- 400 gramos de hojas de masa filo*
- 200 gramos de queso feta desmenuzado.**
- 3 huevos.
- 200 ml (1 vaso) de yogur natural sin azúcar ni edulcorantes
- 1/4 de vaso (50 ml) de aceite vegetal (girasol preferiblemente)
- Sal y pimienta al gusto.
- Mantequilla derretida para untar.
Banitsa tradicional búlgara
Pastel de Almendras y Membrillo
Un pastel que conjunta membrillo y almendra para ofrecer un sabor único. Seguro que os encanta.
INGREDIENTES
Para la masa:
- 200 g de harina de trigo
- 100 g de mantequilla fría
- 1 huevo
- 2 cucharadas de azúcar
- Una pizca de sal
Para el relleno:
- 2 membrillos grandes
- 100 g de almendras molidas
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 200 ml de nata líquida (para cocinar o montar, al gusto)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Azúcar glas para decorar (opcional)
Primero preparamos la masa. En un bol, mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Agregamos la mantequilla fría cortada en cubos y trabajamos la masa con las manos hasta que tenga una textura homogénea.
Añade el huevo y amasamos hasta que se integre en la masa. A continuación la envolvemos en film transparente y la refrigeramos durante al menos 30 minutos.
Precalentamos el horno a 180°C.
Mientras la masa se enfría en el refrigerador, pelamos los membrillos y los cortamos en cubos pequeños.
En un bol grande, mezclamos las almendras molidas, el azúcar, los huevos, la nata líquida y la esencia de vainilla. Batimos hasta obtener una mezcla homogénea.
Estira la masa fría en un molde para tarta previamente engrasado y enharinado. Nos debemos asegurar de que cubra el fondo y los lados del molde.
Colocamos los cubos de membrillo sobre la masa en el molde.
Vertemos la mezcla de almendras sobre el membrillo.
Horneamos la tarta en el horno precalentado durante unos 35-40 minutos o hasta que esté dorada y firme.
Dejamos enfriar totalmente la tarta antes de desmoldarla.
Antes de servir, si se quiere, se espolvorea con azúcar glas para darle un toque de dulzura adicional.
Al primer bocado os daréis cuenta de por qué es tan popular en muchos países.
Pan de Muerto

- 250 gramos de harina blanca de trigo (+2 cucharadas para el fermento)
- 50 gramos de mantequilla sin sal
- 100 gramos de azúcar (+media cucharada para el fermento)
- 1 huevo
- Medio vaso de leche entera (100 ml) (+ un cuarto, 25 ml, para el fermento)
- Levadura de panadero, 10 gramos (seca, liofilizada)*
- Ralladura de la piel de una naranja
- Agua de azahar (una cucharadita)
- Un pellizco de sal
Pastel de calabaza típico de los Estados Unidos
Esta es la receta tradicional del pastel de calabaza que se degusta en los Estados Unidos para estas fechas y Acción de Gracias. Así que si compráis unas calabazas con intención de decorarlas, podéis sacarle toda la pulpa y en lugar de tirarla, hacer este pastel.
INGREDIENTES:
Para la base de pastel:
- Un vaso y medio de galletas de canela trituradas
- Medio vaso de mantequilla derretida
Para el relleno de calabaza:
- 500 gramos (15 onzas, aproximadamente 1 3/4 vasos) de puré de calabaza
- 2/3 vaso de azúcar (alrededor de 150 gramos)
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de jengibre molido
- 1/4 cucharadita de clavo molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos grandes
- 1 vaso (200 ml) de nata para montar (heavy cream)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Precalentamos el horno a 180°C (350°F).
Engrasamos ligeramente un molde para pastel de unos 20 cm (9 pulgadas).
En un bol mezclam las galletas de canela trituradas y la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas.
Presionamos la mezcla de galletas en el fondo del molde para pastel para crear una base uniforme.
A continuación, en un tazón grande, mezclamos el puré de calabaza, el azúcar, la canela, el jengibre, el clavo, la nuez moscada y la sal.
Agregamos los huevos uno a uno y batimos bien después de cada adición.
Incorporamos la nata para montar y el extracto de vainilla, y mezclamos hasta que la mezcla esté suave y uniforme.
Seguidamente vertemos la mezcla de relleno de calabaza sobre la base de galletas en el molde para pastel y ya podemos llevar al horno.
Horneamos en el horno precalentado durante 45-50 minutos, o hasta que el pastel esté firme en el centro y un palillo insertado en el centro salga limpio.
