- 1 Kg de patatas para freír (puedes usar patatas russet o cualquier variedad que prefieras)
- Queso en trozos o en forma de queso en grano o cubos pequeños
- Salsa de carne (este es el gravy, que se puede hacer con caldo de res o pollo, harina, mantequilla y condimentos al gusto)
- Sal
- Aceite vegetal para freír
Poutine
Pierna de cordero rellena de ciruelas
Si queréis satisfacer a todos los invitados, servir buenas raciones para al menos 6 personas y además hacer una receta simple la pierna de cordero rellena es vuestra primera opción. Si la acompañáis de patatas al horno o fritas el festín será pantagruélico, mientras que si queréis una guarnición más ligera casa muy bien con una ensalada ligeramente amarga.
- 1 pierna de cordero lechal o recental deshuesada que haga 1 Kg aproximadamente
- 6 lonchas de bacon
- 1 docena de ciruelas pasas deshuesadas
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite virgen extra de oliva
Mantecados andaluces
¿Qué sería una Navidad sin mantecados? Pues una Navidad muy triste. De hecho es uno de esos dulces que se agradece comerlos en cualquier época del año y que nunca parecen a destiempo.
La creación de los mantecados se la disputan las localidades de Antequera y Estepa. Parece ser que apareció en la primera pero fue la segunda, a finales del siglo XIX, la que tuvo éxito en su comercialización al secar un producto que hasta la fecha era fresco y por tanto tenía una fecha de caducidad muy definida.
Como sabéis los productos que contienen grasa se ponen rancios con cierta facilidad, de ahí la novedad que supuso secarlos.
INGREDIENTES:
- 400 gramos de harina*
- 200 gramos de manteca de cerdo
- 150 gramos de azúcar
- 2 yemas de huevo (tamaño grande, XL)
- Opcional : una cucharadita de canela, una almendra para decorar, azúcar glass (impalpable)
La bola de masa que obtenemos se debe dejar al menos 1 hora en el frigorífico cubierta con papel film para que se consolide.
Pasado el tiempo extraemos del frigorífico y extendemos con un rodillo sobre una superficie lisa y enharinada hasta que alcance medio centímetro de grosor, aproximadamente.
Cortamos con un vaso vuelto del revés o si tenemos un molde ovalado no muy grande lo utilizamos (esa es la forma tradicional de este mantecado). Los recortes que queden de la masa los volvemos a juntar, aplanamos y cortamos de nuevo para no desaprovechar nada.
Precalentamos el horno a 190 grados. Depositamos los mantecados en un papel de hornear y llevamos al calor durante unos 20-25 minutos o hasta que se empiezan a dorar.
Dejamos enfriar y a disfrutar. Si se quiere se espolvorean con azúcar glass cuando ya han enfriado.
Salpicão de frango
El Salpicão es una ensalada brasileña que se consume durante todo el año pero es especialmente popular en las celebraciones festivas, como Navidad y Año Nuevo. Esta ensalada se ha vuelto un clásico en las mesas brasileñas debido a la mezcla única de ingredientes que ofrece pero también porque visualmente es muy impactante.
La combinación de pollo, frutas y verduras crea un plato fresco que es muy apreciado el cual se puede modificar quitando los ingredientes que no agraden y añadiendo otros que sí sean de nuestro gusto.
INGREDIENTES (4 personas)
- 2 pechugas de pollo enteras, cocidas y desmenuzadas.
- 2 vasos de zanahorias ralladas.
- 2 vasos de patatas cocidas y cortadas en cubos pequeños.
- 1 vaso de guisantes cocidos.
- 1 manzana verde (preferiblemente ácida), pelada y cortada en cubos.
- 1 lata de piña enlatada en su jugo (nunca en almíbar), cortada en cubos (reservamos algunas para la base)
- 1 vaso de mayonesa.
- 1 vaso de crema agria*
- 1 vaso de pasas.
- Sal y pimienta al gusto.
