Supremas de Pescado con Lima y Miel
Dorada con salsa de anchoas y patatas panaderas
Colas de Rape con salsa de Pimientos del Piquillo
Merluza rellena de Langostinos y Mejillones
Una forma original de servir los entrantes.
We are facing the top recipe of Menorcan gastronomy and probably one of the tastiest dishes in Spain. The lobster stew is easy to prepare and although most of us mortals have to settle for cooking lobsters that do not come from the island, even the approaches cooked with substitutes are excellent.
I usually make this recipe roughly, without paying much attention to the amount of each ingredient to use. My rule is to use the same weight of tomatoes, green and red peppers, and double the onion, leaving the garlic according to the taste of the cook and the diners. It is a very special recipe that will look great at any dinner or meal for the upcoming Christmas.
INGREDIENTS (4/6 people):
It is important to cook the lobster in a large clay pot.
First we cut the lobster as follows: we separate the head from the tail. We cut the tail into slices and the head into four parts. We empty the head of blood and guts and reserve.
In the clay pot, fry all the resulting pieces in plenty of olive oil. When the pieces are fried - a little, it's just to give off aroma - we take them out and lightly fry the bread.
Now we pour all the vegetables into the hot oil. First the garlic, then the two types of pepper, then the onion and when it is browned, add the tomato. We simmer until the sauce takes a dark red color. Then we add a little sweet paprika and we take it all out to go through the blender or through the blender. Now we are going to put the sauce that has already become "pasta" back into the clay pot and add the lobster pieces. We pour water just to cover. We leave over medium heat for half an hour.
The next step is to add a chopped mix.
To the meat extracted from the lobster head and that we had reserved, we add a fried garlic clove, the bread, a sprig of parsley, the almonds, we put it through the blender and we also add it to the casserole after that half an hour. Now we have to put the fire very strong for ten minutes. We rectify the salt and pepper and it is ready to serve.
A dessert that has fallen into oblivion and it is a shame because in addition to being easy to make, it is very tasty. It was invented by the father of French gastronomy, Auguste Escoffier, in honor of the Australian opera singer Nelly Melba.
INGREDIENTS :
The preparation is individual and in an ice cream glass, if possible.
At the bottom of it we have creamy vanilla ice cream and to achieve this it is not heresy to add a little milk to a block frozen like stone and work it with the rods. But if you have creamy ice cream, much better.
We fill three fingers of the bottom. Next we incorporate two halves of peach in syrup.
For the fresh raspberry sauce we pass a handful through the blender and with a very fine strainer we remove the seeds. It is a delicate job but do not despair if there is any left - or a few.
The resulting sauce bathes the peaches which, following an unwritten orthodoxy, should be with the rounded part facing the diner. It is quite common to serve the glass with some whole raspberries topping the set.
Dulce tradicional español
Empanadilla frita típica de Portugal
Galletas Alsacianas
Dulce típico Asturiano
Dulce típico español
Pan dulce belga
Pan relleno rumano
Pan alemán dulce de frutos secos y fruta
Dulce muy típico en La Rioja y Castilla
Bizcocho alemám
Dulce típico de Aragón
Crema de nueces típica vasca
Trenza de Estonia
Dulce típico Andaluz
Dulce típico Español
Dulce tradicional alemán
Dulces del Este de Europa
Dulce típico andaluz
Bizcocho italiano
Bizcocho italiano
Torta de frutos secos
Dulce lituano
Dulce frito español
Dulce tradicional español
Rosquillas aromatizadas con vino
Pan de frutas típico de Eslovenia
Buñuelos portugueses
Postre tradicional europeo
Dulce español
Turrón de Chocolate con Almendras
Dulce español
Dulce español
Dulces típicos de Ávila
De nuevo esto va dirigido a aquellos dispuestos a iniciar una comida navideña con un plato de pasta.
La calamarata no es una pasta muy conocida en nuestro país pero muy popular en Italia, principalmente en la región de Campania cuya capital es la ciudad de Nápoles. Si el nombre os suena a "calamar" estáis en lo correcto. De hecho se crearon precisamente para imitar los aros en que se suele cortar el cuerpo de este molusco cefalópodo para degustarlo. El uso que se da de la calamarata es casi siempre en recetas de pescado acompañando auténticas rodajas de calamar u otros tipos de pescado y marisco. A veces se sirve cocido con alguna salsa con sabor a pescado e incluso se tiñe con tinta de calamar, sin que realmente haya nada de pescado en el plato, es decir, imitando el sabor.