Dejamos enfriar el pastel en el molde durante unos 15 minutos antes de transferirlo a una rejilla para que se enfríe por completo.
Una vez que esté completamente enfriado, se puede llevar al frigorífico antes de servir si se prefiere frío, aunque también es normal comerlo del tiempo.
Se sirve a menudo con nata montada, a presión, o helado.
Está realmente bueno.
Panellets de espelta, quinoa y avena
- 250 gramos de harina de avena, quinoa o espelta
- 250 gramos de azúcar
- 150 gramos de boniato horneado
- 2 huevos
- Saborizantes varios : café, ralladura de la piel de limón, coco rallado
- Decoración : fideos de chocolate, guindas, coco rallado etc
Castañas en microondas
Dulce de Membrillo a la Turca
- Medio kilo de membrillos
- 250 gramos de azúcar
- 1 rama de canela
Tres maneras de cocinar los boniatos
AL HORNO
Hay muchas manera de preparar boniatos pero la que mejor queda es el horneado directo. La razón es que el horneado permite que el azúcar propio del tubérculo caramelice muy bien, dejándolo con un sabor muy dulce y sabroso.
Lavamos el tubérculo pero no lo secamos, de manera que esté algo húmedo. Si tiene alguna raíz la retiramos. No se debe quitar la piel externa.
Hacemos dos o tres cortes profundos en lugares opuestos y distantes del boniato. Esto sirve para que el boniato pueda "respirar" y también para que podamos ver cuando empieza a sacar una sustancia oscura por los mismos. Esta sustancia oscura son los azúcares propios del boniato y cuando salen es que ya está casi cocido.
Precalentamos el horno a 190 grados. Introducimos los boniatos y dejamos hacer durante una hora. Una buena señal de que ya está hecho, o queda poco, es cuando empieza a rezumar azucar por los cortes realizados.
Si queremos comprobar si está hecho, deberemos clavar de nuevo un cuchillo que debería entrar en la carne como si esta fuera mantequilla. Y ya está, no hacen falta más florituras ni explicaciones.
AL MICROONDAS
Hacer boniatos al microondas no es especialmente difícil. El resultado será más o menos satisfactorio dependiendo de la dulzor de los tubérculos. Cuando se hacen al horno el azúcar del boniato se potencia, pero en el microondas (basado en la agitación de las moléculas del agua) esto no ocurre de forma tan evidente. De esta manera en el horno un "mal" boniato puede salir bastante comestible mientras que en el microondas saldrá igual de malo que entró precisamente por esta falta de potenciación del dulzor. Por otro lado hacer un boniato al microondas es mucho más rápido y se gasta muchísima menos energía que hacerlo al horno. En estos tiempos que corren, no es un tema poco importante.
Limpiad bien de tierra el boniato lavándolo con abundante agua. No los sequéis de manera que estén húmedos. No retiréis la piel externa.
Con un tenedor haced algunas incisiones QUE NO SEAN PROFUNDAS en la piel. Esto se hace para que el vapor que se generará en el interior no rasgue la piel provocando que el tubérculo explote.
Se envuelve cada boniato en papel de cocina absorbente. Puesto que está húmedo, el papel absorberá dicha humedad. Esto se hace para facilitar la cocción del boniato.
Se introduce el boniato en el microondas. A 700 watios se precisan 12 minutos , a 800 watios alrededor de 10 minutos y con 1000 watios unos 8 minutos.
Si se introduce más de un boniato se ha de incrementar el tiempo de microondas en un 50%. Esto es, con un horno microondas de 700 watios, que requiriría 12 minutos para un solo boniato, para dos precisaría 18 minutos, para tres 27 minutos y para cuatro 40 minutos (considerando mismo tamaño de los tubérculos y dependiendo claro está del tamaño de los mismos).
No se debe pasar el tiempo de forma continua. Es preciso hacerlo en saltos de 5 minutos con un tiempo de reposo entre medio de 1 minuto. Esto es, para dos boniatos a 700 watios se deberá hacer primero 5 minutos y dejar reposar 1 minuto. Luego otros 5 minutos con otro minuto de reposo. Luego otros 5, de nuevo 1 de reposo y finalmente 3 minutos. En cada intervalo presionaremos para comprobar si está blando (cuando lo esté por todos lados significará que está listo) y para darle la vuelta, de manera que favorezcamos que las radiaciones penetran por igual por todos lados.