- Hojas de lechuga para decorar (opcional)
* La crema agria es un ingrediente muy habitual de diversas gastronomías europeas y americanas, donde es posible adquirirla en cualquier supermercado, aunque no tanto en España. Para hacer crema agria por vuestra cuenta, basta con añadir el zumo de medio limón en unos 200 ml (un vaso) de nata para cocinar (con un 18% de materia grasa, más o menos) y dejar reposar la mezcla media hora. Transcurrido el tiempo, la nata se ha convertido en crema agria.
En un bol grande, mezclamos el pollo desmenuzado, las zanahorias ralladas, las patatas, los guisantes, la manzana verde, la piña y las pasas. También, opcionalmente, se suelen reservar rodajas de piña para colocarlas como base de la bandeja donde serviremos el salpicão
En otro recipiente, combinamos la mayonesa y la crema agria. Agrega esta mezcla al tazón de ingredientes y revuelve bien hasta que todo esté bien combinado.
Añadimos sal y pimienta al gusto. Refrigeramos la ensalada durante al menos 2 horas antes de servir.
Al momento de servir, decoramos si queremos con hojas de lechuga.
Está de vicio y posee una presentación espectacular, así que es muy adecuada para una comida festiva.
Menús de Navidad 2023-2024 Bodega El Pimpi, Málaga
Dirección y datos de contacto :
Calle Granada, 62 y Calle Alcazabilla 29015 Málaga
Teléfonos: 952 228 990 | 952 225 403
Email: info@elpimpi.com
web : https://www.elpimpi.com/
Rollitos de Pollo Rellenos de Espinacas y Queso Feta
Una receta relativamente económica (sale entre 10 y 14 euros, es decir, entre 2,5 y 3,5 € por persona) y que puede usarse para cualquier tipo de comida tanto dominical como festiva.
INGREDIENTES (4 personas)
- 4 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
- 200 gramos de espinacas frescas, lavadas y bien escurridas
- 200 gramos de queso feta desmenuzado*
- 1 diente de ajo, picado sin el germen verde central
- 1 cucharada de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite virgen extra de oliva
- Hilo de cocina para atar asados
Precalentamos el horno a 200°C (400°F).
En una sartén, calentamos una cucharada generosa de aceite de oliva a fuego medio. Agregamos el ajo picado y salteamos hasta que esté fragante, aproximadamente 1 minuto.
Agregamos las espinacas frescas a la sartén y cocina hasta que se reduzcan, removiendo ocasionalmente. Esto debería tomar unos 2-3 minutos.
Retiramos la sartén del fuego y agregamos el queso feta desmenuzado y el zumo de limón. Mezclamos bien todos los ingredientes sazonando con sal y pimienta al gusto.
Con cuidado, abrimos por la mitad cada pechuga de pollo de manera que ambas mitades queden abiertas como un libro. Con un rodillo las aplanamos hasta que quedan más o menos finas.
Dividimos y repartimos la mezcla de espinacas y queso feta entre las pechugas de pollo, esparciéndola de manera uniforme sobre cada una.
Enrollamos las pechugas de pollo para que encierren el relleno, asegurándolas con palillos de dientes de forma momentánea para mantener la forma de los rollitos. Una vez estén bien cerrados, atamos con hilo de cocina para hornear que quede bien prieto evitando que el relleno se salga, consiguiendo una forma de rollito. Salpimentamos el exterior del rollito previamente pintado con aceite de oliva.
Colocamos los rollitos en una bandeja para horno y horneamos durante 25-30 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y se muestre dorado. De vez en cuando los vamos girando y si vemos que están quedando un poco secos, podemos añadir a la bandeja (nunca sobre los rollitos) un poco de agua, caldo de pollo o carne o vino blanco.
Retiramos los hilos que se han usado para atar antes de servir.
Servimos los rollitos acompañados de patatas fritas, ensalada, verduras al vapor, arroz cocido etc.
Peladillas y Garrapiñadas
¿A quién no le gustan las peladillas? Antiguamente constituían el pequeño obsequio que se daba a los invitados de los bautizos, sobretodo a los más pequeños, aunque supongo que por manías con el azúcar fueron cayendo en el olvido. Por fortuna poco a poco se van recuperando y de nuevo se entregan a los niños durante las fiestas navideñas, al igual que las garrapiñadas que parecían condenadas a las ferias y otras apariciones menores.
