceta, tanto carne vista como piel. Si la vamos a cocinar de inmediato, la dejamos al menos reposar una hora a temperatura ambiente (siempre que la temperatura ambiente no sea muy alta). En caso contrario, la llevamos al refrigerador y dejamos toda la noche.
Tras el reposo, enrollamos la panceta firmemente y la atamos con hilo de cocina.
Colocamos la porchetta en una bandeja para horno y la untamos por todos lados con aceite de oliva. Si queremos que se haga rápida, precalentamos el horno a 220 grados. En caso contrario bastará con elevar la temperatura del horno a 180 grados.
Asamos en el horno precalentado durante 2 horas (si estaba a 220 grados) o durante 3 horas a 180 grados elevando la temperatura a 220 grados durante otra media hora, o bien usando el gratinador sin dejar de vigilar la carne. En ambos casos, la rápida y la lenta, se hornea hasta que la piel esté crujiente y la carne cocida.
Retiramos del horno y dejamos reposar durante 15 minutos antes de cortar en rodajas y servir. Este reposo es importantísimo. De no hacerlo los jugos de la carne no se asientan y la porchetta no está todo lo bueno que debería estar.
Para los amantes de las nuevas comidas (que son en realidad tradicionales, pero en lugares remotos).
Esta comida está pensada para unos 8 comensales. Atención que esta comida es pantagruélica, así que rebajad cantidades o limitad los platos si no queréis sentiros abrumados por tanta vianda.
Entrantes a compartir
Compuestos de Nigiri Sushi, Gyozas, Gambas en Tempura, Rollito de Primavera, Tofu Ayshe y Pakoras, todo ello con cuencos de salsa Chutney de Tomate, Salsa de Soja y Vinagre y Mahonesa de Wasabi
Nigiri Sushi
Gyozas
Hacer Gyoza supone dos partes : por un lado hacer la masa y por otra el relleno. Para lo primer recomiendo comprarlas ya hechas en comercios asiáticos (también las he visto en Makro, Carrefour etc). Se suelen vender con tal nombre "pasta para gyozas", "pasta dim sum" y similar. Van en un sobrecito y suelen contener unas 24 obleas, a menudo congeladas.
Cuestan bastante poco (unos 3 euros, a precio de Noviembre 2021) y ahorran muchísimo trabajo. De todas maneras, si también queréis prepararlas, os daré la receta. Igualmente tendréis que ir a la tienda de productos orientales para comprar la "harina para empanadillas" o "dumpling flour" porque con harina normal no sale igual. Bueno, directamente no sale.
El relleno es mucho más simple de hacer.
INGREDIENTES
Para las obleas :
Para el relleno :
* suele ser aceite de sésamo, pero si no encontráis se puede emplear de canola, girasol o maíz
**cuidado al añadir sal, la soja ya es muy salada.
Para la salsa donde se mojan las gyozas :
Para preparar la masa mezclamos la harina de gyoza con el agua tibia y el aceite. Amasamos hasta obtener una masa tersa y homogénea. Formamos una bola, tapamos con un paño de algodón y dejamos reposar durante media hora.
Mientras la masa reposa cocinaremos el relleno.
Picamos los ajos sin el germen central. Picamos también los puerros (solo la parte blanca).
Incorporamos el aceite a una sartén e introducimos la carne, el puerro, los ajos y el jengibre fresco. Dejamos hacer hasta que la carne está visiblemente hecha. Añadimos entonces la pimienta negra molida (un par de vueltas de molinillo) y la salsa de soja. Removemos bien.
En este momento debemos probar cómo está la carne por si debemos sazonarla con un poco más de sal.
Una vez tenemos la carne hecha es necesario reducirla a una pasta con ayuda de un procesado de comida, el triturador...lo que tengáis. Debería quedar una pasta bastante seca con los ingredientes indiscernibles. Reservamos.
Agarramos la masa que teníamos reservada.
La convertimos en un cilindro alargado de unos 3 cm de diámetro. Cortamos porciones de 1 cm de largo.
Cada una de estas secciones la vamos a convertir en una oblea de gyoza.
Extendemos un cilindro de 3x1 cm hasta conseguir un círculo de unos 10 cm de diámetro.
En el centro de cada círculo así obtenido colocamos una cantidad de la masa de carne con verduras. Cerramos para formar una gyoza con la forma habitual de las mismas, cerrando los bordes sobre sí mismos para que no se abra al cocinarla.
Si no habéis hecho la pasta vosotros mismos, proceded simplemente a descongelar las obleas para rellenarlas.
Ahora vamos a cocinarlas. La forma habitual consiste en marcarlas por ambos lados en una sartén y luego cocerlas.
Para ello vertemos un poco - apenas un cucharadita de aceite que extenderemos con una brocha - por las superficie de la sartén y la pondremos a fuego fuerte.
Colocamos las gyozas menos de un minuto por cada lado - veréis que se marca enseguida - y retiramos.
Llevamos a una cazuela las gyozas y la llenamos de agua hasta mitad de la altura (en ningún caso las sumerjáis del todo). Cubrimos la cazuela y llevamos el agua a ebullición. En cuanto hierva las retiramos. Listas para ser servidas.
La salsa en la que se mojas se hace mezclando salsa de soja con vinagre en una proporción de 3:1. Es decir, 3 cucharadas de soja por 1 de vinagre. Si queremos el doble, serán 6 de soja y 2 de vinagre y así sucesivamente.
Siempre se comen calientes y lo más razonable, para no pinchar el contenido y que se vierta, es emplear palillos. Nunca su uso estuvo más justificado.
Se pueden rellenar solo con verduras, con gambas, carne picada de pollo etc.
Gambas en Tempura
Rollito de primavera de verduras
Tofu Ayshe
INGREDIENTES :
Cortamos el tofu en cubos de 1 ó 2 cm de lado, vertiéndolos en un bol. No hace falta incorporar también el jugo que les suele acompañar.
Vertemos las dos cucharadas de salsa de soja y removemos hasta que tiñen todos los cubos. Añadimos entonces las hierbas picadas para que se adhieran al tofu.
Precalentamos el horno a 190 grados e introducimos el tofu durante media hora o al menos hasta que se seca.
El resultado se puede mojar en cualquiera de las salsas que tenemos a nuestra disposición, aunque la salsa de soja y vinagre es la más adecuada.
Pakoras
Salsas
Soja y Vinagre de arroz
Para remojar cualquiera de los entrantes descritos, pero sobretodo los nigiri sushi, las gyozas, el tofu ayshe y las gambas en tempura.INGREDIENTES :
Mahonesa de Wasabi
Chutney de Tomate
Entrante individual
Poke de atún rojo
Plato Principal
Pollo Hyderabad
Postre
Espárragos gratinados con vieiras
Mejillones en salsa de Tabasco
Mejillones con Salsa de Mostaza
Almejas Picantes a la Marinera