Si seguís los pasos anteriores podréis disfrutar de boniatos de una manera muy fácil. Sobretodo precaución al manipularlos, que pueden llegar a estar muy calientes.
Eso sí, indicar que a pesar de que su consumo en España está muy limitado a las fechas que rodean el día de Todos los Santos, se trata de un tubérculo muy rico en fibra, carbohidratos, minerales y vitaminas, por lo que se debería consumir a lo largo de todo el otoño. Nuestra salud lo agradecería.
COCIDOS
Otra forma de preparar el boniato consiste en cocerlos. Es, después del microondas, la que menos energía consume y la más fácil de preparar. La caramelización del tubérculo es intermedia, peor que en el horno pero mejor que en el microondas. Cuanto más lenta sea la cocción, mejor caramelizará.
Lavamos el boniato y no le hacemos ningún corte o perforación.
Introducimos el boniato o boniatos en una cazuela con tapa, cubriendo con agua hasta un poco menos de la mitad del tubérculo. Colocamos a fuego bajo o muy bajo y dejamos hacer, con la tapa cubriendo la cazuela, hasta que se ablanden del todo. Si vemos que el agua se agota, añadimos un poco más sin rebasar el nivel indicado.
Receta tradicional de los Huesos de Santo
Los Huesos de Santo son un dulce típico del centro de España, equivalente a los Panellets del este del país. Se consumen para Todos los Santos es decir, de aquí a tres días, y su precio suele ser elevado porque en su mayor parte se realizan de forma artesanal en las confiterías.
El Hueso de Santo tradicional - huelga decir de dónde procede el nombre con sólo observar el aspecto que tienen - se confecciona con un cilindro de mazapán relleno de almíbar de yema, todo ello cubierto con una glasa. Actualmente el relleno se ha diversificado bastante siendo posible encontrar Huesos de cabello de ángel, mermelada o confitura, chocolate etc. Los que vamos a hacer los rellenaremos de cabello de ángel
INGREDIENTES
- 200 gramos de harina de almendras
- 300 gramos de azúcar glas
- La clara de un huevo
- Cabello de ángel (venden latas de esta confitura en casi cualquier supermercado)
- Mantequilla
- Harina blanca de trigo
En un bol mezclamos los 200 gramos de harina de almendras con 200 gramos de azúcar impalpable (azúcar glas) y la clara de un huevo. Amasamos rotundamente hasta que queda una masa compacta y homogénea.
Echamos harina sobre el mármol de la cocina y con un rodillo extendemos la masa hasta quedar una lámina fina rectangular. Sobre ella extendemos el cabello de ángel y enrollamos con cuidado hasta formar un cilindro alargado que cortamos en secciones de unos 6 centímetros.
En un bol calentamos en el microondas unos 50 gramos de mantequilla hasta dejarlo a punto de pomada (unos 15 segundos serían suficientes). A continuación añadimos poco a poco los 100 gramos restantes de azúcar glas mezclándolos para que quede una masa homógena semi líquida (podemos incorporar una cucharadita de agua). Colocamos los Huesos sobre una bandeja que pueda ir al horno y los pintamos con la glasa.
Precalentamos el horno a 160 grados y dejamos unos tres minutos aproximadamente. Si no queremos usar tanta azúcar, podemos prescindir de la glasa y simplemente pintarlos con la yema del huevo con lo que además conseguiremos un atractivo color dorado.
Un dulce excelente con un sabor inigualable.
Panellets tradicionales
- 250 gramos de almendra molida
- 250 gramos de azúcar
- 2 huevos
- la piel rallada de un limón
- Agua
- Saborizantes : piñones, almendras, chocolate, jarabe de grosella, café
Tarta de Leche a la Croata (Mliječna Pita)
La Mliječna Pita es una tarta muy popular en Croacia y en general en todos los países que formaban antiguamente parte de la extinta Yugoslavia
"Mliječna" significa lácteo o leche en croata mientras que "pita" es una palabra que aparece en casi todos los idiomas de la zona, incluido el griego, y que puede significar tanto pan como tarta (como es en este caso).
Se realiza con una base que se rellena con una mezcla de sémola, huevos y sobretodo leche para al fina cubrirlo todo con una tapa hecha con la misma masa de la base.
