SÁBADO
DESAYUNO
Coca de Llanda + Café
This is the Swiss national dish without a doubt. It originated in the German-speaking part of the country, which includes northern and eastern Switzerland, as a typical peasant breakfast. Although it is currently consumed throughout the country, the truth is that it has not been so until relatively recently. In fact, there was talk of a "röstigraben" border between the German and French cantons, located the latests in the west of the country. It is not a physical border, but rather a mental one. "Rösti" is the name of the dish, while "Graben" could be translated as ditch or even trench. In french side they did not eat rösti, so the border had sense. Imagine how different they looked from each other.
| Source : Marco Zanoli, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons |
The rich Egyptian gastronomy has its queen legume in the broad bean and obviously the national dish had to be based on it. The broad bean is so popular that falafel, which is made with chickpeas throughout the area, is made exclusively with broad beans in Egypt.
The Ful medames recipe is very simple. Although it is not so common nowadays, it was the dish that was traditionally eaten for breakfast.
The word ful comes from ancient Egyptian and means broad bean, one of the few words that has come down to us from ancient Egyptian, together with the word oasis that does not need translation in any language: Ramses II and us would use the same word to refer to an outcrop of water in the middle of the desert.
It must be said that Egyptian broad beans are not exactly the same as European beans. We would say that they are an intermediate between the bean and the broad bean. For our purposes, the type of broad bean called 'baby' (small size) will serve us.
"Medames" refers to 'buried', probably because of the traditional way of cooking this recipe: a copper pot buried in an ember of red-hot coals. Medames is a Coptic word. The Copts are Egyptian Monophysite Christians whose liturgical language, Coptic, is considered to be a direct descendant of ancient Egyptian. In fact the Copts themselves would be direct descendants of the Egyptians who built the pyramids.
INGREDIENTS (4 people)
Traditional accompaniment
The ful medames is cooked modernly in the oven.
To do this, preheat the oven to 160 degrees (320 F) . We use a container that can go in the oven - a clay pot or pyrex tray - that has a lid. We place the broad beans inside and cover with water up to five centimeters (2 inches) above.
Add half the cumin, plenty of black pepper and the crushed garlic cloves. We keep cooking until the broad beans are tender and the broth becomes thick. You have to be careful because the broad beans should not be dry but very tender. With natural bbroad beans the process can take about four hours but with frozen ones it can be done in about two hours.
When we have achieved our purpose, we take out the pan and add the rest of the cumin and a quarter of a glass of extra virgin olive oil (50 ml - 1/4 cup) in addition to rectifying the salt. Ready to eat.
It is usually served with boiled eggs cut into wedges, cilantro, julienned onions and lemon on a separate plate so that everyone can season it to their liking.
The ful medames is also well known in Israel, Palestine and Lebanon where it is usually served topping a base of hummus. Thanks to Egypt's 'Africanness' it is also a popular dish in Somalia and other parts of East Africa.
El nombre se lo puso nada más y nada menos de Brigitte Bardot. Alrededor de 1950 la actriz se encontraba en la ciudad de la Costa Azul filmando una película y un restaurante de la zona, regentado por un chef polaco, servía el catering al equipo de filmación. Entre las recetas que servía se encontraba un brioche relleno de una crema que rápidamente llamó la atención de la actriz. Como no sabía el nombre decía que era la "tarta de Saint Tropez", y así la rebautizó. Imaginamos que tenía un nombre previo, pero ha quedado totalmente en el olvido gracias a ella.
El chef polaco, dado el éxito de la tarta y el empuje que le había dado BB, decidió patentar la receta y así sigue hasta hoy en día. Nadie sabe muy bien cuál es la composición pero eso no ha detenido a nadie a la hora de hacer propuestas que se diferencian muy poco de la original.
INGREDIENTES
Para el brioche
Para la crema de relleno
En primer lugar vamos a preparar el brioche. Vertemos en un bol la harina, el azúcar, un huevo, el agua de azahar, la levadura, la leche tibia y el pellizco de sal.
