- A slice of salmon per person (they also serve supreme, loins etc)
- 1 red onion
- Juice of a natural orange (1 cup)
- Chive
- Dill
- Salt
- Black pepper
- Butter
- Mixed salad
- 2 oranges to decorate
A dessert that has fallen into oblivion and it is a shame because in addition to being easy to make, it is very tasty. It was invented by the father of French gastronomy, Auguste Escoffier, in honor of the Australian opera singer Nelly Melba.
INGREDIENTS :
The preparation is individual and in an ice cream glass, if possible.
At the bottom of it we have creamy vanilla ice cream and to achieve this it is not heresy to add a little milk to a block frozen like stone and work it with the rods. But if you have creamy ice cream, much better.
We fill three fingers of the bottom. Next we incorporate two halves of peach in syrup.
For the fresh raspberry sauce we pass a handful through the blender and with a very fine strainer we remove the seeds. It is a delicate job but do not despair if there is any left - or a few.
The resulting sauce bathes the peaches which, following an unwritten orthodoxy, should be with the rounded part facing the diner. It is quite common to serve the glass with some whole raspberries topping the set.
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De nuevo esto va dirigido a aquellos dispuestos a iniciar una comida navideña con un plato de pasta.
La calamarata no es una pasta muy conocida en nuestro país pero muy popular en Italia, principalmente en la región de Campania cuya capital es la ciudad de Nápoles. Si el nombre os suena a "calamar" estáis en lo correcto. De hecho se crearon precisamente para imitar los aros en que se suele cortar el cuerpo de este molusco cefalópodo para degustarlo. El uso que se da de la calamarata es casi siempre en recetas de pescado acompañando auténticas rodajas de calamar u otros tipos de pescado y marisco. A veces se sirve cocido con alguna salsa con sabor a pescado e incluso se tiñe con tinta de calamar, sin que realmente haya nada de pescado en el plato, es decir, imitando el sabor.
La receta más habitual que se realiza en Nápoles combina calamar auténtico con calamarata, constituyendo un plato contundente y muy gustoso, además de fácil de hacer si optáis por comprar las anillas congeladas y ya cortadas.
Por cierto, tal y como se ha explicado, esta receta es italiana pero no así los populares Calamares a la Romana. No los vayáis a pedir en Italia - ni en Roma - porque os mirarán raro. Es una de esas atribuciones geográficas que se hacen a veces a las recetas pero que no corresponden con ninguna realidad, ni histórica ni actual.
INGREDIENTES (4/6 personas) :
En primer lugar vamos a picar la guindilla retirando las semillas si no queréis un resultado demasiado picante. Incorporamos a una sartén honda con un buen chorro de aceite virgen extra de oliva.
Pelamos el diente de ajo y lo llevamos también a la sartén para que se dore.
Si tenemos aros de calamar congelados los descongelamos previamente en el frigorífico y los vertemos en la sartén - con cuidado que no nos salte aceite caliente - para que se doren con la guindilla y el diente de ajo. Si tenemos calamares frescos los lavamos, pelamos, retiramos el hueso interno y el pico, y luego los cortamos en rodajas anchas. También picamos los tentáculos, los cuales se suelen incluir en la receta. Los incorporaríamos, de la misma forma que habíamos hecho con los congelados, en la sartén para que se doren.
Cuando el calamar está dorado añadimos el medio vaso de vino y dejamos hacer hasta que se evapora del todo. Retiramos el diente de ajo.
Lavamos y cortamos los tomates cherry en dos mitades. Añadimos a la sartén junto a la salsa de tomate, a fuego medio.
Hervimos la pasta calamarata según las indicaciones del fabricante para que quede al dente. Cuando la pasta está hecha la escurrimos - reservando al menos un vaso del agua de cocción - y la incorporamos a la sartén, mezclando bien. Añadimo el vaso de agua de cocción de la pasta y dejamos hacer hasta que queda una salsa algo menos espesa que la salsa de tomate.
Salpimentamos al gusto y espolvoreamos el perejil picado por encima.
Se sirve bien caliente. Seguro que los comensales se quedarán impresionados por el contraste entre la pasta y el calamar.
No se suele espolvorear queso en este tipo de preparaciones. En algunos casos se suele preferir hervir la pasta en agua con un cubito de pescado pero tened cuidado porque suelen incorporar mucha sal.
La calamarata se puede encontrar en comercios especializados en comida italiana y en grandes superficies, aunque en ocasiones se la titula como "aros", "ruedas de pasta" o similar.
¿Sigues buscando un entrante para las comidas navideñas que sea bueno, bonito y barato? Acabas de llegar a tu salvación. Aparte de tener un aspecto impresionante, está realmente bueno y sale por menos de 5 euros. No se le puede pedir nada más.
INGREDIENTES (4/5 personas):
Rallar las cebollas, salpimentarlas y luego pocharlas en un chorrito de aceite de oliva junto con el tocino cortado en cubitos.
Cuando las cebollas se vuelven transparentes, las mezclamos con los huevos batidos. Untamos un molde preferiblemente redondo con mantequilla que pueda entrar al horno y colocar en el fondo, moviéndolo también hacia arriba por los lados, una hoja de pasta quebrada -la que no sube-.
A continuación añadimos la cebolla rallada y los huevos, rellenando el molde. Con otra hoja de pasta quebrada cubrimos el relleno, cerrando la tarta con un pliegue que evita que la masa, al hervir, rompa la tarta. Si queremos darle un tono brillante pintamos la tapa con yema de huevo.
Precalentamos el horno a 190 grados y ponemos la tarta de cebolla durante unos 50 minutos. El resultado es una torta de masa quebrada con un interior sólido pero jugoso. Pruébalo, tiene un sabor muy sorprendente y una presentación impresionante.
Con este pastel, que tiene más presencia que dificultad en la realización, podéis dar la campanada en cualquier comida navideña. De hecho solo necesita cuatro ingredientes : pan de molde, atún en lata, tomates frescos y mahonesa, aparte de la decoración que queráis darle. Algunas personas incluso hacen lactonesa (mahonesa de leche) para que asemeje a la nata y lo decoran además como si fuera una tarta, con lo que a los invitados les resulta chocante ver aparecer algo que esperan a los postres.
Debéis de tener en cuenta que el pastel es preferible hacerlo el día anterior a la comida o bien al menos seis horas antes.
INGREDIENTES (4 personas) :
Un postre que ha caído en el olvido y es una lástima porque además de fácil de hacer es muy sabroso. Fue inventado por el padre de la gastronomía francesa, Auguste Escoffier, en honor de la cantante de ópera australiana Nelly Melba.
INGREDIENTES :
La preparación es individual y en copa de helado, a ser posible.
En el fondo de la misma disponemos helado de vainilla cremoso y para conseguirlo no es herejía añadirle un poco de leche a un bloque helado como la piedra y trabajarlo con las varillas. Pero si teneis helado cremoso, mucho mejor.
Llenamos tres dedos del fondo. A continuación dos mitades de melocotón en almíbar.
Para la salsa de frambuesas frescas pasamos un puñado por la batidora y con un colador muy fino retiramos las semillas. Es un trabajo delicado pero no desesperéis si queda alguna -o algunas cuantas-.
La salsa resultante baña los melocotones que, siguiendo una ortodoxia no escrita, deben estar con la parte redondeada orientada hacia el comensal. Es bastante corriente servir la copa con algunas frambuesas enteras coronando el conjunto.