Esta Tarta de Leche posee un sabor muy suave y en cuanto le clavas el diente te das cuenta de por qué es tan popular. Además es muy fácil de hacer. Si quieres hacerla de forma rápida puedes cambiar el forro por masa quebrada - la que no sube - aunque hay que advertir que no es igual, ya que la base y tapa de la Tarta de Leche lleva huevo, cosa que no hace ni el hojaldre ni la masa quebrada.
Os voy a dar la receta tanto con la base tradicional como usando masa quebrada.
INGREDIENTES :
Para la base (forro) y tapa:
- 250 g de harina
- 125 g de mantequilla fría
- 1 huevo
- 1 cucharada de azúcar
- Una pizca de sal
Si no queréis perder tiempo, se pueden comprar 2 hojas de masa quebrada en sustitución de todos los ingredientes anteriores.
Para el relleno:
- 1 litro de leche
- 4 huevos
- 200 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 100 g de sémola de trigo*
- 100 g de pasas (opcional)
- Ralladura de un limón
* La sémola mejor que sea fina. Como sabéis, la sémola es grano de trigo duro triturado. El trigo duro es el que se emplea para hacer pasta pero no para confeccionar panes, por ejemplo. Si la sémola la continuáramos moliendo se obtendría la misma harina con la que se hacen macarrones, spaghetti etc.
Preparación de la base y la tapa:
En un bol grande, mezclamos la harina, la mantequilla fría cortada en cubos, el huevo, el azúcar y una pizca de sal.
Amasamos la mezcla hasta obtener una masa suave y homogénea. Si tenéis amasadora o robot de cocina con esta función es el momento de emplearla.
Dividimos la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra.
Engrasamos un molde para tarta (22 cm diámetro, más o menos) con mantequilla y extendemos la masa más grande en el fondo del molde y a lo largo de los lados para formar el borde. Nos aseguramos de que la masa cubra todo el molde.
Lo dicho antes, si os queréis ahorra este proceso, comprad masa quebrada y solo tendréis que amoldarla a la base.
Preparación del relleno:
En una cazuela grande, calentamos la leche sin que hierva y agregamos la sémola de trigo, revolviendo constantemente para evitar grumos.
Cocinamos la sémola a fuego medio hasta que espese. Luego, retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco.
En un bol aparte, batimos los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
Agregamos la ralladura de limón y las pasas (si las estás usando) a la mezcla de huevo.
Ahora vertemos la mezcla de sémola en el fondo de la masa que habíamos colocado en el molde.
Estiramos la masa más pequeña en un círculo y la colocamos sobre la parte superior del relleno.
Sellamos los bordes de la tarta, asegurándote de que la masa superior esté bien unida a la base.
Precalentamos el horno a 180°C.
Horneamos la tarta durante aproximadamente 40-45 minutos, o hasta que esté dorada en la parte superior (si queremos que quede muy dorada la pintamos con yema de huevo, pero no suele ser necesario).
Transcurrido el tiempo dejamos enfriar la tarta, espolvoreamos azúcar glas por encima si se desea y se cortan las porciones a servir.
Vais a alucinar con lo buena que está.
BBQ Pulled Pork Sandwich
El nombre de esta receta se podría traducir como "Bocadillo de cerdo desmenuzado con salsa barbacoa". Es muy popular en los Estados Unidos y cada vez más se está imponiendo en otros lugares como alternativa a la clásica hamburguesa de carne de res, cada vez más cara e inaccesible.
La base del bocadillo es el pulled pork que no solo se emplea como relleno, si no también para otras recetas o incluso como plato principal. El pulled pork es muy tierno y fácil de comer, por lo que si te gusta la carne de cerdo no echarás en falta la carne picada de las hamburguesas.
Se hace de forma muy sencilla, calentando en el horno a baja temperatura una pieza de paletilla o jamón de cerdo hasta que queda muy blanda. A continuación se extraen hebras o hilos de manera que la carne queda completamente desmenuzada.
INGREDIENTES
- 1 paleta de cerdo (aproximadamente 2,5 a 3 kg)*
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de sal
- 1 cucharada de pimienta negra
- 1 cucharada de ajo en polvo
- 1 cucharada de cebolla en polvo
- 1 cucharada de pimentón ahumado (smoked paprika), opcional**
- 1/2 vaso (100 ml) de caldo de pollo
- 1/2 vaso (100 ml) de salsa barbacoa
- Panecillos de hamburguesa o pan de sándwich
- Encurtidos, cebolla en rodajas y hojas de lechuga o lombarda (opcional, para acompañar)
* Si no queréis hacer mucha cantidad, podéis emplear filetes de pierna de cerdo (generalmente se venden como filetes de jamón).