La verdad es que ambos dulces enriquecen las almendras y el "peligro" del azúcar no se arregla dejándolo de tomar, si no hacerlo con la mesura adecuada.
Las peladillas son originales de Alicante, como el turrón, pero están presentes que yo sepa tanto en Francia como en Italia.
Peladillas
Las peladillas son pequeños dulces elaborados con almendras que se recubren con una capa dura de azúcar. Explicada de una manera técnica, son almendras confitadas.
Esta es una receta básica para prepararlas. Puede que no os salgan tan perfectas como las que preparan los confiteros, pero saber, sabrán igual.
INGREDIENTES:
- 1 vaso lleno de almendras crudas (sin piel)
- 1 vaso de azúcar
- 1/2 vaso de agua
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
En una cacerola ponemos a hervir agua. Cuando esto ocurre, agregamos las almendras crudas y las hervimos entre 1 y 2 minutos.
Transcurrido el tiempo las escurrimos y pasamos por agua fría del grifo. De esta manera la piel que las recubre saldrá con suma facilidad.
A continuación calentamos el medio vaso de agua y el vaso de azúcar, a fuego medio, hasta que se disuelva por completo. Llevamos a ebullición.
Una vez que la mezcla de azúcar comienza a hervir, bajamos el fuego a medio-bajo.
Agregamos las almendras peladas a la mezcla de azúcar y revolvemos bien.
Continúamos cocinando las almendras a fuego medio-bajo, revolviendo ocasionalmente para que las almendras se cubran uniformemente con el azúcar.
Notaréis que el azúcar cristaliza y se adhiere a las almendras.
Una vez que las almendras estén bien cubiertas y el azúcar ha alcanzado una consistencia espesa, retiramos la sartén del fuego.
Con la ayuda de una espumadera, transferimos las almendras recubiertas a una bandeja para hornear forrada con papel pergamino y las separamos con cuidado antes de que el azúcar se enfríe por completo. Así evitaremos que se adhieran entre sí.
Dejamos que las peladillas se enfríen por completo antes de almacenarlas en un recipiente hermético. Aguantan mucho tiempo, así que las podréis disfrutar durante mucho tiempo.
Si queréis darle un sabor especial, añadid la esencia de vainilla o cualquier otra que os apetezca.
Almendras garrapiñadas
A diferencia de las peladillas - que se consumen como un caramelo, chupándolas hasta que desvela el corazón de almendra y por tanto son un confite - las garrapiñadas se realizan también con almendras crudas pero provocando que el azúcar se adhiera a su superficie. Es, básicamente, cubrirlas con una capa crujiente de azúcar mientras que las peladillas se confitan con el azúcar.
Así como las peladillas españolas tienen su origen en Alicante, las garrapiñadas son originales, si no me equivoco, de Alcalá de Henares, aunque no hay consenso al respecto ya que otros les asignan un origen burgalés o zamorano.
INGREDIENTES :
- Un vaso de 200 ml (el normal para beber agua) lleno de almendras crudas peladas
- Un vaso de azúcar (el mismo tamaño del empleado para medir las almendras)
- Un vaso de agua, igual que los anteriores
Con las garrapiñadas se pueden hacer muchas cosas : comerlas tal cual, emplearlas para poner un topping delicioso al cacao con nata o al yogur, incluso como relleno de dulces.
Bizcocho danés de coco
- 250 gramos de harina de repostería
- 250 de azúcar blanca granulada (la normal)
- 3 huevos grandes (L)
- 50 gramos de mantequilla sin sal
- 200 ml (un vaso) de leche entera
- 2 cucharaditas (10 gramos) de levadura química (tipo Royal)
- 5 gramos (1 cucharadita) de esencia de vainilla (o usáis parte de la cantidad arriba reseñada de azúcar vainillada)
- 100 gramos de coco rallado
- 125 gramos de mantequilla
- 200 gramos de azúcar morena
- 50 ml de leche entera
Cozonac
El Cozonac es un bizcocho esponjoso con un relleno que dibuja formas en espiral y que en cierta manera recuerda a los bizcochos mármol, aunque en realidad no sea mas que un parecido visual.