Amasamos bien (si tenéis amasadora o robot con dicha función es el momento de emplearla) y cuando está homogénea vamos introduciendo la mantequilla a punto de pomada en trozos. Amasamos bien para que se integre en la masa sin problemas (15 minutos será más que suficiente).
Cubrimos el bol con un paño y dejamos en un lugar oscuro y cálido durante 2 horas.
Mientras sube la masa del brioche vamos a hacer el relleno.
Calentamos la leche con la mitad del azúcar y el agua de azahar, sin dejar de remover (si no lo hacéis se pegará el azúcar a la cazuela y tendréis que tirar la mezcla). Quitamos del fuego y reservamos, sin dejar que se enfríe.
En otro bol batimos los dos huevos y la yema con el resto del azúcar y luego agregamos la maicena.
Vertemos los huevos y la maicena en la cazuela donde hemos calentado la leche, mezclamos y volvemos a llevar al fuego hasta que espese, sin dejar de remover. En ese momento añadimos la mitad de la mantequilla.
Cuando el relleno ha espesado lo cubrimos con un plato o plástico film y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Cuando ha enfriado el relleno, le incorporamos el resto de la mantequilla a punto pomada - la podemos calentar en el microondas - y mezclamos bien, batiendo hasta que queda espumosa.
Montamos la nata y la añadimos con cuidado de que no pierda el aire.
Ya tenemos el relleno.
Ahora vamos a hornear el brioche.
Vertemos en un molde redondo de unos 20 cm la masa que ya debe haber subido y lo aplanamos con una espátula. Lo dejamos subir de nuevo una media hora.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Pintamos la parte de arriba de la masa con la yema de huevo que habíamos reservado al principio.
Introducimos en el horno y horneamos durante 30 minutos. Para cerciorarnos de que está bien hecho le clavamos un palillo y si sale seco quiere decir que ya está listo.
Sacamos del horno y cuando enfríe desmoldamos.
Con un cuchillo largo (tipo jamonero) lo cortamos por la mitad horizontal.
En la base depositamos una buena cantidad de relleno dejando un espacio de 1 cm por los bordes.
Colocamos de nuevo la tapa presionando ligeramente, de manera que el relleno se expandirá. Si sobresale, cortamos lo que sobre.
Llevamos a la nevera y en dos horas listos para comer.
Al primer bocado comprenderéis por qué Brigitte Bardot lo amaba.
A esta receta mucha gente la llama "paella" aunque es muy diferente de lo que se admite como paella valenciana. Los valencianos se ponen de los nervios cuando alguien llama a este híbrido de arroz a banda y arroz de carne como tal. Lo único que tienen en común es el arroz y que se hace en una paellera. A partir de ahí todo es fantasía. Sea lo que sea, este arroz mixto (carne y pescado o marisco) es lo que mucha gente asocia con la palabra paella aunque, repito, esto es solo un arroz no la auténtica paella.
One of the most popular recipes in Irish pubs is the famous beef stew with Guinness beer, which is the jewel of Ireland by far (the stew too, but especially the beer).
INGREDIENTS (4 people)
* Parsnips are often included in the vegetables in Ireland. Parsnips are very similar in shape to carrots but whitish in color and much sweeter in taste. It occurs in winter and until the arrival of the potato in Europe, it did its job. It can be eaten raw or cooked, just like carrots.
We cut all the vegetables (celery, carrot, onion and parsnip, if you want to put it) into small cubes. We reserve it.
Pour a jet of oil into a saucepan and brown the meat, previously seasoned. When it is golden, add the vegetables and cook over low heat until softened, stirring occasionally.
When the vegetables have softened, pour the cup of beer and deglaze the bottom of the pan.
Let it cook until half the liquid evaporates.
Then add the meat broth, the fresh sprigs of thyme and rosemary, and let it cook over low heat for an hour and a half. Shortly before finishing we rectify salt and pepper.
It is usually served with cooked vegetables, preferably whole, such as carrots or potatoes. It is often sprinkled with another bit of rosemary and thyme.