** Es muy típico que el pulled pork se prepare a la barbacoa y tenga un cierto regusto ahumado. Como sería entonces una preparación muy larga y tediosa, se puede emplear pimentón ahumado o simplemente prescindir de dicho gusto.
En primer lugar prepararamos la paleta de cerdo (la paleta son las patas delanteras del cerdo). La lavamos y secamos bien con papel de cocina. Luego, mezclamos en un bol pequeño la sal, la pimienta negra, el ajo en polvo, la cebolla en polvo y el pimentón ahumado (si queréis) para hacer un condimento seco.
Frotamos la paleta de cerdo con el condimento seco por todos los lados, asegurándonos de que esté bien cubierta.
Dejamos que repose a temperatura ambiente durante unos 30 minutos para que los sabores se absorban.
Mientras tanto, precalentamos el horno a una temperatura de cocción baja y constante, alrededor de 110-120°C.
Colocamos la paleta de cerdo en el horno con el lado de la grasa hacia arriba. Horneamos durante unas 6-8 horas o hasta que la carne esté tierna y se pueda desmenuzar fácilmente con un tenedor. Es fácil comprobar tal cosa con solo que pinchemos la paleta con un tenedor.
Cuando la paleta de cerdo esté lista, la retiramos y la dejamos reposar durante unos 20-30 minutos. Luego se extrae Y EN CALIENTE, se emplean dos tenedores para desmenuzar la carne, separando la grasa y los huesos.
En un bol grande, mezclamos la carne desmenuzada con el caldo de pollo y la salsa barbacoa.
Añadimos la cantidad de salsa que se desee, según lo "mojado" que quieras el bocadillo.
Para servir, tostamos ligeramente los panecillos de hamburguesa o el pan de sándwich. Luego, colocamos una porción generosa de la mezcla de cerdo desmenuzado en la parte inferior del pan y agregamos acompañamientos como encurtidos, cebolla en rodajas y hojas de lechuga y/o lombarda.
Cubrimos con la otra mitad del pan y listo para comer, acompañado de patatas fritas o ensalada de col o kimchi, que le va muy bien.
Tater tots
Las Tater Tots son un delicioso aperitivo de patatas trituradas que se moldean en pequeñas croquetas y se hornean hasta que estén crujientes por fuera y suaves por dentro. Son muy populares en los Estados Unidos como acompañamiento de cualquier tipo de plato. Es la "patata frita" que suelen servir en las cafeterías y los comedores escolares. Además se puede encontrar en grandes bolsas congeladas en cualquier supermercado ya que son muy populares.
Son realmente fáciles de hacer. Aquí tenéis la receta tal y como se realiza en los Estados Unidos.
Ingredientes:
- 2 vasos de puré de patatas
- 1 vasos de queso cheddar rallado*
- 1/4 de vaso de harina
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
- Aceite vegetal para freír
* se puede emplear otro queso si se quiere (manchego, emmental etc)
Nota: el vaso que se emplea es el típico de agua, de entre 200 y 250 ml de capacidad.
Primero hacemos puré de patatas hirviendo las patatas peladas hasta que estén tiernas. Luego las aplastamos con un tenedor o las pasamos por un pasapurés. Para llenar dos vasos necesitaremos entre 4 y 5 patatas.
En un bol grande, mezclamos el puré de patatas, el queso cheddar rallado, la harina, la sal, la pimienta, el ajo en polvo y la cebolla en polvo. Mezclamos todo hasta obtener una masa homogénea y libre de grumos (pasad la harina por un colador o cedazo para que sea más fácil la mezcla).
Tomamos pequeñas porciones de la mezcla y formamos pequeñas croquetas alargadas o cilíndricas. Deben tener el tamaño de un bocado. Si veis que la masa es demasiado fluida, añadir muy poco a poco algo más de harina pero con mucho cuidado.
Calentamos el aceite vegetal (girasol, canola, maíz) en una sartén grande a fuego medio-alto. Debe ser suficiente para sumergir las croquetas.
Cuando el aceite esté caliente, freímos las croquetas en lotes hasta que estén doradas y crujientes, aproximadamente de 3 a 5 minutos. Giramos las Tater Tots ocasionalmente para asegurarnos de que se cocinen de manera uniforme. Freíd pocas a la vez para que no se toquen entre sí.
Retiramos las Tater Tots del aceite caliente y las colocamos sobre toallas de papel para eliminar el exceso de aceite.