En Rumanía es extremadamente popular. Se suele hacer para las grandes festividades y también para Navidad, a pesar de que en los países cristiano ortodoxos la gran fiesta religiosa es la Pascua, no Navidad.
INGREDIENTES :
Para la masa :
- 350 gramos de harina
- Medio vaso y dos cucharadas de leche
- 80 gramos de mantequilla sin sal
- 3 huevos (uno se emplea para el relleno y para pintar el bizcocho y que brille)
- 40 gramos de azúcar
- 1 bolsita de levadura de panadero (suele ser alrededor de 20 gramos)
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 1 pellizco de sal
Para el relleno :
- 100 gramos de harina de almendras
- 50 gramos de pasas sin hueso (corintias o sultanas)
- 3 cucharadas de leche
- 2 cucharadas de ron (u otro licor que tengáis a mano)
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 clara de huevo
- 1 cucharada de chocolate en polvo
En primer lugar rehidratamos las pasas con el licor. Así cuando toque usarlas ya las tendremos empapadas.
Vertemos la levadura en dos cucharadas de leche tibia y una cucharada de azúcar (20 gramos). Removemos bien y dejamos que crezca durante unos 20 minutos, bien cubierta y en lugar templado.
En un bol grande incorporamos la harina y haciendo un agujero en el centro, como si fuera un volcán, vertemos la levadura, dos huevos batidos, el resto de azúcar, el azúcar vainillado, la mantequilla al punto pomada y la leche tibia. Mezclamos y amasamos (si tenéis panificadora o robot amasador es el momento de usarlo).
Se ha de amasar al menos durante 20 minutos.
Se cubre con un paño y se deja que doble el tamaño durante al menos 2 horas.
Para el relleno:
Se prepara como si fuera un merengue.
Se bate la clara al punto de nieve. Para facilitar la labor agregamos un pellizco de sal y unas gotas de limón. Debe quedar bien firme (que al dar la vuelta no caiga del bol).
Mezclamos en bol aparte la harina de almendras, el azúcar, las pasas rehidratadas (y si algo de licor no ha sido absorbido, también), el chocolate y la leche. A esta mezcla le añadimos la clara montada con cuidado, mezclando de arriba hacia abajo.
Ahora vamos a rellenar la masa.
Extendemos la masa en una superficie plana enharinada, dándole una forma rectangular. Encima de la misma distribuimos el relleno, dejando un par de dedos de margen con el borde.
Empezamos a enrollar la masa sobre si misma desde el lado más largo del rectángulo. Al final obtenemos un cilindro grande con una espiral de relleno en su interior.
Precalentamos el horno a 180 grados. Dejamos reposar durante media hora para que crezca de nuevo, pintamos con la yema de huevo para que brille, e introducimos en el horno sobre un papel de hornear.
Con 30 minutos debería ser suficiente. Comprueba que queda dorado y que al clavar un palillo sale seco.
Es un bizcocho espectacular con un aroma increíble.
Haz tus propios polvorones
![]() |
| Foto: Polvorones La Estepeña |
INGREDIENTES:
- Medio Kg de harina de fuerza (la que se emplea para hacer pan)
- Medio Kg de harina de almendras (almendras molidas)
- Medio kilo de manteca de cerdo
- 250 gramos de azúcar glass o impalpable*
- La piel rallada de un limón (el aromatizante puede cambiar al gusto y puede ser
- canela en polvo, chocolate etc)
- Ajonjolí (sésamo) para decorar
Brochetas de ternera con salsa Teriyaki
Si queréis hacer alguna comida navideña con un toque oriental, esta receta gustará tanto a los que aman como a los que odian dicha gastronomía. Y si no es vuestro plan, para cualquier otra comida van también de lujo.