La receta más habitual que se realiza en Nápoles combina calamar auténtico con calamarata, constituyendo un plato contundente y muy gustoso, además de fácil de hacer si optáis por comprar las anillas congeladas y ya cortadas.
Por cierto, tal y como se ha explicado, esta receta es italiana pero no así los populares Calamares a la Romana. No los vayáis a pedir en Italia - ni en Roma - porque os mirarán raro. Es una de esas atribuciones geográficas que se hacen a veces a las recetas pero que no corresponden con ninguna realidad, ni histórica ni actual.
INGREDIENTES (4/6 personas) :
En primer lugar vamos a picar la guindilla retirando las semillas si no queréis un resultado demasiado picante. Incorporamos a una sartén honda con un buen chorro de aceite virgen extra de oliva.
Pelamos el diente de ajo y lo llevamos también a la sartén para que se dore.
Si tenemos aros de calamar congelados los descongelamos previamente en el frigorífico y los vertemos en la sartén - con cuidado que no nos salte aceite caliente - para que se doren con la guindilla y el diente de ajo. Si tenemos calamares frescos los lavamos, pelamos, retiramos el hueso interno y el pico, y luego los cortamos en rodajas anchas. También picamos los tentáculos, los cuales se suelen incluir en la receta. Los incorporaríamos, de la misma forma que habíamos hecho con los congelados, en la sartén para que se doren.
Cuando el calamar está dorado añadimos el medio vaso de vino y dejamos hacer hasta que se evapora del todo. Retiramos el diente de ajo.
Lavamos y cortamos los tomates cherry en dos mitades. Añadimos a la sartén junto a la salsa de tomate, a fuego medio.
Hervimos la pasta calamarata según las indicaciones del fabricante para que quede al dente. Cuando la pasta está hecha la escurrimos - reservando al menos un vaso del agua de cocción - y la incorporamos a la sartén, mezclando bien. Añadimo el vaso de agua de cocción de la pasta y dejamos hacer hasta que queda una salsa algo menos espesa que la salsa de tomate.
Salpimentamos al gusto y espolvoreamos el perejil picado por encima.
Se sirve bien caliente. Seguro que los comensales se quedarán impresionados por el contraste entre la pasta y el calamar.
No se suele espolvorear queso en este tipo de preparaciones. En algunos casos se suele preferir hervir la pasta en agua con un cubito de pescado pero tened cuidado porque suelen incorporar mucha sal.
La calamarata se puede encontrar en comercios especializados en comida italiana y en grandes superficies, aunque en ocasiones se la titula como "aros", "ruedas de pasta" o similar.
¿Sigues buscando un entrante para las comidas navideñas que sea bueno, bonito y barato? Acabas de llegar a tu salvación. Aparte de tener un aspecto impresionante, está realmente bueno y sale por menos de 5 euros. No se le puede pedir nada más.
INGREDIENTES (4/5 personas):
Rallar las cebollas, salpimentarlas y luego pocharlas en un chorrito de aceite de oliva junto con el tocino cortado en cubitos.
Cuando las cebollas se vuelven transparentes, las mezclamos con los huevos batidos. Untamos un molde preferiblemente redondo con mantequilla que pueda entrar al horno y colocar en el fondo, moviéndolo también hacia arriba por los lados, una hoja de pasta quebrada -la que no sube-.
A continuación añadimos la cebolla rallada y los huevos, rellenando el molde. Con otra hoja de pasta quebrada cubrimos el relleno, cerrando la tarta con un pliegue que evita que la masa, al hervir, rompa la tarta. Si queremos darle un tono brillante pintamos la tapa con yema de huevo.
Precalentamos el horno a 190 grados y ponemos la tarta de cebolla durante unos 50 minutos. El resultado es una torta de masa quebrada con un interior sólido pero jugoso. Pruébalo, tiene un sabor muy sorprendente y una presentación impresionante.
Con este pastel, que tiene más presencia que dificultad en la realización, podéis dar la campanada en cualquier comida navideña. De hecho solo necesita cuatro ingredientes : pan de molde, atún en lata, tomates frescos y mahonesa, aparte de la decoración que queráis darle. Algunas personas incluso hacen lactonesa (mahonesa de leche) para que asemeje a la nata y lo decoran además como si fuera una tarta, con lo que a los invitados les resulta chocante ver aparecer algo que esperan a los postres.
Debéis de tener en cuenta que el pastel es preferible hacerlo el día anterior a la comida o bien al menos seis horas antes.
INGREDIENTES (4 personas) :