Servimos los Tater Tots caseros bien calientes y si se quiere acompañado con ketchup, mayonesa o mostaza. No se suelen espolvorear con sal pero muchos lo hacen para darles más sabor.
Las combinaciones de especias pueden variar mucho dependiendo de quién las prepare. En algunos casos emplean paprika picante o algunas hierbas aromáticas.
Por cierto, si os preguntáis que significa "Tater tots" que sepáis que es slang del inglés americano. "Tater" sería slang o dialectal para "patata" y "tot" significa "bebé" o "pequeño". En general "tot" se aplica a niños menores de 3 años. Así que "tater tot" significaría "patatas bebé".
Zacuscă, receta tradicional rumana
La Zacuscă (se pronuncia tal cual se escribe) es un plato tradicional rumano que consiste en un puré de berenjenas, pimientos, tomates y otras verduras, a menudo sazonado con ajo y pimienta. De todas las verduras las más importantes son las berenjenas (vinete en rumano) por lo que a menudo se encuentra con el nombre compuesto de Zacuscă de vinete, lo cual lógicamente significa puré de berenjena.
Los rumanos suelen confeccionarlo en grandes cantidades para luego envasarlo en tarros de cristal e ir consumiéndolo a lo largo del tiempo de dos maneras principales : untado en el pan o bien como acompañamiento para platos de carne o pescado. Aparte de que la conserva les permite degustarlo durante bastante tiempo, además afirman que se debe comer cuando al menos ha transcurrido una semana desde la elaboración para que los sabores se hagan más potentes.
En este caso vamos a hacer una cantidad limitada por los problemas que se podrían dar al hacer conservas con el botulismo, por ejemplo. Obviamente en Rumanía es posible encontrarlo envasado industrialmente y con todas las garantías sanitarias, aparte de las confecciones familiares o tradicionales.
INGREDIENTES :
- 4 berenjenas medianas
- 3 pimientos rojos grandes, para asar
- 5-6 tomates rojos maduros
- 2 cebollas grandes, picadas finamente
- 4-5 dientes de ajo, picados finamente
- Medio vaso (100ml) de aceite de girasol
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Pimentón al gusto (opcional, para un sabor ahumado)
En primer lugar asamos las verduras. Para ello en primer lugar precalentamos el horno a 200°C (392°F).
Lava las berenjenas y los pimientos para secarlos a continuación.
Colocamos las berenjenas y pimientos en una bandeja para hornear y los asamos en el horno durante aproximadamente 40-45 minutos o hasta que estén tiernos y la piel esté arrugada y ligeramente carbonizada.
Después de asar, colocamos las verduras en un bol grande y lo cubrimos con un paño húmedo. Esto ayudará a que la piel se ablande y sean más fáciles de pelar.
Una vez que las verduras estén lo suficientemente frías para manipularlas, retiramos con cuidado la piel y quitamos las semillas de los pimientos.
Ya podemos preparar el puré propiamente dicho.
Trituramos las berenjenas, pimientos y tomates en un procesador de alimentos o licuadora hasta obtener un puré grueso. Si no tenéis ni lo primero ni lo segundo podéis emplear un tenedor y algo de paciencia. Los tomates crudos se deben pelar y añadir sin las semillas.
Ahora es preciso cocinar el puré. Para ello calentamos el aceite en una olla grande o sartén con bastante fondo. Agregamos las cebollas picadas y el ajo (sin el germen verde) y sofreímos hasta que estén dorados.
Incorporamos el puré de verduras y cocinamos a fuego bajo durante aproximadamente una hora o una hora y media, revolviendo ocasionalmente. La mezcla debe reducirse y espesarse por la pérdida de agua. Vigilad sobre todo que no se queme ni se pegue al fondo de la olla.
Diez minutos antes de finalizar sazonamos con sal, pimienta y pimentón al gusto.
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego llevamos al frigorífico, en la parte alta que es la menos fría.
La Zacuscă se sirve como aperitivo sobre rebanadas de pan o como guarnición para platos principales. También se puede consumir como un dip, mojando trozos o palitos de pan.
Seguro que lo hacéis más de una vez, es una receta que crea adicción.
Ensalada Cobb
Esta ensalada es una de las más famosas de la gastronomía norteamericana aunque, un poco como ocurre con la ensaladilla rusa, cada cual hace una versión que no se parece en nada a la original. Fue creada por Robert Howard Cobb, propietario del famoso restaurante The Brown Derby en Los Ángeles, California, en la década de 1930 y esta que os presento es la receta tal y como debe hacerse.