El "teriyaki" es una técnica de cocción japonesa y no una salsa como muchos creen. Es cierto que se trata de crear una salsa en la cual se sumerge o se unta la comida para ser horneada o bien pasada por la parrilla pero la gracia es la cocción conjunta de los ingredientes. Por tanto tampoco es correcto untar la comida una vez cocinada.
- 1 Kg de carne de ternera cortada a tacos, como si fuera a hacerse estofada
- Medio vaso de azúcar moreno (250 ml)
- Medio vaso de salsa de soja (250 ml)
- Un cuarto de vaso de vinagre de vino (60 ml)
- Una cucharada de maizena (para espesar)
- Un cuarto de vaso de agua
- Medio diente de ajo bien picado
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta negra
- Brochetas metálicas o de madera
Menú Navidad 2023-2024 Sidrería La Posada, San Fernando de Henares, Madrid
Rinderroulade
Esta es la comida más tradicional de las comidas familiares dominicales en Alemania y también de cualquier festividad. El nombre se compone de "rinder" (res) y de roulade (rollo). Es decir, rollo de carne bovina.
Es rara la Navidad en que no aparezca. Asi como en España es tradicional servir los llamados redondos de carne, generalmente el lomo o solomillo de ternera, en Alemania se emplean filetes grandes obtenidos de la pierna de la res, generalmente de los cortes llamados tapa o babilla Estos filetes se rellenan con bacon, pepinillos, cebolla y mostaza, enrollándose a continuación antes de pasar por el horno. Esto los hace más baratos ya que se pueden componer con partes de la res que en principio no estaban destinadas a tal fin.
Se suelen servir con una salsa de verduras. Son muy fáciles de hacer. Es una buena idea para cuando no tenéis redondo y queréis hacer un plato de carne contundente.
INGREDIENTES (4 personas) :
Se puede (y se suele) hacer un rollo por persona ya que será difícil encontrar filetes de tamaño suficiente para hacer un roulade "familiar". Calculad entre 150 y 200 gramos de filete por persona. Si fuera preciso, porque los filetes disponibles son pequeños, se puede hacer más de un roulade por comensal.
- 8 lonchas de bacon
- 8 pepinillos en vinagre
- 2 cebollas moradas
- Mostaza fuerte
- Sal
- Pimienta negra
Para la salsa :
- 1 vaso de vino tinto (200 ml)
- 2 zanahorias
- 1 cebolla morada grande
- 1 puerro
- 1 rama de apio
- Sal
- Pimienta negra molida
En primer lugar cogemos los filetes y con un mazo los golpeamos hasta obtener un grosor fino. Con esta operación también conseguiremos que aumenten de tamaño. Salpimentamos uno de los lados extendiendo además un par de cucharaditas de mostaza fuerte (o dulce, al gusto). Cubrimos a continuación con bacon y sobre esto colocamos a lo largo de toda la superficie un par de pepinillos grandes en vinagre filateados así como aros de cebolla. Con cuidado vamos enrollando la carne hasta conseguir una especie de espiral que finalmente atamos con hilo para cocinar, como si fuera un paquete. Salpimentamos el exterior.
Hacemos lo mismo con el resto de filetes.
En una fuente que podamos introducir en el horno incorporamos las dos cebollas moradas cortadas en trozos grandes, así como las zanahorias, el puerro y el apio (sin la hebras exteriores) igualmente picadas. Vertemos el vaso de vino. Salpimentamos.
Colocamos los rollos sobre esta cama de verduras con vino. Precalentamos el horno a 180 grados. Introducimos la bandeja y dejamos hacer durante 90 minutos, aproximadamente, dando la vuelta a la carne cada media hora.
Si el líquido se consume en exceso, podemos añadir un poco de vino, caldo de carne o agua, justo para reemplazar el que se ha evaporado. Terminado el horneado podemos dar a los rollos un poco de grill durante 10 minutos por lado para que se tueste.
Mantenemos los rollos en caliente y mientras trituramos las verduras con el caldo de la bandeja. Debe quedar una salsa bien fina. Servimos los rollos con la salsa obtenida bañándolos.