The beer gives it a very special flavor. Remember that even if you don't find or have the Guinness brand, it must at least be black beer to make a very dark broth.
Conocida simplemente como Costrada de Alcalá es uno de esos dulces que cuando te los encuentras te preguntas cómo es que no sabías nada de ellos.
Especialidad de la ciudad homónima, cuna natal de Cervantes, la costrada es un milhojas compuesto de placas de hojaldre rellenas de crema pastelera y merengue, todo ello coronado por almendras picadas y gratinadas. Sutil, lo que se dice sutil, no es. Si dices que estás haciendo dieta y te pillan con una costrada en la mano no vayas a poner cara de que no sabías nada.
A pesar de lo aparatosa que parece, es bastante fácil de hacer. Se compone de un mínimo de tres capas de hojaldre (las hay de más) y dos rellenos, uno de ellos de merengue y otro de crema pastelera. El orden de ambas varían. Hay gente que arriba pone el merengue mientras que otros prefieren la crema. Lo que todos hacen es coronar el milhojas con una capa fina de merengue donde se incrustan las almendras picadas para su posterior gratinado.
Por tanto vamos a hacer tres placas de hojaldre, una crema pastelera y un merengue.
INGREDIENTES
Para las placas y la cobertura
* Las costradas suelen medir unos 25-30 cm de largo, dividiéndose luego entre los comensales.
Para la crema pastelera
Los merengues que son del tipo blando, también llamados italianos.
Recomiendo que utilicéis claras de huevo pasteurizadas que son fáciles de encontrar en cualquier supermercado. Hay dos razones para ello : 1) están libres de cualquier tipo de bacteria o contaminante y 2) no contiene trazas de yema que dificultan montar las claras.
Este pastel es un clásico de la cocina norteamericana, principalmente del sudeste del país, aunque se puede encontrar en cualquier parte del país y se podría decir que del Mundo. Es probablemente el pastel esponjoso más universal tras el Selva Negra alemán y la Sache Torte austríaca.
En los Estados Unidos se suele encontrar en las pastelería en San Valentín, supuestamente porque el color rojo denota pasión. En verdad lo que más fama le ha dado ha sido el color rojo que en el pasado se debía al hecho de endulzarlo empleando remolacha debido a la escasez de azúcar. Es relativamente fácil obtener una especie de sirope dulce de la remolacha. De hecho algunas galletas que se realizan por Navidad emplean este endulzante en lugar del azúcar por una cuestión de tradición.
Una vez la escasez pasó, la gente siguió prefiriendo que el bizcocho fuera rojo, por lo que se empezó a emplear colorante alimentario.
El pastel es muy fácil de hacer. Se compone de tres finas capas de bizcocho coloreado en rojo alternadas por capas de un glaseado que puede ser de queso o bien de azúcar. Dicha disposición y el contraste entre el rojo y el blando da lugar a un aspecto al corte muy impresionante.
El bizcocho emplea buttermilk, es decir, suero de leche. Es un ingrediente muy habitual en la pastelería de los países anglosajones pero no tanto en España. Si no lo podéis conseguir os explico cómo hacerlo a partir de nata líquida.
Por cierto, es bastante habitual que las amas de casa norteamericanas adquieran en el supermercado mezclas liofilizadas que con solo añadir leche se convierten en el bizcocho o en el glaseado. Luego solo basta un poco de horneado y otro poco de manualidad para unir los elementos. Es cierto que podrían comprar un pastel ya hecho por poco más, pero esto choca un poco con la mentalidad americana. Las amas de casa tradicionales suelen ser maestras en el horneado de bizcochos (cakes) o realización de pies (empanadas). A veces, en la América más profunda, las llevan a concursos o se hacen bloggers o titktokers para mostrar sus creaciones. Tanto es así que hasta Hillary Clinton se vio obligada a demostrar que era capaz de hornear una tarta para ganarse al electorado más conservador.