INGREDIENTES (4 personas)
- 1 lechuga iceberg o lechuga romana, lavada y picada
- 1 pechuga de pollo cocida y cortada en cubos (también se puede freír o hacer al horno)
- 4 lonchas de bacon frito y cortado en trocitos
- 2 huevos duros, cortados en rodajas
- 4 tomates rojos no muy maduros (o tomate para ensalada, al gusto) cortados en cubos
- 2 aguacates, cortados en cubos
- 100 gramos de queso azul o queso roquefort, desmenuzado (también se puede usar queso feta)
- Cebolla roja, picada muy fina
- Aderezo a elección (generalmente se utiliza el aderezo "ranch" del cual os doy la receta a continuación)
Salsa Ranch
- 100 ml (medio vaso) de mayonesa
- 100 de crema agria (o yogur griego para una versión más ligera)
- 100 ml de leche (se puede ajustar la cantidad según la consistencia deseada)
- 2 cucharadas de vinagre blanco o de sidra de manzana
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1 diente de ajo, picado muy finamente
- 2 cucharadas de cebolla roja o cebolla en polvo
- 2 cucharadas de perejil fresco, finamente picado (o 2 cucharaditas de perejil seco)
- 1 cucharada de eneldo fresco, finamente picado (opcional, pero casi todo el mundo lo pone porque define muy bien el sabor)
- 1 cucharadita de cebollino fresco, finamente picado (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
Los ingrediente se colocan de manera ordenada en capas sobre la lechuga, sin mezclar con los otros (aunque a veces se colocan en segmentos horizontales para que se vea bien de qué se compone no es lo más recomendable porque de esa manera, que queda muy bien a nivel presentación, no se mezclan los sabores)
Se suele comenzar colocando las tiras de pollo sobre la cama de lechuga, seguido por el bacon desmenuzado, las rodajas de huevo duro, los cubos de tomate, el aguacate, el queso azul y la cebolla roja. Y recordad, nada de mezclar entre ellos.
Finalmente, se rocía con el aderezo que elijas por encima de la ensalada justo antes de servir. El aderezo ranch es muy popular, así que aquí va la receta. También se utiliza para aderezar alitas de pollo o carne a la barbacoa, así que es bueno tener la receta a mano.
En un bol mediano, mezclamos la mayonesa y la crema agria hasta que estén bien combinadas. Si no tenéis crema agria podéis hacerla comprando crema para cocinar (18% de materia grasa) y añadiéndole el zumo de medio limón. Lo dejáis reposar en un sitio fresco y al cabo de media hora ya tenéis la crema agria.
Agregamos la leche poco a poco, revolviendo bien después de cada adición, hasta que se obtenga la consistencia deseada (mejor si es un poco líquida, las versiones más espesas se suelen reservar para aderezar carnes).
Agregamos el vinagre y el jugo de limón, y mezclamos bien.
Incorporamos el ajo picado así como la cebolla roja o cebolla en polvo. Revolvemos para combinar todos los sabores.
Agrega el perejil, eneldo y cebollino picados (si los estás usando) y mezclamos de nuevo.
Probamos el aderezo ranch y ajustamos la cantidad de sal y pimienta según tu preferencia.
Dejamos reposar en el frigorífico media y hora y ya podemos emplear la salsa con la ensalada Cobb.
No hace falta decir que con la cantidad de proteína y vegetales que incorpora, puede ser un plato único sin problema.
Bebidas refrescantes muy españolas para un verano tórrido
- Igual proporción de vino que de gaseosa
- Hielo
- Igual proporción de vino tinto que de cola (preferiblemente coca-cola)
- Hielo en abundancia
- Licor de moras (opcional)
- 1 litro de zumo de naranja (natural, no vale un sucedáneo)
- 1 botella de cava (brut o semiseco)
- 3 cucharadas de cointreau
- 3 cucharaditas de azúcar
- 1 litro de vino tinto de calidad
- dos naranjas de zumo
- dos melocotones
- azúcar o edulcorante líquido
- 500 gramos de chufas
- 2 litros de agua embotellada
- 250 gramos de azúcar
Pasamos la batidora para hacer una pasta con los tres ingredientes. Ahora deberemos filtrar. Para ello utilizaremos una tela (no sirve el colador, los orificios son demasiado grandes) e iremos traspasando el caldo de la olla donde hemos triturado hasta otro cazo donde ya deberíamos obtener una substancia parecida a la horchata que acostumbramos a ver. Es conveniente apretar la tela que nos ha servido como colador para que la máxima cantidad de nutrientes llegue al líquido final. Metemos en la nevera para consumir en un máximo de 24 horas ya que al ser un producto natural tiene una fecha de caducidad casi inmediata.