Se puede hacer variaciones. Si no os agrada la idea de usar bacon, reemplazadlo por jamón york o serrano. También es corriente freír los roulade ligeramente - para tostarlos, algo que hemos hecho en la receta con el grill del horno - y luego acabarlos en el horno, al igual que hacer una salsa con crema agria en lugar de con vino como hemos visto anteriormente. En ese caso se realiza en una cazuela con las verduras salteadas en mantequilla y se añade posteriormente, agregando los jugos del horneado. A menudo se acompaña con spätzle o semmelknödel (bolas de pan), aprovechando que a estos acompañamientos les va muy bien mojarse en los jugos de la comida.
Pasteles rellenos de fruta (Mince Pies)
Los Mince Pies tienen una larga historia en la tradición inglesa de Navidad. Originalmente contenían carne picada y frutas aunque as clases más pudientes se podían permitir añadirles especias gracias al comercio con Oriente Medio y a su mayor poder adquisitivo.
Combinar carnes y fruta era una tradición medieval pero también era necesario. Se añadían frutas porque a menudo la carne no se consumía en las mejores condiciones y las frutas disimulaban tal condición. Las especias cumplían la misma función de disimular olores y sabores "poco frescos" pero eran demasiado caras para el pueblo.
Con el tiempo, la receta evolucionó hacia la versión dulce y sin carne que conocemos hoy en día. Por alguna razón el nombre no se cambió, ya que "minced" significa "carne picada" y "pie" es pastel o empanada. Es decir, que un dulce sin un gramo de carne - excepto por la mínima manteca que incorporan - se sigue llamando hoy en día "empanada de carne", igual que hace mil años.
Los Mince Pies formaron parte de las festividades medievales hasta que en la época de Cromwell, durante la década de 1650, se prohibieron debido a su asociación con celebraciones y la Iglesia Católica. Sin embargo, la tradición resurgió con la restauración monárquica.
Hoy en día, los Mince Pies son una tradición navideña muy inglesa, juntamente con el Christmas Pudding, y la receta ha continuado adaptándose, incorporando una variedad de ingredientes en el relleno y formas creativas de presentación.
Mientras que el Christmas Pudding representa una tradición que no ha cundido fuera de Inglaterra, los Mince Pies son mucho más atractivos para su exportación y consumo en cualquier otra gastronomía.
INGREDIENTES:
- 225 g de manzanas peladas y ralladas.
- 110 g de manteca (suet) picada finamente.*
- 175 g de pasas.
- 110 g de uvas pasas.
- 175 g de azúcar moreno.
- 1/2 cucharadita de canela molida.
- 1/2 cucharadita de nuez moscada molida.
- 60 ml de brandy.
* El "suet" es grasa que se encuentra alrededor de los riñones de los animales, típicamente de res. Tiene una consistencia firme a temperatura ambiente y se derrite fácilmente al cocinar, lo que lo hace ideal para agregar humedad y sabor a ciertos platos. En la cocina británica, el suet se utiliza comúnmente en la preparación de pasteles, pudins y rellenos.
Para adaptar la receta a ingredientes más fácilmente disponibles en España, se puede usar manteca de cerdo en lugar de suet en proporciones similares. Tened en cuenta que la manteca de cerdo puede tener un sabor ligeramente diferente, pero aún así proporcionará la textura y humedad deseadas en la receta.
Ingredientes para la masa:
- 350 g de harina.
- 175 g de mantequilla fría, cortada en trozos pequeños.
- 1 huevo, batido.
- Agua fría.
Instrucciones previas para preparar el relleno:
Hay que preparar el relleno con antelación (al menos el día anterior). Para ello mezclamos todos los ingredientes de la Mince Meat en un bol grande, cubrimos y dejamos reposar en un lugar fresco durante al menos 12 horas para permitir que los sabores se mezclen. El alcohol del brandy evitará que se estropeen, así que no os preocupéis al respecto.
Al día siguiente, precalentamos el horno a 200°C. En un bol grande, frotamos la mantequilla con la harina hasta obtener migas finas (sí, has leído bien, frotada porque está fría y el frote la pondrá a punto pomada).