En los años 50 del siglo pasado una empresa estadounidense lanzó un pastel que solo requería sacarlo del envase para degustarlo. Fue un fracaso. Cuando hicieron una encuesta preguntando por qué nadie lo compraba las amas de casa argumentaron que si todo estaba hecho se sentían inútiles. La idea de la empresa fue descomponer el bizcocho para que al menos pudieran añadir leche y luego hornear. Con este cambio el producto se convirtió en un éxito de ventas.
INGREDIENTES
Para los tres bizcochos
* Revisad la cantidad que indique el fabricante según el peso del alimento a colorear. Si os quedáis cortos no quedará rojo intenso y si os pasáis resultará demasiado oscuro.
** Se usa poca levadura, no conviene que los bizcochos se abomben demasiado, más bien que queden planos pero algo esponjosos.
Para el glaseado
En primer lugar vamos a preparar las tres capas de bizcocho.
Batimos la mantequilla a punto de pomada - se ablanda durante unos segundos en el microondas - con el azúcar.
Añadimos los dos huevos batiendo bien para que quede una mezcla homogénea.
Se incorpora la esencia de vainilla.
Añadimos entonces el cacao en polvo y el colorante alimentario, batiendo bien. No os preocupéis si no queda del tono de rojo que deseáis. Tened paciencia y veréis que al final adquiere el color deseado.
Se tamiza la harina y se añade poco a poco en el suero de leche al que hemos añadido la cucharada de vinagre. Mezclamos bien.
Añadimos la mezcla de harina y suero de leche a la mezcla donde hemos vertido el colorante. Mezclamos a conciencia hasta que la masa queda homogénea, añadiendo la levadura química.
Precalentamos el horno a 180 grados.
Para hacer los bizcochos o bien se tienen 3 moldes redondos de unos 22 cm de diámetro y 2 ó 3 de alto o bien os veréis en la obligación de horner uno a uno los tres bizcochos.
Vertéis la masa en los tres moldes, previamente untados de mantequilla. Si queréis podéis emplear moldes con base removible.
Horneamos durante 25 minutos o hasta que al clavar un palillo salga completamente seco. Ya tenemos entonces los tres bizcochos para las tres capas. Reservamos dejando que se enfríen del todo.
Para hacer el glaseado que unirá las tres capas y formará la superficie del pastel procedemos a mezclar los ingredientes tamizando previamente el azúcar glass. Mezclamos bien, con varillas o varillas eléctricas, y ya podemos comenzar a montar el pastel.
Primero una base de bizcocho.
Encima de éste una capa generosa de glaseado.
De nuevo otro bizcocho y así sucesivamente hasta terminar glaseando la cima. También se suele cubrir los laterales del pastel con glaseado y decorar la parte superior con nata montada, cerezas en almíbar etc.
Ya se puede llevar a la nevera y a disfrutarlo !
Si no tenéis buttermilk / suero de leche a continuación podéis ver cómo se hace usando nata líquida.
Para hacer buttermilk necesitamos 400 ml de nata con un porcentaje de materia grasa (MG) del 35/38%.
La batimos con las varillas eléctricas hasta que montamos la nata. Una vez montada seguimos batiendo hasta que de repente se separará la matería líquida de la sólida (será como si se hubiera cortado). La materia líquida es el buttermilk, el cual separaremos por simple decantación, y el sólido será mantequilla. Con las cantidades reseñadas se pueden obtener unos 300 ml de buttermilk y alrededor de 25 gramos de mantequilla.
Estamos de nuevo ante una receta presente prácticamente en todo Oriente Medio, si bien es en los Balcanes y en Turquía donde se consume de forma más habitual. El origen de este plato es probablemente turco aunque el nombre parece ser sería un préstamo del farsi (persa). Los idiomas balcánicos lo han tomado del turco de manera que en Serbia se ha convertido en burek, en Albania Byrek e incluso en Creta un tipo de pastel que prácticamente no tiene nada que ver con el börek original se denomina boureki.