- 1 vaso de agua
- 1 vaso de azúcar
- 6 limones
- 3 ó 4 vasos de agua helada
- Los mismos empleados para hacer la limonada del granizado.
- Cerveza rubia
CAFÉ CON HIELO
- un café muy cargado (el doble de lo normal)
- azúcar o edulcorante
- un par de cubitos de hielo
INGREDIENTES :
- 1 litro de leche semidesnatada
- 1 piel de limón
- 1 rama de canela
- azúcar (opcional)
Pelamos el limón para obtener una tira de cáscara cuidando de no coger la parte blanca de la misma ya que es amarga. Por tanto la peladura deberá ser ligeramente transparente.
Añadimos la piel y la canela en rama a 1 litro de leche y la ponemos a calentar sin dejar de remover hasta que hierva. Vigilaremos para que en ese momento el cazo no desborde e inmediatamente reduciremos el fuego. El hervor se realiza para que la canela y el limón cedan su sabor a la leche. A continuación reducimos el fuego y mantenemos la mezcla sin dejar de remover unos diez minutos.
Sacamos el fuego, retiramos la rama de canela y la peladura del limón, dejamos enfriar y luego colocamos en el frigorífico en una jarra lista para servir. Si se desea, es posible que cada comensal añada azúcar o edulcorante para reforzar el sabor de los saborizantes. Va a gustos.

La leche merengada es un producto típico de heladería que sin embargo puede realizarse fácilmente en casa. Su nombre se debe a la presencia de las claras de huevo que son elemento indispensable en la realización de los merengues.
INGREDIENTES :
- 1 litro de leche entera
- 1 palo de canela o de vainilla
- Cáscara de limón
- Canela en polvo
- 2 claras de huevo
- 250 gramos de azúcar
- una pizca de sal
En primer lugar hervimos la leche con el palo de canela (o de vainilla, según gustos) y la peladura del limón (sin la parte blanca que amarga). Colamos la leche para eliminar telos y otras aglomeraciones de grasa. Inmediatamente a continuación añadimos 200 gramos del azúcar removiendo hasta que se disuelve completamente. Podríamos haberlo añadido al principio pero prefiero hacerlo al final para evitar que en un descuido, si dejáramos de remover, se pegara. Dejamos enfriar, retiramos los aromatizantes y metemos en el congelador durante una hora aproximadamente.
Mientras se semi-congela vamos a levantar las claras con las varillas o la batidora. Para ello utilizo claras de huevo esterilizadas. Jamás, repito, absolutamente jamás utilicéis las claras separadas de huevos, comprad siempre envases con claras esterilizadas. Estos envases se encuentran en los refrigerados de los supermercados y suelen contener 10 ó 12 claras. El envase es traslúcido y contiene un medidor por lo cual se pueden dosificar las claras que sean necesarias. Recalco esta medida de higiene porque, aunque desde enero del 2009 está estrictamente prohibido comercializar huevos procedentes de gallinas con salmonelosis, el riesgo de infección por defectos en la manipulación sigue existiendo. Puesto que la leche merengada no cocina la clara - el calor elimina la salmonella - el riesgo de sufrir una intoxicación seria elevado.
Para subir las claras empleo una pizca de sal y unas gotas de limón. A medio subir añado los 50 gramos de azúcar restantes.
Saco la leche del congelador. Supongo que estará a medio congelar con cristales. Para disolver los cristales empleo las varillas o aún mejor la batidora. Manejo la leche hasta que adquiere la cremosidad que preciso. Entonces añado las claras suavemente para que no se bajen, con un movimiento circular de arriba a abajo. Cuando está bien mezclado meto en la nevera - nevera, no congelador - durante 15-20 minutos y ya está listo para servir, generalmente con un poco de canela espolvoreada por encima. Hay personas que gustan más la leche merengada casi como helado, aunque yo la prefiero como batido frío. Va a gustos.
Es una receta muy nutritiva y deliciosa pero, como habéis visto, hay que limitar su ingestión por la gran cantidad de azúcar que contiene
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