Agregamos el huevo y suficiente agua fría para formar una masa suave. A continuación refrigeramos la masa durante 30 minutos.
Ahora ya podemos proceder a montar los Mince Pies propiamente dichos.
Estiramos la masa y cortamos discos para la base y la parte superior de los mince pies. No muy grandes, lo suficiente para forrar un molde de magdalena grande.
Forramos moldes de papel grandes para magdalenas (o de silicona) con la masa y colocamos una cucharadita de Mince Meat en cada uno.
Cubrimos con la parte superior de la masa, sellando bien los bordes.
Hacemos un pequeño corte en la parte superior de cada empanada para que lo gases puedan salir.
Horneamos durante 20 minutos o hasta que estén dorados.
Os encantarán, seguro, y además cambiará la percepción que se suele tener de que Inglaterra no tiene una gastronomía que valga la pena. La tiene, otra cosa es que la gente quiera cocinar. Esa es otra historia.
Braune Kuchen
Las galletas Braune Kuchen, son una especialidad de la ciudad de Hamburgo donde se consumen sobretodo en Navidad. Se realizan con una masa de harina endulzada con sirope de remolacha. El sabor de las mismas dependen en gran medida de las especias empleadas pero especialmente del sirope, por lo que es un ingrediente insustituible. Se puede adquirir en tiendas ecológicas o bien en herbolarios pero también se puede hacer en casa si se dispone de remolacha azucarera.
El sirope de remolacha tiene un sabor que recuerda ligeramente a la miel pero es menos viscoso. De hecho gran parte del azúcar que consumimos no procede de la caña de azúcar, sino que es extraído y refinado de la remolacha azucarera.
Las braune kuchen aguantan muy bien durante semanas si se las guarda en una caja metálica, así que si las hacéis a principios de Diciembre aguantarán perfectamente hasta la Navidad.
INGREDIENTES
- 500 gramos de harina de trigo
- 350 gramos de sirope de remolacha
- 100 gramos de mantequilla sin sal
- 50 gramos de manteca de cerdo
- 50 gramos de harina de almendras
- 10 gramos de azúcar vainillada
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- La ralladura de la piel de 2 naranjas
- La ralladura de la piel de 2 limones
- 1 pellizco de sal
- 1 pellizco de clavo de olor molido
En primer lugar en un bol mezclamos todos los ingredientes secos.
Antes de integrar el sirope de remolacha es conveniente calentarlo un poco sumergiendo el tarro que lo contiene en agua caliente o bien a baja potencia (descongelación) en el microondas. Con esto se volverá más líquido.
Una vez hemos realizado esta operación con el sirope procedemos a integrarlo muy poco a poco en la mezcla que hemos hecho al principio. Primero usando una cucharada de madera y luego amasando con las manos hasta que queda un masa homogénea.
Tapamos con un paño o un film y la dejamos reposar en el frigorífico toda la noche. Al día siguiente extraemos la masa del frigorífico y con un rodillo la aplanamos hasta conseguir una lámina fina, de unos 5 mm de grosor o incluso menos.
Con un molde para hacer galletas - en Alemania se emplean unas con motivos navideños como abetos, estrellas etc - vamos cortando las formas y colocándola sobre un papel de hornear.
Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos durante unos 6-7 minutos (hasta que los bordes empiezan a oscurecer). No dejéis de vigilarlas porque ya sabéis que cada horno es un mundo y estas galletas se queman con mucha facilidad. No suben demasiado, así que no esperéis que se inflen o aumenten demasiado de tamaño.
Se extraen del horno y dejan enfriar completamente antes de retirarlas de la bandeja. Será entonces cuando queden con la dureza típica de las galletas.
Se guardan en un tarro metálico o de cristal que impida al máximo la entrada de aire y a degustarlas, son una delicia.