Hay infinidad de tipos de börek : de carne, queso, espinacas etc. También los hay con rellenos dulces (los baklava serían un tipo de börek). Los hay con forma plana de pastel, enrollados, de forma triangular, pero siempre el denominador común es que se trata de un tipo de masa relleno. La masa es filo llamada yufka en Turquía. No se puede realizar con hojaldre, masa quebrada ni nada que no sea filo. Actualmente es muy fácil encontrar esta masa en cualquier supermercado.
El börek puede ser muy fácil de hacer o ser un calvario. Si elegís hacer vosotros mismos la pasta filo será una preparación realmente compleja. Aconsejo encarecidamente adquirir pasta filo o yufka en comercios especializados porque por un módico sobreprecio os ahorrareis muchos fracasos.
El börek es un alimento comodín. Es fácil de hacer y muy versátil gracias a la gran cantidad de rellenos que admite. Por eso en Oriente os los podéis encontrar en los desayunos, comidas, meriendas o cenas. Cuando no se sabe qué hacer para comer, el börek es siempre un gran aliado.
Vamos a hacer börek de queso tal y como lo hacen las amas de casa turcas (que por cierto, también tienen costumbre de comprar la yufka y prácticamente sólo en los pueblos se sigue haciendo en las casas).
INGREDIENTES :
Vamos a revisar un poco el menaje que tenemos. Los turcos disponen de una especie de sartenes especiales para hacer börek. Son como paellas sin asas, metálicas, redondas, con las paredes verticales de unos 2 ó 3 centímetros de profundidad y de 30 ó 40 cm de diámetro. Dudo que las podais encontrar así que tratar de utilizar una bandeja metálica rectangular que pueda ir al horno tal y como se ve en la imagen inferior.
Si no tenéis yogur griego es necesario "reconvertir" el yogur convencional en griego. Cogéis el tarro de yogur y le practicáis un par de agujeros en la tapa superior. Le dais la vuelta dejándolo escurrir el suero durante un rato. Luego se bate con las varillas. Así quedará más suaves.
Ahora se baten los dos huevos junto al yogur hasta que quede un líquido suave (se puede utilizar leche en lugar de yogur, pero en Turquía se hace con yogur).
Para el relleno se mete en agua el queso feta durante media hora para que no sea tan salado. Luego se desmenuza y mezcla con perejil muy picado. El queso feta es de origen griego y lo empleo porque no encontraréis el queso turco que se emplea habitualmente, que por otra parte, es muy similar al feta. Si no os gusta porque es muy fuerte podeis emplear ricotta. Si tampoco os gusta el perejil podéis picar rúcula o simplemente aromatizar con un poco de orégano.
Si tenéis la pasta filo congelada es conveniente descongelarla en la nevera, nunca en el exterior. Si lo hacéis en el exterior las hojas se pegarán entre sí. La pasta filo se vende en paquetes de varias hojas. Nunca o casi nunca se emplean hojas individuales porque son demasiado endebles. Como mínimo se agrupan dos. Cuando se trabaja con las mismas se exponen el mínimo tiempo posible al exterior ya que se secan y agrietan con suma facilidad. Por ello cuando las hayáis extendido cubridlas con un paño húmedo para evitar este problema.
Un libro de Media Hora para Cocinar
Se coge la bandeja metálica, se unta de mantequilla y se pone una hoja de filo en el fondo. Lo que sobre se dobla hacia el interior. Con un cucharón de sopa mojáis la pasta con la mezcla de yogur y huevo. Ahora se reparte el queso feta con perejil . Se tapa con una nueva hoja de pasta filo y de nuevo lo que sobra se dobla hacia dentro. Mojamos de nuevo con el yogur-huevo. De nuevo echamos el queso con perejil repartiendo bien. Podemos hacer otra capa de forma similar o directamente terminarlo. Para terminar el börek cubrimos con otra hoja de filo, doblamos hacia dentro y cubrimos con la mezcla de yogur y huevo. Podemos espolvorear pimienta negra, semillas de sésamo o tal cual.
Precalentamos el horno a 220º y metemos el pastel alrededor de 35-40 minutos. Observaréis que la hoja superior se abomba bastante así que ponedlo en el centro o tocará el techo del horno. Transcurrido el tiempo lo sacáis para servirlo en porciones, aunque también está muy bueno frio o a temperatura ambiente, que es la forma en que mucha gente lo degusta. Si está bien hecho quedará crujiente por fuera, como un hojaldre, mientras que por dentro estará tierno y fresco.
| Panadero turco haciendo börek es su tahona |
Este tipo de börek y otros muchos se puede comprar en cualquier panadería, confitería o pastelería de Turquía. Veréis que tienen esas paellas especiales que hemos mencionado pero de un tamaño enorme y van sirviendo a los clientes a peso, desde porciones individuales hasta kilos del mismo. También se hace börek como pastelillos individuales de las más variadas formas y tamaños.
Este es un plato que merece la pena de ser hecho, crea auténtica adicción.
The potato is not a tuber that has been very successful in Asia. Although we can find it in the Lebanese, Vietnamese and Indian cuisines, it is hardly found in the rest of the continent. Rarer is its presence in Japan. Although its gastronomy is not completely waterproof - the famous tempura has Portuguese reminiscences and the omurice has North American ones - with potatoes it has hardly made any dish that could be classified as traditional.
Potato salad is one of the exceptions. It is usually made in Japanese homes but especially to taste the Japanese mayonnaise, which is never lacking as a dressing. Some call Japanese mayonnaise "kewpie mayonnaise" since it was a creation of the Kewpie brand created in 1925, which still exists.
Japanese mayonnaise is made up only of egg yolk, sunflower oil and also uses rice vinegar, being milder in flavor but thicker in consistency than usual in west. Currently you can get it in supermarkets and shops specializing in oriental food, but if you can't find it, I'll also give you the recipe.
INGREDIENTS (4 people)
For the salad
For the mayonnaise (if you can't find it)
First we boil the potatoes with skin in water just to cover them. When we can go through the potato from side to side with a knife or a fork they will be ready. Remove from the water and let cool just enough so that we can peel them, but without letting them cool completely.
Once we have the peeled potatoes, we take them to a bowl and mash them with a fork, always hot-warm. Cover a bowl with a cloth so they don't get cold.
Cut the onion into julienne strips and the peeled carrot into very thin slices. Place in a microwave safe bowl and cover with plastic wrap. We take them to the microwave and heat them at maximum power for a couple of minutes. Drain the excess water and put them in the bowl with the mashed potatoes.
Peel the cucumber and cut it into thin slices. Reserve it.
Now we are going to make the Japanese mayonnaise.
We separate the yolks from the whites. The egg whites are not going to be used, so you can use them to make a white omelette, a cake, etc. etc.
Beat the two yolks with a fork. Pour into the mixer bowl with 2 tablespoons of oil.
With the mixer arm at minimum speed and without moving it at all, resting on the bottom of the glass, we beat for exactly 1 minute.
Then add the vinegar, the lemon juice, the half teaspoon of salt and the pinch of sugar. We continue beating and adding, little by little, the rest of the oil.
You will see that the mayonnaise is thickening. When you realize that it has curdled, you can move your arm so that it is homogeneous.
Pour the mayonnaise (about 5 tablespoons, but according to taste) over the still warm potatoes and mix well. Add the carrot and the onion, also the ham cut in thin slices. Finally the cucumber is added so that it does not lose its crunch. Mix well and ready to serve. Be care if you have made your own mayonnaise. It is better to east as soonest.
In fact, this somewhat "strange" way of preparing it is because it should be slightly crispy. This is how the Japanese eat it.
Going to the Basque Country and not eating Basque pie is an unforgivable crime. You can forgive not trying the porrusalda, the marmitako or the hake kokotxas, but don't skip the Basque pie no matter how copious the meal may have been.
| Can you see the Lauburu in the cover of the pie? |