Hacer sirope de remochala
Si queréis hacer el sirope por vuestra cuenta, porque os apetece o no encontráis uno envasado, deberéis disponer de al menos 1 Kg de remolacha azucarera. La limpiamos bien y rallamos en una cazuela. Incorporamos dos cucharadas de azúcar integral (panela) y con la tapadera puesta, a fuego mínimo, dejamos hacer hasta que exuda la melaza. El sirope resultante lo colamos pudiéndose usar tanto para esta receta como endulzante natural de cualquier otra receta, incluso del café o el té.
Pastel de Crema de Boston
El Boston Cream Pie (nombre original) no es técnicamente un "pie", es decir, una base que cuenta con un relleno, sino más bien un bizcocho relleno (es decir, lo que los americanos llaman un "cake").
Se considera uno de los postres más emblemáticos de la ciudad de Boston, tanto es así que desde 1996 es el postre oficial de Massachusset, el estado donde se encuentra la ciudad de Boston. La receta original se atribuye a un chef francés de ascendencia armenia llamado M. Sanzian, quien trabajó en el antiguo Parker House Hotel de Boston en el siglo XIX. Actualmente se vende una versión "donut" del mismo, es decir, una rosquilla rellena de crema pastelera y bañada en chocolate.
El Parker House Hotel, ahora conocido como el Omni Parker House, es famoso por ser el lugar donde se sirvió por primera vez la Parker House Roll (otro día explico) y donde se creó el Boston Cream Pie.
INGREDIENTES:
Para el bizcocho
- 1 vaso de harina para todo uso
- 1 sobre (unos 20 gramos) de levadura química (tipo Royal o similar)
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 vaso (aproximadamente 1 barra) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 1 vaso de azúcar
- 3 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/2 vaso de leche
Para el relleno:
- 1 vaso de crema pastelera *
Para la cobertura de chocolate (básicamente es un ganache)
- 1/2 vaso de cacao al 70%
- 1/4 vaso de nata para montar (35% de MG como mínimo
- Medio litro de leche entera
- 150 gramos de azúcar blanca granulada
- 3 yemas de huevo*
- 50 gramos de maizena
- 1 limón
Precalentamos el horno a 350°F (180°C). Engrasamos con mantequilla y enharinamos dos moldes para pastel redondos de unos 22 cm de diámetro (9 pulgadas). Con ellos haremos la base y la tapa.
En un bol, mezclamos la harina, la levadura química y la sal es decir, los ingredientes secos. Reservamos.
En otro bol, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Agregamos los huevos, uno a la vez, batiendo bien después de cada adición. Añadimos la vainilla.
Incorporamos los ingredientes secos en dos adiciones, alternando con la leche. Comenzaremos y terminaremos con los ingredientes secos.
Dividimos la masa entre los dos moldes preparados y alisamos la superficie. Horneamos durante 25-30 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.
Dejamos enfriar los pasteles en los moldes durante 10 minutos, y luego los transferimos a una rejilla para que se enfríen por completo.
Una vez que los pasteles estén completamente fríos, extendemos la crema pastelera en la parte superior de uno de los bizcochos y colocamos el otro encima.
Para la cobertura de chocolate, derretimos el chocolate en el microondas o al baño maría. Una vez derretido, añadimos la nata para montar. Mezclamos bien hasta que esté suave y vertemos sobre el pastel.
Refrigeramos el pastel durante al menos 1 hora antes de servir. Se puede decorar si se quiere con frutos rojos (generalmente cerezas en almíbar), nata montada o lo que se desee ¡y a disfrutar!
Si queréis hacer la crema pastelera por vuestra cuenta :
Batimos las yemas y el azúcar hasta que éste queda bien diluido. Reservamos.
Diluimos la maizena en medio vaso de leche que hemos retirado del medio litro asignado a la crema pastelera y el resto de leche la ponemos al fuego con la piel del limón (sin la parte blanca que amarga). Cuando hierva reducimos el fuego e incorporamos la yemas con el azúcar y la maizena que hemos mezclado con el medio vaso de leche. Se deja cocer hasta que espesa, removiendo continuamente. Se deja enfriar y se coloca en una manga pastelera si la tenemos (si no pondremos la crema con una cuchara o similar).





















